Misery - Stephen King

 

Embed or link this publication

Popular Pages


p. 1



[close]

p. 2

misery stephen king

[close]

p. 3

para stephanie y jim leonard ellos saben por qué vaya si lo saben quiero agradecer la colaboración de tres profesionales de la medicina que me asistieron en los datos objetivos de este libro russ dorr auxiliar de farmacia florence dorr enfermera diplomada janet ordway doctor en psiquiatría como siempre me ayudaron en cosas que no se notan si encuentran algún error notorio es mío no existe por supuesto ningún medicamento llamado novril pero sí varios fármacos similares con codeína es muy lamentable que las farmacias de los hospitales y dispensarios médicos no observen las debidas precauciones en el almacenaje de estas drogas teniéndolas bajo llave y controladas mediante estricto inventario los lugares y los personajes que aparecen en este libro son ficticios s.k i

[close]

p. 4

1 smbrrra cunndo stsssen smbrrr cunnndo ijjjossstcunndo esos sonidos surgían de la niebla 2 pero algunas veces los sonidos corno el dolor se desvanecían y entonces quedaba sólo aquella neblina recordaba la oscuridad la sólida oscuridad que la había precedido ¿quería eso decir que estaba mejorando ¿hágase la luz aunque esté brumosa pero la luz era buena así una y otra vez ¿existían esos sonidos en la oscuridad no encontraba respuesta a ninguna de esas preguntas ¿tenía sentido hacérselas tampoco a esto podía responder el dolor se hallaba en alguna parte bajo aquellos rumores al este del sol y al sur de sus oídos eso era todo cuanto sabía por un tiempo que le pareció muy largo y lo fue porque el dolor y la neblina tormentosa eran las únicas cosas existentes esos sonidos constituyeron la única realidad exterior ignoraba quién era y dónde se encontraba no le importaba ni lo uno ni lo otro deseaba estar muerto pero en aquella neblina empapada en dolor que llenaba su mente como una nube tormentosa de verano no sabía que lo deseaba a medida que pasaba el tiempo se iba percatando de que había períodos indoloros y de que se producían de forma cíclica por primera vez desde su salida de aquella oscuridad total que había precedido a la nebulosidad surgió un pensamiento independiente de cualquiera que fuese su situación actual se trataba de un pilote roto que sobresalía de la arena en revere beach adonde sus padres solían llevarlo de niño y él siempre insistía en que extendiesen la toalla donde pudiera observar aquel pilote que le

[close]

p. 5

parecía la zarpa de un monstruo enterrado le gustaba sentarse y ver cómo el agua subía hasta cubrirlo horas más tarde cuando se habían consumido los bocadillos la ensalada de patata y las últimas gotas de kool-aid del gran termo del padre poco antes de que la madre advirtiese que era hora de recoger y marcharse a casa el extremo superior corroído del pilote volvía otra vez a aparecer al principio sólo se vislumbraba un instante entre las olas luego iba destacándose cada vez más cuando los desperdicios habían sido depositados en el gran cubo con el típico rótulo de conserva limpia tu playa estaban ya guardados los juguetes de paulie paulie soy yo y esta noche mamá me pondrá aceite johnson s en las quemaduras de sol pensó dentro del ojo de tormenta en el que ahora vivía y las toallas se habían plegado otra vez el pilote se veía ya casi por completo con sus lados negruzcos cubiertos por el limo y rodeados de una espuma que parecía jabonosa era la marea según su padre trataba de explicarle pero él sabía que era el pilote la marea iba y venia el pilote permanecía aunque algunas veces no se viera sin pilote no había marea este recuerdo giraba y giraba enloquecedor como una mosca pesada en las tinieblas luchaba por comprender su significado pero los sonidos le interrumpían durante largo tiempo ijjjosss tu cunndo rrrrrrojjjo todo smbrrra cunnndo algunas veces los sonidos se detenían otras se detenía él su primer recuerdo claro de su ahora el que estaba fuera de la neblina tormentosa fue el haberse detenido el haberse percatado súbitamente de que ya no podía dar un paso más y eso estaba bien muy bien fenomenal podía soportar el dolor hasta cierto punto pero todo tiene un limite y se alegró de haberse retirado del juego entonces surgió una boca unida a la suya una boca inequívocamente de mujer a pesar de sus labios duros y secos y el aire de la boca de esa mujer sopló sobre la suya y atravesó su garganta inflándole los pulmones y cuando los labios se retiraron olió a su salvadora por primera vez recibió la corriente que ella le había introducido a la fuerza del mismo modo que un hombre puede introducir una parte de si mismo en el cuerpo de una mujer que no lo desea era un hedor horrible mezcla de galletas de vainilla con helado de chocolate salsa de pollo y mantequilla de cacahuete derretida.

