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george r.r martin choque de reyes canción de hielo y fuego 2 gigamesh
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título original a clash of kings primera edición noviembre del 2003 primera reimpresión mayo del 2004 segunda reimpresión mayo del 2005 © 1998 george r.r martin mapas james sinclair símbolos heráldicos virginia norey traducción del inglés © 2003 cristina macía ilustración de cubierta © 2003 corominas derechos reservados en lengua castellana © 2003 alejo cuervo editor ediciones gigamesh c ausias march 26 desp 44 08010 barcelona fotomecánica e impresión ino reproducciones s.a ctra de castellón km 3,8 polígono miguel servet nave 13 50013 zaragoza isbn 84-932702-2-9 depósito legal z-910-2005 printed on acid-free paper impreso en papel libre de ácido printed in spain impreso en españa 2
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presentaciÓn george r.r martin lo ha conseguido tras unos prometedores comienzos con novelas como muerte de la luz o sueño del fevre su carrera conoció un eclipse por el fracaso comercial de armageddon rag un ajuste de cuentas con los años sesenta a ritmo de rock n roll reciclado en guionista de series de televisión y coordinador de las antologías colectivas wild cards martin parecía perdido para la literatura fantástica demasiado ocupado en ganarse el pan como para intentar seducir de nuevo a un mercado que había rechazado sus obras más refinadas pero los primeros volúmenes de la canción de hielo y fuego lo cambiaron todo en ellos martin vuelve al fantástico para vengarse por un lado suponen la cima creativa de un autor cuya valía nunca fue puesta en duda por otro han atraído por fin a ese público masivo que hasta ahora se mostraba esquivo libro a libro la canción de hielo y fuego ha ido reuniendo a una enorme cantidad de seguidores que devoran cada nueva entrega y amenizan la espera de las siguientes releyendo las anteriores debatiendo en foros de internet los más oscuros acontecimientos de la serie e interpretando las pistas más vagas con las que martin ha ido sembrando sus tramas la canción de hielo y fuego amenaza incluso a decir de sus más fervientes admiradores con desbancar a el señor de los anillos de su podio de mejor obra fantástica de todos los tiempos lo que constituye una evidente exageración pero refleja los extremos de entusiasmo a los que conduce martin todo un éxito de crítica y ventas conseguido tras décadas en el oficio y sin embargo en apariencia la canción de hielo y fuego no se diferencia demasiado de otras sagas épicas interminables con el mismo escenario pseudomedieval y mágico el mismo argumento enrevesado con personajes que vagan de un lado para otro y el mismo conflicto cosmológico entre la luz y las tinieblas todo esto es cierto y sin embargo quien lo afirme evidentemente no ha leído la serie el mundo que martin despliega ante nuestros ojos hunde sus raíces en referencias históricas poniente es una imagen especular de gran bretaña y las principales familias los stark y los lannister remedan a los york y los lancaster de la guerra de las rosas la perdida valyria medio roma medio atlántida las oleadas de antepasados que hacen las veces de celtas sajones y normandos los jinetes de las estepas que recuerdan a los mongoles los guerreros de las islas de hierro a los vikingos pronto descubrimos otra interesante característica que al contrario que en las series de la estela de tolkien en la canción de hielo y fuego la magia no está desapareciendo sino que está regresando tras un largo hiato llamado verano y acompañando a la llegada del temido invierno que resuena en el lema de los stark además martin introduce una apreciable ambigüedad moral ciertamente al comienzo de la partida hay personajes más y menos agradables y motivos más y menos nobles para actuar pero a lo largo de la serie veremos que rara vez los mejores personajes llegan a convertirse en héroes que los más perversos pueden causarnos tanta o más simpatía y que ni la astucia ni la nobleza ni los ejércitos ni la magia son suficientes para asegurar que un jugador del juego de tronos no será barrido del tablero a las primeras de cambio la principal herramienta con la que martin opera estos cambios de rumbo y la 3
