Description
Un saco de huesos (En inglés, Bag of bones) es una novela de Stephen King que fue publicada en el año 1998. Es un drama de fantasmas y misterio. Para el año 2011 se espera una adaptación para televisión.
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stephen k in g la conversión de esta obra a formato pdf ha sido realizada por acho para ka-tet-corp un saco de huesos sí bartleby quédate allí detrás de tu mampara pensé no te perseguiré más eres inofensivo y silencioso como cualquiera de estas sillas viejas en resu men nunca me siento tan solo como cuando sé que estás ahí herman melville bartleby el escribiente anoche soñé que regresaba a manderley mientras estaba allí inmóvil y silenciosa habría jurado que la casa no era un caparazón vacío sino que vivía y respiraba como en otros tiempos daphne du maurier rebeca marte es el paraíso.
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nota del autor en algunos episodios de esta novela se hace referencia a los aspectos legales de la custodia de una niña en el estado de maine para entender el tema pedí ayuda a mi amigo warren silver que es un excelente abogado warren me asesoró meticulosamente y en el proceso me habló de un viejo artefacto llamado stenomask que de inmediato me apropié para mi historia si hay algún error jurídico en la novela cúlpenme a mí y no a mi asesor legal warren también me pidió -con tono bastante plañidero si no me importaría poner algún abogado «bueno» en la historia lo único que puedo decir al respecto es que he hecho todo lo posible gracias a mi hijo owen por su asesoramiento técnico en woodstock nueva york y a mi amigo ridley pearson por su asesoramiento técnico en ketchum ldaho agradezco a pat dorman su comprensiva y perspicaz lectura del primer borrador mi gratitud hacia el monumental trabajo editorial de chuck verrill gracias a susan moldow nan graham jack romanos y carolyn reider por sus atenciones y sus consejos y gracias a tabby que estuvo a mi lado cuando las cosas se complicaron te quiero cariño un bochornoso día de agosto de 1994 mi mujer me dijo que iba al rite aid de derry a comprar un recambio para el inhalador de la sinusitis según creo en la actualidad estos fármacos se venden sin receta médica yo había terminado de escribir por ese día y me ofrecí a ir en su lugar dijo que no gracias que de todos modos quería comprar pescado en el supermercado de al lado que así mataría dos pájaros de un tiro o algo por el estilo me sopló un beso y salió la siguiente vez que la vi fue en la pantalla de un televisor así es como se identifica a los muertos aquí en derry no hay que recorrer un pasillo subterráneo con azulejos verdes en las paredes y largos tubos fluorescentes en el techo nadie saca el cuerpo de una nevera en una bandeja con ruedas uno sencillamente entra en una oficina con un cartel de privado mira la pantalla de un televisor y dice sí o no el rite aid y el shopwell están situados a menos de un kilómetro y medio de casa en un pequeño centro comercial donde también hay un videoclub una librería de ocasión donde se ven den muy bien mis viejas ediciones en rústica una tienda de artículos electrónicos y un estudio fotográfico está situado en upmile hill en el cruce de witchman y jackson mi esposa aparcó delante de blockbuster video y entró en la farmacia donde la atendió joe wyzer que en aquel entonces era el farmacéutico aunque ahora lo han trasladado al rite aid de bangor al llegar junto a la caja cogió una de esas chocolatinas rellenas con forma de animales ésta concretamente con forma de ratón la encontré más tarde en su bolso le quité el papel y me la comí -sentado en la cocina con el contenido del bolso rojo esparcido ante mí y fue como si comulgara cuando no quedó nada del ratón aparte del sabor del chocolate en la lengua y la garganta me eché a llorar permanecí sentado ante el caos de pañuelos de papel maquillaje y llaves y lloré como un niño cubriéndome los ojos con las manos el inhalador estaba en la bolsa del rite aid había costado doce dólares y dieciocho centavos pero en la bolsa había algo más un artículo que había costado veintidós con cincuenta lo miré durante mucho rato sin entender estaba sorprendido quizá incluso atónito pero la idea de que johanna arlen noonan hubiera llevado una vida secreta no me cruzó por la cabeza todavía no.
