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george r.r martin tormenta de espadas i canción de hielo y fuego 3 gigamesh
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título original a storm of swords primera edición mayo del 2005 © 2000 george r.r martin mapas james sinclair símbolos heráldicos virginia norey traducción del inglés © 2005 cristina macía ilustración de cubierta © 2005 corominas derechos reservados en lengua castellana © 2005 alejo cuervo editor ediciones gigamesh c ausias march 26 desp 44 08010 barcelona fotomecánica e impresión ino reproducciones s.a ctra de castellón km 3,8 polígono miguel servet nave 13 50013 zaragoza isbn 84-96208-24-9 isbn obra completa 84-96208-08-7 depósito legal z-911-2005 printed on acid-free paper impreso en papel libre de ácido printed in spain impreso en españa 2
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presentaciÓn para desgracia de muchos no hay mejor veredicto para un libro que el respaldo masivo de los lectores ya sean presentes o futuros si son presentes el libro será un triunfo del marketing o del boca a boca si son futuros un clásico george r.r martin pertenece a la estirpe más noble de novelista el que cuenta grandes historias que son al mismo tiempo historias grandes en estas últimas décadas post-heroicas desde el fin de la segunda guerra mundial la intelligentsia literaria no simpatiza con la épica ni con los personajes de ánimo expansivo sino con la lírica y la introspección por lo que las grandes historias/historias grandes han quedado relegadas a la cajonera del tiempo o horror de los horrores a las estanterías de los best-sellers el paisaje interior desolado yermo sustituyó años ha a las grandiosas llanuras del western o a las montañas y valles y los mares infinitos de la aventura pero la situación está cambiando los libros de martin han recibido hasta el momento el doble veredicto de los lectores pasados y presentes que eran los presentes y futuros hace años muerte de la luz un potente condensado de narrativa desgarrada y aventura en bruto es un clásico desde hace años mientras que una canción para lya o sueño del fevre son referentes difícilmente eludibles de esta nueva primavera de la literatura de géneros fantasía terror que vivimos en la actualidad frutos de la pluma de un escritor tan dotado para la estructura como poco proclive a veleidades de estilo juguetonas o gratuitas y es que en la obra de martin todo es estructura más que pasión de la que también anda sobrado de ahí que tarde tanto en completar cada tomo de esta saga canción de hielo y fuego para irritación de lectores que calman su hambre en enrevesadas discusiones en foros y listas de correo en internet a pesar de que cada libro ronda las mil páginas ninguna de ellas parece estar de más y si bien es cierto que martin se recrea en las peripecias como gancho principal para el lector no lo es menos que sería difícil prescindir de alguna de ellas sin que el conjunto se resintiese leí el primer tomo de canción de hielo y fuego llevado por la curiosidad y por el entusiasmo de luis g prado de bibliópolis alejo cuervo y Álex vidal de gigamesh ninguno de ellos simpatiza con las sagas de fantasía de corte seudomedieval que inundan las librerías de todo el mundo así que era más que probable que aquellos tomos de aspecto imponente ¿quién tiene ánimo hoy en día para comenzar una historia que previsiblemente superará las siete mil páginas de extensión escondiesen algo muy valioso y vaya si lo escondían ¿cuál es la clave del éxito de martin es difícil de explicar creo que se basa en primer lugar en su habilidad para aplicar a la fantasía las reglas del folletín más desprejuiciado y mejor construido ese tipo de narración que agarra al lector del cuello y le corta la respiración lo hace partícipe de un mundo tridimensional y multicolor y espolea su complicidad con los imposibles que salpican la trama además al haber optado por la sucesión de puntos de vista para hacer avanzar la acción martin permite la identificación de los lectores con alguno de sus múltiples personajes protagonistas un recurso no por populista menos eficaz pero canción de hielo y fuego no es sólo un folletín sino también y esto es fundamental una novela histórica de aventuras situada paradojas en un universo 3
