Saberes y Ciencias: Revolución Rusa

 

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Saberes y Ciencias, Cáncer, Número 68, Revolución Rusa

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Sabere ienciaS octubre 2017 · número 68 año VI · Suplemento mensual Revolución Rusa Sismo: Francisco M. Vélez Pliego · Paula Carrizosa · Sergio Cortés

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2 octubre · 2017 Editorial Solidaridad Las y los jóvenes canalizaron sus energías para auxiliar a los damnificados por el sismo del pasado 19 de septiembre, como hace 32 años lo hicieron sus padres: hicieron acopio, traslado y entrega de víveres; participaron en reparto de alimentos y clasificación de medicamentos; retiraron escombros, rescataron cuerpos y sobrevivientes; recuperaron menaje y, en algunos casos, ofrecieron primeros auxilios y tareas de supervisión de inmuebles afectados. Lo hicieron generosamente, motivados por el deseo de colaborar desinteresadamente con los damnificados: el qué y el cómo ayudo eran preguntas retóricas expresadas ante el dolor por la tragedia. La espontaneidad y masividad de la solidaridad enfrentó sucesivos desencantos: la concentración de perecederos en una misma localidad, triangulación y manipulación del donativo, acopio de medicamentos caducados, congestionamiento vial y negativas a la ayuda (“estorban, váyanse a otra parte”). La tragedia rebasó la capacidad para organizar y/o jerarquizar la ayuda: el qué y el dónde era necesaria la solidaridad no fue emitida oportunamente por alguna institución confiable, si es que acaso hay alguna que nos satisfaga. La solidaridad se expresó a través de agrupamientos sustentados en lazos consanguíneos y de amistad, ahí donde hay confianza e intereses comunes: familias, amigos, compañeros de actividades educativas, recreativas o que mantienen una identidad territorial. Con el neoliberalismo mermó la confianza transgeneracional que teníamos en instituciones como el ejército o la iglesia y es consensual la desconfianza que tenemos de las instituciones de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial; también están desacreditaos los partidos políticos y las organizaciones sociales y patronales. Las pocas instituciones que se mantienen erguidas son la familia, las amistades y las instituciones educativas, y fue precisamente a través de ellas como se canalizó la solidaridad. La espontaneidad de la ayuda y la desconfianza institucional hace ineficiente en muchos casos la solidaridad: acopio de donativos entre las familias de los solidarios, entrega del mismo producto, en el mismo tiempo y en el mismo lugar. La abundancia de ayuda temporal en ciertos lugares es concomitante al ayuno de damnificados de otras poblaciones, de las cuales los solidarios desconocen sus necesidades. La avidez por entregar de mano la ayuda se sustenta en la desconfianza que tenemos de los centros oficiales de acopio y de sus respectivos gobiernos, más que en · La imagen de nuestra portada: Vladímir Ilich Lenin, también llamado Volodia, fue un teórico y revolucionario de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Fue dirigente destacado del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia –fracción bolchevique–, líder de la Revolución rusa y primer Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). El lienzo, pintado por Dmitrij Nalbandyan alude a una intervención de Lenin en la Plaza Roja de Moscú en 1918. Tomado de https://regnum.ru/pictures/2179077/98.html Directorio el protagonismo o anarquismo de los solidarios. Restablecer un mínimo de confianza institucional es un imperativo social para cohesionarnos, pero la institucionalidad también puede generarse a partir de los grupos de ayuda, entre los solidarios, entre los damnificados y entre ambos; ese carácter participativo de la acción fue bloqueado al centralizar la ayuda en instancias oficiales y/o impedir la acción directa entre solidarios y damnificados. La solidaridad se enfoca a la alimentación y vestido; la vivienda (construcción por pérdida total, reparación por daño estructural o afectación menor) se atiende con fondos públicos, por lo general insuficiente dada la magnitud de los daños. Los sismos se ensañan con los pauperizados, pero afectan también a quienes no lo están y para éstos la ayuda es insignificante o inexistente, lo que no quiere decir que sea abundante para los primeros. La vivienda ofrecida para reparar la pérdida no siempre corresponde a los