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Revista de la Real acadèmia de medicina de les Illes Balears. Volumen 10, número 3, 1995

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MedicinafAJBa/ear REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGIA DE PALMA DE MALLORCA NÚMERO MONOGRÁFICO CENTENARIO DESCUBRIMIENTO RAYOS X -·----- - .~.:.. =-- · .. .- ---- CON LA COLABORACIÓN DE LA CONSELLERIA DE SANIDAD DEL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LAS ISLAS BALEARES Volumen 1O, Número 3 (Suplemento) Diciembre 1995

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Medicina~Balear REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGIA DE PALMA DE MALLORCA NÚMERO MONOGRÁFICO CENTENARIO DESCUBRIMIENTO RAYOS X Volumen 1O, Número 3 Presidente: José Tomás Monserrat Director José Mª Rodríguez Tejerina Coordinador de la Monografía Manuel Herrera Savall Secretario de Redacción: José Alfonso Ballesteros Fernández Redactores Miguel Llobera Andrés Guillermo Mateu Mateu Antonio Montis Suau Carlos Viader Farré Juan Buades Reinés Miguel Roca Bennasar Comité Científico: Juan Manera Rovira, Santiago Forteza Forteza, Bartolomé Darder Hevia, Miguel Manera Rovira, Bartolomé Mestre Mestre, Santiago Luelmo Román, Miguel Munar Qués, Juana Mª Román Piñana , Nicolás Pascual Piris , Arnaldo Casellas Bernat, Bartolomé Cabrer Barbosa, José Miró Nicolau, Feliciano Fuster Jaume, Bartolomé Anguera Sansó , Bartolomé Nada! Moneada, Miguel Muntaner Marqués, Francesc Bujosa Homar. CON LA COLABORACIÓN DE LA CONSELLERIA DE SANIDAD DEL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LAS ISLAS BALEARES Redacción: Morey, 8. Teléfono: 721230 . 07001 PALMA DE MALLORCA (Suplemento) Diciembre 1995

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lmpremta ~ 1saD NM s 1 - C/ de sa Fira , 1O - Llucmajor Diposit Legal : P. M. 486-95

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Medicinai Balear REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGIA DE PALMA DE MALLORCA SUMARIO Introducción 5 La radiología Balear en la primera mitad del siglo XX. José María Rodríguez Tejerina 7 Introducción de los Rayos X en Mallorca José Tomas Monserrat, Matías Tomás Salvá 15 100 años de Radioterapia Víctor M. Muñóz Garzón , Gil Panadés Nigorra 18 Historia de la radiologia diagnostica i del diagnostic per la imatge Manuel Herrera Savall 27 Esdeveniments del radiodiagnostic per la imatge Manuel Herrera Savall, Maria del Carmen Rosselló Bauzá, Magdalena Sastre Vives , Lloren\: Muntaner Gimbernat 36 Historia del diagnóstico por la imagen de la mama Rafael Salvador Monte 43 Historia de la ecografía Carmen Martínez Serrano 48

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Han colaborado en la edición de este número especial dedicado a la Radiología Balear las siguientes firmas: • AGFA Sistemas de Diagnóstico por Imagen • TOSHIBA Medica! Systems, S. A. • GENERAL ELECTRIC Medica! Sistems España • MALLINCKRODT Medica! Contrastes Radiológicas • NYCOMED España Contrastes Radiológicos • PHILIPS Sistemas Médicos • SCHERING España, S. A. Div. Farmacia-Contrastes radiológicos • SIEMENS, S. A. Div. Electromedicina

