OFRENDAS ESPECIALES

 

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SAMUEL HERNANDEZ

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INTRODUCCIÓN En cuestiones de autoridad bíblica, la línea más insignificante puede ser la más peligrosa 1Corintios 4.6. Todos sabemos que en el tema de la ofrenda, han existido históricos y graves desatinos, a tal grado que estos desatinos, han sido factor de división entre la hermandad, dando como resultado el surgimiento del liberalismo. Para quienes presumimos de operar dentro de la voluntad de Dios, es imprescindible estar atentos ante la más mínima desviación de esa voluntad. Por tal motivo debemos estudiar constantemente las Escrituras, y ayudarnos mutuamente para entender y conservar la sana doctrina. Es por este motivo que se pone a consideración de la hermandad, esta breve reflexión sobre algunas acciones, que si bien parecen inofensivas, pudieran estar causando que practiquemos algo fuera de la autoridad bíblica; haciendo referencia a las ocasiones en las que, de alguna forma se organizan “como iglesia” colectas o cooperaciones económicas al margen de la ofrenda, con el fin de solventar gastos imprevistos, o la adquisición de bienes inmuebles. Son algunas características de estas “ofrendas especiales” que llaman la atención, y sobre las cuales se harán algunas sencillas observaciones, siempre a la luz de la Biblia 1Pedro 4.11. LA OBRA DE LA IGLESIA Y EL INDIVIDUO Por principio de cuentas debemos recordar cual es la obra de la iglesia local, como única unidad o cuerpo de acción reconocido en el Nuevo Testamento, la cual consiste de tres partes principales: Evangelismo “Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio Hechos 8.4”. Edificación “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles Hechos 2.42”. Benevolencia limitada “En cuanto a la ofrenda para los santos 1Corintios 16.1”.

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Cabe hacer mención, que la obra del cristiano como individuo, es quizá parecida, pero en el fondo es muy diferente a la de la congregación. Existen en la obra de la iglesia funciones que no son parte de la obra del individuo. Asimismo, el individuo tiene responsabilidades que lógicamente la iglesia local no puede llevar a cabo; 1Timoteo 5.16 “Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas, que las mantenga, y no sea gravada la iglesia, a fin de que haya lo suficiente para las que en verdad son viudas”. LOS FONDOS DE LA IGLESIA Y DEL INDIVIDUO Dios en su palabra, ha estipulado una forma única de recaudación de fondos económicos, con el fin de que la iglesia local haga su obra. 1Corintios 16.1, 2 “En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas”. Así mismo el individuo, tiene sus medios para conseguir fondos, y llevar a cabo su propia obra. 2Corintios 9.8 “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”. En el desarrollo de la iglesia primitiva, las ofrendas voluntarias siempre fueron cubriendo las necesidades de la iglesia, pero en cada ocasión siempre fue una, nunca coexistieron dos formas distintas de que la iglesia recaudara fondos. Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad Hechos 4.34-35. Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea; Hechos 11.27. Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén Romanos 15.26. En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de

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la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas 1Corintios 16.1-2. Aun cuando ya lo sabemos, es necesario recordar que la iglesia no puede hacer rifas, kermeses, venta de artículos religiosos, etc.; debe ser suficiente lo recaudado en su ofrenda dominical para realizar toda su obra. Así lo cree el Señor, así lo manda, y así debe hacerse. Es llamada ofrenda porque se ofrece a Dios, aunque se entiende que no se da directamente a Dios, sino que se usa para el sostenimiento de su obra. 2Corintios 9.13 “pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos”. LOS ANCIANOS O LOS VARONES Los ancianos de la iglesia local apegados al patrón bíblico, determinaran en qué y cómo se administrarán los recursos recaudados. A falta de ancianos, son los varones quienes tratan y deciden, sobre los asuntos relacionados con la obra de la iglesia local, organizan el trabajo congregacional, pero no pueden y no deben organizar la obra personal, ni decidir sobre sus recursos, solamente tratan sobre la obra de la iglesia local y deciden sobre los recursos de la iglesia, es decir, la ofrenda o colecta. LAS CARENCIAS EN LA OFRENDA En algunos casos excepcionales, la obra de la iglesia sobrepasa la capacidad de la ofrenda, por ejemplo: algún accidente o enfermedad de algún miembro, algún problema en el local de reunión, etc. También hay ocasiones en que surgen gastos imprevistos, o no se organiza bien alguna serie de predicaciones, incluso se puede dar el caso en el que la congregación, se esté comprometiendo mas allá de sus fuerzas económicas. En algunas ocasiones, por el deseo de tener un lugar de reunión mas grande, la iglesia se compromete para poder obtenerlo, y esto llega a sobre pasar lo que la iglesia tiene en su ofrenda.