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imaginario es difícil expresar la alegría que sentí cuando el propio martin recomendó en su página web la lectura de la también monumental saga sobre la roma republicana de colleen mccullough cuya inicial y magnífica entrega es el primer hombre de roma y es que ése fue el primer referente claro que se me vino a la cabeza cuando sólo llevaba unas cincuenta páginas de juego de tronos que da inicio a la llegada del invierno a poniente el segundo fue bernard cornwell la serie del señor de la guerra en particular y en general la nueva hornada de escritores de novela histórica que comparten con canción de hielo y fuego el gusto por la brutalidad y la absoluta falta de escrúpulos a la hora de eliminar personajes a priori fundamentales para el desarrollo de la historia por supuesto al cóctel hay que añadir algunos elementos del mundo real como la inspiración más o menos directa en la guerra de las dos rosas que enfrentó a los lancaster y los york por la hegemonía en la muy compleja inglaterra del siglo xv la propia casa de lancaster había sufrido un enfrentamiento interno entre facciones rivales años antes del estallido de ese conflicto combinación ganadora pues intriga política aventura personajes ambiguos guiados por ambiciones y pasiones incontroladas un poco más de magia en cada volumen lo que parece vaticinar una explosión pirotécnica hacia el final de la serie grandes batallas duelos y muertes impredecibles el invierno que se acerca y la presencia creciente de una amenaza ante la que la única defensa es la gigantesca muralla en el norte custodiada por un diminuto contingente de soldados monje ¿quién puede pedir más yo no desde luego soy súbdito de poniente desde hace años alberto cairo 4
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para phyllis que me hizo meter los dragones 5
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si los ladrillos no están bien hechos las paredes se caen lo que estoy construyendo aquí es una pared enorme por lo que necesito montones de ladrillos por suerte conozco a muchos que los fabrican así como a toda clase de personas útiles una vez más mi agradecimiento para esos buenos amigos que con tanta gentileza pusieron a mi disposición sus conocimientos y en algunos casos hasta sus libros para que mis ladrillos fueran sólidos y de buena calidad a mi archimaestre sage walker al capitán de los constructores carl keim y a melinda snodgrass mi caballeriza mayor y como siempre a parris 6
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nota sobre la cronologÍa canción de hielo y fuego se cuenta a través de los ojos de personajes que se encuentran a veces separados por centenares o quizá miles de leguas algunos capítulos abarcan un día otros nada más que una hora y los hay que se prolongan durante una quincena un mes o medio año con semejante estructura la narración no puede ser estrictamente secuencial a veces ocurren cosas importantes simultáneamente a miles de leguas de distancia en el caso del volumen que tiene ahora en sus manos el lector debe tener en cuenta que los capítulos iniciales de tormenta de espadas no son exactamente la continuación de los de choque de reyes sino más bien se superponen a ellos comienzo con la narración de algunos de los hechos que ocurrían en el puño de los primeros hombres en aguasdulces en harrenhal y en el tridente mientras tenía lugar la batalla del aguasnegras en desembarco del rey y durante los días inmediatamente posteriores a la misma george r r martin 7
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prÓlogo el día era gris hacía un frío glacial y los perros se negaban a seguir el rastro la enorme perra negra había olfateado una vez las huellas del oso había retrocedido y había trotado de vuelta a la jauría con el rabo entre las patas los perros se apiñaban en la ribera del río con gesto triste mientras el viento los sacudía el propio chett notaba cómo el viento le atravesaba varias capas de lana negra y cuero endurecido hacía demasiado frío tanto para los hombres como para las bestias pero allí estaban torció la boca y casi pudo notar cómo los forúnculos que le cubrían las mejillas y el cuello enrojecían de rabia «tendría que estar a salvo en el muro cuidando de los condenados cuervos y encendiendo hogueras para el viejo maestre aemon.» el bastardo jon nieve era quien le había quitado todo aquello él y su amigo el gordo de sam tarly por culpa de ellos estaba congelándose las pelotas con una jauría de sabuesos en lo más profundo del bosque encantado por los siete