Voces en el Fénix Nº 35 - Viaje al Centro de la Tierra

 

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Voces en el Fénix Nº 35 - Viaje al Centro de la Tierra

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La revista del Plan Fénix año 5 número 35 junio 2014 ISSN 1853-8819 La provincia mediterránea fue escenario de algunos de los hechos más importantes de nuestra historia durante el siglo XX. Desde la Reforma Universitaria, pasando por el Cordobazo y hasta los últimos estertores del modelo neoliberal. En las páginas que siguen, un amplio abanico de la actualidad de esta provincia. Viaje al centro de la tierra

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sumario nº35 junio 2014 editorial Córdoba, la docta y la rebelde Abraham Leonardo Gak Salvador Treber A 45 años del Cordobazo 5 Emmanuel Bonforti El Cordobazo como expresión de las luchas de emancipación del Tercer Mundo 12 Federación Universitaria de Córdoba Manifiesto Liminar de la Reforma Universitaria 20 José María Rinaldi Las finanzas del “cordobesismo” en el contexto nacional 26 Claudio Callieri y María Luz Ezquerro El planteo modernizante 36 Héctor Eduardo Ruiz y Claudio Callieri El valor estratégico de la Fábrica Argentina de Aviones 44 Gustavo Busso Población, territorio y desarrollo en la provincia de Córdoba. 52 Darío Poncio Crecimiento Demográfico 62 Gabriela Inés Maldonado Transformaciones productivas agropecuarias, apropiación de los recursos y movimientos sociales 68 Pamela Natali, Jorgelina Giayetto En la búsqueda de identidades regionales: no todo es lo que parece 78 Ana Laura Emiliozzi, Jorge Luis Hernández, Mónica Adriana Donadoni Las comunidades regionales en la Provincia de Córdoba: aportes para el debate 86 Omar Eduardo Barberis Gestión de la educación y proyecto regional 92 Adela Coria y Silvia Kravetz Renovar el debate sobre el sentido de la educación pública 104 Oscar Nicolás Alamo Divulgación del conocimiento y complejos CyTi 112 Carina Borrastero Tecnología, Estado, empresarios y desarrollo socioeconómico 120 Edgardo Carniglia, Viviana Macchiarola, Gustavo Busso, Jorge Guazzone Desarrollo e informática educativa en Córdoba 132 Antonia Oggero, Natalia De Luca, Evangelina Natale, Marcelo Arana Caracterización y situación actual de los bosques nativos en el centro sur de la provincia de Córdoba 142 Magdalena Brocca, Susana Morales y Valeria Plaza La seguridad del cordobesismo 152

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Autoridades de la Facultad de Ciencias Económicas Decano José Luis Giusti Vicedecano José Luis Franza Secretario General Walter Guillermo Berardo Secretaria Académica María Teresa Casparri Secretario de Hacienda y Administración César Humberto Albornoz Secretario de Investigación y Doctorado Eduardo Rubén Scarano Secretario de Extensión Universitaria Carlos Eduardo Jara Secretario de Bienestar Estudiantil Federico Saravia Secretario de Graduados y Relaciones Institucionales Catalino Nuñez Secretario de Relaciones Académicas Internacionales Humberto Luis Pérez Van Morlegan Director Gral. de la Escuela de Estudios de Posgrado Catalino Nuñez Director Académico de la Escuela de Estudios de Posgrado Ricardo José María Pahlen Secretario de Innovación Tecnológica Juan Daniel Piorun Secretario de Transferencia de Gestión de Tecnologías Omar Quiroga Voces en el Fénix es una publicación del Plan Fénix ISSN 1853-8819 Registro de la propiedad intelectual en trámite. Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas Claustro de Profesores Titulares José Luis Franza Juan Carlos Valentín Briano Walter Fabián Carnota Gerardo Fernando Beltramo Luis Alberto Beccaria Héctor Chyrikins Andrés Ernesto Di Pelino Pablo Cristóbal Rota Suplentes Domingo Macrini Heriberto Horacio Fernández Juan Carlos Aldo Propatto Javier Ignacio García Fronti Roberto Emilio Pasqualino Sandra Alicia Barrios Claustro de Graduados Titulares Luis Alberto Cowes Rubén Arena Fernando Franchi Álvaro Javier Iriarte Suplentes Daniel Roberto González Juan Carlos Jaite Claustro de Alumnos Titulares Mariela Coletta Juan Gabriel Leone María Laura Fernández Schwanek Florencia Hadida Suplentes Jonathan Barros Belén Cutulle César Agüero Guido Lapajufker Los artículos firmados expresan las opiniones de los autores y no reflejan necesariamente la opinión del Plan Fénix ni de la Universidad de Buenos Aires. staff DIRECTOR Abraham L. Gak COMITE EDITORIAL Eduardo Basualdo Aldo Ferrer Oscar Oszlak Fernando Porta Alejandro Rofman Federico Schuster COORDINACIÓN TEMÁTICA José María Rinaldi SECRETARIO DE REDACCIÓN Martín Fernández Nandín PRODUCCIÓN Paola Severino Erica Sermukslis Tomás Villar CORRECCIÓN Claudio M. Díaz FOTOGRAFÍA Sub [Cooperativa de Fotógrafos] DISEÑO EDITORIAL Mariana Martínez Desarrollo y Diseño deL SITIO Leandro M. Rossotti Carlos Pissaco Córdoba 2122, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Teléfono 4370-6135. www.vocesenelfenix.com / voces@vocesenelfenix.com

