Pregón de Salida 2001 - Cofradía El Rico - Antonio Martínez Piñar

 

Embed or link this publication

Description

Pregón de salida de la Cofradía de Jesús El Rico y María Santísima del Amor en el año 2001 a cargo de Antonio Martínez Piñar

Popular Pages


p. 1

J esús dame tu luz para contar a mis hermanos que te hiciste hombre para enseñarnos el camino de la salvación. Que te recibimos entre palmas para luego sentenciarte, azotarte, hacerte cargar con el peso de la cruz en la subida al monte Calvario y por último crucificarte. Y allí, en silencio con su dulce mirada tu madre, solo ella sabía la importancia de tu presencia en este mundo y ella es la encargada de velar por nosotros veintiún siglo después con la misma dulzura y amor del primer día. Reverendo Audiencia padre director espiritual, ilustrísimas y autoridades representantes del Cuerpo Nacional de Policía, provincial, Instituciones penitenciarias Ayuntamiento de Alhaurín, señores hermanos mayores de las cofradías hermanas del miércoles santo, Hermano Mayor y miembros de la Junta de Gobierno de la Real, Excelentísima, Muy Ilustre y venerable Cofradía de Nuestro Padre Jesús titulado El Rico y María Santísima del Amor, señoras y señores, cofrades todos. Puede que la mayoría de los que nos encontramos hoy en este antiguo conservatorio de María Cristina y que tenemos devoción por uno u otro de los titulares de la Semana Santa malagueña, hayamos empezado a escribir alguna vez el pregón con el que narraríamos el transcurso de la procesión en la que participamos o hemos participado alguna vez. Yo así lo había hecho por lo menos media docena de veces, pero siempre era un Página - 1 -

[close]

p. 2

pregón inconcluso por que sabía que no se iba a pronunciar y era una pena que se quedase olvidado en un cajón. Pero cuando hace poco más de un mes mi hermano mayor me dijo que había pensado en proponer a la Junta de Gobierno mi nombre para que fuese yo el encargado de dar el pregón de este año 2001, he de confesar que el nudo que se me puso en la garganta por la responsabilidad que me venía encima, casi no me permite responder. Tenía que contarle a mis compañeros de cofradía, a mis hermanos , al pueblo de Málaga y a los que a mí me enseñaron a ser cofrade, lo que yo siento por mis titulares. ¡Ahí queda eso me dije!, así que rompí todos esos folios y comencé a escribir con el corazón ya que Dios no me regaló el don de la facilidad de escritura. Querido Isidro: Quiero antes de comenzar darte públicamente las gracias por haber estado siempre ahí en mi formación como miembro de esta Hermandad, por haber ido confiando en mí según iba creciendo en edad desde aquel primer puesto de vocal en los años ochenta, hasta hoy. Sabías que la Virgen del Amor ocupaba dentro de mí corazón un lugar muy importante y me propusiste para ser su mayordomo y hoy, con tu propuesta a la junta de gobierno me das la oportunidad de explicar lo que es para mi nuestra cofradía. Me has nombrado vocal, vicesecretario y secretario en varias ocasiones, cabeza de varal, Sub-Jefe de la Sección de la Página - 2 -

[close]

p. 3

Virgen y Mayordomo de trono, pero el nombramiento que más te agradezco, es el que no figura recogido en ningún acta y es que gracias a ti soy un cofrade. En el año 1975 una familia de Jaén deja atrás a sus costumbres y a su gente para trasladarse a Málaga siguiendo la carrera de funcionario de su padre. Un padre que ya por los años cincuenta había sido Hermano Mayor o Gobernador como se dice por aquellas tierras de una cofradía y fundador de otra. Una familia con una arraigada fe en Jesús y en su palabra. Nos enseñó que Jesús es la respuesta a todos y cada uno de los problemas del hombre. Un padre verdadero ejemplo a seguir para los que tenemos a gala formar parte de su familia. A los pocos días de estar en Málaga, una ciudad que aún nos venía un poco grande, Enrique Gómez, Kike, un cofrade de los de siempre, sacó de su bolsillo un talonario que por entonces estaba al uso en la Cofradía para hacer la captación de hermanos. Como era menor de edad, se lo llevé a mi padre y este me firmó la autorización para pertenecer a la hermandad. Ahí comenzó mi lazo con todos los hermanos que hoy ocupáis estos asientos y con la Málaga cofrade. Aún faltaban algunos años para que me decidiese a participar en un desfile procesional; y cuando lo hice, al mirar los impresionantes altares que en Málaga se ponen en la calle, me dio miedo. Por que los malagueños somos así, o hacemos las Página - 3 -