infiernos dio un feroz tirón a la traílla para que los perros le prestaran atención buscad cabrones esa huella es de un oso ¿queréis carne o no ¡encontradlo pero los perros gimotearon y se limitaron a estrechar filas chett hizo chasquear el látigo corto sobre las cabezas de los animales y la perra negra le enseñó los dientes la carne de perro sabe tan bien como la de oso la amenazó el aliento se le congelaba a cada palabra lark de las hermanas estaba de pie con los brazos cruzados sobre el pecho y las manos metidas bajo las axilas llevaba guantes negros de lana pero siempre se quejaba de que se le congelaban los dedos hace demasiado frío para cazar dijo que le den por culo a ese oso no vale la pena que nos helemos por él no podemos volver con las manos vacías lark gruñó paul el pequeño a través del bigote color castaño que le cubría casi toda la cara al lord comandante no le va a hacer ninguna gracia bajo la aplastada nariz de dogo del hombretón había hielo allí donde se le congelaban los mocos una mano enorme dentro de un grueso guante de piel agarraba firmemente el asta de una lanza que le den por culo al viejo oso también dijo el de las hermanas un hombre flaco de cara huesuda y ojos nerviosos mormont estará muerto antes de que amanezca ¿no lo recordáis ¿a quién le importa lo que le haga gracia o se la deje de hacer paul el pequeño parpadeó con sus ojillos negros «puede que se le haya olvidado» pensó chett era tan estúpido como para olvidarse de casi cualquier cosa ¿por qué tenemos que matar al viejo oso ¿por qué no nos limitamos a irnos y lo dejamos en paz ¿crees que él nos dejaría en paz preguntó lark nos daría caza ¿quieres que te den caza cabeza de chorlito no dijo paul el pequeño no eso no no 8
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entonces ¿lo matarás preguntó lark sí el hombretón clavó el extremo del asta de la lanza en la orilla congelada lo mataré no nos tiene que dar caza yo insisto en que tenemos que matar a todos los oficiales dijo el de las hermanas volviéndose hacia chett y sacando las manos de las axilas ya lo hemos discutido replicó chett que estaba harto de aquello el viejo oso tiene que morir así como blane de la torre sombría grubbs y aethan también mala suerte que les haya tocado el turno de guardia dywen y bannen para que no nos persigan y ser cerdi para que no envíe cuervos eso es todo los mataremos en silencio mientras duermen un solo grito y seremos pasto para los gusanos todos y cada uno de nosotros tenía los forúnculos rojos de ira cumplid vuestra parte y ocupaos de que vuestros primos cumplan la suya y paul a ver si se te mete en la cabeza es la tercera guardia no la segunda no te olvides la tercera guardia dijo el hombretón a través del bigote y el moco congelado piesligeros y yo me acuerdo chett aquella noche no habría luna y habían organizado las guardias para que ocho de sus cómplices estuvieran de centinelas mientras otros dos custodiaban los caballos las circunstancias no podían ser mejores además los salvajes iban a caerles encima cualquier día y antes de que llegara ese momento chett tenía toda la intención de estar bien lejos de allí tenía la intención de vivir trescientos hermanos juramentados de la guardia de la noche habían cabalgado hacia el norte doscientos del castillo negro y otros cien de la torre sombría era la mayor expedición que se recordaba casi la tercera parte de los efectivos de la guardia su objetivo era encontrar a ben stark a ser waymar royce y a los demás exploradores que habían desaparecido y descubrir el motivo por el que los salvajes estaban abandonando sus asentamientos y no se encontraban más cerca de stark y royce que cuando dejaron atrás el muro pero habían averiguado adónde se habían ido todos los salvajes bien arriba a las gélidas alturas de los colmillos helados aquellas montañas dejadas de la mano de los dioses por chett se podían quedar allí hasta el final de los tiempos que no se le reventaría ni un forúnculo pero no habían iniciado el descenso por el curso del agualechosa chett levantó la vista y lo vio las orillas rocosas del río estaban cubiertas de hielo y sus aguas blancuzcas fluían inagotables desde los colmillos helados y mance rayder y sus salvajes seguían el mismo cauce thoren smallwood había vuelto tres días atrás a galope tendido mientras informaba al viejo oso de lo que habían visto sus exploradores uno de sus hombres kedge ojoblanco se lo contó a los demás