Paula

 

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Isabel Allende

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paula isabel allende

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contraportada paula es una descarnada memoria que se lee sin respirar como una novela de suspenso a partir de una experiencia trágica isabel allende escribe estas páginas conmovedoras en diciembre de 1991 su hija paula cayó enferma de gravedad y poco después entró en estado de coma en el hospital la autora comienza a contar la leyenda de su familia para su hija inerte ¿dónde andas paula ¿cómo serás cuando despiertes ¿tendrás memoria o tendré que contarte pacientemente los veintiocho años de tu vida y los cuarenta y nueve de la mía aparecen entonces ante nuestros ojos los extravagantes antepasados los recuerdos deliciosos y amargos de la infancia las anécdotas inverosímiles de la juventud los secretos más íntimos transmitidos en susurros y también el país natal chile y su turbulenta historia el golpe militar de 1973 la dictadura y los años de exilio para la familia entre sus múltiples personajes se destaca el primo de su padre un joven diputado que predicaba contra la propiedad privada y la moral conservadora salvador allende como un exorcismo contra la muerte isabel allende en estas página explora el pasado e interroga a los dioses el resultado es un libro mágico que lleva al lector del llanto a la risa del terror a la sensualidad y a al sabiduría paula es una prodigiosa evocación y un canto a la vida escrito desde el alma por esta mujer valiente y admirable la creadora de la casa de los espíritus 2

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en diciembre de 1991 mi hija paula cayó enferma de gravedad y poco después entró en coma estas páginas fueron escritas durante horas interminables en los pasillos de un hospital de madrid y en un cuarto de hotel donde viví varios meses también junto a su cama en nuestra casa de california en el verano y el otoño de 1992 3

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primera parte diciembre 1991­mayo 1992 escucha paula voy a contarte una historia para que cuando despiertes no estés tan perdida la leyenda familiar comienza a principios del siglo pasado cuando un fornido marinero vasco desembarcó en las costas de chile con la cabeza perdida en proyectos de grandeza y protegido por el relicario de su madre colgado al cuello pero para qué ir tan atrás basta decir que su descendencia fue una estirpe de mujeres impetuosas y hombres de brazos firmes para el trabajo y corazón sentimental algunos de carácter irascible murieron echando espumarajos por la boca pero tal vez la causa no fue rabia como señalaron las malas lenguas sino alguna peste local compraron tierras fértiles en las cercanías de la capital que con el tiempo aumentaron de valor se refinaron levantaron mansiones señoriales con parques y arboledas casaron a sus hijas con criollos ricos educaron a los hijos en severos colegios religiosos y así con el correr de los años se integraron a una orgullosa aristocracia de terratenientes que prevaleció por más de un siglo hasta que el vendaval del modernismo la reemplazó en el poder por tecnócratas y comerciantes uno de ellos era mi abuelo nació en buena cuna pero su padre murió temprano de un inexplicable escopetazo nunca se divulgaron los detalles de lo ocurrido esa noche fatídica quizás fue un duelo una venganza o un accidente de amor en todo caso su familia quedó sin recursos y por ser el mayor debió abandonar la escuela y buscar empleo para mantener a su madre y educar a sus hermanos menores mucho después cuando se había convertido en hombre de fortuna ante quien los demás se quitaban el sombrero me confesó que la peor pobreza es la de cuello y corbata porque hay que disimularla se presentaba impecable con la ropa del padre ajustada a su tamaño los cuellos tiesos y los trajes bien planchados para disimular el desgaste de la tela esa época de penurias le templó el carácter creía que la existencia es sólo esfuerzo y trabajo y que un hombre honorable no puede ir por este mundo sin ayudar al prójimo ya entonces tenía la expresión concentrada y la integridad que lo caracterizaron estaba hecho del mismo material pétreo de sus antepasados y como muchos de ellos tenía los pies plantados en suelo firme pero una parte de su alma escapaba hacia el abismo de los sueños por eso se enamoró de mi abuela la menor de una familia de doce hermanos todos locos excéntricos y deliciosos como teresa a quien al final de su vida empezaron a brotarle alas de santa y cuando murió se secaron en una noche todos los rosales del parque japonés o ambrosio gran rajadiablos y fornicador que en sus momentos de generosidad se desnudaba en la calle para regalar su ropa a los pobres me crié oyendo comentarios sobre el talento de mi abuela para predecir el futuro leer la mente ajena dialogar con los animales y mover objetos con la mirada cuentan que una vez desplazó una mesa de billar por el salón pero en verdad lo único que vi moverse en su presencia fue un azucarero insignificante que a la hora del té solía deslizarse errático sobre la mesa esas 4

