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Revista de la Real acadèmia de medicina de les Illes Balears. Volumen 3, número 3, 1988

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Medicina Balear REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGIA DE PALMA DE MALLORCA CON LA COLABORACION DE LA CONSELLERIA DE SANIDAD DEL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD AUTONOMA DE LAS ISLAS BALEARES Volumen 3, Número 3 - Septiembre/Diciembre 1988

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PERSANTIN® 100 Prevención de procesos tromboembólicos en tres tomas diarias Composición: Una gragea contiene: Dipiridamo/ (100 mg, (2 6-bis (dietanolamino)-4,8-dipiperidinopirimido-(5,4-d)-pirimidina). Excipiente c.s. Indicaciones: Profilaxis de procesos tromboembólicos post-quirúrgicos o secundarios a circulación extracorpórea o hemodiálisis. Posología:Vldu//os: De 3 a 4 grageas al día, hasta un máximo de 6 grageas (600 mg) diarias. Contraindicaciones v precauciones: Por su acción vasodilatadora se usará con precaución en pacientes con angina en proceso rápido de agravamiento, estenosis aórtica subvalvular o con inestabilidad hemodinámica debida a infarto reciente. La utilización_ de.Persantin.41> '100 mg durante Jos tres primeros meses del embarazo, debe someterse a las precauciones habituales de cualquier medicación. Interacciones: La administración conjunta con anticoagulantes orales y ácido acetilsalicílico puede dar Jugar a una potenciación del efecto anticoagulante. Efectos secundarios: Suelen ocurrir al principio del tratamiento. El más frecuente es cefalea vascular, que suele ceder por disminución de dosis. Más raramente aparecen dispepsia y diarrea. Intoxicación v su tratamiento: La sobredosificación puede dar lugar a dolor de cabeza, sintomatología gastrointestinal o hipotensión. En pacientes con alteraciones isquémicas del miocardio, la excesiva vasodilatación coronaria puede ocasionar dolor precordial. Se procederá a tratamiento sintomático y se instaurarán las medidas usuales de mantenimiento de constantes cardiocirculatorias. La aminofilina, en inyección intravenosa lenta, puede ser útil para revertir Ja vasodilatación coronaria. Presentación vP.V .P. (IVA): Envase con 50 grageas, 999,- Ptas. Boehringer lngelheim -- l-"'-1

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MedicinafiJBalear REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGIA DE PALMA DE MALLORCA Volumen 3, Número 3 Septiembre/Diciembre 1988 Presidente José M. Rodríguez Tejerina Director: Arnaldo Casellas Bernat Secretario de redacción: Juana M.ª Román Piñana Comité científico: Francisco Medina Martí, José M. Mulet Fiol, Juan Manera Revira, Santiago Forteza Forteza, Andrés Torrens Pastor, Victoriano Fernández Vila, Bartolomé Darder Hevia, Miguel Manera Revira, Bartolomé Mestre Mestre, Pedro Aguiló, Santiago Luelmo Román, Miguel Munar Qués, Nicolás Pascual Piris, José Tomás Monserrat, Miguel Llobera Andrés, Guillermo Mateu Mateu, B. Cabrer Barbosa, José Miró Nicolau, Antonio Montis Suau, Feliciano Fuster Jaume. CON LA COLABORACION DE LA CONSELLERIA DE SANIDAD DEL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD AUTONOMA DE LAS ISLAS BALEARES Redacción: Morey, 8. Teléfonos: 721230. 07001 PALMA DE MALLORCA.