usos y costumbres de los damnificados, y mucho menos es de la dimensión de la que se pretende sustituir; los damnificados no participan en su diseño y muchos menos en su edificación, ésta es para los compadres y socios de los funcionarios públicos. Garantizar la participación de los damnificados en el diseño y edificación de la vivienda puede ser un principio para restablecer el ya muy maltratado tejido social, transparentar el ejercicio del gasto público de dicha ayuda también abonaría en ese sentido. Sería grotesco y condenable que los fondos públicos se ejercieran como los de la cruzada nacional contra el hambre: condicionando la ayuda a la orientación del voto, desviándolos hacia paraísos fiscales y ejerciéndolos a través de empresas que privilegian la usura y la corrupción. es un suplemento mensual auspiciado por La Jornada de Oriente DIRECTORA GENERAL Carmen Lira Saade DIRECTOR Aurelio Fernández Fuentes CONSEJO EDITORIAL Leopoldo Altamirano Robles Jaime Cid Monjaraz Alberto Cordero Sergio Cortés Sánchez José Espinosa Julio Glockner Raúl Mújica COORDINACIÓN EDITORIAL Sergio Cortés Sánchez REVISIÓN Aldo Bonanni EDICIÓN Denise S. Lucero Mosqueda DISEÑO ORIGINAL Y FORMACIÓN Elba Leticia Rojas Ruiz Dirección postal: Manuel Lobato 2109, Col. Bella Vista. Puebla, Puebla. CP 72530 Tels: (222) 243 48 21 237 85 49 F: 2 37 83 00 www.lajornadadeoriente.com.mx www.saberesyciencias.com.mx Tus comentarios son importantes para nosotros, escríbenos a: info@saberesyciencias.com.mx AÑO VI · No. 68 · octubre 2017 Las opiniones expresadas en las colaboraciones son responsabilidad del autor y de ninguna manera comprometen a las instituciones en que laboran. 3 La entrevista Contenido Nieta de la revolución DENISE LUCERO MOSQUEDA 4 Lenin llama a la insurrección LEÓN TROTSKY 5 La estación de Patna: Gandhi y la otra revolución de 1917 DANIEL KENT CARRASCO 6 7y El pelícano onírico Trotsky en Puebla JULIO GLOCKNER 8 Un vistazo a la historia del comunismo TZVETAN TODOROV 9 a 12 ¿Qué fue el comunismo? GEORGI DERLUGUIAN 13 19 de septiembre: una fecha marcada en Puebla por el terremoto y los daños que dejó PAULA CARRIZOSA 14 Homo sum Politización de la tragedia SERGIO CORTÉS SÁNCHEZ 15 Las lecciones de los sismos de septiembre de 2017 FRANCISCO M. VÉLEZ PLIEGO 16 Reseña (incompleta) de libros Glup Aventuras en el canal alimentario ALBERTO CORDERO 17 Tras las huellas de la naturaleza Todo y Nada, Reflexiones TANIA SALDAÑA RIVERMAR Y CONSTANTINO VILLAR SALAZAR ILUSTRACIÓN: DIEGO TOMASINI / DIBRUJO 18 El objeto del mes Sputnik Calendario astronómico octubre 2017 JOSÉ RAMÓN VALDÉS 19 A ocho minutos luz Tamaños y distancias en el Sistema Solar con respecto a nuestro planeta ARTURO OLIVARES-PÉREZ 30 años observando desde una isla del cielo RAÚL MÚJICA 20 Agenda Épsilon JAIME CID MONJARAZ

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octubre · 2017 3 Denise Lucero Mosqueda Nieta de la revolución Victoria Pérez se ha cuestionado, previo a nuestro encuentro, qué podría decir ella de la Revolución Rusa que no se haya escrito aún; he insiste, hay muchas verdades, verdades a medias, mentiras, rumores, especulaciones. Como estudiosa de las Ciencias Sociales, señala que ninguna de las versiones es la correcta, la objetiva, la real y absoluta, y nos exhorta a leer esta multiplicidad de versiones, de puntos de vista, como la expresión de la complejidad de este evento social trascendental en la historia del pueblo ruso, en la historia de la humanidad. Asume con responsabilidad cada una de sus palabras, las siente, sus profundos ojos verdes ofrecen destellos de emociones con los que repasa sus primeros 27 años de vida en la Unión Soviética: “Considero que solo puedo hablar de mí o de mi grupo social”. Tiene presente que habla de una forma de vida en un tiempo determinado, de un país que representó para un sector del mundo, una posibilidad de vivir de una manera distinta, una forma antagónica al modo de vida del sistema capitalista. Antes de iniciar nuestra conversación, aclara, “mi formación y mi forma de ser es un poco diferente de la de los paisanos que viven acá, y de la gente que vive allá (Rusia). Depende de mi modo de ser, de pensar y de sentir. Lo que yo puedo aportar no es precisamente sobre la revolución, aunque si lo pensamos, es parte de las consecuencias de este suceso histórico”. La Pr e Pa r a r s e Pa r a c o mb a t ir a un e ne mig o ima g ina r io Yo nací en la URSS en 1962, en lo que yo considero la época