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jo pagó y salió otra vez al brillante sol del exterior cambiándose las gafas normales por las de sol graduadas y justo cuando salía de la sombra del pequeño toldo de la farmacia supongo que estoy echándole un poco de imaginación a la historia adentrándome en el territorio del novelista pero no mucho sólo unos centímetros os doy mi palabra se oyó el agudo chirrido de unos neumáticos en el pavimento un ruido que indica que o bien va a producirse un accidente o que los conductores acaban de evitarlo por un pelo esta vez se produjo y fue la clase de accidente que por lo visto ocurre al menos una vez a la semana en aquel absurdo cruce en equis un toyota salía del aparcamiento del centro comer cial y giraba a la izquierda para entrar en jackson street al volante iba esther easterling de barret s orchard la acompañaba su amiga irene deorsey también de barret s orchard que había ido al videoclub pero no había encontrado ninguna película que le gustara demasiada violencia dijo irene las dos mujeres eran viudas de fumadores es imposible que esther no viera el volquete anaranjado de obras públicas que bajaba la cuesta aunque lo negó a la policía al periódico y a mí cuando hablé con ella dos meses después creo que sencillamente se olvidó de mirar como solía decir mi madre otra viuda de fumador las dos enfermedades más comunes entre los viejos son la artritis y la pérdida de memoria no puede culpárseles por ninguna de las dos el conductor del camión de obras públicas era william fraker de old cape fraker tenía treinta y ocho años el día de la muerte de mi esposa conducía con la camisa desabrochada y es taba deseando llegar a casa para darse una ducha fresca y beber una cerveza fría no precisamente en ese orden Él y otros tres hombres habían pasado ocho horas asfaltando un trozo de la harris avenue cerca del aeropuerto -un trabajo caluroso en un día caluroso y fraker reconoció que sí que quizá hubiera sobrepasado un poco el límite de velocidad quizá fuera a sesenta kilómetros por hora en una zona donde estaba prohibido superar los cincuenta y cinco estaba ansioso por llegar al garaje dejar el camión y subir a su f-150 que tenía aire acondicionado por otra parte aunque los frenos del volquete habían pasado la inspección distaban mucho de estar en perfectas condiciones fraker pisó el freno en cuanto vio el toyota también hizo sonar la bocina pero ya era demasiado tarde oyó el rechinar de los neumáticos -los del camión y los del coche de esther que en el último momento había advertido el peligro y vio fugazmente la cara de la mujer -Ésa fue la peor parte-me dijo mientras bebíamos cerveza en el porche de su casa entonces ya era octubre y aunque el sol todavía calentaba los dos llevábamos jerséis ¿sabe lo alto que está el asiento de esos camiones -asentí bueno la mujer miraba hacia arriba estiraba el cuello para verme recuerdo que pensé mierda si no consigo frenar se va a romper como una copa de cristal pero los viejos son más fuertes de lo que parecen mire cómo salieron las cosas al final esos dos vejestorios vivos y su esposa se detuvo en seco las mejillas se le tiñeron de rubor como un niño que advierte que sus compañeras de clase se ríen de él porque lleva la bragueta abierta resultaba cómico pero si me hubiera sonreído sólo habría conseguido avergonzarlo más -lo lamento señor noonan soy un bocazas.
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-no se preocupe -dije de todos modos ya he superado lo peor -era mentira pero sirvió para que se tranquilizara y continuara hablando -en fin -dijo chocamos oí un estampido y un ruido de hierros retorcidos cuando se hundió la portezuela del asiento del conductor del coche también oí ruido de cristales rotos me di contra el volante con tanta violencia que tuve dificultades para respirar durante casi una semana también me quedó un morado enorme aquí -se señaló el pecho debajo de las clavículas me golpeé la cabeza contra el parabrisas con la fuerza suficiente para romper el cristal pero lo único que me hice fue un pequeño chichón no sangró ni siquiera me dolió la cabeza mi mujer dice que es porque la tengo muy dura vi a la mujer que conducía el toyota la señora easterling tendida sobre el salpicadero en el hueco que hay entre los asientos delanteros por fin nos detuvimos en medio de la calle los dos coches unidos en un amasijo de hierros y bajé a ver cómo estaban le juro que esperaba encontrarlas muertas a las dos ninguna de las dos había muerto ni siquiera habían perdido el conocimiento aunque la señora easterling tenía tres costillas rotas y la cadera dislocada la señora deorsey que viajaba en el asiento trasero sufrió una contusión al golpearse la cabeza contra la ventanilla eso fue todo fue atendida y dada de alta poco después en el hospital home como suele decir el derry news en estos casos mi esposa la difunta johanna arlen procedente de malden massachusetts lo vio todo desde la puerta de la farmacia con el bolso colgado del hombro y la bolsa con la medicina en una mano igual que bill fraker debió de pensar que los ocupantes del toyota estaban muertos o gravemente heridos el choque había producido un ruido sordo e impresionante que resonó en el aire sofocante de la tarde como una bocha rodando por una callejuela los dos vehículos quedaron enganchados en medio de jackson street y el sucio volquete anaranjado se alzaba sobre el coche importado azul como un padre enfadado sobre un niño asustado johanna echó a correr por el aparcamiento en dirección a la calle mientras otras personas hacían lo mismo una de ellas jill dunbarry estaba mirando el escaparate de radio shack cuando ocurrió