[close]

p. 6

escuchó una voz que gritaba -¡respira maldición ¡respira paul los labios volvieron a apretarse contra los suyos otra vez el aliento entró a través de su garganta era semejante a la húmeda ráfaga de viento que sigue al paso rápido de los vagones del metro arrastrando las hojas de periódico y las envolturas de golosinas los labios se retiraron y pensó por el amor de dios no dejes que se te escape por la nariz pero no pudo evitarlo y esa peste esa jodida peste -¡respira mal rayo te parta -chillaba la voz invisible pensó lo haré haré cualquier cosa pero por favor no vuelva a echarme su aliento no me infecte antes de que pudiese intentar evitarlo los labios de aquella mujer estaban de nuevo sobre los suyos labios tan secos y muertos como tiras de cuero salado y otra vez volvió a violarlo con su hálito cuando los retiró ya no dejó que se le escapase el aire sino que lo aspiró en una gigantesca inhalación luego lo exhaló esperó a que su pecho subiese por sus propios medios como lo había estado haciendo durante toda la vida sin que hubieran tenido que ayudarle pero no lo logró aspiró otra vez una bocanada gigantesca y entonces sí volvió a respirar por su cuenta y con toda la rapidez que pudo para librarse del olor y del sabor de la mujer nunca hasta entonces le había gustado tanto el sabor del aire normal empezó a sumergirse otra vez en la neblina pero antes de que el mundo oscurecido desapareciese por completo oyó la voz de la mujer que murmuraba -¡uf estuvo cerca no lo bastante cerca pensó y se durmió soñó con el pilote lo veía tan real que tenía la sensación de que podía alargar la mano y tocar su curva y resquebrajada superficie verdinegra cuando volvió a su semiinconsciencia pudo relacionar el pilote con su situación actual la imagen pareció flotar hacia sus manos el dolor no era cíclico Ésa fue la lección de un sueño que era realmente un recuerdo el dolor parecía ir y venir como el pilote unas veces cubierto y otras visible pero siempre presente cuando el dolor no le acosaba a través del gris rocoso de su neblina se sentía calladamente agradecido pero ya no se engañaba el dolor seguía allí esperando volver y no había un solo pilote sino dos y eran una misma cosa con el dolor una parte de sí mismo sabía mucho antes de tener conciencia de ello que los pilotes derruidos eran sus propias piernas destrozadas.

[close]

