El caballo del Indio

 
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Teresita Morán de Valcheff

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COMISIÓN DEL BICENTENARIO La Provincia de San Luis, con motivo de conmemorarse el Bicentenario de la Revolución de Mayo, se concentra en celebrar tan importante acontecimiento a fin de reafirmar los lazos de comunicación, respeto e integración entre todos los habitantes de esta tierra. El Cabildo de San Luis fue el primero en reconocer la Revolución de Mayo mostrando así su vocación libertaria. Consolidado el movimiento revolucionario, el pueblo puntano se destacó por su generosa y heroica contribución a la gesta de la independencia nacional, y entre otros hechos, respondió al llamado Sanmartiniano. En este Bicentenario la Provincia de San Luis continuará con sus políticas de progreso y desarrollo, en la esperanza que nuestras generaciones venideras se encuentren unidas en el respeto y reconocimiento a la participación histórica colectiva de los hijos de esta tierra, a quienes en este Bicentenario rendimos tributo y homenaje. El Gobierno de la Provincia de San Luis ha constituído la Comisión Honoraria del Bicentenario de la Revolución de Mayo 1810-2010, presidida por el Gobernador Alberto Rodríguez Saá, e integrada por Legisladores Nacionales por San Luis, autoridades Legislativas Provinciales, autoridades del Poder Judicial, Intendentes Municipales e Intendentes Comisionados, representantes de Instituciones Religiosas, Autoridades Universitarias, Autoridades Militares, ONGs, Fundaciones, Juntas de Historia, Comunidades Originarias de la Tierra, Colectividades, Asociaciones, entidades intermedias y por todos aquellos habitantes que quieran adherir voluntariamente. Esta Comisión será coordinada por el Ministerio de Gobierno, Justicia y Culto, todos los Ministerios del Poder Ejecutivo Provincial referidos a esta conmemoración y por el Programa San Luis Libro, dependiente de la Secretaría General Legal y Técnica de la Gobernación. (Extraído y sintetizado del Decreto N ° 3316 - MGJyC-2009)

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Morán de Valcheff, Teresita El Caballo del indio : galopa la resistencia bajo el cielo de Abya Yala. - 1a ed. - San Luis : SLL - San Luis Libro, 2011. 420 p. ; 26x19 cm. ISBN 978-987-1787-03-6 1. Historia Regional. I. Título CDD 982.62 Fecha de catalogación: 18/01/2011 Para la presente edición: Programa San Luis Libro 25 de Mayo 971| Ciudad de San Luis sanluislibro@sanluis.gov.ar www.sanluislibro.sanluis.gov.ar Arte de tapa: El Malón (detalle); Acrílico sobre tela; Francisco Rodriguez Ortega. Galería de arte: Área de cultura “Terrazas del Portezuelo”. Gobierno de La provincia de San Luis Diseño y diagramación: Editorial «El Tabaquillo» editorialeltabaquillo@yahoo.com.ar Tirada: 500 ejemplares ISBN 978-987-1787-03-6 Impreso en la Argentina Queda hecho el depósito que establece la ley 11.723 Prohibida la reproducción total o parcial, incluyendo fotocopias sin la autorización expresa del autor.

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El Gobierno de la Provincia de San Luis cumple y seguirá cumpliendo con los preceptos constitucionales y las normativas vigentes respecto a asegurar el desarrollo humano y social de sus habitantes. El derecho a la cultura, a la información, a la publicación y a la difusión de las ideas es un derecho humano principal, con el que este proyecto político ha desarrollado fuertes lazos y claras acciones en su defensa. Invertir en cultura es fortalecer los cimientos republicanos y consolidar la convivencia democrática armónica, en un marco de pluralismo, tolerancia y respeto por el otro. Invertir en cultura es también propender a difundir la obra y engrandecer el patrimonio cultural provincial, potenciando así la libertad de pensamiento y el universo de las ideas, la literatura y la palabra escrita en general. Por la defensa y ratificación de este derecho el Programa San Luis Libro suscribe y se sustenta en la Ley Provincial Nº I-0002-2004 (5548) que dice en su art. 1º: El Estado Provincial garantiza el derecho fundamental a la libertad de pensamiento, religiosa y de culto reconocido en la Constitución de la Provincia de San Luis. ACERCAR EL LIBRO AL PUEBLO

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El Caballo del Indio Galopa la resistencia bajo el cielo de Abya Yala Teresita Morán de Valcheff