[close]

p. 4

cosas bien o no las hacemos, y si hay que dar culto a Jesús y a su Santa Madre en público, en la calle, hay que hacerlo como ellos se merecen, con grandes tronos, como lo que son, reyes de un reino que supera a todos los que hay en la tierra, y si no, no los sacamos. Así que primero, como por aquel entonces era perchelero, vestí la negra túnica de la Cofradía hermana de la Expiración. Al año siguiente me decidí, y me acerqué a la antigua secretaría que teníamos en la Parroquia de Santiago. Cuando me tallé me dirigí a la capilla donde se encuentran nuestros sagrados titulares y creo que por primera vez mi forma de ver a María Santísima del Amor fue distinta a las anteriores. Algo dentro de mí me dijo que nos íbamos a llevar bien. En aquellos años, el prior, que es como nos gusta llamar de forma cariñosa al hermano mayor en esta Cofradía, era mi amigo Ramón Varea que me ofreció su mano y su amistad al conocerme y así seguimos hoy, andando de la mano y con la misma ilusión de cuando comencé a limpiar tulipas en aquella bañera de la alameda de colón. Era una época en la que el trabajo en la Cofradía daba sus frutos: ser merecedor de la imposición de la medalla de la hermandad, se ganaba el derecho a tenerla, no se pedía, y si no se ponían 100 medallas, se ponían las justas, las merecidas. Corría el año 1981 cuando la actual imagen de María Santísima del Amor iba a vivir la misma experiencia que yo. Página - 4 -

[close]

p. 5

Participar en un desfile procesional. Allí estaba yo, enfundado en un precioso traje azul, con una camisa blanca recién planchada, guantes blancos y corbata negra, más bonito que un San Luis dispuesto a hincar el hombro. Cuando llegué al “tinglao”, busqué mi puesto en el varal. A26. Un exterior para un novato. Vaya suerte pensé. Años más tarde, cuando fui yo el encargado de tallar en aquella misma secretaría a los portadores y encontré mi ficha, entendí todo. Alguien había puesto a lápiz ¡Ojo hacienda!. De pronto, se abrió el cielo. Una incesante lluvia caía sobre la Málaga penitente y comenzó un ir y venir de miembros de la Junta de Gobierno, hasta que se dio la noticia, se suspende el desfile procesional. Esa noche el único que no falló, porque no falla nunca fue nuestro Señor. Jesús el Rico si salió, y no vendado gracias a las técnicas de un profesional de la medicina como en varias ocasiones he oído decir, sino por la técnica que le brota de lo más profundo del sentimiento de cariño y devoción a un hermano que tiene que proteger del agua l o más grande que hay en su corazón. El Rico hizo bajo un gran aguacero la distancia que separa el pasaje de campos y el entonces gobierno civil, hoy subdelegación del gobierno y futuro museo de arte, ejerció su privilegio y nuestro amigo Rafael recuperó su libertad. Ya en la mañana del Jueves Santo, bajo un sol brillante y malagueño hicimos nuestra primera estación penitencial María y yo. Como ella se merecía con Málaga en la calle, con todo el Página - 5 -

[close]

p. 6

esplendor de una ciudad que estaba deseoso de conocerla y que quedó prendida de su belleza. Era al igual que hoy una época brillante para la Cofradía, nos pudimos comprar la primera casa de hermandad sin ser un local cedido por los hermanos, teníamos mucho que trabajar y las relaciones con los hermanos mayores honorarios eran excelentes, como lo son ahora, pero en aquel entonces también eran excelentes los donativos que éstas hacían. Las puertas de la inspección general de la Policía estaban abiertas a todos nosotros por que al frente de ella había un buen hombre, el General Alcalá-Galiano que puso a nuestra disposición toda su influencia y todo aquello que se le pidió jamás se nos negó, hasta el punto que también encontré las puertas de su casa abiertas cuando me casé con su hija. Una cofrade y madre de cofrades a la que nunca le sabré agradecer lo suficiente que soporte un día si y otro también reuniones y visitas de protocolo que nos roban tiempo de vida familiar. Nunca podrás llegar a comprender querido Félix lo que supuso para mí aquel día en el que el ministro del interior prendió la tan merecida medalla de oro del Cuerpo Nacional de Policía en el pecho de nuestro Nazareno y tú el fagín de General en la cintura de mi madre. Ese privilegio de unir de una forma tan entrañable familia y devoción en esta Cofradía solo lo tengo yo. Cuando comencé a escribir este pregón pensé en mis experiencias y vivencias dentro de la Cofradía, y aunque no son Página - 6 -