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base de la capacidad de entretenimiento y sorpresa de su canción de hielo y fuego es la narración desde sucesivos puntos de vista de personajes concretos en cada volumen contamos con un grupo de personajes cuyas peripecias seguiremos a través de un narrador en tercera persona pero colocado sobre el hombro de cada uno sin atisbos de omnisciencia cada capítulo presidido por el nombre del personaje al que sigue nos proporciona más información sobre lo que va pasando pero al mismo tiempo nos ciega temporalmente ante las otras tramas al contrario que en los best-sellers al uso este cambio constante de punto de vista que siempre hace que lamentemos cuando acaba uno para vernos absorbidos rápidamente por el siguiente no provoca una multiplicación de las páginas al reiterar acontecimientos sino que progresa a lo largo del tiempo de forma que algunos de los grandes sucesos de la serie se presencian de refilón la ejecución de cierto protagonista al final de juego de tronos o directamente se refieren de forma elíptica algunas de las grandes batallas de este choque de reyes pero no todas amplia ambiciosa bien narrada y absolutamente adictiva el único pero que se le puede poner a la serie a día de hoy es su condición de obra sin terminar comenzada en 1996 no está previsto que martin la termine hasta dentro de otros cuatro o cinco años el autor además se enfrenta al desafío de competir no sólo consigo mismo haciendo el argumento cada vez más interesante sino con las expectativas de sus activos lectores que en los foros de internet parecen haber previsto cada posible desarrollo y cada desenlace de cada trama en los tres volúmenes siguientes no obstante a los que estamos rendidos ante la pericia de martin esto no nos importa demasiado sólo deseamos una cosa tener pronto en nuestras manos el siguiente volumen luis g prado 4
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a john y gail por toda la comida y el aguamiel que compartimos 5
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más detalles más demonios en esta ocasión los ángeles que me ayudaron a acabar con ellos han sido entre otros walter jon williams sage walker melinda snodgrass y carl keim gracias también a mis pacientes correctores y editores anne groell nita taublib joy chamberlain jane johnson y malcolm edwards y por último me quito el yelmo ante parris por su café mágico el combustible que ha construido los siete reinos 6
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prÓlogo la cola del cometa rasgaba el amanecer era una brecha roja que sangraba sobre los riscos de rocadragón como una herida en el cielo rosa y púrpura el maestre estaba de pie en el balcón de sus aposentos azotado por el viento allí era adonde llegaban los cuervos tras un largo vuelo sus excrementos salpicaban las gárgolas de cuatro metros que se alzaban a ambos lados del hombre un sabueso infernal y un wyvern dos de las miles que vigilaban desde los muros de la antigua fortaleza cuando llegó a rocadragón el ejército de seres de piedra lo ponía nervioso pero con los años se había acostumbrado a ellos en aquel momento los consideraba viejos amigos los tres juntos observaron el cielo como si fuera un mal presagio el maestre no creía en las profecías aun así pese a su avanzada edad cressen nunca había visto un cometa ni la mitad de brillante que ése ni de aquel color aquel color espantoso el color de la sangre las llamas los ocasos se preguntó si sus gárgolas habrían visto alguna vez uno semejante llevaban allí mucho más tiempo que él y allí seguirían mucho después de que muriera si las lenguas de piedra pudieran hablar «qué tontería se apoyó en la barandilla vio el mar batir abajo y sintió la piedra negra dura y áspera bajo los dedos gárgolas que hablan y profecías en el cielo soy un viejo idiota que empieza a pensar como un niño.» ¿acaso toda la sabiduría ganada con tanto trabajo a lo largo de una vida lo estaba abandonando igual que la salud y las fuerzas era un maestre había aprendido en la gran ciudadela de antigua allí había obtenido su cadena ¿a qué se veía reducido si las supersticiones lo dominaban como a cualquier campesino ignorante aun así aun así el cometa se divisaba ya incluso durante el día mientras de las fumarolas de montedragón tras el castillo se alzaban columnas de vapor color gris claro y el día anterior un cuervo