Las corrientes del espacio - Isaac Asimov

 

Embed or link this publication

Popular Pages


p. 1



[close]

p. 2



[close]

p. 3

para david que tardó en venir pero valía la pena esperarle.

[close]

p. 4



[close]

p. 5

prólogo un año antes el hombre de tierra tomó una decisión había sido lento en tomarla y desarrollarla pero por fin llegó habían transcurrido ya semanas desde que sintió por última vez la reconfortante cubierta de su nave y el frío y negro manto del espacio que la envolvía inicialmente había tenido intención de hacer un rápido informe a la oficina central del centro analítico del espacio interestelar y retirarse rápidamente al espacio pero había sido retenido allá era casi como una prisión se sirvió el té y miró al hombre que tenía delante por encima de la mesa -no voy a quedarme más tiempo -dijo el otro tomó también su decisión había sido lento en tomarla y desarrollarla pero por fin llegó necesitaría tiempo mucho más tiempo la respuesta a las primeras cartas había sido nula por el resultado obtenido lo mismo hubieran podido caer en una estrella no dieron ni mejor ni peor resultado del que esperaba pero era sólo el primer movimiento era indudable que mientras se produjesen los siguientes no podía permitir que el hombre de tierra se pusiese fuera de su alcance acarició la regla negra que llevaba en el bolsillo -no aprecias lo delicado del problema -dijo -¿qué delicadeza puede haber en la destrucción de un planeta -dijo el hombre de tierra quiero que radies los detalles de todo esto a sark a todo el mundo del planeta -no podemos hacer eso ya sabes que significaría el pánico -al principio dijiste que lo harías -lo he pensado mejor y no es práctico -el representante del caei no ha llegado -dijo el hombre de tierra volviendo a su segunda preocupación -lo sé están preparando el procedimiento indicado para estos momentos críticos un día o dos -¡otro día o dos ¡siempre un día o dos ¿tan ocupados están que no pueden dedicarme un momento ¡ni siquiera han visto mis cálculos -me he ofrecido a llevárselos y no quieres -sigo sin querer o vienen ellos a mí o voy yo a ellos ¡me parece que no me crees -añadió violentamente ¿no crees que florina será destruida -te creo -no sé que no veo que no me estás adulando no puedes comprender mis datos no eres un analista espacial no creo que seas siquiera lo que dices ser ¿quién eres -te estás excitando -sí es verdad ¿es acaso sorprendente ¿o es que estás pensando «pobre hombre el espacio ha podido con él » crees que estoy loco -¡qué tontería -¡seguro lo crees por eso quiero ver a los del caei sabrán si estoy loco o no lo sabrán el otro le recordó su decisión -ahora no te sientes bien -le dijo voy a ayudarte -¡no -exclamó el hombre de tierra histéricamente ¡porque voy a marcharme si quieres detenerme mátame pero no te atreverás la sangre de la población de un mundo entero caería sobre tus manos si me matases el otro empezó a gritar también para hacerse oír -¡no te mataré ¡escúchame no te mataré ¡no hay necesidad de matarte -¿me vas a atar -preguntó el hombre de tierra ¿me vas a mantener aquí ¿es esto lo que piensas ¿y qué harán cuando el caei empiece a buscarme tengo que mandar informes regularmente ya lo sabes.

[close]

p. 6

-el centro sabe que conmigo están seguros -¿sí no sé si saben siquiera que he llegado al planeta ¡habrán recibido mi mensaje original el hombre de tierra estaba agitado sentía sus miembros rígidos el otro se levantó veía claramente que ya era hora de tomar su decisión avanzó lentamente hacia la larga mesa donde estaba sentado el hombre de tierra sacó su negra regla del bolsillo y con voz suave dijo -será por tu propio bien -es una prueba psíquica -graznó el hombre de tierra con voz turbada trató de levantarse pero sus brazos y piernas apenas temblaban -¡drogado -dijo entre sus dientes que castañeaban -¡drogado -asintió el otro ahora escucha no te haré daño te es difícil entender la verdadera delicadeza del asunto mientras estás tan excitado te quitaré sólo la excitación sólo la excitación el hombre de tierra no podía ya hablar permanecía sentado allí sólo podía pensar de una manera turbia gran espacio me han drogado quería gritar chillar correr pero no podía el otro estaba delante de él mirándole el hombre de tierra levantó la vista sus ojos podían moverse todavía la prueba psíquica era de autocontención los alambres tenían que quedar simplemente fijados en los lugares apropiados del cráneo el hombre de tierra miraba presa de pánico hasta que los músculos de sus ojos se helaron no sintió el pinchazo cuando las delgadas agujas atravesaron piel y carne para ponerse en contacto con las suturas de los huesos de su cráneo en el silencio de su cerebro gritaba gritaba ¡no no puedes comprenderlo es un planeta lleno de gente no puedes correr riesgos con centenares de millones de seres vivos las palabras de su interlocutor llegaban a él tenues y lejanas como oídas a través de un túnel azotado por el viento -no te haré daño dentro de una hora te encontrarás bien realmente bien te reirás de todo esto conmigo el hombre de tierra sintió una tenue vibración en su cráneo y después también eso se desvaneció la oscuridad se espesó a su alrededor una parte de ella no volvió a levantarse jamás incluso las partes más leves necesitaron un año para recuperarse.

