Diablo Guardian

 

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analogía del Angel guardian

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diablo guardian xavier velasco

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xavier velasco diablo guardiÁn a la memoria de celia alcalde de la peña « ¿dónde estáis ángeles míos a los que nunca merecí?» fiodor dostoievski demonios «desde el principio hasta el final no hay ni una sola cosa recta solamente es posible una pregunta ¿juegas?» david gross chico zigzag 2

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xavier velasco diablo guardiÁn indice introducción 4 ¿quién de ellos no era yo 5 parábola del buen pastor 8 el huérfano invisible 10 vengan esos mil 14 pasajeros en trance 22 sin pecado concebida 26 mayúsculo patíbulo 42 más rápida que superman 46 te jodí charlie brown 67 start spreadíng the news 71 porquerías de vedette 85 femme fatale a manhatan 90 las horas moribundas 100 snoopy se llamaba supermario 104 no olvides que no existo 121 la sombra de mefistófeles 124 positivamente tuya 135 greetings from golgotha 138 el aullido al caer 156 se busca chica mala de buena familia 163 rento par de metáforas con poco uso 181 la rebanada oculta del pastel 185 tac tac tac 194 esta vida es un gulag 198 el mal juicio de judas 210 bésame corvette 213 ella y yo de tú a tú 228 3

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xavier velasco diablo guardiÁn introducción no lo puedo creer la última vez que hice esto tenía un sacerdote enfrente y tenía una maleta llenísima de dólares lista para salvarme del infierno ¿sabes diablo guardián te sobra cola para sacerdote y aun así tendría que mentirte para que me absolvieras tú que eres un tramposo ¿nunca sentiste como que se te agotaban las reservas de patrañas ya sé que me detestas por decirte mentiras y más por esconderte las verdades por eso ahora me toca contarte la verdad enterita ¿me entiendes escríbela revuélvela llénala de calumnias hazle lo que tú quieras no es más que la verdad y verdades ya ves que siempre sobran señorita violetta ¿podría usted contarnos qué tanto hay de verdad en su cochina vida de mentiras ¿qué hay de cierto en la witch disfrazada de bitch come on sugar darling let me scratch your itch puta madre qué horror no quiero confesarme ave maría purísima me acuso de ser yo por todas partes o sea de querer siempre ser otra y hasta peor conseguirlo ¿ajá me acuso de bitchear witchear y rascuachear de ser barata como vino en tetrapak y al mismo tiempo cara como cualquier coatlicue traicionera me acuso de haber robado no una ni dos veces sino a toda hora y en todo lugar como chingado pacman cocainómano me acuso de acusar al confesor por mis pecados y de haberlo nombrado demonio de mi guarda sin siquiera explicarle la clase de alimaña que estaba contrayendo porque a mujeres como yo no las conoces las contraes como los matrimonios y las enfermedades y las deudas ay mi diablo guardián dios te lo pague 4

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xavier velasco diablo guardiÁn ¿quién de ellos no era yo el señor esté con vosotros el sepelio es el fin de la primera persona una ocasión pomposa donde unos cuantos ellos despiden a otro yo de su nosotros a la vez que lo envían a otro ellos más hondo e insondable ellos los que no están ni van a estar los que si un día estuvieran nos harían correr despavoridos ¿o no es así despavoridos como dicen que corren los que huyen de los muertos lo más fácil e incluso lo más lógico sería que enterrásemos a nuestros difuntos en el jardín de la que fue su casa pero entonces ya nadie se sentiría en su casa ni en su mundo sino sólo en el de ellos.­ los temibles difuntos­ a quienes conducimos al panteón para poner entre ellos y nosotros no sólo tierra sino de preferencia un mundo de por medio por más que añoremos a nuestros muertos no queremos estar ni un instante en su mundo ni respirar su aire ni mirar su paisaje desde la cripta de la familia macotela camuflado por el olvido de los vivos pig divide el paisaje de tumbas sobre tumbas sobre tumbas en dos a izquierda y a derecha de la mole blanca una grandilocuente cripta en condominio a cuyo borde abre las alas una gran paloma entre chispas doradas que acusan la presencia de la tercera persona de la trinidad son cinco pisos con nueve bóvedas en cada uno cuarentaicinco departamentos amparados por el titulo impreso entre el cuarto y el quinto piso hijos predilectos del espíritu santo ocho criptas vacías en ninguna cabría entero un muerto pero sí las cenizas de varios cuarentaicinco menos ocho igual a treintaisiete ¿cuántas urnas por cripta cuatro tal vez cuatro por treintaisiete igual a ciento cuarentaiocho eso claro si las que están ocupadas tienen ya sus cuatro potencialmente la cripta en condominio podría albergar hasta ciento ochenta inquilinos pig calcula un metro de profundidad por diez de ancho diez metros cuadrados es decir a dieciocho difuntos por metro cuadrado la familia macotela en cambio posee un espacio que pig estima en cuando menos tres por cuatro doce metros cuadrados todos ellos en honor a los cuatro inquilinos que para siempre y a sus anchas reposan en el sótano cada uno con tres metros cuadrados de terreno a su disposición en dos cómodas plantas por ahí de las cinco de la tarde de un lunes soleado que se mira sombrío a través de los vidrios opacos de la cripta macotela pig concluye que una mujer como violetta jamás toleraría ­ni muerta ni en cenizas­ terminar sus días en ese palomar soportando además el tácito desdén de los señores macotela condenados a contemplar a perpetuidad el paisaje de la miseria encaramada sobre si misma ¿quién iba a convencer a violetta de la predilección de la tercera persona del verbo ­quien es pero no es una paloma­ por lo que a todas luces era un palomar ¿tiene acaso mal gusto el espíritu santo pig sofoca una risa nerviosa inoportuna estúpida podría andar por ahí un enterrador un aguador un deudo nadie quiere escuchar risas idiotas saliendo de las criptas con frecuencia se ríe de chistes malos insulsos como si todo el acto de reírse fuese una suerte de certificación ah ya entiendo ¿qué es lo que pig entiende en este caso concretamente que no todos los fans de la tercera persona del verbo tienen acceso a su camerino y entonces se le ocurre que violetta no dudaría en tachar hijos y escribir en su lugar siervos ni en un rato después volver para tachar siervos y escribir criados pero ¿qué no un cristiano de verdad humilde tendría que considerarse criado antes que siervo 5

