prueba

 

Embed or link this publication

Popular Pages


p. 1



[close]

p. 2

el monje que vendiÓ su ferrari robin s sharma plaza janes editores s.a título original the monk wbo sold his ferrari traducción de pedro fontana sexta edición en u.s.a enero 2002 impreso en españa para mi hijo colby por hacerme pensar día a día en todo lo bueno de este mundo dios te bendiga agradecimientos el monje que vendió su ferrari ha sido un proyecto muy especial que ha visto la luz gracias al esfuerzo de gente también muy especial estoy profundamente agradecido a mi magnífico equipo de producción y a todos aquellos cuyo entusiasmo y energía han hecho posible que este libro sea una realidad en especial a mi familia de sharma leadership international vuestro compromiso y sentido del éxito me conmueve de veras gracias especiales a los millares de lectores de mi primer libro megaliving que tuvieron la bondad de escribirme y compartir sus historias de éxito o asistir a mis seminarios gracias por su apoyo y su cariño ustedes son la razón de que yo haga lo que hago a karen petherick por tus incansables esfuerzos para que este proyecto cumpliera los plazos previstos a mi amigo de la adolescencia john samson por tus perspicaces comentarios sobre el primer borrador y a mark klar y tammy y shareef isa por vuestra valiosa aportación al manuscrito a Úrsula kaczmarczyk del departamento de justicia por todo el apoyo a kathi dunn por el brillante diseño de la cubierta creía que nada podía superar a timeless wisdom for self-mastery me equivocaba a mark victor hansen rick frishman ken vegotsky bill oulton y cómo no a satya paul y krishna sharma y sobre todo a mis maravillosos padres shiv y shashi sharma que me han guiado y ayudado desde el primer día a mi leal y sabio hermano sanjay sharma y

[close]

p. 3

a su esposa susan a mi hija bianca por su presencia y a alka mi esposa y mejor amiga todos vosotros sois la luz que ilumina mi camino a iris tupholme claude primeau judy brunsek carol bonnett tom best y michaela cornell y el resto del extraordinario equipo de harper collins por su energía entusiasmo y fe en este libro gracias muy especiales a ed carson presidente de harper collins por ser el primero en ver el potencial de esta obra por creer en mí y por hacerlo posible la vida para mí no es una vela que se apaga es más bien una espléndida antorcha que sostengo en mis manos durante un momento y quiero que arda con la máxima claridad posible antes de entregarla a futuras generaciones george bernard shaw

[close]

p. 4

uno el despertar se derrumbó en mitad de una atestada sala de tribunal era uno de los más sobresalientes abogados procesales de este país era también un hombre tan conocido por los trajes italianos de tres mil dólares que vestían su bien alimentado cuerpo como por su extraordinaria carrera de éxitos profesionales yo me quedé allí de pie conmocionado por lo que acababa de ver el gran julián mantle se retorcía como un niño indefenso postrado en el suelo temblando tiritando y sudando como un maníaco a partir de ahí todo empezó a moverse como a cámara lenta «¡dios mío ­gritó su ayudante brindándonos con su emoción un cegador vislumbre de lo obvio­ julián está en apuros!» la jueza presa del pánico musitó alguna cosa en el teléfono privado que había hecho instalar por si surgía alguna emergencia en cuanto a mí me quedé allí parado sin saber qué hacer no te me mueras ahora hombre rogué es demasiado pronto para que te retires tú no mereces morir de esta forma el alguacil que antes había dado la impresión de estar embalsamado de pie dio un brinco y empezó a practicar al héroe caído la respiración asistida a su lado estaba la ayudante del abogado sus largos rizos rozaban la cara amoratada de julián ofreciéndole suaves palabras de ánimo palabras que él sin duda no podía oír yo había conocido a julián mantle hacía diecisiete años cuando uno de sus socios me contrató como interino durante el verano siendo yo estudiante de derecho por aquel entonces julián lo tenía todo era un brillante apuesto y temible abogado con delirios de grandeza julián era la joven estrella del bufete el gran hechicero todavía recuerdo una noche que estuve trabajando en la oficina y al pasar frente a su regio despacho divisé la cita que tenía enmarcada sobre su escritorio de roble macizo la frase pertenecía a winston churchill y evidenciaba qué clase de hombre era julián «estoy convencido de que en este día somos dueños de nuestro destino que la tarea que se nos ha impuesto no es superior a nuestras fuerzas que sus acometidas no están por encima de lo que soy capaz de soportar mientras tengamos fe en nuestra causa y una indeclinable voluntad de vencer la victoria estará a nuestro alcance.» julián fiel a su lema era un hombre duro dinámico y siempre dispuesto a trabajar dieciocho horas diarias para alcanzar el éxito que estaba convencido era su destino oí decir que su abuelo fue un destacado senador y su padre un reputado juez federal así pues venía de buena familia y grandes eran las expectativas que soportaban sus espaldas vestidas de armani pero he de admitir una cosa julián corría su propia carrera estaba resuelto a hacer las cosas a su modo y le encantaba lucirse el extravagante histrionismo de julián en los tribunales solía ser noticia de primera página los ricos y los famosos se arrimaban a él siempre que necesitaban los servicios de un soberbio estratega con un deje de agresividad sus actividades extracurriculares también eran conocidas las visitas nocturnas a los mejores restaurantes de la ciudad con despampanantes top-models las escaramuzas etílicas con la bulliciosa banda de brokers que él llamaba su «equipo de demolición» tomaron aires de leyenda entre sus colegas todavía no entiendo por qué me eligió a mí como ayudante para aquel sensacional caso de asesinato que él iba a defender durante ese verano aunque me había