[close]

p. 7

1 el expósito rik dejó a un lado su alimentador y se puso en pie de un salto temblaba con tanta fuerza que tuvo que apoyarse contra la desnuda pared de un blanco de leche -¡recuerdo -gritó todos le miraron y el confuso murmullo de los hombres comiendo se desvaneció los ojos de todos los rostros diferentemente afeitados o indiferentemente imberbes se fijaron en los suyos bajo la imperfecta luz blanca de las paredes los ojos no reflejaban mucho interés sino sólo la atención refleja atraída por el inesperado grito -¡recuerdo mi trabajo ¡tengo un trabajo -gritó rik nuevamente -¡cállate -gritó alguien y alguien más añadió -¡siéntate los rostros se apartaron y el murmullo de las conversaciones se reanudó rik miró sin expresión hacia la mesa y oyó la observación «rik está loco» y vio los hombros encogerse vio un dedo dibujar una espiral en la sien de uno de ellos pero todo aquello no quería decir nada para él nada llegó a su cerebro volvió a sentarse lentamente de nuevo cogió su alimentador una especie de cuchara de bordes agudos y pequeñas puntas que se proyectaban desde la curva delantera del fondo y que podía por lo tanto con la misma perfección cortar vaciar o pinchar para un obrero de los molinos bastaba le dio media vuelta y miró sin verlo el número grabado en el mango no tenía por qué mirarlo lo sabía de memoria todos los demás tenían número de registro como él pero los demás tenían nombre además el no le llamaban rik porque recordaba el ruido que producían los molinos y a menudo le llamaban también «rik el loco» pero quizás ahora iría recordando más y más era la primera vez desde que había venido al molino que había recordado algo anterior al principio ¡si pensase con fuerza ¡si pensase con todo su pensamiento al principio no tenía apetito no tenía el menor apetito con un gesto arrojó su tenedor al montón de carne gelatinosa y legumbres que tenía delante apartó el plato y ocultó sus ojos en la palma de las manos sus dedos se hundieron en la cabellera y trató dolorosamente de seguir el rastro de su pensamiento en el pozo del cual había extraído una sola idea una idea fangosa indescifrable después rompió en lágrimas en el momento en que la campana anunciaba el final de la rápida comida cuando aquella tarde salió del molino vio a valona march delante de él al principio apenas si la advirtió por lo menos individualmente sólo se dio cuenta cuando oyó unos pasos acompasándose con los suyos se detuvo y la miró su cabello era entre rubio y castaño y lo llevaba peinado en dos grandes trenzas que sujetaba con agujas consistentes en pequeñas piedras verdes magnetizadas eran agujas baratas y tenían un aspecto bastante deteriorado llevaba un simple traje de algodón que era todo lo que necesitaba en aquel clima suave como rik no necesitaba tampoco más que una camisa abierta y sin mangas y unos pantalones de algodón -he oído decir que había pasado algo durante el almuerzo -dijo ella tenía la voz vibrante y campesina que era de esperar en ella la voz de rik era ligeramente nasal y acentuaba las vocales se reían de él por este defecto y trataban de imitarlo pero valona le decía que aquello era debido a la ignorancia general -no ha pasado nada valona -murmuró rik -he oído decir que habías dicho que recordabas algo -insistió ella ¿es verdad rik también ella le llamaba rik no había otra manera de llamarle Él mismo no podía recordar su verdadero nombre bastante lo había intentado desesperadamente ayudado por valona un día valona