blanco había llegado de la ciudadela con un mensaje noticias ya anticipadas pero no por ello menos temibles el anuncio del fin del verano presagios todo eran presagios demasiados para negarlos «¿qué significa todo esto?» habría querido gritar maestre cressen tenemos visita pylos hablaba en voz baja como si no quisiera molestar a cressen en su solemne meditación si supiera las tonterías que poblaban la cabeza del maestre habría hablado a gritos la princesa quiere ver el cuervo blanco pylos correcto como siempre la llamaba «princesa» ahora que su señor padre era rey rey de una roca humeante en medio del gran mar salado pero rey al fin y al cabo insiste en ver el cuervo la acompaña su bufón el anciano apartó la vista del amanecer y se dio media vuelta apoyándose con una mano sobre su wyvern acompáñame a mi silla y hazlos pasar pylos lo tomó por un brazo y lo ayudó a volver al interior en su juventud cressen había caminado con paso vivo pero ya no faltaba mucho para su octogésimo día del nombre y tenía las piernas frágiles e inseguras dos años atrás se había roto la cadera en una caída y los huesos no se habían soldado bien hacía un año cuando cayó enfermo la ciudadela envió a pylos desde antigua apenas días antes de que lord stannis cerrase la isla decían que lo enviaban para ayudarlo en su trabajo pero cressen 7
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sabía que no era así pylos estaba allí para reemplazarlo cuando muriera no le importaba alguien tenía que ocupar su lugar y sería antes de lo que le gustaría dejó que el joven lo acomodara tras los montones de libros y papeles hazla pasar no está bien hacer esperar a una dama hizo con la mano un gesto débil para indicarle que se apresurara él que ya no podía darse prisa en nada tenía la piel arrugada y llena de manchas fina como el papel tanto que se veía el entramado de venas y la forma de los huesos y cómo temblaban aquellas manos suyas que otrora fueron tan firmes y hábiles pylos regresó con la niña tan tímida como siempre tras ella con su característico andar arrastrando los pies y dando saltitos iba su bufón llevaba cencerros colgados y en la cabeza un cubo viejo de latón a modo de yelmo con unas astas de ciervo pegadas los cencerros resonaban a cada paso todos con sonidos diferentes clang-a-dang bong-dong ring-a-ling clong clong clong ¿quién nos visita tan temprano pylos preguntó cressen somos manchas y yo maestre los candorosos ojos azules se clavaron en él por desgracia el rostro en el que brillaban no era precisamente hermoso la niña había heredado la mandíbula cuadrada y prominente de su padre y las desafortunadas orejas de su madre además contaba con una desfiguración propia legado del brote de psoriagris que casi se la había llevado a la tumba cuando aún no era más que un bebé la mitad de una mejilla y buena parte del cuello eran de carne rígida y muerta con la piel agrietada y escamosa moteada de negro y gris con tacto como de piedra pylos dice que podemos ver el cuervo blanco por supuesto por supuesto respondió cressen nunca había podido negarle nada ya se le habían negado demasiadas cosas en su breve vida se llamaba shireen cumpliría diez años en su siguiente día del nombre y era la niña más triste que el maestre cressen había conocido jamás «su tristeza es mi vergüenza pensó el anciano otra prueba de mi fracaso.» maestre pylos hazme el favor de traer esa ave de la pajarera para que la vea lady shireen será para mí un placer pylos era un joven muy educado no tendría más allá de veinticinco años pero su solemnidad correspondía más bien a un hombre de sesenta sólo le faltaba tener más humor más vida eso era lo que más escaseaba en aquel lugar en los lugares sombríos se necesita un toque de ligereza no de solemnidad y rocadragón era uno de los lugares más sombríos que nadie pudiera imaginar una ciudadela solitaria en un desierto de agua azotada por las tormentas y la sal con la sombra humeante de la montaña a su espalda un maestre tiene que ir allí adonde lo envían de manera que cressen había llegado allí con su señor hacía ya doce años lo había servido bien pero jamás había sentido que aquel sitio fuera su hogar en los últimos tiempos cuando despertaba de algún sueño inquieto en el que siempre estaba presente la mujer roja le costaba recordar dónde se encontraba el bufón volvió la cabeza