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stephen king pesadillas y alucinaciones nightmares and dreamscapes scanned by myhell
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stephen king pesadillas y alucinaciones el cadillac de dolan «la venganza es un plato que se toma frío.» proverbio espaÑol esperé y observé durante siete años lo vi ir y venir dolan lo observé entrar en restaurantes caros siempre con una mujer distinta cogida del brazo siempre con su pareja de guardaespaldas flanqueándole presencié cómo su cabello gris acero se teñía de plata mientras que el mío retrocedía hasta desaparecer por completo le observé abandonar las vegas para emprender sus peregrinaciones periódicas a la costa oeste y también lo vi regresar en dos o tres ocasiones esperé en una carretera secundaria hasta ver pasar a toda prisa su sedan deville del mismo color que su cabello por la autovía 71 rumbo a los Ángeles y en algunas ocasiones aunque no muy frecuentes lo vi dejar su casa situada en las colinas de hollywood en el mismo cadillac gris para regresar a las vegas yo soy maestro de escuela los maestros de escuela y los peces gordos no gozan de la misma libertad de movimientos una simple circunstancia económica Él no sabía que yo lo vigilaba nunca me acerqué lo suficiente como para permitir que se diera cuenta siempre me andaba con cuidado mató a mi mujer u ordenó que la asesinaran al fin y al cabo el resultado es el mismo ¿quieren detalles pues no los obtendrán de mí si los quieren búsquenlos en ejemplares atrasados de los periódicos se llamaba elizabeth y daba clase en la escuela en la que todavía ahora trabajo era maestra de primero de básica los niños la adoraban y creo que algunos de ellos todavía no han olvidado su amor por ella a pesar de haber alcanzado ya la adolescencia desde luego yo la quería y la sigo queriendo sin duda era una mujer callada pero sabía reír sueño con ella con sus ojos avellanados nunca ha habido otra mujer para mí ni la habrá cometió un error dolan quiero decir y elizabeth estaba allí en el lugar equivocado y el momento menos indicado en el momento en que lo cometió acudió a la policía y la policía la envió al fbi y allí la interrogaron y ella dijo que sí que testificaría le prometieron protección pero o bien cometieron un error o bien subestimaron a dolan en cualquier caso una noche subió al coche y la dinamita conectada al contacto me dejó viudo Él me dejó viudo dolan puesto que no había nadie que pudiera testificar lo dejaron en libertad dolan regresó a su mundo y yo al mío el ático de las vegas para él la vieja casita vacía para mí la larga serie de hermosas mujeres enfundadas en pieles y centelleantes vestidos de noche para él el silencio para mí los cadillac grises cuatro en cuatro años para él y el viejo buick riviera para mí su cabello se tornó plateado mientras que el mío se limitó a desaparecer pero yo lo vigilaba siempre tuve mucho cuidado oh sí mucho cuidado sabía lo que aquel hombre era lo que podía hacer sabía que podía aplastarme como a un insecto si veía o siquiera percibía lo que yo pretendía hacerle así pues siempre fui cauteloso durante las vacaciones de verano de hace tres años lo seguí a prudente distancia hasta los Ángeles adonde iba con cierta frecuencia permaneció en su elegante casa y se dedicó a dar fiestas mientras yo observaba las idas y venidas desde las protectoras sombras de la otra esquina ocultándome cuando la policía efectuaba sus frecuentes patrullas tomé una habitación en un hotel barato en el que las radios de los clientes sonaban a un volumen atronador y las luces de neón del topless de enfrente bañaban la habitación al dormirme soñaba con los ojos avellanados
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stephen king pesadillas y alucinaciones de elizabeth soñaba con que todo aquello no había sucedido y a veces me despertaba con los ojos llenos de lágrimas estuve al borde de abandonar toda esperanza dolan estaba bien protegido por supuesto tan bien protegido no iba a ninguna parte sin sus dos gorilas armados hasta los dientes y el cadillac estaba blindado los grandes neumáticos radiales sobre los que se desplazaba eran autose-llantes de los que suelen emplear los dictadores de países pequeños y turbulentos y entonces aquella última vez me di cuenta del modo en que podría hacerlo pero no se me ocurrió hasta después de llevarme un buen susto lo seguí de regreso a las vegas manteniéndome siempre a dos tres o incluso cuatro kilómetros de distancia al atravesar el desierto hacia el este en ocasiones su coche no era más que un lejano destello de sol y recordé el aspecto que el sol confería al cabello de elizabeth aquel día me mantenía a una distancia aún mayor de lo habitual era un día entre semana por lo que apenas había tráfico en la autovía 71 cuando no hay tráfico seguir a alguien se convierte en una maniobra peligrosa eso lo sabe incluso un maestro de escuela pasé junto a una señal naranja que rezaba desvÍo a nueve kilÓmetros e incrementé la distancia los desvíos en el desierto obligan a aminorar en gran medida la velocidad y no quería arriesgarme a alcanzar el cadillac gris mientras el conductor lo conducía con todo cuidado por alguna carretera secundaria surcada de baches desvÍo a cinco kilÓmetros rezaba la siguiente señal y debajo zona de explosivos desconecten los emisores me cruzó la mente una película que había visto varios años antes en ella una banda de atracadores armados había atraído un furgón blindado