[close]

p. 8

había encontrado una vieja lista de teléfonos y le había leído los primeros nombres ninguno le había parecido conocido la miró fijamente a la cara y dijo -tendré que dejar el molino valona frunció el ceño y su rostro ancho y protuberante en los pómulos pareció turbado -no creo que puedas no estaría bien -tengo que averiguar algo más -no creo que lo consigas -dijo valona lamiéndose los labios rik se volvió conocía la preocupación de valona por ser sincera le había conseguido el empleo en el molino en primer lugar no tenía ninguna experiencia en la maquinaria de un molino o quizá la tenía pero no la recordaba en todo caso lona había insistido en que era demasiado pequeño para un trabajo manual y habían aceptado darle un empleo técnico sin cargo antes durante los días de pesadilla en que apenas podía producir sonidos y no sabía siquiera para qué era la comida ella le había cuidado y alimentado le había mantenido en vida -tengo que hacerlo -insistió él -¿otra vez las jaquecas rik -no recuerdo realmente algo recuerdo cuál era mi oficio antes ¡antes no estaba muy seguro de querérselo decir miró a lo lejos el cálido y agradable sol estaba bastante por encima del horizonte las monótonas hileras de cubículos de los obreros que se extendían alrededor de los molinos eran desagradables de ver pero rik sabía que en cuanto llegasen a lo alto de la loma el campo se extendería delante de ellos con toda su belleza de oro y escarlata le gustaba ver los campos desde la primera vez aquella visión le había gustado y calmado aun antes de que supiese que los colores eran oro y escarlata antes de que supiese que existían unas cosas que se llamaban colores antes de que pudiese expresar su placer de una forma superior a un vago mugido sus jaquecas se desvanecían en la distancia de los campos en aquellos días valona solía alquilar un scooter diamagnético y lo sacaba del pueblo cada día que tenían libre así se alejaban a un pie del suelo meciéndose en la acolchonada suavidad del campo antimagnético hasta que se encontraban a millas y millas de toda habitación humana y sólo sentían el viento contra su rostro embalsamado con el perfume de las flores silvestres entonces se sentaban al lado del camino rodeados de color y perfume colocando entre ellos un paquete de comida mientras el sol iba bajando y llegaba la hora de regresar rik se sintió impresionado por el recuerdo -vamos a los campos lona -dijo -es tarde -por favor sólo salir de la población buscó en el pequeño portamonedas que llevaba dentro del cinturón de cuero azul único lujo vestimentario que se permitía -vamos a pie -dijo rik cogiéndola del brazo en media hora dejaron el camino principal para seguir otro ondulado y sin polvo cubierto de arena entre ellos reinaba un pesado silencio y valona sentía un cierto temor ya conocido apoderándose de ella no tenía palabras para expresarle sus sentimientos hacia él de manera que no lo había intentado nunca ¿qué ocurriría si la dejaba era un pobre hombre no más alto que ella y que pesaba menos desde muchos puntos de vista era todavía como un muchacho indefenso pero antes de que sus ideas desaparecieran de su mente debía ser educado un hombre importante muy educado valona no había tenido nunca más educación que leer y escribir y la tecnología escolar suficiente para hacer funcionar la maquinaria de los molinos pero sabía lo suficiente para comprender que no todo el mundo tenía conocimientos tan limitados allí estaba el edil por ejemplo cuyos vastos conocimientos eran tan útiles a todos algunas veces venían directivos a hacer alguna inspección no los había visto nunca de cerca pero una vez durante unas vacaciones visitó la ciudad y vio grupos de

[close]