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Introducción En el número anterior de esta Revista quedó debida constancia que , durante los días 5 al 1O del pasado mes de junio, tuvieron lugar en el Hospital Son Dureta de Palma de Mallorca , una serie de conferencias y actos conmemorativos del centenario del descubrir:niento de los Rayos X por William Conrad Rontgen . Sesiones organizadas por el jefe del Servicio de Radiología de la Residencia Sanitaria, doctor Manuel Herrera Savall. Publicamos ahora, en ejemplar monográfico , parte de las conferencias pronunciadas en dicho cursillo. Las otras disertaciones irán apareciendo en números sucesivos de Medicina Balear. Los nombres, por orden alfabético , de los ponentes de este Ciclo Conmemorativo , junto con un resumen de su historial , y el título de sus comunicaciones, se reseñan a continuación : Dr. Antonio Alastuey Pruneda. Radiólogo . Ex radiólogo Hospital Son Dureta y del Ambulatorio del Carmen . Ex presidente del Colegio Oficial de Médicos de Baleares . Ex jefe Servicio Radiología del Hospital Militar de Palma. Sr. Pablo Antúnez Ginés. ATR . Servicio Radiolog ía Hospital Joan March . Presidente Asociación Balear de Técnicos de Rad iología. Sr. Guillermo Columbram Garau . Enfermero . Supervisor Servicio Radiología Policlínica Miramar. Palma de Mallorca. Dr. Matías Enseñat Alemany . Radiólogo . Asistente Universidad Krakenhause Ertangen , Hospitales de París y Hospital Clínico de Barcelona (Dr. Vilaseca) . Práctica Privada. Introductor de diversas técnicas radiológicas en nuestro medio. Dr. Joan Font Gelabert. Físico . Jefe Servicio Radioprotección y Medicina Física. Hospital Son Dureta. Dr. Manuel Herrera Savall. Radiólogo. Jefe Servicio Radiología Hospital Son 117 Dureta. Palma de Mallorca. Ex presidente Asociación Radiolog ía, Elec trología y Medicina Nuclear de la ACM de Catalunya y Baleares. Barcelona Dr. Julio Marcos Fernández. Radiólogo . Ex residente Hospital General Asturias y M D Anderson (Texas-USA) . Ex jefe Servicio Radiología Hospital Son Dureta. Palma de Mallorca. Dra. Mari Carmen Martínez Serrano . Radiólogo. Jefe Servicio Radiología Hospital General. Palma de Mallorca. Presidente Filial Regional de Baleares de la SERA. Dr. Víctor Muñoz Garzón . Radioterapeuta . Oncología Radio terápica. Jefe Servicio Radioterapia . Hospital Son Dureta de Palma de Mallorca . Dr. Alberto Peñafiel Ramírez. lsotopista. Jefe Servicio Med icina Nuclear. Hospital Son Dureta Palma de Mallorca. Jefe Servicio Medicina Nuclear. Policlín ica Miramar Palma de Mallorca. Dr. Javier Pueyo Mur. Rad iólogo. Unidad Vascular e Intervencionismo . Jefe Sección Hospital Son Du reta. Palma de Mallorca. Dr. Rafael Ramos Losada . Radiólogo . Ex residente St. Christopher Hospital for Children. Philadelphia. Ex jefe Sección Radiología Hospital Son Dureta. Jefe Unidad Resonancia Magnética Policl ínica Mi ram ar. Dr. José M! Rodríguez Tejerina. Cirujano. Director Actual de la Revista Medicina Balear. Ex presidente de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Palma de Mallorca. Ex jefe de Cirug ía de la Clínica Naval de Baleares . Ex jefe Clínica Cirugía Hospital Son Dureta. Profesor Asociado de la Facultad de Medicina, UAB , Barcelona. Autor de varios libros sobre Historia de la Medicina. Dr. Rafael Salvador Monte . Radiólogo. Introductor diversas técnicas radiológicas tocogineco lógicas y senológ icas. Ex jefe Sección Radiolog ía Maternidad Vall d'Hebron , Barcelona . Ex jefe Servicio Hospital Germans Trías i Pujol. Badalona.

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Dr. Rafael Salvador Tarrason . Radiólogo . Presidente Associació Catalana de Rad iologia i Diagnostic per la imatge de !'Academia de Ciencies Mediques de Catalunya i Balears. Barcelona. Cap de Secció Radiologia Hospital Vall d'Hebron . Barcelona. Profesor Asociado Radiología Facultad Medicina UAB. Dr. Darío Taboada Gomila. Radiólo90 . Ex jefe de Sección de Neuroradiología. Hospital Infantil La Fe. Valencia. Servicio de Radiología Clínica Femenía de Palma de Mallorca. Dr. José Tomás Monserrat . Psiquiatra . Bibliotecario Mayor Coleg io Oficial de Médicos de Baleares. Presidente Actual Real Academia de Medicina y Cirugía de Palma de Mallorca. Jefe Servicios Sanidad Sector Naval de Baleares. Autor de varios libros sobre Historia de la Medicina. Nuestro cord ial reconocimiento a los compañeros que tanto contribuyeron , también , al éxito del Curso; en la Secretaría , las doctoras María del Carmen Rosselló Bauzá y Cristina Peña Viloria. En la Organización Exposición Técnica y Posters, la doctora María Magdalena Sastre Vives . En Diseño Poster Curso y Colaboración Informática, los doctores Manuel Escobar Amores y Joan Manuel Martínez Riutort. Y, claro está, nuestra gratitud a las Casas Comerc iales, cuyos encartes figuran entre las páginas de este número de la Revista , quienes con su generosa colaboración económica, hicieron factible el presente suplemento de Medicina Balear. Gracias a todos . 118