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xavier velasco diablo guardiÁn cuando los vio venir pig llevaba tres horas esperando entró poco antes de las dos de la tarde aprovechando el vuelo bajo de un avión para darle el jalón a la llave de cruz y así probar el choque eléctrico del miedo tras el estruendo sordo del pestillo al quebrarse se habían roto las bisagras además en todo caso desde afuera no se notaba la puerta se abría sola pero pig la cerró a fuerza de atorarla con la misma oficiosa herramienta pasada medianoche había llamado a la casa de la familia la madre se quejó pero apenas le mencionó la palabra «procuraduría» su tono se hizo abruptamente dócil y hasta obsequioso le dio todos los datos el panteón la sección la cripta la hora del sepelio cinco de la tarde suficiente para estar ahí a tiempo pero no todavía para no ser visto cosa difícil un lunes por la tarde cuando las tumbas están casi tan solas como de noche y las raras visitas son más que notorias por eso pig llegó tres horas antes y no bien hubo reventado la chapa se tendió sobre los primeros escalones que llevan hacia el sótano tras los cristales convenientemente oscuros de chez macotela una trinchera tétrica que lo obliga a mirar todo el tiempo hacia arriba y hacia afuera desde entonces ha dedicado los minutos a contar las cruces en ambos lados del paisaje a calcular la cantidad de criptas necesarias para enterrar a todos los habitantes de la ciudad a imaginar los más probables comentarios de violetta y entonces cada vez ha vuelto a los números como niño perdido a las faldas de su abuela cuando uno se ha quedado solo entre los muertos decidido a fisgar un entierro al que no fue invitado las matemáticas acuden como legitimas enviadas del espíritu santo un entierro sin tierra ni ataúd ni gusanos un encierro más bien no quería perderse los detalles ni podía correr el riesgo de que lo vieran el único peligro inevitable era que un deudo de los macotela ­muertos hacia treinta cuarenta años­ tuviera la fatal ocurrencia de ir a visitarlos en la tarde del lunes ¿se es todavía deudo luego de cuatro décadas del trágico suceso con tan escasos momios en su contra pig terminó por apreciar el privilegio de los macotela sobre los hijos predilectos del espíritu santo especialmente luego de verlos venir dos cuatro ocho en total la familia rosas más dos enterradores ­o encerradores­ el sacerdote y su ayudante un cortejo discreto y breve.­ dos calificativos que igual describen a un sepelio que al ánimo de pronto amedrentado de quienes prefirieron asistir sin otras compañías al evento no podía escucharlos se interponían el cristal y los nueve o diez metros que alejaban al multifamiliar del mausoleo a cambio los miraba con una nitidez obscena y en momentos dudaba si no lo habían visto el padre iba cargando la urna la madre un oso de peluche rosa atrás los dos hermanos caminaban con las manos metidas en las bolsas de las chamarras miami dolphins dallas cowboys pig volvía a sentir las ganas de reírse porque quizás con una carcajada histérica y adolorida lograría vencer los agobios que oprimen a la primera persona del singular cuando lleva tres horas oculta entre los muertos y acto seguido es invitada a presenciar una escena que seria insoportable si no fuera antes que eso patética ya violetta se había cansado de acusarlos rehenes permanentes de la opinión ajena especialmente en ese trance con sus caras de no soy yo el que está aquí con el dolor vestido a tiempo de pudor a su vez disfrazado aunque jamás a tiempo de una dignidad meramente decorativa una dignidad rosa mexicano con los ojos perpetuamente abiertos y el peluche radiante de los muñecos que jamás llegaron a las manos de un niño porque el oso era nuevo eso seguro ¿quién seria sin embargo lo suficientemente cínico para indagar en el peluche del muñeco cuando ya su presencia invita a quitarse el sombrero persignarse pensar expropiar pesadumbre pero pig está allí sin estar mira los movimientos y los gestos de los deudos como quien ve a través de un vidrio empañado percibiendo figuras y colores inconexos como sueños espesos y enrarecidos pero de rato en rato vuelve a enfocar el oso de peluche hasta que ve a la madre dar un paso hacia el hueco en la cripta y acomodar allí el osito recargado en la urna luego la ve sacar una caja negra y blanca ­¿un casete?­ y pasarla lenta pomposamente al otro lado de la urna 6

