siempre tu palabra cerca joaquin areta

 

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joaquín areta / siempre tu palabra cerca Joaquín Areta y su hijo Jorge Ignacio. Bosques de Palermo, septiembre 1977.

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Presidenta de la Nación Dra. Cristina Fernández de Kirchner Jefe de Gabinete de Ministros Dr. Aníbal Domingo Fernández Ministro de Justicia y Derechos Humanos Dr. Julio César Alak Secretario de Comunicación Pública Dr. Juan Manuel Abal Medina Secretario de Derechos Humanos Dr. Eduardo Luis Duhalde CoLECCIón MEMoRIA En MovIMIEnTo Voces, imÁGenes, testimonios. 3

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Areta, Joaquín Siempre tu palabra cerca 2a ed. - San Martín: Universidad Nacional de Gral. San Martín. UNSAM Edita; Secretaría de Comunicación Pública, 2011. 128 p. : il. ; 14 x 20 cm (Memoria en movimiento, voces, imágenes, testimonios) ISBN 978-987-1435-39-5 1. Poesía Argentina. I. Título CDD A861 Fecha de catalogación: 22/11/2011 joaquín areta SIEMPRE TU PALABRA CERCA CoLECCIón MEMoRIA En MovIMIEnTo Voces, imÁGenes, testimonios.

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Memoria en Movimiento Voces, imágenes, testimonios. La frase no hay sujeto sin memoria, que aparece como un paradigma inapelable habitado por múltiples sentidos, propone el ejercicio constante de reflexión acerca de la identidad histórica. ¿Cómo se conforma nuestra identidad histórica? ¿Somos lo que hacemos, lo que amamos? ¿Somos lo que deseamos? ¿Cuáles son nuestros sueños? ¿Cómo pensamos nuestro futuro? Junto a una historia escrita, se encuentra una historia viva que se perpetúa o se renueva a través del tiempo y es allí en donde la memoria rescata del pasado esta realidad habitada por múltiples sentidos. La memoria, nuestra memoria, está en permanente movimiento, poniendo en evidencia nuestras contradicciones, la forma de pensarnos y soñar nuestro futuro. Durante el golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976 la Argentina vivió su época más oscura. La persecución política e ideológica, la implantación del terror, el secuestro y desaparición de personas, la existencia de Centros Clandestinos de Detención y Exterminio, la apropiación de niños y el exilio, dejaron una profunda impronta en nuestra identidad. Transitar ese pasado a través de la palabra y el pensamiento de los actores sociales que formaron parte de la resistencia a la dictadura, posibilita la construcción de una sociedad sustentada en los valores de la VERDAD, la JUSTICIA y la MEMORIA. Desde hace más de 30 años, los referentes y militantes, sociales, políticos, culturales, los familiares de las víctimas del Terrorismo de Estado y los sobrevivientes, pusieron en marcha estrategias comunicacionales colectivas, a partir de las cuales cambiaron el mapa histórico de nuestra memoria reciente que hoy se constituye como un testimonio vivo de esa lucha. Esta colección busca interpretar y comprender ese territorio de la memoria, habitado por una pluralidad de voces, historias, acciones, recuerdos, imágenes, pensamientos, en definitiva, la palabra viva de sus protagonistas. 7

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Prólogo Jorge Areta, hijo de Joaquín. Mantener la memoria “en movimiento” es un acto de responsabilidad mucho más complejo y trascendente que homenajear, recordar o reivindicar. Eso es algo que sigo aprendiendo más allá de los caprichos de la historia o de los gestos individuales. Cuando Néstor Kirchner leyó el poema de mi papá “quisiera que me recuerden” en 2005 no estuve ahí ni lo vi por televisión, ni siquiera sabía de la existencia del libro “Palabra Viva”, compilación de poemas y biografías de 71 detenidos-desaparecidos hecha por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) entre los que se encontraba ese poema. Le atribuí el hecho a una cierta forma del azar o de la “justicia poética” y guardé en mi altar personal ese “recuerdo”. Cuando finalmente fui testigo del instante breve y conmovedor en que la voz de mi papá se multiplicaba para siempre en la de Néstor sentí, junto a millones, que la historia y la memoria se construyen de forma esencialmente anónima. Existe cierta necesidad colectiva, más o menos abstracta, que trasciende las tragedias personales pero se nutre del recuerdo siempre vivo de los mejores, aquellos que en la lucha cotidiana tienen el valor de dar todo de sí mismos, la vida si es necesario. La memoria no es estática, toda construcción, toda lucha es en sí misma una forma de movimiento. Los poemas de mi papá pasaron por diversos estadíos antes de llegar a ser este libro. Fueron escritos de manera urgente en una pequeña libreta roja entre 1977 y 1978. Acompañaron a mi mamá durante 30 años y mecanografiados por ella recorrieron un largo camino público antes de convertirse a mediados de 2010 en el libro “Siempre tu palabra cerca” de la colección “los detectives salvajes” (libros de la talita dorada) dirigida por Julián Axat y Juan Aiub, hijos de desaparecidos lanzados a la compleja tarea de recuperar voces silenciadas por la dictadura. Sin ellos, sin su meticulosa, paciente y poética tarea militante no solo no existiría este libro sino tampoco los de Rosa María Pargas, Jorge Money ni Carlos Aiub, poetas desaparecidos que recuperan sus voces 9