[close]

p. 7

muchos veinte años como miembro activo de la hermandad comparado con quienes me han precedido en este estrado, sí quiero compartir con todos vosotros una experiencia que año tras año vivo y que la traigo hasta aquí por ser la que más me llena dentro de todas las vivencias que he tenido en la Cofradía. Me refiero a la visita que realizamos algunos miembros de la directiva en la tarde del viernes de dolores a la prisión provincial. Conocido el nombre del reo que ha tenido la suerte de ser el elegido por el consejo de ministros que se celebra ese día, en el despacho de nuestro amigo Tomás Sanmartín, director del centro penitenciario nos entrevistamos con una persona emocionada, agradecida a nuestro Padre Jesús El Rico. Uno de nosotros que pecó y que lo ha pagado con la pena de la prisión, una experiencia que como él mismo reconoce, no merece la pena vivir. Y todos los años es igual y distinto a la vez. Igual por el modo que tiene el desarrollo del encuentro, por las preguntas de la rueda de prensa, pero muy distinto en la forma de expresar el sentimiento de libertad, en el nerviosismo que muestra el penado al comunicar a su familia la buena nueva. Una experiencia que sí merece la pena vivir porque te enseña a valorar lo que es la libertad y te da fuerzas para seguir ilusionado en que año tras año se vuelva a cumplir el privilegio que tiene nuestro sagrado titular. Página - 7 -

[close]

p. 8

Esta noche es para nosotros el pistoletazo de salida para la Semana Santa del año 2001 y el encargado inmortalizar esta salida procesional es D. Fernando Negro Martínez, un malagueño enamorado los paisajes, de la luz y de las costumbres de su ciudad. Fernando comenzó joven en la academia Velázquez de D. Juan Baena, para continuar su formación en la Escuela de bellas artes de Málaga y terminando la misma especializándose en retrato con D. José Azaustre. La primera exposición que realiza allá por enero de 1979, supone además de su presentación como pintor un espaldarazo a su obra por las críticas recibidas de los medios especializados de Málaga y del resto del País. Cuenta con un total de 12 exposiciones en su haber, y en la actualidad está preparando una exposición de obras en plumilla que en breves fechas podremos contemplar. Fernando dejó de pintar por la falta de tiempo impuesta por sus ocupaciones profesionales, pero la inactividad pictórica le iba generando en su interior una obsesión para la que no tenía fecha, volver a los pinceles, a su bata manchada por óleos y aceites, y por revelar a los pintores noveles aquellas técnicas que un día le enseñaron a él en las prestigiosas academias antes mencionadas, así que un día alentado por su familia y por su hijo en particular, en el garaje de la casa que este último acababa de comprar, Página - 8 -

[close]

p. 9

monta de nuevo su estudio y tras el paréntesis de 14 años vuelve a realizarse como pintor. A los pocos meses, monta una academia de pintura que le ocupa todo su tiempo y en la que 74 alumnos aprenden la técnica del bodegón, el retrato y todo lo que Fernando conoce. Un lugar donde muestra con el mismo orgullo las obras que él ha creado como las que han salido de los pinceles de sus pupilos. Ya he dicho que es un hombre enamorado de Málaga y de sus gentes y por eso es incapaz de decir que no a lo que cualquiera de las instituciones malagueñas le pedimos, así tiene realizadas obras para portadas de libro de peñas insignes, carteles para ferias, ha participado en subastas a favor de la problemática de los sordos, de la iglesia de San Juan de la Cruz, el estandarte de las Vírgenes del Carmen y del Rosario de la Hermandad de la iglesia de las Angustias, y hoy presenta ante nosotros su última obra. La que nos muestra a los dos Titulares de nuestra Cofradía en uno de los momentos de nuestro recorrido procesional, tal vez uno de los más emblemáticos del mismo, el paso por la Santa Iglesia Catedral con el palacio del Obispo a un lado. Una composición en la que Jesús El Rico en su trono y a poco de haber terminado el acto de liberación se dirige al recorrido oficial, y ahí en su paso por la catedral seguido de su madre Fernando ha querido plasmar el momento. Jesús cargado con el peso de la cruz nos mira con el dolor reflejado en su Página - 9 -