el accidente le parecía recordar que había pasado junto a johanna o al menos recordaba a una mujer con pantalones amarillos pero no estaba segura en ese momento la señora easterling gritaba que estaba herida que las dos estaban heridas y pedía ayuda para ella y su amiga aproximadamente a mitad de camino entre la farmacia y la calle cerca de un grupo de máquinas expendedoras de periódicos mi mujer cayó al suelo el bolso siguió colgado de su hombro pero la bolsa de la farmacia se le escapó de la mano y el inhalador asomó por la abertura el otro artículo quedó dentro nadie la vio tendida junto a las máquinas de periódicos pues todo el mundo estaba pendiente de los vehículos que acababan de chocar de las mujeres que gritaban y del charco de agua y anti congelante que salía del radiador roto del camión ¡es gasolina -gritó un dependiente de fast foto a quienquiera que quisiera oírlo ¡es gasolina ¡cuidado ¡podría estallar supongo que un par de las personas que corrían al rescate
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deben de haber saltado sobre su cuerpo tendido acaso pensando que se había desmayado no habría sido ilógico algo así en un día en que la temperatura superaba los treinta y cinco grados aproximadamente dos docenas de personas se congregaron alrededor de los coches accidentados otras cuatro docenas llegaron corriendo desde stawford park donde acababa de terminar un partido de béisbol supongo que se habrán oído todos los comentarios habituales en estos casos algunos más de una vez supongo que la gente se habrá arremolinado que alguien habrá introducido la mano a través del agujero que antes había sido la ventanilla del conductor para coger la mano temblorosa de esther que la concurrencia se habrá apartado rápidamente para dejar paso a joe wyzer pues en momentos como ése cualquiera que lleve una bata blanca se convierte en la reina de la fiesta a lo le jos el pitido de la sirena de una ambulancia se elevó como el aire tembloroso encima de un incinerador y mientras sucedía todo esto mi mujer seguía tendida en el aparcamiento sin que nadie la viera con el bolso todavía colgado del hombro dentro envuelto en papel metalizado el ratoncito de chocolate relleno y la bolsa blanca de la farmacia cerca de su brazo extendido finalmente la vio joe wyzer cuando corría a la farmacia a buscar una compresa fría para la cabeza de irene deorsey la reconoció aunque estaba tendida boca abajo la reconoció por el cabello rojo la blusa blanca y los pantalones amarillos la reconoció porque la había atendido hacía menos de quince minutos -¿señora noonan -dijo olvidándose de la mareada pero aparentemente ilesa irene deorsey ¿está bien señora noonan -preguntó sabiendo intuyo aunque quizá me equivoque que no lo estaba le dio la vuelta necesitó ambas manos para hacerlo e incluso entonces tuvo que esforzarse arrodillarse empujar y tirar allí en el aparcamiento con un sol de justicia sobre su cabeza y el calor que irradiaba el asfalto parece que los muertos engordan tanto en su cuerpo como en nuestra mente aumentan de peso tenía marcas rojas en la cara cuando la identifiqué las vi claramente en el monitor de vídeo iba a preguntarle qué eran al ayudante del forense pero ya lo sabía finales de julio cemento caliente elemental mi querido watson mi mujer murió con quemaduras solares en la cara wyzer se levantó vio que había llegado la ambulancia y corrió hacia ella se abrió paso entre la multitud y cogió del brazo a uno de los enfermeros que bajaba del vehículo -allí hay una mujer dijo wyzer señalando hacia el aparcamiento -aquí tenemos dos mujeres y un hombre -replicó el enfermero trató de soltarse pero wyzer no cedió -eso no importa -dijo ellos están bien y la mujer tendida allí no la mujer que estaba tendida allí estaba muerta y estoy convencido de que joe wyzer lo sabía y también sabía cuáles eran las prioridades concedámosle eso y fue lo bastante convincente para conseguir que los dos enfermeros se apartaran del amasijo de hierros
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del camión y el toyota a pesar de los gritos de dolor de esther easterling y las protestas del coro griego cuando llegaron junto a mi esposa uno de los confirmó lo que joe wyzer ya sospechaba -mierda -dijo el otro ¿qué le ha ocurrido -el corazón seguramente -dijo el primero se habrá impresionado por el accidente y le dio un ataque pero no fue su corazón la autopsia reveló un aneurisma cerebral con el que seguramente había vivido sin saberlo durante cinco años mientras corría por el aparcamiento hacia el lugar del accidente ese débil vaso sanguíneo en la corteza cerebral reventó como un neumático anegando los centros de control en sangre y matándola el ayudante del forense me dijo que la muerte no debió de ser instantánea pero sí bastante rápida y que jo no había sufrido sólo una nova grande y negra todas las sensaciones y los pensamientos desaparecidos incluso antes de que se desplomara en el cemento -¿puedo ayudarle en algo señor noonan -preguntó el asistente del forense apartándome con suavidad de la cara inerte y los ojos cerrados de la imagen de vídeo ¿quiere hacer alguna pregunta se la responderé si puedo -sólo una -dije le conté lo que jo había comprado en la farmacia antes de morir luego formulé mi pregunta los días previos al entierro y el entierro mismo son como un sueño en mi memoria el recuerdo más claro que conservo es que comí la chocolatina de jo y lloré sobre todo lloré creo porque sabía lo rápido que desaparecería su sabor tuve otro ataque de llanto pocos días después de que la enterráramos y hablaré de él enseguida me alegró la llegada de la familia de jo y en particular la de