hacia las profundidades del desierto mediante señales falsas después de que el conductor cayera en la trampa y tomara un solitario camino de tierra existen miles de ellos en el desierto sendas de ganado caminos de granja y antiguas carreteras estatales que no llevan a ninguna parte los ladrones quitaban las señales para garantizar el aislamiento y a continuación se limitaban a cercar el furgón blindado hasta obligar a los guardias a salir habían matado a los guardias me acordaba de eso habían matado a los guardias llegué al desvío y lo tomé la carretera estaba en tan mal estado como había imaginado de tierra aplastada dos carriles repleta de baches que hacían que mi viejo buick diera tumbos y chirriara el buick necesitaba amortiguadores nuevos pero los amortiguadores representan un gasto que un maestro se ve obligado a posponer en ocasiones aunque sea viudo no tenga hijos ni cultive aficiones excepto su sueño de venganza mientras el buick avanzaba dando tumbos y tambaleándose se me ocurrió una idea en lugar de seguir el cadillac de dolan la próxima vez que saliera de las vegas hacia los angeles o viceversa lo adelantaría crearía un falso desvío como el de la película y atraería a dolan a los eriales silenciosos y rodeados de montañas que existen al oeste de las vegas a continuación quitaría las señales como habían hecho los ladrones en la película de pronto volví en mí el cadillac de dolan se hallaba delante mío justo delante mío parado en la cuneta del polvoriento camino uno de los neumáticos autosellante o no estaba pinchado bueno no sólo pinchado sino reventado hecho jirones alrededor de la llanta con toda probabilidad el culpable había sido un afilado fragmento de piedra que sobresalía del piso como una trampa para tanques en miniatura uno de los guardaespaldas estaba manipulando un gato en la parte delantera del coche el otro un ogro con cara de cerdo que rezumaba sudor bajo el
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stephen king pesadillas y alucinaciones cabello cortado al cepillo permanecía con ademán protector junto a dolan como ven ni tan siquiera en el desierto corrían riesgo alguno dolan se hallaba algo apartado una figura esbelta enfundada en una camisa de cuello abierto y pantalón oscuro con el cabello plateado ondeando alrededor de su cabeza en la brisa del desierto fumaba un cigarrillo mientras contemplaba a los dos hombres como si se hallara muy lejos de allí en una sala de fiestas o un salón elegante nuestras miradas se encontraron a través del parabrisas de mi coche al cabo de un instante dolan apartó la suya sin dar muestra alguna de reconocimiento aunque en realidad me había visto en una ocasión hacía siete años cuando yo todavía tenía pelo durante una vista preliminar sentado junto a mi esposa el terror que sentí por haber alcanzado al cadillac dio paso a la ira me sentí tentado de bajar la ventanilla del copiloto y gritar «¿cómo te has atrevido a olvidarme ¿cómo te atreves a ignorarme?» ah pero eso habría sido actuar como un lunático de hecho era de lo más conveniente que me hubiera olvidado era estupendo que me ignorara mejor ser un ratoncillo oculto tras el entablado royendo la madera mejor ser una araña escondida en lo alto bajo el alero tejiendo su tela el hombre que manipulaba el gato me hizo señales para que me detuviera pero dolan no era el único capaz de ignorar mantuve la vista fija e indiferente más allá del parabrisas deseando que sufriera un ataque al corazón una embolia o aún mejor ambas cosas al mismo tiempo seguí adelante pero la cabeza me palpitaba a toda velocidad y durante unos instantes las montañas que se dibujaban en el horizonte parecieron duplicarse e incluso triplicarse «¡si hubiera tenido un arma pensé ¡si tan sólo hubiera tenido un arma ¡habría acabado con su podrida y miserable vida aquí mismo si hubiera tenido un arma!» tras recorrer varios kilómetros recobré la razón hasta cierto punto si hubiera tenido un arma lo único de lo que podía estar seguro era de que me habrían matado si hubiera tenido un arma habría podido detenerme cuando el hombre del gato me hizo señas habría podido salir del coche y empezado a rociar de balas el desierto incluso es posible que hubiera herido a alguien luego me habrían matado y enterrado en un hoyo poco profundo y dolan habría continuado acompañando a mujeres hermosas y peregrinando de las vegas a los Ángeles en su cadillac gris mientras los animales del desierto desenterraban mis restos y se peleaban por mis huesos a la luz de la fría luna y elizabeth no habría obtenido venganza alguna los hombres que viajaban con dolan estaban entrenados para matar yo estaba entrenado para dar clase a niños de tercero de básica no se trataba de una película me dije al regresar a la carretera y pasé junto a otra señal anaranjada que rezaba fin de la zona de obras el estado de nevada le da las gracias si cometía el error de confundir la realidad con las películas de creer que un maestro de tercero calvo y miope podría llegar a ser harry el sudo en otra situación que no fuera su imaginación entonces nunca nunca lograría consumar la venganza pero ¿podría llegar a consumar la venganza algún día ¿podría hacerlo la idea de crear un desvío falso era tan poco realista y tan romántica como el pensamiento de saltar de mi viejo buick y acribillar a aquellos tres hombres yo que no había disparado un arma desde los dieciséis años y que jamás había disparado un revólver una cosa así sería imposible de llevar a cabo sin una banda de conspiradores incluso la película que había visto por romántica que fuera lo ponía de manifiesto eran ocho o nueve hombres divididos en dos grupos y se mantenían en contacto por walkie-talkie incluso disponían de un hombre en una avioneta encargado de asegurarse de que el furgón blindado estaba relativamente aislado al acercarse al punto clave de la carretera sin duda alguna se trataba de una trama ideada por algún guionista obeso sentado junto a la piscina con una pina colada en una mano y un manojo de bolígrafos pentel nuevos y un manual