p. 9

seres increíblemente bellos a distancia accidentalmente se permitía a los molineros escuchar cómo sonaba la gente educada hablaban de una manera diferente más fluida con palabras más largas y sonidos más suaves rik iba hablando así cada vez más a medida que su memoria renacía lona se había asustado al oír sus primeras palabras vinieron tan súbitamente después de tanto hablar de jaquecas cuando ella trató de corregirlo no quiso cambiar incluso entonces tuvo miedo de que recordase demasiado y quisiera dejarla no era más que valona march la llamaban la gran lona no se había casado nunca ni se casaría una muchacha fuerte de pies grandes y manos enrojecidas por el trabajo no podía dejar de mirar a los hombres con cierto resentimiento cuando no le hacían caso los días de descanso o cuando se celebraba algún festejo era demasiado grande para bromear y juguetear con ellos no tendría nunca un chiquillo al cual mecer y mimar las demás muchachas los tenían una tras otra ya ella sólo le quedaba soñar algo rojizo y sin dientes y unos ojos redondos y fijos con los puños cerrados una boca de goma -¿cuándo tendrás un hijo lona no le quedaba otro camino que marcharse pero cuando conoció a rik era como un chiquillo había que alimentarlo y cuidarlo sacarlo al sol acunarlo hasta dormirse cuando le daban las jaquecas los chiquillos corrían tras ella riéndose gritaban «lona tiene novio la gran lona tiene un novio idiota» más tarde cuando rik pudo andar solo lona se había sentido tan orgullosa el día que dio el primer paso como si tuviese un año en lugar de tener más de treinta y salió sin ser acompañado a las calles de la población los chiquillos corrieron en torno a él chillando gritándole y burlándose de él al ver a un hombre taparse los ojos de miedo y temblar contestándoles sólo con aullidos docenas de veces lona había salido de su casa para arremeter contra ellos chillándoles agitando sus grandes puños incluso los mayores temían aquellos puños una vez derribó a su jefe de sección de un solo puñetazo la primera vez que trajo a rik al molino por una alusión indecente referente a ellos que había oído el comité de trabajo le había impuesto una multa de una semana de trabajo y hubiera podido mandarla comparecer ante el tribunal de la directiva a no ser por la intervención del jefe de talleres y el argumento de que había habido provocación quería por lo tanto detener el proceso del recuerdo de rik sabía que no tenía nada que ofrecerle era egoísmo por su parte querer que siguiese siendo incapaz y desmemoriado para siempre pero era porque había hasta entonces dependido de ella tan completamente es que temía volver a la soledad -¿estás seguro de que recuerdas rik -le preguntó -sí se detuvieron allí en los campos con el sol añadiendo su rojizo resplandor a cuanto los rodeaba la suave y perfumada brisa no tardaría en levantarse y los cuadros de la trama de los canales empezaban a enrojecer -puedo confiar en mis recuerdos a medida que vuelven a mí lona -dijo ya lo sabes no me enseñaste tú a hablar por ejemplo recordé las palabras solo ¿no es verdad ¿no es verdad -sí -dijo ella con repugnancia -recuerdo incluso las veces que me llevabas al campo antes de que pudiese hablar iba recordando constantemente cosas ayer recordé que una vez cogiste una mariposa para mí la mantuviste cerrada en tu mano y me hiciste poner el ojo entre tu pulgar y tu índice para que pudiese ver su abrigo anaranjado y púrpura en la oscuridad yo me reí y traté de meter a la fuerza mi mano dentro de las tuyas para cogerla de manera que voló y me quedé llorando en aquel momento no sabía que fuese una mariposa yo no sabía nada acerca de ella pero ahora lo veo todo muy claro no me has hablado nunca de esto ¿verdad lona lona movió la cabeza -pero ocurrió ¿verdad recuerdo lo que ocurrió ¿no es cierto -sí rik -y ahora recuerdo algo más de mí de antes tiene que haber habido un antes lona sentía un peso

[close]

p. 10

en el corazón era un «antes» diferente nada parecido al ahora que estaba viviendo tenía que haber sido en otro mundo lona lo sabía porque una palabra que no había recordado era rik había tenido necesidad de enseñarle la palabra que indicaba la cosa más importante del mundo de florina -¿qué es lo que recuerdas -preguntó ella ante esta pregunta la excitación de rik pareció desvanecerse súbitamente se echó atrás -no tiene gran sentido lona es únicamente que sé que antes tenía un oficio y sé cuál era por lo menos en cierto modo -¿qué era -analizaba nada lona se volvió rápidamente hacia él mirándole a los ojos durante un momento le puso la palma de la mano sobre la frente hasta que él se apartó irritado -¿no tienes jaqueca otra vez verdad rik -dijo lona hace semanas que no has tenido ninguna -estoy bien no sigas molestándome ella apartó la vista y rik añadió en el acto -no es que me molestes lona es sólo que me siento bien y no quiero que te preocupes -¿qué quiere decir «analizar» rik -dijo ella animándose rik sabía palabras que ella ignoraba se sentía muy humilde al pensar cuán educado debía haber sido en otro tiempo -quiere decir quiere decir «separar aparte» ¿comprendes como tú separarías o pondrías aparte un seleccionador para saber por qué el rayo de alineación está fuera de la fila -sí rik pero ¿cómo puede uno tener el oficio de «analizar nada» ¡con n mayúscula ¿no es lo mismo -ya se acercaba ya empezaba a parecerle estúpida pronto la echaría cansado de ella -no desde luego no -dijo rik con un profundo suspiro temo no podértelo explicar sin embargo es todo cuanto recuerdo de esto pero debía ser un oficio muy importante por lo menos así lo parece yo no podía haber sido un criminal valona le miró jamás le hubiera dicho esto se había dicho que sólo por su propia protección lo había convertido pero ahora se daba cuenta de que lo había realmente mantenido estrechamente atado a ella fue cuando por primera vez empezó a hablar fue tan rápido que la había asustado no se había atrevido siquiera a hablar de ello al edil el primer día que tuvo desocupado retiró cinco créditos de su libreta de seguro no habría nunca ningún hombre que los reclamase como dote de manera que no tenía importancia y llevó a rik a un médico de la ciudad tenía el nombre y dirección apuntados en un trozo de papel pero aun así necesitó dos espantosas horas para encontrar el camino indicado a través de los inmensos pilares que sostenían ciudad alta al sol lona insistió en asistir a la visita y el doctor hizo toda clase de cosas espantosas con extraños instrumentos cuando puso la cabeza de rik entre dos objetos de metal y los hizo brillar como una mosca de luz de noche lona se puso de pie de un salto intentando hacerle parar el doctor llamó a dos hombres que se la llevaron fuera a rastras luchando denodadamente media hora después el doctor salió y se acercó a ella frunciendo el ceño ella no se encontraba a gusto con él porque no era señor pese a que tuviese un despacho en ciudad baja pero sus ojos eran suaves incluso amables se estaba enjugando las manos con una toalla que arrojó a una cesta de ropa sucia pese a que a ella le pareció completamente limpia -¿cuándo conoció usted a este hombre -le preguntó ella le explicó las circunstancias cautelosamente reduciéndolo todo a lo más esencial y apartando toda mención al edil y los patrulleros -¿entonces no sabe usted nada de él -antes de esto nada -dijo moviendo la cabeza -este hombre ha sido sometido a una prueba psíquica dijo el doctor ¿sabe usted lo que es esto al principio había movido nuevamente la cabeza pero después en un tenue susurro dijo:

[close]

p. 11

-¿es lo que se hace con la gente loca doctor -y con los criminales se hace para cambiar la mentalidad por su propio bien da a los cerebros mayor salud o cambia la parte de ellos que les hace querer robar y matar ¿comprende comprendía se puso de color rojo ladrillo y dijo -rik no ha robado nunca ni ha hecho daño a nadie -¿le llama usted rik -parecía hacerle gracia ahora escuche ¿cómo sabe usted lo que hacía antes de que usted lo encontrase por el estado actual de su cerebro es difícil decirlo la prueba fue completa y brutal es imposible decir qué cantidad mental ha quedado permanentemente suprimida y cuál se ha perdido temporalmente a consecuencia del shock quiero decir que una parte de su inteligencia volverá a él con el habla con el transcurso del tiempo pero no toda hay que mantenerle en observación -no no va a estar conmigo lo he estado cuidando ya muy bien doctor el doctor frunció el ceño y su voz se suavizó ligeramente -en fin pensaba en usted muchacha no todo lo malo que pudiese haber en él tiene que haber desaparecido de su mente no querrá usted que algún día le haga daño en aquel momento una enfermera sacó a rik la enfermera iba haciendo pequeños ruiditos para tranquilizarle como se hace con un chiquillo rik se llevó una mano a la cabeza y permaneció mirando en el vacío hasta que sus ojos se posaron sobre valona después levantó las manos y débilmente dijo -lona ella saltó a su lado y apoyó su cabeza sobre el hombro sosteniéndola con fuerza -jamás sería capaz de hacerme daño doctor -dijo -es necesario dar cuenta de su caso desde luego -dijo el doctor pensativo no sé cómo pudo huir de las autoridades en el estado en que debía encontrarse -¿quiere decir que se lo va a llevar doctor -así lo temo -por favor doctor no lo haga -retorcía el pañuelo en el cual guardaba las cinco monedas de sus economías tome esto doctor yo cuidaré muy bien de él no le hará daño a nadie -es usted una obrera de los molinos ¿no -dijo el doctor mirando las monedas en su mano valona asintió -¿cuánto gana usted por semana -dos créditos punto ocho el doctor volvió a poner las monedas en la palma de la mano de la muchacha y la mantuvo estrechamente cerrada -tome esto muchacha no vale nada valona las aceptó extrañada -¿no va a decirle nada a nadie doctor -pero él respondió -temo tener que hacerlo lo siento es la ley regresó al pueblo alocadamente guiando a ciegas agarrándose a rik desesperadamente la semana siguiente en la emisora de la hipervisión se dio la noticia de la muerte de un doctor en un accidente de giroscopio durante la corta avería de uno de los transmisores de energía de tránsito local el nombre era conocido y aquella noche en su habitación valona lo comparó con el que tenía escrito en un trozo de papel era el mismo estaba apenada porque había sido muy bueno le había dado su nombre otro obrero de los molinos como hombre de gran bondad con los obreros y los había salvado de casos graves y cuando el caso