su hermano mayor frank fue frank arlen -cincuenta años mejillas sonrosadas corpulento y con una brillante melena morena quien lo organizó todo quien de hecho acabó regateando con el director de la compañía de pompas fúnebres -no puedo creer que hicieras eso -dije más tarde cuando ambos estábamos en un reservado del jack s pub bebiendo cerveza -intentaba timarte mikey -dijo detesto a esos tipos del bolsillo trasero del pantalón sacó un pañuelo y se lo pasó por las mejillas con aire ausente no se había desmoronado -ninguno de los arlen lo hizo por lo menos cuando yo estaba con ellos pero había tenido los ojos anegados en lágrimas durante todo el día como si sufriera una conjuntivitis severa los arlen eran seis hermanos de los que jo era la más joven y la única mujer había sido la niña de los ojos de sus hermanos mayores si yo hubiera tenido algo que ver con su muerte me habrían descuartizado entre los cinco pero tal como sucedieron las cosas,
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formaron un escudo protector alrededor de mí y fue una suerte supongo que me las habría arreglado sin ellos pero no sé cómo recordad que tenía treinta y seis años uno no espera tener que enterrar a su esposa cuando tiene treinta y seis años y ella es dos años más joven la muerte era lo último que se nos habría pasado por la cabeza -si pillan a un tipo robándote la radio del coche lo llaman ladrón y lo meten preso -dijo frank los arlen procedían de massachusetts cosa que todavía era evidente en el acento de frank pero si un tipo intenta vender a un viudo desconsolado un ataúd de tres mil dólares por cuarenta y cinco mil lo consideran un hombre de negocios y hasta le piden que hable en los banquetes del rotary club maldito estafador lo he puesto en su sitio crees -sí así es -¿te encuentras bien mikey -estoy bien -¿de veras -¿cómo coño voy a saberlo -repuse con voz lo bastante alta para que la gente sentada en el reservado contiguo se volviera a mirarnos y luego estaba embarazada frank se quedó de piedra -¿qué -embarazada -traté de mantener la voz baja de seis o siete semanas según la ya sabes la autopsia ¿tú lo sabías ¿te contó algo -¡no ¡claro que no -pero había algo extraño en su cara como si ella le hubiera dicho algo desde luego sabía que lo estabais buscando ella dijo que tenías pocos espermatozoides y que podía llevar un tiempo pero que el médico había dicho que quizá que tarde o temprano tal vez -se miró las manos ¿pueden saber una cosa así ¿comprueban esas cosas -pueden saberlo en cuanto a comprobarlo no sé si lo hacen por rutina o no pero yo se lo pedí -¿por qué -porque antes de morir no sólo compró una medicina para la sinusitis también compró uno de esos tests de embarazo caseros -¿y tú no tenías ni idea negué con la cabeza frank pasó la mano por encima de la mesa y me cogió del hombro.
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-querría estar segura antes de decírtelo eso es todo lo sabes ¿verdad un recambio para el inhalador de la sinusitis y pescado había dicho ella con el aspecto de siempre una mujer que sale a hacer un par de recados hacía ocho años que queríamos tener un hijo pero ella tenía el aspecto de siempre -claro -dije dando una palmada a la mano de frank claro que lo sé grandullón fueron los arlen -dirigidos por frank los que prepararon el discurso de despedida de johanna a mí por ser el escritor de la familia me asignaron la redacción de la esquela fúnebre mi hermano viajó desde virginia con mi madre y mi tía y se ocupó del libro de visitas del velatorio mi madre -casi completamente chocha a la edad de sesenta y seis años aunque los médicos insistían en que no tenía alzheimer vivía en memphis con su hermana dos años más joven que ella y apenas un poco menos chocha se hicieron cargo de cortar el pastel y las tartas durante el funeral de todo lo demás se ocuparon los arlen desde las horas de velatorio a los detalles de la ceremonia fúnebre frank y victor el segundo hermano pronunciaron pequeños discursos de despedida el padre de jo rezó una oración por el alma de su hija y al final pete breedlove el chico que nos cortaba el césped en verano y quitaba las hojas secas del jardín en otoño nos hizo llorar a todos cantando blessed assurance que según frank había sido el himno favorito de jo cuando era niña nunca supe cómo frank encontró a pete y lo convenció de que cantara en el funeral sobrevivimos a todo el velatorio de la tarde y la noche del martes la ceremonia fúnebre la mañana del miércoles y finalmente el breve sermón en el cementerio fairlawn recuerdo que pensé que hacía mucho calor que me sentía perdido por no poder hablar con jo y que ojalá me hubiera comprado un par de zapatos nuevos si jo hubiera estado allí me habría reñido por los que llevaba más tarde hablé con mi hermano sid le dije que teníamos que hacer algo con mi madre y con la tía francine antes de que las dos desaparecieran más allá de los límites de la realidad eran demasiado jóvenes para vivir en una residencia ¿qué sugería sid sugirió algo pero que me aspen si lo recuerdo recuerdo que acepté pero no sé qué ese mismo día siddy nuestra madre y nuestra tía subieron al coche de alquiler del primero para regre sar a boston donde pasarían la noche antes de tomar el southern crescent al día siguiente a mi hermano no le molesta hacer de cicerone a las viejas pero no está dispuesto a subir a un avión ni aunque yo pague los billetes dice que en el cielo no hay un arcén donde detenerse si se avería el motor casi todos los arlen se marcharon al día siguiente otra vez hacía un calor bochornoso el sol resplandecía en un deslumbrante cielo blanco y caía sobre el mundo como cobre fundido la fami lia de jo estaba frente a nuestra casa -que ahora era sólo mi casacon tres taxis en fila junto al bordillo tres grandullones abrazándose entre un montón de bolsos y maletas despidiéndose con su confuso acento de massachusetts frank se quedó otro día hicimos un gran ramo con flores cortadas del jardín trasero de la casa -no de esas con un aroma nauseabundo que yo asocio con la muerte y la música de órgano sino flores de verdad de las que le gustaban a jo y las pusimos en un par de botes vacíos de café que encontré en la despensa fuimos a fairlawn y las depositamos