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La Radiología balear en la primera mitad del siglo XX José María Rodríguez Tejerina La noche del 7 de noviembre de 1895, hace ahora cerca de cien años, en el laboratorio de Física de la Universidad de Wurburg , en Baviera , Wilhelm Konrad R6ntgen descubrió, casi por azar, unos rayos capaces de penetrar a través de muchos cuerpos opacos, incluso . de los tejidos humanos , y dibujar las interioridades de nuestro organismo; la inquietante silueta del esqueleto (1) Fue, en las postrimerías del siglo XIX la primera demostración del inmenso poder de los medios de comunicación , represen tados entonces por periódicos y semanarios . Tal enfado produjo en R6ntgen la frenética divulgación de sus experiencias que, ordenó en su testamento , fueran quemados, tras su muerte , todos los escritos , protocolos , anotaciones que se hallaban en su minúsculo , oscuro laboratorio y que se refirieran a los rayos X. Descubrimiento, por otra parte , que había donado a la Humanidad , sin querer percibir por el mismo recompensa económica alguna. Con igual genero sidad de la que hiciera gala, años atrás, Luis Pasteur con sus hallazgos microbiológicos. Difundió la prensa la existencia de los misteriosos rayos en artículos sensacionalistas , en burlonas caricaturas . Realizó , al fin R6ntgen unas modestas demostraciones ante la Sociedad Físico Médica de Warburg . Ensayó primero con una baraja de naipes; después con una caja de madera que contenía una variedad de pesas de precisión . Por último con la mano de su abnegada esposa Bertha. Que, al cabo de quince minutos de exposición a las radiaciones , mostró la urdimbre de sus huesos. El asombro de los asistentes fue enorme . Y fueron datos suficientes para maravillar al mundo científico, que adivinó enseguida las múltiples posibilidades diagnósticas que entrañaba el hallazgo. Y hasta se esperanzó presumiendo sus propiedades curativas. Un descubrimiento sensacional R6ntgen desconcertado, no quiso , en un principio, ni siquiera comentar su hallazgo con su mujer, Bertha Ludwing . Wilhelm Konrad era un físico alemán huraño, introvertido, antipático. No tenía amigos . En sus raros ratos de ocio gustaba huir a la soledad de las montañas . Los escondidos senderos, la claridad de las cimas , eran los únicos y silenciosos confidentes de sus lucubraciones científicas. Pronto, sin embargo , la existencia de aquellos extraños rayos de estructura desconocida, a los que denominó X, se divulgó por el mundo civilizado. Publicó R6ntgen una memoria , muy escueta, de cuatro páginas : Über eine neue Art von Stranlen. "Solo en pocos clásicos de la Ciencia fue dado decir tanto en tan pocas palabras", afirmará, años más tarde, un historiador. (1) Hacía unas semanas que había fallecido Luis Pasteur. Un mes más tarde los hermanos Lumiere , darían a conocer, en París, en el salón lndier, el cinematógrafo . Reacciones contrarias Pero no todos fueron artículos ditirámbicos . Hubo también reacciones muy adversas. Se denominó , despectivamente , a las placas radiográficas, fantasmogramas. En un periódico de Londres se profetizó que habría "pocas personas que se prestaran a hacerse un retrato que sólo muestra los huesos y las sortijas de los dedos". 119