p. 7

pero tendría que pasar mucho tiempo antes de que pudiera romper la seca espuma de saliva que había sellado sus labios cuando lo consiguió al fin murmuro -¿dónde estoy la mujer se hallaba sentada en su cama con un libro en las manos el nombre del autor era paul sheldon lo reconoció sin sorpresa era su nombre -sidewinder colorado -contestó ella me llamo annie wilkes y soy -ya lo sé -la interrumpió usted es mi fan número uno -si -le contestó sonriendo eso es exactamente 3 oscuridad luego el dolor y la neblina después la certeza de que aunque el dolor era constante algunas veces quedaba mitigado como por un transitorio acuerdo de alivio el primer recuerdo real detenerse verse violado por el aliento apestoso de la mujer y devuelto a la vida por aquella violación siguiente recuerdo real los dedos de la mujer metiéndole en la boca algo que parecían cápsulas contac sólo que como no había agua las cápsulas se le quedaban en la boca y allí se deshacían dejándole un gusto amargo semejante al de la aspirina le hubiese gustado escupir pero sabía que era mejor no hacerlo porque ese gusto amargo era el que provocaba la marea alta que cubra el pilote pilotes pilotes hay dos bien hay dos sí ahora calla calla chissst y se convenció por un rato de que habían desaparecido todo esto volvía a intervalos muy espaciados pero entonces el dolor empezaba no a retroceder sino a desgastarse como debió de haberse desgastado el pilote de revere beach porque nada es eterno aunque de niño él se hubiese burlado de tamaña herejía las cosas de afuera empezaron a chocar más rápidamente hasta que el mundo objetivo con toda su carga de recuerdos experiencias y prejuicios pudo restablecerse Él era paul sheldon autor de novelas de dos tipos buenas y best-sellers se había

[close]

p. 8

casado y divorciado dos veces fumaba demasiado o lo hacía antes de todo aquello fuese lo que fuese todo aquello le había ocurrido algo muy malo pero aún estaba vivo aquella nube oscura empezó a disiparse cada vez más aprisa aún había de pasar un tiempo antes de que su fan número uno le trajese su vieja royal de mueca sonriente y voz de ducky daddles pero paul comprendió mucho antes que estaba metido en un problema de todos los demonios 4 la parte de su mente capaz de percibir la vio antes de que él supiese que la había visto y seguramente la comprendió mucho antes de que supiese que la estaba comprendiendo ¿por qué si no asociaba esa mujer a imágenes tan tétricas y ominosas le recordaba los ídolos venerados por supersticiosas tribus africanas que aparecían en las novelas de h rider haggard le hacía pensar en piedras y le obligaba a meditar en el destino mortal la imagen de annie wilkes como la imagen de una divinidad africana salida de ella o de las minas del rey salomón resultaba a un tiempo ridícula y extremadamente acertada era una mujer corpulenta que aparte el abultado pecho voluminoso pero inhóspito que cubría una rebeca gris parecía carecer de toda curva femenina no había ninguna redondez en sus caderas ni en sus nalgas ni siquiera en las pantorrillas que asomaban bajo la sucesión interminable de faldas de lana que llevaba por la casa para hacer los trabajos del exterior se retiraba a su invisible habitación a ponerse pantalones su cuerpo era grande pero no generoso daba la sensación de estar hecho de peñascos sin orificios acogedores ni siquiera espacios abiertos ni zonas flexibles le producía una impresión perturbadora de solidez como si no tuviese vasos sanguíneos ni siquiera órganos internos y fuera toda de una pieza una annie wilkes maciza de pies a cabeza cada vez se convencía más de que sus ojos que parecían moverse estaban en realidad pintados en la cara y que sólo se movían como los ojos de esos retratos que parecen seguir a quien los mira a cualquier parte de la habitación.

[close]

