ESPOLON 14

 

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REVISTA ESPOLON Nº 14 -- TERCERA ETAPA

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 Revista de pensamiento libre y doliente 1

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 Vivimos en un mundo globalizado que afronta problemas globales como el cambio climático, la pobreza, el hambre, la corrupción, el fin de recursos naturales vitales etc. Y sin embargo, la estulticia de lo políticos, enfermos psicológicamente con el complejo de Dios, hace que afloren los sentimientos nacionalistas más intensos, como si una nación por si sola pudiera con todos estos retos. Este resurgir nacionalista, no es más que una CORTINA DE HUMO, para tapar las vergüenzas de la ineptitud del político de turno. Científicamente se ha demostrado recientemente que el cerebro no puede hacer dos cosas a la vez, pensar con lógica y a la vez expresar los sentimientos más humanos, y es esta imposibilidad que los políticos y empresarios usan, como bien ha demostrado Chomsky, para manipularnos y llevarnos a su redil. Antes de dejarnos llevar por extremismo absurdos que ya sabemos por experiencia (II Guerra Mundial) a lo que conducen, mejor sería, sabiendo como usan nuestros sentimientos para manipularnos, que pensáramos y analizáramos fríamente lo que los medios y políticos lacayos nos ladran para ser capaces de discernir si realmente es coherente o por el contrario tratan de estimular nuestra querencia innata de pertenencia a un grupo, de la cual se nutren los nacionalismos. Ya decía José Luis Sampedro hace algunos años, que en lugar de separarnos, deberíamos de estar más unidos si cabe, pero reforzando nuestra cultura propia eso sí, ya que todos dependemos de todos. Y también alertaba del “Espíritu de Frontera” es decir, de culpabilizar a un enemigo exterior, como solución a los problemas interiores, estrategia usada por el macabro Kissinger para afrontar las crisis. No tengo que recordar a nadie, quienes son hoy día, los políticos nacionalistas, que están haciendo uso de estas estrategias, para sus fines personales. Es de todos de sobra conocido. Desde esta humilde publicación, ya son incontable las veces que destapamos los tejemanejes, artimañas y argucias de los verdaderos poderes que maquinan en la sombra, así como las estrategias de manipulación que usan, con el fin de que, un ciudadano bien informado sea un ciudadano bien preparado antes los envites neofeudales de una serie de personas, enfermas de Complejo de Dios que lo único que tienen en mente, es aumentan los miles de millones de euros que poseen en su cuenta. Mientras que esta avaricia extrema, esta falta de empatía y solidaridad con los más necesitados, no sea considera una enfermedad y sea vista como una lacra, aquí estaremos al pié del teclado para intentar que un grupo de irreductibles ciudadanos vean la realidad tal como es, y no como los grandes poderes fácticos y sus medios afines quieren que sean, porque como decía el Mahatma: “La verdad es siempre la verdad, aunque la posea una minoría, y aunque esa minoría sea de uno solo” Revista de pensamiento libre y doliente 2

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 ÍNDICE PORTADA Página 2 Página 3 Página 4 Página 5 Página 6 Página 7-8 Página 9 Página 10-11-12 Saludo Este índice Poema La política. Los políticos La política. Los políticos Las desigualdades como causa de la crisis El dedo de los políticos Ceguera y aspereza civil Dibujo : Oscar Muñoz Rojas Diseño: Ojito Saltón Adrián Toomes La tribu Espolón Mª Antonia Gutiérrez Huete Juan Carlos CdLis Juan Carlos CdLis Vicens Navarro Oscar Muñoz Rojas Pedro Ojeda Escudero Página 13 Página 14 Página 15 Página 16-17 Página 18 Página 19-20 Página 21 Página 22-23 Página 24 Página 25 Página 26 Página 27 Página 28-29 Página 30 Página 31 Página 32 Queridos Partidos Crecimiento infinito es imposible Violencia del pobre Participación ciudadana ¡ ILLO RAJOY ¡ La enfermedad del clientelismo Ciudadanos confíen en nosotros La crisis como excusa para doctrina Skock La gente feliz no suele consumir Opio del pueblo Deuda pública aumenta Susanita Diaz Alegoría de la persecución En el Gulag de aquí Frases para la reflexión Contraportada Sebastián de la Obra Silvester Man La tribu Espolón Antonio Aguilera García Juan Ramirez Torres “Curro” César García Oscar Muñoz Rojas Olga Rodríguez – El Diario.es Serge Latouche J. Gallego El Plural.com Antonio Aguilera García Eloy García. Rafael Ruiz BLOG: Fray Liberto Ojito Saltón: montaje fotos Diseño: Oscar Muñoz Rojas Revista de pensamiento libre y doliente 3