a manchas para ver cómo pylos subía por las escaleras de hierro que llevaban a la pajarera los cencerros sonaron al ritmo del movimiento bajo el mar los pájaros tienen escamas en vez de plumas dijo clang clang lo sé lo sé je je je caramanchada resultaba lastimero hasta para ser un bufón quizá en algún tiempo fue capaz de provocar carcajadas con una réplica ingeniosa pero el mar le había arrebatado ese poder junto con la mitad de los sesos y todos los recuerdos era blando y obeso padecía estremecimientos y temblores y a menudo era incoherente la niña era la única que seguía riendo con sus bromas la única a la que le importaba «una niña fea un bufón triste y un maestre eso sí que es una historia para 8
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llorar.» siéntate conmigo pequeña cressen le hizo un gesto para que se acercara es muy temprano para hacer visitas acaba de amanecer deberías estar abrigadita en la cama he tenido sueños malos respondió shireen eran sobre los dragones venían a comerme este tema ya lo hemos hablado le dijo con voz amable el maestre cressen no recordaba un tiempo en que la niña no hubiera sufrido pesadillas los dragones no pueden cobrar vida están tallados en piedra pequeña en tiempos ya muy lejanos nuestra isla era el fortín más occidental del gran feudo franco de valyria los valyrios erigieron esta ciudadela y conocían formas de tallar la piedra que nosotros ya hemos olvidado todo castillo debe tener una torre allí donde se encuentran dos muros es necesario para defenderlo los valyrios dieron forma de dragones a esas torres para que la fortaleza pareciera aún más temible y también por eso coronaron los muros con un millar de gárgolas y no con simples almenas tomó una manita rosada entre las suyas frágiles y llenas de manchas y la apretó con cariño así que ya ves no hay nada que temer y la cosa del cielo ¿qué shireen no estaba nada convencida dalla y matrice estaban hablando junto al pozo y dalla dijo que la mujer roja le había dicho a mi madre que eso era aliento de dragón si los dragones tienen aliento ¿no es porque están cobrando vida «la mujer roja pensó el maestre cressen con amargura por si no fuera bastante malo que haya llenado de locuras la cabeza de la madre ahora está envenenando los sueños de la hija.» tendría que hablar seriamente con dalla para que no fuera difundiendo semejantes tonterías eso del cielo pequeña es un cometa una estrella con cola que se ha perdido en el cielo pronto desaparecerá y no volveremos a verla te lo prometo shireen asintió con valentía mi madre dice que el cuervo blanco significa que ya no es verano eso es cierto mi señora los cuervos blancos vienen sólo de la ciudadela cressen se llevó los dedos a la cadena que lucía en torno al cuello cada uno de los eslabones estaba forjado en un metal distinto para simbolizar su dominio de las diferentes ramas del saber el collar del maestre el símbolo de su orden en el orgullo de la juventud lo había llevado con facilidad pero ya le parecía pesado y sentía el metal frío contra la piel son más grandes que los otros cuervos y más listos los crían para llevar los mensajes más importantes Éste lo enviaron para decirnos que el cónclave se ha reunido ha estudiado los informes y mediciones que han hecho maestres de todo el reino y ha declarado que este largo verano termina ya ha durado diez años dos ciclos y dieciséis días ha sido el verano más largo que se recuerda ¿y ahora hará frío shireen era una niña del verano nunca había conocido el auténtico frío a su debido tiempo respondió cressen si los dioses son bondadosos nos otorgarán un otoño cálido y buenas cosechas y así podremos prepararnos para el invierno que se avecina la gente sencilla decía que un verano largo siempre venía seguido de un invierno más largo aún pero al maestre no le pareció oportuno asustar a la niña con cuentos como aquéllos bajo el mar siempre es verano canturreó caramanchada haciendo sonar sus cencerros las señoras sirenas llevan «anenimonas» en el pelo y tejen túnicas con algas de plata lo sé lo sé je je je 9
