Pregón de Salida 2001 - Cofradía El Rico - Jesús Torres Jiménez

 

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Pregón de salida de la Cofradía de Jesús El Rico y María Santísima del Amor en el año 2006 a cargo de Jesús Torres Jiménez

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PREGON AL CARTEL DE LA SALIDA PROCESIONAL DE NUESTRO PADRE JESUS EL RICO Y MARIA SANTISIMA DEL AMOR Buenas tardes: Tarde de 11 de marzo, tristemente bautizado tal día como hoy, hace dos años como “11-M”: les pido lo recordemos en este momento: COMPACT. En solidaridad al 11-M. Reverendo Padre Director Espiritual, Excelentísimas Autoridades, Hermanos Honorarios del Cuerpo Nacional de Policía, de Instituciones Penitenciarias, del Excelentísimo Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre y del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga; Hermanos Mayores de las Cofradías hermanas del Miércoles Santo y de otras Cofradías; Hermano Mayor, Junta de Gobierno, Hermanos de la Real, Excelentísima, Muy Ilustre y Venerable Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, titulado “El Rico” y Maria Santísima del Amor, cofrades todos, señoras y señores: Gracias por la silenciosa atención al segundo aniversario que de forma azarosa coincide con el pregón que se celebra hoy. Gracias por las inmerecidas palabras que sobre mi persona ha pronunciado Don José Hernández Valenzuela, mi antecesor en el pregón y presentador. Discursos como el suyo le motivan a uno a ser un poquito mejor, a intentar estar a la altura de las circunstancias, para cubrir de alguna forma las expectativas, dándote la oportunidad de leer, pensar, rebuscar en tu intimidad, en tu experiencia vivida, para poder decir algo en voz alta: divulgar, proclamar y eso es PREGONAR. Muchas gracias Don José. Gracias José Francisco Rivas, a ti y a tu hermandad, a nuestra hermandad que nos reúne hoy aquí y a todos, por haber pensado en mí, en Junta de Gobierno del día 4 de Octubre de 2005 y asignarme el pregón, si no me equivoco el número 20, de esta anual efeméride que coincide, curiosamente, con el 25 Aniversario de Maria Santísima del Amor. Gracias a la Banda de Gibraljaire, a su Director Don José María Puyana Guerrero, y a quien la dirige esta noche: D. Gabriel Robles por habernos regalado esos pentagramas de oración que son las marchas procesionales y 1

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que te predisponen al oírlas a la reflexión, al diálogo, a sentirte en comunión con Dios y tus hermanos y comunicar lo que sientes con gusto y con sencillez. Gracias a los amigos desplazados de Madrid, Córdoba, Jaén, La Carolina y a los que no han podido venir por motivos diversos. Gracias a todos por vuestra presencia, por vuestra paciencia, por vuestra atención. Me hacéis encontrarme entre amigos y espero sepáis perdonar mis torpezas y quizás mi pobreza al exponer lo que quiero decir. Una solidaria presencia a la Hermandad del Monte Calvario, brindado desde aquí nuestro apoyo y nuestros mejores deseos de recuperación. Cuando estaba preparando este pregón pensaba que cada malagueño tiene uno en su corazón, que se lo ha dictado su vivencia, escrito en nuestra cultura y transmitido por nuestra tradición. Algunos tenemos la ocasión de escribirlo al papel y poder leerlo en voz alta gracias a vuestra bondad; es por eso que quiero dedicar mis palabras al pregón que cada uno lleva dentro y que es irrepetible por ser personal. Hoy me piden pregonar, poco tiene que decir este humilde pregonero, tan solo un breve relato aprendido de mí pueblo. ¿Qué merito hay por mi parte ser nacido malagueño? Haber jugado en tus calles Málaga de mis recuerdos y calentarme en tu sol en otoño y en invierno. Y ver tu luna en verano y tus jardines eternos. El perfume de tus flores: de tu dama por la noche del jazmín hecho biznaga en manos del biznaguero. Del clavel y la azucena tan bonitos y troneros. 2