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Medicina- Balear REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGIA DE PALMA DE MALLORCA SUMARIO Editorial El niño y su independencia. J. María Román 137 Originales Estudio socio-epidemiológico de una muestra de casos de tuberculosis pulmonar en ·Baleares en los últimos diez años. M. Hortal Tavira 139 Originales Diagnostic no invasiu de la cardiopatía valvular. Cirurgia sense cateterisme. G. Pons Lladó, F. Carreras Costa, X. Borrás Pérez, J.M. Padró Fernández, A. Arís, J.M. Caralps Riera, M. García Moll 150 Originales Estudio de las necesidades reales de medios especiales de diagnóstico y cirugía cardíaca en Mallorca. M. Fiol Sala, M. Ribas Garau, M. Triola Fort, J. Tomás Verdera, J .F. Forteza Alberti 155 Originales de la caries dental en escolars de 4-5 anys. M. Esteva, C. Abraham, A. Botey, J. Ferrer, J.C. March, S. Sancho, M. Siquier Prevalen~a 162 Protocolo Medicina Preventiva en el Síndrome de Down. G. Rul·lan Losada, J. Veny Roca, J. Perera Mezquida 165 Casos clínicos Linforreticulosis benigna o enfermedad por arañazo de gato. P. Medina García, A.M. Vergara Gómez, M.P. Loren Berdusan, L. Pardos Roca mora 169 Historia Unas memorias del Dr. Méndez. J. María Tejerina 173

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Historia E. Doctor Warschawski. J. María Tejerina 174 Noticias Nota Necrológica. Dr. José M. ª Mulet Fiol 175 Nuevo Académico. Dr. Carlos Viader Farré Noticias 176

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Editorial El niño y su independencia Dra . Juana María Román Pediatra Sólo alguien que sea verdaderamente independiente se halla en realidad libre y a la vez capaz de aceptar la responsabilidad que esto implica. La independencia, la libertad y la responsabilidad son capacidades que se superponen una sobre otra. La independencia supone el poder evitar esa mutiladora ansiedad de separación que se encuentra en el fondo de la mayor parte de las condiciones neuróticas, ansiedad que es un miedo a perder la protección de una presencia interior mágica y omnipotente y simultáneamente un miedo a asfixiarse si dicha presencia es demasiado próxima. Pocos padres desean intencionadamente conducir a sus hijos a la autodeterminación, a la independencia, considerándolos de alguna manera como una propiedad que les pertenece, minimizando así sus posibilidades, reforzando su impotencia y dando lugar a una dependencia emocional que aumentará su vulnerabilidad en esa sociedad competitiva en la que se encuentran inmersos. Hacer por el niño lo que él mismo puede hacer es frustrar la experiencia de su propia fuerza, es la demostración de nuestra falta de confianza en sus posibilidades, despojándolo del sentimiento de seguridad fundado sobre sus aptitudes para resolver problemas, poniendo en duda su derecho a ser independiente. No se puede impedir la evolución madurativa del niño en función de una sobreprotección agobiante que dificulte el desarrollo de una personalidad adulta fuerte y autónoma. Ciertamente los padres consideran a sus 137 hijos como parte de sí mismos, como una vida que aún separada de ellos les sigue perteneciendo e inconscientemente quisieran guardar para sí esa fuerza naciente, alimentarse de ella y a nivel inconsciente intentar vivir de alguna manera, no «para los hijos» sino «de los hijos» en una relación de parasitismo absorbente. Es evidente que el crecimiento marca el tránsito de la vida de dependencia absoluta del recién nacido, totalmente impotente, a la vida independiente del hombre adulto, de la protección total en las primeras etapas a la autonomía al final de la adolescencia. Sin embargo, es difícil renunciar progresivamente a alguien que ha supuesto la continuación genética y biológica de nosotros mismos y cuyos lazos emocionales se han introducido hasta nuestras raíces, las más profundas, y difícilmente -sino es a través de un esfuerzo consciente-, el hijo quedará aprisionado en esa red invisible que lo mantendrá unido todavía a aquel cordón umbilical que sólo fue seccionado simbólicamente manteniendo su minoría de edad hasta la adultez, y la figura de la «madre castradora» favorecerá el desarrollo de una personalidad enfermiza, insegura, dependiente y con grandes problemas de comunicación. Y así en la semblanza sobre los niños, del libanés Gibrhan queda plasmada su proyección autodeterminante: «Vuestros hijos no son hijos vuestros Son los hijos de la vida deseosa de perpetuarse Vienen a través vuestro, pero no desde vosotros Y aunque estén con vosotros, no os per- tenecen Podeis brindarle vuestro amor, pero no vuestros pensamientos Porque ellos tienen sus propios pensamientos Podeis acoger sus cuerpos, pero no sus almas Porque sus almas habitan en la casa del mañana, que vosotros no podeis visitar ni aún en sueños Podeis esforzaros en ser como ellos, pero

