Nº 38. HORIZONTE DE LETRAS

 

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Revista digital de creación literaria, editada por "Alfareros del Lenguaje"

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#38 Revista digital de Revista digitEadlitdaedCarcperaoecrai:ócnióLnitleirtaerriaaria Sumario Nuestros socios (pág. 4) Relato (pág. 4) Micro-relato (pág. 19) Opinión (pág. 20) Reseña literaria (pág. 24) Haiku (pág. 26) Poesía (pág. 28) NuEesntrtorsecvoilsatbaoraadloareess(cpráigt.o4r0a) y editPRooerleaastíoaJ((pipmáágge.. 4n406a)) Tierra, directEonrsaayodheisTtóerircora(Pág. 52) EnEtredviitsotaOrspia(ipnliáóygn. (a6p0uá)gt.o5r8)a de la novela “Equinoccio” Entrevistas: Michou Pourtalé Eva Mª Medina Editada por Editada por: EJEMPLAR GRATUITO ©: Revista "Horizonte de Letras". Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 La Revista "Horizonte de Letras" no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras. Enero/Marzo 2018

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 2 ©: Revista “Horizonte de Letras” Editada por: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 Dirección y evaluación: Rafael Gálvez Enrique Eloy de Nicolás Fernando J. Baró Ignacio León Maquetación y coordinación: Enrique Eloy de Nicolás Patrocina: Para contactar con nuestra asociación: https://alfareroslenguajea.wixsite.com/alfareroslenguaje alfareroslenguaje.ane@gmail.com Para suscripciones y colaboraciones literarias: www.horizonte-de-letras.webnode.es horizontedeletras@gmail.com www.compraventacoleccion.com __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 Fundada en 2009 por Enrique Eloy de Nicolás SUMARIO EDITORIAL (Pág. 5) NUESTROS SOCIOS (Pág. 7) RELATO “¿Recuerdas?”, de Rafa Gálvez “La pluma”, de Santiago Pescador “Imaginación =… Llave”, de Matilde Gonzálvez “El espejismo del tiempo”, de Ignacio León MICRORRELATO “El fantasma de Dalí”, de Angelina Zapata OPINIÓN/ENSAYO Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña (1893-1984), por Julio Valencia RESEÑA LITERARIA ”Equinoccio”, de Jimena Tierra. Reseña realizada por Enrique Eloy de Nicolás POESÍA “Cielo”, de Angelina Zapata Poemas ilustrados, de Pako13 Poemas ilustrados, de María José Calderón NUESTROS COLABORADORES (Pág. 37) RELATO “El preceptor”, de Antonio Sanz Fadrique “¿Has oído a Charlie Parker alguna vez?”, de Juan Antonio Herdi POESÍA Varios poemas, por Ana Romano Varios poemas, por Javier Úbeda Ibáñez Varios poemas, del libro “Elogio al poeta”, por Miguel Ángel Serrano Escalada Varios poemas, por Consuelo Rodríguez Varios poemas, por Yoyita Margarita OPINIÓN “Niñez en la ciudad de Caracas”, de Aurora Varela ENSAYO HISTÓRICO “Movimientos Centrífugos en España. Los procesos secesionistas en América. Aspectos económicos en el proceso separatista de América (2)”, de Cesáreo Jarabo Jordán RESEÑA LITERARIA “Mensajes en una botella. Nuestras cartas pendientes”, de varios autores. Reseña realizada por Sonia Yáñez Calvo ENTREVISTA (Pág. 84) Jimena Tierra. Realizada por Enrique Eloy de Nicolás Convocatoria para próxima antología: (Pág. 88) “ARCANUM FABULIS” Relatos y callejas del Madrid misterioso __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras. 3

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 4 Editorial __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Todos los componentes de Alfareros del Lenguaje y los que hacemos Horizonte de Letras os deseamos un feliz año 2018, repleto de salud, felicidad y éxitos profesionales. Enero-Marzo 2018 5 __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 6 Nuestros socios __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 7 Rafael Gálvez Olmo nace en Madrid en 1940. En el 55 trabaja ya para una Agencia de Publicidad en la que llega a ser uno de sus creativos gráficos durante más de cuarenta años. En el 58 le hacen su primera entrevista y ve publicado su primer relato en una revista “de academia”. Escribió desde muy joven y, motivado por esa inquietud se ha relacionado toda su vida con otros amantes