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Ver al lirio y buganvilla los geranios y los pétalos adornando procesiones engalanando ventanas piropeado en pregones. En este entorno nací y, aunque poco, fui creciendo arropado del sentir de mi pueblo malagueño. Si, fue en el año 49, en el barrio de la Victoria, aquí al ladito, de una mujer: Luisa Jiménez de profesión sus labores, que me enseñó a rezar, a compartir y a aceptar. De un hombre: Manuel Torres, de profesión fotógrafo, del que pretendo imitar su capacidad de entrega a los demás. El me hizo cofrade, Fusionado, creo que nos apuntaba en la cofradía antes que en Registro Civil; yo fui cofrade antes que persona, cofrade de Miércoles Santo, con la idea de que ese día fuera el ejemplo a seguir todo el año, alimentó mi fe, ese don que tampoco lo tengo por mérito propio. De pequeño jugué por estas calles; algunos días de verano atravesaba Puerta Oscura para bañarme en la playa. ¡Que lujo atravesar un monte que divide en dos partes una ciudad: una parte bonita y la otra más! Los domingos acudíamos a misa de once a Santiago. Allí fui confirmado en mi fe por Don Ángel Herrera Oria; aún recuerdo la cálida palmada de su mano en mi cara. En Santiago hice mis primeras confesiones tras comulgar por vez primera en el Colegio Salesiano donde comenzó mi formación. También recuerdo a mi madre que nos levantaba de la cama al oír las campanas: “cuartos y medias” que anunciaban misa a “las enteras”. Aquella colonia fresca que nos echaba y que yo posteriormente la busqué para poner a mi hija. Ella con su velo negro y sus manguitos en tiempo de abanico. Entonces y allí te conocí, Jesús “El Rico”: Y tu Cristo con tu cruz El peso de mis pecados ¡Cuantas cosas te hice yo 3

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y tú siempre perdonando! Casi ha pasado mi vida Son 57 años Y tú dando libertad Al preso de cualquier daño. Reconozco que yo estaba confuso: Jesús “El Rico” decía el sacerdote mientras hablaba de pobreza: en lo que yo podía entender había contradicciones. Yo de pequeño pensaba que se era rico cuando se tenía más de 3000 pesetas y millonario cuando se tenía más de un millón. Hace unas semanas, tuve la oportunidad de observar atentamente este cuadro y conocer a su autor: Francisco Javier Valverde Conejero, graduado social y estudiante a sus 43 años, casado con dos hijas, enamorado de Málaga, de sus calles, de su Semana Santa. Se formó con Pedro Mendoza quién nos abandonó para siempre hace algunos años pero dejándonos su costumbrismo hecho color en su legado artístico que representa las calles malagueñas. Francisco Javier, Paco, como buen alumno nos pinta el contenido de esas calles en uno de los momentos más importantes de esta ciudad. En su Semana Santa. Paco ha dibujado desde pequeño: ¿pintor?, ¿dibujante?: “Me siento cómodo pintando Cristos” parafraseando sus propias palabras. Hijo de hombre de trono de toda la vida hereda el espíritu cofrade, habiendo sido hermano del Cautivo y, desde hace 11 años, hermano de Nuestro Padre Jesús “El Rico” y Maria Santísima del Amor. En 2004 expone desde Ámbito Cultural de El Corte Ingles: “El Color de mis Cristos” y hoy nos trae su obra que está pintada desde su corazón y dedicada “CON AMOR”. Decía al principio que cuando tuve la ocasión de observarla detenidamente por primera vez, se ordenaron, o mejor dicho, vinieron a mi memoria de forma ordenada experiencias de mi niñez: Me vi niño acariciando también su pelo Aquel pelo tan pegado a su cruz Aquel pelo que sudó sangre en el Huerto Aquel pelo atravesado por una corona de espinas. ¿Qué nos presenta Francisco Javier?: UNA FAMILIA: 4

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Maria Santísima del Amor Nuestra Madre Cristo con su cruz, su hijo, Nuestro Padre. Dos niñas, dos mujeres, dos nazarenas, dos hijas Y en el ángulo inferior izquierdo: ¿Málaga? ¿Gibralfaro? ¿pinceladas de Jerusalén? ¿Puerta Oscura? ¿el Calvario? La dedicatoria: “CON AMOR” Todo envuelto en el color que tan bien tratas Y presidido por LA LUNA. LUNA ¿Quién eres? ¿que representas? Ayer creciendo, hoy llena Menguando entre las mareas Mañana nueva y serena. Siempre colgada en el cielo Espectadora coqueta, Iluminando algún hueco, Entre las nubes inquieta. Ayúdame en mi pregón, Cuéntame tú que lo viste Dime en verdad que pasó Dicen…que te estremeciste. ¿es por eso que llorando quieres maquillar tu llanto llenando tu mejor cara cuando el Miércoles es Santo? Ven a vernos este año La cuarta vez que estés llena. La Alcazaba está esperando Que la ilumines de cerca. Que otra vez tú seas testigo De esa anual bendición Con tambores y trompetas 5