de oro del sistema socialista —que nunca llegó al comunismo—. Todo lo que conozco es a partir de lo que nos enseñaron en la escuela, porque la educación era muy fuerte en la URSS. Teníamos al alcance todos los museos, las bibliotecas, hacíamos deporte y nos educaban —por cuestiones del antagonismo entre el sistema capitalista y socialista— para combatir a un enemigo imaginario. Lo que nos enseñaban eran cosas que te servían para toda la vida; por ejemplo, cómo hacer fogatas o cómo orientarse en el bosque. A partir del cuarto año, continua, todos los niños iniciaban el aprendizaje de alguna idioma extranjero como francés, alemán e inglés, intercambiábamos postales con otros niños que debían aprender ruso. Los llamaban Clubes de la amistad internacional y consistían en conocer la cultura, la historia, el arte, la ideología del país del idioma que nos tocó estudiar. Ríe mientras rememora que en una entrega de correspondencia, una niña polaca le envió una goma de mascar “eso era como un boleto a la luna, entonces masticabas tú, luego él y así, el que seguía”. e l abuel it o l enin “Cuando eras pequeño, en el kínder, la imagen que te mostraban era de Lenin, de cinco o seis años, claro, a lo mejor ni siquiera eran fotos originales, pero era un niño todo tierno que era el mejor alumno. Lenin hablaba siete u ocho idiomas, algunas lenguas muertas como griego y el latín antiguo. Entonces, cuando escuchas esto te causa cierta impresión. Nos hablaban del abuelito Lenin y las imágenes que veíamos eran como de un abuelito, el abuelito de todos, ‘él se preocupó por todos y todo lo que tú tienes es por él’, nos decían. Claro, puede ser que sean palabras mayores que todo se deba a él, pero refiere a su papel en la revolución. Fui una buena alumna, sobre todo de historia y de filosofía, vengo de una formación dialéctica materialista, según la cual, primero es la materia y luego el alma. Leí mucho a Lenin, y lo que Lenin argumenta respecto a la situación que se presentó en los inicios del siglo pasado en Rusia, es que la mayoría de la gente, que era gente pobre, ya no querían vivir en una sociedad que estaba dividida en dos grandes sustratos, los súper ricos y los muy pobres. Los pobres ya no quería vivir como antes y los demás ya no podían controlar a los que ya no querían vivir como antes y a esa situación la califica como la situación revolucionaria que finalmente se llevó a cabo. Muchas generaciones se educaron con esa creencia; el impacto de un evento social finalmente es qué beneficios trajo para la sociedad y lo que yo opino es que la mayoría de la gente empezó a vivir mejor, y hablamos de esta época que yo la llamo dorada, que es a partir de los años 60 hasta inicios de los años 80; luego hubo un cambio drástico. En ese entonces, entrabas en cualquier casa y veías prácticamente lo mismo, a mucha gente eso le desesperaba, eras trabajador de una fábrica de vidrio, o de químicos o eras el director, o jefe del departamento de cirugía del mejor hospital de la ciudad: todos tenían lo mismo. Mucha gente piensa que solamente un director de fábrica vivía bien. c el ebr ar el día de l a r evo l uc ió n Era preparar tu banderita roja donde estaba una estrella con el martillo y la hoz. Los papás nos inflaban un montón de globos, toda la ciudad hacía presencia. Decías, voy a comprar esta bufanda para el desfile, quiere decir que sí te importa el valor del evento, era ponerte lo mejor que tenías. La gente preparaba comida para luego del desfile reunirse y convivir. Prácticamente todos salían al desfile, pero no todos pensaban igual, esa desigualdad se manifestó en los años 80 cuando la gente empezó a cuestionarse si estaba bien o mal experimentar con un país, si eso era humano. En este país, antes de la Revolución, 90 por ciento de la población vivía en condiciones de pobreza máxima, casi tres décadas después, cuando entramos a la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética ya tenía una gran flota submarina. Svetlana Alexievich en su libro La guerra no tiene rostro de mujer, da testimonios de cómo las chicas de 15 años cortaban sus trenzas —un símbolo de hermosura— para parecer hombres e ir al frente. Mi abuelo era eléctrico, padecía asma. En 1941 cuando entró el ejército nazi a mi ciudad, le ordenaron desmantelar las fábricas, subir la maquinaria al tren e ir al frente. No pudo, el último tren se fue a la retaguardia y coincidió con las últimas acciones que le pidieron que hiciera, él lamenta no ir