de la literatura, por lo que le llevó a ingresar en la recién creada Agrupación Hispana de Escritores, donde fue director técnico de la publicación “Autores Lectores”, que él mismo confeccionó y modernizó durante el tiempo que perteneció a ella, publicando varios relatos (con seudónimo de Sinhué), en dicha revista, a finales de los 60 y principios de los 70. Un largo período de intenso trabajo en su profesión de creativo publicitario, le apartó del mundo literario, aunque no dejó de escribir hasta que, llegado su “relax laboral”, contactó con un grupo de jóvenes escritores con los que creó “La Voz de Ondarreta”, un periódico local (en Alcorcón), de una calidad literaria excepcional, pero de una vida muy efímera por cuestiones muy largas de exponer. Más estos mismos autores (amigos), deseaban seguir juntos escribiendo, culminando con la fundación de la ASOCIACIÓN CULTURALEDITORIAL VERBO AZUL, (en Alcorcón). Ha publicado diversos artículos y relatos en periódicos provinciales, y varios libros y relatos cortos en las diversas publicaciones de esta Editorial. Ha recibido varios premios literarios, así como en arte gráfico y fotografía. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 ¿RECUERDAS? 8 Volver, después de tantos años, al lugar que te vio nacer, es una emoción que sólo pueden experimentar aquellos que se alejaron de su hogar. Al sentir mis pisadas sobre calles por tanto tiempo olvidadas tuve sentimientos de felicidad, y de amargura; de emoción y tristeza; de admiración también, pues no recordaba rincones tan bellos que hicieron saltar lágrimas en mis ojos. Cuando me fui de aquí, no era precisamente un niño, pero tanto he vagabundeado por el mundo que apenas recuerdo nada de este lugar. Sólo... sí, hay algo... las horas amargas que viví y que decidieron mi alejamiento con la triste duda de si regresaría alguna vez, pero será mejor no arañar sobre viejas heridas. La tarde está muy avanzada; las estrellas comienzan a parpadear con nerviosismo tratando de hacerse notar por encima del astro solar que, allá en el horizonte, tras la línea del mar, se oculta, no sin hacer bellos reflejos rojizos sobre sus azules y embriagadoras aguas. Dicen que muere... muy triste... pero dejemos esto también. Llevo horas pateando esta ciudad, mi ciudad, que es desconocida para mí. Han cambiado muchas cosas, pero otras no se han movido, no han pasado los años por ellas, y son las que me llenan de emoción y hacen que las luces se reflejen en mis lágrimas. También las personas son muy distintas a las que yo recuerdo. Hay una pareja que se besuquea delante de todo el mundo y a nadie parece importarle ni les llama la atención. Hay bullicio y algarabía por todas partes y tantos vehículos como yo no podía recordar. Voy a entrar en este bar a descansar y calentarme un poco pues la noche se está presentando fría y me queda mucho recorrido para llegar a mi casa. Mi casa... que palabra más soñada. Borro, rápidamente, la imagen que se reproducía y observo a los dos personajes que atienden al otro lado de la barra. Uno es muy joven, no le conozco, pero el otro de avanzada edad me recuerda a mis años mozos, con la panda, cuando nos atendía con deferencia y camaradería. De fondo, acompañando a los recuerdos, suena una música que parece compuesta especialmente para mí en estos momentos. Es muy antigua. Antes de marcharme ya la había escuchado de sobra. ¿Cómo era su título?... No recuerdo, sí, ahora lo dice el propio autor en su letra: “Torna a Sorrento”, una vieja melodía que no morirá nunca. No, no soy italiano, pero es una canción que se escribió para mí y para todos aquellos que dejan su hogar, no tengo duda alguna, por eso, a pesar de mi aguante no puedo evitar que las lagrimas vuelvan a brotar en mis ojos... y es, precisamente, lo que no paro de hacer desde que he llegado, hace apenas cuatro horas. No debía haber entrado en el bar. Lo siento, no soy dueño de mí. Me voy... ¿Qué?, ¡qué!... No, no, cóbreme... no quiero el café... adiós... Sí, la maleta. Estoy flotando en este nuevo mundo. Lo mejor será que me valla derecho a casa pues no debo seguir más tiempo en la calle. Es como la última noche que estuve aquí; me entretuve con los amigos y regresé tarde a casa, mas yo tenía mi llave, como ahora, y abrí sin hacer ruido para no despertar a mi madre, pero yo sabía que ella me espera intranquila por lo que pudiera sucederme. ¡Cuánto me quiere! ¿Me estará esperando hoy también? Casi lo aseguraría. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 Mis manos tiemblan al girar la llave en la cerradura, por el frío, o quizá por la emoción. Se abre la puerta y se muestra un fondo oscuro, pero conozco dónde está el interruptor. Alargo el brazo; es como si fuera una madrugada más de aquellas noches... (¡clic!). La luz. Y el encanto se rompe... y se rompe mi sueño... todo se ha roto porque lo que contemplan mis ojos no es la imagen que me ha acompañado durante tanto tiempo. Todo parece estar en su lugar, pero yo sé que no es así. Mi madre siempre ha tenido un gusto exquisito para los muebles, sabe decorar y combinar diversos colores en una habitación, siempre en armonía... y aquello era una estampa en blanco y negro, agobiante. Mesas, sillas, aparadores y sillones se encuentran cubiertos por grandes telas blancas semejando sudarios... ¡Calla! ¿No se hace esto en una casa cuando nadie la habita?... Pero, no es posible... mi madre... ¿Acaso olvidas la razón por la cual has venido? ¡Oh, Dios mío!... Sentía tantos deseos de encontrarme de nuevo en mi hogar que lo olvidé. Más esto no quiere decir que mi madre no me esté aguardando. Sería la primera vez. Eso no lo haría ella. ¿Dónde estará? ¡Ah, ya! Recordé, en la salita, en su rincón preferido, puedo asegurarlo. Abro la puerta de la sala de estar donde tan buenos momentos vivimos mi madre y yo. Está a oscuras; mi mano, aún temblorosa, enciende la luz. –¿Madre, estás ahí? Claro que estaba. ¿Cómo podría haber dudado?... –Perdona que me haya retrasado tanto. He dado algunas vueltas para recordar la ciudad, ¿me das un beso?... Sigues tan bonita y joven como cuando me fui, ¿cómo lo consigues?... Me darás la fórmula pues yo, ya ves qué aspecto tengo, no me he cuidado mucho... ¡Ah, no!, no pongas esa cara, te aseguro que estoy fuerte como un toro... ¡calla!... déjame que te admire. ¡Qué rebonita! “Ahora no me interrumpas; voy a contarte mis aventuras por esos mundos, ¿no?... entonces escucho yo. ¿Qué me quieres decir? Pero, pero... ¿qué me pasa, Dios mío? Mi madre no puede hablarme, ¿por qué hablo solo? ¡Oh, calla!, es tan hermoso creer que estás conmigo. ¡Déjame abrazarte! No, no estoy abrazando a mi madre. Lo hago a una fotografía enmarcada en un cuadro de repujada madera. Desde ella, con grandes y bellos ojos, me mira desde hace muchos años... tantos como falto de aquí; fue mi regalo de despedida para que no me olvidara. ¡Perdóname, madre! Te he dado muchos sufrimientos pero espero que ahora, desde el lugar en que te encuentras, comprendas mis razones y perdones mi actitud. ¿Recuerdas? No te di explicación alguna, pero lo adivinaste enseguida. El pretexto era ganar mucho dinero para tenerte como una reina y, cuando lo conseguí, continué manteniéndome lejos, siempre con la promesa de regresar pronto... y aquí estoy ahora, pero tarde, tarde por sólo unos días, pero es que no me dejaban volver, madre... ¿sabes? Pero no importa haber llegado tarde. Tú, desde algún lugar, me estás viendo y sé que ahora te sientes feliz. Yo también lo soy y tengo la dicha de verte como te dejé, joven y bonita; sigues siendo la madre cariñosa que siempre he querido y nunca he olvidado. Ya no nos separaremos más, te lo juro. Quizá... pero no, ya no te haré ninguna trastada, ya no soy un niño... tengo... tampoco importa aunque se me notan muchos, ¿verdad? Te prometo que soy formal y no te romperé más cosas. Aún recuerdo de cuando hice añicos la cristalería que te había regalado papá en el primer aniversario. Me regañaste mucho pero me eché a reír y tuviste que reír tú también y, además __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras. 9

