Nº 24. "Horizonte de Letras"

 

Embed or link this publication

Description

Revista digital de creación literaria, editada por Asociación de Escritores de Alcorcón "Alfareros del Lenguaje"

Popular Pages


p. 1

Revista digital de Creación Literaria Editada por: Sumario Editorial (pág. 4) Nuestros socios (pág. 5) Relato (pág. 5) Quijotes del Arte (pág. 33) Haiku (pág. 35) Poesía (pág. 36) Líneas y Trazos (pág. 37) Nuestros colaboradores (pág. 39) Relato (pág. 39) Poesía (pág. 48) Ensayo histórico (Pág. 51) Ensayo literario (pág. 55) Entrevista (pág. 57) Publicaciones recibidas (pág. 62) Entrevista a Gerardo Lewin, sus respuestas y poemas EJEMPLAR GRATUITO ©: Revista "Horizonte de Letras". Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 La Revista "Horizonte de Letras" no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 2

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 2 de 68 ©: Revista “Horizonte de Letras” Editada por: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 Dirección, evaluación y coordinación: Rafael Gálvez José Bárcena Fernando J. Baró Ignacio León Enrique E. de Nicolás Maquetación: Enrique E. de Nicolás Para contactar con nuestra asociación: www.alfareroslenguaje.org info@alfareroslenguaje.org Para suscripciones y colaboraciones literarias: www.horizonte-de-letras.webnode.es horizontedeletras@gmail.com __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 3

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 3 de 68 Fundada en 2009 por Enrique Eloy de Nicolás Nº 24 Julio-Septiembre de 2014 EDITORIAL Julio Valencia NUESTROS SOCIOS RELATO “Blue Man (I)”, de Santiago J. Miranda “Marzo en Madrid”, de Fernando J. Baró “El hombre del pollo asado”, de Rafael Gálvez “De madera tallada”, de Enrique Eloy de Nicolás “La desconocida”, de Ignacio León; con ilustración De María Rey "La venganza del altozano”, de Fernando Cotta QUIJOTES DEL ARTE “José Lucas, pintor de la alegría”, por José R. Bárcena HAIKU “Puesta del chopo”. Haiku de Juan Luis Salvador. Dibujo de David Ortega POESIA “Siempre te alcanza” y “Humanas situaciones”, de Silvia Segarra LINEAS Y TRAZOS “Un mar de lágrimas”. Ilustración y texto de María Rey NUESTROS COLABORADORES RELATO “Almas líquidas”, de Dolores Otálora “The Lady of Shalott”, de Eva Mª Medina Moreno “Las mil formas del agua”, de Javier Úbeda “Los hombres (a veces por desgracia) siempre vuelven”, de Rosana Ample POESÍA “Latidos” y “Sí y no”, de Javier Úbeda “Tengo ganas de dormir…”. Ilustración y poema de Yoyita Margarita “Zahorí” y “Estelas de la calle Argerich”, de Rolando Revagliatti ENSAYO HISTÓRICO “Movimientos Centrífugos en España. Antonio Pérez del Hierro (capítulo II)”, de Cesáreo Jarabo Jordán ENSAYO LITERARIO “Don Quijote y los Quintero”, de José Baró Quesada ENTREVISTA Gerardo Lewin. Entrevista realizada por Rolando Revagliatti PUBLICACIONES RECIBIDAS __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 4

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 4 de 68 MI GRATITUD A ALFAREROS DEL LENGUAJE Me atrevo a asomarme a esta ventana literaria, con el temor y respeto de si estuviera cometiendo intrusismo, donde me produce vértigo y, a la vez, gran placer. Ver a mis compañeros, y ya amigos, su fecundidad y rapidez para narrar sus relatos y obras muy serias y de gran calidad, para mi humilde criterio. También lo confirman los lectores de nuestra revista. Estos alfareros del lenguaje tienen en su haber un bagaje literario de bastantes años atrás, escribiendo y transmitiendo su cultura e inventiva. Somos conscientes de la gran dificultad que siempre ha existido para el escritor en cualquier época, unas veces escribir lo que se sentía y otras lo que apetecía para poder llegar y complacer al máximo de posibles lectores, máxime en los albores de este siglo XXI. No solo por cuestiones económicas, sociales, etc., acentuado, más si cabe, en esta última década, y sí por el gran número de publicaciones literarias que se están produciendo afortunadamente. Donde los lectores, con igual fortuna han crecido, estén ávidos de encontrar ese “trébol de cuatro hojas”, en forma de libro, que nos proporcione felicidad en todos los sentidos posibles. Ya sabemos que nos es “costosa” su localización, ¡pero... aprovechemos la “mediación”! Creo, sinceramente, que esta asociación Alfareros del Lenguaje y su revista trimestral Horizonte de Letras, en su lenta, pero segura trayectoria, tendrá bastantes lectores donde encontrar ese fabuloso trébol en el vergel del arte de la literatura. Nunca olvidaré la gran acogida y la emotividad de esta mi familia literaria, que me brindó, y lo siguen haciendo, motivándome cada día para que este “virus literario” que me han inoculado haya despertado mi inquietud adormecida, y la falta de valor para asomarme a esta ventana, con el mayor de los respetos. Miles de gracias a todos, compañeros y amigos. Y en especial a ese magnífico narrador autodidacta, Ignacio León. “Ves cosas y dices ¿Por qué? Pero yo sueño cosas que nunca fueron Y digo: ¿Por qué no? ” (Bernard Shaw) Julio Valencia __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 5

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 5 de 68 Con todo mi agradecimiento a V.M.M. por su inestimable colaboración en el capítulo “Las dos caras de la moneda” “BLUE MAN (I)” Santiago J. Miranda “La verdad está aquí dentro” 1. LLEGADA Me llamo Bond, James Bond (ups, perdón, me equivoqué de vídeo sueño). Hace mucho-poco tiempo en un planeta muy lejano-cercano... ¿Aceptas a este hombre como legítimo esposo? “Sí”, dijo ella sonriendo diamantinamente y alojando una bala de plata en su tercer ojo (el de la frente de él, se entiende). La cabeza de Blue-Man explota y sus sesos se desparraman por toda mi... ¿almohada? Todo mi ser tiembla, estoy llorando y el despertador también. Comienza el primer día del resto de mis vidas. Korte 1ª ¿Quién de ellas lo mató? (Sólo es un sueño). Escorpio 1, Escorpio 2 (sólo es un sueño), Tauro, Géminis 1 (solo es un...) Géminis 2? (...Sueño?) Otra vez me he cortado la nuez; ¿es que ya no sabes ni afeitarte? ¡Dioses!... ¿Por qué? ... ¿Cómo puedo vivir al mismo tiempo en el pasado, en el presente y en el futuro?... ¡Por favor!, ¡si sólo tengo cabeza, cuatro extremidades y un rabo! No, mi cuerpo no se parte, pero mi alma ya es otra cosa. La sangra sigue resbalando impasible por mi garganta mientras la veo a ella en el espejo; me canta una versión, casi mejorada de “Strawberry fields for ever”, me besa fugazmente en la nariz, y vuelve a su sitio en esta realidad. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 6