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xavier velasco diablo guardiÁn toda la ceremonia duró quince minutos si pig hubiese estado filmando aquella escena probablemente se habría concentrado en el osito luego una toma lenta sobre las expresiones de piedra de los deudos y al final otra vez el osito justo antes de que lo cubriera para siempre la losa rosa del alba rosas valdivia 1973 ­ 1998 «para siempre» pig no estaba dispuesto a permitirlo porque pig ya no piensa más en el osito ni en la urna ni en los deudos como en la sola circunstancia que de un instante a otro le ha jodido el sosiego ¿qué hay en ese casete ¿las mañanitas las golondrinas la martina la voz arrepentida de rosa del alba rosas valdivia desde que vio la caja y advirtió que si es un casete le ha ido creciendo dentro un temblor que tardó casi nada en llegar a las manos las rodillas la quijada un miedo intrépido por fatalista el miedo de quien sabe que pase lo que pase va a hacer lo que va a hacer ese osito podrá quedarse para siempre sin un niño que lo abrace por las noches pero pig no tolera ni la idea de salir del panteón sin esa cinta y con tu espíritu alcanza a leer pig en los labios de los deudos los mira santiguarse fisgar hacia los lados y hacia atrás comprobar con alivio la madre luego el padre la ausencia de testigos indeseables con excepción del yo que oculto entre ellos profana en la penumbra su nosotros ¿yo ­duda pig no bien ha recordado su calidad de fantasma su papel de testigo sus ganas incumplidas de llorar a gritos y entiende que esta historia no admite más primera persona que violetta su violetta 7

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xavier velasco diablo guardiÁn parábola del buen pastor ¿cómo quieres que empiece daddyhadalittlelamb soy oveja ya sé mi destino es vivir entre el rebaño pero eso sí primero negra que mestiza mis papás son ovejas mestizas yo salí negra y con modales de cabra soy la vergüenza del rebaño y en eso estamos más que correspondidos por mi ni los conozco soy el cordero que le saca lo cerdo al buen pastor pero también lo buen pastor al cerdo ¿no te parece lógico que a mi diablo guardián le digan pig las ovejas mestizas se tiñen el pelo como si las ovejas blancas no se supieran de memoria ese cuento afortunadamente las ovejas negritas somos menos ingenuas llevamos más camino recorrido ¿ajá nos ponemos pelucas nos cambiamos el nombre le apostamos a no sé cuántos números y jugamos en todas las mesas que podemos y eso es lo que no te perdonan las ovejas mestizas que cambies de rebaño que te vayas con tu lana a otro corral que dejes en la puerta de la iglesia al buen pastor para irte a la ruleta con el mejor postor mi papá quería que me llamara guadalupe o genoveva que eran nombres de mujer buena pero mi mamá opinó que así sólo se llaman las jodidas y se empeñó en ponerme violetta sólo que luego apareció mi abuelo que igual que ellos tenía su teoría de los nombres y dijo que violetta era nombre de piruja creo que había visto una película o a lo mejor fue sólo por chingar a mi madre no sé el caso es que el papá de mi papá sugirió que me pusieran rosalba y ya al final en eso quedaron de acuerdo rosa del alba imagínate yo con ese nombre pero mi mamá me llamaba a escondidas woletta aunque me hubiera registrado como rosa del alba y a lo mejor de ahí viene mi maldición porque el alba es mi peor momento del día a esas horas lo fácil es llevarme al infierno ¿ajá porque si el diablo existe debe tener claro que yo en la mañanita no sirvo para nada que no tengo ni fuerzas en las piernas y soy como esas barbies que están siempre hasta el fondo de la caja de juguetes con los brazos y piernas chuecos o arrancados esperando a que un duende venga a componerlas sería suficiente con empujarme suavecito como desde lo alto de una resbaladilla y yo me iría de cabeza bocabajo con las palabras mágicas tatuadas en la frente las violettas jamás se van al cielo de niña me gustaba decir que la segunda t era una cruz que mi nombre traía su propio crucifijo pero tampoco tengo que ir tan lejos para decirte cómo me llamo y además tú no quieres saber mi vida entera tú sólo vas a masticar lo que puedas comerte ojalá que sin mucho envenenarte era mi papá el que decía eso de las violettas y como yo en el fondo no quería irme al cielo decidí hacerle caso a mi mamá y llamarme como ella me había querido bautizar pero siempre en secreto porque mi papá me ponía morada a cinturonazos si llegaba a enterarse de que yo me presentaba como violetta claro que a estas alturas del bochorno familiar y es más desde mucho antes mi mamá ya tampoco soporta que me llame violetta las mujeres que duermen con cerdos poco a poco se van haciendo cerdas mi mamá dice que no les heredé nada yo digo que nomás los puros defectos me doy un poco de asco cuando recuerdo cuánto me gusta el dinero y en eso soy igual a ellos también soy egoísta vanidosa trendy sobre todo si en ese momento me llamo violetta entonces necesito que me abraces que corras tras de mi que no me dejes regar hasta el alba esa que a huevo me encajaron en el nombre porque seguro estaban decididos a joderme como a una guadalupe o una genoveva que ya desde que nacen traen la vida madreada y a mi me gustan cosas de verdad horribles como que me regalen lo más caro de la tienda que se metan en broncas por mi culpa como tú que no sabes ni quién soy y ya 8

