Pregón de Salida 2007 - Cofradía El Rico - Ana B. Rodríguez Martín

 

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Pregón de salida de la Cofradía de Jesús El Rico y María Santísima del Amor en el año 2007 a cargo de Ana B. Rodríguez Martín

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“Así que, por fin, Pilatos se lo entregó para que lo crucificaran. Se hicieron, pues, cargo de Jesús que, llevando a hombros su propia cruz, salió de la ciudad hacia un lugar llamado Gólgota.” Jn 19, 16-17. Así pues, mira con amor, Padre, a esta familia tuya, por la que Nuestro Señor Jesucristo no dudó en entregarse en manos de sus enemigos y aceptar el suplicio de la Cruz. Ayúdanos a aceptar nuestras cruces y, en especial, aquellas que nos echaran encima. Jesús, Hijo de Dios, que al aceptar la Cruz de la Redención fuiste Rico en Amor, Rico en Bondad y en Misericordia para el género humano. María Santísima del Amor, Corredentora de la humanidad y Mediadora universal de todas las Gracias dispensadas por Dios. Articulo 2, Estatutos de la Cofradía Para Ellos, mis Titulares, vértice de mi vida, sea este pregón. I

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Buenas noches. Padres que me disteis el ser, Antonio y María José; Reverendo Padre Director Espiritual de la Cofradía; Ilustrísimas Autoridades; Hermanos Mayores Honorarios del Cuerpo de Instituciones Penitenciarias y el Cuerpo Nacional de Policía; Hermanos Honorarios del Excelentísimo Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre e Ilustrísimo Colegio de Abogados de Málaga; Hermanos Mayores de Cofradías Hermanas; Antiguos Hermanos Mayores; Hermano Mayor y Junta de Gobierno de la Real, Excelentísima, Muy Ilustre y Venerable Cofradía de Culto y Procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno Titulado el Rico y María Santísima del Amor; Cofrades que me precedisteis en la fe; Amor que me apoyas desde tu anonimato; Familiares y amigos que me honráis con vuestra presencia; Señoras y Señores, hermanos todos: quí me presento yo ante ustedes, sin meritos ni experiencia, mi juventud no me da para más, aunque nuestro anterior pregonero, Jesús Torres, haya sido bastante generoso en sus palabras de presentación de una servidora. Porque aún estoy pensando qué fue lo que le impulsó a mí Hermano Mayor a concederme tan grandioso privilegio de pregonar a los cuatro vientos la Salida Procesional de nuestros Sagrados Titulares. II

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Quizá el tiempo haya venido demasiado deprisa y las palabras aún no tengan el temple de los años. Aunque, he de confesar que cosas así nunca se han de rechazar. Así que me armé de valor, ya que me causa un profundo respeto y una gran responsabilidad ponerle voz y palabras al Pregón. Quizá también me empujó a ello, por qué no decirlo, esa inconsciencia impulsiva que tenemos los jóvenes. Por lo tanto, sólo esperad de este pregón palabras sencillas de un corazón morado y azul y de una corta vida llena de Rico Amor. Desde aquí quiero aprovechar para dar mi profundo y sencillo agradecimiento a mi actual Hermano Mayor, Don José Rivas, por haber pensado en una joven cofrade para tan especial acto; por lo que significa; por no haberte quedado en las palabras siempre utilizadas y haber dado ejemplo, otorgando responsabilidad a los jóvenes, y en esta noche darle la oportunidad de ser la voz y el sentir de todos a una mujer, joven y albacea. ¡Gracias por ser valiente y salirte de la norma impuesta! ¡Gracias por creer en mí! Yo sólo soy reflejo de un par de corazones, mezcla de sangre y amor. Le debo a mi padre la templanza, el carácter y la paciencia, y a mi madre la voluntad, la lucha y la ilusión por hacer cada día algo mejor. Ellos me vistieron el corazón de nazareno a los cinco años, haciendo de su Cofradía la mía. Y he tenido la suerte de nacer en una familia que lleva a Málaga por bandera, y a sus tradiciones y religiosidad como forma de sentir y vivir la vida. Primero fui de Azul Amor, luego Morado del Mayor de los Cristianos. Yo quería ir con mi hermano Carlos, y allí me quede durante 19 años; he de confesar que Jesús el Rico me embrujó en esa corta edad en la que eres un mero espectador del grandioso entramado que es la Procesión, en el que nada entiendes, pero que todo sientes, ya empezaba a percibir que algo se movía en mi. No se puede explicar, te invade el alma, que para eso no hay edad. Ya empezaba a mirar hacia atrás para buscar su Faz en el Camino Penitencial. Conforme crecí en edad, por igual crecí en los sentimientos, que a día de hoy ya se me han salido del pecho. Curiosamente la Procesión está formada de tal manera que conforme avanzas en edad, más cerca estas de Ellos en la distancia. Fui paso a paso, año a año. Cada vez Lo tenía más cerca, cada vez Lo veía más claro. Llegué hasta sus Pies, indicando a mis hermanos con el replique de Campanilla, sonido típico malagueño, como iban sus pasos. Pero nunca estuve debajo. III