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facultades despertaban cierto recelo y a pesar del encanto de la muchacha los posibles pretendientes se acobardaban en su presencia pero para mi abuelo la telepatía y la telequinesia eran diversiones inocentes y de ninguna manera obstáculos serios para el matrimonio sólo le preocupaba la diferencia de edad ella era mucho menor y cuando la conoció todavía jugaba con muñecas y andaba abrazada a una almohadita roñosa de tanto verla como a una niña no se dio cuenta de su pasión hasta que ella apareció un día con vestido largo y el cabello recogido y entonces la revelación de un amor gestado por años lo sumió en tal crisis de timidez que dejó de visitarla ella adivinó su estado de ánimo antes que él mismo pudiera desenredar la madeja de sus propios sentimientos y le mandó una carta la primera de muchas que le escribiría en los momentos decisivos de sus vidas no se trataba de una esquela perfumada tanteando terreno sino de una breve nota a lápiz en papel de cuaderno preguntándole sin preámbulos si quería ser su marido y en caso afirmativo cuándo meses más tarde se llevó a cabo el matrimonio la novia se presentó ante el altar como una visión de otras épocas ataviada en encajes color marfil y con un desorden de azahares de cera enredados en el moño al verla él decidió que la amaría porfiadamente hasta el fin de sus días para mí esta pareja fueron siempre el tata y la memé de sus hijos sólo mi madre interesa en esta historia porque si empiezo a contar del resto de la tribu no terminamos nunca y además los que aún viven están muy lejos así es el exilio lanza a la gente a los cuatro vientos y después resulta muy difícil reunir a los dispersos mi madre nació entre dos guerras mundiales un día de primavera en los años veinte una niña sensible incapaz de acompañar a sus hermanos en las correrías por el ático de la casa cazando ratones para guardarlos en frascos de formol creció protegida entre las paredes de su hogar y del colegio entretenida en lecturas románticas y obras de caridad con fama de ser la más bella que se había visto en esa familia de mujeres enigmáticas desde la pubertad tuvo varios enamorados rondándola como moscardones que su padre mantenía a la distancia y su madre analizaba con sus naipes del tarot hasta que los coqueteos inocentes terminaron con la llegada a su destino de un hombre talentoso y equívoco quien desplazó sin esfuerzo a los demás rivales y le colmó el alma de inquietudes fue tu abuelo tomás que desapareció en la bruma y lo menciono sólo porque llevas algo de su sangre paula por ninguna otra razón este hombre de mente rápida y lengua despiadada resultaba demasiado inteligente y desprejuiciado para esa sociedad provinciana un ave rara en el santiago de entonces se le atribuía un pasado oscuro circulaban rumores de que pertenecía a la masonería por lo tanto era enemigo de la iglesia y que mantenía oculto un hijo bastardo pero nada de eso podía esgrimir el tata para disuadir a su hija porque carecía de pruebas y él no era persona capaz de manchar sin fundamento la reputación ajena en esos tiempos chile era una torta de milhojas ­y en cierta forma todavía lo es­ había más castas que en la india y existía un epíteto peyorativo para colocar a cada cual en su sitio roto pije arribista siútico y muchos más hasta alcanzar la plataforma cómoda de la gente como uno el nacimiento determinaba a las personas era fácil descender en la jerarquía social pero para subir no bastaban dinero fama o talento se requería el esfuerzo sostenido de varias generaciones en favor de tomás pesaba su linaje honorable a pesar de que a los ojos del tata existían antecedentes políticos sospechosos ya entonces sonaba el nombre de un tal salvador allende fundador del partido socialista que predicaba contra la propiedad privada la moral conservadora y la autoridad de los patrones tomás era primo de ese joven diputado 5

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mira paula tengo aquí el retrato del tata este hombre de facciones severas pupila clara lentes sin montura y boina negra es tu bisabuelo en la fotografía aparece sentado empuñando su bastón y junto a él apoyada en su rodilla derecha hay una niña de tres años vestida de fiesta graciosa como una bailarina en miniatura mirando la cámara con ojos lánguidos Ésa eres tú detrás estamos mi madre y yo la silla me oculta la barriga estaba embarazada de tu hermano nicolás se ve al viejo de frente y se aprecia su gesto altivo esa dignidad sin aspavientos de quien se ha formado solo ha recorrido su camino derechamente y ya no espera más de la vida lo recuerdo siempre anciano aunque casi sin arrugas salvo dos surcos profundos en las comisuras de la boca con una blanca melena de león y una risa brusca de dientes amarillos al final de sus años le costaba moverse pero se ponía trabajosamente de pie para saludar y despedir a las mujeres y apoyado en su bastón acompañaba a las visitas hasta la puerta del jardín me gustaban sus manos ramas retorcidas de roble fuertes y nudosas su infaltable pañuelo de seda al cuello y su olor a jabón inglés de lavanda y desinfectante trató con humor desprendido de inculcar a sus descendientes su filosofía estoica la incomodidad le parecía sana y la calefacción nociva exigía comida simple ­nada de salsas ni revoltijos­ y le parecía vulgar divertirse por las mañanas soportaba una ducha fría costumbre que nadie en la familia imitó y que hacia el final de su existencia cuando parecía un anciano escarabajo cumplía impávido sentado en una silla bajo el chorro helado hablaba en refranes contundentes y a cualquier interrogatorio contestaba con otras preguntas de modo que no sé mucho de su ideología pero conocí a fondo su carácter fíjate en mi madre que en este retrato tiene algo más de cuarenta años y se encuentra en el apogeo de su esplendor vestida a la moda con falda corta y el pelo como un nido de abejas está riéndose y sus grandes ojos verdes se ven como dos rayas enmarcadas por el arco en punta de las cejas negras Ésa era la época más feliz de su vida cuando había terminado de criar a sus hijos estaba enamorada y todavía su mundo parecía seguro me gustaría mostrarte una fotografía de mi padre pero las quemaron todas hace más de cuarenta años ¿dónde andas paula ¿cómo serás cuando despiertes ¿serás la misma mujer o deberemos aprender a conocernos como dos extrañas ¿tendrás memoria o tendré que contarte pacientemente los veintiocho años de tu vida y los cuarenta y nueve de la mía dios guarde a su niña me susurra con dificultad don manuel el enfermo que ocupa la cama a tu lado es un viejo campesino operado varias veces del estómago que lucha todavía contra el estropicio y la muerte dios guarde a su niña me dijo también ayer una mujer joven con un bebé en los brazos que se había enterado de tu caso y acudió al hospital a ofrecerme esperanza sufrió un ataque de porfiria hace dos años y estuvo en coma más de un mes tardó un año en volver a la normalidad y debe cuidarse por el resto de sus días pero ya trabaja se casó y tuvo un niño me aseguró que el estado de coma es como dormir sin sueños un misterioso paréntesis no llore más señora dijo su hija no siente nada saldrá de aquí caminando y después no se acordará de lo que le ha pasado cada mañana recorro los pasillos del sexto piso a la caza del especialista para indagar 6