p. 9

tenía la impresión de que si hacia con los dedos una v y trataba de metérselos por la nariz no llegarían más allá de dos centímetros antes de encontrar un obstáculo aunque fuese un poco blando hasta su rebeca gris sus esperpénticas faldas y los gastados pantalones que utilizaba en sus trabajos exteriores parecían formar parte de un cuerpo sólido fibroso y sin canales así que aquella sensación de que era como un ídolo de una novela exótica no tenía en realidad nada de sorprendente y al igual que un ídolo provocaba una inquietud que se intensificaba constantemente hasta llegar al terror lo mismo que un ídolo se apropiaba de todo no un momento eso no era del todo justo no sólo daba terror le daba también las pastillas que traían la marea y cubrían los pilotes los pilotes eran la marea annie wilkes era la presencia lunar que se los metía en la boca le traía dos cada seis horas anunciándose al principio sólo a través de un par de dedos que se le metían en la boca y aprendió muy pronto a chupar ávidamente aquellos dedos a pesar del gusto amargo apareció luego con su rebeca y una de aquellas faldas que tenía casi siempre con la edición de bolsillo de una de sus novelas bajo el brazo por la noche se le aparecía con una bata rosa deshilachada la cara brillando con alguna especie de crema sin ver el tarro podía decir cuál era su ingrediente esencial el olor ovejuno de la lanolina lo delataba lo sacaba de su sopor espeso de sueños las cápsulas en la mano y la luna granujienta apostada en la ventana sobre uno de sus sólidos hombros después de un tiempo cuando el miedo se hizo ya demasiado intenso para ignorarlo pudo descubrir con qué lo estaba alimentando era un analgésico llamado novril con una fuerte base de codeína la razón por la cual no tenía que llevarle el orinal con frecuencia no consistía en la dieta de líquidos y gelatinas con que lo mantenía al principio cuando estaba en la nube lo había alimentado por vía intravenosa sino el estreñimiento que causaba el novril otro efecto secundario de naturaleza algo más seria era la depresión respiratoria que causaba en pacientes sensibles paul no lo era mucho a pesar de haber sido un fumador empedernido durante casi dieciocho años pero se había detenido al menos en una ocasión pudo haber otras en la neblina que él no recordaba entonces fue cuando le hizo el boca a boca podría haber sido una de esas cosas que pasan pero más adelante llegó a sospechar que ella había estado a punto de matarlo con una sobredosis accidental no sabia muy bien lo que estaba haciendo pero ella creía que si Ésa era otra de las cosas de annie que le asustaban.

[close]

p. 10

unos diez días después de haber salido de la nube oscura descubrió otras tres cosas casi al mismo tiempo la primera que annie poseía una gran cantidad de novril en realidad tenía muchísimas drogas de todo tipo la segunda que se hallaba enganchado al novril la tercera que annie wilkes estaba bastante loca 5 la oscuridad había precedido al dolor y a la nube de tormenta empezó a recordar lo que había habido antes que la oscuridad a medida que ella le explicaba lo sucedido eso fue poco después de hacer la típica pregunta del dormido que acaba de despertarse a la que ella respondió comunicándole que se encontraba en la pequeña ciudad de sidewinder colorado y agregando que había leído sus ocho novelas al menos dos veces y que sus favoritas las de misery las había leído cuatro cinco tal vez seis veces todo lo que deseaba era que él pudiese escribirlas más aprisa dijo que apenas podía creer que su paciente fuese el verdadero paul sheldon a pesar de haber visto su identificación en la cartera -por cierto ¿dónde está mi cartera -le preguntó -se la he estado guardando -contestó ella y su sonrisa se apagó de repente transformándose en una gran atención que a él no le gustó nada pues era como descubrir una profunda grieta en la tierra casi oculta bajo flores estivales en medio de un prado sonriente ¿imagina que le he quitado algo -no por supuesto que no es sólo que es sólo que el resto de mi vida está en esa cartera pensó mi vida fuera de esta habitación lejos del dolor ajena a esta forma de transcurrir el tiempo que se estira como el hilo rosa del chicle que un niño se saca de la boca cuando está aburrido porque así es una hora antes de que llegue la cápsula -¿sólo que qué señor milo -le apremió a seguir Él observaba alarmado cómo la estrecha mirada se le ponía cada vez más negra la grieta se iba extendiendo al igual que si se estuviese produciendo un terremoto bajo sus cejas podía oír el gemido agudo y persistente del viento afuera e imaginó de repente