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Hasta que, en una noche de primavera de Jueves de Pasión, antesala de la Semana Mayor Malacitana, nuestros Titulares interfirieron en nuestro Prior, para demostrar que no hay estética ni tradiciones tan severas que no pueda romper el amor limpio del que todo lo da por Ellos; que no hay diferencia en el amor de un hijo o una hija; que todo es lo mismo: amor a sus Padres. Que cierto es que el Amor mueve montañas, y en aquella noche movió corazones y hasta opiniones jamás cambiadas. Porque todos ante Ellos somos iguales y ahí no hay estéticas que valgan. Pero como es de buen cristiano la tolerancia, todos con Capillo y aquí ya no pasa nada. Por eso, jóvenes cofrades, alzad la voz. Sed valientes y fieles a vuestras ideas. No os dejéis corromper por el poder que nuestras cofradías otorgan y mirad siempre hacia vuestro interior, para que en esos momentos en los que se nos ignora, no caigáis en el desaliento y las dudas. Nuestros Titulares nos darán fuerzas para seguir luchando. Es lo que nos toca: protestar, no callar, proponer y demostrar que somos igual o más cofrades que los que llevan cuarenta años, o aquellos que tanto presumen y lo que llevan son sólo cuarenta Miércoles Santos. El ser cofrade no lo da el tiempo, sino el alma. El cofrade nace, no se hace, aunque algunos traten de modelarnos a su conveniencia y semejanza. Alzad la voz, porque nuestro será el legado y tenemos que estar preparados. Jóvenes del ayer, formadnos para que seamos dignos de él, y sepamos utilizarlo en bien de nuestros Titulares y nuestra Semana Santa. Así que deje de utilizar la palabra Cofrade todo aquel que se arrime a las cofradías para ambiciones personales e inconfesables. Tenemos una historia a nuestra espalda, no somos nadie en tantos siglos, sólo un grano de arena en una montaña. IV

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No pretendamos dejar huella con el único fin de dejar nuestro nombre. Debemos respeto a todos aquellos que consumieron su vela de la procesión de la vida luchando por nuestros Titulares con la única ley de la fe por delante. Tantos y tantos que, aún siendo anónimos, nos han dejado el legado de lo que hoy tenemos y de la identidad única y peculiar de la Cofradía con más solera de Málaga. Siento el orgullo de ser de esta Cofradía. Nuestra historia me conmueve y me llena de profundo respeto, que vive atemporal en su impronta: pelo natural, Túnica de Cola, Trono barroco, grandiosidad malagueña. Gracias a todos los que a nunca se os paso por la cabeza cambiar su estética ni sus formas a pesar de las modas. Gracias por enseñarme la Cofradía que vio mi abuela Ana a mi edad. Fue fundada más allá de lo que se puede probar. Siempre has sido única y singular, como si de una persona se tratara. De carácter arrollador, alegre, humilde, independiente, soñadora, tolerante y sincera. Siempre pionera, pero sin hacer alardes de ello. Malagueña tú eres de pura cepa: no hay impronta tan malagueña como la nuestra. Y tus cofrades somos el espejo de tu alma, y como tú te muestras, y como digna hija de tu tierra también tienes ese carácter de pensar que todo lo que no es tuyo es mejor. Y es aquí donde discrepo yo. ¿Qué nos pasa, hermanos, que teniéndolo todo creemos que no tenemos nada? Nuestra historia empezó hace mucho más de dos siglos y medio en el convento de San Luís el Real, con muchos eruditos que defienden que es esta una de las cofradías más antiguas de Málaga. Titulo de Archicofradía, si quisiéramos, podríamos ostentar. La primera de Málaga en obtener el titulo de Real, de esto hace siglos, y Pragmática de Carlos III. Y, gracias al espíritu de religiosidad y fervor de esta tierra, nos hemos hecho acreedores en todos los tiempos de privilegios Reales y Eclesiásticos. Excelentísima por lo que ostenta Jesús El Rico en su pecho, Muy Ilustre por lo que llevamos en nuestro Escudo, y Venerable, eso se puede ver en la capilla de Santiago durante todo el año. Tenemos los enseres más antiguos de la Semana Santa Malacitana: Bastones que portan los Jefes de Procesión el Miércoles Santo, con inscripción en los mismos de:”se hizo en 1759”. V