[close]

p. 12

grave se había presentado fue bueno con ella también y sin embargo su alegría ahogó su dolor no había tenido tiempo de notificar el caso de rik por lo menos nadie vendría al pueblo a hacer averiguaciones más tarde cuando el entendimiento de rik mejoró le explicó lo que el doctor había dicho de manera que podía seguir en el pueblo con toda seguridad rik la estaba sacudiendo y valona abandonó sus sueños -¿es que no me oyes -le decía no podía ser un criminal si tenía un cargo importante -¿no puedes haber cometido algún crimen -empezó ella vacilante aunque hubieses sido un gran hombre hubiera sido posible incluso -estoy seguro de que no pero ¿no comprendes que tengo que averiguarlo a fin de que los demás puedan estar seguros no hay otro camino tengo que abandonar el molino y el pueblo y averiguar algo más acerca de mí -¡rik -exclamó ella sintiendo crecer su pánico ¡puede ser peligroso ¿para qué incluso si analizabas nada ¿por qué es tan importante saber algo más acerca de eso -a causa de lo otro que recuerdo -¿qué más recuerdas -no quiero decírtelo -susurró -¡tienes que decírselo a alguien¡ ¡puedes olvidarlo de nuevo -tienes razón -dijo él cogiéndola del brazo no se lo dirás a nadie más ¿verdad lona ¿serás sólo mi segunda memoria en caso de que lo olvidase -palabra rik rik miró a su alrededor el mundo era muy bello valona le había dicho que a algunas millas encima de ciudad alta había un enorme letrero brillante que decía «de todos los planetas de la galaxia florina es el más bello» y cuando miraba a su alrededor le era fácil creerlo -es una cosa terrible de recordar pero cuando lo recuerdo lo recuerdo perfectamente me ha ocurrido esta tarde -¿y rik la estaba mirando horrorizado -todos los habitantes del mundo van a morir todos los habitantes de florina.

[close]

p. 13

2 el edil myrlyn terens estaba sacando un libro-film de su sitio cuando sonó el timbre de la puerta las duras facciones de su rostro indicaban un profundo pensamiento pero en el acto se desvanecieron apareciendo una expresión más usual de ligera precaución apartó sus pensamientos con un gesto de la mano y exclamó -¡un momento volvió a dejar el film en su sitio y apretó el contacto que permitía a la sección móvil volver a su sitio sin distinguirse del resto de la pared para los simples obreros y trabajadores de los molinos con quienes trataba era un cierto orgullo que uno de ellos por nacimiento por lo menos poseyese films realzaba por un tenue reflejo la constante monotonía que cubría sus mentes y sin embargo no hubiera mostrado sus films abiertamente verlos hubiera estropeado las cosas hubiera enmudecido sus no demasiado articuladas lenguas podían vanagloriarse de los libros de su edil pero la exhibición ante sus ojos hubiera hecho que terens se pareciese demasiado a un noble desde luego también estaban los nobles no era probable que alguno de ellos fuese a hacerle una visita oficial a su casa pero si entrase uno de ellos allí una hilera de films a la vista hubiera resultado imprudente era un edil y la costumbre le daba ciertos privilegios pero no hubiera sido cuerdo abusar de ellos -¡voy enseguida -exclamó de nuevo esta vez se dirigió hacia la puerta abrochándose parte de su túnica incluso su indumentaria era noble algunas veces llegaba casi a olvidar que había nacido en florina valona march estaba en el umbral dobló las rodillas e inclinó la cabeza en un respetuoso saludo terens abrió la puerta de par en par -entre valona siéntese debe ser ya pasado el toque de queda espero que las patrullas no la hayan visto -no lo creo edil -bien esperémoslo tiene usted un mal informe ¿sabe -sí edil le estoy muy agradecida por lo que ha hecho usted por mí en el pasado -no tiene importancia siéntese ¿quiere comer o beber algo -no gracias edil he comido ya se sentó se echó atrás en su sillón y movió la cabeza era de buena educación entre los habitantes ofrecerse refrescos era de mala educación aceptarlos terens lo sabía no insistió -¿qué ocurre valona ¿otra vez rik -preguntó valona asintió pero pareció incapaz de dar más explicaciones -¿le pasa algo en el molino -no edil -¿otra vez las jaquecas -no edil terens esperó agudizando la intensidad de su mirada -bien valona no pretenderá usted que adivine lo que le pasa hable o no podré ayudarla necesita usted alguna ayuda supongo -sí edil -dijo y entonces estalló ¿cómo puedo decírselo edil ¡si casi parece cosa de locos terens tuvo la tentación de acariciar su hombro pero sabía que ella sentiría un estremecimiento a su contacto permanecía sentada con sus grandes manos ocultas como era su costumbre en su traje se fijó en que sus gruesos dedos se entrelazaban y retorcían -sea lo que sea la escucharé -dijo él -¿recuerda edil el día que vine a verle y le hablé del doctor y de lo que había dicho?