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stephen king pesadillas y alucinaciones de guiones de edgar wallace en la otra incluso aquel tipo había necesitado un pequeño ejército para dar vida a su idea y yo estaba solo no funcionaría no era más que el destello de una falsa idea como las demás que se me habían ocurrido a lo largo de los años la idea de que tal vez podría poner algún gas tóxico en el sistema de aire acondicionado de dolan o colocar una bomba en su casa de los angeles o quizás hacerme con un arma realmente mortífera como por ejemplo un bazoka y convertir su maldito cadillac gris en una bola de fuego cuando surcara el desierto hacia el este en dirección a las vegas o hacia el oeste en dirección a los Ángeles por la 71 mejor olvidarlo pero no había forma «aíslalo seguía susurrando la voz interior que hablaba por elizabeth aíslalo al igual que un perro pastor experto aisla a una oveja del rebaño cuando su amo se lo ordena desvíalo al desierto y mátalo mátalos a todos.» no funcionaría si no quería admitir ninguna otra verdad al menos tendría que admitir que un hombre que había logrado permanecer vivo durante tanto tiempo debía de tener un instinto de supervivencia muy aguzado aguzado hasta la paranoia tal vez tanto él como sus hombres descubrirían la trampa en un abrir y cerrar de ojos «hoy han tomado el desvío repuso la voz que hablaba por elizabeth no titubearon ni un segundo lo tomaron como auténticos corderitos.» pero lo sabía sí ¡de algún modo lo sabía sabía que los hombres como dolan que en realidad eran más lobos que hombres desarrollan un sexto sentido cuando acecha el peligro podía robar señales de desvío auténticas de alguna caseta del departamento de carreteras y colocarlas en los lugares adecuados incluso podía agregar conos anaranjados fluorescentes y algunas latas llenas de parafina encendida podía hacer todo eso pero aun así dolan percibiría el sudor nervioso de mis manos en el atrezzo del escenario lo olería a través de las lunas blindadas del coche cerraría los ojos y oiría el nombre de elizabeth en lo más profundo de ese nido de serpientes que le hacía las veces de cerebro la voz que hablaba por elizabeth enmudeció y creí que había renunciado por aquel día pero de pronto cuando ya se divisaba la ciudad de las vegas una mancha azul y borrosa que se estremecía en el horizonte del desierto la voz se alzó de nuevo «entonces no intentes engañarlo con un desvío falso susurró engáñalo con uno de verdad.» di un brusco golpe de volante y pisé el freno a fondo con ambos pies fijé la mirada en el reflejo de mis ojos atónitos abiertos de par en par en mi interior la voz que hablaba por elizabeth estalló en carcajadas era una risa salvaje demente pero al cabo de unos instantes me uní a ella los otros maestros se rieron de mí cuando me matriculé en el gimnasio de la calle novena uno de ellos me preguntó si alguien había estado intimidándome coreé sus risas la gente no sospecha de un hombre como yo mientras siga uniéndose a sus risas y al fin y al cabo ¿por qué no debería reír mi mujer ya llevaba siete años muerta ¿no ¡si no era más que polvo y cabello y unos cuantos huesos en el ataúd así que ¿por qué no habría de reír sólo cuando un hombre deja de reír se pregunta la gente si le sucede algo seguí riendo pese a que los músculos me martirizaron durante todo aquel otoño e invierno reí pese a que siempre estaba hambriento se había acabado eso de repetir el tentempié de última hora la cerveza el gintonic de antes de la cena carne roja y verdura verdura y más verdura por navidad me compré un aparato de gimnasia no eso no es del todo cierto elizabeth me compró un aparato de gimnasia por navidad.
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stephen king pesadillas y alucinaciones dejé de ver a dolan con tanta frecuencia estaba demasiado ocupado yendo al gimnasio desarrollando los músculos de los brazos el pecho y las piernas hubo momentos en que creí que sería incapaz de seguir que sería imposible recuperar algo parecido a una buena forma física no podía vivir sin repetir las comidas sin mis trozos de tarta de moca y la ocasional go-tita de nata azucarada en el café en tales momentos aparcaba el coche frente a alguno de sus restaurantes predilectos o bien iba a alguno de los clubes que gustaba frecuentar y esperaba a que apareciera a que bajara de su cadillac gris niebla con una rubia fría y arrogante o con una pelirroja risueña cogida del brazo o con una de cada allí estaba el hombre que había asesinado a mi elizabeth allí estaba espléndido con una elegante camisa de bijan el rolex de oro lanzando destellos a la luz de la sala de fiestas cuando me sentía cansado o desanimado recurría a dolan como un hombre sediento que se abalanza sobre un oasis en medio del desierto bebía su agua envenenada y recuperaba las fuerzas necesarias para seguir en febrero empecé a correr cada día y entonces los demás maestros