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Cofundadora, o según algunos fundadora, de la Agrupación de Cofradías. Devoción de nuestra tierra nunca nos falto. La más conocida fuera de nuestras murallas, aunque a algunos llegue a molestar. Pero es que la verdad es esa y no se puede cambiar. Cofradía que no faltara al Acto Penitencial, aunque los tiempos fueran malos y revueltos. Sólo nos quedamos en casa cuando la sinrazón a nuestros Titulares quemó. Pero resurgió, como Ave Fénix de la fe, luchadora inquebrantable, aunque viera de nuevo todo hecho cenizas en la Plaza de las Cuatro Calles. Y siempre teniendo que aguantar los recelos de los incrédulos que a día de hoy siguen buscando la Pragmática de Carlos III. Pero señores, ¿es que no lo veis? O mejor, creo que no queréis verlo. La Pragmática es Jesús el Rico. SI, su brazo no fue el primero que bendijo al pueblo de Málaga, lo sé, ¡pero sí el único que da la total libertad en el mundo entero! Y que nadie me ose decir que hay más cofradías que liberan como lo hace Jesús El Rico, que esta aclaración no la voy hacer ni aquí, ni ahora. La voy a dejar para aclararla, uno por uno, a todo aquel que le nazca la duda. Así, que dejad de buscar tanta Pragmática y mirad su bendición con la mano en el corazón, que esto es lo que hay, ¡Porque así lo dispuso Dios! Y en el día de hoy hace justo un mes, esta corporación se ha hecho acreedora de uno de los símbolos más importantes de que dispone la VI

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cristiandad: Lignum Crucis de Nuestro Señor Jesucristo, madera corredentora que fuiste testigo directo de la Salvación que nos dio Cristo. Yo no quiero presumir de lo que no tengo, solo quiero que dejemos de buscar fuera lo que tenemos dentro, que nos demos cuenta del camino que se anduvo hasta llegar a los días de hoy y que nunca olvidemos de donde venimos hace ya muchos, pero que muchos siglos. Nuestra cofradía, hermanos, no tiene parangón. Así que justo en este punto no seamos tan malagueños y a ver si ya empezamos a luchar por lo nuestro. Capilla de Santiago, Iglesia de mis amores, Casa de mis amados Titulares. Eres cobijo de mis rezos, de mis malos y buenos momentos, a la que corro cuando estoy sin aliento para que me de paz. Eres ese lugar donde me siento segura, sé que allí no me puede pasar nada. Donde se curan mis heridas y recupero las ilusiones que a lo largo de los años o por circunstancias se ven perdidas. Cuantas y cuantas horas allí, en aquel banco bajito al lado del confesionario, he pasado con la mirada perdida en vuestros ojos, buscando respuestas a mis preguntas; y siempre invitándome al dialogo amable y sereno, tranquilizador del alma que me otorga estar en vuestra Casa. Siempre me ha dado la sensación que allí se detiene el tiempo, y al márchame el pensamiento siempre suspendido en el mismo argumento: Padres míos, ¿qué tenéis?, que aún sabiendo que sólo sois Imagen de Aquellos que reinan en el Cielo, purificáis mi alma cuando Os veo. Fue a través de vuestras Divinas Miradas que Dios escogió para llegar a mis adentros, VII