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 6 de 68 ¿Sabes querida? Ya no sólo los pájaros visitan al psiquiatra, sino los niños de tres años e incluso la Dama Blanca; sí, sí, también ella; ¿o es que no tiene crédito? No te diré aquello de “Y will always love you”, porque los fantasmas vivos de mis viudas vendrían a degollarme y después se cebarían contigo, “fresita”. ¿Sabes otra cosa? El “macho” se está muriendo; caperucitas ninfómanas se comen varios lobos latinos para desayunar (sí, como el de Martini); las amazonas vuelven. ¿Dónde me escondo? Todos se han ido: las amazonas, las viudas... incluso tú mi amor de otras vidas. Estamos en 1963, mientras los Beatles dan sus primeros pasos en España, un niño de tres años llora, perdido, en mitad de la plaza de una ciudad de provincias, no, no es “Marco”, es... EVA DESENCADENADA (II) “Love is the drug “ Brian Ferry) (el amor es la droga. La estrella de la Muerte desciende veloz hacia Dreamworld. A pesar de los consejos del Ermitaño y del Sumo Sacerdote, la Emperatriz (reina de los Elfos) y el Emperador (Blue Man), no pudieron evitar la caída de la primera torre. Eva está desencadenada. La fuerza que une todos los mundos detiene la Rueda de la Fortuna y el Destino en este preciso nanosegundo. Korte Noche pasada. Despierto envuelto en tu sudor y con tu saliva todavía en mi lengua; todo mi ser pugna por abrazarte de nuevo, pero es sólo aire oscuro lo que me rodea, “Eva”. Eva inmutable y mutante Eva, has vuelto a mudar de piel, de cabellos, de ojos... pero sigues siendo tú. Intento dormir de día lo que tu imagen obsesionante no me permite de noche; ¡vano intento! Tan sólo puedo mojar mi pluma en tinta de mi sangre y secarme el dolor del alma con estas trémulas palabras de... sí, de amor. A pesar de sentirme un bufón, sigo siendo un caballero que únicamente pronuncia tu verdadero nombre en mis sueños (escasos y dulcemente envenenados por tu tórrido hálito de deseo eterno). Salutación: Júpiter te saluda Eva, hija de Venus; Júpiter está contigo. Eres bendecida entre toda la creación, y bendito el fruto de tu vientre: la humanidad. Quizá quieras vengarte en mí por todo el mal sufrido a manos de los hombres (¿?) y sus instituciones a lo largo de la historia. Si así fuera, no seria justo. Yo soy una pieza pequeñísima de este engranaje maldito de castas que llamamos sociedad. Si de algo pequé contra ti fue fundamentalmente de cómplice silencio. Ahora estás desencadenada; no te basta con tenerme envenenadamente enamorado, sino que estás barriendo y destruyendo (sin tú quererlo lo sé) mi mundo secreto. Las bajas, me comunica Blue Man, se contabilizan ya por miriadas. Luengo, lento, pesaroso, languidezco en mi cueva con la pluma en una mano y la espada desenvainada en la otra. “Eva”, ¿no puede haber paz? ¿Acaso no somos todos mitades incompletas de algún Dios esquizofrénico? Acabo de ser tocado por un breve rayo de esperanza; un sueño “light” sin veneno, sin juegos, sin prisas machistas (las mías), en el que tú y yo hacíamos la compra en un supermercado, de fondo se oía “sweet little mystery”. Siento el tirón de la nicotina, y, mientras mi inspiración se esfuma. Y el niño de tres años 2. CUANDO CAÍN NO MATÓ A ABEL SINO QUE... Lo expulsó del paraíso (sí, con minúsculas, pues el PARAÍSO real está en el corazón y el INFIERNO también) por una mujer a la que los dos amaban. Ella, la SERPIENTE, GÉMINIS Y, la niña de los verdes ojos (no los mires o te condenarás), no amaba a ninguno de los dos; ni siquiera a ella misma; es la reina de los hielos y sólo adora el PODER. Cucha “Lucas” que lo siguiente es en verso: 1991 Blue Man, una vez más mudó de nombre: Abel era ahora, aunque no lo supiera. Tras volver una vez más de la muerte, dijo Tú, secando su miedo y sudor, en caro whisky y en su mirada esmeralda. Korte: Algún punto de 1996. Géminis 1, te perdono porque ahora eres menos que nada, y mi mirada es de la Reina de los Elfos. 1991. Manifestación pacifista, en principio; final: gas puños, carreras, zapatillas voladoras, pancartas de ¡PAZ! muertas, cacheos de inmigrantes... Abel (Blue Man) corre por su vida, el miedo le da alas y le lleva al paraíso donde Caín y su “prometida” de jade le esperan; donde el falso “paraíso” y las envenenadas geminianas palabras de amor le esperan para atraparle. ¡Oh sí!, y los “juegos de amor” y las mentiras y las trampas y las llamadas y el desastre. Tirado como una colilla, desacreditado, corazón quemado... Pero, Caín no tuvo bastante (ni sus cobardes secuaces): llevó la guerra a casa de la ruina que era Abel (esto es otra historia). __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 7