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nuevos detalles ese hombre tiene tu vida en sus manos y no confío en él pasa como una corriente de aire distraído y apurado dándome engorrosas explicaciones sobre enzimas y copias de artículos sobre tu enfermedad que trato de leer pero no entiendo parece más interesado en hilvanar las estadísticas de su computadora y las fórmulas de su laboratorio que en tu cuerpo crucificado sobre esta cama así es esta condición unos se recuperan de la crisis en poco tiempo y otros pasan semanas en terapia intensiva antes los pacientes simplemente se morían pero ahora podemos mantenerlos vivos hasta que el metabolismo funciona de nuevo me dice sin mirarme a los ojos bien si es así sólo cabe esperar si tú resistes paula yo también cuando despiertes tendremos meses tal vez años para pegar los trozos rotos de tu pasado o mejor aún podemos inventar tus recuerdos a medida según tus fantasías por ahora te contaré de mí y de otros miembros de esta familia a la cual las dos pertenecemos pero no me pidas exactitudes porque se me deslizarán errores mucho se me olvida o se me tuerce no retengo lugares fechas ni nombres en cambio jamás se me escapa una buena historia sentada a tu lado observando en una pantalla las líneas luminosas que señalan los latidos de tu corazón trato de comunicarme contigo con los métodos mágicos de mi abuela si ella estuviera aquí podría llevarte mis mensajes y ayudarme a sujetarte en este mundo has emprendido un extraño viaje por los médanos de la inconsciencia ¿para qué tanta palabra si no puedes oírme ¿para qué estas páginas que tal vez nunca leas mi vida se hace al contarla y mi memoria se fija con la escritura lo que no pongo en palabras sobre papel lo borra el tiempo hoy es 8 de enero de 1992 en un día como hoy hace once años comencé en caracas una carta para despedirme de mi abuelo que agonizaba con un siglo de lucha a la espalda sus firmes huesos seguían resistiendo aunque hacía mucho él se preparaba para seguir a la memé quien le hacía señas desde el umbral yo no podía regresar a chile y no era el caso molestarlo con el teléfono que tanto lo fastidiaba para decirle que se fuera tranquilo porque nada se perdería del tesoro de anécdotas que me contó a lo largo de nuestra amistad yo nada había olvidado poco después el viejo murió pero el cuento me había atrapado y no pude detenerme otras voces hablaban a través de mí escribía en trance con la sensación de ir desenredando un ovillo de lana y con la misma urgencia con que escribo ahora al final del año se habían juntado quinientas páginas en una bolsa de lona y comprendí que eso ya no era una carta entonces anuncié tímidamente a la familia que había escrito un libro ¿cómo se titula preguntó mi madre hicimos una lista de nombres pero no logramos ponernos de acuerdo en ninguno y por fin tú paula lanzaste una moneda al aire para decidirlo así nació y se bautizó mi primera novela la casa de los espíritus y yo me inicié en el vicio irrecuperable de contar historias ese libro me salvó la vida la escritura es una larga introspección es un viaje hacia las cavernas más oscuras de la conciencia una lenta meditación escribo a tientas en el silencio y por el camino descubro partículas de verdad pequeños cristales que caben en la palma de una mano y justifican mi paso por este mundo también un 8 de enero comencé mi segunda novela y después ya no me atreví a cambiar aquella fecha afortunada en parte por superstición pero también por disciplina he comenzado todos mis libros un 8 de enero hace varios meses terminé el plan infinito mi novela más reciente y desde entonces me preparo para este día tenía todo listo tema título primera frase sin embargo no 7