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Además, argüía un · diario, ·1 -a radiografía era impúdica, indiscreta forma de fotografía. Reproduc ía el interior del cuerpo humano , los secretos mas íntimos de nuestra persona. No privacy, fue el título de otro artículo, publicado éste en un periódi co de Nueva York. Por si fuera poco , los médicos tradicional es se aferraban a sus clásicos métodos de exploración . Un famoso traumatólogo afirmó que, a él le bastaba con la palpación para diagnosticar una fractu ra ósea. En España, el celebérrimo Letamendi, "genio médico de la época", advirtió , burlón , que la rad iografía, "era el arte de ver sombras chinescas en el interior del cuerpo humano". vibra en la punta del artilugio. Unos relámpagos suben crepitando a lo largo del muro ... y una botella se llena de un líquido verde". Settembrini , un viejo tuberculoso que lleva ya muchos años internado en el Berghof, comenta a Castorp que , las placas radiográficas no sirven más que para confundir a los médicos . Recuerda el caso de un joven, completamente sano, que llegó tiempo atrás al Sanatorio. En su placa radiográfica aparecieron unas imágenes que se interpretaron , falsamente , como cavernas fímicas ... Mas se impuso , a la larga, la validez clínica, diagnóstica y terapéutica de los rayos X. Y Wilhelm Konrad Rontgen recibió el primer premio Nobel de Física en el año 1901. La Montaña Mágica El desdén por las placas radiográficas también se manifestó en el campo , dramático, de los enfermos de tuberculosis pulmonar. La Literatura de aquellos años se hizo eco de este sentimiento, tan peyorati vo. Thomas Mann , en su magistral novela, La Montaña Mágica , describe al doctor Berhem , el' prestigioso médico jefe del Sanatorio Antitubercu loso Berghof, en Davós, que únicamente creía en los diagnósticos que efectuaba percut iendo y auscultando primorosamente a sus pacientes. Y midiendo su temperatura con el ,""cigarro de azufre", el termómetro . Hans Castorp , el tím ido protagonista de la novela, cuando, por fin , es conducido a la pequeña habitación del sótano en la que está instalado el primitivo aparato de ra yos X y que huele intensamente a ozono , se asusta. No sabe si se encuentra "en el talle r de un fotógrafo , en una cámara oscura, en la cueva de un inventor o en una oficina técnica de la hechicería". Le obligan a sentarse y sostener contra su desnudo pecho, con ambos brazos , una fría placa metálica. Luego, "estallan descargas como disparos. Una chispa azul Llegan a Palma los Rayos X A Palma de Mallorca había arribado un rudimentario aparato de rayos X en 1898. Lo compró en París el doctor palmesano don Pedro Jaume Matas . Era de la marca Radiguet. Tenía una bobina de alta tensión de 400 .000 voltios y presentaba un grave inconveniente ; era muy caro . Costaba entre 625 y 750 pes etas . Otro médico palmesano ya conoció , por entonces , las virtudes de los rayos X.Dos años antes , el 24 de enero de 1896, pocos meses después del hallazgo de Rontgen , en el anfiteatro de la Facultad de Medicina de Barcelona, en su Salón de Actos , sede hoy del de la Real Academia de Medicina , tuvo lugar la obtención de unas radiografías merced a "estos rayos misteriosos, capaces de descargar cuerpos electrizados". Sesión de la que fue testigo de excepción el doctor don José Sampol Vidal , quien en su epítome , Recuerdos de juventud de un médico viejo , recuerda la emoción que le produjo cuando aún era estu diante de primer año de la carrera, pre- 120