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me gustaría tener una túnica de algas de plata dijo shireen dejando escapar una risita bajo el mar nieva hacia arriba dijo el bufón y la lluvia es seca como un hueso viejo lo sé lo sé je je je ¿es verdad que nevará preguntó la niña sí asintió cressen «pero espero que no sea hasta dentro de unos años y que la nieve no dure demasiado tiempo» ah ahí viene pylos con el pájaro shireen lanzó una exclamación de alegría hasta cressen tuvo que reconocer que aquella ave resultaba impresionante era blanca como la nieve más grande que un halcón con los brillantes ojos negros que indicaban que no era un simple cuervo albino sino un auténtico cuervo blanco de pura raza de la ciudadela ven llamó el cuervo extendió las alas emprendió el vuelo y surcó la habitación con sonoros aleteos para ir a posarse en la mesa junto a él iré a traer vuestro desayuno anunció pylos cressen asintió Ésta es lady shireen dijo al cuervo el pájaro movió arriba y abajo la cabeza blanca como si asintiera lady graznó lady la niña se quedó boquiabierta ¡sabe hablar sí sabe unas cuantas palabras ya te lo he dicho son unos pájaros muy listos pájaro listo hombre listo bufón muy muy listo dijo caramanchada al tiempo que hacía sonar los cencerros empezó a canturrear las sombras vienen a bailar mi señor bailar mi señor bailar mi señor entonó saltando a la pata coja primero con un pie luego con otro las sombras se van a quedar mi señor quedar mi señor quedar mi señor con cada palabra sacudía la cabeza y los cencerros de las astas resonaban con estrépito el cuervo blanco graznó alzó el vuelo y revoloteó para ir a posarse en la barandilla de hierro de las escaleras que llevaban a la pajarera shireen pareció encogerse no para de cantar eso le he dicho que no lo haga pero no me hace caso me da miedo dile que no lo cante «¿y cómo voy a hacerlo se preguntó el anciano hace unos años podría haberlo hecho callar para siempre pero ahora » caramanchada había llegado a rocadragón siendo apenas un muchachito el recordado lord steffon lo había encontrado en volantis al otro lado del mar angosto el rey el viejo rey aerys ii targaryen que en aquellos tiempos no estaba aún tan loco lo había enviado a buscar una novia para el príncipe rhaegar que no tenía hermanas con las que pudiera contraer matrimonio «hemos visto a un bufón espléndido escribió a cressen quince días antes de la fecha prevista para su regreso de la infructífera misión no es más que un niño pero es ágil como un mono y tan ingenioso como una docena de cortesanos sabe hacer juegos malabares acertijos y trucos mágicos y canta maravillosamente en cuatro idiomas hemos comprado su libertad y esperamos llevarlo a casa con nosotros a robert le encantará y quizá hasta enseñe a reír a stannis.» cressen se entristecía cada vez que recordaba aquella carta nadie enseñó nunca a stannis a reír y desde luego no lo hizo el pequeño caramanchada la tormenta se desencadenó de repente con un viento huracanado y la bahía de los naufragios hizo honor a su nombre la galera de dos mástiles del señor la orgullo del viento se hundió 10
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a la vista del castillo desde las almenas los dos hijos mayores observaron cómo el barco de su padre se destrozaba contra las rocas antes de que lo engulleran las olas un centenar de remeros y marineros se hundieron con lord steffon baratheon y su señora esposa y durante días cada marea dejaba una nueva cosecha de cadáveres hinchados en la costa bajo bastión de tormentas el chico llegó a la orilla el tercer día el maestre cressen había bajado con los demás para ayudar a identificar los cadáveres encontraron al bufón desnudo con la piel blanca arrugada y cubierta de arena húmeda cressen habría jurado que estaba muerto pero cuando jommy lo agarró por los tobillos para arrastrarlo hasta el carro funerario el niño empezó a toser escupió agua y se sentó hasta el día en que murió jommy siguió diciendo que la carne de caramanchada estaba fría y viscosa nadie pudo explicar jamás los dos días que el bufón había pasado perdido en el mar los pescadores decían que a cambio de su semilla una sirena le había enseñado a respirar agua caramanchada nunca dijo nada el muchacho listo e ingenioso del que lord steffon había hablado en su carta no llegó a bastión de tormentas el niño que encontraron apenas si podía hablar y lo que decía carecía por completo de ingenio pero el rostro del bufón no permitía albergar dudas sobre su identidad en la ciudad libre de volantis tenían la costumbre de tatuar los rostros de los esclavos y criados y