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Córdoba, la docta y la rebelde E ste número de nuestra revista se aleja de los criterios con los que hemos elegido el temario en números anteriores. Fruto en parte de la casualidad y en parte de la intención de abrir un espacio donde pueda conocerse también la producción integral que se genera en el interior de nuestro país. Un interior que nos ofrece una enorme variedad de realidades, con singularidades que no hacen más que integrar un solo concepto de nación. Cuando digo que elegimos Córdoba por casualidad, lo hago porque la posibilidad de realizar un número íntegro sobre la problemática local fue consecuencia de un breve viaje a la ciudad capital para asistir al nacimiento del Plan Fénix Córdoba, concebido sobre los principios de una asociación entre las tres universidades nacionales de la provincia (la de Córdoba, la de Río Cuarto y la de Villa María). Del intercambio con los colegas surgió la idea de plasmar la realidad provincial en un número especial de nuestra publicación, dando cuenta allí de sus múltiples facetas que son sumamente importantes e interesantes y forman parte de nuestra historia contemporánea. Córdoba ha sido cuna de la reforma universitaria de 1918, una rebelión estudiantil que planteó la participación de estudiantes y docentes en el órgano directivo de la universidad, la existencia de cátedras paralelas para dar lugar a diferentes formas de ver la realidad, la autonomía y autarquía de las altas casas de estudio, el reconocimiento de las raíces latinoamericanas del país y, finalmente, propició las tareas de investigación y extensión junto con las de formación profesional. Movimiento que aún hoy es visto como objetivo deseable por diferentes agrupaciones estudiantiles de otros países de la región. Córdoba, como pionera industrial, cuenta con un movimiento obrero organizado y con líderes notables, quienes lucharon por obtener mejores condiciones laborales, pero también contra gobiernos de facto. Es así que, en 1969, hermanados con los estudiantes, los trabajadores produjeron un hecho histórico, el Cordobazo, que dio por tierra con un dictador y apresuró el retorno de un gobierno democrático en el país. También Córdoba, provincia de neto origen agropecuario, ha sido pionera en el desarrollo industrial. En esta rama, la industria automotriz tiene un rol central hasta nuestros días. En la provincia, que incluso llegó a desarrollar la industria aeronáutica (hoy en proceso de reactivación), se siguen fabricando automóviles y tractores. Córdoba también descuella por su aporte cultural, con sus muy antiguas universidades y escuelas, su actividad política más que significativa y su impronta artística notable, expresada en la realización de algunos de los más tradicionales festivales y fiestas populares. Esta idílica zona, que al recorrerla como turistas la vemos hermosa, luminosa y acogedora, tiene también otra cara, en la que nos muestra pobreza, desocupación, expulsión de la población y el apego a principios y prácticas neoliberales (más allá que conservadores) que aún hoy se mantienen vigentes. ¿Contradicciones? No, más bien una realidad que expresa la resistencia a modificarla por parte de una clase dirigencial que busca mantener a salvo los intereses de sectores concentrados. Por todo esto es que entendemos como una muy valiosa oportunidad dedicar este número de la revista a contar, desde diversos ángulos y puntos de vista, la realidad de nuestra provincia mediterránea. Esperamos que los ricos artículos que forman parte de este volumen nos aporten nuevas herramientas para conocer mejor el territorio de nuestro país. ABRAHAM LEONARDO GAK (DIRECTOR) 4 > www.vocesenelfenix.com