empezaron a burlarse de mi calva que se despellejaba y enrojecía se despellejaba y enrojecía por mucha loción solar que me aplicara sobre ella yo me unía a sus risas como si no hubiese estado dos veces al borde del desmayo y no pasara largos minutos acosado por temblores y terribles calambres en los músculos de las piernas tras cada carrera al llegar el verano solicité un empleo al departamento de carreteras de nevada la oficina de empleo municipal estampó un sello de aprobación provisional en mi solicitud y me envió al capataz de distrito un hombre llamado harvey blocker se trataba de un hombre alto tan quemado por el sol de nevada que su tez se había tornado casi negra llevaba vaqueros botas de trabajo polvorientas y una camiseta azul con las mangas recortadas mala actitud proclamaba la camiseta sus músculos eran grandes bloques que se deslizaban bajo la piel echó un vistazo a mi solicitud a continuación alzó la vista para mirarme y lanzó una carcajada la solicitud enrollada parecía minúscula en su enorme puño debes de estar bromeando amigo quiero decir seguro que estás bromeando se trata del desierto y del calor del desierto no de esa mierda de bronceado de solárium para yuppies ¿qué eres en la vida real amigo ¿contable maestro repuse de tercero oh cariño exclamó y lanzó otra risotada mira desaparece de mi vida ¿vale yo tenía un reloj de bolsillo que había pasado por los miembros de la familia desde mi bisabuelo que había trabajado en el último tramo del gran ferrocarril transcontinental según la leyenda familiar estaba ahí cuando pusieron el último clavo del ferrocarril saqué el reloj del bolsillo y lo balanceé por la cadena ante el rostro de blocker ¿ve esto pregunté vale unos seiscientos o setecientos dólares ¿es un soborno inquirió blocker entre carcajadas sin duda le encantaba reír vaya he oído de gente que pacta con el diablo pero tú eres el primero que conozco que quiere sobornar a alguien para irse al infierno me miró con una expresión similar a la compasión tal vez creas que entiendes en qué estás intentando meterte pero te aseguro que no tienes ni la menor idea algunos días en julio la temperatura sube hasta 45 grados al este de indian springs eso hace llorar a los hombres más fuertes y tú no eres fuerte amiguito no me hace falta verte sin camisa para saber que sobre el esqueleto no tienes más que unos cuantos músculos de gimnasio y con eso no vas a ninguna parte en el gran desierto el día que usted decida que no soy capaz de hacerlo dejaré el empleo usted se queda con el reloj sin discusiones eres un maldito embustero fijé la mirada en él el hombre la sostuvo durante unos instantes.
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stephen king pesadillas y alucinaciones no eres un maldito embustero se corrigió impresionado no ¿le darías el reloj a tinker para que lo guardara blocker señaló con el pulgar a un inmenso hombre negro enfundado en una camiseta teñida a mano que estaba sentado en la cabina de una excavadora dando cuenta de una tarta de frutas de mcdonald s y escuchando la conversación ¿es de fiar y que lo digas entonces puede guardarlo hasta que usted me eche o yo tenga que volver a la escuela en septiembre ¿y cuál es mi parte del trato señalé la solicitud de empleo encerrada en su puño firme esto repliqué Ésta es su parte del trato estás loco pensé en dolan y elizabeth y permanecí en silencio empezarás con el trabajo más asqueroso me advirtió blocker descargando asfalto caliente de un camión con una pala no porque quiera tu maldito reloj aunque me encantaría tenerlo sino porque así es como empiezan todos de acuerdo espero que entiendas lo que significa amiguito lo entiendo no denegó blocker no lo entiendes pero ya lo entenderás y tenía razón apenas recuerdo nada de las primeras dos semanas de trabajo tan sólo que pasé los días descargando asfalto caliente con la pala y apisonándolo y caminando junto al camión con la cabeza gacha hasta el siguiente bache en ocasiones trabajábamos cerca de la calle principal de las vegas y oía las campanillas de los premios gordos en los casinos a veces pienso que las campanillas no existían más que en mi propia cabeza alzaba la cabeza y ahí estaba harvey blocker observándome con esa extraña expresión de compasión pintada en el rostro reluciente por el calor que subía desde el pavimento a veces miraba a tinker sentado bajo el parasol de lona que cubría la cabina de su excavadora y entonces él alzaba el reloj de mi bisabuelo y lo balanceaba hasta que el sol le arrancaba brillantes destellos la gran batalla consistía en no desmayarse en permanecer consciente a toda costa aguanté todo el mes de junio y la primera semana de julio blocker se sentó junto a mí a la hora de comer mientras yo comía un bocadillo que sostenía con una mano temblorosa a veces los temblores persistían hasta las diez de la noche era por el calor la cuestión era temblar o desmayarse y cuando pensaba en dolan de algún modo lograba seguir temblando todavía no eres fuerte amiguito comenzó blocker no admití pero como dicen tendrías que haber visto los materiales con los que empecé siempre creo que en cualquier momento me daré la vuelta y ahí estarás tú desmayado en medio de la calzada pero nunca te desmayas aunque al final te desmayarás no señor sí señor si te quedas detrás del camión con la pala acabarás desmayándote no seguro que no la época más calurosa del verano todavía no ha llegado amiguito tink lo llama un tiempo de hornada de galletas no me pasará nada.