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no pretendais hacerlos como vosotros, Porque la vida no retrocede ni se distrae con el ayer Vosotros sois el arco desde el que vues- tros hijos como flechas vivientes son lanzados hacia adelante ... ». Dra. Juana María Román Palma, julio 1988 138

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Original Estudio socioepidemiológico de .una muestra de casos de tuberculosis pulmonar en Baleares en los últimos diez años Marisol Hortal Tavira * Introducción Como se sabe, la tuberculosis pulmonar es una enfermedad transmisible por vía aérea, producida por el mycobacterium tuberculosis o bacilo de koch y que si no se trata adecuadamente, puede llevar a la destrucción de zonas del tejido pulmonar con insuficiencia respiratoria y muerte. Según un informe de la Sociedad Española de Patología Respiratoria, la tuberculosis pulmonar, junto con el cáncer broncopulmonar y las bronquitis crónicas, suponen un capítulo importante al que las administraciones sanitarias deberían prestar una especial atención, dado el gasto sanitario que originan. 1 En nuestro país, la tuberculosis pulmonar, gozó de atención especial por administraciones anteriores, hasta el punto de disponer de organizaciones especiales representadas por el Patronato Nacional Antituberculoso, son costosas campañas sani* (ATS) del Dispensario de Enfermedades del Tórax. Trabajo presentado como tesina del Curso de Diplomados en Sanidad. Palma de Mallorca, 1988. Tutor: J . Carrasco. Director del Dispensario de Enfermedades del Tórax. 139 tarias. Dichas campañas, al parecer, y según estudios recientes, no han dado los frutos apetecidos. La tuberculosis no se ha logrado erradicar. Y es que por su mecanismo de transmisión,2 por vía aérea, y de reservorio humano fundamentalmente, y de hombre enfermo a hombre sano, son vehiculados los bacilos por los aerosoles producidos al toser, hablar o estornudar, en las gotas de Pflügue y núcleos goticulares de Wells, y que por su ínfimo tamaño pueden transportar los bacilos hasta los mismos alveolos pulmonares. Desde allí son recogidos por los vasos linfáticos y, vehiculados por la sangre, pueden llegar a tejidos bien oxigenados como las meninges, las metáfisis óseas, el riñón y fundamentalmente los pulmones, y dentro de ellos, en sus vértices. La tuberculosis pulmonar es pues una enfermedad en la que las relaciones interpersonales tienen mucho de interés. Se dice que la tuberculosis es una enfermedad social. No sólo por el mecanismo de transmisión antes dicho, en que las relaciones personales y la agregación humana en un mismo lugar van a favorecer su propagación, sino porque también su diagnóstico y largo tratamiento, van a suponer unos costos económicos importantes y unas ausencias laborales dignas de consideración.3 Los esfuerzos de los expertos en el tema van dirigidos a disminuir los costos humanos y sociales de la tuberculosis. En la actualidad, parece ser que la administración sanitaria, tanto central como autonómica balear, desean llegar a un mejor conocimiento de la situación endémica real de esta enfermedad, para promover las acciones sanitarias precisas de lucha en el campo epidemiológico antituberculoso. Es decir, el conocer cada foco y actuar en su entorno, previniendo contag ios o bien el desarrollo de la enfermedad en los ya contagiados y asimismo incidir sobre aquellos grupos de población donde pueda difundirse más fácilmente. El presente trabajo pretende cooperar al conocimiento de la situación socio-epidemiológica de la tuberculosis pulmonar en las Baleares en los últimos diez años,

