The Dead Zone - Stephen King

 

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stephen king la zona muerta

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traducción de eduardo goligorsky la zona .muerta emecÉ editores título original the dead zone copyright © 1979 by stephen king publicada mediante convenio con new american library © emecé editores s.a 1985 alsina 2062 ­ buenos aires argentina primera edición en offset 8.000 ejemplares impreso en compañía impresora argentina s.a alsina 2041149 buenos aires julio de 1985 impreso en la argentina ­ printed in argentina queda hecho el depósito que previene la ley 11.723 i.s.b.n 950­04­0461­3 8.582

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esto es para owen te quiero viejo oso

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nota del autor esta es una obra de ficción todos los protagonistas son imaginarios puesto que la novela tiene como telón de fondo la historia de la última década es posible que el lector reconozca a determinados personajes de la vida real que desempeñaron sus papeles en los años setenta espero que ninguno de estos personajes aparezca desfigurado en new hampshire no existe un tercer distrito electoral y en maine no existe ninguna ciudad que se llame castle rock la lección de lectura de chuck chatsworth ha sido extraída de fire brain de max brand cuya primera edición norteamericana fue publicada por dodd mead and company inc.

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prólogo 1 cuando terminó sus estudios universitarios john smith había olvidado por completo la fea caída que había sufrido en el hielo en aquel día de enero de 1953 en verdad le habría resultado difícil recordarlo cuando terminó la escuela primaria y su madre y su padre nunca se enteraron de que se había producido estaban patinando en un tramo despejado del estanque runaround en durham los niños mayores jugaban al hockey con viejos palos remendados y utilizaban como metas un par de cestos de patatas los críos más pequeños se entretenían como han venido haciéndolo desde tiempos inmemoriales arqueando cómicamente los tobillos hacia dentro y hacia afuera resollando en la atmósfera helada a ocho grados bajo cero en un ángulo del tramo despejado dos neumáticos ardían despidiendo abundante hollín y unos pocos padres permanecían sentados en las inmediaciones vigilando a sus chicos la época de los quitanieves todavía estaba lejos y la diversión invernal aún consistía en ejercitar el cuerpo y no un motor de gasolina johnny había bajado de su casa situada un poco más allá del límite de pownal con los patines colgados al hombro a sus siete años era un patinador bastante diestro todavía no estaba en condiciones de participar en los partidos de hockey de los niños mayores pero podía describir círculos alrededor de la mayoría de los otros críos de su edad que hacían girar constantemente los brazos para conservar el equilibrio o caían despatarrados sobre sus asentaderas en ese momento patinaba lentamente por el perímetro exterior del tramo despejado lamentando no poder deslizarse hacia atrás como timmy benedix mientras escuchaba cómo el hielo retumbaba y crujía misteriosamente más adelante bajo la capa de nieve y mientras escuchaba también los gritos de los jugadores de hockey el traqueteo de un camión cargado de madera que cruzaba el puente rumbo a u s gypsum en lisbon falls el murmullo de la

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conversación de los adultos se sentía muy feliz de estar vivo en ese frío y hermoso día de invierno no tenía ningún problema nada lo inquietaba no deseaba nada excepto poder patinar hacia atrás como timmy benedix pasó patinando junto al fuego y vio que dos o tres de los adultos hacían circular una botella de licor ­¡dame un trago ­le gritó a chuck spier que estaba abrigado con una gruesa camisa de leñador y unos pantalones de franela verde para la nieve chuck le sonrió ­lárgate de aquí mocoso oigo que tu madre te está llamando johnny smith el crío de seis años también sonrió y se alejó patinando y vio que timmy benedix en persona se acercaba cuesta abajo seguido por su padre por el lado de la pista que correspondía a la carretera ­¡timmy ­exclamó­ ¡mira esto se volvió y empezó a patinar desmañadamente hacia atrás sin darse cuenta de ello se estaba introduciendo en la pista de hockey ­¡eh renacuajo ­gritó alguien­ ¡quítate de en medio johnny no lo oyó ¡lo estaba logrando ¡patinaba hacia atrás había encontrado el ritmo repentinamente consistía en una especie de balanceo de las piernas bajó la vista fascinado para observar lo que hacían sus piernas el disco de hockey de los niños mayores viejo y maltrecho y lleno de muescas en los bordes pasó zumbando junto a él sin dejarse ver uno de los jugadores que no era un gran patinador lo estaba siguiendo con una arremetida ciega frontal chuck spier previó lo que iba a ocurrir se puso en pie y vociferó ­¡johnny ¡cuidado john levantó la cabeza y a continuación el mal patinador lo embistió a toda velocidad con sus ochenta kilos johnny salió despedido con los brazos estirados una fracción de segundo después su cabeza golpeó contra el hielo y se sumergió en una bruma negra bruma negra hielo negro bruma negra hielo negro negro negro.