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Puede haber varios factores para que el dinero de la iglesia no alcance a cubrir las necesidades, compromisos contraídos, u otras cosas relacionadas con la obra de la iglesia local; entonces puede venir… EL ERROR AL HABER FONDOS INSUFICIENTES Las deficiencias que resultan en algunos casos, en los cuales el dinero de la ofrenda no es suficiente para cubrir las necesidades, son los siguientes: Los varones piden a la iglesia, una cooperación económica voluntaria aparte de la ofrenda, para cubrir el gasto de una serie, la necesidad de un miembro, o la adquisición de un bien inmueble, etc. Los varones nombran a un hermano distinto al tesorero, para que reciba las cooperaciones de los hermanos, y en algunos casos es el tesorero mismo quien administra dos colectas distintas. Los varones acuerdan que desde el pulpito, se le recuerde a la iglesia el compromiso adquirido, y esto se hace cada domingo, y aún entre semana. Como resultado de estos errores, se organiza “como iglesia” otra ofrenda distinta a la bíblica del primer día de la semana, la cual en ocasiones es defendida aún mas que ni la ofrenda ordenada por Dios, cuyos ejemplos tenemos en el Nuevo Testamento. LOS ARGUMENTOS A FAVOR DE LAS OFRENDAS ESPECIALES Los motivos por los que las ofrendas especiales son llevadas a cabo son muchos: el querer hacer las cosas pronto, el pensar que la ofrenda jamás podrá cumplir con lo que deseamos comprar, o simplemente porque es más fácil hacerlo de otra forma; y por consiguiente se dan los siguientes argumentos: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. No es otra ofrenda porque no la llamamos así. No es otra ofrenda porque no se nombra tesorero para ella. No es otra ofrenda porque solo se hace de vez en cuando. No es otra ofrenda porque no se realiza durante el culto a Dios. No es otra ofrenda porque no decimos que es mandamiento. No es otra ofrenda porque es una acción personal de individuos. No es otra ofrenda porque es voluntaria, etc. La iglesia así lo pide y todos estamos de acuerdo.

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9. No podemos esperar a que haya dinero suficiente en la ofrenda. 10. Cada iglesia es autónoma y decide como recolectar fondos para su obra. Es muy probable que aun un nuevo creyente no acepte estas excusas; pero el hecho es que en ocasiones la congregación las acepta, ¿y por qué las acepta? La falta de interés de las cosas que estamos practicando, desconocimiento de lo que Dios manda en su palabra, dejamos de preguntarnos si a Dios le agrada, o la conveniencia para obtener lo que queremos. Lo cierto es que todas las causas por las cuales aceptamos las cosas, son sumamente peligrosas y pueden llevarnos cada vez más al error. RESPUESTA A LOS ARGUMENTOS DE LAS OFRENDAS ESPECIALES A. NO ES OTRA OFRENDA PORQUE NO LA LLAMAMOS ASÍ Por principio de cuentas, la recaudación de fondos ordenada por los ancianos, varones, evangelista o la iglesia en general, es una ofrenda o colecta aunque se le ponga el nombre que se prefiera, sencillamente porque se hace lo que la misma palabra significa (Colecta: Recaudación de donativos voluntarios, generalmente para fines benéficos.) B. NO ES OTRA OFRENDA PORQUE NO SE NOMBRA TESORERO PARA ELLA En primer lugar si se nombra, solo que se le llama “hermano encargado de recibir la aportación voluntaria”. Un tesorero es quien guarda y responde por determinados recursos, y es tesorero aunque tampoco reciba tal nombre. Ahora, ¿Quién dice que si no hay tesorero no hay ofrenda? ¿En qué parte la Biblia nos habla de un tesorero para las ofrendas? Se nos olvida que la designación de un tesorero es una conveniencia, es decir, algo que conviene para el orden y la administración. Pero la ofrenda, como mandamiento de Dios para su iglesia existe y como resultado de dicho mandamiento o acción existe el tesorero, o hermano encargado. En Hechos 4.34b, dice lo siguiente “y traían el precio de lo vendido” y en Hechos 4.35ª dice “y lo ponían a los pies de los apóstoles” aunque el texto no lo menciona se entiende que los encargados o tesoreros del dinero que traían, era administrado por los apóstoles.