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stephen king pesadillas y alucinaciones blocker se sacó algo del bolsillo era el reloj de mi bisabuelo lo dejó caer en mi regazo coge este maldito trasto ordenó fastidiado no lo quiero hicimos un trato pues se acabó el trato si me despide lo denunciaré advertí usted firmó mi solicitud usted no te estoy despidiendo me interrumpió al tiempo que apartaba la mirada voy a encargar a tinker que te enseñe a manejar una excavadora lo miré durante largo rato sin saber qué decir mi clase de tercero tan fresca y agradable parecía hallarse más lejos que nunca y todavía no tenía ni la más remota idea de cómo pensaba un hombre como blocker ni de sus intenciones cuando decía las cosas que decía sabía que me admiraba y me despreciaba a un tiempo pero no tenía idea de la razón por la que albergaba estos dos sentimientos hacia mí «y no tiene por qué importarte cariño aseguró de pronto elizabeth desde el fondo de mi mente quien debe importarte es dolan recuerda a dolan.» ¿por qué quiere hacer eso inquirí por fin se volvió hacia mí y observé que yo le enfurecía y le divertía al mismo tiempo aunque creo que la furia era el sentimiento predominante pero ¿qué es lo que te pasa amiguito ¿qué te crees que soy yo yo no ¿crees que pretendo matarte por tu jodido reloj ¿es eso lo que piensas lo siento sí sí que lo sientes eres el cabroncete más desolado que he visto en mi vida me guardé el reloj de mi bisabuelo nunca serás fuerte amiguito algunas personas y plantas prenden en el sol otras se marchitan y mueren tú te estás muriendo lo sabes y aun así no te refugias en la sombra ¿por qué ¿ por qué te estás metiendo toda esta mierda en el cuerpo tengo mis razones sí ya me lo imagino y que dios ayude a cualquiera que se interponga en tu camino se levantó y se alejó tinker se acercó con una sonrisa torva ¿crees que puedes aprender a manejar una excavadora creo que sí repuse yo también lo creo corroboró el hombre al viejo blocker le caes bien sólo que no sabe cómo expresarlo ya me he dado cuenta tinker lanzó una risotada eres un cabroncete duro ¿eh eso espero pasé el resto del verano conduciendo una excavadora y cuando regresé a la escuela aquel otoño con la piel casi tan negra como el propio tinker los demás profesores dejaron de burlarse de mí a veces me miraban de soslayo cuando pasaba por su lado pero habían dejado de reírse tengo mis razones eso era lo que le había dicho y era cierto no había pasado el verano en aquel infierno tan sólo por capricho tenía que ponerme en forma prepararme para cavar la tumba de un hombre o una mujer tal vez no requiriera medidas tan drásticas pero no sólo tenía a un hombre en mente pretendía enterrar el maldito cadillac en abril del año siguiente me suscribí a la publicación de la comisión de carreteras del estado cada mes recibía un boletín llamado señales de tráfico de nevada hojeaba superficial
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stephen king pesadillas y alucinaciones mente la mayor parte de la revista que se ocupaba de facturas pendientes por mejoras de carreteras equipo de construcción de carreteras que había sido comprado y vendido medidas de la legislatura del estado sobre temas tales como el control de las dunas de arena y nuevas técnicas antierosión lo que me interesaba eran las dos últimas páginas del boletín la sección titulada sencillamente el calendario ofrecía una relación de fechas y lugares en los que se efectuarían obras el mes siguiente me centraba ante todo en los lugares y las fechas junto a los cuales aparecía una simple abreviatura de cuatro letras rpav dicha abreviatura significaba repavimentación y la experiencia en el equipo de harvey blocker me había enseñado que tales eran las obras que con mayor frecuencia requerían la creación de desvíos pero no siempre no desde luego que no la comisión de carreteras no cierra un tramo de carretera a menos que no le quede otro remedio pero tarde o temprano me dije aquellas cuatro letras significarían el fin de dolan no eran más que cuatro letras pero en ocasiones las veía en sueños rpav no es que creyera que iba a ser fácil ni que sucedería pronto sabía que quizá tuviera que aguardar varios años y que era posible que alguien acabara con dolan entretanto era un hombre malvado y los hombres malvados llevan vidas peligrosas cuatro vectores relacionados tan sólo de un modo remoto deberían coincidir como una conjunción excepcional de planetas dolan debería salir de viaje yo debería estar de vacaciones tendría que tratarse de un día de fiesta nacional o de un fin de semana de tres días años tal vez o quizá jamás sin embargo albergaba una suerte de serenidad la certidumbre de que ocurriría y que para entonces estaría dispuesto y lo cierto es que acabó por suceder no aquel verano no aquel otoño ni la siguiente primavera pero en junio del año pasado abrí la revista señales de tráfico de nevada y leí lo siguiente 1 de julio a 22 de julio previsto carretera 71 millas 440-472 oeste rpav me temblaban las manos hojeé el calendario que había sobre mi mesa y comprobé que el 4 de julio caía en lunes así pues se conjugarían tres de los cuatro vectores pues sin duda alguna se haría necesario crear un desvío en un tramo de obras tan extenso pero dolan ¿qué pasaba con dolan ¿qué pasaba con el cuarto vector recordaba tres años en los que dolan había viajado a los Ángeles durante la semana del cuatro de julio una de las pocas semanas aburridas del año en las vegas recordaba que en otras tres ocasiones había viajado a otros lugares una vez a nueva york otra a miami y la tercera a londres así como otra en la que se había limitado a permanecer en las vegas si iba ¿había alguna forma de averiguarlo reflexioné sobre ello largo y tendido pero dos visiones no cesaban de interponerse en mis pensamientos veía el cadillac de dolan surcando el desierto hacia el oeste en dirección a los Ángeles al anochecer proyectando una larga sombra tras de sí lo veía pasar junto a las señales de desvÍo la última de las cuales advertía a los propietarios de radios de dos bandas que las apagasen veía el cadillac pasar junto al equipo de construcción abandonado excavadoras niveladoras bull-dozers c&rgadorasfront-end abandonado no sólo porque ya había finalizado la jornada sino porque era un fin de semana largo un fin de semana de tres días en la segunda visión todos los elementos eran los mismos pero las señales de desvío habían desaparecido habían desaparecido porque yo las había quitado el último día de escuela se me ocurrió de pronto el modo de averiguar lo que me interesaba estaba medio adormilado con la mente a miles de kilómetros tanto de la escuela como de dolan,