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 7 de 68 sigue perdido, yo igualmente me esfumo hacia... ¿dónde?, no lo sé querida. Algún momento del viernes, día de Venus, en el que según algunas ancestrales tradiciones esotéricas, la MUJER tiene más poder. Intento concentrarme en mi estudio; inútil. Nuevo parte de guerra de Blue Man. Trascripción literal: “El loco se ha vuelto cuerdo, el Sol, loco; la templanza habitual se ha convertido en hambruna (nuestros elfos se mueren de hambre a causa del asedio de “Eva” y sus huestes). Nuestro mundo ahogado en puro terror contempla nuestra única estrella agonizar, incluso el carro de la Esfinge ha sido capturado (ignoramos el paradero de ella). La luna (nuestra luna) se niega a salir, el mago exiliado de Camelot lucha a brazo partido con la misma “Muerte”. ¡Una risa dementemente infernal me paraliza! ¡No puedooo...!” (Estática). Fin de emisión. Mientras escribo estas líneas una misteriosa y única voz me susurra al oído: “El deseo de conquistar te puede salir muy caro” pues, vuelve a tu vida, vuelve a tu cueva, toma el carro de la rota esfinge; afila tu espada, guarda (sin olvidarla) tu pluma”. “Y no olvides alimentar a ambos corceles; al blanco y al negro, sino la oscuridad te/nos devorará”. Me besa en la punta de la nariz y me clava su sonrisa primigenia que ahora es mía. Fustigando mis (ahora míos) caballos, vuelvo a la VIDA, acariciado por mi plumaje de Ave Fénix renacido. A mi vuelta, sentado sobre la caja de música de Carlota, el niño de tres años, con un cómplice guiño de adulto (demasiado adulto), me saluda y señala mi lecho. Sobre la almohada, un papiro con el nuevo parte de guerra. Trascripción literal: “La justicia ha llevado al Diablo ante el Emperador”. (“Nos, el Emperador”). Los amantes, nuestros dioses del amor, han reconstruido la TORRE y han levantado un protector muro de placer alrededor. La Sacerdotisa, aplaca nuevamente su sed en nuestra restablecida Luna. El Loco, montado en la vertiginosa Rueda de la Fortuna, nos hace reír de nuevo. La guerra parece terminada. Ave Fénix afila su espada y comienza a prepararse para cumplir su sagrada promesa. AVE FÉNIX (III) (Para la ignota Carlota) Estoy durmiendo, estoy muriendo, estoy aprendiendo, estoy riendo. (Soy...) De las cenizas nocturnas de mis extintos cigarrillos, surge, fluye, flota mi alma, mi verdadera gema. (SOY EL...) (...QUE GRITA EN TU HERIDA; EL QUE CAMINA EN TUS ZAPATOS, PATINA EN TU LENGUA, Y SE ASOMA A TUS PUPILAS EN LA ORTOPÉDICA MAÑANA). Mientras me voy alejando cada vez más, de la mal llamada “Realidad”, mi gema vital, va atravesando, cortando, cual cuchillo en mantequilla caliente, las distintas capas de la prisión de los sentidos, acercándome a la estación terminal. (EL BARCO DE LAS NACIONES SE HUNDE; VOLVAMOS A LA TRIBU) Junto a la PUERTA está Eva; la PARCA, rendida, duerme a sus pies, incluso el “stress” laboral puede con ella. “No puedes pasar al otro lado aún” –reverbera en mi corazón, mi cabeza y en mi apretado “honor” de caballero (demasiado apretado)–. Eres demasiada VIDA para tan poca muerte. Además. ¿Acaso no recuerdas tu deuda pendiente conmigo? “Más caricia, y menos poesía quiero; más lecho y menos verso, más carne y menos imaginarme; más acción y menos compasión” “Ve, LAS DOS CARAS DE LA MONEDA (IV) “We covet everything we see”. (Codiciamos todo lo que vemos). Hannibal Lecter. Monólogo (¿...?) Somos nosotros los que debemos desnudarnos para enfrentar la VERDAD, pues ella siempre está desnuda. Cuando encuentre la cremallera del traje, te ayudaré con el tuyo, pues está hecha de granito, como el resto. ¡Demasiadas cerraduras enmohecidas, demasiadas llaves inservibles, y tanto tiempo la PUERTA sin abrir!, simulando gozar del sufrir, ¡Pero no PUEDES/DEBES evitar el latir! De nada me sirvió la borrachera de OLVIDO; de nada disfrazarme de muerto viviente, de nada estrangular al DESEO en su cuna. De rosa o azul se viste, nuestra cordura consume y nuestro sexo aviva. Mueve el mundo, quema imperios, nos confunde de día y nos ataca aquellas noches en que la almohada es nuestra única amante. De la religión y la ciencia se mofa, no se le puede sublimar ni clasificar. Sorbiendo locura a través de la paja del absurdo, arrojo al aire una moneda y espero. El trueno lejano me anuncia la llegada inminente de tu rostro... __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 8

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 8 de 68 Eva Desencadenada (EL TRUENO ATACA COMO TU LENGUA, Y EN SU RESPLANDOR DEJA VER MI ROSTRO...) Yo soy Eva, la segunda mujer que hace de primera, aunque por tercera voy, la única por llegar ahora desencadenada. Soy Eva, Eva la grande, la inmensa, la decadente, Eva, Eva la bella, la perversa... No me clasifiques “Don Juan” de sexo decreciente, tu monólogo me aburre, yo no me visto de azul o rosa, soy desnudez y voy desnuda, como tu VERDAD/MENTIRA empalagosa, no necesito un icono para reflejar mi YO, no me reafirmo en un miembro ebrio enrojecido y antiestético. Mi sexo es caverna rosada, cálida, suave y de dulzor, mi MANZANA, tu manzana, la manzana de la perdición, tiene pareja idéntica en mi pecho, pálida y de algodón. Yo soy Eva, Eva que vuela, Eva que nace del mismo sexo que Eva Eva que nada entre la luna y Adán, Eva que camina entre tu MAR y mi MAR, Eva que bebe del bien y goza del mal. Eva que ama a Eva, a ella, a ti y a BLUE MAN (...) nueva mujer, AROA, te atará corta con su cabello; con tus antiguas cadenas, tu cuello rodeará, y en fría y olvidada estatua te convertirá. Las dos manos del “invisible” sacuden, sin piedad, el mantel de la Eternidad, y la partida comienza de nuevo. CENIZAS FRÍAS (VI) “Nada está escrito”. (Lawrence de Arabia) En este frío comienzo, mi nueva mano palpita al compás del infinito. Perdonad si soy críptico, pero si me sentís en lugar de leerme, me comprenderéis. “El Gran Hermano” mira por encima de nuestro hombro. Hace una Luna que me liberaste “dulce” Eva y el adolescente salvaje vuelvo a ser. De mi amor (¿o sólo era pasión?) por ti nada queda y tus antaño doradas imágenes, cenizas frías ahora son. Me sumerjo en el sanedrín de bestias pardas buscando mi perdido cetro. Arañas plateadas golpean el techo de esta cósmica diligencia. “Querida, ¿dónde están los niños?”. Atravesando la élfica membrana protectora, tiendo una mano hacia el herido”. –“Socorrerte quiero”, –le digo–. Clava en mí feroz mirada y en un último estertor agónico me increpa: –“Tú me enredaste, tú me engañaste. Conmigo te vienes “papi”. El desagüe de la Muerte se nos traga al punto. AROA (V) “Were spirits in a material world” espíritus en un mundo material). Police. (Somos EL CIELO DE LOS MALDITOS (VII) “El sueño es el hermano de la muerte” (Antiguo proverbio griego) A todos los que se han ido antes que nosotros, con Amor S.J.M. Mi alter-ego de papel se funde conmigo; extiendo mi conciencia hacia la opaca pantalla y me desvanezco. Conozco estas paredes de miel y azúcar (he estado aquí antes); al fondo, no hay luz, sino el maullido de un bajo. –“Hasta la cocina, amigo” –me invita, sonriente, Kurt– “Norma está preparando té con menta”. Detrás de mi ombligo etérico, “el bicho” baila la danza de Kali. El vampiro bueno, torturado y poseído por el espíritu de un indio, me explica entre risas ácidas por qué en la tumba de Morrison no hay nadie; se aleja envuelto en hilaridad y abriendo “puertas”. J.F.K. y Lennon juegan al póker (los dos hacen trampas). Con voz sincronizada me informan: “Sabemos quién nos mató realmente pero no podemos decírtelo, ya que sólo estás de paso. (Lyndon B. Johnson se agita inquieto en su mecedora). El primer Superman desafía al niño Dean, una vez más, a una prueba de velocidad. La almibarada niebla de Neón me introduce en los Tenía la guerra olvidadA. Tanto divagaR. Dentro de este cerO. Deja mi alma secA. Envuelto en lágrimas, sudor y sangre azules, Blue Man, agónica la mirada, me transmite el nuevo parte bélico: “El loco está colgado de la reconstruida Torre; el Sol fríe lentamente, mientras la otrora adolescente sacerdotisa, envejece bajo las 666 pezuñas del Diablo. La fuerza nuclear que une las realidades, explota succionando la Rueda de la Fortuna. El Ermitaño, condenado a observar, es testigo de esta desolación”. Grito de penA.. De amoR. De odiO. De rabiA. Esta sucia, enfermizamente “amazónica” guerra debe terminar “Eva”. No creo en tu pasión, que ni a animal llega. El pretendido dulzor de tu sexo, sólo es vinagre añejo y apocalíptico. La __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 9