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 Son tambores de nostalgia, rumores de malos tiempos; quejidos de mil gargantas resonando a pecho abierto. Navidades, ¿Quién os llama? ¿Quién celebra el Nacimiento si la vida anda descalza y el amor se está muriendo? Son tambores de nostalgia disfrazados de contento; zapatos en las ventanas sin cristales, del obrero. Son tambores de nostalgia, son tic-tacs de viejos sueños; villancicos desde el alma por los muchos que se fueron. Navidades antes blancas, hoy pintadas de decenios adornados de hojarasca y de algunos tallos nuevos. Son tambores de nostalgia, son susurros, son lamentos; campanillas de mi infancia colgadas en un abeto. Navidades de palabras ausentes de sentimientos; Navidades de pancartas, de familias sin sustento. Navidad, no pido nada que se compre con dinero: quiero paz en esta casa, quien la habite es lo de menos. Son tambores de nostalgia por el llanto de los buenos; Los Magos no hicieron magia y murió el Hechicero. Navidades ¿No os cansa predicar en el desierto? Ojalá que un día nazca un niño sin sufrimientos. Mª Antonia Gutiérrez Huete Revista de pensamiento libre y doliente 4

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 La Política. Los Políticos. No se puede pretender la imposición de un esquema cerrado a la sociedad por mucho que éste pueda parecerle perfecto al gobernante desde el punto de vista racional. Con estas actitudes, con un pseudoracionalismo que se introduce en la política e intenta modificar la sociedad para acomodarla a lo que dicta esa "razón", solo puede surgir un fuerte impulso hacia la agitación social y/o revolución. Es absolutamente necesario acabar con esta forma de interpretar las relaciones entre el pensamiento político y la realidad social. Hace 100 años Ortega afirmaba que el artista, el héroe y el político no son tres sujetos distintos. La estética es una cuestión política que sirve para justificarse ante la sociedad. La tarea del héroe y del político es la misma que la del artista: instaurar un orden "ideal" que niega y modifica el orden real. Desde el punto de vista sociológico el Estado intenta encauzar el comportamiento individual en la vida social. Pero cada agresión al conjunto de garantías, cada recorte de libertades, cada paso hacia un "Estado Policial", es una grave lesión al fundamento y legitimidad del Estado de Derecho. Por desgracia los españoles hemos tenido una secular ceguera para distinguir al individuo mejor del peor. Cuando surgen individuos de visión privilegiada, preclaros y con liderazgo social, no hemos sabido aprovecharlos, y es mas, a menudo hemos acabado aniquilándolos. Es por esto que el pretendido aliento democrático que sopla en nuestra legislación es resultado de odio, rencillas y suspicacias, de simples intentos de "valer mas" que la masa, de intentar dirigirla. Revista de pensamiento libre y doliente 5

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 La degeneración democrática, la burocratización de las instituciones, la extensión de las relaciones económico-monetarias a toda forma de relación entre individuos hace que cada persona nos sintamos como comparsas, con función impuesta desde fuera. La ola de rebeldía que está ocurriendo en España, y que aumenta día a día, es un reflejo del deseo social de que las cosas sean diferentes. Y surge este rechazo en nuestro país antes que en otros debido a la protesta social contra la cultura política practicada. Por supuesto que estamos resentidos por la situación económica, pero también nos damos cuenta de que los graves problemas derivan de la irresponsabilidad de los políticos. Y los partidos además se han aislado de sus bases sociales. Es necesario, vital y urgente un cambio en nuestro sistema político para que no "viva" de espaldas a la sociedad. El ciudadano percibe claramente que el político no lo representa, que actúa de espaldas a sus necesidades, debido en gran parte a la propia estructura de sus partidos. Se plantea pues una clara dicotomía a los gobernantes y pretendientes. O bien cambian sus estructuras, democratizan realmente los partidos y jubilan a "dinosaurios" caducos, obligándose a seguir los designios de las bases sociales que los sustentan (que no son los "trepas"), o bien se verán abocados a una "muerte" inexorable, a la total pérdida de la poca legitimidad social que aun les quede. Es la sociedad la que ha de designar los objetivos políticos, y no los políticos los que han de intentar modificar el orden real social existente. O lo entienden así o acabarán siendo pasto de las llamas. Cualquier otra opción es un engaño intolerable que les llevará al desastre orgánico. Juan Carlos CdLis Revista de pensamiento libre y doliente 6