al frente, él lo lamenta. ¿Tú crees que la gente va a combatir, va al frente para defender algo que le es ajeno, que le es injusto, que no le satisface? Yo digo que no. Todos estos cambios en tan poco tiempo eran debido a ese evento, la Revolución, que llevó como consecuencia ese cambio en la ideología. e l q uebr ant o de l a ident idad “Ahora, desde la Rusia misma y desde fuera, están hablando mal de todos, no quedó nadie en la historia de Rusia, ¿imaginen mi caso? Si te van a decir que todo en lo que tú creías es una farsa, que éste que tú pensabas que era un ícono, éste que tú pensabas que murió por la causa, y yo quería ser como tú, parecerme a ti… entonces mi vida no vale, entonces yo viví en vano; viví engañada; es muy doloroso, se quiebra toda tu vida, tu identidad. Entonces, ¿quién soy? Todos se sienten con el derecho —tienen el derecho de decir lo que vean— siempre y cuando sea para descubrir la verdad, pero no para disfrazar la verdad, no para presentarla con otras palabras. Pero hay quienes ven esto como el permiso para ser famoso porque va a decir que tal persona no era lo que decían. No podemos comprobar esto, creo que son opiniones válidas pero no las comparto ni me interesa verificarlas; yo tengo mi propia opinión”, sentencia. Cuando la URSS desapareció la gente quedó muy resentida con el sistema y buscan la raíz de esa desgracia en la revolución. Yo no estaba en aquel entonces en la URSS, yo no viví de cerca ese cambio, tal vez me quedé con eso y mis recuerdos siguen iguales. Muchos se sintieron ofendidos de ser igualados con los demás, esta era una de las razones de por qué tenían la opinión negativa sobre la revolución, pero a mí me parece bien que todos tengamos las mismas oportunidades. Para mí fue un evento que agradezco que tuvo lugar antes de que yo naciera, nunca sentí insatisfacción, los 27 años que yo viví allá, nada me faltaba y no quería tener algo mejor. Cuando empezaron problemas con el sistema, había quien decía: es que nosotros vivimos una censura tremenda, pero yo ahorita leo lo que decía la gente de la Alemania Democrática o de Hungría, o de Polonia, estaban peor, sin saber que estaban peor y nosotros estábamos bien sin saber que estábamos bien; es una cuestión complicada y difícil de tocar en una entrevista”, puntualiza. deniselucero@gmail.com

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4 octubre · 2017 León Trotsky A demás de las fábricas, los cuarteles, los pueblos, el frente y los soviets, la revolución tenía otro laboratorio: la cabeza de Lenin. Obligado a vivir en la clandestinidad, se vio forzado durante 111 días, del 6 de julio hasta el 25 de octubre, a restringir sus entrevistas, aun con miembros del Comité central. Sin comunicación directa con las masas, sin contacto con las organizaciones, concentra aún más resueltamente su pensamiento sobre los problemas cruciales de la revolución, elevándolos —lo cual era en él a la vez una necesidad y una norma— a la categoría de los problemas fundamentales del marxismo. El argumento principal de los demócratas, incluidos los que se situaban más a la izquierda, contra la toma del poder, consistía en que los trabajadores serían incapaces de hacer funcionar el aparato del Estado. También eran esos, en el fondo, los temores que abrigaban los elementos oportunistas en el interior mismo del bolchevismo. «¡El aparato del Estado!». Todo pequeñoburgués ha sido educado en la sumisión ante ese principio místico que se levanta por encima de los hombres y las clases. El filisteo cultivado guarda en su piel el temblor que estremeció a su padre o a su abuelo, tendero o campesino acaudalado, ante las omnipotentes instituciones en donde se deciden los problemas de la guerra y la paz, se expiden las patentes comerciales, se lanzan las plagas de las contribuciones, se castiga pero pocas veces se gracia, se legitiman los matrimonios y nacimientos, y en donde la misma muerte debe hacer cola respetuosamente antes de ser reconocida. ¡El aparato del Estado! Quitándose el sombrero, descalzándose incluso, el pequeñoburgués penetra con las puntas de sus pies en el santuario del ídolo —llámese Kerenski, Laval, MacDonald o Hilferding— cuando su suerte personal o la fuerza de las circunstancias hacen de él un ministro. No puede justificar esta prerrogativa más que sometiéndose humildemente al «aparato del Estado». Los intelectuales rusos radicales que ni en épocas de revolución osaban adherir al poder si no eran respaldados