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 9 de 68 nuevos-duros versos que Janis discute con un Federico despeinado. Pensando en su destino, los amantes de Verona, al unísono me sonríen y me exhortan: –“¿Qué hace un vivo como tú en un sitio como este?”. –“Don Miguel, cese en sus Unamuneos” –le increpa Gustavo. –“El aleteo de las hadas me ahoga”. –“Berlín está desierto bajo la cúpula dorada y no siempre tenemos una respuesta engrasada para Polifemo”–. Así recita Don Luis a Dalí mientras este le ubica en su cúbico mundo de pintura al pastel. Un móvil suena despavorido en la alacena de mi subconsciente. Caperucita amarilla está en peligro; el lobo sectario la está engullendo y borrando uno a uno los programas de su preciosa alma. La bufanda de Don Pío enjuga mis “llamas”, pero ni las lágrimas de Nefertiti mi dolor apagan–. “Tenue engaño graznando de la garganta de un bardo adormecido”–. Esto es lo que oyes a tus pies, me confiesa un Cervantes juvenil que en vano intenta despertar al díscolo Edgar. Envuelto en la gabardina de Bogey, aterrizo en el campus de mi ignorancia. Caronte me devuelve la moneda y a volver me invita. Veo la gasa de tu nébula, mi próxima prójima, esperándome en la intangible orilla de mi realidad. Los cláxones del “otro barrio” me despiden, y uno vuelvo a ser. Mientras mi heroico alter-ego retorna a su mundo, el bostezante tedio dominical del estudio me espera para engullirme. –“¿Qué quieres hijo desagradecido?” –“Narrarte mis últimas aventuras, e invitarte a seguir mi ejemplo. Posees el mal humor de un anciano de cien años lo menos. No sabes sonreír, te regodeas en tu desdicha, no eres sencillo”. –“¿Vienes a reírte de mi agonía?”. –“No me oyes, papi, no oyes a nadie. No sientes; anda ¡ve! ¡Huye hacia delante! Engánchate a tu walkman y baja a la piscina”. –“Fuera espantajo de tinta”. Tiene razón, pero me dan ganas de eliminarlo a él también y luego dejarme llevar por la madre de las olas. ¡Olas, hijas de mi RABIA impotente, llevaos mar adentro mi semilla inútilmente derramada!. Aragonés errante de tus aguas quiero ser ¡oh mar eterno!. El que se ahoga en mi lamento desde hace tiempo, mi yo verdadero, a ese invoco en este interregno de arena, sol, agua y angustia. Mas yo no estoy sólo en esta recóndita playa. Una hermosa atávica pareja se explaya física y espiritualmente sin importarles mi presencia. Las olas rugen con el orgasmo de millones de coitos ancestrales. Húmeda Selene seductora, surge del agua y me invita, me incita, ¿me invoca? EL MAGO (IX) Es casi tan viejo como Dios, sus ojos, de un azul tan desteñido como el de sus vaqueros. Una nube blanca de pelo se desparrama por sus hombros. Es tierno como un niño y terrible como una maldición Es un gajo muy importante de nuestra naranja anímica (como “los demás”) desterrado del sentido común de nuestros días y relegado a las leyendas. Juega un papel muy importante en esta partida de ajedrez que es la VIDA. Las funestas religiones institucionalizadas lo desterraron de nuestro interior (o eso creyeron) y lo sometieron a él y a sus discípulos/as a cruel persecución. De día platica con el hombre de la calle; una calderilla se gana con la lectura de cartas y manos. De noche, entre polillas de pensión, una dulce canción canta a las hadas confortándolas. Bebe de la FE y se alimenta de intuición. Está en la nómina divina, pero no cobra “extraordinaria” de Navidad. Cariacontecido, mastica un mantecado y se mira al espejo. Me está espiando mientras yo escribo sobre él. La pescadilla se muerde la cola una vez más. Sé que quiere avisarme de algo, pero ignoro a qué puede referirse improvisado “canguro” de mis noches infantiles e insomnes eras; ¡oh venerable mago!. Cuando los monstruos se negaban a volver al armario y la pérdida de mi almohada desequilibraba mi alma entonces blanca. Igualmente albo era tu espíritu cuando dormías la EL OCÉANO QUE RUGE (VIII) “On the beach” (En la playa). Chris Rea. En el mar de las dos lunas estamos tomando fresas y té. Tan perdido estoy en este ruido que mi propia vida no oigo. Ruido incesante de promesas incumplidas por mi parte, de miedos ancestrales, engullido en el reloj de arena de mi tiempo. Las dos lunas son mis ojos confusos y atemorizados y la playa es mi eterna soledad. Hace casi un año que inspiré este relato y paréceme que el aliento se me acaba. Ni siquiera Blue Man me acompaña. Existe, es real y, como hijo emancipado su propia vida lleva; ni llama ni escribe. Ingrato. Licántropo de mí mismo soy y la vida y la nada se acometen en estas dunas huecas. Ídolo de mí mismo fui, y, tras la caída, me arrastré como la última babosa de la creación. Esa canción, quiero volver a sentir dentro de mí. El extranjero de Camus perdió en esta playa la razón. O he de seguirle en su destino o he de elevarme de nuevo. Blue Man golpea mi mente. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 10