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le dijeron que se había desvanecido de lo único que estaba realmente seguro era de que se le había ocurrido esa extraña idea reiterativa y de que súbitamente había visto un círculo de caras inclinadas sobre él jugadores de hockey asustados adultos preocupados críos curiosos timmy benedix sonreía con una mueca burlona chuck spier lo estaba sosteniendo ­hielo negro negro ­¿qué dices ­preguntó chuck­ johnny ¿te encuentras bien te diste un porrazo tremendo ­negro ­respondió johnny con voz gutural­ hielo negro no volveré a saltarlo chuck chuck miró en torno un poco asustado y después nuevamente en dirección a johnny palpó el bulto que se estaba formando sobre la frente del niño ­lo siento ­dijo el jugador torpe­ ni siquiera lo vi los críos tienen prohibida la entrada en la pista así lo estipulan las reglas­.paseó su mirada insegura sobre quienes lo rodeaban buscando apoyo ­johnny ­insistió chuck no le gustaba la expresión de los ojos de johnny oscuros y lejanos distantes y fríos­ ¿te encuentras bien ­no volveré a saltarlo ­contestó johnny sin tener conciencia de lo que decía pensando sólo en el hielo el hielo negro­ la explosión el ácido ­¿crees que debemos llevarlo al médico ­le preguntó chuck a bill gendron­ no sabe lo que dice ­dale un minuto para que se reponga ­aconsejó bill le dieron un minuto y a johnny se le despejaron las ideas ­estoy bien ­murmuró­ dejen que me levante timmy benedix seguía ostentando su mueca burlona el muy maldito johnny resolvió darle una lección antes del fin de semana daría vueltas patinando alrededor de timmy hacia atrás y adelante ­ven a sentarte un rato junto al fuego ­dijo chuck­ te diste un porrazo tremendo johnny se dejó guiar hasta la fogata el olor del caucho derretido era fuerte y

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penetrante y le revolvió un poco el estómago le dolía la cabeza tanteó con curiosidad el chichón que tenía sobre el ojo izquierdo le pareció que la protuberancia medía un kilómetro de altura ­¿recuerdas quién eres y todo lo demás ­inquirió bill ­sí claro que sí estoy bien ­¿cómo se llaman tu padre y tu madre ­herb y vera herb y vera smith bill y chuck intercambiaron una mirada y se encogieron de hombros ­creo que se encuentra bien ­comentó chuck y entonces repitió por tercera vez­ pero recibió un porrazo tremendo ¿no es cierto qué barbaridad ­así son los críos manifestó bill miró con ternura a sus mellizas de ocho años que patinaban cogidas de la mano y después otra vez a johnny­ si hubiera sido un adulto probablemente el golpe le habría matado ­no si hubiera sido polaco ­replicó chuck y los dos se ,echaron a reír la botella de bushmill empezó a circular nuevamente diez minutos más tarde johnny estaba de vuelta en el hielo el dolor de cabeza ya había empezado a amainar y el chichón resaltaba sobre su frente como una extraña marca grabada a fuego cuando volvió a su casa para almorzar la alegría de haber aprendido a patinar hacia atrás le había hecho olvidar la caída y el desvanecimiento ­¡válgame dios ­­exclamó vera smith cuando le vio ¿cómo te has hecho eso ­me caí ­respondió johnny y comenzó a sorber su sopa de tomate campbell s ­¿te sientes bien john ­preguntó su madre palpándole delicadamente ­por supuesto mamá y eso era cierto si se exceptuaban las pesadillas esporádicas que tuvo durante más o menos un mes las pesadillas y la propensión a experimentar de cuando en cuando una fuerte modorra a determinadas horas del día en que nunca había estado somnoliento antes y esto cesó aproximadamente cuando cesaron las pesadillas.