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escribiré esa historia todavía porque desde que enfermaste sólo me alcanzan las fuerzas para acompañarte paula llevas un mes dormida no sé cómo alcanzarte te llamo y te llamo pero tu nombre se pierde en los vericuetos de este hospital tengo el alma sofocada de arena la tristeza es un desierto estéril no sé rezar no logro hilar dos pensamientos menos podría sumergirme en la creación de otro libro me vuelco en estas páginas en un intento irracional de vencer mi terror se me ocurre que si doy forma a esta devastación podré ayudarte y ayudarme el meticuloso ejercicio de la escritura puede ser nuestra salvación hace once años escribí una carta a mi abuelo para despedirlo en la muerte este 8 de enero de 1992 te escribo paula para traerte de vuelta a la vida era mi madre una espléndida joven de dieciocho años cuando el tata se llevó a la familia a europa en un viaje de esfuerzo que entonces se hacía sólo una vez en la vida chile queda a los pies del mundo tenía intención de dejar a su hija en un colegio de inglaterra para que adquiriera cultura y de paso olvidara sus amores con tomás pero hitler le desbarató los planes y la segunda guerra mundial estalló con estrépito de cataclismo sorprendiéndolos en la costa azul con increíbles dificultades avanzando contra la corriente por caminos atochados de gente que escapaba a pie a caballo o en cualquier vehículo disponible lograron llegar a amberes y subir en el último barco chileno que zarpó del muelle las cubiertas y los botes salvavidas habían sido tomados por docenas de familias judías que huían dejando pertenencias ­y en algunos casos fortunas­ en manos de cónsules inescrupulosos que les vendieron visas a precio de oro a falta de camarotes viajaban como ganado durmiendo a la intemperie y pasando hambre porque el alimento estaba racionado durante esa penosa travesía la memé consolaba a las mujeres que lloraban por sus hogares perdidos y por la incertidumbre del futuro mientras el tata negociaba comida en la cocina y frazadas con los marineros para repartir entre los refugiados uno de ellos peletero de oficio en agradecimiento le regaló a la memé un suntuoso abrigo de astracán gris navegaron durante semanas por aguas infestadas de submarinos enemigos con las luces apagadas por la noche y rezando de día hasta que dejaron atrás el atlántico y llegaron sanos y salvos a chile al atracar en el puerto de valparaíso lo primero que vislumbraron fue la figura inconfundible de tomás en traje de lino blanco y sombrero de panamá entonces el tata comprendió la futilidad de oponerse a los misteriosos mandatos del destino y de muy mal talante dio su consentimiento para la boda la ceremonia se llevó a cabo en su casa con participación del nuncio apostólico y algunos personajes del mundo oficial la novia lucía un sobrio vestido de raso y una actitud desafiante no sé cómo se presentó el novio porque la fotografía está cortada de él sólo nos queda un brazo al conducir a su hija al salón donde habían levantado un altar adornado con cascadas de rosas el tata se detuvo al pie de la escalera ­todavía es tiempo de arrepentirse no se case hija por favor piénselo mejor hágame una señal y yo me encargo de deshacer esta pelotera de gente y mandar el banquete al hospicio ­ella replicó con una mirada glacial tal como había sido advertida mi abuela en una sesión de espiritismo el matrimonio de mis padres fue un desastre desde sus albores mi madre se embarcó de nuevo esta vez rumbo al perú donde tomás había sido nombrado secretario de la embajada de chile llevaba una colección de pesados baúles con su ajuar de desposada y un cargamento de regalos tantos objetos de porcelana cristal y plata que medio siglo más tarde aún tropezamos con ellos en rincones inesperados cincuenta años de destinaciones 8

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diplomáticas en diversas latitudes divorcios y largos exilios no lograron liberar a la familia de ese lastre mucho me temo paula que heredarás entre otros objetos espeluznantes una lámpara de ninfas caóticas y querubines rechonchos que mi madre aún preserva tu casa es de una sencillez monacal y en tu escuálido ropero sólo cuelgan cuatro blusas y dos pantalones me pregunto qué haces con lo que te voy dando eres como la memé que apenas descendió del barco y pisó tierra firme se desprendió del abrigo de astracán para cubrir a una pordiosera mi madre pasó los dos primeros días de su luna de miel tan mareada por los brincos del océano pacífico que no pudo dejar el camarote y apenas se sintió algo mejor y salió a respirar a pleno pulmón su marido cayó postrado con dolor de muelas mientras ella paseaba por las cubiertas indiferente a las miradas codiciosas de oficiales y marineros él gimoteaba en su litera la puesta de sol pintaba de naranja el horizonte inmenso y por las noches las estrellas escandalosas invitaban al amor pero el sufrimiento fue más poderoso que el romance habían de pasar tres días interminables antes que el paciente permitiera al médico de a bordo intervenir con un alicate para aliviarlo del suplicio sólo entonces cedió la hinchazón y los esposos pudieron iniciar la vida de casados la noche siguiente se presentaron juntos en el comedor invitados a la mesa del capitán después de un formal brindis por los recién casados apareció la entrada langostinos servidos en copas talladas en hielo en un gesto de coqueta intimidad mi madre estiró su tenedor y sacó un marisco del plato de su marido con tan mala suerte que un minúsculo punto de salsa americana cayó en su corbata tomás cogió un cuchillo para raspar el agravio pero la mancha se extendió y entonces ante el asombro de los comensales y la mortificación de su mujer el diplomático metió los dedos en el plato cogió los crustáceos se los restregó sobre el pecho encharcando la camisa el traje y el resto de la corbata enseguida se pasó las manos por el cabello engominado se puso de pie saludó con una breve inclinación y partió a su camarote donde permaneció durante el resto de la navegación sumido en taimado silencio a pesar de esos percances yo fui engendrada en alta mar mi madre no había sido preparada para la maternidad en aquel tiempo esos asuntos se trataban en susurros frente a las muchachas solteras y la memé no tuvo la ocurrencia de advertirla sobre los indecentes afanes de las abejas y las flores porque su alma flotaba en otros niveles más interesada en la translúcida naturaleza de los aparecidos que en las groseras realidades de este mundo sin embargo apenas presintió su embarazo supo que sería una niña la llamó isabel y estableció con ella un diálogo permanente que no ha cesado hasta hoy aferrada a la criatura que crecía en su vientre trató de compensar su soledad de mujer mal casada me conversaba en alta voz asustando a quienes la veían actuar como una alucinada y supongo que yo la escuchaba y le respondía pero no me acuerdo de ese período intrauterino mi padre tenía gustos espléndidos la ostentación siempre fue vicio mal mirado en chile donde la sobriedad es signo de refinamiento en cambio en lima ciudad de virreyes el boato es de buen tono se instaló en una casa desproporcionada a su posición de segundo secretario de la embajada se rodeó de indios de servicio encargó a detroit un automóvil lujoso y despilfarró en fiestas casinos y paseos en yate sin que nadie se explicara cómo financiaba tales extravagancias en breve tiempo consiguió relacionarse con lo más granado del mundillo político y social descubrió las flaquezas de cada uno y mediante sus contactos llegó a enterarse de ciertas confidencias indiscretas y hasta de algunos secretos de estado se convirtió en el invitado infaltable de las parrandas de lima en plena guerra obtenía el mejor whisky la cocaína más pura y las cortesanas más 9