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junto a la nueva tumba luego nos sentamos un rato bajo el sol ardiente -fue la mujer más dulce que he conocido -dijo frank finalmente con una voz extraña acongojada nosotros la protegíamos cuando era pequeña te aseguro que nadie se metía con jo si alguien lo intentaba tenía que vérselas con nosotros -sí ella me contó muchas anécdotas -¿buenas -sí muy buenas -voy a echarla mucho de menos -yo también -dije escucha frank sé que eras su hermano favorito ¿no te llamó para decirte que se le había retrasado la regla o que tenía náuseas por la mañana dímelo no me cabrearé -no lo hizo te lo juro ¿tenía náuseas por la mañana -que yo sepa no y era verdad yo no había notado nada claro que estaba escribiendo y cuando escribo es como si estuviera en trance pero ella sabía adónde iba yo en esos trances sabía hacerme despertar de ellos ¿por qué no lo había hecho ¿por qué ocultarme una buena noticia tal vez no hubiera querido decírmelo hasta estar segura pero eso no era propio de jo -¿era niño o niña -preguntó frank -niña habíamos elegido nombres y esperado durante la mayor parte de nuestro matrimonio si era niño se llamaría andrew si era niña kia kia jane noonan frank que se había divorciado hacía seis años y vivía solo se alojaba en mi casa cuando regresábamos dijo -me preocupas mikey no tienes una gran familia en la que apoyarte en un momento como éste y la poca que tienes está lejos -descuida -respondí Él hizo un gesto de asentimiento -eso es lo que decimos nosotros ¿no -¿nosotros -los hombres descuida y si no es así nos aseguramos de que nadie se entere -me miró con los ojos todavía llorosos y el pañuelo en su mano grande y bronceada por el sol si no te sien tes bien mikey y no quieres llamar a tu hermano he visto cómo lo mirabas deja que yo sea tu hermano hazlo por jo si no por ti -de acuerdo -dije respetando y apreciando el ofrecimiento aunque también sabiendo que no haría nada semejante yo no llamo a nadie para pedir ayuda no es por la forma en que me educaron o al menos eso creo es mi manera de ser una vez johanna me dijo que si me estuviera ahogando en el lago dark score donde tenemos una casa de veraneo moriría en
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silencio a diez metros de la orilla antes que gritar pidiendo ayuda no es una cuestión de amor o afecto pues soy capaz de dar y recibir esas cosas siento dolor como cualquiera necesito tocar y que me toquen pero si alguien me pregunta ¿te encuentras bien no puedo responder que no soy incapaz de pedir ayuda un par de horas después frank se marchó hacia el sur del estado cuando abrió la portezuela del coche me conmovió descubrir que el libro grabado que estaba oyendo era uno de los míos me abrazó y luego me sorprendió al darme un beso en la boca un beso fuerte y sonoro -si necesitas hablar llámame -dijo y si necesitas compañía ven a verme -asentí con la cabeza y cuídate esto último me estremeció la combinación de calor y dolor me había hecho sentirme como en un sueño durante los últimos días pero esa frase me llegó hondo -¿que me cuide de qué -no lo sé -respondió no lo sé mikey luego se metió en el coche -él era tan grande y el vehículo tan pequeño que más bien parecía que lo llevaba puesto y se alejó el sol se ponía ya sabéis qué aspecto tiene el sol al final de un caluroso día de agosto anaranjado y en cierto modo aplastado como si una mano invisible lo empujara desde arriba y en cualquier momento fuera a estallar como un mosquito lleno de sangre y a esparcirse por todo el horizonte era exactamente así en el este donde ya anochecía comenzaban a rugir los truenos pero aquella noche no llovió sólo una oscuridad que descendió como una manta gruesa y sofocante me senté ante el ordenador y escribí durante una hora aproximadamente recuerdo que fue bastante bien y ya sabéis aunque no hubiera sido así es una buena manera de matar el tiempo mi segundo ataque de llanto llegó tres o cuatro días después del entierro la sensación de estar soñando continuaba -yo caminaba hablaba respondía al teléfono trabajaba en un libro del que había escrito cerca del ochenta por ciento cuando jo murió pero todo el tiempo tenía la sensación de estar desconectado la de que todo ocurría lejos del verdadero yo como si estuviera viviéndolo desde el otro lado de una línea telefónica denise breedlove la madre de pete fue a verme y me preguntó si quería que pasara con un par de amigas la semana siguiente para hacer una limpieza a fondo de la vieja casa eduardiana don de ahora vivía solo en la que daba vueltas como el último guisante de una lata de tamaño gigante de las que usan en los restaurantes me dijo que lo harían por cien dólares en total y sobre todo pensando en mí porque yo lo necesitaba había que hacer una buena limpieza después de una muerte dijo aunque esa muerte no hubiera ocurrido en la misma casa le respondí que me parecía buena idea pero que les pagaría cien dólares a cada una por seis horas de trabajo quería que el trabajo estuviera terminado en seis horas y aunque no lo estuviera añadí tendrían que largarse.