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 Las desigualdades como causa de la crisis Este artículo analiza como la enorme concentración de las rentas y de la propiedad que ha ocurrido durante los últimos treinta años en los países de la OCDE, resultado de la aplicación de las políticas neoliberales en la mayoría de estos países, ha jugado un papel clave en la crisis financiera y económica. Uno de los fenómenos sociales y económicos más inquietantes que ha estado ocurriendo en las últimas tres décadas es el enorme crecimiento de las desigualdades, las cuales han crecido todavía más durante esta gran crisis económica y financiera que los países de la OCDE están experimentando. De ahí que haya aparecido un número considerable de estudios e informes de organismos internacionales que han intentado analizar las causas de tal crecimiento de las desigualdades. Entre ellos, el más conocido es el producido por la OCDE titulado Divided We Stand. Why Inequality Keeps Rising, publicado en 2011, y que generó gran interés y debate. Entre las causas que tal estudio consideró como de gran importancia estaba el cambio tecnológico que afectaba en gran medida a la distribución y la productividad dentro del mundo del trabajo y de las rentas generadas por él. El estudio más reciente en esta bibliografía científica sobre las desigualdades es el publicado por el Center for Economic and Policy Research, de Washington DC titulado Missing the Story: The OECD’s Analysis of Inequality, en el que sus autores David Rosnick y Dean Baker critican extensamente el estudio de la OCDE mostrando serias limitaciones en la conceptualización y metodología del estudio. Muestran convincentemente que el enorme crecimiento de las desigualdades de los países de la OCDE no ha ocurrido entre la mayoría de la población (el 90%) que deriva sus ingresos de la renta del trabajo, sino entre una minoría muy exigua (el 1%) de la población que deriva sus ingresos de las rentas del capital y muy en especial del capital financiero (0,2% de la población) y todos los demás. El crecimiento de las rentas de estos últimos ha sido geométrico, es decir, explosivo. El documento muestra que este hecho ha ocurrido también en España, donde el mayor crecimiento de las rentas ha sido también en este 1% (y muy en especial en el 0,12%) de la población. En lenguaje normal y corriente, los súper ricos se han ido forrando de dinero. Como bien señalan los autores, esta enorme concentración de las rentas (y también, por Revista de pensamiento libre y doliente 7