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complacientes todas las puertas se le abrían mientras él trepaba los peldaños de su carrera su mujer se sentía prisionera en una situación sin salida unida a los veinte años a un hombre escurridizo de quien dependía por completo languidecía en el calor húmedo del verano escribiendo páginas interminables a su madre que se cruzaban en el mar y se perdían en las bolsas del correo como una conversación de sordos esas cartas melancólicas apiladas sobre su escritorio convencieron a la memé del desencanto de su hija suspendió sus sesiones de espiritismo con sus tres amigas esotéricas de la hermandad blanca puso las barajas de adivinación en un maletín y partió a lima en un frágil bimotor de los pocos que llevaban pasajeros porque en ese período de guerra los aviones se reservaban para propósitos militares llegó justo a tiempo para mi nacimiento como había traído sus hijos al mundo en la casa ayudada por su marido y una comadrona se desconcertó con los modernos métodos de la clínica atontaron a la parturienta de un solo pinchazo sin darle oportunidad de participar en los acontecimientos y apenas nació el bebé lo trasladaron a una guardería aséptica mucho después cuando se disiparon las brumas de la anestesia informaron a la madre que había dado a luz una niña pero que de acuerdo con el reglamento sólo podría tenerla consigo a las horas de amamantarla ­¡es un fenómeno y por eso no me dejan verla ­es una chiquilla preciosa ­replicó mi abuela procurando dar a su voz un tono convincente aunque en realidad no había tenido ocasión de verme bien todavía a través de un vidrio le habían asomado un bulto envuelto en una mantilla que a sus ojos no tenía aspecto completamente humano mientras yo chillaba de hambre en otro piso mi madre forcejeaba furiosa dispuesta a recuperar a su hija por la violencia en caso necesario acudió un doctor diagnosticó una crisis histérica le colocó otra inyección y la dejó dormida por doce horas más para entonces mi abuela estaba convencida que se encontraban en la antesala del infierno y apenas su hija se espabiló un poco la ayudó a lavarse la cara con agua fría y ponerse la ropa ­hay que escapar de aquí vístete y saldremos del brazo como dos señoras que han venido de visita ­¡pero no podemos irnos sin la niña mamá por dios ­cierto ­replicó mi abuela quien probablemente no había pensado en ese detalle entraron con actitud decidida a la sala donde estaban secuestrados los recién nacidos cogieron un bebé y se lo llevaron apresuradamente sin levantar sospechas pudieron identificar el sexo porque la criatura llevaba una cinta rosada en la muñeca pero no dispusieron de tiempo para averiguar si acaso se trataba de la suya y por lo demás el asunto no era de vital importancia todos los niños son más o menos iguales a esa edad es posible que en la prisa me confundieran y en alguna parte hay una mujer con dotes de clarividencia y ojos color de espinaca ocupando mi lugar a salvo en la casa me desnudaron para ver si estaba completa y descubrieron un sol en la base de la espalda esta mancha es buen signo aseguró la memé no debemos 10