la piel del cuello y el cuero cabelludo del niño lucían el dibujo imborrable de cuadrados rojos y verdes ese desdichado está loco sufre y no sirve de nada a nadie ni siquiera a sí mismo declaró el viejo ser harbert castellano de bastión de tormentas en aquellos tiempos lo más misericordioso sería llenarle la copa con la leche de la amapola todo acabaría con un sueño sin dolor si él tuviera cerebro os daría las gracias pero cressen se había negado a hacerlo y al final su opinión prevaleció pese a los años transcurridos nunca había llegado a saber si su victoria había supuesto una victoria también para caramanchada las sombras vienen a bailar mi señor bailar mi señor bailar mi señor siguió cantando el bufón al tiempo que movía la cabeza y hacía sonar los cencerros bong dong ring-a-ling bong dong señor chilló el cuervo blanco señor señor señor los bufones cantan lo que quieren dijo el maestre a su nerviosa princesa no te tomes en serio lo que dice puede que mañana se acuerde de otra canción y no vuelvas a oír ésta nunca más «canta maravillosamente en cuatro idiomas» había escrito lord steffon maestre con permiso dijo pylos que acababa de regresar a la estancia te has olvidado de las gachas señaló cressen con una sonrisa aquello era impropio de pylos maestre ser davos regresó anoche lo estaban comentando en la cocina pensé que querríais saberlo lo antes posible davos ¿anoche ¿y dónde está con el rey se han pasado hablando buena parte de la noche en otros tiempos lord stannis lo habría despertado fuera la hora que fuera para pedirle consejo deberían habérmelo dicho se quejó cressen deberían haberme despertado desentrelazó sus dedos de los de shireen perdóname mi señora pero tengo que ir a hablar con tu señor padre pylos deja que me apoye en tu brazo en este castillo hay demasiados escalones me parece que cada noche ponen unos pocos más sólo para fastidiarme shireen y caramanchada salieron con ellos pero la niña no tardó en cansarse del 11
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paso lento del anciano y lo adelantó el bufón la siguió sacudiendo los cencerros que resonaban como locos cressen era muy consciente de que un castillo no era el lugar más adecuado para una persona frágil y lo fue más todavía al bajar por la escalera circular de la torre del dragón marino lord stannis estaría sin duda en la cámara de la mesa pintada en la parte más alta del tambor de piedra el torreón central de rocadragón llamado así porque sus muros milenarios rugían y retumbaban durante las tormentas para llegar allí tenían que cruzar la galería atravesar la muralla intermedia y la interior con sus gárgolas guardianas y sus puertas de hierro negro y subir tantas escaleras que cressen prefería no pensar en ello los jóvenes subían los peldaños de dos en dos para los ancianos con caderas lastimadas cada uno representaba una tortura pero a lord stannis jamás se le ocurriría ir a verlo de manera que el maestre se resignó a padecer aquel tormento al menos contaba con la ayuda de pylos cosa por la que se sentía muy agradecido atravesaron la galería a paso cansino pasando ante una hilera de ventanales altos en forma de arco desde los que se divisaba el imponente panorama de la muralla defensiva la muralla exterior y la aldea de pescadores que había más allá en el patio los arqueros practicaban al grito de «tensar apuntar disparar» el sonido de las flechas era como el de una bandada de pájaros que emprendieran el vuelo los guardias patrullaban por los adarves y vigilaban entre las gárgolas a las huestes acampadas en el exterior el humo de las hogueras poblaba el aire de la mañana tres mil hombres se aprestaban a desayunar sentados bajo los estandartes de sus señores más allá el fondeadero estaba abarrotado de barcos en los seis últimos meses no se había permitido partir a ninguna nave que se hubiera acercado a rocadragón la furia de lord stannis una galera de tres cubiertas y trescientos remos casi parecía pequeña al lado de las panzudas carracas y cocas que la rodeaban los hombres que montaban guardia en el exterior del tambor de piedra conocían de vista a los maestres y los dejaron pasar espera aquí dijo cressen a pylos una vez en el interior lo mejor será que vaya a verlo yo solo maestre hay muchas escaleras no creas que no lo sé cressen sonrió he subido por estos peldaños tantas