[close]

p. 14

-sí muy bien valona y le dije a usted parcialmente que no tenía que hacer nunca más una cosa así sin consultarme ¿lo recuerda valona abrió los ojos no necesitaba estímulos para lamentar su error -¡y no volveré a hacerlo nunca más edil es sólo porque quiero recordarle que me dijo usted que haría cuanto fuese necesario por ayudarme a conservar a rik -y lo haré valona bien entonces ¿es que las patrullas han preguntado por él -¡oh no edil ¿cree que pueden -estoy seguro de que no -dijo empezando a perder la paciencia venga valona dígame ya lo que pasa -edil dice que quiere dejarme -dijo ella entornando los ojos quiero que se lo impida -¿y por qué quiere dejarla -dice que está recordando cosas el interés apareció en el rostro de terens se inclinó hacia delante y estuvo a punto de coger su mano -¿recordando cosas ¿qué cosas terens recordaba el día en que habían encontrado a rik había visto un grupo de muchachos jóvenes reunidos cerca de uno de los canales de riego en las afueras del pueblo lanzaron sus estridentes voces para llamarle -¡edil ¡edil -¿qué pasa rasie -preguntó al llegar corriendo se había propuesto conocer los nombres de todos los muchachos cuando venía a la ciudad rasie parecía contrariado -mire allí edil -dijo señalaba algo blanco que se retorcía y era rik los demás chiquillos le daba a gritos confusas explicaciones terens consiguió entender que estaban jugando a un juego que comportaba correr esconderse y perseguirse le explicaban apasionadamente el nombre del juego cómo se jugaba el momento en que había sido interrumpido con una ligera discusión adicional acerca de cuál era el bando que estaba «ganando» todo eso no tenía importancia desde luego rasie un muchacho moreno de doce años había oído sollozar y se acercó cautelosamente esperaba encontrar algún animal quizás una rata de los campos que hubiera resultado una buena caza y encontró a rik todos los muchachos se encontraban en un estado de entre fascinación y asco ante la extraña visión era un ser humano casi desnudo con la barbilla húmeda de baba gimiendo y gritando débilmente agitando con desaliento brazos y piernas unos ojos azules y vagos parecían brotar de su rostro cubierto por una pelusa parda por un instante sus ojos parecieron fijarse en los de terens y levantando lentamente el pulgar se lo metió en la boca -¡mire mire edil se chupa el dedo -gritó uno de los muchachos el grito hizo estremecerse a la extraña figura su rostro se puso colorado y se contorsionó se oía un leve gemido no acompañado de lágrimas pero el dedo seguía donde estaba aparecía rojo y húmedo en contraste con el resto de la pringosa mano terens trató de salir de su propio asombro ante la visión -bueno bueno muchachos estáis corriendo por aquí y vais a pisotear el campo de trigo estáis estropeando la cosecha y ya sabéis lo que significa como os pesquen seguid vuestro camino y no digáis nada de todo esto y oye rasie corre a casa de jencus y que venga enseguida jencus era lo más parecido a un doctor que la población disponía había pasado algún tiempo haciendo el aprendizaje con un verdadero doctor de la ciudad y debido a esto había sido relevado de todo trabajo en las granjas o los molinos la cosa no salió del todo mal sabía tomar la temperatura poner inyecciones recetar píldoras y lo más importante podía decir cuándo algún trastorno era suficientemente importante para merecer un viaje al hospital de la ciudad sin este apoyo semiprofesional los alcanzados por meningitis espinal o apendicitis aguda hubieran sufrido atrozmente pero en general por poco tiempo tal como era los capataces murmuraban y acusaban a jencus de todas las formas posibles menos con palabras de ser cómplice de una superchería jencus ayudó a terens a subir al enfermo en un scooter y tan disimuladamente como fue posible lo llevaron a la ciudad juntos lo lavaron de toda la suciedad y porquería que se había acumulado sobre su cuerpo con el cabello no había nada que hacer jencus lo afeitó de pies a cabeza y lo reconoció lo mejor que supo -no veo infección alguna edil -dijo jencus ha sido alimentado las costillas no salen mucho no sé qué hacer con él ¿cómo supone que llegó hasta allí edil hizo la pregunta en el tono pesimista del que no cree que terens pudiese tener contestación a nada terens lo aceptó filosóficamente cuando una población ha perdido el edil a que estaba acostumbrada