[close]

p. 11

que la mujer lo cogía y se lo cargaba sobre el hombro macizo como un saco lanzado sobre un muro de piedra sacándolo a la intemperie y tirándolo a un agujero en la nieve allí moriría congelado pero antes sus piernas latirían y gritarían -es sólo que mi padre me decía que no quitase el ojo de la cartera -respondió sorprendido por la facilidad con que le había salido la mentira su padre se había dedicado a no prestarle más atención de la estrictamente necesaria y hasta donde podía recordar sólo le había ofrecido un consejo en su vida en su decimocuarto cumpleaños le había regalado un preservativo red devil metido en un sobrecito plateado guárdate eso en la cartera -dijo robert sheldon y si te excitas mientras te estás morreando en el cine tómate un segundo antes de que se te vaya el santo al cielo para meterte esto ya hay demasiados bastardos en el mundo y no quiero que tengas que enrolarte en el ejército a los dieciséis años -me dijo tantas veces que no le quitase el ojo de encima a la cartera que se me quedó grabado para siempre continuó paul si la he ofendido lo siento de veras la mujer se relajó la grieta se cerró las flores de verano cabecearon otra vez alegremente pensó que podría introducir la mano a través de esa sonrisa sin encontrar otra cosa que una blanda oscuridad -no me ha ofendido está en un lugar seguro espere tengo algo para usted se fue y regresó con un humeante plato de sopa en el que flotaban algunas verduras suave pero sólido no pudo comer mucho aunque si más de lo que supuso que comería mientras tomaba la sopa ella le explicó lo que había pasado y él fue recordándolo todo y pensó que al menos era bueno saber cómo uno había acabado con las piernas destrozadas pero se estaba enterando de un modo que le resultaba desagradable era como sí él fuese el personaje de una narración o de una obra de teatro un personaje cuya historia no se cuenta como historia sino que se recrea como ficciónella había ido en el jeep a sidewinder a comprar alimento para el ganado y unas cuantas provisiones también a mirar los libros nuevos en wilson s drug center eso había ocurrido el miércoles de hacia casi dos semanas y las novedades editoriales siempre llegaban los martes -estaba realmente pensando en usted -dijo metiéndole en la boca cucharadas de sopa y limpiándole luego con profesionalidad los chorreones que le caían por las comisuras eso es lo que convierte el asunto en una notable coincidencia ¿no le

[close]

p. 12

parece yo esperaba que el hijo de misery saliera finalmente en edición de bolsillo pero no tuve esa suerte explicó que se aproximaba una tormenta pero que hasta el mediodía los hombres del tiempo habían estado pronosticando confiadamente que se desviaría al sur hacia nuevo méxico y sangre de cristo -sí -corroboró él recordándolo dijeron que iba a desviarse por eso salí trató de mover las piernas y el resultado fue una horrible laguna de dolor que le arrancó un quejido -no haga eso -le aconsejó ella si hace hablar a sus piernas luego no se le callarán y ya no puedo darle más cápsulas hasta dentro de dos horas le estoy suministrando ya demasiadas de todos modos ¿por qué no estoy en un hospital Ésta era la pregunta que quería hacer pero no se hallaba seguro de que fuese la que tanto él como ella querían escuchar todavía no -cuando llegué a la tienda de piensos tony roberts me dijo que sería mejor que regresara en seguida si quería llegar antes de que cayese la tormenta y yo le dije -¿a qué distancia estamos de esa ciudad -la interrumpió -a varios kilómetros -le respondió vagamente mirando hacia la ventana hubo una extraña pausa y paul se asustó de lo que veía en su rostro porque era la nada la nada negra de una grieta oculta en un prado alpino una negrura en la que no crecían las flores y en la que una caída seria muy larga antes de llegar al fondo era la cara de una mujer temporalmente desligada de sus principios y de los hitos de su vida una mujer que no sólo había olvidado los recuerdos que estaba contando sino la existencia misma del recuerdo Él visitó una vez un manicomio años atrás cuando se estaba documentando para escribir misery el primero de los cuatro libros que constituían su principal fuente de ingresos desde hacía ocho años y allí había visto esa mirada o con más precisión esa no mirada la palabra que definía aquello era catatonía pero lo que más le había horrorizado no tenía una definición tan precisa era más bien una vaga comparación en aquel momento le pareció que los pensamientos de aquella mujer se habían convertido en lo que él imaginaba que era su ser físico sólido fibroso sin canales sin articulaciones entonces poco a poco su rostro se aclaró los recuerdos parecieron volver a fluir por él aunque el término fluir no era del todo correcto no había empezado a llenarse como un estanque se estaba calentando si se estaba calentando como un aparato eléctrico como una tostadora o tal vez como una manta eléctrica.