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 añadiste: “Ya no la necesitábamos hijo, has hecho bien”. Entonces no sabía por qué lo decías, hoy sí. No hacía mucho que papá había muerto y perdiste todas las ilusiones, sólo yo te quedaba. Perdóname madre por no darme cuenta de lo que te hacía sufrir con mis travesuras. Te juro que me prometí estar más a tu lado y darte toda la felicidad que necesitabas porque yo quería verte reír siempre, estabas tan preciosa... Nunca ha podido haber otra madre tan bonita y cariñosa como tú. En el tiempo que estuve a tu lado, cuando me hice mayor, obtuve la felicidad que tanto buscaba, te lo juro, madre... si no hubiera sido por... aquello, nunca te hubiera abandonado. Éramos muy felices los dos y no necesitábamos a nadie entre nosotros... pero el destino juega con irritante ceguedad... y luego, para qué... ni siquiera recuerdo cómo se llamaba. Nunca te he contado cómo fue, ¿verdad? Lo voy a hacer ahora, pues te repito que no pienso dejarte ni un solo momento. Pues fue... ¡hum!... no estoy seguro, espera, ya sé cómo lo vamos a solucionar. Si todo se mantiene en su lugar, en mi habitación seguirá el diario que escribí por aquel tiempo. Espérame, vuelvo enseguida. 10 El hombre miró al de la bata blanca. Sus ojos interrogaban. –Sí. Esto lo repite cientos de veces: Una vez tras otra. Cuando le apagamos las luces se echa a descansar pero inicia todo el proceso al día siguiente. Alguna que otra vez trae ese fantaseado diario y hace que lee, pero las más, al irse, comienza de nuevo el ciclo y vuelve a creer que regresa a su casa donde le está esperando su madre. –¿Y a qué cree que se debe esa actitud? –Nos lo trajeron porque andaba vagabundeando por las calles y preguntando por su madre, pero nadie ha respondido por él ni llevaba papeles encima. Todo lo que sabemos lo conocemos por sus monólogos y no nos lleva a ninguna parte, pues nunca nombra ciudades ni lugares concretos. –¿Cree que mejorará? –Es imposible diagnosticar una enfermedad que desconocemos totalmente. Quizá una gran impresión... esa madre que tanto añora... __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 Fernando Rodríguez García. Nací en Ceuta el 10 de enero de 1940. Al año siguiente mi familia, como muchas otras, salió de la ciudad y se fue a Tánger, que por aquellos días era Zona Internacional y ofrecía más oportunidades de trabajo. Desde muy pequeño mi hermano mayor me inculcó la pasión por la lectura. Cursé todos mis estudios en colegios franceses hasta 1957 fecha en la que terminé el bachillerato, pero una vez más mi familia volvió a emigrar. En el Reino de Marruecos ya no había futuro para nosotros. Esta vez nos fuimos más lejos, “saltamos el charco” y llegamos a Venezuela. Compaginando el trabajo con mis estudios me formé como técnico en sistemas de refrigeración y climatización. En el 65 hice un curso de seis meses en los Estados Unidos, donde conseguí una oportunidad de trabajo como ingeniero de ventas que me llevó a viajar por todo Sur América y el Caribe. El año de 1969 ya casado y con una hija recién nacida, fui trasladado a Rio de Janeiro. En 1970 regresé con mi familia a Venezuela donde residimos hasta 1987, fecha en la que decidimos, muy oportunamente, dar por terminada la aventura americana y volver a España. En España trabajé hasta el año 2005, cuando decidí jubilarme. Dicen que nadie es profeta en su tierra. Entonces mis hobbies eran la lectura, la pintura al óleo y el dibujo a tinta china. Durante la crisis económica de 1993 me interesé por el mundo esotérico y como terapia comencé a escribir un diario con mis propias experiencias. Está visto que para los artistas, el dolor siempre actúa como detonante. La recopilación de todos mis apuntes me condujo a escribir varios relatos cortos y mi primera novela de ficción y esoterismo, titulada “Viaje por el mundo de las esferas”. Entre los años 2013-14, hice dos cursos en la Universidad Popular del Buero