[close]

p. 15

durante cincuenta años el edil joven que lo sustituye tiene que resignarse a un período de desconfianza y recelo -no lo sé desde luego -dijo terens -no puede andar no puede dar un paso sabe usted habrá que meterlo aquí por lo que puedo juzgar lo mismo podría ser un chiquillo parece haber perdido las facultades mentales -¿hay alguna enfermedad que produzca estos efectos -que yo sepa no la perturbación mental podría producirlo pero no veo nada que lo justifique será cosa de mandarle a la ciudad ¿había visto usted ya algún otro caso edil -llevo sólo un mes aquí -dijo terens sonriendo amablemente jencus era un hombre rollizo tenía todo el aspecto de haber nacido así y si a esta constitución natural se le añade el efecto de una vida sedentaria no era sorprendente que tuviese la tendencia de apoyar siempre sus breves frases con el inútil gesto de secarse la brillante frente con un pañuelo rojo -no sé qué decir exactamente a los patrulleros -dijo los patrulleros llegaron desde luego era imposible evitarlo los chiquillos se lo dijeron a sus padres los padres se lo dijeron a otros la vida de la ciudad era bastante tranquila incluso un hecho como aquél era digno de que se contase con todas las combinaciones posibles entre narrador y narrado y ante esta narración era imposible que los patrulleros no se enterasen los patrulleros así llamados eran miembros de la patrulla floriniana no eran indígenas de florina y por otra parte no eran tampoco compatriotas de los nobles del planeta sark eran simples mercenarios con los cuales se podía contar para mantener el orden a cambio de la paga que recibían sin dejarse jamás arrastrar por una simpatía mala consejera hacia los florinianos por lazos de sangre o cuna acudieron dos de ellos acompañados por uno de los capataces del molino en pleno uso de su limitada autoridad los patrulleros se mostraban contrariados e indiferentes un enajenado idiota podía formar parte del trabajo cotidiano pero difícilmente podía provocar interés uno de ellos le dijo al capataz -¿cuánto tiempo necesitas para hacer una identificación ¿quién es este hombre -no le he visto en mi vida -dijo el capataz moviendo la cabeza enérgicamente no es de por aquí -¿llevaba papeles encima -le preguntó un patrullero a jencus -no no llevaba más que unos harapos los he quemado para evitar la infección -¿y qué le pasa -ha perdido el juicio eso es todo lo que puedo ver en aquel momento terens se llevó a los patrulleros aparte puesto que estaban contrariados serían manejables el patrullero que había estado haciendo preguntas dejó su libretita y dijo -bien no vale siquiera la pena de dar parte no tiene nada que ver con nosotros líbrense de él como puedan y se marcharon el capataz se quedó era un hombre pecoso de cabello rojo y un gran bigote hirsuto llevaba cinco años de capataz de rígidos principios lo cual quería decir que la responsabilidad del exacto cumplimiento de los reglamentos pesaba sobre él -bien -dijo ¿y qué vamos a hacer con todo esto la gente está tan ocupada hablando que nadie trabaja -mandarlo al hospital de la ciudad me parece es lo único que se puede hacer -dijo jencus agitando afanosamente su pañuelo no puedo hacer nada -¡a la ciudad -dijo el capataz preocupado ¿y quién va a pagar ¿quién se hará cargo de las tarifas no es uno de los nuestros ¿verdad -que yo sepa no -dijo jencus -entonces ¿por qué tenemos que pagar averigüen a quién pertenece ¡qué pague su ciudad -¿y cómo quiere que lo averigüemos ¡dígamelo el capataz reflexionó su lengua comenzó a juguetear con la frondosa vegetación de su labio superior -entonces limitémonos a librarnos de él como ha dicho el patrullero -¡oiga -interrumpió terens ¿qué quiere decir con eso -lo mismo podría estar muerto -dijo el capataz sería un favor -¡no se puede matar a una persona viva -entonces diga usted qué se puede hacer -¿no podría hacerse cargo de él alguien del pueblo -¿y quién quiere que se haga cargo ¿lo aceptaría usted terens pasó por alto la actitud abiertamente insolente:

[close]

Tags

Other Publications

Jules Verne - El Dueño del Mundo

Jules Verne - El Dueño del Mundo


Tags: Jules Verne
Ray Bradbury - Crónicas Marcianas

Ray Bradbury - Crónicas Marcianas


Tags: mars, bradbury
Arthur C. Clarke - Las Arenas De Marte

Arthur C. Clarke - Las Arenas De Marte


Tags: Arthur Clarke, Marte
Bram Stocker - Dracula

Bram Stocker - Dracula


Tags: Dracula, Bram Stocker, vampire
La enciclopedia galactica

La enciclopedia galactica


Tags: asimov, enciclopedia

Comments

no comments yet

YOUBLISHER
About
What Others Say
Sitemap
Impressum

PUBLISHERS
Login
Signup
Tutorials
FAQ
Support

BUSINESS
Overview
Advertising
Support

DEVELOPERS
API

LEGAL
Report a Copyright Violation
Copyright FAQ
Terms of Use
Privacy Policy