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stephen king pesadillas y alucinaciones cuando de repente me incorporé en mi asiento derribando un jarrón colocado en un extremo de la mesa contenía unas hermosas flores del desierto que mis alumnos me habían traído como regalo de fin de curso que cayó al suelo y se hizo añicos algunos de los alumnos que también habían estado medio dormidos dieron un respingo y tal vez la expresión de mi rostro asustó a uno de ellos pues un chiquillo llamado timothy urich se echó a llorar y me vi obligado a consolarlo «sábanas pensé mientras consolaba al pequeño sábanas fundas de almohada ropa de cama y cubertería las alfombras el jardín todo tiene que tener un aspecto impecable Él querrá que todo tenga un aspecto impecable.» por supuesto hacer que las cosas tuvieran un aspecto impecable formaba parte de dolan tanto como su cadillac esbocé una sonrisa y timmy urich me la devolvió pero mi sonrisa no iba dedicada a él estaba sonriendo a elizabeth aquel año las clases terminaron el 10 de junio doce días más tarde viajé en avión a los angeles alquilé un coche y tomé una habitación en el mismo hotel barato en el que me había alojado en otras ocasiones los tres días siguientes fui en coche a hollywood hills y monté guardia cerca de la casa de dolan por supuesto no podía montar guardia constantemente pues alguien se habría percatado de mi presencia los ricos contratan a gente para que descubran a los intrusos que con demasiada frecuencia resultan ser peligrosos como yo al principio no sucedió nada la casa no estaba cerrada el jardín no aparecía cubierto de malas hierbas dios no lo permita el agua de la piscina estaba impoluta y clorada no obstante la casa presentaba un aspecto de vacío y desuso con las persianas bajadas contra el sol estival ningún vehículo en el sendero central de entrada ni un alma en la piscina que un joven peinado con coleta limpiaba cada mañana llegué a convencerme de que fracasaría sin embargo me quedé deseando y esperando que el cuarto vector no me fallara el 29 de junio cuando ya casi me había resignado a pasar otro año observando esperando yendo al gimnasio y conduciendo una excavadora durante el verano en el equipo de harvey blocker si es que me aceptaba claro está un coche azul con la inscripción servicios de seguridad de los Ángeles se detuvo junto a la verja de entrada de la casa de dolan un hombre uniformado salió del coche y abrió la verja con una llave entró el coche en la propiedad y desapareció tras doblar una esquina al cabo de unos instantes regresó a pie y cerró la verja con llave desde dentro al menos una interrupción en la rutina sentí una débil punzada de esperanza puse el coche en marcha me obligué a permanecer alejado durante casi dos horas y a continuación regresé a la casa aparcando en la parte alta de la manzana en lugar de al pie un cuarto de hora más tarde una furgoneta azul se detuvo ante la casa de dolan en un costado se leía la inscripción servicio de limpieza del gran joe el corazón me dio un vuelco estaba espiando la escena a través del espejo retrovisor y recuerdo la fuerza con que mis manos se aferraban al volante del coche de alquiler cuatro mujeres salieron de la furgoneta dos blancas una negra y una chicana todas ellas vestían de blanco como camareras pero no se trataba de camareras por supuesto sino de mujeres de la limpieza el guardia de seguridad contestó cuando una de ellas pulsó el botón del interfono y abrió la verja los cinco se pusieron a hablar y a reír el guardia de seguridad intentó pellizcarle el trasero a una de las mujeres y ella le dio un cachete en la mano sin dejar de reír.
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stephen king pesadillas y alucinaciones una de las mujeres regresó a la furgoneta y la condujo hasta el sendero de entrada las demás se acercaron a ella hablando mientras el guardia de seguridad volvía a cerrar la verja con llave tenía el rostro bañado en sudor se me antojaba grasa el corazón me martilleaba en el pecho se hallaban fuera del campo de visión del espejo retrovisor de modo que me arriesgué a volverme para observarlos las puertas traseras de la furgoneta se abrieron una de las mujeres sacó una ordenada pila de sábanas otra llevaba toallas otra un par de aspiradoras se dirigieron hacia la puerta y el guardia les franqueó el paso me alejé de allí sacudido por temblores tan fuertes que apenas podía conducir estaban abriendo la casa dolan iría a los Ángeles dolan no cambiaba de cadillac cada año ni siquiera cada dos años el sedán deville gris que llevaba a finales de aquel mes de junio tenía tres años conocía sus dimensiones al dedillo había escrito a general motors fingiendo ser un escritor que realizaba una investigación para un libro me habían enviado una guía del usuario y un folleto de especificaciones técnicas del modelo de aquel año incluso me habían devuelto el sobre sellado y dirigido a mí mismo que había incluido en la carta por lo visto las grandes empresas no renuncian a la cortesía ni siquiera cuando están en números rojos a continuación había mostrado tres cifras la anchura del cadillac en el punto más ancho la altura en el punto más alto y la longitud en el punto más alto a un profesor de matemáticas que da clase en el instituto de las vegas creo que ya les había comentado que me había preparado para aquello y no toda la preparación había sido física desde luego que no le planteé mi problema como una cuestión meramente hipotética le dije que estaba intentando escribir una historia de ciencia ficción y quería que todas las cifras cuadraran incluso inventé algunos fragmentos plausibles de la trama me sorprendió la imaginación de que hice gala mi amigo me preguntó a qué velocidad viajaría el vehículo extraterrestre de exploración se trataba de una pregunta que no había esperado de modo que quise saber si importaba por supuesto que importa exclamó importa mucho si quieres que el vehículo extraterrestre de exploración caiga directamente en la trampa ésta tiene que tener las dimensiones precisas la cifra que me has dado es de 6 por 1,8 metros abrí la boca para advertir que no eran las medidas exactas pero mi amigo ya había alzado la mano más o menos prosiguió así será más sencillo calcular el arco de descenso ¿el qué el arco de descenso repitió me apacigüé de inmediato era una expresión de la que un hombre preparado para la venganza podía enamorarse producía un sonido oscuro suavemente ominoso el arco de descenso » había dado por sentado que si cavaba la tumba de modo que el cadillac pudiera caber en ella entonces cabría fue mi amigo quien me señaló que antes de hacer las veces de tumba tendría que hacer las veces de trampa.