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xavier velasco diablo guardiÁn estás escribiendo mi vida ¿de verdad quieres que yo sea tu problema ¿no te parezco demasiado gorda para problema y aparte demasiado flaca para solución suena como uno de tus anuncios pig company s a de c v.­ soluciones esbeltas a problemas gordos i mean ¿realmente no te importa que te haya agarrado de mi juguetito ¿vas a venir a recogerme cuando yo sea también juguete y me veas desarmada en el fondo de la caja ¿quién va a decirte cómo armarme diablo guardián no debería estarte diciendo estas cosas soy una pendeja eso de «no debería estarte diciendo» lo dicen solamente los pendejos yo debería estar diciéndote que soy maravillosa pero como creo que tú ya te diste cuenta de eso digo estas cosas para confundirte para jugar contigo para que seas mi muñequito ¿checas las dimensiones de mi egoísmo ¿verdad que es robusto él o a lo mejor lo digo para que pares de una vez la pinche cinta lo tires todo y ya no escuches nada para que metas toda mi vida en una caja y la quemes completa sin ponerte a pensar más que en tu propio bien pero entonces no serías ya mi diablo guardián no vendrías tras de mí como coyote hambreado ni tendrías que haberte puesto la máscara de lobo para que yo te viera interesante ¿cómo quieres que empiece pues ¿te cuento del origen de mi mala entraña ¿quieres saber en qué columpio enseñé por primera vez los calzones ¿cuáles fueron mis primeras palabras mágicas mi primera escobita de velocidades mi primer príncipe convertido en sapo ¿no prefieres que antes de eso te platique el hotel de mierda donde estoy no creo porque no te serviría y además ya bastante incómoda estoy en este chiquero para ponerme desde ahorita en las garras de mi biógrafo no quiero imaginarme la de tlahuicas y coatlicues que se habrán metido en estas sábanas antes que yo ni me gustaría nada que me pusieras en tu libro rascándome los piojos pero no soy ingenua insisto soy quien soy la oveja negra la plebeya ambiciosa la puta de este hotel la bruja de este cuento ni modo de esperar que me pongas de princesa ¿ajá no espero nada de hecho siempre he sido una desesperada quiero acabarlo todo cuando ni he comenzado así que igual empiezo por un cuento apunta había una vez un buen pastor que un día se escapó con la oveja más negra del rebaño nadie podía explicarse cómo un hombre tan bueno se había dejado seducir por aquella putilla de mala entraña cierta vez sus antiguas ovejas que por supuesto eran todas mestizas los vieron bajar juntos de un corvette amarillo cuando le preguntaron de dónde había sacado ese coche tan lindo y tan cabrón el pastor les contó que se había ganado el dinero en un casino apostando la lana de su oveja negra y ellas claro se derretían del rencor porque sabían que nunca en sus re corrientes vidas iban a tocar un coche así de lindo y de cabrón pero se equivocaban porque al día siguiente vino el corvette y las atropelló por envidiosas mientras sus almas de borrego rascuache se elevaban por los aires se escuchaba una voz en la tierra diciendo « yo soy el buen pastor quien apueste por mí no volverá a ser prángana» 9