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¡Cómo pudiera yo expresar lo que por Vosotros siento! Sólo quiero, que cuando la parca me lleve al Cielo en su barquito malagueño, sean vuestras caras lo que me encuentre en vuestro Reino! Capilla del Rico y de su Divina Madre, cobijo de mis adentros. ¿Os habéis parado allí por un momento? Es increíble e inenarrable, la magia que allí se vive. Es un continuo goteo de personas las que allí se acercan cualquier día del año, con lluvia o no, con frío o calor, a rendirles su particular culto a nuestros Titulares, que por supuesto también son los suyos. Llanto, plegarias, agradecimientos, promesas y silencios, el corazón se me encoge cuando veo a mayores, que por la edad su andar es ya torpe, pero que no pueden marcharse sin arrodillarse ante Ellos; O esa madre que llega con el hijo de su mano y le dice: “Mira Éste es el Señor de la Libertad, el que libera un preso todos los años” Y el niño, como si de un imán se tratará, agarrado a la reja queda prendido en su mirada. ¡Que devoción, Padre mío, te profesa Málaga! ¡Y el que no lo crea, que vaya a Santiago y lo vea! Y si algún día tenéis dudas del por qué le quitamos tiempo a nuestras familias y amigos, del por qué trabajamos sin descanso, en ocasiones llegando hasta el agotamiento, o en esos momentos en los que discutimos y nos enfadamos y pensamos si realmente merece la pena hacer todo ese esfuerzo, ¡Id ha visitarlos! ¡Corred a verlos! Y allí, mirándolos a los ojos, os aseguro que ya no tendréis dudas; Ya las brújulas de vuestros corazones volverán a su norte. Y veréis que la cofradía son Ellos, y sin Ellos no habría cofradía. Y es en esas naves de nuestra Iglesia de Santiago donde el Miércoles Santo cobijas a cuatrocientos nazarenos vistiendo la Túnica de mis amores; Terciopelo que envuelves nuestro cuerpo, que cubres nuestra faz, divino tejido; Cíngulo dorado que ciñes nuestra cintura, colocado ¡siempre! a la izquierda, en semejanza a Aquel que espera nuestra llegada por la esquina de plaza La Merced, para decirnos: “Sed luz en mí camino”. VIII

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No hay nada mejor que vivir las emociones, nervios e ilusiones de las horas previas a nuestra salida procesional como las que se viven en Santiago. Anécdotas mil: que ya es la hora y falta por venir el de la Cruz Guía; que en el Altar de Insignias queda una Maza y nadie la recoge; Y tienes que pedir a un nazareno de vela que coja la Maza antes mencionada, y como consecuencia: ¡Ahora a buscar una capa! (trozo de raso blanco bastante cotizado), y claro, pobres míos, siempre tan dispuestos a préstala los Mayordomos Infantiles. Y mientras tanto, otros en el patio están tiñendo de negro zapatos, encendiendo el incienso. Y en los bancos de dentro se ven caras de ilusiones y nervios. En la puerta las madres nerviosas, porque el niño ya está dentro y es su primer año. Pero bueno, por lo menos le llenó un bolsillo de caramelos, y casi le coloca en el cíngulo una botella de agua, y en el otro bolsillo un bocadillo de mortadela con mantequilla, que cuando el pobre, en medio de recorrido, le va a dar un pellizco para disimuladamente llevárselo a la boca, se encuentra que el guante está lleno de una sustancia un tanto viscosa. ¡Por Dios que es la hora! Y, ¿los Mayordomos de Cabecera dónde están? ¡Ah, ya los veo! como siempre dispuestos en la puerta, mirando el reloj. Por el altavoz se escucha una voz: ¡Por favor las secciones que se vayan colocando en orden en las naves laterales! Antes, las ultimas instrucciones: ¡Calcetines por encima del pantalón!, ¡Cíngulos a la izquierda!, ¡capirotes y guantes puestos!, y ¡silencio!, que vamos a rezar un Padre Nuestro. Las Puertas Centenarias de Santiago abren con el espectacular chiquirreo de su más que notable edad, dando al cortejo, como si no lo tuviera, sabor añejo. Himno Nacional y Hermanos Nazarenos Orgullo de mi Cofradía ¡¡YA NOS VAMOS A LA CALLE!! IX