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Editorial > 5

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El 29 de mayo de 1969 perdura en nuestra memoria como un verdadero hito de lucha de las masas trabajadoras. Ese día, los trabajadores organizados se levantaron contra el retroceso ocurrido en los diez años anteriores y decretaron el principio del fin para el régimen dictatorial en el gobierno. A 45 AÑOS DEL CORDOBAZO 6 > www.vocesenelfenix.com

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> 7 por Salvador Treber. Contador. Profesor de grado y postgrado-FCE-UNC

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E l siglo XX ha sido, a nivel mundial, muy intenso y conflictivo. La primera mitad se caracterizó por las dos guerras mundiales con la secuela de 70 millones de muertos, principalmente debido a la introducción de la aviación como arma de combate; bombardeando a las ciudades como una forma de incidir sobre el frente interno de sus respectivos contendientes. La sistemática destrucción de Londres y varios puertos de ultramar en las Islas Británicas, o de numerosas ciudades alemanas, dejó terribles huellas que al término del conflicto, en mayo de 1945, requirieron casi toda la siguiente década para borrar los trágicos rastros y proveer de viviendas a millones de personas que habían quedado sin ellas. La mayor “novedad” fue la irrupción de la Unión Soviética en el escenario ecuménico y su rol decisivo en la derrota de Alemania, lo cual le permitió ocupar la mitad oriental de esta y coadyuvar a que Polonia, Hungría, Bulgaria y Yugoslavia se convirtieran en lo que se dio en llamar “democracias populares”. Del otro lado del Océano Atlántico, Estados Unidos, lejos de los campos de batalla, afianzó su indiscutida condición de primera potencia; pero temerosos de que los rusos se vieran tentados a avanzar sobre Europa occidental, implementaron un amplio Plan de Préstamos y Arriendo. El líder británico Winston Churchill abogó insistentemente para que se continúe la contienda contra la Unión Soviética –aliado clave hasta el 5 de mayo de 1945–, a cuyo frente estaba el mariscal José Stalin. El presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt rechazó esa propuesta e impuso su propia determinación que consistía en reconstruir con la mayor rapidez posible a los países aliados devastados, poniendo además coto al “peligro rojo” mediante la instalación de 74 bases militares en el Viejo Continente. Salvo el período iniciado en 1950 que correspondió al sitio soviético de Berlín, ciudad que estaba dividida en cuatro áreas con activa presencia de los ejércitos de los tres triunfadores occidentales y las tropas rusas, los tan temidos choques abiertos no se llegaron a producir y se circunscribieron a incidentes menores. 8 > por Salvador Treber