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como militantes pero más aún como poetas. No puedo adivinar el sentido que tendrían hoy las palabras de mi papá para sí mismo, no sé si su destino era ser poeta o militante, no puedo saberlo. En todo caso sé que no fue el azar el que lo hizo poeta sino una necesidad vital. No sé mucho de mi padre pero sé algunas pocas cosas fundamentales. Sé que tenía 22 años cuando lo secuestraron, sé que creía profundamente en su militancia, sé que lo guiaba el amor y sé que me amaba. Sé también que mi deber de hijo es dejar que sus poemas sigan ese camino vital, por siempre joven, dejar que desde allí nos iluminen. Es que aunque el presente tenga por definición, o por falta de perspectiva histórica, una forma casi siempre incierta, sé que no hay futuro sin memoria y sobre todo, sé que no hay futuro sin poesía. 10 joaquín Areta por Adela Segarra, su compañera Joaquín Areta nació el 15 de agosto de 1955 en Monte Caseros, Corrientes; hijo de Juan Francisco Areta y Sara Sagarsazu. Era el cuarto varón de seis hermanos: Jorge Ignacio (Iñaki), Juan Francisco (Tico), Javier, José María (Pato) y Sara Elisa Del Rosario (Rosarito). A los 13 años con parte de su familia se traslada a La Plata donde comienza sus estudios secundarios en el Colegio Nacional, a los 16 años inicia su militancia en el Movimiento de Acción Secundaria (MAS), agrupación de base de la Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Luego de la fusión de FAR y Montoneros Joaquín comienza a integrar la conducción de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). En 1973 empieza la carrera de Medicina y en 1974 forma pareja con Adela Segarra. Con ella pasa a la clandestinidad en 1976 sin interrumpir su militancia en Montoneros. En diciembre de 1976 muere en combate su hermano Iñaki. En 1977 nace su hijo Jorge Ignacio. El 29 de junio de 1978 es detenido- desaparecido junto a Jorge Segarra y Julio Álvarez (Bache) en Capital Federal. Tenía 22 años, una mujer, un hijo, escribía poesías y documentos políticos. Leía mucho. Era muy memorioso. Escuchaba a Zitarrosa y a Chico Buarque, era fanático de Estudiantes de La Plata. Trabajaba en una fábrica, era operario. Vivía en una pequeña casa de un barrio obrero. Joaquín tuvo indicios de su muerte, la soñó, se le acercó, la distrajo. Tuvo miedo, tuvo compromiso, amó profundamente a su hijo. Cuando pensaba en lo incierto de su destino tenía la certeza, la obstinada convicción de que su lucha no era individual que era del pueblo y que iba a trascender. Su vida, su ternura, su lucha trascendieron. A quienes lo amamos todavía su huella nos marca, todavía su palabra nos habla. Todavía Joaquín 11