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Biografía Nació en la Villa de Merlo, provincia de San Luis, localidad situada al pie de la Sierra de Comechingones, en el límite con Córdoba y actualmente, reside en Villa Mercedes. Cursó sus estudios secundarios en la Escuela Normal Mixta “Dr. Juan Llerena” y ejerció la docencia hasta el año 1997. Desde temprana edad su madre la inició en el contacto con los libros y en la afición por la lectura lo que despertó su vocación literaria y contribuyó en gran medida, a la escritura de su obra en poesía, prosa y en la investigación histórica. Sus dos primeras obras en poesía, “A lanza y fuego. San Luis en lucha contra el indio” y “San Luis, azul de cada día”, fueron publicadas por el Fondo Editorial Sanluiseño en el año 2000, en el marco del Programa Becas Arte Siglo XXI. Su pertenencia y militancia en diversas instituciones de carácter local y provincial, le permiten desarrollar una tarea cultural comprometida y con honda vocación de servicio. Algunas de ellas de las cuales es miembro fundadora son: el Centro de Estudios Ranquelinos, la Junta de Estudios Históricos de Número, el Museo de la Poesía Manuscrita, “Juan Crisóstomo Lafinur, el Centro de Estudios para el Pensamiento Americano, el Grupo Literario Independiente “Pretexto/s” y el Complejo Argentino Nativista “Héctor Aubert”, de cuyo Equipo Docente es miembro desde hace más de veinte años, donde tienen lugar varias jornadas y cursos anuales así como encuentros de escritores, homenajes, presentación de libros, muestras artísticas y artesanales, etc. Los últimos diez años los ha dedicado, casi exclusivamente a investigar, rescatar y reivindicar a las culturas originarias y cumple actividades tendientes a ese fin en el país y fuera de él, especialmente en el país hermano de Chile. En colaboración con otros autores ha escrito cerca de veinte libros y en el año 2006 la Intendencia Municipal de Villa Mercedes le publicó la obra en poesía, “Arenas de Calendario. Ha recibido diversos premios y distinciones por su quehacer docente y literario y el relacionado con las culturas aborìgenes. La autora es Miembro Fundadora del Centro de Estudios Ranquelinos de Villa Mercedes, Miembro de Número de la Junta de Estudios Históricos de Villa Mercedes, Miembro del Equipo Docente del Complejo Argentino Nativista “Héctor Aubert”, Miembro Fundadora del Grupo Literario Independiente Pre-texto/s, Miembro Fundadora del Centro de Estudios del Pensamiento Americano, San Luis y Poetisa Fundadora del Museo de la Poesía Manuscrita “Juan C. Lafinur”, en La Carolina, San Luis. 8

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PRóLOGO Desde su título, El Caballo del Indio, este libro, y su autora, dejan muy en claro su posición de compromiso frente a la encrucijada que plantea la historia, cuando se contempla desde una distancia de más de cinco siglos apremiantes y contradictorios. En estas líneas, donde se manifiesta de manera contundente un galope que levanta la polvareda de la verdad, se puede encontrar esa otra “historia” relatada con una mirada crítica, reflexiva y muy, diría que expresamente, clarificadora. Como una paradoja de la conquista, el indio, aquel ser puro que encontraran los primeros europeos llegados a estas playas, se apropió de una de las más aterradoras, para los naturales, armas que trajeran los asesinos de las carabelas: El Caballo. Cuando el indio toma contacto con este estupendo ejemplar de la naturaleza y logra domesticarlo para su propio beneficio, comienza un nuevo capítulo en esta historia desgarradora que ejecutaran los conquistadores contra los pueblos originarios de la ahora llamada América. Teresita Morán de Valcheff recurre a uno de sus mejores atributos para dar forma a esta obra de investigación, que además tiene la virtud de brindarles, a quienes accedan a su lectura, la sensación de estar frente a una novela, ensayo o historia pura. Es demasiado arduo tratar de encuadrar este trabajo, simplemente se puede perder esa intención, porque recorrer la obra es adentrarse en un mundo de fascinante contenido. El caudal creativo literario de la autora, se permite recorrer intersticios que acercan al lector hasta el borde misterioso de la arqueología y desde allí transportarse en un subjetivo vuelo hasta un presente que puede alcanzar a sostenerse en el tiempo ilimitado. La investigación, durante varios años, ha sostenido la estructura de este trabajo; con suma seriedad ha buceado en las profundidades bibliográficas; ha recorrido con empeño archivos históricos de los que rescata documentos impensados; ha realizado cientos de entrevistas y ha recabado opiniones de conocedores del tema, ella misma se ha convertido, casi, en una experta en caballos y pelajes. Es así que siguiendo los pasos dados por Teresita Morán, vamos descubriendo un riquísimo estudio histórico que brinda, desde la perspectiva del caballo, un fascinante recorrido por la historia de tiempos sobre los que ya, hemos tomado conocimiento de acuerdo a versiones unas veces erróneas y otras tantas, las más, mentirosas. Claro que para acceder a tantos datos como los que en esta obra se pueden encontrar, así como la inclusión de numerosos documentos que afirman probadamente lo escrito, no es una tarea sencilla, mucho más si la intención de su autora es alcanzar los límites sutiles de un momento de la humanidad en que los valores morales, y la perspectiva sobre la vida de los hombres, tenían parámetros muy alejados de los actuales. Tratar de equilibrar con justeza estos elementos y a su vez expresar su opinión defensora de los pueblos originarios, es un punto de confrontación que la autora ha logrado imponer con un elevado criterio de justicia. Cuando se recorre la obra, avanzando por un sin número de paisajes que la escritora se ha encargado de describir sin dejar de incluir, con una intensa pluma, las situaciones y momentos cuyos acontecimientos son de relevancia, para comprender mucho de la historia de nuestro país, del continente al que pertenecemos y hasta del mundo. 9