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preocuparnos por ella crecerá sana y afortunada nací en agosto signo leo sexo femenino y si no me cambiaron en la clínica tengo sangre castellano­vasca un cuarto de francesa y una cierta dosis de araucana o mapuche como todos los de mi tierra a pesar de haber venido al mundo en lima soy chilena vengo de un largo pétalo de mar y vino y nieve como definió pablo neruda a mi país y de allí vienes tú también paula aunque tienes el sello indeleble del caribe donde creciste te cuesta un poco entender nuestra mentalidad del sur en chile estamos determinados por la presencia eterna de las montañas que nos separan del resto del continente y por la sensación de precariedad inevitable en una región de catástrofes geológicas y políticas todo tiembla bajo nuestros pies no conocemos seguridades si nos preguntan cómo estamos la respuesta es sin novedad o más o menos nos movemos de una incertidumbre a otra caminamos cautelosos en una región de claroscuros nada es preciso no nos gustan los enfrentamientos preferimos negociar cuando las circunstancias nos empujan a los extremos despiertan nuestros peores instintos y la historia da un vuelvo trágico porque los mismos hombres que en la vida cotidiana parecen mansos al contar con impunidad y un buen pretexto suelen convertirse en fieras sanguinarias pero en tiempos normales los chilenos son sobrios circunspectos formales y sienten pánico de llamar la atención que para ellos es sinónimo de hacer el ridículo por lo mismo yo he sido un bochorno para la familia ¿y dónde estaba tomás mientras su mujer daba a luz y su suegra llevaba a cabo el discreto rapto de su primogénita no lo sé mi padre es una gran ausencia en mi vida se fue tan temprano y de manera tan rotunda que no guardo recuerdos suyos mi madre convivió con él por cuatro años con dos largas separaciones entre medio y se dio tiempo para dar a luz tres hijos era tan fértil que bastaba sacudir un calzoncillo en un radio de medio kilómetro para que ella quedara embarazada condición que heredé pero tuve la fortuna de llegar a tiempo a la época de la píldora en cada parto desaparecía su marido tal como hacía frente a cualquier problema significativo y regresaba alegre con un regalo extravagante para su mujer una vez que la emergencia había sido superada ella veía proliferar cuadros en las paredes y porcelanas chinas en las repisas sin comprender el origen de tanto dispendio era imposible explicar esos lujos con un sueldo que a otros funcionarios apenas alcanzaba pero cuando intentaba averiguarlo él le contestaba con evasivas tal como ocurría al indagar ella sobre sus ausencias nocturnas sus viajes misteriosos y sus turbias amistades ya tenía dos niños y estaba a punto de dar a luz el tercero cuando el castillo de naipes de su inocencia se desmoronó una mañana lima amaneció agitada por un rumor de escándalo que sin ser publicado en los periódicos se deslizó en todos los salones se trataba de un viejo millonario que solía prestar su apartamento a los amigotes para citas clandestinas de amor en el dormitorio entre muebles antiguos y tapices persas colgaba un falso espejo de marco barroco que en realidad era una ventana al otro lado se instalaba el dueño de casa con grupos selectos de sus invitados bien provistos de licor y drogas dispuestos a deleitarse con los juegos de la pareja de turno que por lo general nada sospechaba esa noche se encontraba entre los mirones un político altamente colocado en el gobierno al abrir la cortina para espiar a los incautos amantes la primera sorpresa fue que se trataba de dos varones y la segunda que uno de ellos ataviado con corsé y portaligas de encaje era el hijo mayor del político un joven abogado a quien se le auguraba una carrera brillante la humillación hizo perder el control al padre a patadas rompió el espejo se lanzó encima de su hijo para arrancarle los colgajos de mujer y si no lo atajan tal vez lo asesina pocas horas 11

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después los corrillos limeños comentaban los pormenores de lo ocurrido agregando detalles cada vez más escabrosos se sospechaba que el incidente no fue casual que alguien planeó la escena por puro afán de maldad asustado tomás desapareció sin dar explicaciones mi madre no se enteró del escándalo hasta varios días después vivía aislada por las molestias de sus continuos embarazos y también para evitar a los acreedores que reclamaban cuentas impagas cansados de esperar sus sueldos los criados de la casa habían desertado sólo quedaba margara una empleada chilena de rostro hermético y corazón de piedra que servía a la familia desde tiempos inmemoriales en esas condiciones comenzaron los síntomas del parto apretó los dientes y se dispuso a dar a luz del modo más primitivo yo tenía cerca de tres años y mi hermano pancho apenas caminaba esa noche encogidos en un pasillo oímos los gemidos de mi madre y presenciamos el trasiego de margara con teteras de agua caliente y toallas juan vino al mundo a medianoche pequeño y arrugado un desmigajado ratón sin pelo que apenas respiraba pronto se vio que no podía tragar tenía un nudo en la garganta y el alimento no pasaba estaba destinado a perecer de hambre mientras a su madre le reventaban los senos de leche pero lo salvó la tenacidad de margara empeñada en mantenerlo vivo primero con un algodón empapado en leche que exprimía gota a gota y después metiéndole a la fuerza una papilla espesa con una cuchara de palo por años dieron vuelta en mi cabeza razones morbosas para justificar la desaparición de mi padre me cansé de preguntar a medio mundo existe un silencio conspirativo en torno a él quienes lo conocieron y aún viven me lo describen como un hombre muy inteligente y no agregan más en mi niñez lo imaginé como un criminal y más tarde cuando supe de perversiones sexuales se las atribuí todas pero parece que nada tan novelesco adorna su pasado era sólo un alma cobarde un día se vio acosado por sus mentiras perdió el control de la situación y salió escapando dejó la cancillería no volvió a ver a su madre sus familiares ni amigos literalmente se hizo humo lo visualizo ­un poco en broma claro está­ huyendo hacia machu picchu disfrazado de india peruana con trenzas postizas y varias polleras multicolores ¡no repitas eso jamás ¿de dónde sacas tantas tonterías me atajó mi madre cuando le mencioné aquella posibilidad fuera como fuera partió sin dejar rastro pero no se trasladó a las alturas transparentes de los andes para diluirse en una aldea de aymarás como yo suponía simplemente descendió un peldaño en la implacable escalera de las clases sociales chilenas y se tornó invisible regresó a santiago y continuó transitando por las calles céntricas pero como no frecuentaba el mismo medio social fue como si hubiera muerto no volví a ver a mi abuela paterna ni a nadie de su familia excepto salvador allende quien se mantuvo cerca de nosotros por un firme sentimiento de lealtad nunca más vi a mi padre no oí mencionar su nombre y nada sé de su aspecto físico por lo tanto resulta irónico que un día me llamaran para identificar su cadáver en la morgue pero eso fue mucho después lamento paula que en este punto desaparezca este personaje porque los villanos constituyen la parte más sabrosa de los cuentos 12