[close]

p. 13

-le dije a tony la tormenta va a girar al sur hablaba despacio al principio casi atontada pero las palabras fueron alcanzando luego una cadencia normal llenándose del brillo de la conversación para entonces él ya estaba alerta todo cuanto ella decía era un poco extraño un poco fuera de quicio escuchar a annie era escuchar una canción tocada en una clave incorrecta -pero él cambió de parecer buf dije yo mejor me subo al caballo y arranco al galope entonces él dijo yo me quedaría en la ciudad si fuera usted miss wilkes acaban de informar por la radio que va a ser de órdago y que nadie está preparado pero yo tenía que regresar por supuesto no dispongo de nadie que le dé la comida a los animales los vecinos más cercanos son los roydman y se encuentran a kilómetros de aquí además a los roydman no les caigo bien mientras decía la última frase le dirigió una mirada de complicidad y como él no respondiese golpeó la cuchara contra el borde del plato en un gesto perentorio -¿ha terminado -sí ya estoy lleno gracias estaba muy bueno ¿tiene mucho ganado porque si lo tiene estaba pensando eso significa que ha de contar con ayuda un empleado al menos la palabra exacta era ayuda si ésa ahí estaba la clave y él había notado que no llevaba anillo de casada -no mucho -le respondió media docena de gallinas ponedoras dos vacas y misery Él parpadeó y la mujer se echó a reír -pensará que no ha sido muy correcto ponerle a una marrana el nombre de esa hermosa y valiente mujer que usted creó pero ése es su nombre y no tenía intención de faltarle el respeto -meditó un momento y luego añadió es muy amigable -arrugó la nariz y por unos instantes se transformó en una puerca hasta los pelos de la barbilla hizo un ruido de cerdo ggnn ggnn ggnn paul la miró con los ojos muy abiertos ella no lo notó se había perdido otra vez con la mirada pensativa y sombría no tenían más luz que la de la lámpara de la mesita de noche reflejándose en ellos desmayada al fin ella reemprendió el relato con tono débil -llevaba unos ocho kilómetros recorridos cuando empezó a nevar fue muy rápido aquí arriba la nieve cae de golpe fui deslizándome despacio con las luces

[close]

p. 14

encendidas y entonces vi su coche volcado a un lado de la carretera -lo miró reprobadora usted no llevaba las luces encendidas -me cogió por sorpresa -dijo acordándose en ese momento de que la tempestad se le había echado encima de pronto lo que todavía no recordaba era que iba borracho -paré -siguió la mujer si hubiese sido en una cuesta puede que no hubiese parado ya sé que no es muy cristiano pero había ya unos ocho centímetros de nieve y ni con un jeep se puede estar seguro de que siga marchando una vez ha perdido la inercia es más fácil decirse a si misma bueno a lo mejor salieron y alguien los recogió o algo así pero era en lo alto de la tercera colina después de los roydman y es un llano bastante largo así que aparqué y en cuanto salí escuché gemidos era usted paul le sonrió con una extraña expresión maternal por primera vez el pensamiento afloró con claridad a la mente de paul estoy en peligro esta mujer no se halla en su sano juicio 6 durante unos veinte minutos ella siguió hablando sentada junto a él en lo que podía ser la habitación de huéspedes mientras el organismo de paul asimilaba la sopa el dolor volvía a despertarse en sus piernas se esforzó por concentrarse en lo que ella decía pero no lo lograba del todo su mente se había bifurcado por un lado escuchaba el relato de cómo su salvadora lo había arrastrado sacándole de su camaro del setenta y cuatro en el lado de acá el dolor latía con más fuerza como un par de viejos pilotes resquebrajados que empezaban a insinuarse entre las elevaciones de la marea en retirada en el lado de allá se veía en el hotel boulderado terminando su última novela que gracias a dios por sus pequeños favores no contaba en su reparto con misery chastain.