[close]

p. 10

rostro, y detrás María le sigue en su impresionante altar lleno de flor e iluminada por la fe de sus hijos. Una obra que pasará a formar parte de la galería de malagueños ilustres de nuestra Cofradía por estar hecha con el cariño que se merecen nuestros titulares, y con la sensibilidad que Fernando ha demostrado tener. Muchas gracias maestro. Es la noche del martes santo, cofradías victorianas se encuentran en la calle, y los hermanos de la Cofradía de Jesús El Rico están en el pasaje de campos, haciendo hermandad, limpiando los varales que Canalejo, Paco Alberca y su hijo Iván han montado como todos los años con el buen hacer al que ya nos tienen acostumbrados, en un rincón José Antonio prepara las esponjas de las ánforas; Silvia, Belén, Ramón y otros hermanos están subidos al trono pinchando claveles con mimo para que Jesús El Rico vaya sobre un monte rojo que semeja la sangre derramada por nosotros. Mientras Jesús prepara la flor que pondrá en las ánforas y que serán la envidia de muchos artistas del adorno floral. Y mirando al trono de frente, con la mirada perdida y la mente solo él sabe donde, está mi compañero Fernando Ceballos, yo creo que se está imaginando el trono totalmente montado antes de que ni siquiera estén puestas las esponjas. Y Santiago refunfuñando porque parece que no empezaremos nunca. Página - 10 -

[close]

p. 11

Allí están trabajando juntos, codo con codo, entre bromas y algún bostezo que otro la que seguramente sea la mejor albacería de la Semana Santa malagueña. Cuando Fernando saca su cámara y fotografía el resultado de su trabajo son aproximadamente las ocho de la mañana del miércoles Santo. Por mucho que lo intentemos esta Cofradía no aprende, es así, nos gusta trasnochar cuando entre los trasnochadores están Jesús y su Madre. No nos gusta separarnos de ellos. A las cuatro de la tarde con mi túnica bajo el brazo y un montón de martillos (por que así me lo exige mi capataz JuanMa), me dirijo a la casa de hermandad. Estoy seguro de que seré el primero en llegar porque siempre tengo esa especial manía, como si fuesen a salir sin mí. Busco un poco de paz y tras dejar mis bártulos en la casa, me voy despacio al tinglao para ver lo guapo que está mi cristo, y lo rematadamente bella ha dejado a mi María con sus mejores galas mi amiga Ana Maqueda. Ya comienzan los nazarenos y portadores a revolotear por los varales y por la iglesia parroquial, ya está formada la sección de caballería del cuerpo nacional de policía en la plaza de la merced y ya no hay quien pueda con mis nervios. Mi amigo José María Abela se acerca y nos desea suerte, la procesión se va a poner en marcha. Página - 11 -

[close]

p. 12

Los hermanos de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús el Rico vamos dentro de unos momentos a proclamar nuestra fe en público, por que las Cofradías malagueñas hacemos profesión de fe , una representación del evangelio en las calles, acercamos la palabra de Jesús al pueblo, no es en ningún momento un simple acto cultural de tradición centenaria, es algo más. Y hay que entenderlo así. Alguien comenta que en la plaza de la aduana ya no cabe un alfiler y Pepe Rivas me mira desde el interior de su faraona con una mirada que solo se puede tener cuando sabes que la responsabilidad que dentro de un momento vas a asumir es la de rendir homenaje al hijo de Dios en la figura del Nazareno libertador. A los sones del himno nacional asoman las cabezas de varal a la malagueña calle de la victoria y miles de manos se baten en aplauso y las campanillas suenan más fuerte que nunca por que Jesús El Rico está en la calle. Este es el último año que lo harás desde un tinglado, y me alegro por ti, porque ya no tendrás que preocuparte por si llueve o si deja de llover, por que tus hermanos te están construyendo una casa donde reunirse en tu nombre, y en medio de todos estarás tú. En la plaza de la Aduana dos tarimas, una con los invitados a presenciar el milagro un año más, la otra con las autoridades, Página - 12 -