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mi madre que había sido criada en un ambiente privilegiado donde las mujeres no participaban en los asuntos económicos se atrincheró en su casa cerrada enjugó las lágrimas del abandono y sacó la cuenta que al menos por un tiempo no moriría de inanición porque contaba con el tesoro de las bandejas de plata que podía ir liquidando una a una para pagar las cuentas se encontraba sola con tres criaturas en un país extraño rodeada de un boato inexplicable y sin un centavo en la cartera pero era demasiado orgullosa para pedir ayuda de todos modos la embajada estaba alerta y se supo de inmediato que tomás había desaparecido dejando a los suyos en bancarrota el decoro del país estaba en juego no se podía permitir que el nombre de un funcionario chileno rodara por el lodo y mucho menos que su mujer e hijos fueran puestos en la calle por los acreedores el cónsul se presentó a visitar a la familia con instrucciones de enviarla de vuelta a chile con la mayor discreción posible adivinaste paula se trataba del tío ramón tu abuelo príncipe y descendiente directo de jesucristo Él mismo asegura que era uno de los hombres más feos de su generación pero creo que exagera no diremos que es guapo pero lo que le falta en gallardía le sobra en inteligencia y encanto además los años le han dado un aire de gran dignidad en la época en que fue enviado en nuestra ayuda era un caballero desmirriado de tinte verdoso con bigotes de morsa y cejas mefistofélicas padre de cuatro hijos y católico observante ni sombra del personaje mítico que llegó a ser después cuando cambió la piel como las culebras margara abrió la puerta al visitante y lo condujo a la habitación de la señora quien lo recibió en cama rodeada de sus niños todavía machucada por el alumbramiento pero en todo el resplandor dramático y la ebullente fortaleza de su juventud el señor cónsul que apenas conocía a la esposa de su colega ­la había visto siempre embarazada y con un aire distante que no invitaba a acercarse­ permaneció de pie cerca de la puerta sumido en un manglar de emociones mientras la interrogaba sobre los pormenores de su situación y le explicaba el plan de repatriarla lo atormentaba una furiosa estampida de toros en el pecho calculando que no existía una mujer más fascinante y sin comprender cómo su marido pudo abandonarla porque él daría la vida por ella suspiró abatido por la tremenda injusticia de haberla conocido demasiado tarde ella lo miró largamente ­está bien volveré a la casa de mi padre ­aceptó por fin ­dentro de pocos días sale un barco del callao rumbo a valparaíso trataré de conseguir pasajes ­tartamudeó él ­viajo con mis tres hijos margara y la perra no sé si este niño que nació muy débil resistirá la travesía ­y aunque le brillaban los ojos de lágrimas no se permitió llorar en un chispazo desfilaron por la mente de ramón su esposa sus hijos su padre apuntándolo con un índice acusador y su tío obispo con un crucifijo en la mano lanzando rayos de condenación se vio saliendo excomulgado de la iglesia y sin honra de la cancillería pero no podía desprenderse del rostro perfecto de esa mujer y sintió que un huracán lo levantaba del suelo dio dos pasos en dirección a la cama en esos dos pasos decidió su futuro ­de ahora en adelante yo me hago cargo de ti y de tus hijos para siempre para siempre ¿qué es eso paula he perdido la medida del tiempo en este edificio blanco donde reina el eco y nunca es de noche se han esfumado las fronteras de la realidad la vida es un laberinto de espejos encontrados y de imágenes torcidas hace un 13