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Que nos anuncian PERDON. Tú que ya estabas allí Hace casi dos mil años Sabes que ese fue el sentido De su Pasión, de su daño. DOS NIÑAS ¿Son acaso Marta y Maria pidiendo a Jesús por su hermano Lázaro? ¿Son tal vez Magdalena y Verónica: las piadosas mujeres intentado enjugar tu rostro lacerado: TU DIVINO ROSTRO? ¿Son quizás Mónica y Esther a sus nueve y a sus tres? Porque más o menos esos son sus años y quizás desean con su ternura aliviar tu daño. ¡Qué bálsamo debe suponer la tierna caricia de un niño en una cabeza que ha sufrido tanto golpe! En aquel pelo ensangrentado. Probablemente habría dos niñas de 9 y 3 años que vieron a Jesús Camino del Calvario y quisieron acariciar su pelo e incluso ayudarle con la cruz porque los niños son así: tiernos y fuertes a la vez. Limpios y justos. Inocentes y buenos. Estoy seguro que el próximo Miércoles Santo se escenificará este cuadro (es un cuadro costumbrista) en las personas de dos niños, que sentirán contigo Señor y tu sonreirás en tu pasión porque te gustan los niños, te gusta que se acerquen a ti, Mt 18, 5-7 Mt 19, 13-15. Que el mayor aúpe al pequeño, que lo ayude, que le dé el ejemplo: ESO ES HERMANDAD. Los cabellos de Jesús “El Rico”, van cayendo en las manos de la niña, niña que está sostenida por otra niña y esos cabellos se hacen oro al ser acariciados con amor. Es el talismán, es la alquimia del amor “así aparece escrito” con el pincel de nuestro artista de este año. ¡Ay el cabello de todos los niños del mundo, de todos los niños que mueren de hambre! Diez mil niños cada día mueren de hambre y según informes oficiales hay que esperar hasta al año 2165 para reducir en dos tercios la mortalidad infantil, ni siquiera para erradicarla y vencerla. Nosotros mientras, vemos 6

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impotentes como mueren esos pajarillos inocentes. No han hecho nada malo. Pero tienen hambre. Y están condenados a morir de hambre. La más triste de las muertes, la más inhumana. DE HAMBRE, DE HAMBRE. Y a sus padres condenados a ver como mueren sus hijos. ¿Cabe mayor castigo para un padre, para una madre? ¿Verdad que no, Madre Santísima del Amor? ¿Verdad que te duelen esos hijos, que son también hijos de tu Dolor y de tu Amor? ¿Qué pecado habéis cometido para que os castiguemos así en nuestra humanidad? Y son inocentes como tu Hijo, inocentes, como las niñas de nuestro cuadro. Expuestos a todos los abusos sin escrúpulos, niños iguales que los nuestros según la Declaración de los Derechos Humanos. Al contemplar el cartel anunciador, ante la mirada de Jesús “El Rico” a los niños, sentí en mis oídos el grito del poeta: fue en el siglo I en Roma, cuando Roma era asiento de toda aberración, el esclavo era un animal que hablaba y por ello era echado vivo al estanque para alimento de los peces. En esa Roma, Decimus Junios Yuvenalis, el poeta Juvenal expresó en una sátira (permitidme que por la belleza del verso lo diga en latín): “máxima debetur puero reverencia”: “al niño se le debe el máximo respeto”. Esta máxima debe quedar guardada en el corazón de todos los cofrades en esta Semana Santa del 2006. Cuidemos los mayores a nuestros pequeños, confiemos en ellos dándoles sensata cabida en nuestros actos. Propiciemos su presencia y participación activa en nuestras procesiones. Pidámosle sus hombros en nuestros varales en la medida que van creciendo. El 21 de enero hablando con un hermano de la cofradía de “El Rico” me decía que la primera vez que “metió el hombro en Jesús el Rico” fue con trece años que ya daba la talla y quería guardarle el puesto a su hermano: otra vez la figura de los dos niños: omnipresente. Procuremos que nuestros hijos crezcan en responsabilidad a medida que nuestra madurez hace decrecer nuestra fuerza: esto es Cofradía, así lo entiendo yo y así me lo enseñaron mis mayores. Ayer soñé que era un Niño Y en mi sueño imaginé Que se puede ser pequeño 7