están todavía en lo alto de las laderas dijo kedge mientras se calentaba las manos al fuego pero vienen harma cabeza de perro esa ramera con la cara picada de viruelas encabeza la vanguardia goady se acercó sigilosamente a su campamento y la vio junto a una hoguera el tonto de tumberjon quería abatirla de un flechazo pero smallwood tuvo más sentido común ¿cuántos crees tú que son dijo chett al tiempo que escupía en el suelo muchos muchísimos veinte treinta mil te puedes imaginar que no nos quedamos allí para contarlos harma tenía unos quinientos en la vanguardia todos a caballo los hombres sentados en torno a la hoguera intercambiaron miradas de preocupación ya era muy raro encontrar a una docena de salvajes a caballo así que a quinientos smallwood nos mandó a bannen y a mí a rodear a la vanguardia para echar un vistazo al grueso de las fuerzas prosiguió kedge no tenían fin se mueven 9
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despacio como un río congelado cinco seis kilómetros por día y no parece que quieran regresar a sus aldeas más de la mitad eran mujeres y niños y llevaban su ganado por delante cabras ovejas y hasta uros que tiran de trineos van cargados con pacas de pieles y tiras de carne jaulas de pollos mantequeras y ruecas para hilar todas sus malditas pertenencias las mulas y los pequeños caballos de tiro llevan tanta carga encima que parece se les va a partir el espinazo igual que a las mujeres ¿y siguen el curso del agualechosa preguntó lark de las hermanas ¿no te lo he dicho ya el agualechosa los llevaría a las proximidades del puño de los primeros hombres el antiquísimo fuerte circular donde la guardia de la noche había montado su campamento cualquier persona con una pizca de sentido común se daría cuenta de que había llegado el momento de abandonar la misión y regresar al muro el viejo oso había reforzado el puño con estacas zanjas y espinos pero aquello no serviría de nada contra semejante ejército si se quedaban allí los engullirían y arrollarían y thoren smallwood quería atacar donnel hill el suave era el escudero de ser mallador locke y la noche anterior smallwood había visitado la tienda de campaña de locke ser mallador opinaba lo mismo que el anciano ser ottyn wythers e instaba a regresar al muro pero smallwood quería convencerlo de lo contrario ese rey-más-allá-del-muro no nos buscará nunca tan al norte eso había dicho según el relato de donnel el suave y ese enorme ejército suyo no es más que una horda que se arrastra llena de bocas inútiles que no saben por qué extremo se coge una espada sólo con un golpe se les acabarían las ganas de pelear y huirían aullando a sus guaridas para quedarse allí los próximos cincuenta años «trescientos contra treinta mil.» para chett aquello era sencillamente una locura y el hecho de que ser mallador se dejara convencer era una locura incluso mayor y los dos juntos estaban a punto de convencer al viejo oso si esperamos demasiado podemos perder esta oportunidad quizá no se nos vuelva a presentar le decía smallwood a todo el que quisiera oírlo somos el escudo que protege los reinos de los hombres objetaba ser ottyn wythers no se tira el escudo sin una buena razón en un combate a espada replicaba thoren smallwood la mejor defensa es la estocada rápida que aniquila al enemigo no encogerse tras un escudo sin embargo el mando no estaba en manos de smallwood ni de wythers el comandante era lord mormont que esperaba a sus otros exploradores a jarman buckwell y los hombres que habían ascendido por la escalera del gigante y a qhorin mediamano y jon nieve que habían ido a tantear el paso aullante sin embargo buckwell y el mediamano tardaban en regresar «lo más probable es que estén muertos chett se imaginó a jon nieve tirado en la cima de una montaña azul y congelado con la lanza de un salvaje clavada en su culo de bastardo la idea lo hizo sonreír espero que también hayan matado a su lobo de mierda.» ahí no hay ningún oso decidió de forma repentina es una huella vieja nada más volvemos al puño se giró con presteza para regresar y los perros estuvieron a punto de hacerlo caer quizá creían que les iban a dar de comer chett no pudo contener la risa durante tres días no los había alimentado para que estuvieran hambrientos y feroces aquella noche antes de escaparse al abrigo de la oscuridad los dejaría sueltos entre los caballos después de que donnel el suave y karl el patizambo cortaran las riendas «habrá perros enfurecidos y caballos aterrorizados por todo el puño correrán entre las hogueras saltarán la muralla circular y derribarán las tiendas de campaña.» 10