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 cierto, de las riquezas) no se debe al cambio del sistema educativo o a cambios tecnológicos, sino a las políticas públicas llevadas a cabo durante los últimos treinta años en la mayoría de países de la OCDE (iniciadas por el Presidente Reagan en EEUU y la Sra. Thatcher en Gran Bretaña), políticas conocidas en lenguaje normal y corriente como políticas neoliberales y que sistemáticamente han favorecido a las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo. David Rosnick y Dean Baker muestran claramente que el debilitamiento de las instituciones que defienden los intereses del mundo del trabajo ha jugado un papel clave en esta redistribución de las rentas a favor de las rentas del capital y de la consecuente concentración tan acentuada de las rentas. Es importante y justo señalar que el informe de la OCDE había reconocido también la enorme importancia del debilitamiento de las instituciones que regulan el mercado del trabajo y garantizan la protección social para explicar también el crecimiento de las desigualdades. Pero los autores del CEPR ponen esta causa en el centro de su explicación, señalando convincentemente el papel clave que tal debilitamiento ha tenido en el crecimiento de las desigualdades. David Rosnick y Dean Baker también señalan que otro factor determinante de esta enorme concentración de las rentas son las políticas fiscales llevadas a cabo por los Estados que sistemáticamente han favorecido de forma exagerada a las rentas del capital y a las rentas superiores a costa de las rentas de la mayoría de la ciudadanía. Basta sólo comparar los niveles de imposición de las rentas superiores en los años cincuenta en EEUU, por ejemplo, con tales niveles ahora. La diferencia es enorme. El estudio de CEPR también señala lo que un número creciente de estudios está documentando y es que la concentración de las rentas está ligada a la expansión del sector financiero. Éste es uno de los hechos de mayor importancia para explicar la crisis y que menos atención ha recibido en los análisis de la crisis actual. La evidencia es abrumadora. A mayor concentración de las rentas, mayor es el crecimiento del tamaño del sector financiero medido como porcentaje del PIB. Y lo que es igualmente importante es que a mayor concentración de las rentas (en una minoría muy reducida de la población), mayor es la actividad especulativa del capital (y de las instituciones financieras), una de las mayores causas de la crisis. Este comportamiento especulativo se basa en la escasa rentabilidad de la economía productiva, resultado de una escasez de demanda, consecuencia de la disminución de las rentas del trabajo. Esta disminución de las rentas del trabajo es la que está también detrás del enorme endeudamiento de las familias, endeudamiento que enriquece el capital financiero. Y ahí está la clave del problema, y que nunca aparece en los mayores medios de difusión, y ello debido a su propio endeudamiento y, por lo tanto, dependencia del capital financiero (los mayores medios de información y persuasión españoles tienen en sus consejos de dirección a representantes de las instituciones financieras que les han prestado el dinero). La crisis actual la han creado las políticas públicas neoliberales, que han determinado una gran concentración de las rentas y de la riqueza, lo que ha afectado negativamente la propia eficiencia del sistema económico. Pero, lo que es todavía peor es que esta concentración ha deteriorado enormemente la calidad de las instituciones democráticas, las cuales han pasado a ser meros instrumentos de tal capital financiero. Lo que está ocurriendo hoy en España es un claro ejemplo de ello. Viçens Navarro Revista de pensamiento libre y doliente 8

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 Ceguera y aspereza civil: dos claves de inicio en “Todo lo que era sólido” Todo ensayo nace de premisas iniciales que soportan el resto de la argumentación. Muñoz Molina propone dos muy interesantes para comenzar Todo lo que era sólido: la ceguera ante lo que ocurría en la España de la burbuja inmobiliaria y lo que él llama la aspereza civil. La primera es común a todos los países que han vivido una burbuja inmobiliaria como la que se dio en España a partir de los gobiernos del PP presididos por José María Aznar (1996-2004), en los que se liberalizó todo el suelo disponible y se dinamizó la economía española de forma casi exclusiva con el motor de la construcción sin establecer los controles necesarios. Si el efecto más inmediato fue la creación de millones de puestos de trabajo y la rápida circulación de dinero en España, las demoledoras consecuencias de aquello explican las causas de que en España la crisis última haya sido más profunda que en otros países: escasa formación de los trabajadores y fragilidad de los puestos de trabajo generados, corrupción generalizada, crecimiento irresponsable basado en la megalomanía de los políticos españoles, falta de inversión de los beneficios en el fomento de una economía sostenible y propia, extensión de una cultura de nuevo rico en la sociedad española, destrucción de los valores éticos y sociales que marcan un comportamiento cívico, etc. Como señala Muñoz Molina, los españoles demostramos un grado elevado de ceguera para no darnos cuenta de que repetíamos los mismos errores que otros países que habían tenido la misma tentación de crecimiento fácil. Es más, adorábamos a los políticos y a los personajes más significados que lo hacían posible y no veíamos ni sus malas maneras ni su interés personal ni los casos de corrupción que los salpicaban. O, lo que es peor, las disculpábamos. Pero esto es común a todos los países en los que ha sucedido una burbuja inmobiliaria de la magnitud que tuvo España. Una de las causas y de las consecuencias de este tipo de crisis es, precisamente, que la sociedad se convierte en sorda y ciega y pierde todo comportamiento basado en la buena ética. La segunda base sobre la que construye su argumentación es más propia de España. Se explica en raíces históricas nacionales y es una idea que Muñoz Molina ha reiterado en varios de sus escritos. Me refiero a la aspereza civil y la violencia verbal con la que se manifesta. En contra de lo que podría esperarse, este clima de confrontación no ha sucedido en épocas de carencias o problemas graves. En la Transición española se dieron una serie de pactos -acuciados muchos por la excepcionales circunstancias históricas- que favorecieron la llegada de la Democracia. Aunque estos pactos fueron contestados por ambos extremos del abanico político -incluso con violencia y asesinatos-, la mayoría de los partidos políticos y de la sociedad española favoreció Revista de pensamiento libre y doliente 10