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La minuciosidad es uno de sus principales atributos, ella ejerce con absoluta claridad su oficio de poeta, cuando enarbola su bandera desde la puerta misma de la obra y traduce con la convicción de su ideario el sentimiento que le desborda el alma. Su albedrío le obliga a ser parte de la tierra para traducir, desde sí, el idioma fecundo en el que se basa su comprensión. Allí marca claramente que “ellos estaban primero” sumando a ese estar al motivo de su obra: El Caballo. Luego se permite internarse por otras posibilidades a las que interroga para darles la oportunidad de la verdad. La figura del animal permanece presente en todo momento y la sociedad con el indio los convierte en esa mítica figura que ahora se asienta sobre tierra americana“…y se consustanciaron tanto con el noble equino que llegaron a conformar un solo ser, figuradamente hablando”. (T. M. de Valcheff) Entonces es inevitable escuchar, prestar mucha atención a las palabras de Teresita, que se asocia a históricos promulgadores de la verdad y dice de “La desventura que asola a la tierra inocente// Cuando un atavío de muerte/ /Le inviste la corteza de este suelo//Recién descubierto por los inclementes” (L. C. Garro). Ella sabe que la fuerza de la palabra debe tallar la conciencia y se obstina en cincelar con expresiones poéticas la desgarradura de tanta carne india, dejando sus costurones cicatrizados en el dolor. Su manera de relatar le confiere un estilo muy personal; como tomando distancia de otras voces historiadoras que han preferido redescribir otras descripciones precedentes; en cambio es esta obra, prendida de las crines de los potros indios, una nueva voz o si se prefiere la antigua voz que se deja oír por la garganta inclaudicable de la autora. La génesis de la obra tiene una raíz sustentada con la búsqueda sin pausa de lo verdadero, un elemento, tal vez, demasiado riesgoso cuando se trata el tema de la conquista ejecutada por la corona española, al principio, y por sus descendientes u otros reinos luego. El caballo reinsertado por los conquistadores en suelo de América se transforma primero en terror del indio, pero cuando logra convertirlo en un animal domesticado éste comienza a ser su aliado más temible. Esa línea argumental guía a la autora por los vericuetos de un relato sumamente enriquecedor, ya que la omnipresencia equina en su desarrollo, no desdibuja aquello concerniente a incontables elementos que se asocian a la historia ecuestre americana. Esa clarividencia que manifiesta la autora le permite crear un recorrido muy entretenido por la historia, este atributo que no es común en quienes relatan sobre el pasado, se debe a su condición poética, debo fundamentar esta aseveración en que tengo la seguridad de que aquello que nos han enseñado de historia no es más que una sumatoria de intereses de sombríos poderes, en cambio Teresita, no sólo recurre a su responsable investigación, sino que, además, confronta todos los datos obtenidos desde la subjetividad propia de quienes tienen el convencimiento de “ese” algo más que la historia encierra entre sus pliegues. Allí es donde se enciende esa poetividad” que revela mucho de lo oculto, olvidado o escondido y valiéndose de ese coraje extra que le confiere el supra-sentido de lo intuitivo, escarba debajo de la costra dejada por aquéllos que no se atreven a ser reveladores. En esta obra vamos a encontrar, como corresponde a todo buen investigador histórico que se precie de tal, las referencias de la bibliografía consultada; el nombre de las personas entrevistadas y datos de cada fuente a la que recurrió, permitiendo de este modo al lector la posibilidad de indagar en esas fuentes, ampliando de esta manera el panorama sobre la extensa cantidad de temas mencionados aquí. 10