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con toda aquella confusión pasarían horas antes de que alguien se diera cuenta de que faltaban catorce hermanos lark hubiera querido llevarse al doble pero ¿qué se podía esperar de un estúpido con un aliento que apestaba a pescado como el de las hermanas una palabra en el oído equivocado y antes de que uno se dé cuenta ha perdido la cabeza no catorce era un buen número suficientes para lo que tenía que hacer pero no tantos como para que no pudieran guardar el secreto chett había reclutado personalmente a casi todos paul el pequeño era uno de ellos el hombre más fuerte del muro aunque fuera también más lento que un caracol muerto en cierta ocasión le había partido la espalda a un salvaje de un abrazo también tenían con ellos al daga a quien apodaban así por su arma preferida y al hombrecito gris al que los hermanos llamaban piesligeros quien en su juventud había violado a un centenar de mujeres y se jactaba de que ninguna lo había visto ni oído antes de que se la metiera hasta el fondo chett había preparado el plan Él era el listo había sido el mayordomo del viejo maestre aemon durante cuatro años hasta que el bastardo de jon nieve lo desplazó para que su puesto lo ocupara el cerdo grasiento de su amiguito cuando aquella noche diera muerte a sam tarly tenía planeado susurrarle al oído «dale recuerdos de mi parte a lord nieve» lo haría un instante antes de cortarle la garganta para que la sangre saliera a borbotones entre todas aquellas capas de sebo chett conocía a los cuervos por lo que no tendría el menor problema con ellos no más que con tarly un toque con el cuchillo y aquel miserable se mearía en los calzones y se pondría a implorar por su vida «que implore no le servirá de nada.» tras rajarle la garganta abriría las jaulas y espantaría a los pájaros para que no llegara ningún mensaje al muro piesligeros y paul el pequeño matarían al viejo oso el daga se ocuparía de blane y lark y sus primos silenciarían a bannen y al viejo dywen para que no pudieran seguirles el rastro llevaban dos semanas acumulando alimentos y donnel el suave junto con karl el patizambo tendrían listos los caballos una vez muerto mormont el mando pasaría a manos de ser ottyn wythers un hombre viejo agotado y con problemas de salud «antes de que se ponga el sol estará huyendo en dirección al muro y no mandará a nadie en nuestra persecución.» los perros tiraron de él mientras se abrían camino entre los árboles chett divisó el puño que asomaba allá arriba entre la vegetación el día era tan oscuro que el viejo oso había ordenado encender las antorchas ardían sobre la muralla circular formando una enorme circunferencia que coronaba la cima de la abrupta colina rocosa los tres hombres cruzaron un arroyuelo el agua estaba espantosamente fría y en la superficie flotaban placas de hielo iré hacia la costa les confió lark de las hermanas con mis primos nos haremos una nave y pondremos proa de regreso a las hermanas «y allí sabrán que sois desertores y os cortarán vuestras estúpidas cabezas» pensó chett una vez pronunciado el juramento no había manera de abandonar la guardia de la noche en cualquier rincón de los siete reinos lo atrapaban a uno y lo mataban ollo lophand hablaba de regresar navegando a tyrosh donde según aseguraba los hombres no perdían las manos por cometer algún robo honrado ni los enviaban a congelarse de por vida a tierras lejanas si los encontraban en el lecho con la esposa de algún caballero chett había valorado la posibilidad de ir con él pero no conocía la lengua apocada y afeminada de aquel lugar y ¿qué haría él en tyrosh no se podía decir que tuviera ningún oficio pues había crecido en pantano de la bruja su padre se había pasado la vida escarbando en campos ajenos y recogiendo sanguijuelas se desnudaba hasta quedar sólo con un grueso taparrabos de cuero y vadeaba las aguas turbias cuando salía estaba totalmente cubierto de bichos desde las tetillas hasta los 11