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Y ser un hombre a la vez. Vi a un Niño recién nacido En un Portal, en Belén Y en su cunita clavaron Sus dos manos, sus dos pies. Y sentí tanto dolor En el sueño que soñé Que me desperté llorando Y a ese Niño le recé. Aquel Niño se hizo hombre Dios y hombre a la vez. Dando la justa respuesta Al sueño que imaginé. RIQUEZA-POBREZA-PERDON Y CRUZ Al hablar de los mayores y el cuidado o herencia que debemos dar a nuestros menores para seguir viviendo en ellos en lo mejor que se puede vivir: en el recuerdo, me veo obligado, con el permiso de todos ustedes, a rendir un pequeñísimo homenaje a un hombre que supo llevar en su hombro la cruz de la enfermedad de muchos malagueños. Pobre porque estuvo junto al pobre y nunca se creyó superior a nadie y rico como rica era su bondad y actitud de servicio. Don José Rivas Torres. Doctor Rivas. Don José. Desde donde esté siga rogando por nosotros. Que los que seguimos en la profesión que tanto amó sepamos continuar el ejemplo que nos dejó. Señor Nuestro Padre Jesús “El Rico”: ¿Dónde está la riqueza? ¿Dónde está la pobreza? Yo se que Tú eres rico en: AMPARO Y CLEMENCIA. MISERICORDIA Y PIEDAD. CONSUELO Y CARIDAD. REFUGIO Y PERDON. AMOR Y HUMILDAD Podría cantar una letanía de riquezas. Justamente Señor en lo que yo soy pobre. 8

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Pablo se extasía y se sorprende ante ese Jesús rico en misericordia. Y se sorprenden los siglos. Y se han sorprendido cuantos se han detenido ante El en la historia. Se ha sorprendido hace unos años el Papa que se fue, Juan Pablo II, y nos dejó acaso una de las más maravillosas Encíclicas de su pontificado: la “Dives in misericordia”. Dios, “Rico en misericordia” que así es nuestro Dios, que así es Jesús “El Rico” y el que no vea a Nuestro Cristo de esta manera es que no ha entendido lo más bello de Jesús y no ha entendido lo más bello de nuestra fe: que Dios le ha amado, que le ama y que le seguirá amando siempre por encima del mal, del pecado, de la traición y por encima del mismo olvido. Que lo va a firmar así para siempre Cristo “El Rico” en ese madero que lleva a los hombros, porque es mucho mas grande su amor y su misericordia. Nos dice el Papa en esa Encíclica que el amor de Jesús es más fuerte que la traición y más fuerte que el pecado y el Papa se recrea con los términos más tiernos y hondos para el ser humano: del hebreo “Rahaim”: ternura, misericordia. Y entra hasta la raíz misma de ese amor: “Raham”: regazo materno “amor desde las entrañas”. Y lo compara con el amor de la madre a la que está ligado el hijo de sus entrañas y no lo puede olvidar ya nunca. Y clamará con Isaías (49 15-16) “¿podrá una madre olvidarse de su niño de pecho y no compadecerse del hijo de sus entrañas? Y el Papa se fue al cielo en la víspera de la fiesta de la Misericordia, la fiesta que el mismo había instituido tan solo hacía cinco años, marchó a celebrarla al cielo, y su última carta de Pontífice: ¿casualidad, providencia? fue al Santuario de la Divina Misericordia, allí en Polonia. La carta del Papa llegó poco antes de las nueve de la noche. Su última carta en la tierra. Y el se fue a las 9.37 de aquel Sábado 4 de Abril a celebrar el Día de la Misericordia. Su última carta fue como un Testamento de Amor, señalándonos a todos el camino, el de la Misericordia, del Dios, del Cristo Rico en Misericordia. Esta es la antorcha que ahora quisiera recoger ante nuestro Cristo “El Rico”, Rico en Misericordia. Y la quisiera recoger ante la Madre Maria Santísima del Amor, nunca mejor testigo ni mano, nunca como la de una Madre. Y tal Madre. Si no lo entendemos así, hermanos, amigos no hemos entendido nada de nuestro cristianismo ni de nuestras procesiones de Málaga, ni de nuestra cofradía de Cristo El Rico y Maria Santísima del Amor. Recogemos la antorcha que Juan Pablo nos dejara y la reavivamos con la primera Encíclica del actual Pontífice: “Dios es Amor”, que la firmaba el mismo día de la conversión de San Pablo un 25 de enero de este 2006. Pablo, el que se asomó a la hondura del amor de Cristo. De Jesús El Rico, y se enamoró de ese Jesús de ese Cristo. Se asomó al abismo sin fondo de su amor y de su misericordia y se sumergió en el y ya no le abandonó mas. Nunca más. Como nosotros: Nunca lo abandonaremos. Le querremos siempre. 9