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stephen king pesadillas y alucinaciones la forma en sí misma era importante prosiguió mi amigo era posible que la trinchera larga y delgada que había proyectado no funcionara de hecho las probabilidades de que no funcionara eran mayores que las probabilidades de lo contrario si el vehículo no llega en línea completamente recta al comienzo del hoyo aseguró el matemático entonces es posible que no caiga en él se limitaría a deslizarse durante unos metros en posición inclinada y cuando se detuviera todos los alienígenas saldrían por la puerta del copiloto y se cargarían a tus héroes la solución concluyó está en ensanchar la entrada del hoyo es decir cavarlo en forma de embudo también estaba el problema de la velocidad si el cadillac de dolan iba demasiado aprisa y el hoyo era demasiado corto entonces lo atravesaría hundiéndose un poco en el trayecto y la carrocería o bien las ruedas chocarían contra el borde del extremo más alejado el coche volcaría sin duda pero no caería en el hoyo por otra parte si el cadillac iba demasiado despacio y el hoyo era demasiado largo podría aterrizar en el hoyo verticalmente en lugar de sobre las ruedas y eso no podía ser resulta imposible enterrar un cadillac si medio metro del maletero y el parachoques trasero sobresalen del suelo del mismo modo que sería imposible enterrar a un hombre cabeza abajo así pues ¿a qué velocidad irá tu coche de exploración realicé un rápido cálculo mental en la carretera el conductor de dolan solía conducir a unos noventa y cinco o cien kilómetros por hora con toda probabilidad aminoraría un poco la velocidad en la zona donde pensaba ejecutar mi plan podía retirar las señales de desvío pero no podía hacer desaparecer la maquinaria de construcción y borrar todas las huellas de las obras a unos veinte rull sugerí traducción por favor pidió mi amigo con una sonrisa digamos unos ochenta kilómetros terrestres por hora aja el matemático se puso a realizar operaciones con su regla de cálculo mientras yo permanecía sentado junto a él con ojos brillantes y una amplia sonrisa pensando sobre aquella maravillosa expresión arco de descenso alzó la vista casi al instante ¿sabes amigo exclamó deberías pensar en modificar las dimensiones del vehículo oh ¿por qué lo dices seis metros es mucho para un vehículo de exploración prosiguió riendo es casi tan grande como un lincoln markiv coreé sus risas reímos juntos tras ver a las mujeres entrar en la casa con las sábanas y las toallas regresé a las vegas abrí la puerta de mi casa entré en el salón y levanté el auricular del teléfono me temblaba un poco la mano había esperado y observado durante siete años como una araña en el alero o un ratón detrás del zócalo había intentado no dar a dolan ni la menor pista de que el marido de elizabeth seguía interesado en él y la indiferente mirada que me había lanzado aquel día cuando pasé junto a su cadillac averiado de regreso a las vegas había sido mi justa recompensa por enfurecido que me hubiera sentido en aquel instante sin embargo había llegado el momento de correr un riesgo tendría que correrlo pues no podía estar en dos lugares a un tiempo y debía averiguar si dolan estaba en camino así como enterarme del momento en que debía hacer desaparecer temporalmente la señal de desvío había elaborado un plan durante el vuelo de regreso creía que funcionaría lograría que funcionase llamé a información de los Ángeles y pregunté por el número del servicio de limpieza del gran joe me lo dieron y empecé a marcar.