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senciar esta sesión científica, celebrada en presencia del claustro completo de profesores de la Facultad y a la que se permitió la entrada a los alumnos de diferentes cursos . Un personaje desconocido "maravilló a todo el mundo logrando una espléndida placa fotográfica de unas tijeras, pinzas y otros instrumentos metálicos , obtenida a través de las paredes de una caja de madera herméticamente cerrada". Por un indudable error figura en el citado librito la fecha de 1903, en vez de la de 1896, que fue cuando sucedió el histórico evento . Don Pedro Jaume Matas , como se dijo, fue el propietario del primer aparato de rayos X que existió en Palma de Mallorca. Pronunció en el Colegio Médico Farmacéutico , unas conferencias en las que habló sobre , Técnica de los rayos Róntgen, que serían recogidas y publicadas en un folleto de 18 páginas , en 1898. En la Revista Balear de Ciencias Médicas, el 15 de mayo de 1896, habían aparecido también otros cuatro trabajos suyos: Fotografías según el procedimiento de Róntgen, Fotografías de lo invisible; sus aplicaciones al diagnóstico quirúrgico, Los rayos X en Cirugía ocular, y, Fotografía del contenido del útero por los rayos Róntgen. En números posteriores de la Revista , de 30 de noviembre de 1896 y de 30 de abril de 1897, se habla de las múltiples aplicaciones de los rayos X; desde el tratamiento del cáncer de estómago a la tuberculosis , aunque se señalan ya las lesiones que puede producir su uso en las manos de los médicos . Lustros después se podían constatar las consecuencias lesivas, a veces letales, de la exposición continuada a los Rayos Rontgen. en España el conocim iento de los rayos X, que fueron valorados en Clínica Humana muy positivamente por el doctor Antonio Espina y Capó (tío del último gobernador republicano en Mallorca) , en Madrid; y los doctores Cesar Comas y Agustín Prió en Barcelona. Por todas las provincias españolas se difundió, en los albores del siglo XX , la Radiología. Sus cultores llegaron a fundar una publicación periódica , la Revista Española de Electrología y Radiología Médicas. El meritorio quehacer de los radiólogos fue reconocido , profesional y social mente, en el V Congreso Internacional de Electrología y Radiología presidido por don Luis Cirera y Salse, que se celebró en Barcelona en 191 O y al que asistió un ilustre ginecólogo mallorquin, el doctor don José Sureda y Massanet. Porque , desde sus comienzos , se creía en las virtudes curativas de los rayos X y se asociaba su acción a la de otras técnicas de electroterap ia. Proliferaron los anuncios que recomendaban su uso para el tratamiento de numerosas dolencias : "los baños de luz parciales y generales , el calor radiante luminoso, la electricidad estática y dinámica, la ozonización , el masaje lumínico y ... los rayos X". Luis Cirera y Salse, médico de la Armada destinado en Mallorca, dio en 1892 una conferencia sobre Electrolog ía en el Colegia de Médicos. Uno de los pioneros de los rayos X en Mallorca fue un galeno francés , Pablo Chabeneix, que estuvo establecido, a principios de nuestra centuria, en Palma, en la calle Mirador nº 1. Fueron apareciendo sucesivamente otros gabinetes de Radiología, antes del inicio de la Guerra Civil: el de Andrés Muntaner Ramonell y Mario Trujillo Costa, médicos ambos que se establecieron en la calle Morey nº 8, en el entresuelo derecha del edificio que alberga en la actualidad a la Real Academia de Medicina y Cirugía de Palma de Mallorca. Otro con121 En la primera mitad del siglo XX El profesor de física don Ricardo Becerro de Bengoa, en 1896, había divulgado

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sultorio radiológico estuvo ubicado en la "cuesta del duro" y perteneció a los doctores Bartolomé Vanrell Camps y Francisco Sancho Sagaz. Sancho era hijo de un médico famoso , de igual nombre y primer apellido. Se había licenciado en Barcelona, en 1908. Figura inscrito en el Colegio de Médicos de Baleares como radi ólogo. Había realizado un cursillo de la especialidad radiológica en París en 1913, en la Fundación Chaptel. Francisco Sancho Sagaz llegó a ser Presidente del Colegio de Médicos y pronunció en el mismo una conferencia titulada, Resultados de la radioscopia profunda . Poseían , por entonces , aparatos de rayos X, la Clínica Valdés, como luego reseñaremos y el Patronato Antituberculoso, un Heliodor éste 80 por 80, Siemens . Existió otro artilugio parecido en la Casa de Socorro , sin protección alguna por cierto . Y, en la Clínica Juaneda . Don Onofre Juaneda , su propietario , tenía además un gramo de radium , con el que trataba a los enfermos de diferentes tipos de cáncer: de próstata , matriz y, sobre todo , epiteliomas cutáneos . En la Clínica , situada en los aledaños de Son Espanyolet, figuraban , en sus paredes , dos lemas : Escopi en terra es de bruts, y, Una mosca du la mort. En otra pared pod ía contemplarse un gran ojo y un dedo que proclamaban el "ojo cl ínico" de don Onofre. Ojo que, sin duda alguna, era potenc iado por el "artilugio mágico" que poseía la Clínica; los rayos X. El preci oso recurso técn ico que permitía ver lo que se escapaba a la simple vis ión . La exploración por rayos X incrementaba la confianza del paciente en los médicos que utilizaban tan modernos aparatos, tan a la "última". Crematísticamente constituían un éxito completo . Lo de sugerir no escupir en el suelo y temer a las moscas, nos recuerda la novela de Albert Vigoleis Thelen , La isla de la segunda cara , en la que se exageran los defectos cívicos de los mallorquines por los años 30 . 122 El Hospital Militar Las pintorescas peripecias que acaecieron en el incipiente Servicio de Rad iología del Hospital Militar de Palma de Mallorca durante la Guerra Civil , han sido descritas en la obra autobiográfica del doctor Bartolomé Mestre Mestre titulada, ¿La última palabra?. Bartolomé Mestre , siendo aún soldado médico raso , fue destinado en 1936 al Hospital Militar de Palma de Mallorca. Y le confiaron el gabinete de Radiología , pese a saberle ignorante , en absoluto , del funcionamiento del aparato de rayos X. Un condescendiente médico civil (2) le enseñó los rudimentos del oficio, cómo manejar aquellos extraños artilugios rebosantes de electricidad . Buscó, sin hallarlo, en las bibliotecas y librerías de Palma, algún libro de Radiología. No lo encontró. Como Dios le dio a entender obtuvo unas placas radiográficas muy defectuosas, que reve laba un ayudante que era, en la vida civil , dependiente de una tienda de tejidos . Mestre , precavido, se protegía las manos con unos gruesos guantes emplomados y se cubría el cuerpo con un delantal , de plomo tamb ién. Llegó al fin , como jefe de Radiología , un comandante médico , don Mariano Navarro Moyá, que no estaba en posesión del diploma de la especialidad y conocía muy poco o nada el manejo de los rayos y denominaba despectivamente de chirimboloterapia a los aparatos de electroterapia. Navarro era hombre de carácter violento, agresivo , discutidor, hacía gala de una falsa erudición por saber hablar un poco en alemán. El aparato de rayos X del Hospital procedía de un médico, Beltrán , de un (3) Debió se r don Andrés Muntane r Ramonell , que prestó se rvicio en el Hospital Mil itar "con caracte r voluntario y compl etamente gratuito , desde el 22 de julio de 1936 hasta el 4 de mayo de 1937" , "Hab iendo fac ilitado un apa rato po rtátil de su propiedad , por carecer en éste Estableci miento del mismo".