[close]

p. 15

había razones de toda especie para que no volviese a escribir sobre misery pero una pesaba sobre las demás férrea e inmutable misery gracias a dios por los grandes favores por fin estaba muerta había muerto cinco páginas antes del final de el hijo de misery no quedó ni un ojo seco en la casa cuando aquello ocurrió ni siquiera los ojos de paul sólo que las lágrimas que corrían por sus mejillas habían surgido de una risa histérica al terminar el nuevo libro una novela contemporánea sobre un ladrón de coches se había acordado de escribir la última oración de el hijo de misery así que lan y geoffrey abandonaron juntos el jardín de la iglesia sosteniéndose mutuamente en su dolor decididos a encontrar otra vez el sentido de sus vidas mientras escribía estas líneas se reía de tal manera que no acertaba las teclas de la máquina había tenido que volver atrás varias veces gracias a dios por la cinta correctora de la ibm al escribir fin se lanzó a dar saltos por la habitación la misma habitación en el hotel boulderado gritando ¡libre ¡por fin libre ¡dios todopoderoso ya soy libre ¡esa perra estúpida está en la tumba la nueva novela se llamaba automóviles veloces y al terminarla no se había reído se quedó un momento frente a la máquina pensando tal vez acabas de ganar el american book award amigo mío entonces había cogido -una magulladura en la sien derecha pero no parecía nada serio eran sus piernas me di cuenta en seguida aunque ya oscurecía de que sus piernas no estaban el teléfono y había llamado al servicio de habitación para pedir una botella de dom pérignon recordó cómo la había esperado caminando arriba y abajo en aquella habitación en la que había terminado todos sus libros desde 1974 recordó haberle dado cincuenta dólares de propina al camarero y haberle preguntado por el parte meteorológico recordó cómo el camarero aturdido complacido y sonriente le había explicado que la tormenta que se dirigía hacia ellos en esos momentos se desviaría al sur hacia nuevo méxico recordó la sensación helada de la botella el discreto sonido del corcho al liberarse recordó el gusto seco áspero y ácido de la primera copa y la búsqueda en su maleta del pasaje a nueva york recordó que de repente bajo el entusiasmo del momento había decidido que mejor le traía a casa en seguida me costó lo mío subirlo al camión pero soy una mujer corpulenta como habrá notado y tenía un montón de mantas en la

[close]

Other Publications

MANUAL DE RECURSOS HUMANOS: Evaluación de Personal

MANUAL DE RECURSOS HUMANOS: Evaluación de Personal


Tags: Personal, Management, Manual, administracion, gestion, EVALUACION, recursos, empresarial, Humanos, evaluación de personal
Cementerio de Mascotas - Stephen King

Cementerio de Mascotas - Stephen King


Tags: terror, horror, de, Cementerio, king, Mascotas, Stephen, psicologico
Un Asunto Pendiente - John Katzenbach

Un Asunto Pendiente - John Katzenbach


Tags: un, john, Thriller, pendiente, Katzenbach, asunto, psicoanalista
MANUAL DE RECURSOS HUMANOS: Gestion por Competencia

MANUAL DE RECURSOS HUMANOS: Gestion por Competencia


Tags:
Please Add a Title

Please Add a Title


Tags:

Comments

no comments yet

YOUBLISHER
About
What Others Say
Sitemap
Impressum

PUBLISHERS
Login
Signup
Tutorials
FAQ
Support

BUSINESS
Overview
Advertising
Support

DEVELOPERS
API

LEGAL
Report a Copyright Violation
Copyright FAQ
Terms of Use
Privacy Policy