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mediante el estudio de las condiciones demográficas, sociológicas y epidemiológicas de los casos de tuberculosis detectados en el Dispensario de Enfermedades del Tórax de Palma de Mallorca . Metodología La base para realizar el presente trabajo ha sido el buscar en archivo y extraer, todas las historias de tuberculosis pulmonar existentes en el Dispensario de Enfermedades del Tórax, desde el año 1978 hasta 1987. La elección de estos diez años fue por tener un tiempo de estudio amplio y en una época socioeconómica importante en la historia de la región balear, en que la inmigración reciente habida, podría haber desarrollado algún papel en la epidemiología de la enfermedad por el citado carácter social de la misma. Evidentemente, dada la hasta ahora, idiosincracia de los sanitarios, los casos de tuberculosis estudiados, no son todos los casos de tuberculosis habidos en Baleares. Hasta hace un año, en que gracias a los esfuerzos de la Conselleria de Sanidad, se logró una mayor sensibilización en este sentido, y además una declaración nominal de cada caso, la tuberculosis como otras enfermedades, se declaraba sólo en una part e de los casos reales. Las historias clínicas de las que se ha dispuesto, t ienen su origen en casos bien autóctonos detectados por el Dispensario de Enfermedades del Tórax, o bien de comunicación de casos y peticiones de ingreso en el Sanatorio de Antituberculosos Juan March, de otros estamentos sanitarios, para cuyo trámite habían de conocerse los datos en el Dispensario. De todas formas, pueden considerarse una muestra representativa por el repetido carácter social de la enfermedad, como luego se comprobará, aunque se hallan perdido numérica y socialmente casos de enfermos, descubiertos en consultas privadas que seguramente serán una minoría y que por el mayor poder económico de una clase social y aisladamente priva140 do, epidemiológicamente podría tener menos interés sanitario. Se han obtenido datos de cada historia clínica referentes a edad, sexo, estado civil, lugar de nacimiento, lugar de vivienda actual, lugar de tipo de trabajo, síntoma guía fundamental (el que el enfermo concedió más importancia y que le hizo ir al médico) y tiempo transcurrido entre el conocimiento de los síntomas y la primera visita al médico. Igualmente se observó si había tenido antecedentes tuberculosos en la familia y si habían sido vacunados con BCG y el resultado de la prueba de la tuberculina. Se pretendió asimismo datos de cada enfermo inmigrante, de cuanto tiempo llevaba viviendo en Mallorca en el momento de enfermar, pero a pesar de figurar esta pregunta en las historias clínicas la respuesta aparece en blanco en la mayor parte de los casos. Puede comprenderse el interés en conocer aquellos datos epidemiológicos, de edad, dada la mayor facilidad para desarrollar la tuberculosis en edades tempranas de la vida. En cuanto al sexo, el interés no lo era tanto, y en cuanto al estado civil, podría tenerse la consideración de un estado de vida y costumbres de vida distinto entre los casados y los solteros o separados, que pudieran favorecer el desarrollo de la infección o enfermedad. El cambio de lugar entre el nacimiento, el actual de vivienda y el de trabajo, podría tener su importancia. Así como también fundamentalmente el tipo de trabajo, dada la epidemiología de la tuberculosis. 4 El de antecedentes familiares por supuesto. Y por último, parecía interesante investigar los síntomas primeros más frecuen tes y el tiempo transcurrido entre la aparición de los mismos y la consulta al médico, lo que podría tener importancia con vistas a campañas de información sanitaria.4 Análisis Han sido examinados un total de 284 casos de tuberculosis pulmonar detectados