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Uno de los atributos más destacados del libro, lo constituye el hecho de que en él, no solamente vamos a encontrarnos con datos históricos o estadísticos, sino que descubriremos un exquisito lenguaje, con un tratamiento del relato entretenido, sin lugares comunes o frases hechas, su manera de relatar le confiere un estilo propio y atractivo, agregando otras voces que por momentos convierten al libro en un coloquio intenso, otorgándole al lector una participación inusitada e inesperada. Esa particularidad es, tal vez, un recurso al que muchos autores quisieran llegar sin lograrlo, sin embargo Teresita, sin proponérselo alcanza esa condición comunicativa. No es común que esto se dé entre autor y lector de historia, pero, por aquellas particularidades a las que hago referencia, “El Caballo del Indio” alcanza una dimensión nunca lograda. El tema en sí le adjudica una importancia relevante, pero su tratamiento tan particular, lo colocará entre los libros de consulta permanente dada la riqueza que lo integra. Es que en el libro se entremezclan muchos relatos directos de personas que han accedido a participar dado el alto grado de conocimiento de su autora con muchas de las comunidades originarias del país y el cariño, consideración y, sobre todo, respeto, que ella se ha granjeado. Esas aptitudes le han permitido incursionar por lugares a los que no cualquier autor puede acceder. Desde su convicción respecto de las comunidades originarias elabora un texto en lo que se permite un tratamiento de prisma, para posibilitar el análisis de posiciones acordes a los tiempos en los que los hechos se sucedían. Con un punto de partida que se puede situar en cualquier página de la obra, su particular manera de relatar, puede guiar al lector viajando por un pasado incrustado en la prehistoria o traerlo hasta un presente que sin poseer límites precisos, puede identificarse con quienes hoy estamos vivos. En ese juego de columpio sobre el que trasciende la obra, confiriéndole una aureola de amenos conocimientos, brindados con esa suerte de descripción oral, en la que se puede disfrutar de determinadas entonaciones, gestos y ademanes, impostaciones, variaciones de intensidad y hasta la emoción que solamente aparece en esa buena, aunque perdida, costumbre del relato oral. Es difícil sustraerse al encanto emanado de esta obra, lo es mucho más para quien, como el que escribe, sabe del compromiso adquirido por la autora cuando se descubre de sangre morena y deja que le llegue desde el intenso río de su memoria ancestral, la húmeda clarividencia de ser india, aunque muchas otras voces le griten su ascendencia “huinca”, este andar desflecando su contenido me permite ciertas licencias y tomado de ellas, quiero dejar una previa advertencia al lector. Se verá, como mínimo sorprendido, ya que si ha decidido entrar a esta obra suponiendo un relato lineal sobre el caballo y su pertenencia india, sentirá que pasea de manera entretenida por asombrosos laberintos, que lo introducen en otros para luego llevarlo nuevamente por donde se supone es lo lógico. Pero nada es casual, porque la intensidad del relato atrapa al lector en amaneceres impensados, o recorriendo selvas impenetrables, o sacudiendo de manera apresurada el polvo depositado sobre sus ropas luego de un intenso combate ecuestre o de haber galopado las intrincadas rastrilladas, reconociendo los distintos pelajes o asumiendo un especial amor por el caballo criollo. Esta obra que se asume como la conformación de una “bagualada” se complementa con la inclusión de numerosas imágenes que ilustran con toda meticulosidad, pero con indudable belleza, todo lo relatado. 11

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Andarán recorriendo el contenido de esta obra todo tipo de protagonistas, se encontrarán nombres ilustres e ilustres desconocidos, loncos, generales, presidentes, damas, indios, cautivas y mestizos. Por la huella dejada por los equinos se descubrirán paisajes recorridos en miles de lugares de la tierra, principalmente de nuestro país, pero al final cuando en la última página se ate la rienda a un manojo de pasto del tiempo, habrá quedado en el lector una nueva sensación. Algo habrá cambiado definitivamente en su manera de pensar porque habrá descubierto que otras voces son posibles, que hay una historia escondida entre miles de historias, que el indio, el caballo y la tierra son símbolo de un mismo tiempo. Ahora existe otra luz que ilumina la verdad y en la conclusión de esta obra queda una señal moral para que podamos reconocernos país, porque al fin comenzaremos a construir nuestra verdadera identidad. El Indio y su caballo, la síntesis de una metamorfosis entre humanos y conquista. El Caballo del Indio. Luis Carlos Garro 12

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El Caballo del Indio Galopa la resistencia bajo el cielo de Abya Yala Teresita Morán de Valcheff 13

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