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nos sonríe, nos pelea, nos endulza, nos acompaña. Hoy tiene un nieto, Iñaki Areta, hoy lo extrañamos. Intenté recordarlo en tercera persona, porque siento que el relato de nuestra vida a veces se asemeja a un anecdotario que no nos incluye, y también siento que mi memoria puede traicionar el recuerdo de otros. Por eso yo siempre opté por el testimonio oral, por dejar un tenue rastro en la memoria de los demás. Mi testimonio fue militante, mi vida fue militante. Nuestro amor también. Nuestro amor nació una primavera, fue de tilos, creció adolescente; fue de veranos, aroma a jazmines, nadábamos; pisoteó baldosas amarillas de otoños, citas; atravesó la pobreza, la clandestinidad, la decisión de quedarnos en el país, el mundial 78, la ausencia de tantos compañeros... Y hubo una tarde fría de invierno en la que Joaquín fue a una cita y no volvió, una cita en la que podríamos haber estado con nuestro hijo y a la que fue solo eligiendo cuidarnos. Y entre esa primavera y ese invierno hay un segmento de mi vida pero también está toda mi vida: el peso y el orgullo de todas nuestras decisiones. Y la libreta roja estuvo siempre conmigo en la desolación, en la culpa de no haber ido a esa cita, en el exilio, en La Matanza, en Mar del Plata, en la contraofensiva, en la esperanza. La presencia de Joaquín con lo inmenso de su ausencia siempre fue una compañía, tan presente que a veces me enojaba. Porque las certezas de todas nuestras convicciones se confirmaron después. Después Néstor leyó su poesía, y Joaquín y Néstor también se fundieron con todos los compañeros. Hoy las culpas se atenúan porque seguimos siendo parte de esta historia que es de todos: es la de Joaquín y la mía, la de los que compañeros que cayeron y la de quienes viviendo los honramos. 12 poemas

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joaquín areta / siempre tu palabra cerca Reloj que marca las horas, apura tu marcha ahora, dame sueños, dame ganas, dame vida, dame manos. Siempre te negás a todo, cuando te apuro te quedás, cuando te aquieto te escapás. Por qué carajo te negás, a ser hijo de los hombres, por qué tus tiranas agujas siempre van a contramano. En el fondo de tu alma, hay una oscura frustración, puedes matar a los hombres, pero no vivir sin ellos. Frío cálculo sos, fría materia, que mata y muere mil veces; pero impotente de vida, sólo puedes molestar, reloj. 15

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MEMORIA EN MOVIMIENTO. VOCES, IMÁGENES, TESTIMONIOS. Ven mujer que espero. Espero de ti toda tu furia, el beso confuso de la madrugada, la caricia lánguida de la despedida, el choque volcánico de nuestros cuerpos asombrados, la respiración serena de tu sueño confiado, a tu guardián celoso o tu custodio bueno. Ven mujer que espero, espero de ti toda la gloria, de ser dos sin consumirnos, de calentar la hoguera, con el milagro cotidiano, de soportarnos y crecer. Toda la gloria de sentir tu trajinar nervioso, en las mañanas y en las noches, inundando nuestro espacio, con tu electricidad eterna. Ven mujer que espero, espero de ti tus manos tibias al regresar nervioso de la calle, el silencio cariñoso, cuando desahogo mis penas, el reto justo, cuando las dudas me acuden, tu cuerpo tibio y entregado, cuando el deseo me llama. Ven mujer, que espero de ti todo, para que mi vida sea más que una vida, una búsqueda. 16 joaquín areta / siempre tu palabra cerca Las ideas van saliendo, una a una, como en fila, y como salen, se escriben, confusas, mediocres, geniales. Todas ellas tienen cuerpo, cuando el canto es verdadero. Hasta los necios han dicho alguna vez una verdad. Quiero a mi patria como a mi propia vida. Festejo de ella su extraño coraje, mezcla de objetivos grises, y ese continuo grito guerrero, valor que le permite, desarmar a sus enemigos, (solo le falta ahora asumir su propio coraje). Río cuando escucho su palabra, derritiéndose en sudores, a la salida del trabajo, yendo y viniendo en trenes, tropezando una con otra, amándose en la multitud callada. Grito con furia, cuando los brazos no alcanzan, para el lecho y la comida, grito todos los días, junto al clamor de mi patria, quiero a mi patria, como a mi propia vida. Por eso, en la amargura cotidiana, siempre encuentro una sonrisa entre sus manos, por eso creo en la madrugada, y voy tirando día a día, trabajando entre tu gente, sin parar; esa es la gloria. 17