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estaba en perfectas condiciones a mediados de febrero chuck spier se levantó una mañana y descubrió que la batería de su viejo de soto modelo 48 estaba descargada trató de cargarla con el camión de su granja cuando estaba ciñendo la segunda grapa a la batería del de soto ésta le estalló en la cara salpicándosela con esquirlas y ácido corrosivo chuck perdió un ojo vera comentó que sólo por la gracia divina no había perdido los dos johnny pensó que se trataba de una tragedia atroz y acompañó a su padre cuando éste fue a visitar a chuck en el lewiston general hospital una semana después del accidente johnny experimentó una fuerte emoción cuando vio al corpulento chuck postrado en la cama del hospital con un aspecto extrañamente consumido y enjuto y esa noche soñó que era él quien estaba postrado allí de vez en cuando en los años subsiguientes johnny tuvo algunas premoniciones ­sabía cuál sería el próximo disco que propalaría la radio antes de que el disc jockey lo pusiera y cosas por el estilo­ pero nunca las asoció con el accidente que había sufrido en el hielo para entonces ya lo había olvidado y las premoniciones no eran nunca muy asombrosas ni tampoco muy frecuentes nada muy sorprendente ocurrió hasta la noche de la feria del condado y de la máscara antes del segundo accidente más tarde pensó en eso a menudo el episodio de la rueda de la fortuna se produjo antes del segundo accidente como una advertencia de su propia infancia 2 durante aquel verano de 1955 el viajante de comercio recorrió incansablemente nebraska y iowa de un lado a otro bajo el sol quemante iba al volante de un mercury sedán modelo 53 que ya había recorrido más de cien mil kilómetros las válvulas del mercury empezaban a producir un marcado resuello el viajante era un hombre robusto que aún tenía el aspecto de un muchacho del

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medio oeste alimentado con maíz y en aquel verano de 1955 sólo cuatro meses después de la quiebra de su empresa de pintura de casas situada en omaha greg stillson tenía apenas veintidós años el maletero y el asiento posterior del mercury estaban repletos de cajas y las cajas estaban repletas de libros la mayoría de éstos eran ejemplares de la biblia los había de todas las formas y tamaños el producto básico era la american truth way bible ilustrada con dieciséis láminas a color pegada con cola de aviación a un dólar sesenta y nueve capaz de resistir por lo menos diez meses sin desencuadernarse luego había un libro de bolsillo más humilde el american truth way new testament a sesenta y cinco centavos sin láminas a color pero con las palabras de nuestro señor jesucristo impresas en rojo y para los grandes despilfarradores llevaba la american truth way de luxe word of god a diecinueve dólares noventa y cinco encuadernada en una imitación de cuero blanco con un vale para grabar en oro el nombre del propietario de la cubierta veinticuatro láminas a color y una sección en el medio para anotar nacimientos bodas y defunciones y la de luxe word of god duraba hasta dos años sin desencuadernarse también había una caja de libros en rústica titulados america the truth way the communist jewish conspiracy against our united states o sea «la conspiración judeo-comunista contra nuestros estados unidos» greg ganaba más con este libro de bolsillo impreso en papel muy económico que con todas las biblias su texto explicaba detalladamente cómo los rothschild los roosevelt y los greenblatt se estaban apoderando de la economía y el gobierno norteamericanos contenía gráficos que demostraban que los judíos estaban directamente asociados con el eje comunista-marxistaleninista-trotskista y a través de éste con el anticristo en persona no hacía mucho que había terminado la era del maccarthysmo en washington la estrella de joe mccarthy aún no había llegado a su ocaso en el medio oeste y a margaret chase smith de maine la llamaban «la perra» por su famosa declaración de conciencia la clientela rural y agrícola de greg stillson parecía tener un interés morboso no sólo en el material sobre el comunismo sino