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 una salida constitucional en la que se integró. Ante la necesidad, la sociedad reclamó pacto, estabilidad y una altura histórica. En efecto, en la época de euforia económica sucedió algo que merecerá un estudio por parte de los sociólogos e historiadores de años venideros precisamente por haber sucedido cuando nos creíamos ricos: la aparición en la primera línea política de un estado de confrontación permanente a pesar de que todo parecía ir bien en el país. Desde mi punto de vista, esto se debió a varias causas que paso a describir. La primera, indiscutible, es la forma en la que salió del poder Felipe González. Sobre todo desde su última victoria electoral en 1993. Los últimos años de Felipe González en el gobierno evidenciaron una decadencia de su figura que fue aprovechada por los medios de comunicación contrarios para comenzar una crispación social como estrategia para terminar a toda costa con la larga etapa en el gobierno del PSOE. Aquello ha sido reconocido, explícitamente, por varios de los que participaron, por lo que no es rumorología sino historia. José María Aznar supo aprovecharse de esa política de crispación social y definirla políticamente mucho mejor que sus antecesores al frente del PP con aquella célebre frase: Váyase, señor González. Aznar es el típico ejemplo de político que llega en el momento oportuno y sabe aprovecharlo y que cinco minutos antes o cinco minutos después no hubieran pasado a la historia. La segunda es la estrategia de varios medios de comunicación que radicalizaron sus mensajes. La política de los empresarios de este sector comenzó a extenderse más allá de la propiamente informativa. Aparte del fortalecimiento de la prensa en papel por aquellos años -aún Internet no les había hecho daño-, el reparto de las televisiones privadas y las nuevas emisoras radiofónicas fueron el objetivo fundamental de empresas que también se relacionaban con otros sectores, como el de la construcción. De hecho, los gobiernos nacionales de uno y otro color y los autonómicos comenzaron una estrategia a través de inversiones indirectas en estas empresas de la comunicación, favoreciendo a unas o a otras según su afinidad y lealtad. Hubo casos verdaderamente escandalosos. Estos medios de comunicación han radicalizado su mensaje desde entonces y hoy vivimos casi en un territorio de banderías que no beneficia a nadie y que se ha crispado más aún con la aparición de la conocida como TDTparty. Algunos empresarios, para terminar de potenciar esta radicalización, tienen acciones en medios de comunicación contrarios que procuran atizar el fuego del conflicto para ganar la fidelidad de sus seguidores, cada vez más repartidos en compartimentos estancos. Con ello se crea una base de audiencia potencial que se proyecta en su peso en la opinión publicada, con los consiguientes beneficios por ingresos publicitarios o por posicionamiento como herramientas para la divulgación de estrategias electorales. La tercera es la actitud con la que el PP ha accedido al Gobierno nacional tanto en 1996 como en 2011. No me refiero, ahora, a su ideario político, sino a las maneras. En ambos casos, significados miembros de este partido han demostrado un afán revanchista y un cierto tono de suficiencia, contrario a todas las maneras de la corrección política en una democracia asentada. Con ocasión de perder el poder en 2004 tampoco encajó bien la derrota y las acusaciones al PSOE de urdir una gran conjura siguen hasta hoy. Todo ello no ha contribuido a un clima de sosiego sino que ha fomentado, interesadamente, esa aspereza civil de la que habla Muñoz Molina. La cuarta tiene su raíz en algunas claves de la política de José Luis Rodríguez Zapatero tras su Revista de pensamiento libre y doliente 11