por los propietarios nobles y de los dueños del capital, miraban con espanto e indignación a los bolcheviques: ¡esos agitadores callejeros, esos demagogos que piensan apoderarse del aparato estatal! Después que los soviets, pese a la cobardía y a la impotencia de la democracia oficial, hubiesen salvado a la revolución frente a Kornílov, Lenin escribió: Que aprendan los hombres de poca fe con este ejemplo. Que se avergüencen los que dicen: «No tenemos ningún aparato para reemplazar al antiguo, que inevitablemente tiende a la defensa de la burguesía». Pues ese aparato existe. Son los soviets. No temáis la iniciativa ni la espontaneidad de las masas, confiad en las organizaciones revolucionarias de las masas, y veréis manifestarse en todos los dominios de la vida del Estado, esa misma fuerza, esa misma grandeza, la invencibilidad de los obreros y campesinos que se han manifestado con su unión y su entusiasmo contra el movimiento de Kornílov. En los primeros meses de su vida subterránea, Lenin escribe su libro El Estado y la revolución, cuya documentación había recopilado ya en la emigración durante la guerra. Con la misma atención que dedicaba para reflexionar sobre las tareas prácticas diarias, ahora elabora los problemas teóricos del Estado. No podía ser de otro modo: para él la teoría es efectivamente una guía para la acción. Lenin no se propone en ningún momento introducir palabras nuevas en la teoría. Al contrario, da a su obra un carácter extremadamente modesto, subrayando su calidad de discípulo. Su tarea es la reconstitución de la verdadera ¡doctrina del marxismo sobre el Estado! Por la minuciosa selección de citas y por su detallada interpretación polémica, el libro puede parecer pedante... a los auténticos pedantes, incapaces de percibir, en el análisis de los textos, los potentes latidos del pensamiento y de la voluntad. Por el simple hecho de reconstruir la teoría de clase del Estado sobre una nueva base, superior históricamente, Lenin da a las ideas de Marx un nuevo carácter concreto y, por tanto, una nueva significación. Pero la importancia mayor de la obra sobre el Estado consiste en que es una introducción científica a la insurrección más grande que haya conocido la historia. El «comentarista» de Marx preparaba a su partido para la conquista revolucionaria de la sexta parte del mundo. Si el Estado pudiera simplemente ser adaptado a las necesidades de un nuevo régimen, no habría revoluciones. Pero la burguesía misma ha logrado siempre el poder por medio de insurrecciones. Ahora llega el turno a los obreros. También en esta cuestión, Lenin restituía al marxismo su significado de instrumento teórico de la revolución proletaria. ¿No podrán servirse los obreros del aparato del Estado? Pero no se trata en absoluto —enseña Lenin— de apoderarse de la vieja máquina para las nuevas tareas: eso es una utopía reaccionaria. La selección de los hombres en el viejo aparato, su educación, sus relaciones recíprocas, todo esto contradice las tareas históricas del proletariado. Al conquistar el poder, no se trata de reeducar el viejo 1 Tomado de: Trotsky, León. (2007). Historia de la revolución rusa- Madrid: ed. Veintisieteletras. Lenin llama a la insurrección 1 LENIN NO SE PROPONE EN NINGÚN MOMENTO INTRODUCIR PALABRAS NUEVAS EN LA TEORÍA. AL CONTRARIO, DA A SU OBRA UN CARÁCTER EXTREMADAMENTE MODESTO, SUBRAYANDO SU CALIDAD DE DISCÍPULO aparato, sino de demolerlo completamente. ¿Con qué reemplazarlo? Con los soviets. Dirigiendo a las masas revolucionarias, de órganos de la insurrección se convertirán en los órganos de un nuevo régimen estatal. El libro tuvo pocos lectores en el torbellino de la revolución; además, sólo será editado después de la insurrección. Lenin estudia el problema del Estado, en primer término, para elaborar su propia convicción íntima y, seguidamente, para el futuro. La conservación de la herencia ideológica era una de sus preocupaciones principales. En julio escribe Kámenev: Entre nosotros, si me cepillan, le ruego publique mi cuaderno El marxismo y el Estado (que ha quedado en vía muerta en Estocolmo). Es una carpeta azul atada. He recogido todas las citas de Marx y Engels, así como las de Kautsky contra Pannekoek. Hay bastantes notas y observaciones a que dar forma. Creo que con ocho días de trabajo se podría publicar. Pienso que es importante, pues Plejánov y Kautsky no han sido los únicos en embrollar la cuestión. Una condición: todo esto absolutamente entre nosotros.