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también en la idea de que los judíos dominaban el mundo en ese momento greg giró por el polvoriento camino particular de una granja situada a unos treinta kilómetros al oeste de ames en iowa tenía aspecto de estar desierta clausurada ­con las persianas bajas y las puertas del granero cerradas­ pero no podías estar seguro de nada si no probabas antes este lema le había dado buenos resultados a greg stillson en los aproximadamente dos años transcurridos desde que él y su madre se habían mudado de oklahoma a omaha el negocio de la pintura de casas no había sido muy lucrativo pero él había necesitado quitarse por un tiempo de la boca el sabor de jesús con perdón de la pequeña blasfemia sin embargo ahora volvía al terruño aunque esta vez no como predicador u organizador de ceremonias evangélicas primitivas y le consolaba un poco el hecho de haber dejado por fin las milagrerías abrió la portezuela del auto y cuando pisó el polvo del camino particular vio salir del granero un amenazador perrazo de campo con las orejas gachas soltó una andanada de ladridos ­hola chucho ­dijo greg por lo bajo con voz grata pero sonora a los veintidós años ya tenía la voz de un experto hipnotizador de multitudes el perro no respondió a la cordialidad de su voz siguió avanzando descomunal y torvo con la idea fija de almorzarse a un viajante de comercio greg volvió a sentarse en el auto cerró la portezuela y pulsó dos veces el claxon el sudor le chorreaba por la cara y hacía virar el traje de hilo blanco a un color gris oscuro en las manchas circulares de las axilas y en el árbol ramificado que le trepaba por la espalda volvió a pulsar el claxon pero no obtuvo respuesta los palurdos habían montado en su international harvester o en su studebaker y se habían ido a la ciudad greg sonrió en lugar de poner la marcha atrás y retroceder por el camino particular tanteó el asiento posterior y empuñó un pulverizador de insecticida que no estaba cargado con flit sino con amoníaco greg tiró del émbolo y se apeó nuevamente sonriendo mansamente.

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el perro que se había sentado volvió a alzarse inmediatamente y avanzó hacia él gruñendo greg no dejó de sonreír ­así me gusta chucho ­dijo con su voz grata sonora­ ven aquí ven a buscar lo que te corresponde odiaba a esos feos perros campesinos que se enseñoreaban sobre sus parcelas de patio como pequeños césares arrogantes eran el reflejo de sus amos ­maldito atajo de patanes ­siseó entre dientes seguía sonriendo­ ven perrito el perro se acercó se tensó sobre las patas traseras listo para precipitarse sobre él una vaca mugió en el establo y el viento susurró dulcemente en el maizal cuando el animal se abalanzó la sonrisa de greg se trocó en una mueca dura y cruel empujó el émbolo del pulverizador y roció los ojos y el hocico del perro con una nube abrasadora de gotitas de amoníaco los ladridos coléricos se transformaron enseguida en breves gemidos de dolor y después cuando la causticidad del amoníaco hizo sentir realmente sus efectos en aullidos desgarradores inmediatamente dio media vuelta ya no era un perro guardián sino sólo un chucho derrotado las facciones de greg stillson se habían ensombrecido sus ojos se habían reducido a grotescas ranuras se adelantó rápidamente y descargó un fuerte puntapié contra las ancas del perro con uno de sus fuertes zapatos el animal soltó un gañido ululante y azuzado por el dolor y el miedo selló su propia perdición al volverse nuevamente para enfrentar al responsable del infortunio en lugar de correr a ocultarse en el granero embistió ciegamente con un gruñido mordió el bajo de la pernera derecha de los pantalones de hilo blanco de greg y lo desgarró ­¡hijo de puta ­exclamó greg furioso y sorprendido y pateó nuevamente al perro esta vez con la fuerza necesaria para hacerlo rodar por el polvo avanzó de nuevo hacia el animal y le asestó otro puntapié sin dejar de vociferar entonces el perro con los ojos lacrimosos y el hocico afiebrado con una costilla