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mes a esta misma hora yo era otra mujer hay una fotografía mía de entonces estoy en la fiesta de presentación de mi reciente novela en españa con un vestido escotado color berenjena collar y pulseras de plata las uñas largas y la sonrisa confiada un siglo más joven que ahora no reconozco a esa mujer en cuatro semanas el dolor me ha transformado mientras explicaba desde un micrófono las circunstancias que me llevaron a escribir el plan infinito mi agente se abrió paso en el gentío para soplarme al oído que tú habías ingresado al hospital tuve el presentimiento feroz de que una desgracia fundamental nos había desviado las vidas cuando llegué a madrid dos días antes ya te sentías muy mal me extrañó que no estuvieras en el aeropuerto para recibirme como siempre hacías dejé las maletas en el hotel y agotada por el esforzado viaje desde california partí a tu casa donde te encontré vomitando y abrasada de fiebre acababas de regresar de un retiro espiritual con las monjas del colegio en el cual trabajas cuarenta horas a la semana como voluntaria ayudando a niños sin recursos y me contaste que había sido una experiencia intensa y triste te abrumaban las dudas tu fe era frágil ­ando buscando a dios y se me escapa mamá ­dios espera siempre por ahora es más urgente buscar un médico ¿qué te pasa hija ­porfiria ­replicaste sin vacilar desde hacía varios años al saber que heredaste esa condición te cuidabas mucho y te controlabas con uno de los pocos especialistas de españa al verte ya sin fuerzas tu marido te llevó a un servicio de emergencia diagnosticaron una gripe y te mandaron de vuelta a casa esa noche ernesto me contó que desde hacía semanas incluso meses estabas tensa y cansada mientras discutíamos una supuesta depresión tú sufrías tras la puerta cerrada de tu pieza la porfiria te estaba envenenando de prisa y ninguno de nosotros tuvo el buen ojo para darse cuenta no sé cómo cumplí con mi trabajo tenía la voluntad ausente y entre dos entrevistas de prensa corría al teléfono para llamarte apenas me dieron la noticia de que estabas peor cancelé el resto de la gira y volé a verte al hospital subí corriendo los seis pisos y ubiqué tu sala en ese monstruoso edificio te encontré reclinada en la cama lívida con una expresión perdida y me bastó una mirada para comprender cuán grave estabas ­¿por qué lloras ­me preguntaste con voz desconocida ­porque tengo miedo te quiero paula ­yo también te quiero mamá eso fue lo último que me dijiste hija instantes después delirabas recitando números los ojos fijos en el techo ernesto y yo nos quedamos a tu lado durante la noche consternados turnándonos la única silla disponible mientras en otras camas de la sala agonizaba una anciana gritaba una mujer demente e intentaba dormir una gitana desnutrida y marcada de golpes al amanecer convencí a tu marido que se fuera a descansar llevaba varias noches en vela y estaba extenuado se despidió de ti con un beso en la boca una hora después se desencadenó el horror un escalofriante vómito de sangre seguido de convulsiones tu cuerpo tenso arqueado hacia atrás se agitaba en 14

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violentos espasmos que te levantaban de la cama los brazos temblaban con las manos agarrotadas como si intentaras aferrarte a algo los ojos despavoridos el rostro congestionado y babeante me lancé encima de ti para sujetarte grité y grité pidiendo ayuda la sala se llenó de gente vestida de blanco y me sacaron a viva fuerza recuerdo encontrarme de rodillas en el suelo luego un bofetón en la cara ¡tranquila señora cállese o tendrá que irse su hija se encuentra mejor puede entrar y quedarse con ella me sacudió un enfermero traté de ponerme de pie pero se me doblaban las piernas me ayudaron a llegar hasta tu cama y después se fueron quedé sola contigo y con las pacientes de las otras camas que observaban en silencio cada una sumida en sus propios males tenías el color ceniza de los espectros los ojos volteados hacia arriba un hilo de sangre seca junto a la boca estabas fría esperé llamándote con los nombres que te he dado desde niña pero te alejabas hacia otro mundo quise darte de beber agua te sacudí me fijaste las pupilas dilatadas y vidriosas mirando a través de mí hacia otro horizonte y de pronto te quedaste inmóvil exangüe sin respirar alcancé a llamar a gritos y enseguida intenté darte respiración boca a boca pero el miedo me había bloqueado hice todo mal te soplé aire sin ritmo ni concierto de cualquier modo cinco o seis veces y entonces noté que tampoco te latía el corazón y comencé a golpearte el pecho con los puños instantes más tarde llegó ayuda y lo último que vi fue tu cama alejándose a la carrera por el pasillo hacia el ascensor desde ese momento la vida se detuvo para ti y también para mí las dos cruzamos un misterioso umbral y entramos a la zona más oscura ­su estado es crítico ­me notificó el médico de guardia en la unidad de cuidados intensivos ­¿debo llamar a su padre en chile demorará más de veinte horas en llegar aquí ­ pregunté ­sí se había corrido la voz y empezaban a llegar parientes de ernesto amigos y monjas de tu colegio alguien avisó por teléfono a la familia repartida en chile venezuela y los estados unidos al poco rato apareció tu marido sereno y suave más preocupado por los sentimientos ajenos que por los propios se veía muy cansado le permitieron verte por unos minutos y al salir nos informó que estabas conectada a un respirador y recibías una transfusión de sangre no está tan mal como dicen siento el corazón de paula latiendo fuerte junto al mío dijo frase que en ese momento me pareció sin sentido pero ahora que lo conozco más puedo comprender mejor ambos pasamos ese día y la noche siguiente sentados en la sala de espera a ratos me dormía extenuada y cuando abría los ojos lo veía a él inmóvil siempre en la misma postura aguardando ­estoy aterrada ernesto ­admití al amanecer ­nada podemos hacer paula está en manos de dios 15

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