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A 45 AÑOS DEL CORDOBAZO > 9 La posición argentina y sus derivaciones A diferencia de Brasil, que se unió a los aliados y envió tropas al frente abierto tras el desembarco en Italia, la Argentina se mantuvo formalmente neutral, pero el gobierno encabezado por el doctor Ramón S. Castillo, el vicepresidente en ejercicio dada la enfermedad mortal que aquejó al titular del Poder Ejecutivo doctor Ricardo M. Ortiz, no disimulaba su simpatía por “el Eje” constituido por Alemania e Italia a cuyo frente estaban, respectivamente, los dictadores Adolfo Hitler y Benito Mussolini. La principal actividad económica consistía en la producción de excedentes agropecuarios que tenían a Inglaterra como principal destino y a la correlativa importación de bienes elaborados; lo cual retrasó bastante la industrialización, salvo la referida a alimentos y sólo parcialmente la de textiles o vestimenta. Al estallar la guerra, los submarinos alemanes procuraron cortar las vías habituales de aprovisionamiento marítimo de sus enemigos. La respuesta fue la organización colectiva en buques “convoyes”, custodiados por barcos de guerra que procuraron preservar El 29 de mayo de 1969 los gremios combativos de Sitrac y Sitram, que reunían a los obreros de las dos automotrices de Córdoba, decidieron encabezar una movilización general a la que se sumaron los sindicalistas dirigidos por Agustín Tosco y las franjas más avanzadas de estudiantes que militaban en la Federación Universitaria. expeditas las rutas intercontinentales. Nuestro país carecía de marina mercante y recién en 1941 el gobierno resolvió incautar 14 naves extranjeras que debían permanecer internadas hasta que finalizaran las hostilidades. Los envíos de manufacturas europeas habían cesado y poco después hizo lo propio Estados Unidos; siendo esa situación la que impulsó internamente un proceso incipiente de “sustitución de importaciones” que, con el pasar de los años, se fue intensificando. Nuestro país no fue invitado en 1944 a la Conferencia de Bretton Woods, en que se crearon el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (actualmente Banco Mundial) por considerarlo incluido bajo el estatus excluyente de “país enemigo”. Los primeros años de posguerra coincidieron con el comienzo de la presidencia inicial del general Perón y fueron prósperos, pues la Europa hambrienta adquiría a muy buenos precios nuestros excedentes agropecuarios; aunque a partir de 1949 los requerimientos y las cotizaciones bajaron drásticamente. Mientras tanto, con el mercado interno a disposición y beneficiado por la obligada aceptación de muy buenos precios, la denominada “industria liviana” se convirtió en receptora de un sostenido éxodo de trabajadores rurales que emigraron masivamente hacia las ciudades, con el objetivo de convertirse en obreros industriales, categoría con la cual mejoraban en medida muy considerable su situación económica. El Banco Industrial de la Nación creado en 1946 y el Banco Hipotecario Nacional –este último mediante el financiamiento masivo de nuevos barrios de viviendas– fueron firmes pilares del progreso alcanzado. No obstante, durante el período 1946/52 se acentuó el alza en el índice del costo de vida, lo cual también afectó los precios internos en general; sumándose a ello la pérdida de la cosecha 1952/54 por causas climáticas. Cabe señalar que alrededor del año 1950 se había llegado al virtual autoabastecimiento en bienes de consumo familiar, tanto inmediato como durables; pero a la par se agudizaron las carencias de insumos de cierta sofisticación técnica y, en particular, los de capital que provenían de países que estaban a la vanguardia de las diversas ramas y especialidades. La limitada llegada de empresas extranjeras logró ampliar muy poco el espectro productivo, ya que la mayoría optó por adquirir paquetes accionarios de las nacionales que ofrecían mejores perspectivas y una ascendente rentabilidad real o potencial. El año 1952, al darse el “pico recesivo”, se caracterizó por una profunda y generalizada baja de las actividades industriales, razón por la cual se dictó una ley de inversiones extranjeras muy favorable a estas, pese a lo cual no pudo evitarse una aguda carencia de divisas. En búsqueda de otros factores de reactivación coadyuvantes, resolvieron ofrecer una serie de beneficios al lograr la radicación de la empresa estadounidense fabricante de

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automotores Kaiser y la italiana Fiat para encarar la elaboración de tractores, pero se les impuso la obligación de instalarse en los alrededores de la ciudad de Córdoba cedidos gratuitamente. Esta decisión estratégica apuntaba a extender el desarrollo del sector secundario al interior y fuera de la tradicional “franja litoral atlántico”, cuya expansión excluyente era símbolo y consecuencia de la vigencia irrestricta del régimen del librecambio. Kaiser estaba especializada en producción de aluminio pero no era reconocida en la rama de automotores, pues apenas cubría el 1% de la demanda interna de su país de origen y los modelos estaban siendo ya superados. Sólo el mantenimiento de la prohibición de importarlos que regía le permitió colocar esos bienes en un mercado sediento y muy mal atendido. En cuanto a Fiat, que inicialmente sólo estaba autorizada a elaborar tractores –lo que cumplió, pues llegó a un máximo de 12.000 flamantes unidades por año–, obtuvo la venia oficial para extender su actividad a la automotriz y comenzó a lanzar con éxito sus productos. En Córdoba, desde 1927, operaba la Fábrica Militar de Aviones con señalada eficiencia, pues llegó a posicionar al país como quinto fabricante aviones a nivel mundial. Este emprendimiento decidió entonces ampliar su línea de montaje, lo cual se concretó a través de un vehículo liviano de carga que denominó Rastrojero, el cual muy pronto recibió una generalizada aceptación de los consumidores. Más conflictivas fueron las radicaciones para la explotación petrolífera que se pactaron con las firmas estadounidenses Atlas Corporation (1954) para operar yacimientos en Neuquén y, muy especialmente, la Standard Oil Co, de California, para la extracción en un área exclusiva de 50.000 km2 en Santa Cruz. En tal escenario harto negativo, Córdoba era una excepción pues sus nuevas plantas se expandían y ofrecían los más altos salarios para atraer a personal con cierta formación en dichos rubros. Paralelamente, el comercio exterior se tornó cada vez más deficitario y ello llevó a anunciar que estábamos ante lo que se denominó “un callejón sin salida”. Esto provocó un gran debilitamiento del gobierno nacional y se convirtió en un ámbito propicio para impulsar un tercer “golpe de Estado” destituyente, situación que se verificó en septiembre de 1955 expulsando al presidente constitucional, general Perón. Luego de casi cuatro años de gobierno “de facto”, el llamado a elecciones promovió a presidente al doctor Arturo Frondizi en un clima de gran expectativa y esperanzas. Las nuevas medidas y su incidencia sobre Córdoba La primera fue la introducción del artículo 28 en la ley que regía la educación universitaria (había sólo cinco de estas casas de altos estudios del país, todas estatales) y dentro de ellas, la de Córdoba mantenía la tradición por su histórica actitud revolucionaria con que impuso en 1918 la Reforma Universitaria; cuyos nuevos principios democratizaron su actividad, introdujeron el gobierno tripartito y marcaron el rumbo en todas las naciones latinoamericanas. La segunda medida que encendió la mecha latente fue la autorización a las empresas privadas extranjeras para su radicación con sendas fábricas de automotores en cualquier lugar del país, 1 0 > por Salvador Treber