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xavier velasco diablo guardiÁn el huérfano invisible siempre quiso esconderse volverse invisible un día o un mes o un año eso quién va a saberlo­ descubrió que escribir era una buena forma de transparentarse de estar sin nunca estar ¿por qué tenia que esconderse con todo y sus nueve años primero para disimular su extranjería de niño mimado si en el recreo estaba escribiendo en lugar de jugar fútbol o básquetbol o bote pateado ello al menos le daba a su aislamiento el decoro de la propia elección estoy solo porque me da la gana en segundo lugar porque nadie más que él sabía las cosas que pasaban en todas esas hojas infestadas de garabatos y tachones de modo que escribirlas era darse a una vida subterránea donde podía hacer decir y decidir todo lo que en el mundo de los niños nadie hace ni dice ni decide por cuenta propia pig no recuerda ni una de esas historias pero nunca ha dejado de escribir así con el ánimo de quien comete una secreta y mezquina fechoría alguna vez pasó al frente a leer una de sus historias de la mano de una maestra que no le dio otra opción y así extendió sobre él un manto de impunidad pues a partir de entonces ya menos sospecharon que el niño que escribía historias en clases y recreos fuera el mismo que desquiciaba la buena marcha del calendario escolar experimentando con toda suerte de pequeños sabotajes no siempre de pequeñas consecuencias escribir hacer trampas ¿no era la misma cosa una y otra labor tenían por recompensa un regocijo cínico y silencioso como el día que hizo expulsar a dos compañeritos por el incendio en la oficina de la directora eran los más osados a los diez años fumaban escondidos detrás de la ventana donde no bien se fueron pig metió el cerillo entre las dos cortinas que tanto ayudarían a acabar con la oficina nadie vio a pig tampoco dejar en las mochilas de los dos niños sendas cajas de cerillos con las lijas gastadas y varios fósforos de menos además de la cajetilla de marlboro que terminó de hundirlos pig no pensaba entonces en la palabra «ficción» y acaso ni siquiera la comprendía pero la practicaba con una insistencia que el prefecto no habría dudado en tachar de malsana sabía que los adultos a partir de ciertos estímulos podían transformarse en bestias desquiciadas para cuando 10

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xavier velasco diablo guardiÁn expulsaron a los falsos incendiarios las maestras habían hurgado en cada pupitre y en cada mochila pero no hubo una sola que pensara en espulgar los cuadernos de pig donde el narrador hablaba de esa y otras fechorías con detalle bastante para enviarlo fuera de la escuela y quizás dentro del reformatorio no era eso no obstante lo que más temía pig que alguien pudiera descubrir en sus cuadernos sino algo mucho menos notorio algo que sin causarle tantas calamidades lo habría sumido en una vergüenza honda y traumática no habría querido nunca escribir sobre ese tema de suyo incómodo tiránico intangible pero ya a los diez años intuía que nadie nunca escribe lo que quiere que al igual que la trama impredecible de las fechorías la escritura acontece ante los ojos de quien la dibuja revelando deseos más o menos extraoficiales como la fantasía de besar teatralmente a otra niña de diez años para envidia de un público de atónitos adultos el amor qué cosa tan prohibida no jugaba con los demás porque nadie entre los demás quería jugar con él pero escribía cosas de amor canciones versos cuentos infracciones al código casi tan bochornosas como lo habría sido jugar a las muñecas porque al amor no había forma de tocarlo sino así escribiendo sobre él encerrándose en soliloquios impensables en una escuela primaria para varones donde todas las niñas son oficialmente detestadas como no sea para fantasear con dealearks la pepita y enchufárselas pig escribía con una angustiante sensación de insuficiencia sobre todo cuando lo hacia desde el desamor por más que se esforzaba en replicar los trucos de la ingeniosa scherezada sus historias no conseguían sofocar la gritería obvia del primitivismo así cada escrito de amor estaba condenado a reproducir clichés de canciones de amor casi siempre infumablemente melosos ¿en qué clase de infierno se habría convertido su ya de por sí horrenda escuela si alguno entre todos esos extraños hubiese conseguido asomarse a sus cartas de amor pig se pensaba incapaz de concebir pensamientos impunes todo lo que se le ocurría o casi era mal visto por mamita o las muchachas o la maestra o los compañeros pig escribía historias y en ellas anotaba todo lo que ante nadie podía decir para los otros su cuaderno era el símbolo de la soledad y el tedio para él era como cargar dinamita en la mochila otros hacían equipos disputaban trofeos se colgaban medallas pig hacia eso y más pero siempre dentro de esas historias cojas deformes o patizambas donde los principios parecían finales y los finales casi nunca llegaban de manera que cada historia era un fracaso asegurado pero en tanto duraba esto es a lo ancho de las horas días o semanas que le bailaba en la cabeza­ era más divertida que todos los trofeos concebibles era como robar sólo que sin testigos ni castigos ni limites era ser cada día un embustero artificioso y a veces hasta un asesino sin cadáver ni cuerpo del delito cuyas únicas huellas resultaban apenas menos que ilegibles hojas y hojas de una caligrafía tan pudibunda que se empeñaba en no decir lo que decía escribir para nadie y para nada fue así como aprendió a hacerse invisible hay un desprendimiento liberador en el acto de romper las hojas que uno ha escrito acaso por haber notado en ellas la desnudez obscena de un par de sentimientos existe una soberbia mojigata remojada en pudores melancólicos detrás de la sospecha de que cuanto escribimos hace pocas semanas nos hace ver como unos cursis infumables pornógrafos del sentimiento y la idea es en tal medida insoportable que esa sola vergüenza engendra cualquier día al narrador despiadado súbitamente experto en demoliciones al llegar a esa etapa ya con los pies bien puestos en una adolescencia trémula y rabiosa pig descubrió que le quedaba un mundo por demoler y se dio a la tarea con el celo propio de un sepulturero de la propia vergüenza o mejor todavía de sí mismo no quería hacerse una carrera de escritor ni algún día dictar conferencias no quería otra cosa que acelerar en un contrasentido furioso y estridente mientras iba a la escuela como 11