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en el dispensario de enfermedades del tórax de Palma. Corresponden a historias clínicas entre los años 1978 y 1987, ambos inclusive. El detalle del número de casos por año es: 1978 ..... .. ..... .......... ....... .......... 1979 ... ......... .......................... . 1980 ...................... ..... ........... . 1981 ····· ··· ··········· ··· ····· ··· ········ · 1982 ······ ·· ······ ···· ··· ········· ····· ·· ·· 1983 ····· ·· ··· ·· ·· ····· ·· ··· ··· ···· ········ 1984 ········· ··· ··········· ··· ·· ··· ···· ···· 1985 ···················· ··· ···· ·· ··· ······· 1986 ··· ··· ···· ····················· ········ 1987 .......... .... .......... ... ............ 26 31 14 23 32 28 33 33 47 17 casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos TABLA 11 DISTRIBUCIÓN POR ESTADO CIVIL DE ENFERMOS DE TUBERCULOSIS Solteros .... .. ... .. ... ... .. .... .. .... . 191 .. .. .. .... Casados .. ...... .. ...... ...... ....... 89 ......... . 4 ......... . Viudos.... ..... ....................... 67,2% 31,3% 1,4 % 250' 200 --- 671, La distribución por sexos nos indica un claro predominio de los varones sobre las hembras, lo que está de acuerdo con las estadísticas de autores en la materia, que TABLA 1 DISTRIBUCIÓN POR SEXOS DE CASOS DE TUBERCULOSIS Va rones .... .... ...... ...... .......... 200 .......... Hembra s .......... ....... ... ...... .. 84 .......... 70,4 % 29,5 % T --50 N.º CASOS · ¡- ---- "" -- - - - - - - ------- - 1,4% SOLTEROS CASADOS VIUDO S 300 ~-------~ Figura 2 Distribución por estado civil de casos de T.P. 250 704 ..... 200 ~----, 29.Sa.. 50 ---·---·-1-- ·- -- --- N • CASOS VARONES HEMBRAS Figura 7 Distribución por sexos de casos de T.P. dan un predominio de un sexo sobre otro, sobre todo en adultos. En los años citados hay un 70,4% de varones, frente a un 29,5% de hembras (Tabla 1. Figura 1). Asimismo se ha visto que hay un mayor número de enfermos cuyo estado civil es el de soltero, el 67,2%, frente al 31,3 % de casados y el 1,4% de viudos (Tabla y Figura n. º 2). Los casos encontrados de es-· tado casado-separado, se han incluido entre los solteros por considerar que el tipo de vida que aquéllos podrían llevar sería similar a la de éstos. La tabla y figura n. 0 3 nos muestran el porcentaje de enfermos tuberculosos que han tenido otros casos anteriores en su misma familia . Un 28,1 % de estos hallazgos es importante en la epidemiología de esta enfermedad . Si se tiene en cuenta 141

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TABLA 111 DISTRIBUCIÓN DE CASOS DE TUBERCULOSIS EN RELACIÓN CON ANTECEDENTES FAMILIARES ESPECÍFICOS Con antecedentes familiares ... ... ..... ... ..... .... .... . 80 ...... ... . Sin antecedentes .. .... .... .... 204 ......... . TABLA IV SÍNTOMAS PRINCIPALES REFERIDOS POR LOS ENFERMOS Tos ...... ... .......... .... .. ..... ...... Síndrome de malestar general .. ....... .... .. ........... .... Dolor torácico ........... ...... .. Hemoptisis ........................ Ningún síntoma .. ... ... .... .... 150 119 94 21 6 44 casos 41,9 % 28,1% 71 ,8% casos 33,1 % casos 7,3 % casos 2,1 % casos 15,4% 140 250 130 41 .9 % r ---7 1,B'lt. "º "º 100 9Q JJ,1% 150 · _____ ___ _ T -- ----- ~ ,. so' ----- - -- - - ---- .. SI "' 'º 60 so -- ---15.4 % " 30 1.3% "' 10 2. 1% NO N." CASOS Figura 3 Antecedentes de T.P. familiar en /os casos del estudio. ~, "os "',----~ SIN· = oROME TOXICO DOLOR TORACICO HEMOPTISIS NADA Figura 4 Síntoma principal referido . que aproximadamente cada enfermo suele contagiar en su entorno a 20 personas, la realización de una oportuna quimioprofilaxis tiene todo su valor. 2 En teoría, estos enfermos, con estos antecedentes, podrían haberse evitado si se hubiera realizado una quimioprofilaxis adecuada. La tabla y figura n. º 4 nos indican los síntomas primeros y más importantes relatados por los enfermos en las historias clínicas. Aquéllos que les hizo pensar en acudir al médico. El más frecuente (41,9%) fue la tos, seguido por 33, 1 % del conjunto de síntomas difusos como suelen ser el no encontrarse bien, falta de fuerzas, falta de apetito, febrícula, etc. La hemoptisis, como se ve, no está entre los síntomas más frecuentes, y lo que sí es muy 142 significativo es que un 15,4% de los enfermos no tenían ningún síntoma importante. Es decir, los diagnósticos fueron hechos fortuitamente o por otros motivos. Conviene recordar aquí los posibles beneficios sociales de los exámenes rutinarios de salud. La tabla y figura n. º 5 muestran la edad global, en ambos sexos de los enfermos tuberculosos estudiados. Hay un porcentaje importante (14,4%) en la edad de O a 9 años, pero lo más significativo se encuentra en las edades delos 20 a 30 años (23,9%) y en las de 30 a 40 años (18,3%). Son las edades de más relación social y sobre todo de más actividad laboral. Los costes sociales se muestran aquí en todo