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octubre · 2017 5 Daniel Kent Carrasco La estación de Patna: Gandhi y la otra revolución de 1917 E l 3 de abril de 1917, Lenin arriba a la estación de Finlandia en Petrogrado, a bordo del famoso tren “sellado”, decidido a guiar al partido bolchevique hacia la meta de la revolución socialista. Una semana después de este episodio, descrito como uno de los momentos decisivos de la historia del siglo XX, y a miles de kilómetros de distancia, un abogado desciende de otro tren en la estación de Patna, en el norte de la India, procedente de la metrópolis colonial de Calcuta. El objetivo de su visita es realizar una investigación en torno a la explotación por parte de las autoridades coloniales de los agricultores de índigo de la región cercana de Champaran. La violencia y la brutalidad relacionadas a la producción de este cultivo se remontan al inicio de la presencia Británica en el subcontinente en el siglo XVIII, y eran tan conocidas que, ya en 1848, un funcionario colonial afirmaba, de manera sádica, que “todos los cofres de índigo que llegaban a Inglaterra estaban manchados de sangre.” El nombre del abogado que suda bajo el inclemente sol del Indostán en la mañana del 10 de abril de 1917 es Mohandas Karamchand Gandhi. A pesar de haberse ganado una cierta fama por su activismo en defensa de los derechos de los indios en Sudáfrica, Gandhi es un extraño en su tierra, pues de sus 48 años casi 30 los ha pasado en el extranjero. Tras hacer pública su intención de dirigirse a las aldeas de Champaran para llevar a cabo su investigación, las autoridades distritales le exigen que desista de su objetivo argumentando que su presencia representaba una amenaza al orden público. El abogado se niega y es de inmediato acusado de alterar el orden. Cinco días después, se declara culpable ante un juez de los cargos en su contra, argumentando que la desobediencia civil era el único camino que su concepto del deber le permitía seguir en tales circunstancias. Asombrados por la insólita actitud del acusado, las autoridades coloniales retiran los cargos en su contra, lo cual es aprovechado por el abogado para promocionar su presencia en la región y denunciar los abusos en contra de los cultivadores de índigo. La noticia del hombrecito que hace frente al Estado colonial a través de la no violencia, obligándolo a retractarse, pronto se esparce por toda la India como fuego en una pradera seca. En Champaran, la pre- sión de miles de campesinos reunidos para aclamar a Gandhi y presentar sus quejas contra contratistas y terratenientes abusivos llevaron al pago masivo de compensaciones y al cambio de leyes de impuestos en beneficio de los pequeños cultivadores. La campaña de Champaran representa el primer experimento exitoso de Gandhi con la satyagraha, la desobediencia civil no violenta, técnica que desarrolló en Sudáfrica y que a la postre se convertiría en el pilar de su fama. El liderazgo de Gandhi se extendió a lo largo y ancho de la India Británica a partir de 1919. Tras la matanza de casi 400 personas reunidas en la plaza de Jallianwala Bagh, en la ciudad de Amritsar en abril de ese año por parte de soldados británicos, Gandhi, cuya fama 1 The Advocate, Lucknow, 1919. Citado en Zafar Imam, “The Rise of Soviet Russia and Socialism in India, 1917-1929,” en Nanda, B. R. (ed.). (1972). Socialism in India. Delhi: Vikas Pubications, p 54. como símbolo de la resistencia anticolonial no había hecho más que crecer desde la campaña de Champaran en 1917, convoca a la población de toda India a manifestar de manera no violenta su rechazo del Estado colonial a través del boicot económico y la negativa a cooperar con sus instituciones. La respuesta es apabullante. Entre finales de 1919 y 1921, miles de estudiantes abandonan sus estudios, cientos de miles de trabajadores administrativos, abogados y policías se niegan a trabajar, las cárceles se saturan de prisioneros, el sistema de transportes se paraliza y las funciones del Estado se desactivan. Alejándose de la lógica de lucha de clases y del modelo leninista del partido de vanguardia, el programa político de Gandhi enfatizaba la importancia de la resistencia pacífica y la unión oposicional de las masas y las élites frente a un enemigo común: el Imperio Británico. El éxito arrollador de la movilización paraliza el funcionamiento económico y político del Estado Británico y da inicio a una nueva etapa en la lucha anticolonial India, en la que el reclamo de independencia es adoptado como el fin último de la política nacionalista. Para los jóvenes nacionalistas formados en el ambiente radical de las primeras décadas del siglo, la no cooperación marca el nacimiento de una nueva forma de hacer política en la India alejada de los imperativos de las élites y los altos círculos de poder. A partir de este momento, el programa de la no cooperación es adoptado como el credo oficial del movimiento nacionalista indio, y M. K. Gandhi, quien comienza a ser llamado el Mahatma, se erige como