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-eso es demasiado dinero señor noonan -dijo ella -puede que sí y puede que no pero es lo que pienso pagar ¿lo harán respondió que sí que desde luego como quizá fuera de prever la noche anterior a que llegaran las mujeres recorrí la casa haciendo una inspección prelimpieza supongo que no quería que las mujeres a dos de las cuales ni siquiera conocía encontraran algo capaz de avergonzarlas a ellas o de avergonzarme a mí por ejemplo una de las bragas de seda de johanna detrás de los cojines del sofá casi siempre sucumbimos a los encantos del sofá michael ¿lo has notado me dijo ella una vez o latas de cerveza debajo del sillón del porche o incluso la taza del lavabo con la cadena sin tirar en rigor no puedo decir que buscara algo en particular la sensación de vivir un sueño todavía dominaba mi mente los pensamientos más claros que tuve durante esos días eran o bien sobre el final de la novela que estaba escribiendo el asesino psicótico había llevado a mi heroína a la terraza de un rascacielos y se proponía arrojarla al vacío o sobre el test de embarazo que jo había comprado el día de su muerte la medicina para la sinusitis había dicho pescado para cenar había dicho y en sus ojos no había nada que me hubiera hecho mirarla dos veces cuando estaba acabando con la prelimpieza miré debajo de la cama y vi un libro abierto del lado de jo no llevaba mucho tiempo muerta pero pocos territorios domésticos son tan polvorientos como el reino de abajo de la cama y la fina película gris que vi sobre el libro cuando lo recogí me hicieron pensar en la cara y las manos de johanna dentro del ataúd jo en el mundo subterráneo ¿habría polvo en el interior de un ataúd seguro que no pero arrinconé esa idea en mi mente fingió irse pero a lo largo de todo el día reapareció una y otra vez como el oso polar de tolstoi johanna y yo habíamos estudiado literatura inglesa en la universidad de maine y como muchos otros supongo nos enamoramos del sonido de shakespeare y del cinismo de edwin arlington robinson sin embargo el escritor que más nos había unido no era un poeta o ensayista con prestigio académico sino w somerset maugham el anciano y vagabundo novelista y dramaturgo con cara de reptil siempre oscurecida por el humo del cigarrillo en las fotografías y corazón de romántico de modo que no me sorprendió descubrir que el libro que estaba bajo la cama era la luna y seis peniques yo lo había leído antes de cumplir los veinte años no una sino dos veces identificándome apasionadamente con el personaje de charles strickland naturalmente lo que yo quería hacer en los mares del sur era escribir y no pintar jo había estado usando un naipe de una baraja vieja como señalador y cuando abrí el libro recordé algo que me había dicho poco tiempo después de conocerla cuando estudiábamos litera tura británica del siglo xx probablemente en 1980 johanna arlen era una entusiasta estudiante de segundo curso yo estaba en un curso superior y había escogido esa asignatura sólo porque tenía tiempo libre en el último semestre.