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90 80 70 - 23,9 % 60 ~---- 18,3% 6 16.4 % 50 - 14.4 % 40 f- -------·----- ------ 30-----8,8% 7,7% 20 7,3% 1-----·- - - - ·----·- - --- - - - - - - ----·-- ---·--1...-----2.4 % 10 - - - - - - - · - - - -- - - - - - - - ·- - - - - --- - - · - -- ·- - - - - - - · 10 20 30 40 50 60 70 AiljQS Figura 5 Distribución por edades de enfermos con T.P. su valor. Aunque recientemente se tiende a la rehabilitación física y laboral lo más tempranamente posible, 2 y dependiendo de cada caso y cada actividad no cabe duda de que este capítulo debe de pesar en el relanzamiento eficaz de una actividad antituberculosa. La tabla y figura n. º 6 nos indican las profesiones más frecuentes encontradas en los enfermos. Estas son las de camarero, ama de casa, sin profesión, estudiante, al143 TABLA V DISTRIBUCIÓN POR EDADES AMBOS SEXOS 0-9 años .. . 10-19 años .. . 20-29 años .. . 30-39 años .. . 40-49 años .. . 50-59 años .. . 60-69 años .. . 70 y más ..... . 41 casos .............. ... ... .. .... . 14,4 % 22 casos ... ... ... ... ...... ... ... ... 7,7 % 68 casos ....... ...... ... ... ........ 23,9% 52 casos ... ...... ........... .... .. . 18,3% 48 casos .. ....... ..... .. .. .... ..... 16,4% 25 casos ... ..... ...... ...... .. ..... 8,8% 21 casos ......... .. ..... ... ........ 7,3% 7 casos ... ................. ....... 2,4 % TOTAL ... ...... 284 casos ...... ............... .. .... 99,2 %