[close]

p. 5

licenciado en la facultad de derecho de harvard su alma máter yo no era ni de lejos el mejor interino del bufete y en mi árbol genealógico no había el menor rastro de sangre azul mi padre se pasó la vida como guardia de seguridad en una sucursal bancaria tras una temporada en los marines mi madre creció anónimamente en el bronx el caso es que me prefirió a mí antes que a los que habían cabildeado calladamente para tener el privilegio de ser su factótum legal en lo que se acabó llamando «el no va más de los procesos por asesinato» julián dijo que le gustaba mi «avidez» ganamos el caso por supuesto y el ejecutivo que había sido acusado de matar brutalmente a su mujer estaba ahora en libertad dentro de lo que le permitía su desordenada conciencia claro está aquel verano recibí una suculenta educación fue mucho más que una clase sobre cómo plantear una duda razonable allí donde no la había eso podía hacerlo cualquier abogado que se preciara de tal fue más bien una lección sobre la psicología del triunfo y una rara oportunidad de ver a un maestro en acción yo me empapé de todo como una esponja por invitación de julián me quedé en el bufete en calidad de asociado y pronto iniciamos una amistad duradera admito que no era fácil trabajar con él ser su ayudante solía convertirse en un ejercicio de frustración lo que comportaba más de una pelea a gritos a altas horas de la noche o lo hacías a su modo o te quedabas en la calle julián no podía equivocarse nunca sin embargo bajo aquella irritable envoltura había una persona que se preocupaba de verdad por los demás aunque estuviera muy ocupado él siempre preguntaba por jenny la mujer a quien sigo llamando «mi prometida» pese a que nos casamos antes de que yo empezara a estudiar leyes al saber por otro interino que yo estaba pasando apuros económicos julián se ocupó de que me concedieran una generosa beca de estudios es verdad que le gustaba ser implacable con sus colegas pero jamás dejó de lado a un amigo el verdadero problema era que julián estaba obsesionado con su trabajo durante los primeros años justificaba su dilatado horario afirmando que lo hacía «por el bien del bufete» y que tenía previsto tomarse un mes de descanso «el próximo invierno» para irse a las islas caimán pero el tiempo pasaba y a medida que se extendía su fama de abogado brillante su cuota de trabajo no dejaba de aumentar los casos eran cada vez mayores y mejores y julián que era de los que nunca se amilanan continuó forzando la máquina en sus escasos momentos de tranquilidad reconocía que no era capaz de dormir más de dos horas seguidas sin despertar sintiéndose culpable de no estar trabajando en un caso pronto me di cuenta de que a julián le consumía la ambición necesitaba más prestigio más gloria más dinero sus éxitos como era de esperar fueron en aumento consiguió todo cuanto la mayoría de la gente puede desear una reputación profesional de campanillas con ingresos millonarios una mansión espectacular en el barrio preferido de los famosos un avión privado una casa de vacaciones en una isla tropical y su más preciada posesión un reluciente ferrari rojo aparcado en su camino particular pero yo sabía que las cosas no eran tan idílicas como parecía desde fuera si me percaté de las señales de una caída inminente fue no porque mi percepción fuera mayor que la del resto del bufete sino simplemente porque yo era quien pasaba más horas con él siempre estábamos juntos porque siempre estábamos trabajando y a un ritmo que no parecía menguar siempre había otro caso espectacular en perspectiva para julián los preparativos nunca eran suficientes ¿qué pasaría si el juez hacía tal o cual pregunta no lo quisiera dios ¿qué pasaría si nuestra investigación no era del todo perfecta ¿y si le sorprendían en mitad de la vista como al ciervo cegado por el resplandor de unos faros al final yo mismo