el líder más importante del anticolonialismo en la India Británica. En los años siguientes, el experimento se repite en distintos lugares de la India, cimentando la estatura casi mítica del Mahatma. A partir de este momento, la figura y las técnicas de desobediencia civil de Gandhi se vuelven el centro alrededor del cual giraría la política nacionalista de la India hasta la década de 1940. El entusiasmo generado por la Revolución de Octubre entre algunos sectores nacionalistas de la India en los años posteriores a 1917 no es capaz de competir con el impacto del movimiento de no cooperación de Gandhi, el cual se nutre de las premisas nativistas y los sueños de autonomía que impulsaban la política radical de la época. Durante los años siguientes, el comunismo y el socialismo permanecen enclaustrados en los centros urbanos e industriales de la India, mientras que el mensaje de la satyagraha cautiva a los millones de súbditos imperiales de las aldeas y los campos de India. En 1919, el importante periódico nacionalista The Advocate, publica lo siguiente: “Afirmar que los líderes indios están inspirados por los ideales Bolcheviques (…) es una grave perversión de la verdad (…). No existe la más mínima posibilidad de que India cambie el liderazgo de Mahatma Gandhi por el de Lenin.”1 En 1947, se desmantela el Estado colonial británico en la India, dando paso al mayor proceso de descolonización de la historia de la humanidad y abriendo las puertas al fin del imperialismo en enormes territorios de Asia y África y la creación de decenas de nuevas naciones, desde Indonesia hasta Ghana. A pesar de los complejos procesos regionales y globales que la impulsan, la independencia de la India es hasta la fecha asociada con el liderazgo de Gandhi y, en especial, con su defensa de la desobediencia civil y la resistencia pacífica. Si bien el modelo político Leninista es adoptado a lo largo del siglo XX por innumerables grupos y actores alrededor del globo, no es exagerado afirmar que la política Gandhiana representa un modelo revolucionario que también adquiere un alcance global en este periodo. Al igual que el comunismo, la satyagraha es adoptada como una de las técnicas centrales para la protesta política, la acción de masas y la denuncia de los abusos del poder institucional. Desde las luchas de pueblos oprimidos, como en el caso del Tíbet, hasta las de minorías étnicas en lugares como Estados Unidos —pensemos en el caso del movimiento por los derechos civiles liderado por el reverendo Martin Luther King Jr.— pasando por las protestas como las que marcaron la así llamada Primavera Árabe, la desobediencia civil ha permeado la historia política de las últimas décadas. Al mismo tiempo, no deja de ser significativo que, en tiempos en los que la estrategia revolucionaria del marxismo-leninismo parece haber sido relegada al pasado, no deja de ser sorprendente la recurrente reactivación del arsenal revolucionario Gandhiano en defensa de distintas causas, que van desde la búsqueda de la autonomía comunitaria hasta la denuncia del fraude electoral o la violencia política. 1917 fue un año asombroso en el que se vivió la irrupción de los dos más grandes teóricos y organizadores revolucionarios del siglo. En este sentido, en este año celebramos no solo el centenario del éxito de Lenin, sino también el del inicio de la era del Mahatma. bentana85@yahoo.com.mx

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6 El pelícano onírico octubre · 2017 Julio Glockner Trotsky en Puebla 1 J osefina Albisua y Trotsky se conocieron durante la primavera de 1938, entre el amorío con Frida Kahlo y la ruptura con Diego Rivera, poco antes de la llegada de André El caso es que a los pocos días vinieron a mi casa para que hiciera una miniatura del retrato de Trotsky. A este señor yo no lo conocía, pero su nombre me era familiar porque así se lla- Breton a México, durante un periodo en que la vida de maba mi gatito, fue mi papá el que le puso ese nombre, Trotsky transcurría atendiendo a las discusiones y con- así que para mí Trotsky era el gato de la casa. En fin, flictos internacionales entre las distintas organiza- me puse a buscar en revistas y periódicos algún ciones que conformaban la Cuarta Internacional, retrato suyo y lo pinté. Fer me contó con lujo de escribía en algunos periódicos nacionales y detalles lo que Lenin y Trotsky habían hecho en extranjeros para defenderse de la infinidad de Rusia y don Antonio Hidalgo me regaló cinco calumnias y ataques promovidos desde los libritos de la autobiografía de Trotsky para comités centrales de los partidos comunistas a que me inspirara, pero la verdad ni los leí. Al las órdenes de Moscú, y trabajaba en su obra, hacer la pintura se me ocurrió vestirlo de La revolución traicionada. blanco y pintar al fondo algunos de los edi- Mientras tanto, maduraba la idea de ficios más representativos de Europa que yo “suprimir el cuartel general de Trotsky” en la conocía por las pláticas de Luís de la mente de David Alfaro Siqueiros y otros