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xavier velasco diablo guardiÁn cualquiera y planeaba estudiar una carrera útil pero había algo adentro un virus un circuito interrumpido una rara incompatibilidad con todo lo evidentemente útil que le llevaba a boicotear cualquier iniciativa en esa dirección aún con mayor energía y eficiencia de las que empleaba en demoler sus escritos a los dieciséis descubrió el detector de faulkner y a partir de ese punto se empleó a fondo en desarrollar su mecanismo hasta un día privilegiarlo por sobre el raciocinio y la imaginación el talento y el genio si existían tenían que gobernar las agujas brinconas del detector de fauikner fuente de toda inspiración legitima lo había dicho el mismo william faulkner durante una entrevista para escribir es preciso poseer un detector de mierda innato y aprueba de golpes pig no sabía si su detector era innato pero se había encargado de endurecerlo hasta alcanzar con él un éxito dudoso el de no estar jamás dentro de esas historias que seguía despedazando sin piedad ni propósito o tal vez con el solo propósito de llegar a ser lo suficientemente duro para escribir alguna cosa de la que luego no se avergonzara hasta los huesos ya no una historia larga ni corta ni en episodios sino cualquier escrito que le permitiera el lujo de medirse en una cancha reglamentaria ­periódicos revistas lo que fuera­­­ una reseña una opinión una idea preferentemente demoledora de esas que se conciben para ahorrarse el engorro de tomar prisioneros todavía no había publicado una palabra ­tenía dieciocho años representaba quince quién iba a tomarlo en serio­ cuando ya sabía lo importante no iba a dejar un solo títere con cabeza pasaría a cuchillo todo aquello que reseñara desde el principio se haría fama de implacable no es difícil ser implacable cuando se ha crecido entre toda suerte de mimos y licencias pues con frecuencia el gusto del mimado consiste en rechazar sus privilegios tirar cuanto recibe por la borda entre mejor le parecía alguna línea más le satisfacía tachonarla pig no se daba cuenta pero estaba avanzando hacia el extremo equivocado del lápiz al punto de encontrar mayor placer borrando que escribiendo más que un método de trabajo ­escribir no era todavía propiamente un trabajo­ tres años de perder el tiempo en la universidad le dieron todas las facilidades para demoler barrer borrar la historia entera de la literatura faulkner incluido una vez atascado su mecanismo el detector de faulkner se convertía en un patíbulo portátil pig no subía a los hombros de los gigantes para ver más lejos sino para intentar dinamitarlos la clase de actitud pedante y pendenciera que distingue a los implacables de los obedientes sólo que pig a diferencia de tantos y tantos implacables no quería ser notorio había un contrasentido sarcástico entre su vocación de anacoreta y el nombre de su carrera licenciado en comunicación ¿qué comunica quien disfruta escribiendo con la goma como no sea una oscura vocación de incomunicador ¿no era cierto que en el origen mismo de su misión demoledora se agazapaba dormida aunque triunfante la vergüenza si el detector faulkner funcionara como debe razonó pig un día tendría que llevarse a la vergüenza esa mierda mayúscula no puede recordar en qué momento se hizo alérgico al ridículo en todo caso a la vergüenza la recuerda desde siempre antes mucho antes de tener que inventar que sus padres vivían en europa años antes incluso de convertirse en huérfano cuando mamita no era más que su abuela y no había ni escuela y el mundo era mamá y papá y las muchachas recuerda a la vergüenza como una picazón en el semblante un calor desmedido que con toda seguridad le deformaba por completo la simpatía cada vez que una vieja gorda y halitosa venía a preguntarle « ¿me regalas tus ojos?» o las mañanas largas con mamá o con mamita en el salón de belleza se escondía en un rincón debajo de una mesa donde nadie lo viera especialmente si traía pantalones cortos que eran los preferidos de mamita cuyos hermanos decía los habían llevado hasta los quince ¿nueve años más de pantalones cortos esa sola vergüenza colmaba la tragedia de ser huérfano 12