[close]

p. 6

me vi metido hasta el cuello en su mundo de trabajo Éramos dos esclavos del reloj metidos en la sexagesimocuarta planta de un monolito de acero y cristal mientras la gente cuerda estaba en casa con sus familias pensando que teníamos al mundo agarrado por la cola cegados por una ilusoria versión del éxito cuanto más tiempo pasaba con julián más me daba cuenta de que se estaba hundiendo progresivamente parecía tener un deseo de muerte nada le satisfacía al final su matrimonio fracasó ya no hablaba con su padre y aunque lo tenía todo aún no había encontrado lo que estaba buscando y eso se le notaba emocional física y espiritualmente a sus cincuenta y tres años julián tenía aspecto de septuagenario su rostro era un mar de arrugas un tributo nada glorioso a su implacable enfoque existencial en general y al tremendo estrés de su vida privada las cenas a altas horas de la noche en restaurantes franceses fumando gruesos habanos y bebiendo un cognac tras otro le habían dejado más que obeso se quejaba constantemente de que estaba enfermo y cansado de estar enfermo y cansado había perdido el sentido del humor y ya no parecía reírse nunca su carácter antaño entusiasta se había vuelto mortalmente taciturno creo que su vida había perdido el rumbo lo más triste quizá fue que julián había perdido también su pericia profesional así como antes asombraba a todos los presentes con sus elocuentes y herméticos alegatos ahora se demoraba horas hablando divagando sobre oscuros casos que poco o nada tenían que ver con el que se estaba viendo así como antes reaccionaba graciosamente a las objeciones del adversario ahora derrochaba un sarcasmo mordaz que ponía a prueba la paciencia de unos jueces que antes le consideraban un genio del derecho penal en otras palabras la chispa de julián había empezado a fallar no era sólo su frenético ritmo vital lo que le hacía candidato a una muerte prematura la cosa iba más allá parecía un asunto de cariz espiritual apenas pasaba un día sin que julián me dijese que ya no se apasionaba por su trabajo que se sentía rodeado de vacuidad decía que de joven había disfrutado con su trabajo pese a que se había visto abocado a ello por los intereses de su familia las complejidades de la ley y sus retos intelectuales le habían mantenido lleno de vigor la capacidad de la justicia para influir en los cambios sociales le había motivado e inspirado en aquel entonces él era más que un simple chico rico de connecticut se veía a sí mismo como un instrumento de la reforma social que podía utilizar su talento para ayudar a los demás esa visión dio sentido a su vida le daba un objetivo y estimulaba sus esperanzas en la caída de julián había algo más que una conexión oxidada con su modus vivendi antes de que yo empezara a trabajar en el bufete él había sufrido una gran tragedia algo realmente monstruoso le había sucedido según decía uno de sus socios pero no conseguí que nadie me lo contara incluso el viejo harding célebre por su locuacidad que pasaba más tiempo en el bar del ritz-carlton que en su amplio despacho dijo que había jurado guardar el secreto fuera éste cual fuese yo tenía la sospecha de que en cierto modo estaba contribuyendo al declive de julián sentía curiosidad por supuesto pero sobre todo quería ayudarle julián no sólo era mi mentor sino mi amigo y entonces ocurrió el ataque cardíaco devolvió a la tierra al divino julián mantle y lo asoció de nuevo a su calidad de mortal justo en medio de la sala número siete un lunes por la mañana la misma sala de tribunal donde él había ganado el «no va más de los procesos por asesinato».

[close]

p. 7

dos el visitante misterioso era una reunión urgente de todos los miembros del despacho mientras nos apretujábamos en la sala de juntas comprendí que el problema era grave el viejo harding fue el primero en dirigirse a la asamblea ­me temo que tengo muy malas noticias julián mantle sufrió un ataque ayer mientras presentaba el caso air atlantic ante el tribunal ahora se encuentra en la unidad de cuidados intensivos pero los médicos me han dicho que su estado se ha estabilizado y que se recuperará sin embargo julián ha tomado una decisión que todos ustedes deben saber ha decidido abandonar el bufete y renunciar al ejercicio de su profesión ya no volverá a trabajar con nosotros me quedé de una pieza sabía que julián tenía sus problemas pero jamás pensé que pudiera dejarlo además y después de todo lo que habíamos pasado pensé que hubiera debido tener la cortesía de decírmelo en persona ni siquiera dejó que fuera a verle al hospital cada vez que yo me presentaba allí las enfermeras me decían que estaba durmiendo y que no se le podía molestar tampoco aceptó mis llamadas posiblemente yo le recordaba la vida que él deseaba olvidar en fin una cosa sí tengo clara aquello me dolió todo eso sucedió hace unos tres años lo último que supe de julián fue que se había ido a la india en no sé qué expedición le dijo a uno de los socios del bufete que deseaba simplificar su vida y que «necesitaba respuestas» que confiaba encontrar en ese místico país había vendido su residencia su avión y su isla había vendido incluso el ferrari ¿julián mantle metido a yogui me dije qué caprichosos son los designios de la ley en esos tres años pasé de ser un joven leguleyo sobrecargado de trabajo a convertirme en un hastiado y algo cínico abogado más mayor jenny y yo teníamos una familia al final yo también empecé a buscar un sentido a mi vida creo que todo vino por tener hijos fueron ellos quienes cambiaron mi manera de ver el mundo mi padre lo expresó mejor cuando dijo «john cuando estés a las puertas de la muerte seguro que no desearás haber pasado más tiempo en la oficina.» así que empecé a quedarme más horas en casa decidido a iniciar una vida decente si bien más ordinaria me hice socio del rotary club e iba a jugar al golf todos los sábados para tener contentos a mis clientes y colegas pero debo decir que en mis momentos de tranquilidad pensaba a menudo en julián y me preguntaba qué habría sido de él después de nuestra inesperada separación tal vez estaría viviendo en la india un lugar tan grande y diverso que hasta un alma inquieta como la suya podía encontrar allí un hogar ¿o estaría haciendo senderismo en nepal ¿buceando en las islas caimán había una cosa segura julián no había vuelto a ejercer nadie había recibido una postal suya desde que partiera hacia su exilio voluntario las primeras respuestas a algunas de mis preguntas llegaron hace cosa de dos meses yo acababa de reunirme con el último cliente de un día espantoso cuando genevieve mi talentosa ayudante se asomó a la puerta de mi pequeño y bien amueblado despacho ­tienes una visita john dice que es urgente y que no se irá hasta que hable contigo.