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-dentro de cien años -había dicho los críticos literarios de mediados del siglo veinte se avergonzarán de haber ensalzado a lawrence y despreciado a maugham su comentario fue recibido con risas desdeñosas aunque bien intencionadas todos sabían que mujeres enamoradas era uno de los mejores libros jamás escritos pero yo no reí yo me enamoré de ella la carta de la baraja estaba entre las páginas 102 y 103 dirk stroeve acababa de descubrir que su esposa lo había dejado por strickland la versión de maugham de paul gauguin el narrador procura animar a stroeve mi querido amigo no sufra ella volverá -para ti es fácil decirlo -murmuré a la habitación que ahora era sólo mía volví la página y leí lo siguiente la injuriosa serenidad de strickland hizo que stroeve perdiera el control lo embargó una ira ciega y sin saber lo que hacía se arrojó sobre strickland lo pilló por sorpresa y strickland se tambaleó pero era un hombre fuerte a pesar de su enfermedad y en un instante sin saber cómo stroeve se encontró en el suelo patético hombrecillo -dijo strickland pensé quejo nunca volvería la página ni oiría a strickland llamar patético hombrecillo a stroeve en un momento de epifanía que no he olvidado ¿cómo iba a olvidarlo si fue uno de los peo 21 res momentos de mi vida comprendí que no se trataba de un error rectificable ni de un sueño del que fuera posible despertar johanna había muerto el dolor me arrebató las fuerzas si la cama no hubiera estado allí me habría desplomado en el suelo lloramos con los ojos es lo único que podemos hacer pero esa noche sentí como si cada poro cada orificio y resquicio de mi cuerpo estuviera llorando me senté en la cama en el lado de johanna con el polvoriento ejemplar de la luna y seis peniques en la mano y sollocé creo que se debió a la sorpresa tanto como al dolor a pesar del cadáver que había visto e identificado en la pantalla de alta resolución a pesar del funeral y de pete breedlove cantando bleessed assurance con su dulce voz de tenor a pesar del sermón junto a la tumba con sus cenizas a las cenizas y polvo al polvo yo no me lo había creído la edición en rústica de penguin hizo por mí lo que el gran ataúd gris no había conseguido me convenció de que jo estaba muerta patético hombrecillo -dijo strickland me tendí en la cama me cubrí la cara con los brazos y lloré hasta quedarme dormido como hacen los niños cuando están tristes tuve un sueño horroroso en él me despertaba veía el li bro de la luna y seis peniques todavía a mi lado sobre la colcha y decidía ponerlo en el suelo donde lo había encontrado ya sabéis lo confusos que son los sueños relojes blandos como el de dalí tendidos sobre las ramas de los árboles como alfombras volví a poner el naipe-señalador entre las páginas 102 y 103 -ahora y para siempre a un
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movimiento del dedo índice de patético hombrecillo dijo strickland y me volví de lado con la cabeza colgando sobre el borde de la cama dispuesto a dejar el libro en el sitio exacto donde lo había encontrado jo estaba tendida allí entre el polvo una telaraña colgaba de la tapa del ataúd y le acariciaba la mejilla como una pluma el cabello rojo estaba opaco pero sus ojos oscuros se veían lúcidos y maliciosos en su cara blanca y cuando habló supe que la muerte la había hecho enloquecer dame eso -susurró es para protegerme del polvo me lo quitó de las manos antes de que yo tuviera tiempo de entregárselo nuestros dedos se rozaron fugazmente y los suyos estaban tan fríos como ramas después de una helada abrió el libro por su sitio dejando caer el naipe y se puso el somerset maugham sobre la cara una mortaja de palabras cuando cruzó las manos sobre el vientre y se quedó quieta advertí que llevaba el vestido azul que yo le había puesto antes de que la enterraran había salido de la tumba para ocultarse bajo la cama desperté con un gritito sordo y una dolorosa sacudida que casi me hizo caer de la cama no había dormido mucho las lágrimas seguían húmedas en mis mejillas y tenía esa extraña sensación de tensión en los párpados que se experimenta después de llorar el sueño había sido tan vívido que me giré de lado y miré bajo la cama convencido de que la encontraría allí con el libro sobre la cara convencido de que ella levantaría la mano y me tocaría con sus dedos fríos allí no había nada por supuesto los sueños no son más que sueños sin embargo pasé el resto de la noche en el sofá de mi estudio supongo que hice bien porque esa noche no volví a soñar sólo me sumí en el vacío de un descanso reparador durante los diez años de mi matrimonio nunca había sufrido bloqueo del escritor ni lo padecí inmediatamente después de la muerte de johanna de hecho estaba tan poco familiarizado con ese problema que se apoderó de mí antes de que yo me diera cuenta de que ocurría algo extraño supongo que se debió a que en el fondo de mi corazón yo creía que esas cosas sólo afectaban a los escritores eruditos aquellos cuyas obras se discuten analizan y a veces critican en el new york review of books mi carrera como escritor y mi matrimonio habían ocupado prácticamente el mismo espacio de tiempo yo había terminado el borrador de mi primera novela dos en uno poco después de que jo y yo nos comprometiéramos oficialmente le puse un anillo con un ópalo en el anular de la mano izquierda ciento diez pavos en day s jewellers más de lo que podía permitirme en ese momento pero johanna se quedó fascinada con él y terminé mi última novela descenso desde la cima aproximadamente un mes después de que ella muriera trataba de un asesino psicópata al que le encantaban las alturas se publicó en el otoño de 1995 publiqué otras después una paradoja que puedo explicar aunque no habrá ninguna novela de michael noonan en ninguna lista de los libros más vendidos en un futuro cercano ahora sé lo que es el bloqueo del escritor desde luego sé más al respecto de lo que me hubiera gustado saber cuando muerto de inseguridad le enseñé a jo el primer borrador de dos en uno ella lo