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xavier velasco diablo guardiÁn lo que pig no sabía a los seis años ­recién muertos papá y mamá con mamita elevada al rango de madre pero aún investida como abuela­ era que en adelante la manipularía a placer y que aquella orfandad le daría privilegios que ni como hijo único había concebido excepto uno la vergüenza de ser huérfano estúpida tal vez irracional también pero pig no podía evitar considerarla una mutilación ¿cómo podía ser que a él que lo tenía todo le faltaran dos padres en su sitio no podía pasar no lo aceptaba ni siquiera sabiendo que tenía casa grande y chofer uniformado y varias cordilleras de juguetes a los que casi siempre desdeñaba para jugar a solas con cuatro canicas ¿qué es lo que te da pena que tu madre sea una vieja ­lloró mamita el día que la llamaron del colegio tú no eres mi mamá me da pena ser hijo de una muerta ­disparó pig esa vez y las siguientes hasta que al fin mamita consintió en contribuir a la patraña lo inscribió en una nueva escuela y respaldó la historia de los padres viajeros­ mamita tenía una ventaja sobre el resto del mundo sabía perder y lo hacía con entusiasmo por más que con alguna regularidad llorara por su causa no podía evitar mirarlo como el más alto orgullo de su sangre ¿cómo entender que luego años más tarde nada de aquel orgullo se esforzara más que por borrarse ¿no había estudiado en los mejores colegios ¿no estrenó una motocicleta a los trece años y hasta un coche a los quince ¿no viajaba cada verano al campamento de wisconsin pig no podía suponer que si mamita hablaba tanto del pasado era porque no había un futuro al cual mirar no para ella por lo menos si los doctores no se equivocaban el cáncer se la habría comido en un par de años cuando le dieron el diagnóstico que la llenó de angustia por el futuro incierto de su único nieto mamita estaba cerca de cumplir setenta años pig apenas rozaba los diecinueve los dos sabían cada uno a su modo que sus trenes corrían en direcciones opuestas pero sólo mamita debía de entender que llegado el momento se descarrilarían juntos 13

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xavier velasco diablo guardiÁn vengan esos mil ser puta es como bailar cuestión de agarrar el ritmo las monjas de la escuela nos decían los malos pensamientos galopan cabalgados por demonios pero ser puta no es un mal pensamiento es más no es ni siquiera un pensamiento en la academia de hawaiano la maestra me pedía que pensara con la pelvis y mejor ni te digo lo que se le ocurría aunque hay lugares donde casi te juraría que nunca he tenido una idea no sé los nudillos los hombros que ya de por si son bastante idiotas ¿en qué piensas idiota pendejo muy escritor y muy creativo pero a la hora de la hora también piensas con el pito ¿tú crees que si mi vagina no fuera una estúpida incapaz de pensar nada podría soportar las babas de quien sea esto es ser una puta ¿ya me entiendes pude aventarte ofensas más directas pero quise embarrarte en la carota las babas de quien fuera porque eso es lo que más puede joderte ya sé que es muy injusto ser junkie de tus celos alimentarme de ellos hasta cuando no estoy eso sí que es ser puta ¿ajá ¿quién te dice que yo no hago todo esto por órdenes estrictas de miss pelvis mira yo creo que el arte de la puta o las artes o lo que tú quieras está un poco en la cama y un mucho en otra parte ¿cómo ves en el centro del pastel mis tíos cuando hablaban de putas decían las tramposas entonces yo de niña siempre que hacia trampas pensaba ¡dios mío qué puta soy y me iba a confesar claro que al padre no le decía me acuso de ser puta porque además puta era una grosería pero sí me acusaba de ser tramposa y lloraba muchísimo porque me imaginaba al sacerdote pensando tan chiquita y tan putita no te imaginas todo lo que cambié por eso luego de confesarme cada mes por años ya supondrás que un día no lloré y al final tanto el padre como yo nos acostumbramos a los mismos pecados y a la misma penitencia tres padres nuestros y una buena obra según yo a los doce años era una puta perdonada entonces a los trece pensé guau todos los niños de mi calle hablaban de las putas y los más grandes hasta ahorraban para irse de putas me sentaba solita a la orilla del jardín y los oía hablar siempre de cochinadas y más de putas y otra vez guau porque con las pinturas de mi mamá ­de algo tenía que servir la vaca­ me transformaba en una puta de verdad y luego me escapaba así pintada a algún lugar bien lejos donde no me podía encontrar a nadie pensaba en cuanto vea putas me paro junto a ellas y luego a ver qué pasa qué me iba a imaginar entonces que ser puta no era pintarse ni pararse ni acostarse ser puta es calentarte con cada «a ver qué pasa» o quién sabe no sé una había de la vida que le toca y a mí me tocó ser la chica del pastel era lo que mejor pagaban y creo que hasta me llegó a gustar no te voy a decir que lo habría hecho de gratis aunque casi porque cuando tenían para el numerito del pastel de seguro también les alcanzaba para champañita y buena casa y buenos coches y grandes invitados y en fin valía la pena había noches que me hacía la gringa ahora pienso que igual era patético porque debió haber varios que no se la tragaron i dont care cutsíe oh my goodness ¿tú dirías que tengo buen inglés las monjas no sabían ni decir yes claro por eso eran monjas pero ¿tú crees que mis papás iban a permitir que yo no hablara inglés ahora no me perdonan que sea como soy pero entonces hacían esfuerzos pendejísimos para que nuestros aborígenes vecinos se tragaran el cuento de que éramos gringuitos tú dirás que no me perdonan haber sido una chica de pastel pero deja y te digo lo que nomás no pueden perdonarme nunca me viste rubia ¿ajá pues ahí 14