[close]

p. 8

­estoy con un pie fuera genevieve ­repliqué con impaciencia­ voy a comer un bocado antes de terminar el informe hamilton no me queda tiempo para recibir a nadie más dile que concierte una cita como todo el mundo y si te causa problemas llama a los de seguridad ­es que dice que es muy importante no piensa aceptar una negativa por un momento pensé en llamar yo mismo a seguridad pero al comprender que podía tratarse de alguien en apuros asumí una postura más tolerante ­está bien dile que pase a lo mejor me interesa y todo la puerta de mi despacho se abrió lentamente cuando por fin se abrió por completo vi a un hombre risueño de unos treinta y cinco años era alto delgado y musculoso e irradiaba vitalidad y energía me recordó a aquellos chicos perfectos con los que yo iba a la facultad hijos de familias perfectas con casas perfectas y coches perfectos pero el visitante tenía algo más que aspecto saludable y juvenil una apacibilidad latente le daba un aire casi divino y los ojos unos ojos penetrantes y azules que me traspasaron otro abogado de primera que viene a quitarme el puesto pensé para mí pero bueno ¿por qué se queda ahí parado mirándome espero que la mujer que defendí en el caso de divorcio que gané la semana pasada no fuera su esposa tal vez no estaría de más llamar a seguridad el joven siguió mirándome tal como buda habría hecho con su pupilo favorito tras un largo momento de incómodo silencio el sujeto habló con un tono sorprendentemente perentorio ­¿es así como tratas a tus visitas john incluso a quienes te enseñaron todo cuanto sabes sobre la ciencia del éxito en una sala de tribunal ojalá me hubiera guardado mis secretos profesionales ­dijo esbozando una sonrisa una extraña sensación me cosquilleó en el estómago inmediatamente reconocí aquella voz como de miel el corazón me dio un vuelco ­¿julián ¿eres tú ¡no me lo puedo creer la sonora carcajada del visitante confirmó mis sospechas el hombre que tenía ante mí no era otro que el añorado yogui de la india julián mantle me asombró su increíble transformación la tez espectral la tos crónica y los ojos inermes de mi ex colega habían desaparecido ya no tenía aspecto de viejo ni esa expresión enfermiza que se había convertido en su distintivo todo lo contrario aquel hombre parecía gozar de perfecta salud y su rostro sin arrugas estaba radiante tenía la mirada clara una ventana perfecta a su extraordinaria vitalidad más sorprendente aún era la serenidad que rezumaba por todos sus poros mirándole desde mi butaca me sentí totalmente en paz julián ya no era el ansioso abogado de primera categoría que trabajaba en un bufete de campanillas no este hombre era un juvenil vital y risueño modelo de cambio.

[close]