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leyó en una noche acurrucada en su sillón favorito vestida sólo con unas bragas y una camiseta con el oso negro de maine estampado en el pecho bebiendo un vaso tras otro de té helado me fui al garaje en ese entonces compartíamos una casa alquilada en bangor con otra pareja pues nuestra situación económica era inestable y no jo y yo todavía no estábamos casados aunque que yo sepa jamás se quitó el anillo y me paseaba con nerviosismo sintiéndome como una caricatura de las viñetas del new yorker uno de esos tipos que aguarda en la sala de espera de una maternidad recuerdo que intenté montar una caseta para pájaros una de esas maquetas tan-sencillas-queunniño-puede-hacerlas y estuve a punto de cortarme de cuajo el dedo índice de la mano izquierda cada veinte minutos volvía a la casa y espiaba a jo si ella me vio en algún momento no lo demostró lo interpreté como una buena señal estaba sentado en un banco del porche trasero fumando y contemplando las estrellas cuando ella salió se sentó a mi lado y me rodeó los hombros con un brazo -¿y bien -pregunté -es bueno -respondió ¿y ahora por qué no casa y hacemos el amor antes de que tuviera tiempo de responder sus bragas cayeron sobre mi regazo con el sonido susurrante del nailon entramos en más tarde cuando estábamos en la cama comiendo naranjas un vicio que con el tiempo abandonamos le pregunté -¿bueno como para publicarse -yo no sé nada del complejo mundo editorial -respondió pero he leído por placer toda mi vida por si te interesa curious george fue mi primer amor -no me interesa se inclinó sobre mí y me puso un gajo de naranja en la boca rozándome el brazo con un cálido y provocativo pecho y he leído tu novela con mucho placer tengo el pálpito de que tu carrera como reportero para el derry news no pasará de la primera etapa creo que voy a ser la esposa de un novelista esas palabras me emocionaron de hecho me pusieron la carne de gallina no ella no sabía nada del complejo mundo editorial pero si jo creía en mí yo también creía y esa fe resultó funda da conseguí un agente a través de mi antiguo profesor de escritura creativa que leyó mi novela y la condenó con tibios halagos viendo sus posibilidades comerciales y considerándola según creo como una especie de herejía y el agente vendió dos en uno a random house la primera editorial que la leyó jo acertó también en lo referente a mi carrera como reportero pasé cuatro meses escribiendo sobre exposiciones florales pruebas de coches y fiestas benéficas con un sueldo de unos cien dólares semanales hasta que llegó mi primer talón de random house veintisiete mil dólares una vez deducida la comisión del agente no había
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estado en el periódico el tiempo suficiente para que me concedieran el primer y minúsculo aumento de sueldo pero de todos modos me dieron una fiesta de despedida ahora que lo pienso fue en jack s pub por encima de las mesas del salón del fondo había un cartel que rezaba ;buena suerte mike sigue escribiendo más tarde cuando llegamos a casa johanna dijo que si la envidia fuera ácido no habría quedado nada de mí aparte de la hebilla del cinturón y tres dientes cuando nos acostamos y apagamos la luz -después de comer la última naranja y de compartir el último cigarrillo dije -nadie la confundirá con look homeward angel ¿verdad me refería a mi novela jo lo sabía como sabía cuánto me había deprimido la reacción de mi antiguo profesor de creación literaria ante mi manuscrito -no irás a soltarme ese rollo patatero del escritor frustrado ¿no -preguntó encaramándose sobre un codo porque si piensas hacerlo avísame ya así mañana a primera hora de la mañana me compro uno de esos kits caseros de divorcio me hizo gracia pero también me sentí un poco herido -¿has leído la primera reseña de random house -yo sabía que la había leído joder prácticamente dicen que soy v c andrews con polla -bueno -dijo ella cogiendo con suavidad el objeto en cuestión no hay duda de que tienes polla y con respecto a lo que dicen de ti mira mike cuando estaba en tercer curso de prima ria patty banning solía llamarme puta barata pero yo no lo era -la percepción lo es todo -chorradas -todavía tenía mi pene en su mano y lo apretó de tal manera que me dolió y me excitó al mismo tiempo en aquel tiempo a ese loco ratón de pantalones no le importaba lo que le hicieran siempre que se lo hicieran mucho la felicidad lo es todo ¿te sientes feliz cuando escribes mike -claro ella ya lo sabía -¿y sientes remordimientos de conciencia -cuando escribo no quiero hacer nada más que eso -respondí mientras me subía encima de ella -vaya -dijo con esa vocecita dulce que siempre me derretía hay un pene entre nosotros mientras hacíamos el amor comprendí dos cosas maravillosas que jo no me había mentido al decir que le gustaba mi libro joder supe que le gustaba por la forma en que estaba sentada en el sillón mientras lo leía con un mechón de pelo sobre la frente y las piernas desnudas flexionadas bajo su cuerpo y que no tenía que sentirme avergonzado por lo que había escrito por lo menos no ante ella y otra cosa maravillosa su percepción unida a la mía para forjar la auténtica visión binocular que sólo el matrimonio permite era la única percepción que importaba.
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