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 10 de 68 siesta con el resto del equipo, la víspera de la CREACIÓN. Creación que se torna difusa, confusa e incompleta desde que me susurraste el secreto de la VERDADERA VIDA. Esto es, vivimos en un plano secante con otros innumerables planos; de todos ellos somos los protagonistas. Hace casi un año, el demonio, me habló a través de la boca de su títere de turno: el lobo sectario. Estábamos tomando cañas con su compañera, con Caperucita amarilla y sus amigos. De pronto, con lánguida y estúpida sonrisa, quiso tentarme, ofreciéndome un viaje a la “flor de loto”. –Todas las drogas que necesito viven en mi mente”– replicaste, oh Mago, fulminantemente e inesperadamente, tomando prestada mi voz. – “Hermoso anciano mágico, ¡ayúdame! Ninguna de las pócimas, ninguna de las triquiñuelas de esta época materialista me han servido; sigo sin encontrar la espada de ébano, más por derecho propio. –“Joven amigo, debes seguir buceando en tu alma”. –“Está muy oscuro, hiede; ¡no quiero seguir bajando!”. –“Empujarte debo entonces, melindroso “Caballero”. Acto seguido, con un certero tajo de una de sus uñas, el mago corta mi hilo vital y me devuelve a la PLAYA, donde una exasperada Selene me espera. piedad su enrojecido botón de carne... Mi boca se llena de orgasmo lunar... Ópalos incandescentes taladran mi alma mientras clavo mi frenética espada en las entrañas de Luna. Caleidoscópicos chillidos llenan esta playa onírica y mil gaviotas mudas revolotean en la cúspide de nuestro grito compartido, un seísmo sacude el tejido de las realidades. Luna, locura, abrasa, tú-yo, yo-tú, tiempo-espacio, hueco, agujero, nova, arcadia, amada... ¡exploto! Despierto. Lleno de Selene, vacío de dolor, vacío de gozo, robótico, ensimismado, la lámpara apago y de nuevo me muevo hacia dentro de mi centro. (XI) PRETÉRITO OSCURO (1) Mastico lentamente el final de esta tarde dominical y me sumerjo nuevamente en el viejo episodio carnal de la tentación (No os engañéis; no existe otra clase de tentación). Canción de cuna compuesta por frustraciones continuas; arena en el paladar, cuando el beso despierta burlado en la madrugada fría. Doncellas adolescentes con aliento de fresa y aroma de lápices, ríen como golondrinas y con sus púberes ojos te calientan a fuego lento. La sangre certifica su condición de mujer, mas la humana ley nos dice que de sus encantos nos debemos abstener. Brazos de cuervo en alas de persona envuelven mi enfebrecida imaginación que pugna por salir de esta inanición. Mi otro yo, mi sosías, mi alias, Blue Man, grita a través de cada poro de mi piel su grito de hiel. –“¡Ábreme maldito! ¡Devuélveme las riendas! Tú no sabes abrirte al placer; yo estoy hecho de él. Éxtasis es mi apellido”. –Prométeme ayuda y te abro al punto, vástago de tinta–Su temblorosa mano azul surge del blanco folio, toca mi apagado ojo tercero y se enciende el turbio torbellino del recuerdo. 1968. Granate sofá desvencijado. Tengo 8 años. Supongo que eso me hace niño. Duermo. Palabras de hada hacen cosquillas a mi idioma; me gusta pero no las entiendo. Estoy despierto. El hada, preciosa niña brasileña, duda, prueba, y, por fin, en mi lengua habla. Me pregunta si primos somos (sigo siendo un niño, recordad). Le contesto que supongo. Nos presentamos, nos besamos (“el hada” tiene 10 espléndidos años) y una suave gasa de puro placer (sin aditivos ni conservantes adultos) nos envuelve. Secuestramos, brevemente, de su cuna al bebé y familia fuimos por un corto tiempo. Mi padre sonámbulo, armada la diestra con una zapatilla, puso fin a la travesura. Después de esa mágica noche, la hermosa Carioca y yo no volvimos a compartir lecho. Desconozco el motivo LUNA (X) Selene escupe fuego por los ojos, sentada sobre un pálido trono óseo. Escoltada está por media docena de lobos humanos que sonríen relamiéndose. Mi sexo se retrae, mi cabello se eriza y la adrenalina estruja mi corazón. De los archivos del inconsciente colectivo, a mi ser entero salta la atávica información: matar o morir. Es como montar en bici o hacer el amor; ya sabes, nunca se olvida. Se sucede una despiadada escena de sangre, aullidos, mordiscos, imprecaciones... silencio. Con un levantamiento de ceja Selene interrumpe la cacería y rebobina la escena. Oigo, a mi espalda, el viejo tranvía número quince, surgiendo de mi Zaragoza infantil. La reina de las mareas, los flujos menstruales y los lunáticos aullantes abre su boca. –Estoy sorbiendo el polo de limón de tu corazón desde hace un eón y me niegas, me ignoras”. ¡Ven a mí, fatuo mío! ¡Ven y hunde tu cabeza entre mis muslos! ¡Sufre con mi gozo y en éxtasis sin igual, te fundiré eterno, hermoso bobo! La presa homicida de sus piernas oprime mi cabeza mientras mi lengua bífida y ávida azota sin __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 11