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En cambio, tu pobreza, como imagen en el espejo, justamente es mi riqueza: Te haces pobre al estar junto al pobre. La verdadera piedad: partir el pan con el hambriento, e introducir en casa a los miserables sin techo, vestir al que veas desnudo y no volver el rostro ante tu hermano (Is, 58:7). Tagore, el poeta indio, que vio tan cerca la muerte y la pobreza lo cantaba: Tú me alargaste la mano, pidiendo tu limosna. Yo, asombrado, metí la mano en el saco de mi vida. Y te di un grano de trigo. ¡Un grano! Y al volcarlo por la tarde, me encontré en la miseria del montón un grano de oro. ¡Cómo lamenté amargamente no haber tenido corazón para habérselo dado todo, todo! Hermanos, estamos a tiempo. Estamos a tiempo. Luego, cuando se vacíe el saco, ya no habrá tiempo de darle la limosna a Jesús “El Rico”. Te haces pobre al aceptar al reo: Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia porque de ellos es el Reino de los Cielos (Mt, 5:10). Pero dichosos también si padecéis por la justicia ningún recelo tengáis de ello ni os conturbéis (I Pe, 3:14). Te haces pobre al perdonar incluso a tus verdugos: Perdónalos que no saben lo que hacen dijiste en la Cruz. Te haces pobre al cargar voluntariamente con nuestros pecados. Señor, tú que festejas una boda y te compadeces de unos novios en apuros (Jn, 2:1-12). Tú que te compadeces del enfermo solo y abandonado (Jn, 5:5-9). Estuve desnudo y me vestiste, enfermo y me visitaste, encarcelado y me asististe (Mt, 25:36, Is, 58:7). Tu que comes con pecadores y prostitutas (Mt, 9:10-13) Tu que no dudas en curar un sábado porque el hombre vale mas que el precepto del festivo. Tu que te defines como: Camino, Verdad y Vida (Jn, 14:6) y unes Amor y Servicio como medio indispensable para seguirte: “Vende todo lo que tienes, dalo a los pobres y sígueme” (Mt, 19:16-22). Llevo un rato hablándote de tú, no conozco a nadie que te hable de usted. Te tuteo siempre. A mí, que me gusta hablar de usted a todo el mundo, pero no a ti. Gracias por esa confianza. No puedo hablarte de otra forma. Otra vez tu “rica pobreza” en confianza y humildad. Señor, para seguirte a ti no solo hace falta dar, pues entonces el que más tenga podría dar más y sería más de tu agrado, hace falta DARSE A UNO MISMO y en eso eres tan justo que nos haces a todos iguales, por el hecho 10

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de ser hombres. Gracias señor, por darnos lo que creo que es la UNICA IGUALDAD que existe en el mundo y que nadie puede arrebatarnos; gracias por hacernos libres en la capacidad de darnos, de entregarnos por ti: en, por y para los pobres. Fiarnos de ti, hacernos pobres de Yahvé. Señor ¿hay otra forma mejor de demostrar que no se puede ser mas rico en la vida que siendo pobre como tu nos enseñaste?, ¿Qué la mayor riqueza que existe en este mundo es ser pobre desde el punto de vista evangélico y que la mayor pobreza si es por amor te da la riqueza? Dame Rico tu riqueza Yo te lo ruego Quédate con mi pobreza Que no la quiero. Dame Cristo tu pobreza Lo necesito Y llévate mi riqueza Te lo suplico. Que ser rico o ser pobre No es cuestión de capital Solo es cuestión de un principio Que es pensar en los demás. Se puede ser pobre-rico Teniendo una gran fortuna En cambio ser rico-pobre No poseyendo ninguna. Si tu riqueza es amor Y el prójimo su destino Tú serás como la flor Que embellece al propio espino. El pobre por humildad Que va allanando el camino Al ser rico en caridad Siendo pobre es ya rico. ¿Qué pasó en 1765? Cuenta la tradición que unos presos quisieron llevarte en sus hombros y yo me pregunto: ¿te eligieron ellos a ti o tú a ellos? 11