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MEMORIA EN MOVIMIENTO. VOCES, IMÁGENES, TESTIMONIOS. Quiero de mi patria, todo su valle y su montaña, todo su mar y su desierto, la quiero, parte a parte, en un todo para todos. Ese es mi amor, esa es mi vida. 18 joaquín areta / siempre tu palabra cerca Nadie lo oyó, pero todos sintieron un rayo a sus espaladas. Nadie lo supo, pero todos sufrieron la puñalada mortal. Nadie lo vio, pero todos quisieron poner su pecho adelante. Nadie, nadie lo oyó, ni lo supo, ni lo vio, pero la Villa entera lloró sin saber lo que pasaba. En una estación lejana, nadie más que con sus brazos, contra fusiles y tropas, murió combatiendo Guille. Qué inmensa tu figura, flaco, cuánta proyección en tus brazos, cuánto horizonte en tus ojos, cuántos corazones en tu grito. Cuánto nos dejaste, hermano Guille. Cultivado entre los Guilles entre latas y carritos, en la miseria helada, en el lado marginado, creció tu llamado ardiente, fue tu padre la calle, la madre sin escuela, el casamiento que consumió tu vida. Tu fuerza venía de todos, retumbaba en tus latidos, el dolor de su cielo sin techo, 19

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MEMORIA EN MOVIMIENTO. VOCES, IMÁGENES, TESTIMONIOS. acunaban tus brazos, la llama de su esperanza. El Carlos Gardel te espera, como siempre triunfante, te esperan sus casas sombrías, la soledad de ese universo, que nadie escucha, esperan ellos tu voz, como cuando te la dieron, esperan ellos el grito, que los despertó tantas veces, esperan, ellos, esperan, que tus cenizas renazcan. 20 joaquín areta / siempre tu palabra cerca Lentamente la libreta se fue llenando de poemas, fue llenando la soledad del poeta improvisado. Compañero de las noches solas, receptáculo de buenas intenciones, vehículo donde se fundieron la necesidad de ser y la debilidad de no tener. Así es como se enciende, así es, en el desgarro de los dolores, en el frío de una madrugada, en la llamarada de la justicia, en la diáfana sensación de felicidad, en el vuelo alegre. Nadie escribió poemas de la nada, si su palabra era sincera. Sólo los falsos escriben, cuando su corazón no late. 21

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MEMORIA EN MOVIMIENTO. VOCES, IMÁGENES, TESTIMONIOS. Mírame, aquí estoy, el viento, el mar, el fuego, el amor, la lealtad, la traición, marcaron mis entrañas. Mírame, aquí estoy, queriendo dejar huellas plantales en la historia. Mírame aquí estoy. Buscando el cielo desde la noche oscura. joaquín areta / siempre tu palabra cerca Siempre, tu palabra sencilla, tu pregunta justa, tu preocupación profunda. Siempre tu palabra llega, en la multitud de mis silencios, para despertarme, y en la confusión del bullicio, para clarificarme el rumbo. Siempre, tu palabra, allí francotirador perfecto, cazador de debilidades, juez de mi vida, asesino de mi ego. Siempre tu palabra cerca para que el silencio diga te quiero mi amor. 22 23

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MEMORIA EN MOVIMIENTO. VOCES, IMÁGENES, TESTIMONIOS. Mi hijo Cuando pienso en el futuro, cuando pienso qué quiero y para qué lucho, cuando quiero decir lo mejor y ejemplificar lo esencial, miro su sonrisa y eso basta. Una deuda Te debo poemas, que nunca te compuse, y que son tuyos, como yo. Te debo un poema, un ejemplo, un empujón; no haber dicho, por ejemplo lo inmenso de tu presencia, Te debo las palabras y mi alegría. Te debo algo hijo, mucho mas que un poema, la esperanza. 24 joaquín areta / siempre tu palabra cerca La sonrisa De la curiosidad, de su mundo nuevo, de su aprendizaje, de su sorpresa, de su cariño, surge. Cuando estalla y se derrama es como el agua para el sediento, la muleta para el rengo, o el castigo para el vil, indispensable. Y está allá, fresca, espontánea, inasible, para los hombres justos, su sonrisa de pequeño león. 25

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MEMORIA EN MOVIMIENTO. VOCES, IMÁGENES, TESTIMONIOS. Tengo 22 años y parecen 100, he visto pasar mil viajeros, olido muchos vapores, amado preciosos sueños. Tengo 22 años y podría no tenerlos. Muchas veces me miro y no sé cómo estoy. Mi ingenuidad de adolescente, duró poco, muy poco. Siento el deber desde hace mucho, y lo estoy cumpliendo, aunque haya tambaleado. Eso me hizo comprender, ningún hombre es invencible; sólo depende de las condiciones 26 joaquín areta / siempre tu palabra cerca Te escribí un poema, en esta playa carioca, no tenía papel ni birome, pero sí una hermosa garota. 27

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