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 11 de 68 Meses después. Despierto. En cama ajena; veo a la mujer delante del espejo, en ropa interior. La veo. Lo sabe. Me gusta. Le gusta. 1998. Ahora, alguna alarma escondida en mi alma me ha traído de vuelta. ¿De qué se trata? ¿Qué cobarde treta es esta? ¡Es tan duro, inútil e ingrato este horadar viejas heridas! Ahora, que mi sangre languidece de nuevo, recordándome mi mortalidad, mi libido furiosa apunta hacia la eternidad. Mas no hay ninguna reina que convierta mi corazón en carne de nuevo. –“Rey de tu vida eres padre”– Me espeta Blue Man”– ¿No te basta?”. ¡Cierra los ojos! ¡Volvamos! Mi ciudad, mi barrio, mi calle. Acompaño a mi madre al mercado, ésta se detiene a hablar con una conocida. La veo, la deseo, tengo 5 años. Acto seguido, con inefable y exquisita ternura comienzan a curar mi lacerado cuerpo. (XIII) PRETÉRITO OSCURO (2) Apenas repuesto, mi alocado hijo azul, me transporta de nuevo al pozo de mi pretérito oscuro. Tan oscuro que nada veo ahora; flashes de recuerdos me atraviesan a la velocidad del pensamiento y no consigo agarrar ninguno. Un viejo y olvidado sueño infantil me golpea en la frente. Zaragoza, vengo corriendo (huyendo) desde el teatro Principal (este escenario onírico se repetirá) no hay nadie por las calles y es noche cerrada. Consigo subir a un autobús a la altura de la Plaza de España. Cuando subo, quedo aterrado. El conductor es el “manco” (némesis del fugitivo). Otro sueño: Calle oscura. Tengo 10 años. Escaparate iluminado; me acerco: Una Norma Jean tumbada y de sonrisa insinuante, me invita a pasar. Mantenemos una brevísima conversación y despierto. El minotauro del dolor y el remordimiento (NEVER MORE) me agarra la entrepierna del (¡¡ N E V E R !!) espíritu y (¡¡¡ N E V E R S U R R E N D E R !!!) la desgarra sin piedad. Los fantasmas de mis viudas vivas (incluso de las proto-viudas) me apuntan acusadoras con sus desafiantes pechos orgullosos. Mi grito mudo se funde con el llanto del niño que fui, que pierde asidero en la noche, en la vida, que mira como el dolor le escupe en la cara y se ríe. ¡Cris! ¡Cris! ¡Cris! ¡Ras! ¡Ras! ¡Ras!, hace tu nombre en mi arañada memoria, mas tu recuerdo, pese a los años que estuvimos juntos, queda relegado a los misteriosos aeropuertos y estaciones de mis sueños en los que nos perdemos y nos encontramos continuamente el uno al otro. La pequeña cicatriz de Beatriz en mi mano (Anais). Beatriz (Anais). Pozo sin fondo (Anais) Beatriz. “Niña de 25 años que duerme con el pulgar (Anais) en la boca. Beatriz. Magdalena saltando de traición en traición, buscó en mi redención, sólo encontró la suprema traición. ANAIS. No sólo mi pasión por ella (Anais), disfrazada de tu carne, mató la mía por ti, también la asesinó la ignota cifra de “muescas” en tu sexo. Cifra que no querías o no podías compartir conmigo. Entre polvo y polvo yo seguía buceando sin encontrar ni el barco ni el fondo de la botella. Pero el fondo me encontró a mí. 28 de diciembre de 1994. Vuelvo a disfrazar la pasión en carne de lujo. Zaragoza (DOLOR) Whisky (DOLOR) Croqueta (DOLOR) suelo (INCONSCIENTE). Un ángel desconocido salva mi vida, otro, me trae una misiva: “La torre arde por los cuatro costados, desconocidos ejércitos la atacan. Te necesitamos”. EL COLGADO (XII) “I’m a loser” (soy un perdedor) The Beatles. –“¿Qué es esto? ¿Qué clase de nueva broma?” Blue Man no contesta. Me ha vuelto a abandonar, me ha dejado colgado literalmente. La sangre se agolpa en mi cabeza, conozco el árbol; es el del Edén, claro. Conozco la soga que ata mis tobillos, es la del suicida Judas. Una brisa fétida balancea mi cuerpo. Este paisaje desolador que me rodea es la pesadilla de un loco homicida, muerto hace siglos. Mil brujas famélicas y condenadas gritan a través de las grietas de este suelo hecho de cáscara de huevo. Empeoro, mi boca está cosida; mis ojos, cruelmente abiertos. Burlonas amarillas lenguas surgen de la superficie y lamen mi pelo y mi rostro. La sangre, que lenta, pero inexorablemente, cae de mi nariz, forma un tinto charco que las lenguas también paladean con deleite. Siento la reina de las erecciones en mi entrepierna, debe ser porque estoy muriendo. –Imaginar la propia muerte una y mil veces es la única respuesta que tiene el que no sabe vivir”– una añorada y aniñada voz me susurra. –“Sumérgete en la espiral, que es la letra de Dios y confía, duerme y espera tu libertad”. Frenético batir de alas y chasquidos de dientes me devuelven la conciencia. Siete hermosos topos blancos, comandados por otras tantas hadas, están royendo mis ataduras. Protestas, ventosidades y bufidos surgen del ovoide suelo. Subidas en mi pecho, mis siete salvadoras ríen y se agitan, al compás de mi acelerada respiración. –La Emperatriz te envía sus respetos y lamenta no acudir, pero la guerra la retiene en el frente”. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 12

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 12 de 68 LA TORRE (XIV) Veo caer uno de los puentes colgantes, mientras los aviones del bando “nacional” siguen escupiendo muerte. Mujeres con velos en los rostros y niños descalzos corren por la callejuela; yo voy con ellos. Macabra alfombra forman los imposibles cadáveres de espíritus leales esparcidos por el suelo. Aquí no hay tiempo, ni espacio. Cruce de caminos, encrucijada de los sueños desde que Dios abrió el primer párpado, primer peldaño de la Escalera Eterna. Mi (nuestro) reino. El ángel caído lo está profanando. Desnudos y chirriantes sátiros violan alas hadas, otros se orinan en los platillos de la Justicia. Atados a la rueda de la fortuna, la sacerdotisa y el sumo sacerdote son torturados por los fantasmas del Ku-Klus-Klan. Las hordas infernales, conducidas por el Diablo de pelo engominado montado en mi (nuestro) carro avanzan triunfales. La muerte, cual muñeca rota, gime escondida en un arcón. El rojo samurai, nacido de la primera sangre derramada, cruza su acero con el de Blue Man. Gemelos espartanos bailando la jota del odio en lo alto en lo alto del templo de los enamorados. Seguimos corriendo y esquivando esta falsa y contranatural muerte venida del averno. El loco, bufón de la corte, tirado el pijama de su cuerpo en el suelo, clava su amarilla y agonizante pupila en la mía. Muere dentro de mí y su grito araña mis entrañas. La fuerza nacida de la espiral abandona este plano. Mi sangre se hiela, y, con ella, mi cuerpo y mi alma. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 13