Vallejo, en Alcorcón, con el profesor Juan Carlos Jiménez. El primero fue de escritura creativa y el segundo un Taller de Cuentos. Hace cinco años que colaboro con la revista del Centro de Mayores de Alcorcón, donde llevo la coordinación de todos los redactores, escribo el editorial, una sección de crítica literaria, reportajes varios y cuentos. El año 2012, mi relato breve titulado “Claveles de sangre”, obtuvo el 4º premio del Certamen organizado por la Comunidad de Madrid para mayores escritores. El año 2016, mi cuento titulado “Maragato”, ganó la Mención Especial en el mismo certamen para mayores. Para finalizar acabo de presentar el día 20 de enero de este año mi novela “Huellas en la arena” que, inspirada en mis viajes, cuenta la vida de un emigrante español (1940), sus aventuras y desventuras por medio mundo y finalmente, su regreso a la patria. Esta novela la he firmado con mi seudónimo “Santiago Pescador”. 11 __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 LA PLUMA Santiago Pescador Eran las nueve de la mañana en el puerto deportivo de Mahón. La brisa traía un penetrante olor a salitre. De vez en cuando alguna gaviota sobrevolaba el muelle, ignorando por completo los escasos viandantes que pasaban por la calle Moll de Llevant. —¡Señor, señor!¡Se ha dejado esto en la mesa! —Antonio llamaba inútilmente al cliente que ya se alejaba en su coche calle abajo. El cliente era un hombre con aspecto de marinero. Se había tomado un café y luego pidió una copa de brandy en la terraza del bar. Parecía enfadado, hablaba solo mientras escribía algo sobre una hoja de papel. Había pagado y dejó el cambio en el plato junto a una pluma estilográfica y una hoja donde había escrito algunas cosas. —Qué hombre más extraño —pensó Antonio mientras limpiaba la mesa y regresaba al interior del local. Enric, su hermano mayor, atendía a los parroquianos que habían venido a desayunar. Los dos hermanos habían heredado este bar de sus padres. Con mucho esfuerzo lo llevaban entre los dos con simpatía y dedicación. Formaban un buen equipo y el bar era un lugar conocido de la zona, frecuentado tanto por vecinos como por turistas. Desde allí se disfrutaba de una vista excelente del muelle, a la derecha estaba el puerto deportivo con sus yates y pequeñas embarcaciones pintadas de blanco. A la izquierda destacaba un velero antiguo de tres mástiles y en el centro, al otro lado de la bahía, se veía la Punta de Cala Rata. Habían puesto a buen recaudo los efectos olvidados, por si el cliente regresaba a buscarlos. Pasó una semana y el hombre no dio señales de vida. Por la noche, tras cerrar el local, los dos hermanos subieron a la parte superior de la casa, donde tenían la vivienda. —Es una magnífica estilográfica, de esas antiguas que hay que cargar con tinta — comentó Antonio tras analizar el objeto. —Este hombrecillo debe ser escritor, o discutía con alguien. Fíjate lo que había escrito, “no tienes agallas para terminar el trabajo, no puedo, pues entonces me tendré que buscar otro que lo haga, déjame en paz, me voy…” —Enric tiró la hoja a una papelera, tomó la pluma y tras observarla dijo — olvidemos el asunto. Me gusta la pluma, si no la quieres me la quedo yo. —Demasiado antigua para mi gusto — comentó Antonio, cansado tras la dura jornada de trabajo. Para Enric esa pluma se había convertido en un objeto fetiche. Parecía dimanar un cierto magnetismo, la necesitaba con él, la usaba para firmar talones o la esgrimía en el banco, cuando tenía que firmar algún documento importante delante del director. De hecho, desde que comenzó a usarla, en el banco nunca le volvieron a negar ningún crédito. Más que una pluma estilográfica parecía una llave que habría todas las puertas. Ahora el negocio prosperaba. Cierta noche, cuando su hermano ya dormía, Enric sintió la necesidad de escribir algo, no sabía qué, pero tenía que hacerlo. Tomó una hoja de papel en blanco y se dispuso a escribir, “escribe, escribe”, decía una voz en su cabeza. —¿Tienes una vela en casa? —¿Una