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A 45 AÑOS DEL CORDOBAZO > 1 1 eliminando el esquema de exclusividad espacial que favorecía a Córdoba. Nada menos que 23 fueron las propuestas presentadas, pero hasta 1963 sólo 13 concretaron esa iniciativa y eligieron como área al tradicional “cordón litoral atlántico”, con epicentro en la Capital Federal. Como era de suponer, hubo un marcado retroceso de las plantas originales y la economía cordobesa sufrió un creciente deterioro. El incremento poblacional del período 1950/70 impulsó el paralelo avance de la producción de alimentos, aunque fueron un débil aliciente para paliar los numerosos despidos y, mucho más aún, el “congelamiento” de salarios vigentes para los que venían protagonizando hasta entones la modernización y expansión en nuestra provincia mediterránea. A nivel mundial, el estallido del llamado “mayo francés” ocurrido en 1968, el día 29 de dicho mes, obligó a convocar al héroe militar, el general Charles de Gaulle, para conjurar el amplio movimiento popular que pretendía profundizar los cambios sociales. Dichos acontecimientos sembraron nuevas inquietudes y alentaron reclamos, en los que la Argentina no fue la excepción. En Córdoba, el secretario general del gremio de trabajadores de la Empresa Provincial de Energía (EPEC), Agustín Tosco, se convirtió en líder indiscutido. Se había generalizado la modalidad de hacer planteos apoyados en las bases, y los trabajadores de las plantas ubicadas en la zona de Ferreira, colindante con la ciudad capital, tomaron como esquema de acción dejar sus puestos a las 10 horas de la mañana y, en caravana, converger hacia el centro de la ciudad para hacer conocer sus reivindicaciones. Durante el mes de abril precedente se había concretado una manifestación en una ciudad litoraleña tradicionalmente muy tranquila, Corrientes, pero esa actitud tuvo eco con un multitudinario apoyo en Rosario. El 29 de mayo de 1969 los gremios combativos de Sitrac y Sitram, que reunían a los obreros de las dos automotrices de Córdoba, decidieron encabezar una movilización general a la que se sumaron los sindicalistas dirigidos por Agustín Tosco y las franjas más avanzadas de estudiantes que militaban en la Federación Universitaria. Casi nadie supuso entonces que ese día pasaría a ser un símbolo histórico, perdurando en nuestra memoria como un verdadero hito de lucha de las masas trabajadoras, que sentían en carne propia el retroceso ocurrido en los últimos anteriores diez años y pretendieron decir en alta voz ¡basta! a los esbirros de la dictadura. El autoritario gobernante de facto general Onganía, que se había propuesto permanecer veinte años en el poder, ordenó al ejército que sustituyera a la policía debido a que esta había sido rebasada. Las tropas del Tercer Cuerpo, armadas hasta los dientes, no se animaron a penetrar hasta el tercer día posterior al barrio del Hospital de Clínicas, bastión de los estudiantes, y nunca de noche en esa zona. Ese fue el principio del fin para el régimen despótico y el inicio del período preparatorio que antecedió a las elecciones de 1973. El ministro de Economía, el ultraliberal Krieger Vasena, admitía no entender que los obreros mejor pagos del país fueran los principales protagonistas, porque no tomaba en cuenta que también eran los políticamente más esclarecidos.