[close]

p. 13

eclesiásticas, civiles y militares que se han desplazado hasta nuestra ciudad. Hasta donde alcanza la vista, malagueños y visitantes se agolpan y dan codazos para coger un sitio desde donde no perderse ni un minuto de lo que está apunto de ocurrir. Baja entre naranjos en flor, con un aroma mezcla de azahar y brisa de la bahía el Nazareno, con paso lento, con un andar cansino como del que no tiene ninguna prisa por subir el Calvario que le lleva hasta la cruz. Llega Nuestro Padre Jesús El Rico los aplausos vuelven a recibir al padre. La banda de música del Cuerpo Nacional de Policía le rinde homenaje. Mientras María Santísima del Amor está a la altura del cine alcazabilla y sus portadores hacen sonar las campanillas de las morilleras contra las barras de palio. ¡Con que mimo te están meciendo madre, es como si quisiesen mitigar el dolor que llevas dentro y enjugar tus lágrimas con sus túnicas y su esfuerzo! Ya está el trono de la Virgen frente a la olvidada por nuestros políticos, la Alcazaba, que con sus 2000 años de historia ha sido testigo de aquella peste que asoló la ciudad y que dio pié al privilegio que ostenta nuestro Sagrado Titular y que un año más va a tener lugar dentro de unos momentos. Los portadores de Página - 13 -

[close]

p. 14

Jesús El Rico en una maniobra lenta y muy estudiada giran el trono 180 grados para mirar a su madre, al pueblo, y al barrio que le acaba de ver salir. Y paro el trono. Para no perderme la expresión de tu mirada, cuando miras a tu madre bajo el peso de la cruz y en silencio le dices a tus portadores, no dejarme en el suelo que esa que está delante es mi madre, vuestra madre, María Santísima del Amor que quiere compartir un año más con todos nosotros el milagro del Perdón y la Libertad. Se incorpora el penado y dan comienzo los discursos, los que nos recuerdan que el Gobierno ha tenido a bien conceder el indulto de un reo, pero todos los que estamos aquí y los que no lo están también, lo saben, el indulto es un privilegio; y que con la colaboración de nuestros hermanos los funcionarios de prisiones y de la audiencia, es Jesús el que libera y perdona. Suenan los acordes del himno nacional y el Nazareno separa su mano del madero por primera vez en la noche para poner en la calle a un hijo de Dios que en un momento de debilidad cometió una falta ante la ley de los hombres; pero la Ley de Dios es más poderosa, esa debilidad se hace fuerza, y una familia que hasta ahora estaba rota por tener a uno de sus miembros en prisión, hoy es feliz y reza con fe ante nuestro sagrado titular. Ese, ese es el milagro de la libertad. Página - 14 -

[close]

p. 15

La procesión se vuelve a reorganizar de nuevo, con maestría, como lo llevan haciendo años, Pepe morillo, Nano, Antonio y Carlos Díaz, y ponen en marcha de nuevo a los 300 y pico nazarenos que nos acompañan y a los dos tronos del más puro barroco malagueño. Y pasamos por la puerta de la Santa Iglesia Catedral, la Casa de Dios, y llegados a este punto del recorrido, si los malagueños pedimos que la Aduana sea para Málaga, yo desde aquí me digo que el privilegio de la liberación es de Jesús El Rico que es Iglesia, y me atrevo a soñar que es en su casa grande, en la más importante, en la Catedral donde me gustaría ver como uno de mis hermanos recupera su libertad. Los portadores comienzan a andar un poco más deprisa y cuando intento averiguar el porqué, al girarme y mirar hacia la Alameda principal, diviso al fondo el motivo, la Virgen de la Paloma viene majestuosa en su trono, con las palomas de libertad que desde el trono de El Rico se le acaban de lanzar. Y nos cruzamos, en una mecida corta y repetida, sin muchos aspavientos que no están ellas muy alegres, que tienen en el pecho clavado un puñal que cada paso que damos se les hunde más, que su hijo está apunto de morir. Pero unos pasos más adelante a mediados de la alameda, Jesús el Rico ya está haciendo su recorrido oficial y se cruza con su madre, ella va detrás y Él sigue con su andar cansino. Pero el año pasado ocurrió, no se limitaron a permanecer en una mecida silenciosa durante unos segundos, el año pasado y espero que Página - 15 -

[close]

Comments

no comments yet