vela? — Si, una vela, necesito que enciendas una vela y te tomes una copa de algo fuerte. Enric buscó una vela, la encendió, luego se sirvió una copa de whisky y comenzó a beber con avidez —¡Ah! ahora me siento mejor, mucho mejor, escribe estos números 11 26…—Y así hasta llegar a seis números, — mañana mismo, sin falta, te los juegas en una sola apuesta, ya es hora de que comencemos a hacer cosas juntos. —¿Quién eres tú? —¿Cómo que quién soy, una pluma, una chica, acaso no lo ves? Enric hizo lo que la pluma le había pedido, rellenó un boleto con aquellos números y al día siguiente comprobó con asombro que había ganado la no despreciable cantidad de medio millón de euros. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras. 12

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 —¡Hermano, mira lo que hemos ganado¡ ¡Con esto podremos pagar todos los prestamos que hemos solicitado! — ¡Se acabaron los dolores de cabeza! —Pero no le reveló a su hermano el secreto de la pluma estilográfica. Los encuentros nocturnos con la pluma continuaron noche tras noche, como si ella fuese su amante. —No podemos abusar de la loto, nos pueden descubrir, el próximo mes lo volveremos a hacer, pero esta vez te guardarás el dinero solo para ti. —¿Y qué voy a hacer con tanto dinero? —Nos compraremos un apartamento para nosotros dos. —¿Y mi hermano? —¡Tu hermano se quedará aquí, en la casa de sus padres! Enric hacía todo lo que la pluma le pedía. Ya no tenía voluntad propia. Al siguiente mes volvió a jugar a la loto con los números que ella le dictaba, y volvió a ganar, esta vez fue una cantidad muy superior a la primera. Se compró un apartamento y se mudó a vivir lejos de su hermano, tal y como la pluma se lo había pedido. Antonio notaba que Enric ya no era el mismo, se mostraba esquivo y huraño. La complicidad entre ambos había desaparecido. Su hermano seguía acumulando riquezas, al piso le siguió una imponente berlina de alta gama. ¿De dónde sacaba su hermano tanto dinero? La pluma le exigía cada vez más cosas a Enric. Ya no era necesario encender una vela para escribir con ella. Ese solo había sido el ritual de iniciación de Enric para activar su escritura automática. Ahora ella escribía: —Quiero que pasemos más tiempo juntos. Pero tengo que trabajar. —De eso se trata, deja que tu hermano se encargue del bar, contrata un camarero para que le ayude, con lo que te doy a ganar ya no necesitas trabajar de sol a sol como lo has venido haciendo hasta ahora, para ti ha llegado el momento de vivir. — Y así lo hizo, este argumento de la pluma lo había terminado de convencer. Al día siguiente Enric habló con su hermano. Acordaron contratar un nuevo camarero que se encargaría de la terraza y Antonio llevaría la caja y atendería los clientes de la barra y las mesas interiores. —¿Y tú que harás? —preguntó Antonio. —Yo me encargaré de la parte más difícil y delicada, que hasta ahora teníamos muy descuidada tales como las finanzas, los bancos y las relaciones públicas — concluyó Enric orondo. Para los oídos de Antonio estas palabras sonaron huecas. Él se temía que su hermano, de ahora en adelante, se dedicaría a los placeres de la vida fácil, disfrutando ese dinero que tan misteriosamente estaba ganando. Enric se olvidó del bar y comenzó a frecuentar el Club Náutico, asistir a fiestas y saraos y largos viajes por las Baleares. Una noche, en una de esas sesiones que él le dedicaba a comunicarse con la pluma, esta, por primera vez se mostró cansada e inquieta. Le preocupaba su carga de tinta, se le estaba acabando. —El problema es que no se trata de una tinta cualquiera, es una fórmula muy especial destilada por un alquimista hebreo, su laboratorio está en la calle de la Sal, en el antiguo barrio judío de Toledo, tenemos que ir a buscarla allí sin falta, mi existencia depende de ella —le comunicó la pluma con síntomas de agotamiento. Enric quiso aprovechar la coyuntura para pedirle más dinero, ahora sus gustos eran caros, a lo cual la pluma contestó: —Primero tienes