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Este hecho se corrobora en Hechos 6.2 “Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas”. C. NO ES OTRA OFRENDA PORQUE SE HACE DE VEZ EN CUANDO La frecuencia con la que se haga determinada acción, no determina su validez bíblica. ¿Acaso no desistimos de seguir realizando convivios en el local de reunión, los cuales eran organizados por la iglesia, porque entendimos que no era bíblicamente correcto? ¿Acaso esta práctica estaba bien solo porque se hacía cada mes o de vez en cuando? D. NO ES OTRA OFRENDA PORQUE NO SE REALIZA DURANTE EL CULTO A DIOS Pero si se refiere a ella estando la iglesia reunida “como iglesia”, antes y después del culto. Una acción que lleve a cabo la iglesia en su conjunto, es una acción “como iglesia” aunque no se realice durante el culto o en el lugar de reunión 1Corintios 5.4-5; Hechos 2.46. E. NO ES OFRENDA PORQUE NO DECIMOS QUE ES UN MANDAMIENTO No es necesario expresar la palabra es un mandamiento para que lo sea, es suficiente con que se diga hagamos esto o no hagan aquello, con estas palabras ya estamos expresando una orden, pero lo que interesa aquí es de quien es esa orden. F. NO ES OTRA OFRENDA PORQUE ES ACCION PERSONAL Deja de ser una acción de individuos, sencillamente porque se trató en una junta de varones, se decidió en una junta de varones y la organizó una junta de varones. En las juntas los varones no tratan, ni deciden, ni organizan la obra personal o de individuos, en las junta los varones tratan, deciden y organizan la obra y el trabajo congregacional. G. NO ES OTRA OFRENDA PORQUE ES VOLUNTARIA Si en una junta los varones, ancianos, evangelistas o la iglesia local, organiza una cooperación económica, aunque se diga que es voluntaria sigue siendo otra ofrenda para la iglesia, porque se está organizando otra ofrenda aparte del mandamiento bíblico de ofrendar cada primer día de la semana, y eso es una “ofrenda especial”, y eso es una acción “como iglesia”, independientemente del nombre que se utilice, o de otros factores. H. LA IGLESIA ASÌ LO PIDE Y ESTAMOS TODOS DE ACUERDO Esta

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clase de expresiones solo manifiestan lo grande del error, ya no es Dios quien lo manda ahora es la iglesia, ¿que otras cosas más estarán por hacer fuera del patrón bíblico?, la iglesia está sujeta a Cristo no al revés Efesios 5.24. I. NO PODEMOS ESPERAR A QUE HAYA SUFICIENTE DINERO EN LA OFRENDA Es conocido que en muchas iglesias del Señor las ofrendas son bajas, y esto puede llevarnos a desesperar para poder cubrir alguna necesidad, pero esto solo lleva a codicias necias y dañosas al hacer cosas que Dios no ha mandado 1Timoteo 6.6-10. J. CADA IGLESIA ES AUTONOMA Y DECIDE COMO RECAUDAR FONDOS PARA SU OBRA Como último argumento para sacar de la jugada a quien se oponga a las ofrendas especiales, se le dice que es un asunto de la iglesia y que uno no puede violar la autonomía, sin embargo esta autonomía tiene que ver con cosas convenientes como horarios, cantidad de reuniones, o con la disciplina, pero cuando una iglesia decide sobre una cuestión doctrinal y hace lo que mejor le parece entonces se convierte en una Secta autónoma. ACCION INDIVIDUAL ¿Cuál es la forma correcta de actuar varios hermanos de forma personal pero conjunta? La obra del cristiano como individuo es predicar el evangelio, visitar y ayudar a los hermanos necesitados, estudiar y edificarse mutuamente. Esta obra personal no la decide ni organiza los varones en una junta, ni los ancianos, ni la iglesia. La Biblia nos dice qué debe hacer cada cristiano; cada quien decide la forma, la frecuencia, la duración, el día y la hora en que hará la voluntad de Dios. También queda en libertad de unirse a otro o a otros hermanos para ayudarse mutuamente a hacer su trabajo personal. Si hay un hermano enfermo y necesitado, dos o varios hermanos pueden juntarse para visitarlo, llevarle lo que necesite o incluso darle alguna ayuda económica de su propio bolsillo. Esta sí es una acción individual. Es una acción individual sencillamente porque la decidió el individuo, y él la realiza según sus propias fuerzas, medios y tiempo.