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tobillos a veces hacía que chett lo ayudara a arrancarse las sanguijuelas en una ocasión una de las sabandijas se le pegó a la palma de la mano y él asqueado la reventó contra un muro su padre le pegó hasta hacerle sangre los maestres compraban las sanguijuelas a penique la docena lark podía volver a su casa si quería igual que el jodido tyroshi pero chett no ya había visto demasiadas veces el maldito pantano de la bruja no necesitaba volver a verlo jamás le había gustado el aspecto del torreón de craster craster vivía allí arriba como un señor ¿por qué no podía él hacer lo mismo eso sí que estaría bien chett el hijo del de las sanguijuelas convertido en un señor con un torreón su blasón podía ser una docena de sanguijuelas sobre campo rosa ¿y por qué contentarse con ser un señor quizá debiera erigirse en rey «mance rayder comenzó siendo cuervo yo podría ser rey igual que él y tener varias esposas.» craster tenía diecinueve sin contar las jóvenes las hijas que todavía no se había llevado al lecho la mitad de esas esposas eran tan viejas y feas como craster pero eso no le importaba chett pondría a las más viejas a trabajar para él a cocinar limpiar recoger zanahorias y cebar cerdos mientras las más jóvenes le calentaban la cama y le parían hijos craster no pondría la menor objeción sobre todo después de que paul el pequeño le diera un abrazo las únicas mujeres que chett había conocido eran las putas a quienes había pagado en villa topo cuando era más joven a las chicas del pueblo les bastaba echar una mirada a su rostro lleno de forúnculos y espinillas para volver la cara con asco la peor era aquella guarra de bessa se abría de piernas para todos los chicos del pantano de la bruja por lo que había pensado que por qué no lo iba a hacer también para él hasta se pasó una mañana recogiendo flores silvestres pues había oído decir que le gustaban pero ella se le había reído en la cara y le había dicho que antes se metería en la cama con las sanguijuelas de su padre que con él dejó de reírse cuando le clavó el cuchillo la expresión de su rostro le gustó por lo que sacó la hoja afilada y se la volvió a clavar cuando lo atraparon cerca de sietecauces el viejo lord walder frey ni siquiera se molestó en asistir personalmente al juicio envió a uno de sus bastardos a walder ríos y lo siguiente que supo chett era que iba de camino hacia el muro con aquel demonio hediondo de yoren como pago por un momento de placer le habían quitado la vida entera pero estaba decidido a recuperarla y de paso a quedarse con las mujeres de craster «ese viejo salvaje tenía razón si quieres que una mujer sea tu esposa tómala nada de darle flores silvestres para que no te mire los granos.» chett no tenía la intención de cometer por segunda vez el mismo error todo iba a salir bien se prometió por enésima vez «siempre que podamos escapar sin contratiempos ser ottyn se dirigiría al sur a la torre sombría el camino más corto hacia el muro no se ocupará de nosotros no sería propio de wythers lo único que quiere es regresar sano y salvo seguro que thoren smallwood insistiría en atacar pero ser ottyn era extremadamente cauteloso y estaría al mando de todos modos eso no importa cuando nos hayamos largado smallwood puede atacar a quien le plazca ¿qué más da si ninguno de ellos regresa al muro nadie vendrá en nuestra búsqueda pensarán que hemos muerto con los demás.» no se le había ocurrido antes esa idea y por un momento lo tentó pero tendrían que matar a ser ottyn y también a ser mallador locke para que smallwood asumiera el mando y esos dos estaban siempre bien protegidos de día y de noche no el riesgo era excesivo chett ¿qué hacemos con el pájaro preguntó paul el pequeño mientras avanzaban por un sendero rocoso entre centinelas y pinos soldado 12
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¿de qué pájaro de mierda hablas lo que menos necesitaba en aquel momento era un cabeza de chorlito preocupado por un pájaro del cuervo del viejo oso dijo paul el pequeño si lo matamos ¿quién va a darle de comer a su pájaro ¿y a quién coño le importa si quieres mata también al pájaro no quiero hacer daño a ningún pájaro dijo el hombretón pero es un pájaro que habla ¿y si cuenta qué hicimos lark de las hermanas se echó a reír paul el pequeño tienes la mollera más dura que la muralla de un castillo se burló cállate no digas eso dijo paul amenazador paul intervino chett antes de que el hombretón se enfadara del todo cuando encuentren al anciano tirado en un charco de sangre con la garganta abierta no les hará falta ningún pájaro para saber que alguien lo mató eso es verdad aceptó paul el pequeño tras meditar aquello un instante ¿puedo quedarme con