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 acceso al poder en el 2004. Ni Zapatero ni Aznar son parte de la generación que protagonizó la Transición. A esto se suma que cada vez un sector mayor de la población se siente desvinculado de los pactos que llevaron a la Constitución española de 1978, bien por edad bien porque se han liberado de los temores y compromisos de aquellos años. Una de las grietas de esos pactos es, precisamente, todo lo englobado en la Memoria histórica. Un sector cada vez más amplio de la izquierda demanda la corrección o anulación de algunas de las bases que llevaron a aquel pacto: la concepción misma del Estado -República o Monarquía, centralismo o federalismo, independentismo, etc.-, la reparación de los derechos de las víctimas del franquismo o la condena de la dictadura de Franco a la manera de lo que sucede en Alemania con el nazismo. Esto ha provocado la reacción contraria, manifestada de una forma radical en los medios de comunicación afines a la derecha. La quinta, el descrédito cada vez mayor de las instituciones básicas del estado español actual: partidos políticos, sistema parlamentario y Monarquía. Este descrédito se ha generado también en la época de abundancia: las imágenes de políticos imputados o condenados que no eran apartados por sus partidos, la conversión de la Monarquía en una familia mediática cada vez menos respetada por la opinión pública, el estado de algarabía continua del Congreso de Diputados, etc Sin duda, el perfecto ejemplo de cómo se ponen las semillas de la futura decadencia. Todo ello está en la base de esa aspereza civil de la que habla Muñoz Molina. En España solo se amortiguaron los efectos de la Guerra civil provocada por el golpe de Estado de los generales en 1936 -que se sublevaron contra el poder legítimo del momento- en los pactos que llevaron a la Constitución de 1978. A partir de los últimos años de Felipe González la crispación ha regresado al país, alimentada por medios de comunicación necesitados de la cercanía al poder para subsistir y sedientos de cuotas de audiencia aun a costa de una escalada verbal que a todos perjudica. Hay poca altura política incluso para solucionar problemas históricos fácilmente solucionables, como las fosas comunes que aún existen en España con los cuerpos de las víctimas de los represaliados por el bando franquista. La mediocridad cada vez mayor de nuestros gobernantes -tanto en sus maneras como en sus discursos- sirve, a la vez de espoleta y de mal ejemplo en un país que siempre ha estado abonado a estos radicalismos. Lo único sorprendente, en este caso, es que se diera en los mejores momentos económicos de los últimos cien años. Ambas cosas, ceguera y aspereza civil llevaron a que no se pudiera llegar a un acuerdo de desarrollo sostenible del país que nos hubiera ahorrado las consecuencias más dramáticas de la crisis. Un ejemplo: uno de los mejores ministros de educación de los útlimos años ha sido Ángel Gabilondo (2009-2011). A pesar de que estuvo a punto de conseguir un gran pacto de estado para reformar la educación en España, a última hora todo fue imposible precisamente por la estrategia de crispación según la cual al enemigo político no se le debía dar esa baza. Es curioso que los dos grandes partidos políticos españoles solo hayan llegado a un gran acuerdo en los últimos tiempos: una reforma urgente de la Constitución española no sometida a referendum y obligada por la Unión Europea para limitar el déficit público. Pedro Ojeda Escudero Blog: La Acequia Revista de pensamiento libre y doliente 12