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fracturada y otra dislocada comprendió que corría peligro en presencia de ese loco pero ya era demasiado tarde greg stillson lo persiguió por el patio polvoriento de la granja resollando y gritando con las mejillas empapadas en sudor y siguió pateándolo hasta que el animal quejumbroso apenas pudo arrastrarse por la tierra perdía sangre por media docena de heridas estaba agonizando ­no deberías haberme mordido ­susurró greg­ ¿me oyes ¿me oyes no deberías haberme mordido perro de mierda nadie se cruza en mi camino ¿me oyes nadie le asestó otra patada con la puntera ensangrentada del zapato pero el animal apenas pudo emitir un gorgoteo ahogado no era algo que pudiera darle mucha satisfacción a greg le dolía la cabeza era el sol la carrera bajo el sol en pos del perro podría considerarse afortunado si no se desmayaba cerró un momento los ojos respirando rápidamente las gotas de transpiración le chorreaban por la cara como lágrimas y se anidaban como gemas en su cabello cortado en cepillo en tanto el perro descalabrado agonizaba a sus pies unas motas de luz coloreada que palpitaban al ritmo de los latidos de su corazón flotaban en la oscuridad detrás de sus párpados le dolía la cabeza a veces se preguntaba si estaba enloqueciendo como en ese trance había querido arrojarle al perro una nube de amoníaco con el pulverizador y ahuyentarlo hacia el granero para poder dejar su tarjeta de visita en la rendija de la puerta mosquitera habría vuelto en otra oportunidad y habría hecho una venta ¿y ahora había que ver ese estropicio desde luego no podía dejar la tarjeta abrió los ojos el perro yacía a sus pies jadeando aceleradamente perdiendo sangre por el morro cuando greg stillson bajó la mirada le lamió humildemente el zapato como si quisiera confesar su derrota y después siguió muriendo pocoa poco ­no deberías haberme desgarrado los pantalones ­le dijo­ me costaron cinco dólares perro de mierda.

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tenía que irse de allí no lo pasaría bien si clem destripaterrones y su esposa y sus seis críos volvían ahora de la ciudad en el studebaker y encontraban a fido exhalando su último suspiro en presencia del viejo y abyecto viajante perdería su empleo la american truth way company no contrataba vendedores que mataban perros de amos cristianos greg volvió al mercury con una risita nerviosa montó en el coche y salió rápidamente del camino interior en marcha atrás giró hacia el este por la carretera polvorienta que atravesaba el maizal recta como un cordel y pronto estaba avanzando a cien por hora dejando una estela de polvo de tres kilómetros de longitud ciertamente no quería perder su empleo aún no embolsaba mucho dinero a las actividades que conocía la american truth way company greg había sumado algunas otras propias de las que la firma no tenía noticia ahora estaba prosperando además sus viajes le daban la oportunidad de conocer a mucha gente a muchas chicas era una buena vida pero pero no estaba satisfecho siguió conduciendo con la cabeza palpitante no sencillamente no estaba satisfecho intuía que estaba predestinado para algo más portentoso que deambular en auto por el medio oeste y vender biblias y adulterar los formularios de comisiones con el fin de ganar dos dólares más por día intuía que estaba predestinado para para para la grandeza sí se trataba de eso claro que se trataba de eso hacía unas pocas semanas se había tirado a una chica en el pajar mientras sus padres estaban en davenport vendiendo un cargamento de gallinas y ella había empezado por preguntarle si quería un vaso de limonada y una cosa había llevado a otra y después de haberla poseído ella había dicho que casi era como si la hubiera montado un cura y él la había abofeteado sin saber por qué la había abofeteado y después se había ido bueno no.

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