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¿Les enseñaste que con esa libertad temporal se puede ser aún mas libre entregándose sin limites y que esa misma libertad se podría mantener al día siguiente incluso estando encerrado? ¿Y por que elegiste ese colectivo? ¿Quién de vosotros que tenga 100 ovejas, si pierde una de ellas no deja las 99 y marcha en busca de la que perdió hasta encontrarla? (Lc, 15:4). Los límites de la libertad, de la autenticidad, y en última instancia de la pobreza son tan íntimos que tan solo un diálogo consigo mismo puede establecerlos. Hace unos días preparando el Pregón y por motivos profesionales, estaba acompañando a un paciente moribundo en el que, con certeza, ya no se podía hacer nada para prolongar su vida, pero si desde el punto de vista humano; es la forma de sentir y de acompañarlo a el y a su familia, la que nos da la medida o patrón de nuestra capacidad para DARNOS. Eso es tan íntimo y personal, podemos engañar-nos tan poco que para mí es otra gran manifestación de libertad. Creo que la libertad la llevamos tan dentro, tan paradójicamente presa. Señor que unidos están riqueza-pobreza y libertad-prisión. Somos presos de nuestra libertad en ti y libres en nuestra prisión que es el Amor a ti. La capacidad de darnos o limitarnos queda recogida en este bello soneto de Lope de Vega y en el Cristo de Catalina de Siena ¿QUÉ TENGO YO QUE MI AMISTAD PROCURAS? Lope de Vega 1562-1635 ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? ¿Qué interés se te sigue, Jesús mío, que a mi puerta cubierto de rocío pasas las noches del invierno escuras? ¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras, pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío, si de mi ingratitud el hielo frío secó las llagas de tus plantas puras! ¡Cuántas veces el ángel me decía: “Alma, asómate agora a la ventana, verás con cuanto amor llamar porfía”! ¡Y cuántas, hermosura soberana, “Mañana le abriremos”, respondía, para lo mismo responder mañana! Fue en Italia, Siena donde un mendigo, sale al encuentro de Catalina, quien no tiene nada que darle, tan solo un Cristo de oro que llevaba en su pecho. 12

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Catalina lo puso en sus manos. Aquella misma noche Cristo se le aparece con una cruz brillantísima. No había visto nunca Catalina tal resplandor. Y Cristo: “¿Conoces esta cruz, Catalina?” Y Catalina: “si, Si, es la que le he dado al pobre que me salio al encuentro” Y Cristo: “No, no, Catalina, me la diste a mi. Yo era el pobre que te salio en el camino. ¡Yo! Y yo te prometo que en el Día Supremo del Juicio y Examen Final de la Historia enseñaré esta Cruz para asombro ante la Gran Asamblea de hombres y Ángeles”. Amigo, Hermano, ahora, mañana, el próximo Miércoles Santo, nos sale al encuentro Jesús El Rico, o la Madre del Amor y nos piden para nuestros pobres, para nuestros niños inocentes que se nos mueren. ¿Tendrá algo nuestro que enseñar Cristo El Rico y la Madre, María Santísima del Amor? El corazón de cada uno de nosotros tiene la palabra. ¿Porqué al pregonar a Nuestro Padre Jesús “El Rico” y recordar el nombre de D. José Rivas Torres vienen a mi memoria estas reflexiones? ¿Por qué le asocio a la pobreza, al servicio, al amor, a la amistad, a la familia? Porque sigue viviendo en mí y en todos los que le conocimos. Don José le recuerda hoy un alumno agradecido que intenta imitarle, aunque con poco éxito, y que ve ya emocionado a sus hijos, nietos y nietas como profesionales, como nazarenos del día a día, cumpliendo sus deseos, haciendo con tesón en sus vidas cotidianas lo que les enseñó con amor. Ignacio y Pepo, de monaguillos a hombres de trono, Gonzalete, Carlos y Olga, Eva y Begoña: ayer parejas de niños y niñas, hoy hombres y mujeres dándoles a su vida diaria el sentido que sembró el ejemplo de su abuelo y que aprendieron de sus padres. Prometedme transmitirlo también a vuestros hijos. AMOR El amor es como el agua a todo se amolda. El amor es como el aire sin el la vida es corta. El amor no se prepara tan solo brota. Y si el amor es de Dios siempre enamora. Escuché esta canción hace aproximadamente un mes en una misa dominical retransmitida por televisión y que estaba siendo escuchada y 13