p. 9

tres la milagrosa transformación de julián mantle yo no salía de mi asombro ¿cómo podía alguien que sólo unos años atrás parecía un viejo verse ahora tan enérgico y tan vivo me pregunté con callada incredulidad ¿alguna droga mágica le había permitido beber de la fuente de la juventud ¿cuál era la causa de este extraordinario cambio de personalidad fue julián quien habló primero me dijo que el mundo hiper-competitivo de la abogacía se había cobrado su precio no sólo física y emocionalmente sino también en lo espiritual el ritmo trepidante y las incesantes exigencias del trabajo le habían agotado por completo admitió que igual que su cuerpo se venía abajo su mente había perdido brillo el infarto no fue sino un síntoma de un problema más hondo la presión constante y el extenuante trabajo de un abogado de primera categoría habían destruido asimismo su más importante ­y quizá más humana­ cualidad su espíritu cuando su médico le planteó el ultimátum de renunciar a la abogacía o renunciar a la vida julián creyó ver una oportunidad de oro de reavivar el fuego interior que había conocido de joven un fuego que había ido extinguiéndose a medida que el derecho pasó de ser un placer a volverse un negocio julián se entusiasmó visiblemente al explicar cómo había vendido todas sus posesiones materiales antes de partir rumbo a la india un país cuya cultura ancestral y tradición mística le habían fascinado siempre viajó de aldea en aldea a veces a pie otras en tren aprendiendo nuevas costumbres contemplando paisajes eternos y amando cada vez más aquel pueblo que irradiaba calidez bondad y una perspectiva refrescante sobre el verdadero significado de la vida incluso los más desposeídos abrían su casa ­y su corazón­ a aquel cauteloso visitante de occidente a medida que pasaban las semanas en aquel prodigioso entorno julián empezó a sentirse nuevamente vivo quizá por primera vez desde que era niño pronto recuperó su curiosidad innata y su chispa creativa así como su entusiasmo y sus ganas de vivir empezó a sentirse más jovial y sereno y recuperó algo más la risa aunque julián había disfrutado hasta el último minuto de su estancia en aquel exótico país dijo también que su viaje fue algo más que unas meras vacaciones para despejar una mente sobrecargada describió su temporada en la india como «una odisea personal del yo» confiándome que estaba dispuesto a descubrir quién era realmente y qué sentido tenía su vida antes de que fuera demasiado tarde para ello su máxima prioridad era seguir el ejemplo de la enorme reserva de sabiduría aportada por aquella cultura y vivir un vida más plena esclarecida y gratificante ­no quiero pasarme de original john pero fue como si hubiera recibido una orden interior algo que me decía que debía iniciar un viaje espiritual a fin de reavivar esa chispa que había perdido ­dijo julián­ fueron años muy liberadores cuanto más exploraba más oía hablar de unos monjes hindúes que habían sobrepasado la centena monjes que pese a su avanzada edad conservaban toda su energía vitalidad y juventud cuanto más viajaba más cosas sabía de yoguis longevos que habían conseguido dominar el arte del control mental y el despertar espiritual y cuantas más cosas veía más ansiaba comprender la dinámica que se escondía tras aquellos milagros humanos confiando en aplicar su filosofía a su propia vida durante las primeras etapas del viaje julián buscó a conocidos y respetados profesores me dijo que todos sin excepción le recibieron con los brazos y los

[close]

p. 10

corazones abiertos compartiendo con él todos los conocimientos que habían absorbido en sus largas vidas de callada contemplación sobre los más sublimes temas relacionados con la existencia julián trató de describir la belleza de los templos antiguos esparcidos por el místico paisaje de la india edificios que parecían leales guardianes de la sabiduría de los tiempos dijo también que le emocionó la sacralidad de aquellos lugares ­fue una época mágica john yo que era un leguleyo viejo y cansado que lo había vendido todo desde mi rolex hasta mi caballo de carreras había metido lo poco que me quedaba en una mochila que se convertiría en mi único acompañante mientras me imbuía de las eternas tradiciones de oriente ­¿te costó dejarlo ­pregunté incapaz de contener mi curiosidad ­en realidad fue muy fácil la decisión de renunciar a la abogacía y a todas mis posesiones terrenas me pareció natural albert camus dijo una vez que «la verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente» pues bien eso hice yo sabía que necesitaba cambiar así que decidí escuchar a mi corazón y hacerlo por todo lo alto mi vida se volvió mucho más sencilla y plena en cuanto dejé atrás el bagaje de mi pasado tan pronto prescindí de los grandes placeres de la vida empecé a disfrutar de los pequeños como ver un cielo estrellado al claro de luna o empaparme de sol en una gloriosa mañana de verano además la india es un lugar tan estimulante intelectualmente que apenas pensé en lo que había dejado atrás estos encuentros iniciales con los sabios y eruditos de esa cultura exótica no proporcionaron pese a ser intrigantes el saber que julián ansiaba la enseñanzas que él buscaba para cambiar su vida le rehuyeron en esa primera parte de su odisea el primer paso real no llegó hasta que julián llevaba siete meses en la india fue estando en cachemira un místico estado que parece dormir al pie de la cordillera del himalaya cuando tuvo la suerte de conocer al yogui krishnan aquel hombre frágil de cabeza rapada también había sido abogado en su «anterior reencarnación» como solía decir con una sonrisa poblada de dientes harto del ritmo febril que caracteriza la vida en la moderna nueva delhi también él renunció a sus posesiones para retirarse a un mundo de extrema sencillez convertido en cuidador del templo de la aldea krishnan dijo que había llegado a conocerse a sí mismo y a saber cuál era su meta en la vida ­estaba cansado de que mi vida fuera como unas maniobras militares ­le dijo a julián­ me di cuenta de que mi misión es servir a los demás y contribuir de algún modo a hacer de este mundo un lugar mejor ahora vivo para dar paso los días y las noches en el templo viviendo de forma austera pero gratificante comparto mis logros con todo aquel que acude a rezar no soy más que un hombre que ha encontrado su alma julián contó su historia a aquel ex abogado le habló de su vida de privilegios de su avidez de riquezas y su obsesión por el trabajo reveló con gran emoción su lucha interior y la crisis espiritual que había experimentado cuando la brillante luz de su vida empezó a fluctuar al viento de una vida disipada ­yo también he recorrido ese camino amigo mío yo también he sentido ese mismo dolor pero he aprendido que todo sucede por alguna razón ­le dijo el yogui krishnan­ todo suceso tiene un porqué y toda adversidad nos enseña una lección he comprendido que el fracaso sea personal profesional o incluso espiritual es necesario para la expansión de la persona aporta un crecimiento interior y un sinfín de recompensas psíquicas nunca lamentes tu pasado acéptalo como el maestro que es.