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pueblo de Mallorca, FéGnitx, que se había suicidado . Su viuda la vendió a los militares. Debía cuidarse mucho el funcionamiento del tubo , no sobrecargarlo, pues no existían recambios del mismo en Mallorca. El chisme inútil, como lo llamaba también peyorativamente don Mariano Navarro, se estropeó y estuvo sin funcionar mucho tiempo, hasta que llegaron unos repuestos de Italia. Bartolomé Mestre realizó varias radioscopias de tórax. Él mismo se hizo una placa y constató tenía un ganglio calcificado que había sido , tal vez, pensó, el causante de una febrícula , astenia, sudoración profusa que padeció de adolescente y cuya etiología pasó entonces desapercibida . Señala Marañón que, por aquellas calendas , se hacían desaforados diagnósticos radiográficos de ganglios o adenopatías pulmonares, a niños y adolescentes enclenques, con discretas febrículas . No siempre fueron ciertos estos juicios. La sombras hiliares eran, muchas veces , bronquios , vasos anormales. No se diagnosticaban en cambio , los cánceres bronquiales . Otro niño , Camilo José Cela, aquejó parecidos síntomas, según cuenta en su texto autobiográfico, Memorias, entendimientos y voluntades. El tisiólogo don Jacobo López Elizagaray, médico de la Casa Real , además de auscultarle cariñosamente, le mandó hacer una radiografía de tórax y aseguró a la madre del futuro premio Nobel de Literatura que la sombra que veía en la placa era la del corazón y no la de una gigantesca caverna . Recetó al muchacho reposo , aire libre , unas medicinas convencionales y predijo se curaría pronto . Eras pues , aún , por los años 30, la radiografía una técnica diagnóstica rara , más peligrosa que útil. Confundidora. Cela, cauto, cronista puntual , no la menciona en su novela , Pabellón de reposo . Habla 123 solamente, del examen de esputos , de la meticulosa medida de la temperatura a los internados. Don Gregorio Marañón , crítico con los rayos X, sol ía referirse a las epidemias de aortitis radiográficas de estos años anteriores a 1936. A muchos varones de más de 45 años se les diagnosticaba, erróneamente , tras explorarlos en la pantalla, de antiguos sifilíticos y se les trataba con salvarsán y bismuto. La acusación de ser sifilíticos acarreaba serios problemas familiares ; disputas conyugales , ruptura de matrimonios. Es curioso constatar , ya en la raya histórica de la Guerra Civil , que , en el mar Mediterráneo, frente a las costas orientales de Mallorca , en el buque-hospital Marqués de Comillas que trajo con sus huestes anarquistas el capitán Bayo en el verano del 36, existía un aparato de rayos X, que manejaba con harta solvencia el doctor Porras , mientras su mujer se ocupaba de la farmacia del navío . Los tres equipos qu irúrgicos del Marqués de Comillas, con sus jefes , los cirujanos Pueo , Jarufe y Noé , utilizaron en bastantes ocasiones los rayos X para localizar trozos de metralla; extraer proyectiles bajo control radioscópico , con unas largas pinzas que se introducían en el trayecto de la herida producida por la bala, como preconizaba el cirujano militar don Manuel Bastos Ansart. No hubo aparatos de rayos X en la primera línea del frente . Tampoco en el frente nacional de Manacor. Que tuvo por hospital el ubicado en la ciudad del mismo nombre , en lo que es hoy cine Goya, y cuyo director fue Miguel Ferrando . Don José Rovira Sellarés La figura más conocida de la Radiología en Mallorca en los años anteriores e inmediatamente posteriores a la Guerra Civil , fue , sin duda alguna, la del médico palmesano don José Revira Sellarés .