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El Espolón Queridos partidos políticos... Nº14/ENERO 2014 Imagen: Cortesia de Ojito Saltón La grieta abierta entre la sociedad y los partidos políticos, todos, es enorme, y continúa creciendo cada día que pasa. Por ella se cuela lo mejor de la democracia. Llevamos décadas en las que el modelo de relación que se ha establecido entre las instituciones públicas, los partidos políticos y la sociedad se fundamenta en una promoción del desinterés por lo público, convertido en patrimonio de "los que saben", los partidos y las instituciones; y en una marcada indiferencia de la sociedad hacia las cosas públicas. "Es mejor no preocuparse", no hace falta la participación. Si los partidos fueran, y ejercieran, de instrumento real de participación, otro gallo nos hubiera cantado en este corral. Pero no es verdad. No ha sido verdad. Los partidos, todos, se han confundido con las propias instituciones. Ya no sabemos con quién estamos hablando. Quien en el interior de los partidos, grandes y pequeños, han discrepado o cuestionado su propia situación interna, han sido automáticamente eliminados por traidores o por desleales, o por demasiados críticos o por derrotistas, o por irresponsables. Se logra establecer que toda crítica y discrepancia es fruto de un complot oculto. Las oligarquías de los partidos, los jefes, ponen en marcha un excelente y eficaz mecanismo dentro de sus propios partidos: el miedo. Siempre el miedo. Desde aquella famosa expresión de alguien que dijo "quien se mueve no sale en la foto", esta forma de actuar alimenta la distancia hacia la política, alimenta el desprecio hacia el ejercicio de lo público, y lo que es peor, disuelve el vínculo imprescindible en una democracia entre los representantes y representados. Los partidos políticos son necesarios, pero no así. Un elogio. Son estas palabras para aquellos que se atreven a discrepar, a nadar contra corriente: ¿cómo se puede distinguir entre un pez vivo de un pez muerto?... Debemos lanzarlos a un rio; el que nada contra corriente es el que está vivo." Sebastián de la Obra Revista de pensamiento libre y doliente 13

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El Espolón Nº14/ENERO 2014 “Quién piense que el crecimiento infinito en un planeta finito es posible, es un LOCO o un ECONOMISTA Sí ya en el artículo anterior “La Razón Oculta de la Crisis” se explicaron desde un punto de vista biofísico y ambiental, las causas de la crisis, los actores que la diseñan y las manipulaciones psicológicas y mentales que los poderes fácticos pretenden ejercer sobre nosotros, voy a dar más aclaraciones al hecho de que la realidad mundial, es que tras unas décadas de despilfarro, consumismo, ausencia de reciclaje de materiales imprescindibles y explosión demográfica, la capacidad de carga del planeta, finito en sus limitaciones, está al borde de colapsar. Y sí, no lo ha hecho ya, sobre todo en nuestro mal llamado “Primer Mundo”, es merced al expolio continuado que hacemos de los recursos energéticos, minerales, biológicos y ambientales de los pobres, para así poder sostener nuestro nivel de vida. En este gráfico, se representan tres variables en forma de curvas que se han trazado a lo largo del tiempo. El tiempo “Cero”, puede ser cualquier punto de los últimos diez años, y el tiempo último, que se representa en la gráfica, es el presente. Pues bien, aquí se puede observar como los agregados financieros (créditos, bonos, letras, préstamos , hedge funds etc...) y los agregados monetarios, es decir, el dinero imprimido y puesto en circulación por los Bancos Centrales, con el paso del tiempo tienden a tener una variación positiva (+∆), o lo que es lo mismo, a incrementarse. Esto significa, que los que tienen mucha pasta, están invirtiendo en innumerables productos para obtener cierta rentabilidad, y que para que estos productos o inversiones (como p.e vivienda, petróleo, alimentos etc...) se lleven a cabo, tiene que haber una masa de aborregados consumidores analfabetos económica y medioambientalmente hablando, que se gaste el dinero impreso y dado a préstamo a dicha masa. Pero veamos la parte negativa del gráfico, si +∆ es variación positiva o incremento, lógicamente -∆ es variación negativa o disminución. Y según este gráfico, la producción físico- económica, o sea, la que se sustenta en los recursos y bienes materiales para fabricar cositas que nos gustan a los borregos consumidores, viene disminuyendo, como no podría ser de otra manera, en un planeta finito, con recursos que se agotan a marchas forzadas, y con un nivel de reciclado casi nulo. ¿Que panorama tenemos pues? Uno en el que los poderes fácticos con mucha pasta han invertido en productos que se sostienen en economía biofísica real, que disminuye por cuestiones de lógica matemática (si saco de mi hucha y no repongo, al final se agotará) y que para que estos pueden recuperar lo invertido (crédito viene del latín “credere” o creer, en la posibilidad de devolución de lo prestado) han de imponernos unas restricciones de consumo, para que el fin último de nuestra existencia, sea satisfacer los intereses esperados de las inversiones por estos realizadas. Sylvester Mann Revista de pensamiento libre y doliente 14

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