el pájaro me gusta mucho ese pájaro todo tuyo dijo chett sólo para hacerlo callar si nos entra hambre siempre nos lo podemos comer sugirió lark más vale que no se te ocurra comerte a mi pájaro lark dijo paul el pequeño cabreado de nuevo más te vale chett alcanzó a oír voces entre los árboles cerrad el pico de una puta vez ya estamos casi en el puño salieron muy cerca de la ladera oeste de la colina y la rodearon hacia el sur donde la cuesta era menos empinada cerca del linde del bosque una docena de hombres se entrenaba con los arcos habían tallado figuras en los troncos de los árboles y les disparaban flechas mirad dijo lark un cerdo con un arco el arquero más cercano era ser cerdi en persona el gordo que le había quitado su puesto junto al maestre aemon le bastó ver a samwell tarly para enfurecerse la mejor vida que había conocido fue cuando trabajó como mayordomo del maestre aemon el anciano ciego no era muy exigente además clydas se ocupaba de la mayor parte de sus necesidades los deberes de chett eran sencillos limpiar la pajarera encender las chimeneas preparar alguna comida y aemon no le había pegado nunca «se cree que puede llegar y echarme porque es de noble cuna y sabe leer pues a lo mejor le digo que me lea el cuchillo antes de que le abra la garganta con él.» vosotros seguid les dijo a los demás yo quiero ver esto los perros tiraban ansiosos por irse con ellos en busca de la comida que creían que los esperaba en la cima chett dio un puntapié a la perra y eso los tranquilizó hasta cierto punto observó desde los árboles cómo el gordo luchaba con un arco largo tan alto como él con la cara de bollo fruncida por la concentración clavadas en la tierra frente a él había tres flechas tarly colocó una en la cuerda tensó el arco mantuvo la tensión un instante mientras trataba de apuntar y soltó la flecha desapareció entre la vegetación chett soltó una carcajada entre complacido y asqueado no habrá quien encuentre esa flecha y me echarán la culpa a mí dijo edd tollett el sombrío escudero de pelo gris al que todos llamaban edd el penas siempre que se pierde algo me miran a mí desde aquella vez que perdí mi caballo como si hubiera podido evitarlo era blanco y estaba nevando ¿qué querían el viento le ha desviado la flecha dijo grenn otro de los amigos de lord nieve trata de mantener firme el arco sam 13
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pesa mucho se quejó el chico obeso pero disparó la segunda flecha de la misma manera pasó muy alto atravesando las ramas a unos tres metros por encima del blanco creo que has acertado a una hoja de ese árbol dijo edd el penas el otoño ya llega a toda velocidad no hace falta que lo ayudes suspiró y todos sabemos qué viene después del otoño dioses qué frío tengo dispara tu última flecha samwell creo que se me está congelando la lengua y se me pega al paladar ser cerdi bajó el arco y chett pensó que iba a ponerse a berrear es muy difícil coloca la flecha tensa y dispara dijo grenn ¡venga obediente el chico obeso cogió de la tierra su última flecha la colocó en el arco largo tensó y disparó lo hizo con celeridad sin bizquear al apuntar como había hecho las dos ocasiones anteriores la flecha se clavó en la parte inferior del pecho de la silueta del árbol y se quedó allí oscilando le he dado ser cerdi parecía asombrado grenn ¿has visto ¡mira edd le he dado yo diría que entre las costillas anunció grenn ¿lo he matado quizá le habrías pinchado un pulmón si lo tuviera pero como norma general los árboles no tienen pulmones concluyó tollett al tiempo que se encogía de hombros retiró el arco de manos de sam y añadió he visto tiros peores míos inclusive ser cerdi estaba radiante al mirarlo cualquiera habría dicho que había hecho algo importante pero cuando vio a chett con los perros la sonrisa se le desvaneció de la cara le has dado a un árbol dijo chett veremos cómo disparas cuando se trate de los hombres de mance rayder no van a quedarse ahí con los brazos abiertos y las hojas susurrando de eso nada irán hacia ti y te gritarán en la cara y estoy seguro de que te mearás en los calzones uno de ellos te clavará un hacha entre esos ojitos de cerdo lo último que oirás será el ruido sordo que hará al entrarte en el cráneo el chico obeso estaba temblando edd el penas le puso una mano en el hombro hermano dijo con solemnidad sólo porque a ti te haya pasado eso no quiere decir que a sam le vaya a suceder lo mismo ¿a qué te