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Nació don José en Ciutat, en 1897. Falleció a los 88 años de edad en su misma ciudad natal , en 1985. Estudió la carrera en Valencia . El título de licenciado le fue expedido en Madrid , en 1921 . Hizo su especialidad de Radiología en Alemania, coincidiendo con las, posteriormente, principales personalidades de la Radiología Española, como su buen amigo el profesor don Carlos Gil y Gil, catedrático , tiempo más tarde , de Terapéutica Física en la Facultad de Medicina de Madrid. Rovira regresó a España en 1929 y se estableció en Palma de Mallorca en 1930, en un piso de la Plaza de San Francisco. La Guerra Civil interrumpió sus quehaceres médicos . Su hermana, donya Miquela era la esposa de Emili Darder, el alcalde republicano de Palma, que fue fusilado . Su mujer, Maria L/uisa, era hija de Bernat Marqués, prohombre de izquierdas también ejecutado . No es cierto , como escribe Georges Bernanos en Los grandes cementerios bajo la luna, que don José Rovira Sellarés fuera asesinado a su vez . Sí estuvo encarcelado en Ca'n Mir, más de 100 días . Terminada la contienda , ya en 1941 , pudo trasladar su gabinete a la calle Misión nº 4, donde todavía subsiste, regido hasta hace pocos meses por el doctor Antonio Alastuey Pruneda . En 1942 el Doctor Rovira importó de los EE. UU. un aparato de radioterapia semiprofunda de la General Electric Company, el primero que se instaló de estas características en Baleares . Académico Numerario de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Palma de Mallorca, pronunció en 1955 el parlamento inaugural de dicho curso bajo el título, Progreso y evolución de la Radiología. Los rayos Rontgen se cobraron su trágico tributo de sangre en su hijo.Bernardo Rovira Marqués, que falleció en plena juventud, el 8 de marzo de 1975, víctima de una leucemia adquirida en la práctica de la especialidad paterna, que él también ejerció con loable, heroica vocación . 124 En la primera mitad del siglo veinte, la Medicina Balear atravesó un período de atonía. El empleo de los rayos X no pasaba de ser un gesto exploratorio mágico, excepcional. Vinculado casi exclusivamente, al diagnóstico de las fracturas óseas . A la localización de cuerpos extraños. Al conocimiento de la pelvis femenina. Al examen del parénquima pulmonar de los tísicos . De la posguerra al año 50 Luego de los mil días de horrores de la Guerra Civil Española, sobrevino otra tragedia, la Segunde Guerra Mundial. Que , aunque se acercó a la frontera pirenaica no penetró en nuestro país, pero, aumento , todavía más , nuestra penuria económica, acrecentó el hambre , las enfermedades infecciosas; hizo mayor nuestro aislamiento cultural y científ ico del mundo exterior. La década de los años 40 fue pródiga en atroces acontecimientos bélicos en el mundo que culminaron , tal vez , en el Holocausto Judío y en el lanzamiento de bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaky, en 1945. El mismo año , en octubre, en el que, compensadoramente , Fleming, Florey y Chain obtuvieron el premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de la penicilina. En el que, en febrero, se implantó en España el Seguro Obligatorio de Enfermedad . Pese a tantas dificultades , proliferaban en Mallorca las pequeñas clínicas privadas , dotadas todas ellas de vetustos aparatos de rayos X. Eran los tiempos de los venerables aparatos de las marcas Blitz, Drault, Raulot, Lapointe , Raycourt; Siemens . Había clínicas de primera categoría , como la del doctor Francisco Valdés Guzmán , que contaba con 14 camas y estaba en la calle Antillón, en el Ensanche . Su arcaico aparato de rayos X producía, al funcionar, gran cantidad de chispas, un sin fin de siniestros chisporroteos .