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En la Capilla quedan los restos de lo que parece una batalla: cajas de cera vacías, pies de enseres sin nada,… ¡Que imagen! ¡Todo está en la calle! La Salida es rápida como si, sin quererlo, nos impulsara el alma a llegar a Calle Victoria, para recoger la razón del porqué vestimos habito nazareno; Y allí, a lo lejos, se divisa la Casa jamás soñada para ser el cobijo de Ellos. Casa de ilusiones, hecha con el impulso de unos de los grandes Hermanos Mayores de esta cofradía: Don Isidro Merino. Tu nombre quedará grabado en la historia de la Málaga Cofrade y en especial en el corazón de muchos hermanos de nuestra Cofradía; Gracias por enseñarme a caminar dentro de ella. Y como es tarde de magia, hasta los lienzos de la Balconada, que anuncian otras salidas procesionales, cobran vida y hablan: - “Oye, ¿sabéis quién será el elegido este año?, ¿a quién le tendremos que hacer un hueco? Mira que cada año estamos más prietos.” Una voz se escucha de uno de ellos: - “Pues el que viene este año es hermano mío, también de tierras lejanas pero con corazón Malagueño. Mi padre, Francisco Solana Ayala, lo envía desde Cartagena, convirtiéndose en el primer pintor en esta cofradía en tener dos obras que anuncian la salida procesional de nuestros Sagrados Titulares.” La primera fue en 2005, con un bellísimo perfil de María Santísima del Amor y, como no quería dejar incompleta nuestra iconografía, este año ha guiado sus pinceles a Jesús el Rico, como ya habéis podido contemplar. Gran obra de un magnifico pintor de dilatada carrera. Obra en la que transmite la mirada tranquila de nuestro Divino Padre, que refleja la bondad de su Divino Rostro, aun a sabiendas de lo que le espera tras la cuesta del Calvario. Óleo tan realista, que puedo trasladarme, al verlo, a su Camarín de Santiago. Ante él, cuesta trabajo discernir entre el lienzo y la madera. Reflejo inconmensurable de la crueldad de los hombres con las espinas y de la dulzura de los que usan los pinceles. Ojalá transmitas a tus alumnos el gusto exquisito por el arte con la misma facilidad con que nos asombras con tus cuadros. X

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¡¡Albaceas!! Raza de gente sencilla, valiente, inagotable, movidos por el amor a los que están en la Capilla de la Iglesia más antigua de Málaga, que ejerciste de Catedral, ¡Santiago eres la Casa de mi fe!! La Albacería es la sangre que hace que bombeen los corazones que mantienen con vida a las cofradías. Desde mi punto de vista, es por donde todos deberían pasar, antes de denominarse cofrades. Es la fuente inagotable de la fe más pura; es el privilegio de cuidarlos y mimarlos con tus propias manos; cuidar cada uno de sus enseres, Túnicas, Sayas, Tronos, Estandartes, Coronas, y un largo etc.…, que con el paso de los años ha ido sumando. Todo es por igual. Nada tiene más importancia que otra, ponerle la Corona o limpiar la reja, ¡Porque para nosotros todo son Ellos!; Nadie encontrara mayor entrega, ilusión, alegría, voluntad, fuerza, complicidad, humanidad, y en algunos momentos desesperación, que en mi querida e inigualable Albacería. Y mi orgullo es ser parte de la misma. Somos como una navaja suiza, para todo tenemos solución, para todo valemos. Aunque parezca imposible, ahí estamos nosotros, tanto para un roto como para un descosío; en la Capilla arreglando un foco, o mimando a Nuestras Imágenes con flores; como en la Casa Hermandad, a la altura del Palio, poniendo las Macollas del Cielo del Amor; o ayudando a la familia Alberca a poner los Varales de los dos Tronos. Así que ya sabéis, cuando alguien os pregunte quién limpia y cuida todos los enseres de la Cofradía, los Tronos, Túnicas, cuida la Capilla, a los Sagrados Titulares, monta los Cultos y deja todo a punto para que la Procesión salga a la calle para honrarlos a Ellos, no dudéis en contestarle, ¡ES LA ALBACERIA! Nuestro trabajo comienza cuando regresa la Procesión a la Casa Hermandad y termina cuando la Procesión sale a la calle al año siguiente, es decir trescientos sesenta y cinco días de esfuerzo, entrega, e ilusión dedicados sólo y exclusivamente a Ellos. XI