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TABLA VI DISTRIBUCIÓN POR PROFESIONES DE CASOS DE TUBERCULOSIS 20.7% 60 50 -- - ·- - · r-- - 12.3% 11.6 '1Eo 11 ,6 'lb 'º - - 30 - - - - - - -· - - - - - - - - - - - - 20 - - - - - - - - -- · - - - - - - --·-- - --- - 10 --- - - - - -- - · ·- - -- - -- - - - - · - ·- N •CASOS albal'lol estudianto sin po-ol esión suslabOles c1mc11eio Figura 6 Distribución de enfermos T.P. por profesiones más frecuentes. bañil, cocinero, comerciante y jubilado. Salvo la de ama de casa o «sus labores», las demás indican un estatus social deficiente y en condiciones de agregación social. La actuación antituberculosa en grupos de riesgo es una de las tendencias actuales tenidas en cuenta por las administraciones sanitarias. 2 Las tablas y figuras n. º 7 y 8 muestran sendas distribuciones de enfermos por edad dentro de cada sexo. Se observa un predominio de hembras que enferman entre los 20 y 30 años y de varones entre los 30 y 40 años. En ambos sexos hay porcentajes importantes, 22,6% de hembras y 11,5% de varones, en los primeros años de la vida, lo que tiene su importancia en la insistencia de realizar quimioprofilaxis en los escolares tuberculín-positivos, que, como se sabe, son enfermos en potencia .4 La tabla y figura n. 0 9 nos muestran el tiempo en semanas que transcurrió entre que el enfermo notó los primeros síntomas y cuándo acudió al médico. Este es un dato muy apreciado al parecer en las últimas reuniones antituberculosas ya que si existiera una buena educación sanitaria el 144 Sin profesión ..... ....... ....... 35 Soldador .......................... 2 Estudiante ........................ 33 Pintor ...................... .......... 8 Camarero ............... .......... 59 Albañil .... . ............. ........... 27 Vendedor ........... . ..... . ....... 5 Sus labores ... ... ....... ......... 33 Administrativo ... .. . ... .. ...... 9 Marinero .......................... . 3 Cristalero .......................... 1 Tejero ............................... 1 Jubilado ··························· 6 Sepulturero ..... ... ...•.......... 1 Empapelador .................... 1 Cocinero ........................... 10 Militar ............................... 1 Universitario ..................... 4 Agricultor ......................... 5 Escritor ............................. 1 Piloto ................................ 1 Industrial .......................... 2 Herrero ····························· 1 Equitación ........................ 1 Carpintero ........................ 3 Peluquero ......................... 3 Limpieza ........................... 3 Panadero .......................... 1 Yesero .............................. 2 Imprenta ........................... 2 Conductor ......... ............... 2 Metalúrgico ... ......... ... ....... 1 Comerciante ......... ......... ... 7 Fontanero ..... ......... ..... .. .... 1 Bisutería ........................... 1 Electricista ............ . ........... 1 Optico ······························ 1 Trapero ... .. .. ...... ... ........ ..... 1 Dibujante ............. .. ....... .... 1 Maestro ... ......................... 1 Artesano ..... ......... ............. 1 Colchonero ..... .... ... .. .. ... ... . 1 Poeta ................................ 1 Peletero ............................ 1 Pulidor .............................. 1 . casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos casos .... 12,3 % .... 0,7% .... 11 ,6 % .... 2,8 % .... 20,7 % .... 9,5% .... 1,7 % .... .... .... .... .... 11,6% 3,1% 1,5% 0,3 % 0,3% 2,1% . ... 0,3 % .... 0,3 % .... 3,5% .. .. 0,3 % ...... 1,4% .... 1,7% .... 0,3 % .... 0,3 % .... 0,7 % .... 0,3 % .... 0,3 % .... 1,05 % .... 1,05 % .. .. 1,05 % .... 0,3 % .. .. 0,5% .... 0,5% . ... 0,7 % .... 0,3 % .... 2,4% .... 0,3 % .... 0,3% .... 0,3 % .... 0,3% .... 0,3 % .. .. 0,3 % .... 0,3 % .... 0,3% .... 0,3 % .. .. 0,3% .... 0,3% .... 0,3 % TABLA VII DISTRIBUCIÓN POR EDADES DE MUJERES ENFERMAS DE TUBERCULOSIS PULMONAR 0-9 años ..... 19 .... . 10-19 años ..... 7 ... .. 20-29 años ... .. 24 .... . 30-39 años .. ... 16 .... . 40-49 años ... .. 8 .... . 50-59 años .... . 4 .... . 60-69 años ..... 3 ... .. 70 y más .... .. 3 .... .. casos casos casos casos casos casos casos casos .... .. .. .. ... 22,6% ...... ..... .. 8,3 % ... ... ....... 28,5 % ... ... ... .... 19,4% ... .......... 9,5% .. ... .. ... .. . 4,7 % ........ ..... 3,5 % .... .. .. .... . 3,5 %

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25 28,5% 20 ·-· 22,6% ----- 19,04 % 15 '""---- -- ----- - ~-- - - 10~--- --- - -- ---8,3% - - - ~ -- · -· 9,5% 5----------- - - - - - ----~-- - - -1---- -- 3,5 % ' 4,7 % 3,5 % 10 20 30 40 50 60 70 80 Figura 7 Distribución p or edades de mujeres con T.P. enfermo consultaría antes y la enfermedad podría ser diagnosticada más precozmente con todas las consecuencias sociales y económicas que ello llevaría consigo. En nuestro estudio, estos tiempos son considerablemente largos. La mayor parte de los enfermos no acudieron al médico hasta pasadas dos o tres semanas. Hay también un porcentaje importante de enfermos que no fueron al médico hasta que no llevaban más de dos meses con síntomas (29,2 % ). La tabla y figura n. 0 1O nos da un dato 145 ya conocido y confirmado, como es la existencia de casos de tuberculosis pulmonar con la prueba de la tuberculina negativa. La explicación se da como consecuencia de una posible anerg ia primaria ante una masiva invasión bacilar, o incluso a técnicas deficientes en la prueba. La tabla y figura n. 0 11 nos muestran la existencia ya conocida de casos de tuberculosis pulmonar en personas previamente vacunadas con BCG. Este es uno de los pilares para el abandono de la práctica de la vacunación antituberculosa masiva, el

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