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LA ACCION CONGREGACIONAL Las series de predicaciones, son parte de la obra de edificación de la iglesia, por ello es muy importante saber que acciones debemos tomar congregacionalmente, para no estar mencionando durante la serie, que todavía no hemos recolectado la cantidad para el hermano que nos esta predicando. Antes de comprometernos con la invitación de hermanos a predicar, primero debemos ver nuestra capacidad económica, si no se puede invitar a un hermano por no tener para apoyarle económicamente, se le puede ayudar con solo el pasaje, o en su defecto decirle al hermano que si puede venir por sus propios medios; afortunadamente algunos evangelistas o hermanos en lo individual, están dispuestos a solventar sus gastos con tal de venir a edificar a una congregación. Los gastos que genere una serie de predicaciones, deben ser cubiertos con la ofrenda que se recoge cada primer día de la semana, no encontramos en la Biblia otra forma u otros medios para que la iglesia haga su obra. En ocasiones sucede que en la ofrenda hay poco dinero, de manera que al hacer la serie casi se acabara, es cuando se comete el error de hacer otra colecta para cubrir los gastos de la serie, en donde algunos individuos se comprometen con cierta cantidad, y es aquí donde encontramos el error ¿Cómo es posible que la congregación no puede solventar los gastos, pero si lo pueden hacer algunos individuos?, no se duda de que la intención sea buena, pero si ya sabemos de antemano los gastos que se han de tener, ¿Por qué no ofrendar lo que se tiene, para no tener que estar haciendo ofrendas especiales? La Biblia nos enseña que debemos ofrendar según hayamos prosperado, o como proponga nuestro corazón, esto quiere decir que no importa si hay muchos miles o pocos pesos en la ofrenda, el cristiano ofrenda como Dios le manda y no según la cantidad que haya en la ofrenda. 1Corintios 16.2; 2Corintios 9.7. Si algunos individuos tienen la intención de ayudar en los gastos de las series, no deben esperar hasta que vean la necesidad, hay que ofrendar alegremente, no importa que los hermanos no vean mi esfuerzo, Dios si lo ve y el nos dará nuestra recompensa, no olvidemos que las series no es la única obra que hacemos, y mientras más haya en la ofrenda,