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Recordaba al temible artilugio del sanatorio del Bergholf de Davós, que aterrorizara al buenazo de Hans Castorp, el protagonista de La Montaña Mágica . Era seguramente un Blitz, sino un Radiguet. Otra menuda clínica , mas asimismo de primera clase , era la Planas, dirigida por el doctor Antonio Grau. Uno de sus dueños, don Antonio Planas , sufrió las consecuencias lesivas de las radiaciones en sus manos. La Clínica Peñaranda gozaba también de cierto prestigio. Don Virgilio García Peñaranda, médico militar había sido "depurado", por republicano. El turbulento don Miguel Ferrando poseía una, a su vez, en el Paseo Mallorca, esquina a la Puerta de Santa Catalina, entre la Riera y la Santa Cruz. Cabe referirse a la clínica de don Pedro Alcover Sureda, sita en la calle Alcina nº 48, en Son Espanyolet, y la de don Jaime Munar; y a la clínica de la Mútua Balear. Un centro de asistencia médica privado , ya de segunda categoría , por su menguada capacidad de camas , era la clínica de los hermanos Llompart, en la Avenida del Gran Coliseo , junto a la Plaza de Toros nueva. Tenía nueve plazas y se dedicaba a la Cirugía, Urología, Enfermedades de la Mujer, Radiumterapia, Radioterapia , Diatermia y Rayos X. De igual segunda categoría eran las clínicas de los doctores Dam ián Deyá y Juan Pieras Alegre. En 1944 se inauguró la Clínica Rotger, "una obra que enorgullece Mallorca", proclaman los periódicos, que estaba dotada , entre otros tantos adelantos, claro está, de un aparato de rayos X. Realizaban exploraciones radiológicas, exclusivamente del aparato digestivo, los médicos Javier Garau Arme! y Eugenio Brazis, en sus consultorios de la calle Rubén Darío, 28. La Clínica Juaneda había sido alquilada por Juan , el hijo de don Onofre, también médico, al morir su padre , por mil pesetas al mes, a la Marina de Guerra, en 125 1936, y exhibía ahora el nombre de Clínica Naval de Baleares. Los médicos de la Armada , primero don Luis Villanúa y más tarde don Luis Gonzaga Rodríguez , realizaban las radioscopias de tórax . Para hacer placas radiográficas se recurría a los servicios de dos médicos civiles , don Andrés Muntaner Ram onell y don Mario Trujillo Costa, ayudados por el practicante de la Armada don Javier Pastor Quijada. Años más tarde fue destinado a la misma como radiólogo el también médico de la Armada don Felipe Arquero. El aparato de la Clínica era "uno muy ligero", de la marca Siemens . Don Andrés Muntaner y don Mario Trujillo también estuvieron destinados , en diversas épocas, como médicos radiólo gos en el Hospital Militar de Palma de Mallorca , el primero, como sabemos , de 1936 a 1937 y, el segundo , desde 1946 hasta 1948. El primer radiólogo titulado como tal del Hospital Militar de Palma de Mallorca fue el capitán médico don Agustín Hernández Alvarez en 1948, luego, a los pocos meses, fue relevado por el también capitán don Aquilino Martínez Pazos , médico de carácter impulsivo , que fallecería prematuramente en 1954 por ingerir una fuerte dosis de butazolidina para combatir su artrosis cervical. El siguiente radiólogo lo sería don Andrés Goerlich Valencia , al que sucedería, en 1960, el asimismo médico militar diplomado en Radiología en el Hospital Militar de Carabanchel , don Antonio Alastuey Pruneda. Los aparatos de rayos X que existían por los años 40 en el Hospital Militar, recuerda el doctor Alastu ey, eran un Sisicentrón y un Philips Medio D 500. Para radioterapia se utilizaba un 220-12 C.G.R . Se hallaban en las salas de Radiografías, con sus dos arcos de diafragma; el antiguo dormitorio de las monjas del convento de Santa Margarita . El actual director del Hospital Militar, el coronel médico don Federico Quintana ,

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