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Pero claro también hay que tener en cuenta que la mayoría de los albaceas formamos parte de la Salida Procesional, así que ni siquiera en esas siete horas descansamos. Yo pienso que lo que padecemos es una enfermedad; pero que a nadie se le ocurra buscarle cura. Que los albaceas tienen más tiempo que nadie para ir a la cofradía y que la palabra joven va unida a la misma, es una excusa bastante utilizada, pero muy poco argumentada. La relación entre joven y albacea es bien sencilla: la juventud es pura y, en la mayoría de las veces, incorrupta y no busca más allá que el total servicio a sus Titulares, sin más reconocimiento que el que le proporcionan a sus Titulares los cientos de personas que se acercan a Santiago cualquier día del año, y en la tarde noche del Miércoles Santo. No buscamos lo personal, sino lo plural, para cederlo al grupo que trabaja unido, codo con codo; con sus ilusiones y sus discrepancias, que también las hay, pero es el fruto de la inquietud del cofrade y enriquece el alma; son muchas las horas, el esfuerzo, y el cansancio ¡Pero para Ellos todo se nos queda pequeño! Así que ya sabéis no hace falta ser joven para ser albacea. Más bien tener las ideas muy claras del por qué estamos ahí, y llevarlo con el paso de los años sin cambio alguno, sin que las horas de limpieza se conviertan en un cómputo para después poder decir: ¡Yo ahora no limpio, que de joven limpié mucho! Eso no son albaceas desde mi humilde punto de vista, porque la Albacería no es una etapa, sino una vocación cofrade. Los albaceas tienen las mismas ganas de trabajar e ilusión que el primer día y no se dejan llevar por el propio ego; sólo tienen la firme idea de ser los pies y las manos de sus amados Titulares; Por eso, el albacea más joven de esta cofradía se llama Jesús Frías. Jesús, gracias por enseñarme los valores del por qué soy cofrade. Y aunque pase el tiempo y las personas por nuestra amada Cofradía, tú has sido y eres fiel a tus principios fuera de políticas y nombres propios. Tú sólo te debes a Ellos, ¡Cofrade de Cofrades! XII

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Desde aquí, agradecer a otro gran albacea, Pepe Morillo por tu entrega a nuestra Cofradía en el tiempo en la que participaste en la misma, por trasmitir tu experiencia y formar a los albaceas que tuvimos el placer de trabajar a tu lado, y por ese espíritu positivo, alegre y luchador que nos regalaste a todos, ¡Gracias de todo corazón! ¡Guerreros inquebrantables del Rico y de su Divina Madre! ¡Guerreros de la Vieja y Nueva Guardia! Siempre hay aliento, siempre hay ganas para luchar en la batalla más hermosa jamás soñada. Muchas son las batallas ganadas: Rosarios de la Aurora, Inmaculadas, Triduos, Altares de Insignias, Traslados, Salidas Procesionales, Luto de Nuestra Señora del Amor, Bendiciones del romero, Coronación, Trono de flores, y la más reciente el xxv Aniversario de la actual Imagen de Mª Santísima del Amor, pero con advocación de cerca de un siglo. Tus hijos quisimos darte Gloria con altares soñados, con rezos en el Templo Mayor malacitano, con Exposiciones, Exaltaciones, Himno en tu honor, bellísimo cartel anunciador de Celia Berrocal para celebrar tu Aniversario y, como cúlmen, Solemne Eucaristía con tu presencia en el Altar Mayor de Santiago. Año cofrade lleno de magia, momentos imborrables quedaron en mi alma. Y como director de lujo, guiando las escenas marcadas, Carlos Díaz, espejo de los cofrades nuevos. ¡Qué alegría disfrutar de todo ello!, intentando empaparnos de tu experiencia, ya que la estancia en esta ocasión fue corta pero intensa. Cortejo Procesional, de andar cadente y sereno, que al pasar la media noche te diriges de regreso a Casa, dando testimonio del por qué Él es Amor, XIII