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 13 de 68 Fernando José Baró (Madrid, 1966) Escritor. Anticuario. Colaborador en las revistas literarias Letras de Cuenca (Cuenca), La Fumarola (Leganés), La hoja azul en blanco (Alcorcón), Lusones (Cuenca), Guadiela (Cuenca) y el boletín literario del Café Gijón (Madrid). En Verbo Azul tiene publicado un poemario en 1999, un breve ensayo sobre el desamor en 2004, “En torno al desamor”, más de 100 relatos en cuadernillos de Alcorcón, un libro de relatos presentado en la Feria del libro de Alcorcón en 2005, “Nueva Residencia y otros relatos”, y colaboración en un libro editado por el Café Gijón en conmemoración del IV centenario de la publicación del Quijote, “El Quijote en el Gijón”(2005) así como en el libro “Madrid a Miguel Hernández (Desde el Café Gijón)” (2012). Asimismo ha colaborado en la Semana Cultural de la Villa de Gascueña (Cuenca) donde presentó la obra “Historias de la Alcarria” (2007) “Ensoñaciones” (2008) “Venganza” (2009) “La dama inmóvil” (2010) “Retales” (2011) y “Tomar partido” (2012). Dio el pregón de las fiestas de la Villa de Gascueña el verano de 2008. Ha publicado también junto a otros autores conquenses el libro “Gascueña, luz poesía y pensamiento”. (2008). Fue premiado en Verbo Azul por la obra “Ausencia de ti” (2001) y finalista en el Primer Certamen Literario Verbo Azul por la narración “Cambio de rumbo” (2004). Actualmente en vías de la publicación de “REDES y otros relatos” con prólogo del escritor Alberto VázquezFigueroa. “MARZO EN MADRID” Llegó el segundo fin de semana de marzo y amaneció un bello día de radiante sol. Los madrileños hartos de días de frío y viento, toman las calles ligeros de ropa, dispuestos a pasear y tumbarse descalzos en los parques, a sentir en su piel los primeros rayos de sol en este sábado de primavera adelantada, mientras escuchan música, leen un libro, fuman un cigarrillo o besan y acarician a su pareja. Chicas en minifalda y short nos alegran la vista enseñando sus piernas enfundadas en pantis y medias negras transparentes de licra y nylon, algunas de encaje con un look desenfadado, femenino, con un punto punk. Botas altas que estilizan la figura o de tipo militar con aire de rebeldía. Paseo por calles que conozco bien, el Madrid de los Austrias, el de los Borbones. Plazas, parques, callejones, vías en las que pasé mi infancia, mi adolescencia y mi primera juventud. Pasajes en los que jugué, me peleé y me enamoré. Lugares donde fui inmensamente feliz y también en ocasiones desgraciado. Me encamino subiendo la calle Santa Isabel y bordeo el convento, la iglesia y el colegio de monjas de Santa Isabel que visitaba en mis años de bachillerato. Estudiaba en el SEK, en la calle San Ildefonso y además de las compañeras de nuestro centro, ligábamos con las cucarachas de la Asunción. Los chicos del Kostka las llamábamos así porque iban uniformadas de azul oscuro. Nuestras chicas llevaban falda tableada, camisa blanca y jersey azul de pico; nosotros pantalón gris, camisa blanca, jersey o chaqueta azul y corbata. En la entrega de notas, al finalizar el curso y en Navidad, cuando no estábamos liados con alguna de nuestras compañeras, acudíamos a las calles adyacentes del colegio religioso de Santa Isabel como depredadores en busca de presa fácil. El cebo era invitarlas a una litrona de cerveza. La cerveza y otros licores corrían por doquier y ya fuera para celebrar el aprobado o para olvidar los suspensos, bebían en exceso, aprovechando nosotros el momento de euforia o de bajón de las féminas para besarlas, magrearlas y meterlas mano bajo las faldas, ocultos entre dos coches o en portales oscuros. Sigo mi paseo matinal atravesando plazas y calles hasta llegar a la Plaza de Ramales, donde está enterrado Velázquez, y me adentro en la calle Santa Clara. Allí, en una fachada, sigue la placa que recuerda que en esa finca vivió y murió el escritor romántico Mariano José de Larra. En ese mismo inmueble se quitó la vida __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 14