[close]

p. 11

tras oír estas palabras julián sintió un gran alborozo quizá había encontrado en el yogui krishnan al mentor que andaba buscando ¿quién mejor que otro ex abogado que gracias a su propia odisea espiritual había hallado una vida plena para enseñarle los secretos de una existencia llena de equilibrio y satisfacción ­necesito tu ayuda krishnan necesito aprender a construir una vida de plenitud ­será un honor ayudarte en lo que pueda ­se ofreció el yogui­ pero ¿puedo hacerte una sugerencia ­por supuesto ­desde que estoy al cuidado de este templo he oído hablar mucho de un grupo de sabios que vive en las cumbres del himalaya dice la leyenda que han descubierto una especie de sistema para mejorar profundamente la vida de cualquier persona y no me refiero sólo en el plano físico se supone que es un conjunto holístico e integrado de principios y técnicas imperecederos para liberar el potencial de la mente el cuerpo y el alma julián estaba fascinado aquello parecía perfecto ­¿y dónde viven esos monjes ­nadie lo sabe y yo ya soy demasiado viejo para iniciar su búsqueda pero te diré una cosa amigo mío muchos han tratado de encontrarlos y muchos han fracasado con trágicas consecuencias las cumbres del himalaya son muy traicioneras incluso los escaladores más avezados son impotentes ante sus estragos naturales pero si lo que buscas son las llaves de oro de la salud la felicidad y la realización interior yo no tengo ese saber ellos sí julián que no se rinde fácilmente presionó al yogui ­¿estás seguro de que no sabes dónde viven ­lo único que puedo decirte es que la gente de esta aldea los conoce como los grandes sabios de sivana en su mitología sivana significa «oasis de esclarecimiento» estos monjes son venerados como si fueran divinos por constitución e influencia si supiera dónde encontrarlos estaría obligado a decírtelo pero sinceramente no lo sé de hecho no lo sabe nadie a la mañana siguiente cuando los primeros rayos del sol empezaron a bailar en el horizonte julián se puso en camino hacia la tierra perdida de sivana al principio pensó en contratar a un sherpa para que le ayudara en su ascensión pero por algún motivo su instinto le dijo que aquel viaje debería hacerlo solo y así quizá por primera vez en su vida prescindió de los grilletes de la razón y decidió confiar en su intuición se sentía más seguro así de alguna manera sabía que encontraría lo que estaba buscando así pues con celo misionero inició su escalada los primeros días no presentaron dificultad a veces encontraba a alguno de los alegres lugareños del pueblo de más abajo caminando por un sendero en busca quizá de madera para tallar o del santuario que aquel lugar ofrecía a quienes se atrevían a aventurarse tan cerca del cielo otras veces caminaba solo empleando el tiempo para reflexionar sobre dónde había estado a lo largo de su vida y hacia dónde se dirigía ahora el pueblo no era ya más que un puntito en aquel maravilloso lienzo de esplendor natural la majestuosidad de los picos nevados del himalaya hizo que su corazón latiera más deprisa dejándole temporalmente sin aliento julián se sintió uno con el entorno esa clase de relación que dos viejos amigos pueden disfrutar después de

[close]