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por Emmanuel Bonforti. Sociólogo. Docente de Seminario de Pensamiento Nacional y Latinoamericano, UNLA 1 2 > www.vocesenelfenix.com

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> 13 El Cordobazo como expresión de las luchas de emancipación del Tercer Mundo Muchos entienden al 29 de mayo de 1969 como un momento de quiebre en la historia de nuestro país; sin embargo, es un hecho dentro de una línea histórica que podría periodizarse a partir del golpe de Estado de 1955. En las páginas que siguen, un recorrido por el contexto en el cual se generó la primera comunión entre estudiantes universitarios y los sectores obreros.

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G eneralmente cuando se habla de Cordobazo surge la palabra parteaguas, es decir, un momento de quiebre, como si la historia de la lucha de los pueblos tuviese un antes y después del 29 de mayo, como si los sucesos de Córdoba fueran tan sólo una imagen que detiene el conflicto social. Pero el Cordobazo implica uno de los puntos más álgidos del período que ya cercano a los ’70 se conoció como “el auge de masas”, con lo cual es un hecho dentro de una línea histórica que podría periodizarse a partir del golpe de Estado de 1955. Esto implica que no debe ser considerado como un hecho aislado. Muy por el contrario, debe entenderse en un contexto de emergencia determinado y debe analizarse como parte de un proceso donde las masas, como en otros momentos, han sido sujetos de cambio frente al poder imperial y a los personeros locales con pretensión de disciplinar a aquellos. La estructura productiva argentina se había modificado a mediados de los ’30 y avanzaba hacia un proceso incipiente de sustitución de importaciones. En la década de los ’40 se reforzaba esa tendencia y se sumaba una serie de derechos sociales impartidos desde el Estado de los cuales hasta el momento carecían aquellos quienes conformaban la fuerza de trabajo que motorizaba ese proceso de industrialización. Se asistía además a un proceso de sindicalización amplio que atravesó al nuevo mundo industrial. El golpe de Estado de 1955 tiene entonces como motivación desmontar algunos de los elementos del mundo laboral construidos durante la década peronista, entre ellos el poder de los sindicatos. Pero esta fase sustitutiva no logra pasar de sus primeras etapas de industrialización liviana, un cuello de botella generado al calor de una economía dependiente desde un doble plano: por un lado, un sector agrario que le permite generar divisas necesarias y, por el otro, la necesidad de importación de los insumos necesarios y la energía suficiente para sostener el proceso productivo obligan a su replanteo. Si se pretendía avanzar en el proceso de industrialización, debía modificarse el rumbo de la misma. Dentro de esta línea surge la utopía de la fracción política de hombres que llega al poder en 1958, quienes si bien tienen a Arturo Frondizi como su principal figura, encuentran en Rogelio Frigerio a su ideólogo. Para este grupo, la única salida posible la expresa el “desarrollismo”, que considera al capital extranjero como elemento central para alcanzar el verdadero despliegue de la industria. Frigerio veía al imperialismo inglés como necesario para alentar el crecimiento del país agroexportador aunque no promoviese el desarrollo industrial; en cambio, el ingreso del capital estadounidense en inversiones incentivaba el desarrollo industrial. El plano ideal respecto del desarrollo que planteaba el frondizismo pronto se topó con la realidad: el desarrollismo que implicaba acudir al protectorado económico de Estados Unidos no era más que otra cara del imperialismo, caracterizado por soltar la mano a quienes confían en él, sin reparos. Déficit en la balanza de pago y presión por parte de los sectores de la oligarquía tradicional empujaron rápidamente a la devaluación y a la transferencia del ingreso hacia los sectores más concentrados de 1 4 > por Emmanuel Bonforti

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El Cordobazo como expresión de las luchas de emancipación del Tercer Mundo > 1 5 El estadio económico debía afectar al mundo laboral, y así fue que en este caso se lanzó una serie de medidas que apuntaban a recortar beneficios sociales, entre ellas, la modificación de los regímenes de trabajo en el sector ferroviario y portuario, y el cierre de ingenios azucareros en Tucumán, que generaron un clima social espeso para el gobierno de Onganía.

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