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xavier velasco diablo guardiÁn donde me ves o no me ves yo fui rubia desde muy chiquita todos los domingos antes del desayuno tanto mis papás como nosotros teníamos que pasar lista en el lavabo ¿creerás que hasta cuando teníamos catarro y calentura nos teñían el pelo con agua fría mi papá decía que con el agua tibia se jodía el cuero cabelludo pero yo y mis hermanos ya sabíamos que lo que no quería era gastar en calentarla los viernes en la tarde cuando mis papás se iban a cenar con mis abuelos mis hermanos jugaban a la hora del tinte y yo me dedicaba a mojarles y secarles el pelo siempre con el agua bien caliente y mi papá ni en cuenta creyendo que en su casa se ahorraba minuciosamente así decía él hay que ser minuciosos en el ahorro un día me peleé con mis hermanos y los acusé pero como yo era la que abría la llave del agua caliente ya sabrás que acabé pagando el pato entero y mal ¿me entiendes porque al mes siguiente hicieron las cuentas del gas y de la luz y según esto vieron que por mi culpa estaban pagando más del doble ¿sabes entonces qué hizo mi papá primero tras joder las llaves del agua caliente en mi baño luego sacarme de la escuela de monjas y meterme a la secundaria con secretariado si no cuándo le iba a pagar por todo tú que eres de mi equipo sabes que lo tramposo no se quita nunca comencé por pensar soy una idiota tenía trece años y no se me había ocurrido una buena fórmula para esquilmar a mi familia con provecho porque ya lo del tinte no me divertía además de pendeja iba a confiar otra vez en mis hermanos y el chiste era sacar un beneficio algo que equivaliera por lo menos al doble del dinero que mi papá me estaba cobrando de entrada la colegiatura de la escuela secretarial tenía que pagarla a sirvientazo limpio me hacían lavar platos tender camas trapear cocina y patio sacudir toda la casa y hasta lavar el coche de mi papá según ellos ya les debía muchas antes de lo del agua así que para cuando me recibiera de secretaria ya íbamos a quedar a mano o sea que querían criada por cuatro años casi podría decirte que me empecé a pintar y a vestir como puta para sentir que era algo diferente a una criada y digo tenía edad suficiente para comprender que putear era algo más que ser tramposa pero nomás un poco porque como te digo de lo que se trataba era de hacerles una súper putada a mis papás el jardinero era viejo pero el hijo no tenía ni doce años cuando acababan de cortar el pasto mí mamá les pagaba mil pesos y un día yo pensé quiero ese milagrín o sea ese billete y ningún otro como un trofeo ¿ajá lo más fácil habría sido robárselo directamente a mi mamá pero después del chiste del agua caliente igual de fácil era echarme a mí la bronca por todo lo torcido que pasara en la casa mí mamá ni me hablaba bueno decía barre aquí o trapea allá o no está bien limpia esa estufa pero no me llamaba por mi nombre no me decía rosalba mucho menos violetta nunca me dijo cómo se llamaba ni yo le pregunté siempre fue nada más el hijo del jardinero ni siquiera me daba los buenos días pero bien que se encaramaba en el árbol para espiarme y yo me hacia la loca como que me iba desvistiendo frente a la ventana no me quitaba nada pero me levantaba la falda de la escuela casi hasta la cintura después me daba por meterme a bañar Él no podía verme of course pero esperaba a que saliera envuelta en una toalla empapada cagada de frío yo creo que no me imaginaba bañándome con agua helada tampoco mi papá podía imaginarse que yo de pronto le encontrara el gusto al chingado tormento caminaba desnuda por el baño me metía corriendo debajo del chorro y me ponía a saltar a veces sólo me mojaba la cabeza pero igual me temblaban las rodillas pensaba estoy desnuda y totalmente indefensa pensaba cantidad de cosas de lo más calentonas y sentía unas cosquillas en los huesos que de seguro los hacían temblar porque ya frío­frío no tenía o sea que al final el agua helada servía para calentarme aunque tampoco era así igual el agua caliente sí habría tenido sus encantos carajo pero de cualquier forma lo importante era poder estar ahí desnuda muriéndome de ganas de que me viera y al mismo tiempo planeando una 15

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Tags: basura, residuos orgánicos, inorgánicos, reciclaje de basura

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