veces que conozco cada uno por su nombre pero a medio camino ya lamentaba la decisión se había detenido para recuperar el aliento y calmar el dolor de la cadera cuando oyó el sonido de unas botas contra la piedra y se encontró cara a cara con ser davos seaworth que bajaba en aquel momento davos era un hombre menudo que llevaba la baja estirpe escrita claramente en el rostro se cubría los hombros con una capa verde muy usada manchada de salitre y descolorida por el sol y llevaba un jubón y unos calzones color marrón a juego con su pelo y sus ojos castaños tenía la barbita corta salpicada de hebras grises y ocultaba la mano izquierda mutilada con un guante de cuero se detuvo al ver a cressen ser davos ¿cuándo habéis vuelto saludó el maestre en lo más oscuro de la noche mi hora favorita se decía que nadie jamás había pilotado un barco de noche ni la mitad de bien que davos manicorto antes de que lord stannis lo nombrara caballero había sido el contrabandista más famoso y escurridizo de los siete reinos ¿noticias ha sido tal como vos le dijisteis contestó el caballero meneando la cabeza no se alzarán por su causa maestre no sienten ningún afecto por él 12
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«no pensó cressen ni lo sentirán jamás es fuerte capaz justo sí y sabio quizá en exceso pero con eso no basta con eso no ha bastado nunca.» ¿hablasteis con todos ¿con todos no sólo con los que quisieron recibirme por mí tampoco sienten afecto esos nobles para ellos siempre seré el caballero de la cebolla apretó la mano izquierda cerrando los muñones de los dedos en un puño stannis le había hecho cortar la última articulación de todos excepto del pulgar comí con gulian swann y con el viejo penrose y los tarth accedieron a reunirse conmigo a medianoche en un bosque los demás bueno beric dondarrion ha desaparecido se dice que ha muerto y lord caron está con renly ahora es bryce el naranja de la guardia arcoiris ¿la guardia arcoiris renly ha creado una guardia real explicó el antiguo contrabandista pero sus siete hombres no van de blanco cada uno tiene un color loras tyrell es el lord comandante aquello era muy propio de renly baratheon muy acorde con sus gustos una nueva orden de caballeros espléndida con ropajes nuevos que todo el mundo admiraría ya de niño le habían gustado los colores vivos y los tejidos de calidad tanto como los juegos «¡miradme todos gritaba mientras corría riendo por los pasillos de bastión de tormentas ¡miradme todos soy un dragón!» o bien «¡miradme todos soy un mago!» o bien «¡miradme miradme soy el dios de la lluvia!» el muchachito osado de pelo negro indómito y ojos llenos de alegría era ya un hombre adulto de veintiún años y aún seguía jugando « ¡miradme todos soy un rey pensó cressen con tristeza oh renly renly mi niño querido ¿sabes qué estás haciendo y si lo sabes ¿te importa ¿es que soy el único que se preocupa por él?» ¿qué razones os dieron los señores para sus negativas preguntó a ser davos algunos buenas palabras otros palabras rudas unos me dieron excusas otros hicieron promesas y unos cuantos se limitaron a mentir se encogió de hombros al final todo son palabras y las palabras se las lleva el viento ¿no habéis podido traerle ninguna esperanza sólo falsa y yo no hago esas cosas replicó davos le dije la verdad el maestre cressen recordó el día en que davos fue nombrado caballero tras el asedio de bastión de tormentas lord stannis había defendido el castillo durante casi un año con una reducida guarnición contra las numerosas huestes de lord tyrell y lord redwyne hasta el mar les estaba vedado vigilado día y noche por las galeras de redwyne con los estandartes color borgoña del rejo en el interior de bastión de tormentas hacía ya tiempo que se habían comido los caballos no quedaban gatos ni perros y la guarnición sólo podía comer raíces y ratas entonces llegó una noche de luna nueva en la que las nubes ocultaron las estrellas al abrigo de la oscuridad davos el contrabandista burló el cordón de redwyne y las rocas de la bahía de los naufragios su pequeño barco tenía el casco negro velas negras remos negros y la bodega abarrotada de cebollas y pescado en salazón no era gran cosa pero sí lo suficiente para mantener con vida a la guarnición el tiempo necesario para que eddard stark llegara a bastión de tormentas y rompiera el sitio lord stannis recompensó a davos con las mejores tierras del cabo de la ira un pequeño fuerte y el rango de caballero pero también decretó que le cortaran una falange de cuatro dedos de la mano izquierda como castigo por sus años como contrabandista davos lo aceptó con la condición de que fuera el propio stannis quien esgrimiera el cuchillo el señor utilizó un hachuela de carnicero para que el corte fuera rápido y limpio después de aquello davos eligió para su casa el nombre de seaworth 13