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más y mejor será nuestra obra 2Corintios 9.12. Las necesidades que llegan a tener los hermanos, en ocasiones rebasan la capacidad económica de la iglesia, sin embargo esto no es motivo para hacer ofrendas especiales. Al no haber fondos suficientes para ayudar a un hermano necesitado, lo que se debe hacer en este caso, es mencionarle a la iglesia la necesidad y que cada individuo según su capacidad, de al hermano directamente para su necesidad, al menos que el hermano sea de otra congregación o viva muy lejos, entonces los individuos deciden enviarlo por medio de uno o varios hermanos que funjan como mensajeros. Hechos 11.29-30. Cuando un caso de necesidad es tomado por los varones o ancianos, para poder decidir si se le va a ayudar, y al no ser una necesidad bíblica, entonces no se le da dinero de la ofrenda, pero si se le hace mención a la iglesia, para que cada uno según su posibilidad de al hermano directamente para su necesidad. Gálatas 6.10. La adquisición de un bien inmueble, es en ocasiones una de las razones para hacer ofrendas especiales, y esto debido a que la capacidad económica de la iglesia no alcanza para tal gasto, es entonces cuando se buscan otros medios para conseguirlo. En este caso como en los demás que son motivos de hacer ofrendas especiales, son el resultado de congregaciones en las que la mayoría de sus miembros no ofrendan bíblicamente, y no me refiero a que no lo hacen cada domingo, sino a las actitudes espirituales que Dios demanda. “según hayamos prosperado” “de todo corazón” “no con tristeza, ni por necesidad” “alegremente”. Es ilógico que la misma congregación que no puede comprar un local colectivamente, si lo haga individualmente en lo colectivo, o sea, cada uno pero entre todos, que a final de cuentas es lo mismo, solo que el problema aquí, es que de acuerdo al plan de Dios no se puede, pero con el plan del hombre si. Lo mejor es aprender a hacer la obra de acuerdo a la capacidad financiera, si no hay para construir un local o comprar un terreno, es mejor esperar hasta que haya suficiente, y si no aprender a vivir con carencias, lo importante es la adoración a Dios y como se la ofrecemos, el lugar y todo lo demás no es fundamental en la obra de Dios, pero el tenerlo no es cosa mala y en ocasiones es muy útil para hacer mejor la obra de Dios.

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En la obra de Dios es importante que el cristiano haga todo de acuerdo a su capacidad y fuerzas, si por algo hay deficiencias en algún ámbito de la obra, es necesario atacar el problema cualquiera que sea, si enseñamos a que el cristiano ame a Dios, su obra y al prójimo, esto dará como resultado cristianos fieles en todo, pero si un hermano no acepta jamás estas cosas, se molestara cuando hablen de la ofrenda. La iglesia de acuerdo al plan de Dios, debe hacer toda su obra por medio de las ofrendas voluntarias, del tamaño de su ofrenda será el tamaño de su obra, aunque en muchos casos no es así, habrá quienes tengan mucho y harán poco. Los individuos que quieran aportar para las necesidades, no deben esperar a que las haya, mejor deben ofrendar como Dios se los demanda, así cuando haya una necesidad habrá lo suficiente para cubrirla 1Corintios 16.1-2. EXHORTACION FINAL La ofrenda de la iglesia debe ser administrada lo más fiel y transparente posible, no solo delante de Dios, sino también delante de los hombres: evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres 2Corintios 8.2021. Generalmente una ofrenda bien administrada, y una iglesia bien comprometida con la obra, son suficientes para hacer la obra de la iglesia local. Todos los miembros de la congregación, debemos prestar atención para saber en que se está usando la ofrenda, y que los gastos sean en primer lugar necesarios, pero también se debe privilegiar los gastos urgentes y necesarios por encima de los convenientes. Haciendo sencillamente esto, evitaremos caer en prácticas no autorizadas por la Biblia, como la organización de “ofrendas especiales”. Si en Su sabiduría Dios determinó que su iglesia lleve a cabo su obra con una ofrenda especificada, ¿no podemos ser siervos que nos contentemos con el plan de Dios? Guadalajara, Jal. Octubre del 2010

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Comenta Bill H. Reeves: “No, Dios no autoriza las llamadas “ofrendas especiales.” Es cosa completamente desconocida en la Biblia; carece de autorización bíblica. Ellas no son según el patrón bíblico (2Timoteo 1.13). Si hubiera pasaje bíblico para señalarlas, el liberal ya hubiera indicado tal pasaje. Si la congregación tiene ciertas necesidades, aun en cosas de conveniencia, que se les exhorte a los miembros que contribuyan más en la colecta que sí es autorizada. Haciendo colectas adicionales no resuelve el problema, ni aun si hubiera autoridad bíblica por ello. Los miembros deben hacer los sacrificios necesarios para que la obra de la iglesia local se lleve a cabo. Hay una colecta especificada para esto y los hermanos deben estar contentos con el plan de Dios”.

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