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 14 de 68 pegándose un tiro, por los amores y desamores con la andaluza, casada infiel, Dolores Armijo, un martes de carnaval de 1837. Un grupo de chicas, adolescentes, pasan sonrientes bajo la placa sin prestarle atención alguna; tal vez no sepan la existencia de la placa, quién era Larra, ni les importe en absoluto. Esta España cada vez más moderna, más europea y más despegada de su historia y de sus raíces. Llego a la calle Bailén y me tumbo en la pradera de césped, frente a la catedral de la Almudena, bajo el mirador sombrío, donde hace años escribí unos versos en recuerdo de Fígaro. En la acera de la fachada del Palacio de Oriente, un hombre canta opera acompañado de otro que toca el violín ante la mirada de los viandantes que una vez finalizada el aria, rompen en aplausos. El busto de Larra, cercano al Anciano Rey de los Vinos, a los pies de la explanada, es un espectador más en este entrañable entorno lleno de vida, en esta mañana soleada en la que espero que Fígaro no se sienta tan solo. En la verde pradera, parejas de jóvenes tumbados se besan y meten mano sin ningún pudor, un grupo de turistas extranjeros pelirrojos, pecosos y blancos como la leche, se sientan, descalzan y toman unas latas de cerveza, hay dos perros jugando mientras sus dueños dialogan y un señor distinguido que fuma un cigarrillo mientras lee la prensa… Llama la atención, por su belleza, una interesante joven delgada de cabellos lisos, cortos y castaños. Escucha música por los cascos, se ha quitado la chaqueta, los zapatos y desprendido del bolso, lleva puestos unos vaqueros pesqueros y una camiseta corta que deja ver su vientre liso y moreno. Sentada se lía un pitillo que enciende con una cerilla y fuma despacio, disfrutando del momento. Al cabo de unos minutos aparece un chico alto y corpulento. Se acerca a la joven de cabellos cortos y lisos, la besa en los labios y se tumba a su lado. Ella se pone encima de él, se ríe, le atusa el flequillo, le besa, le acaricia y empiezan a meterse mano. Me levanto y prosigo mi paseo llegando a la plaza de Oriente, escoltada por quince estatuas de reyes cristianos de la Reconquista, cinco reyes visigodos y doña Sancha de León. Rememoro el colegio República Argentina en el que hice preescolar y del que hoy no queda ni el edificio y mis juegos párvulos junto a mi hermana Almudena en este espacio cargado de historia. Me acerco al Café de Oriente, local elegante y decimonónico donde escribí algunos de mis relatos, tomé el aperitivo y pasé varias tardes con algunas de las mujeres que compartieron mi vida. Edificio del siglo XIX construido sobre los restos del Convento de San Gil del siglo XVII con unas curiosas cuevas. Me paro en la calle Mayor, en el lugar donde existía el palacio del conde de Villamediana, sitio en el que le dieron muerte en agosto de 1622 por orden de Felipe IV y del conde duque de Olivares, por intrigas de la Corte y amoríos diversos, proceso nefando, maridos burlados e injurias en prosa y verso a nobles y villanos. En el pasadizo de San Ginés, cerca de la chocolatería, en la rinconada, una placa nos recuerda que en este lugar, en el siglo XVII, vivía el madrileño Alonso de Contreras –el capitán Contreras- hijo de cristianos viejos, militar, corsario, escritor, pendenciero y amigo de Lope de Vega. Ya va siendo hora de comer algo, tras el largo paseo que requiere parada y fonda, y que mejor, en plan barato, que meterme entre pecho y espalda un bocadillo de calamares y un doble de cerveza en la Plaza Mayor. Hay varios bares dedicados a esta especialidad pero yo, tras hacer un inciso recordando el día de mi boda en la Casa de la Panadería, acudo a La Ideal en la calle Botoneras, donde de adolescentes íbamos los chicos del barrio a comer bocatas no solo de calamares, también de chorizo, salchichas, tortilla de patata, atún y morcilla. Con el estómago lleno, mi siguiente destino es la plaza de la Paja. Escenario en el que nos pegábamos los chavales del barrio contra los de Lavapiés y las Vistillas. Me recibe el palacio del Príncipe de Anglona, edificio palaciego del siglo XVII restaurado magistralmente y convertido en viviendas. Me llega el recuerdo de aquel tiempo en el que intente, siendo novio de Yolanda, que fuera nuestra primera morada. No pudo ser, por falta de liquidez, en aquellos lindos años, plagados de ilusiones y sueños por cumplir, donde el amor lo inundaba todo. Entro en el recoleto jardín del palacio, abierto al público, y son otros ojos y otro amor que no llegó a serlo, quien inunda el recuerdo de una mañana fría pero soleada en la que fui inmensamente feliz acompañado de aquella joven y bonita mujer que practicaba el onanismo pensando en mí frente a la luna de un espejo y que terminó siendo solo un espejismo de lo que pudo ser una bella historia de amor. Sentado en uno de los bancos del jardín evoco sus ojos, sus labios, su risa, su boca, su olor, sus pechos pequeños de pezones oscuros, su trasero insinuante, su cuerpo que más de una vez abracé y que nunca llegó a ser del todo mío. Tocado de melancolía, una de las peores enfermedades que sufre el alma, prosigo mi paseo por la plaza de la Cebada, las calles de San Millán, Duque de Alba, donde vivieron mis bisabuelos y sigue existiendo el edificio de El Imparcial, periódico desaparecido, la plaza Tirso de Molina, que fue mi hogar durante cinco años, las calles de Relatores, Cañizares, Atocha donde estaba mi colegio, la plaza de Benavente donde por una ventana veíamos cambiarse de ropa a las bailarinas del teatro y la calle de La Cruz donde hago una parada y entro en Matador, una taberna tipo pub, donde me pido una copa intentando ahuyentar esta nostalgia que me invade. Me siento en un velador de madera y observo a los parroquianos. En una de las mesas hay un grupo de turistas italianas veinteañeras, degustando unas raciones de queso manchego, jamón y chorizo ibérico que __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 15

Horizonte de Letras” Nº 24 Página 15 de 68 beben agua mineral y coca cola. Un sacrilegio no comer estas ricas viandas con un buen vino. Son jóvenes y bonitas, delgadas, bien vestidas, de cabellos lisos y largos, gafas de sol de diseño y ropa de marca. En otra mesa, dos parejas guapas de españoles cuarentones, vestidos de sport, beben unos gin tonic y abrazados se hacen una foto con el móvil inmortalizando este momento en el que fueron o creyeron ser felices. Frente a mí, en la barra, hay una chica sentada en una butaca alta con las piernas cruzadas, no tiene unas piernas bonitas. Va acompañada de un chaval corpulento, un tanto macarra, con cara de boxeador y están tomando cerveza. La chica es morena, de cabellos ondulados en media melena, va sin pintar y físicamente es del montón, ni guapa, ni fea, con un piercing en la ceja y otro en el labio. Viste entre hippy y macarra, lleva un jersey largo que hace las veces de vestido corto, unas botas militares y unos calcetines negros subidos hasta las rodillas. Entre cervezas y risas salen a la calle a fumar tabaco liado y marihuana. Tras apurar un canuto, vuelven a la barra y piden dos cervezas más. Ella se sienta de nuevo en el taburete, esta vez con las piernas abiertas. No lleva bragas y descuidada o sin darle importancia alguna, nos muestra su coño negro depilado de hace días, su vello púbico rebajado que va creciendo sobre su monte de Venus como una sombra que bajo el vestido lo ocupa todo. Por el gran ventanal de la fachada, se ve a las putas haciendo la calle; blancas, negras y mulatas, españolas y extranjeras, cincuentonas, cuarentonas y de edad indeterminada. Gordas o excesivamente delgadas con aspecto enfermizo, culonas, desaseadas, descuidadas en el vestir, algunas desdentadas o con tatuajes carcelarios, buscando clientes que llevarse a las humildes habitaciones de las pensiones cercanas. Es el Madrid en el que nací y me forjé, que ha cambiado y no ha cambiado tanto. La vida tan dispar de unos y de otros que fluye sin descanso, como un río que no puede ni debe parar hasta desembocar en la mar que es la muerte. Sigo apurando mi copa lentamente, observando este escenario tan pintoresco. Termina la canción Cadillac solitario de Loquillo, una de mis preferidas, que me recuerda el tiempo en el que nos sentíamos reyes, en el que todo era posible. Éramos jóvenes y bien parecidos, trabajábamos duro y gracias a ello teníamos la cartera siempre llena de billetes para gastar con las chicas guapas y un bonito coche en la puerta. Suena como el agua clara que baja del monte, así quiero verte de día y de noche… Rememoro lo vivido, las batallas que he librado en esta lucha constante por sobrevivir, por intentar ser feliz, sin olvidar de dónde vengo, quién fui, e intentando descubrir quién soy. Consciente en palabras de Borges de que la derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce. No estoy triste, solo algo melancólico, tal vez desengañado de muchas cosas y añorando otras tantas. No derramo una lágrima, pero sin poder evitarlo mis ojos se encharcan, como el agua, como el agua… Es marzo en Madrid. Madrid, marzo de 2014 __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

Comments

no comments yet