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stephen king pesadillas y alucinaciones soy bill del servicio de catering rennie me presenté tenemos una fiesta el sábado por la noche en el 1121 de Áster drive en hollywood hills querría saber si una de sus chicas podría comprobar si la fuente grande de ponche del señor dolan está en la alacena que hay encima de la cocina ¿le importaría hacerme ese favor me pidieron que esperara lo logré de algún modo aunque con cada eterno segundo que pasaba estaba más convencido de que el hombre se había olido algo y estaba llamando a la compañía telefónica por la otra línea mientras me hacía esperar por fin tras unos instantes que se me antojaron toda una vida el hombre volvió a ponerse su voz sonaba molesta pero eso no importaba al fin y al cabo era lo que había esperado ¿el sábado por la noche sí eso es pero no tendré una fuente de ponche lo suficientemente grande para la fiesta a menos que la vaya a buscar a la otra punta de la ciudad y creo recordar que él tiene una sólo quería asegurarme mire en mi calendario pone que no se espera al señor dolan hasta las tres de la tarde del domingo no me importa mandar a una de las chicas a comprobar lo de la fuente pero me gustaría aclarar este asunto primero el señor dolan no es de los que les gusta que le jodan si me perdona el lenguaje estoy totalmente de acuerdo con usted corroboré y si va a aparecer un día antes de lo previsto tendré que enviar a algunas chicas más ahora mismo voy a comprobar otra vez mi agenda tercié el libro de lectura que utilizo en la clase de tercero caminos a todas partes estaba sobre la mesa junto a mí hojeé algunas páginas cerca del auricular madre mía exclamé por fin es culpa mía da la fiesta el domingo por la noche lo siento mucho no me pegue qué va hombre oiga espere un momento más le diré a una de las chicas que vaya a comprobar lo de la no no hace falta si la fiesta es el domingo interrumpí me traerán la fuente grande de vuelta de una boda en glensdale el domingo por la mañana vale que le vaya bien tranquilo sin suspicacias la voz de un hombre que no iba a pararse a pensar en la conversación eso esperaba colgué y permanecí sentado reflexionando sobre la cuestión con el mayor cuidado posible para llegar a los angeles a las tres de la tarde saldría de las vegas alrededor de las diez de la mañana del domingo así pues llegaría a la zona del desvío hacia las once y cuarto u once y media hora en que apenas habría tráfico de todas formas decidí que ya era hora de dejar de soñar y poner manos a la obra eché un vistazo a los anuncios de venta hice algunas llamadas y salí para ver cinco coches usados cuyo precio se hallaba dentro de mis posibilidades económicas me decidí por una destartalada furgoneta ford fabricada el mismo año en que elizabeth había sido asesinada pagué en efectivo sólo me quedaban doscientos cincuenta y siete dólares en la libreta pero eso no me preocupaba ni en lo más mínimo en el camino de vuelta a casa me detuve en una tienda de alquiler de herramientas del tamaño de unos grandes almacenes y alquilé un compresor de aire portátil indicando el número de mi tarjeta mastercard como garantía a última hora de la tarde del viernes cargué la furgoneta con picos palas el compresor una carretilla una caja de herramientas prismáticos y un martillo neumático que había tomado prestado del departamento de carreteras y que disponía de un juego de brocas en forma de punta
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stephen king pesadillas y alucinaciones de flecha especial para taladrar asfalto una pieza grande y cuadrada de lona de color arena así como un largo rollo de lona que había constituido mi gran proyecto el verano anterior veintiuna riostras de madera delgada de cinco pies de longitud cada una y por último aunque no por ello menos importante una gran grapadora industrial antes de adentrarme en el desierto me detuve en un centro comercial y robé un par de matrículas que coloqué en la furgoneta a 125 kilómetros al oeste de las vegas vi la primera señal anaranjada zona de obras conduzca con precauciÓn al cabo de una milla aproximadamente vi la señal que había estado esperando desde bueno desde la muerte de elizabeth supongo aunque no siempre lo había sabido desvÍo a diez kilÓmetros casi había caído la noche cuando llegué y analicé la situación no podría haber sido mucho mejor si yo mismo hubiera diseñado el lugar el desvío era una curva a la derecha situada entre dos cuestas tenía el aspecto de una vieja vía de servicio que el departamento de carreteras había aplanado y ensanchado para dar temporalmente cabida a la mayor densidad de tráfico que se produciría el desvío estaba señalizado mediante una flecha luminosa alimentada por una batería que zumbaba en el interior de una caja de acero cerrada con candado justo detrás del desvío donde la carretera se elevaba hacia la cima de la segunda cuesta la calzada aparecía bloqueada por dos hileras de conos más allá si alguien era lo suficientemente estúpido como para haber pasado por alto la flecha luminosa y después haber atropellado las dos hileras de conos como supongo que algunos conductores harían se elevaba una señal anaranjada de dimensiones similares a una valla publicitaria sobre la que se leía carretera cerrada -utilice el desvÍo no obstante desde ahí todavía no se apreciaba el motivo del desvío lo cual era muy conveniente no quería que dolan sospechara en lo más mínimo la existencia de la trampa antes de caer en ella con movimientos rápidos pues no quería que nadie me sorprendiera salté de la furgoneta y recogí alrededor de una docena de conos hasta crear un espacio suficiente para pasar con la furgoneta arrastré la señal de carretera cerrada hacia la derecha regresé corriendo a la furgoneta entré y atravesé la hilera de conos de pronto oí el motor de un coche que se aproximaba cogí los conos y los volví a colocar en su lugar con la mayor rapidez posible dos de ellos se me escurrieron de entre las manos y rodaron hasta la hondonada los perseguí entre jadeos tropecé con una piedra en la oscuridad caí cuan largo era y me levanté de un salto con el rostro cubierto de polvo y sangre en la palma de la mano el coche se acercaba cada vez más muy pronto aparecería en la cima de la última cuesta y a la luz de los faros de carretera el conductor divisaría a un hombre enfundado en vaqueros y camiseta que intentaba colocar los conos en su lugar mientras su furgoneta se encontraba parada en un lugar donde no debería haber ningún vehículo que no perteneciera al departamento de carreteras del estado de nevada coloqué el último cono en su lugar y corrí hacia la señal tiré de ella con demasiada fuerza osciló y estuvo a punto de caer al suelo cuando los faros del coche empezaron a brillar sobre la cuesta que se alzaba al este me convencí de pronto de que se trataba de un coche patrulla del estado la señal se hallaba de nuevo en su lugar y si no exactamente al menos sí muy cerca alcancé la furgoneta a la carrera me encaramé al asiento del conductor y conduje a toda prisa hasta la cuesta siguiente acababa de pasarla cuando los faros del otro coche inundaron la noche detrás de mí.
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