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Misericordia y Bondad; que encaminas a tus hijos por Duque de la Victoria para que allí, al pasar la doble curva, empiecen su especial subida al Gólgota. Déjame antes de este último esfuerzo, detener nuestras almas, que no nuestros cuerpos, para que, al cobijo de los Naranjos de la Manquita, enredados en las Cadenas de nuestra Catedral, seamos testigos del discurrir de la Catequesis que nos otorga la Penitencia. Que, por una vez, sean nuestras almas espectadoras de excepción del propio acto penitencial. Y allí, en Calle Cister, cuando la Cofradía es más Cofradía, los hermanos más hermanos, y los cuerpos están ya cansados mientras el corazón se relaja, te veamos pasar desde tu Cabecera hasta la última Promesa tras la Madre más bella. Y allí estamos todos, los de aquí y los de allí, esperando con ansiedad que aparezca la comitiva nazarena. Que ya la brisa del mar nos trae, en su barquito velero, los sones de Cornetas y Tambores, sonidos Malagueños. Y como de si un milagro se tratara, justo en ese encruzijado de calles tan Malagueño, junto al hospital Gálvez, aquel que me viera nacer un seis de mayo hace veintiséis años, y desde donde se divisa la puerta gótica del Sagrario Catedralicio, donde me hicieran cristiana mis padres, aparece el Frente de Procesión más imponente jamás soñado: Túnicas del color de la pasión, raso que cubres sus hombros con la Cruz de Santiago. Y presidiendo, madera noble revestida de plata, ¡Identidad de un pueblo, Cruz del cristiano! Abres nuestro Cortejo con majestuosidad; treinta kilos de puro arte llevados en vilo. ¡Eres Insignia principal del camino de tus hijos! ¡¡Que nadie te ose cambiar!! ¡¡¡Cruz Guía del Rico!!! Y envolviendo el frente cuatro Faroles, colocados de dos en dos, iluminando con su llama los pasos de nuestro corazón; y allí Mayordomos con reloj en hora exacta, que miráis para atrás esperando la llegada de algún nazareno de Bastón de Cetro y Escapulario que os tranquilice con las palabras de: “¡La Virgen ya salió del Recorrido Oficial!”, y así respirar tranquilos con el espíritu satisfecho pensando: todo fue en tiempo. Y ahora, sin prisas, vamos a disfrutar el momento. Ya delante tenemos la Banda de Cornetas y Tambores. Y de fondo, se escucha algarabía, risas de almas puras, alegría de nuestra Cofradía. Aquí viene el pelotón con su alboroto: nazarenos infantiles, guardería cofrade, XIV

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Faraonas fuera de sitio, torcidas, caídas, ninguna sale viva, pero ¡qué alegría! Maria, Cristina, Miguel, Lucia,… Si supierais el orgullo que sienten vuestros padres cuando os visten de nazarenos, manteniendo la tradición de vuestras familias arraigadas a esta Cofradía desde hace mucho, pero que mucho tiempo. Y lidiando con el pelotón y no exagero de cuarenta o sesenta nazarenitos traviesos: Mayordomos Infantiles; tenéis toda mi admiración y respeto, porque los niños son niños, aunque los vistamos de buenos. Y los Bastones se convierten en improvisadas espadas, y las Campanillas en perfectas mazas, para jugar con el compañero, en medio de la Alameda o Larios, que ellos no entienden de eso. Pero de nuevo el vértice cobra vida, y una legión de nazarenos con Capirotes apuntando al cielo, portan los diversos enseres de nuestra cofradía: Bastones con emblemas propios, Escudo Corporativo, y Cruz de Santiago, Bocinas para anunciar a los cuatro vientos la Pasión de Cristo, aún sin Paños bordados, por descuido o desinterés de tus hijos; Bandera de la Santa Cruz, que diste paso al Guión como Bandera de la Cofradía, con medallón de plata en tu centro con los bustos de nuestras Imágenes queridas. ¡Que pena que a día de hoy no se reconozca tu verdadera importancia! ¡Antes sólo te llevaban algunos privilegiados y ahora hay que pagar para que te porten! Claro es que los martillos pesan menos que los guiones… Y justo detrás, Bandera de terciopelo blanco, sobre la que figura la Cruz de Santiago. Tú nos acompañas desde 1836, año que abandonáramos el convento que viera nacer a esta Corporación Nazarena, para que una Capilla de Santiago nos diera cobijo hasta el día de hoy. XV

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