p. 12

muchos años de escuchar los mutuos pensamientos y de reírse los chistes el aire puro de la montaña despejó su mente y dio vigor a su espíritu después de haber dado la vuelta al mundo en varias ocasiones julián creía haberlo visto todo pero jamás había contemplado tanta belleza aquel momento mágico fue como un exquisito tributo a la sinfonía de la naturaleza se sintió a la vez alborozado jubiloso y despreocupado y fue allí con la humanidad a sus pies cuando julián se aventuró a salir de la cómoda envoltura de lo ordinario para iniciar su exploración del reino de lo extraordinario ­todavía recuerdo las palabras que me pasaban por la mente ­dijo julián­ pensé que en definitiva la vida consiste en tomar opciones el destino de cada uno de nosotros depende de las opciones que tomamos y yo estaba seguro de que había tomado la correcta sabía que mi vida no volvería a ser igual y que algo fascinante quizá incluso milagroso estaba a punto de sucederme fue un despertar sorprendente mientras julián escalaba las enrarecidas regiones del himalaya empezó a sentirse nervioso ­pero fue un nerviosismo positivo como el que sentía en un baile de gala o justo antes de empezar un caso excitante y los fotógrafos me perseguían por la escalinata de los tribunales y aunque no contaba con un guía ni con un mapa de la zona el camino estaba claro y un estrecho sendero me fue llevando montaña arriba hacia los confines de aquella región fue como si tuviera una especie de brújula interior que me iba empujando hacia mi destino creo que no hubiera podido detenerme aunque lo hubiera querido ­julián estaba entusiasmado sus palabras brotaban como un torrente dos días más siguió la ruta que esperaba podía llevarlo a sivana y en ese tiempo pensó en su vida pasada aunque se sentía liberado del estrés y la tensión que caracterizaran su antiguo mundo se preguntaba en cambio si podría pasar el resto de su vida sin el reto intelectual que su profesión le había deparado desde que saliera de la facultad en harvard sus pensamientos vagaron después a su suntuoso despacho en un resplandeciente rascacielos del centro y a la idílica casa de veraneo que había vendido por una miseria pensó en los viejos amigos con que frecuentaba los mejores restaurantes pensó también en su preciado ferrari y en la sensación que le daba poner el motor en marcha y sentirse al mando de un poderoso vehículo mientras se adentraba más y más en aquel místico paraje sus reflexiones sobre el pasado se vieron interrumpidas por las maravillas que veía fue mientras meditaba sobre la belleza de la naturaleza cuando algo sorprendente sucedió por el rabillo del ojo vio una figura vestida extrañamente con una larga y ondulante túnica roja coronada por una capucha azul oscuro caminando un poco más adelante a julián le sobresaltó ver a alguien más en aquel lugar remoto al que había llegado tras siete agotadores días como se hallaba a muchos kilómetros de toda civilización y aún no estaba seguro de que sivana fuera un destino encontrable gritó a su compañero de escalada la figura no sólo no respondió sino que apretó el paso sin siquiera mirarlo al poco rato el misterioso viajero echó a correr su túnica roja flameando graciosamente a su espalda ­¡por favor amigo necesito ayuda para llegar a sivana ­gritó julián­ llevo siete días caminando con poca comida y agua ¡creo que me he perdido la figura se detuvo bruscamente julián se aproximó con cautela mientras el otro permanecía inmóvil y en silencio julián no pudo verle el rostro bajo la capucha pero le impactó el contenido de la pequeña cesta que sostenía dentro había una

[close]

p. 13

colección de las flores más delicadas y bellas que julián había visto jamás la figura abrazó su cesta a medida que julián se aproximaba como para demostrar su gran amor por aquellas flores y su desconfianza hacia aquel occidental tan corriente en aquel paraje como el rocío en el desierto julián miró al viajero con curiosidad un rayo de sol le reveló que la cara que se ocultaba bajo la amplia capucha era de hombre pero julián jamás había visto un hombre igual aunque tenía por lo menos la misma edad que él sus rasgos dejaron a julián como hechizado y le obligaron a quedarse mirándolo una eternidad el hombre tenía ojos de gato tan penetrantes que julián se vio obligado a desviar la vista su tez de color oliváceo era lisa y flexible su cuerpo parecía fuerte y vigoroso y aunque sus manos delataban que no era joven irradiaba tal juventud y vitalidad que julián se quedó hipnotizado como el niño cuando ve actuar por primera vez a un prestidigitador debe de ser uno de los grandes sabios de sivana pensó julián casi sin poder contener su alegría ­me llamo julián mantle he venido a aprender de los sabios de sivana ¿sabes dónde podría encontrarlos ­preguntó el hombre miró pensativo al cansado visitante de un país lejano su serenidad y su paz le daban un aspecto angelical luego habló en voz muy baja casi susurrando ­¿para qué buscas a esos sabios amigo presintiendo que efectivamente había dado con uno de los místicos monjes que a tantos habían eludido antes julián le abrió su corazón y le contó su odisea habló al viajero de su vida pasada y de la crisis espiritual que había tenido el precio en salud y energía que había debido pagar a cambio de las fugaces recompensas que le deparaba la práctica de la abogacía habló de que había cambiado la riqueza del alma por una voluminosa cuenta bancaria y de la ilusoria gratificación de su estilo de vida «vive deprisa muere joven» y le contó sus viajes por la mística india y su encuentro con el yogui krishnan aquel abogado de nueva delhi que también había renunciado a su profesión en la esperanza de hallar la armonía interior y una paz duradera el viajero permaneció quieto y en silencio no volvió a hablar hasta que julián mencionó su ardoroso y casi obsesivo deseo de adquirir los antiguos principios de la sabiduría y el esclarecimiento poniendo un brazo sobre el hombro de julián dijo suavemente ­si de verdad tienes un deseo sincero de aprender esa sabiduría entonces es mi deber ayudarte soy en efecto uno de esos sabios en busca de los cuales has recorrido tan largo camino eres la primera persona que nos encuentra desde hace muchos años enhorabuena admiro tu tenacidad como abogado debiste ser muy bueno hizo una pausa como si no estuviera seguro y luego prosiguió ­si quieres puedes venir como invitado mío a nuestro templo se halla en una parte escondida de esta región montañosa pero aún quedan varias horas de camino mis hermanos te recibirán con los brazos abiertos trabajaremos juntos para enseñarte los principios y prácticas que nuestros antepasados nos han transmitido a través de los siglos »antes de llevarte a nuestro mundo y compartir nuestros conocimientos para llenar tu vida de alegría fuerza y determinación debo pedirte que prometas una cosa.