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y como blasón un barco negro sobre campo gris claro con una cebolla en las velas el antiguo contrabandista solía decir que lord stannis le había hecho un favor ya que tenía que limpiarse y cortarse cuatro uñas menos «no pensó cressen un hombre como aquél no daría falsas esperanzas ni suavizaría una dura verdad.» la verdad puede ser un trago amargo hasta para alguien como lord stannis ser davos sólo piensa en volver a desembarco del rey en la plenitud de su poder para acabar con sus enemigos y recuperar lo que le corresponde por derecho en cambio ahora si lleva un ejército tan escaso como éste a desembarco del rey será para morir no tiene suficientes hombres es lo que le he dicho pero ya sabéis cómo es de orgulloso davos alzó la mano enguantada antes de que le entre en la cabeza un poco de sentido común a mí me crecerán otra vez los dedos habéis hecho todo lo posible el anciano suspiró ahora me corresponde a mí sumar mi voz a la vuestra el refugio de lord stannis baratheon era una gran habitación redonda con muros desnudos de piedra negra y cuatro ventanas altas y estrechas cada una en dirección a uno de los puntos cardinales en el centro de la cámara había una gran mesa que le daba su nombre una inmensa tabla de madera tallada por orden de aegon targaryen en los días anteriores a la conquista la mesa pintada tenía más de quince metros de largo y la mitad de ancho en uno de los extremos pero apenas unos pies en el otro los carpinteros de aegon le habían dado la forma de la tierra de poniente trazando con las sierras todas las bahías y penínsulas de manera que la mesa no tenía ni un borde liso en la superficie oscurecida por casi trescientos años de barnices estaban pintados los siete reinos tal como eran en tiempos de aegon ríos y montañas castillos y ciudades lagos y bosques en toda la estancia no había más que una silla situada con precisión en el punto exacto que ocupaba rocadragón ante la costa de poniente y elevada sobre una plataforma con peldaños para proporcionar una buena vista de toda la superficie de la mesa la silla la ocupaba un hombre vestido con un chaleco de cuero ajustado y calzones de lana marrón al oír entrar al maestre cressen alzó la vista sabía que vendríais anciano tanto si os llamaba como si no su voz estaba desprovista de toda calidez como de costumbre stannis baratheon señor de rocadragón y por la gracia de los dioses heredero legítimo del trono de hierro de los siete reinos de poniente tenía hombros anchos y miembros nervudos y carnes y rostro tan tensos que parecían de cuero secado al sol hasta endurecerse como el acero la palabra que más se utilizaba para definir a stannis era «duro» y duro era ciertamente aún no había cumplido treinta y cinco años pero sólo le quedaba una franja estrecha de fino pelo negro que le pasaba por detrás de las orejas como la sombra de una corona su hermano el difunto rey robert se había dejado crecer la barba en sus últimos años de vida el maestre cressen no lo había visto pero se decía que era una barba salvaje espesa fiera casi como respuesta stannis mantenía las patillas y los bigotes bien cortos eran como una sombra de un color negro azulado que le cruzaba la mandíbula cuadrada y las hondonadas huesudas de las mejillas sus ojos eran como heridas abiertas bajo unas cejas gruesas tan azules y oscuros como el mar en la noche su boca habría sido la desesperación del más gracioso de los bufones era una boca creada para los bufidos las reprimendas y las órdenes cortantes de labios finos y músculos tensos una boca que había olvidado cómo sonreír y nunca había sabido abrirse en una carcajada en ocasiones cuando todo estaba tranquilo y silencioso en medio de la noche al maestre cressen le parecía que podía oír 14
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