que llevarme a buscar mi tinta, después hablaremos de dinero. A regañadientes Enric no tuvo más remedio que aceptar y organizó el viaje para llegar hasta Toledo. Fue barcos y trenes que lo llevaron hasta la península, Valencia, Madrid y por último Toledo, donde se alojó en un hotel donde poder descansar. Al final llegaron a la antigua capital de Castilla. Enric nunca imaginó una ciudad con tanto encanto y tanta magia. Llegaron a la calle de la Sal a última hora de la tarde, el cielo rojizo del ocaso teñía las nubes de sangre. Enric llevaba la pluma estilográfica en su mano izquierda, “es un mal presagio”, le dijo esta, con palabras entrecortadas. El viejo laboratorio seguía allí. En el letrero que había sobre la puerta de entrada se podía leer “Químico, herbolario, perfumes naturales”. Al abrir la puerta se escuchó el tintineo de una campanilla. En el interior todo era antiguo, incluso el aire que se respiraba olía a viejo. Una señora morena, con grandes ojos negros y pelo muy rizado acudió, solícita, a atenderles. —Buenas tardes, vuestra merced, ¿en qué puedo servirles? __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras. 13

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“Horizonte de Letras” Nº 38 —He hecho un largo viaje hasta aquí, busco una tinta muy especial que destiláis para este tipo de estilográfica. —¡Ah sí! La tinta. Esta formula la preparaba mi padre, pero desgraciadamente él, bendito sea, pasó a mejor vida la semana pasada. El secreto de la formula se lo llevó a la tumba. Decía que esas plumas no eran cosa buena. Lo siento. Enric con la pluma aún en la mano, salió a la calle, cabizbajo. Esa noche en la soledad de aquella habitación del hotel, la pluma le dictó Enero-Marzo 2018 a Enric su última voluntad, no tenía fuerzas para más. —Quiero que me envuelvas en un lienzo blanco y me entierres al pie de un olivo —acto seguido, expiró. Enric solo escribía lo que su mente le dictaba. La comunicación mental con la pluma había muerto, como lo hizo el viejo alquimista. Cuando Enric abandonó el hotel para regresar a Menorca, se limitó a tirar la pluma a un contenedor de basura. Ya no le servía para nada. 14 __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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“Horizonte de Letras” Nº 38 Enero-Marzo 2018 15 Matilde Gonzálvez Caballero. Nací en Alcázar de San Juan llamada “El Corazón de la Mancha” Desde muy pequeña he tenido una gran inquietud por escribir y desde siempre he hecho pequeñas cosas sin más trascendencia que plasmar toda clase de impresiones y sentimientos sobre un papel en blanco. He escrito cuentos de animales, relatos cortos, cartas de amor, versos y poesías, consciente de mi desconocimiento sobre literatura, solo escribiendo lo que en cada momento ha sentido mi corazón. Soy miembro de la asociación Alfareros del Lenguaje, donde colaboro en su revista digital. Mi bibliografía consta de: En los años 90 me publicaron una poesía dedicada al Creador, en una revista Católica. En 2013 recibí el primer premio de Relato Breve y primero de poesía en la Casa de Andalucía de Alcorcón En septiembre de ese mismo año, salió a la luz mi primera novela llamada El Sirikal. Abril de 2015 segundo premio de relato breve de la Comunidad de Madrid Colaboración en el libro Semblanzas, dedicado a D. José Baró. Colaboración en El pozo de los sueños, fantasías y vivencias, relatos cortos. Seleccionada en Sensaciones y sentidos III, editado un micro-relato. Colaboración en El camino son recuerdos relatos breves. Noviembre 2017, El crucero fantástico, novela romántica. El sexo con amor, relatos verídicos. Tengo publicados varios cuadernillos de poesía. Para septiembre de 2017 está previsto que salga El detective, novela de acción a la vez que romántica. En la cartera hay guardadas varias novelas más en espera de edición, con temas diferentes sin salir del romanticismo. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

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