[close]

p. 14

cuando hayas aprendido las verdades eternas deberás regresar a tu país y hacer partícipes de esta sabiduría a cuantos la necesiten aunque aquí en estas montañas mágicas estamos aislados no se nos escapa el trance por el que atraviesa tu mundo la gente buena está perdiendo el rumbo debes darles la esperanza que se merecen es más debes darles las herramientas para que se cumplan sus sueños es todo lo que pido julián aceptó de inmediato las condiciones del sabio y prometió que llevaría el precioso mensaje a occidente mientras los dos seguían ascendiendo hacia el pueblo perdido de sivana el sol indio empezó a ponerse un gran círculo rojo que poco a poco se dejaba vencer por un sueño mágico tras el largo y agotador día julián me dijo que nunca ha olvidado la majestuosidad de aquel momento cuando andaba en compañía de un monje por quien sentía una especie de amor fraternal rumbo a un lugar lleno de maravillas y misterios ­fue sin duda el momento más memorable de mi vida ­me confió julián siempre había creído que la vida se reducía a unos cuantos momentos clave Éste fue uno de ellos en el fondo de su alma tuvo la certeza de que era el primer momento del resto de su vida una vida que pronto iba a ser mucho más de lo que nunca había sido.

[close]

p. 15

cuatro encuentro mágico con los sabios de sivana tras andar durante horas por intrincados caminos y sendas herbosas los dos viajeros llegaron a un verde y exuberante valle en uno de sus lados los picos del himalaya ofrecían su protección como soldados castigados por la intemperie que guardaran el lugar donde descansaban sus generales al otro lado había un espeso bosque de pinos tributo natural a esta tierra de fantasía el sabio miró a julián y sonrió ­bienvenido al nirvana de sivana descendieron por otro camino y se adentraron en el bosque que formaba el lecho del valle el olor a pino y a sándalo impregnaba el aire fresco y límpido de la montaña julián que ahora iba descalzo para aliviar sus doloridos pies notó la caricia del musgo húmedo le sorprendió ver vistosas orquídeas y otras flores hermosas bailando entre la arboleda como si se deleitaran en el esplendor de aquel retazo diminuto de paraíso julián oyó voces en la distancia voces suaves y agradables al oído se limitó a seguir al sabio sin decir nada tras quince minutos de caminata llegaron a un claro lo que vio entonces fue algo que ni siquiera el mundano y difícilmente impresionable julián mantle podía haber imaginado una aldea hecha exclusivamente de lo que parecían rosas en mitad del poblado había un pequeño templo como los que julián había visto en sus viajes a tailandia y nepal pero éste estaba hecho de flores rojas blancas y rosas unidas mediante largas tiras de cordel multicolor y ramitas las pequeñas chozas que punteaban el espacio circundante parecían las austeras casas de los sabios también estaba hechas de rosas julián se quedó sin habla en cuanto a los monjes que vivían en la aldea julián vio que se parecían a su compañero de viaje quien ahora le dijo que se llamaba yogui raman explicó que era el más viejo de los sabios de sivana y el líder del grupo los pobladores de aquella colonia de cuento de hadas tenían un aspecto extraordinariamente juvenil y se movían con gracia y aplomo ninguno de ellos hablaba prefiriendo respetar la tranquilidad del lugar realizando sus tareas en silencio los hombres que parecían sólo una decena llevaban la misma túnica roja que el yogui raman y sonrieron serenamente a julián cuando hicieron su entrada en la aldea todos se veían apacibles sanos y satisfechos fue como si las tensiones que tantas víctimas se cobran en nuestro mundo no tuviesen acceso a aquella cumbre de serenidad aunque habían transcurrido muchos años desde que vieran una cara nueva por última vez aquellos sabios fueron comedidos en su recibimiento ofreciendo una ligera reverencia a modo de saludo las mujeres eran igualmente impresionantes con sus ondulantes saris de seda rosa y los lotos blancos que adornaban sus negros cabellos iban de un lado a otro con sorprendente agilidad sin embargo no se trataba del ajetreo frenético que invade nuestra sociedad aquí todo parecía fácil y alegre algunas trabajaban dentro del templo haciendo preparativos para lo que parecía una fiesta otras acarreaban leña y tapices ricamente bordados la actividad era general todo el mundo parecía feliz.

[close]

Comments

no comments yet

YOUBLISHER
About
What Others Say
Sitemap
Impressum

PUBLISHERS
Login
Signup
Tutorials
FAQ
Support

BUSINESS
Overview
Advertising
Support

DEVELOPERS
API

LEGAL
Report a Copyright Violation
Copyright FAQ
Terms of Use
Privacy Policy