refieres tollett lo del hacha que te clavaron en el cráneo ¿es verdad que la mitad de los sesos se te quedaron esparcidos por el suelo y tus perros se los comieron grenn un patán corpulento se echó a reír y hasta samwell tarly sonrió débilmente chett dio una patada al perro más cercano tiró de las traíllas y comenzó a ascender la colina «sonríe todo lo que quieras ser cerdi veremos quién ríe esta noche su único deseo era tener tiempo para matar también a tollett un idiota agorero con cara de caballo eso es lo que es.» el ascenso era abrupto hasta en esa ladera del puño la que tenía menos pendiente a medio camino los perros comenzaron a ladrar y tirar de él creyendo que pronto comerían en lugar de eso les hizo probar sus botas y un chasquido del látigo fue la respuesta al animal enorme y feo que le lanzó un mordisco tan pronto como los ató fue a presentar su informe había huellas como dijo gigante informó a mormont delante de su gran tienda negra pero los perros no pudieron encontrar el rastro era río abajo quizá se tratara de huellas antiguas 14
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qué lástima el lord comandante mormont tenía la cabeza calva y una gran barba gris y enmarañada y su voz denotaba el mismo cansancio que su aspecto nos hubiera venido bien un buen trozo de carne fresca carne carne carne repitió el cuervo de su hombro ladeando la cabeza «podríamos hacer un guiso con los condenados perros pensó chett pero mantuvo la boca cerrada hasta que el viejo oso le dio permiso para retirarse y ésta ha sido la última vez que he tenido que inclinar la cabeza ante ése» pensó para sus adentros con satisfacción le parecía que hacía cada vez más frío aunque hubiera jurado que era imposible los perros se acurrucaron lastimeros sobre el duro cieno congelado y chett se sintió tentado a meterse entre ellos se limitó a cubrirse la parte inferior del rostro con una bufanda negra de lana dejando libre un pequeño espacio para la boca descubrió que si se movía entraba un poco en calor por lo que hizo un lento recorrido por el perímetro con un mazo de hojamarga compartiendo una o dos mascadas con los hermanos negros que estaban de guardia mientras escuchaba lo que le contaban ninguno de los hombres del turno de día entraba en sus planes de todos modos creyó que no le iría mal tener cierta idea de lo que pensaban lo que pensaban básicamente era que hacía un frío de mil demonios a medida que las sombras se alargaban se levantaba el viento cuando pasaba entre las piedras de la muralla circular emitía un sonido agudo y débil odio ese sonido dijo el pequeño gigante es como un bebé en el bosque que gime pidiendo leche cuando terminó el recorrido y volvió donde estaban los perros vio a lark que lo esperaba los oficiales están otra vez en la tienda del viejo oso discutiendo algo con mucho interés a eso se dedican sí dijo chett todos son de noble cuna todos menos blane y se emborrachan con palabras en lugar de con vino el imbécil descerebrado sigue hablando del pájaro lo alertó lark se le había acercado y miraba en torno suyo para cerciorarse de que no había nadie cerca ahora pregunta si hemos guardado algo de grano para el maldito bicho es un cuervo replicó chett come cadáveres ¿el suyo quizá preguntó lark con una mueca «o el tuyo.» a chett le parecía que necesitaban más al hombrón que a lark deja de preocuparte por paul el pequeño haz tu parte él hará la suya cuando logró liberarse del de las hermanas el crepúsculo avanzaba entre los árboles y se sentó a afilar su espada con los guantes puestos era un trabajo durísimo pero no tenía la menor intención de quitárselos hacía tanto frío que el tonto que tocara acero con las manos desnudas perdería un trozo de piel los perros gimotearon cuando el sol se puso les echó agua y maldiciones falta media noche para que podáis disfrutar de vuestro festín ya le llegaba el olor de la cena dywen estaba delante del fuego donde cocinaban cuando chett recibió un pedazo de pan y una escudilla de sopa de tocino y judías de manos de hake el cocinero el bosque está demasiado silencioso decía el viejo forestal no hay ranas junto a ese río ni búhos en la noche no había oído nunca un bosque más muerto que éste esos dientes tuyos suenan bastante muertos dijo hake dywen entrechocó los dientes de madera tampoco hay lobos antes había pero han desaparecido ¿adónde creéis que se habrán ido 15
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