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vista por unos ancianos impedidos en la residencia donde suelo ir con cierta frecuencia. Hay tanto dicho acerca del amor que a mi me gustaría pedir perdón delante de todos los aquí presentes porque todo lo que yo quiero decir es tan solo un modelo o arquetipo del que desgraciadamente yo estoy muy lejos. El 21 de enero en una mesa redonda de la Hermandad se comentó desde cuando data la advocación de María Santísima del Amor, y escuchando a un hermano de la cofradía aprendí: María Santísima del Amor glosas en tu nombre toda la pasión. Escribes con tus lagrimas relatos de dolor Recoge tu mirada santísima comprensión Señora, mujer, Madre Nuestra ruega por nosotros que recurrimos a Vos. Está el amor tan inseparablemente unido a la pobreza que Dios se hizo pobre por amor. Un amor que le lleva hasta la muerte en la cruz. Como pensaba San Vicente podemos encontrar a alguien que dé la vida por un amigo pero…dar la vida por amor a todos los hombres y mujeres, de todos los tiempos solamente a Dios hecho hombre”. Dios es un dios de amor, que nos dice a todos nosotros: “Os doy un mandato nuevo, que os améis los unos a los otros como yo os he amado “(Jn, 13:34). Benedicto XVI dice en su primera encíclica sobre: Deus caritas est (Dios es amor): “La afirmación de amor a Dios es una mentira si el hombre se cierra al prójimo. Si en mi vida omito (dice el Papa) la atención al otro para ser solo piadoso y cumplir con mis deberes religiosos puede ser una relación correcta pero al no existir amor se marchita la relación con Dios” Otra vez Lope de Vega avala nuestras palabras en este bello soneto 14

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PASTOR QUE CON TUS SILBOS AMOROSOS Lope de Vega 1562-1635 Pastor que con tus silbos amorosos me despertaste del profundo sueño, Tú, que hiciste cayado de ese leño en que tiendes los brazos poderosos. Vuelve los ojos a mi fe piadosos pues te confieso por mi amor y dueño, y la palabra de seguirte empeño tus dulces silbos y tus pies hermosos. Oye, pastor, pues por amores mueres, no te espante el rigor de mis pecados, pues tan amigo de rendidos eres. Espera, pues, y escucha mis cuidados; pero ¿cómo te digo que me esperes, si estás para esperar los pies clavados? ¿Qué nos dice el Antiguo y Nuevo Testamento? ¿Cómo se debe vivir el amor? Ya en el Antiguo Testamento en un libro muy conocido por los místicos “El cantar de los cantares” se entiende el amor como un ocuparse y preocuparse por el otro. No es sumirse en la embriaguez de la felicidad sino entregarse al ser amado. Se convierte en renuncia, se está dispuesto y hasta se busca el sacrificio. Engloba la existencia entera en todas sus dimensiones, incluido el tiempo, porque tiende a la eternidad. Entregándose uno mismo se sale del yo reencontrándose consigo mismo y con Dios. “El que pretende guardar su vida la perderá y el que la pierde la recobrará” (Lc, 17:33). Ese fue el itinerario de Jesús en su paso por la tierra hasta la Cruz y la Resurrección. San Pablo en su primera carta a los Corintios nos dice: “podría repartir en limosnas todo lo que tengo, y aun, dejarme quemar vivo; si no tengo amor de nada me sirve”. La intima participación personal en las necesidades del otro se convierten en un darme a mi mismo para no humillar al otro, no solamente debo darle algo mío sino a mi mismo; este es un modo de servir que hace humilde al que sirve sin adoptar una posición de superioridad ante el otro por miserable que sea momentáneamente su situación. Cristo ocupó el último puesto en el mundo: la Cruz. “Somos unos pobres siervos “(Lc, 17:10). 15

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