Borbolla en las sobremesas de mi casa. excombatientes de la Guerra Civil Española Cuando vino a recoger la pintura don que estaban por volver a México, que se con- Antonio Hidalgo, el jefe de las Islas Marías, cretaría en el intento de asesinarlo la madruga- que por cierto era un hombre imponente, alto da del 24 de mayo de 1940. “No era un asunto y fornido, habrá sido un matón y no un hombre menor asesinar a Trotsky —escribe Pierre Broué—, culto, me acuerdo que en su cara resaltaba la como no era un problema menor asesinar en mirada fija de un ojo de esmalte, tomó entre sus México a un hombre que era huésped del gobierno, manos la miniatura y me dijo: “Mira nada más, yo un extranjero que había recibido asilo. Era necesario pensé que era una viejita la que pintaba las miniatu- esforzarse al máximo para disimular el crimen con razones ras, nunca me imaginé encontrarme con esta sorpresa, nobles y de ser posible patrióticas”. Se requería entonces es indispensable que el viejo Trotsky te conozca”. Y viendo presentar a Trotsky en la lógica de los procesos de Moscú como con más detalle la miniatura me dijo con un tono de asom- un agente de Alemania, amigo de la Gestapo, un fascista, enemigo bro “¡Pero qué barbaridad! Le has puesto iglesitas y él es enemi- de las democracias, principalmente de la go de todo esto”. Entonces Díaz Lombardo se acercó y después de estadounidense. Simultáneamente y aun- mirarlo detenidamente le dijo al señor que perdiese todo sentido, se le presentaba también como un peligroso aliado del gobierno de los Estados Unidos, un aliado · Obra en miniatura de Josefina Albisua, tomada de http://www.upaep.mx/museo/index.php?option=com_content&view=category&id =8&Itemid=105 Hidalgo: “Oiga usted, pues ni la torre Eiffel, ni el Big Ben ni el foro romano son iglesitas”. “Pues a mí no me gustan —dijo don de los intereses de la burguesía internacio- Antonio— que se las quite”. Entonces yo, nal y un traidor de la clase obrera. Ni más, muy enojada, le dije: “Pues mejor voy a ni menos. hacer otra pintura porque no estoy haciendo chalupas a las que les pueda quitar Mi hermano Fernando fue un hombre muy inteligente, de un gran corazón y el chile.” Y como él ya estaba inconforme comenzó a inventarle peros a mi pin- muy humanitario. Cuando era joven, a los 21 años, fue presidente de la Asocia- tura y dijo que yo le había puesto lentes y que Trotsky no los usaba porque no era ción Católica de la Juventud Mexicana, Caballero de Colón de tercer grado, burgués. Yo me sentía ofendida, había trabajado con empeño en ese cuadro, miembro activo de la Cruz Roja, pero no era de esos que nomás están sentados; entonces, conteniendo mi coraje, fui a traerle la revista de donde había copiado no, él se iba a la calle a recoger a los heridos, iba a los asilos a jugar ajedrez con el retrato, pero no hubo manera de tenerlo conforme. Yo me enojé mucho y me los ancianos, vaya, era un hombre generoso y caritativo, iba a visitar a los presos mantuve en que no quería borrar mi pintura. Por fin, al poco tiempo Hidalgo me y como tenía el don de la palabra, porque era hablador, los catequizaba, los con- trajo un retrato de Trotsky con fondo negro para que hiciera otra miniatura y en vertía, y cuando cumplían su condena y salían libres los llevaba a la casa y les ofre- ella me puse a trabajar, aunque de mala gana. Curiosamente este otro retrato sí cía una comida de recepción para que entraran a su nueva vida. Mi mamá le le gustó y me dijo que era necesario que me conociera “el viejo”. La verdad yo no decía: “Ay m´hijito, un día te matan”; no mamá, le decía, matarán a los demás, quería tener tratos con nadie, pero Fer me dijo: “Ándale, no te pongas así” y sim- pero a mí me quieren. plemente me convenció. Entonces me llevó a Coyoacán para que personalmente Cuando Trotsky llegó a México Fernando era presidente de los autobuses le entregara el retrato a León Trotsky. Recuerdo que cuando tocamos abrieron un foráneos y hubo una comida que organizó Ruiz Galindo en el hotel Garci Crespo poco la puerta sin quitar la cadena y podía verse que el portero estaba armado. de Fortín de las Flores. Se reunieron el secretario de Comunicaciones, que se ape- Yo estaba bien asustada. Entramos por un jardín que no tenía una hoja seca en el llidaba Díaz Lombardo, el señor Antonio Hidalgo, que era el director de las islas piso, subimos unas escaleritas y nos recibió Trotsky en su despacho. Todo estaba Marías, el pintor Diego Rivera y su esposa Frida Kahlo, León Trotsky y madame bien aseado, todo exageradamente pulcro, pobre, pero todo muy ordenado y Natali, su esposa, el general Múgica y algunos propietarios de líneas de autobu- limpio. Su presencia imponía, no era muy alto, pero sí muy fuerte. Entonces mi ses, como el señor Cacho y Linaje. Y en la comida, hablando de distintas cosas, el hermano, que hablaba un poco de francés, me presentó como la autora de la general Mújica dijo: “Yo quisiera hacerle un regalo al viejo, pero ¿qué podríamos miniatura, yo no comprendí lo que le respondió, pero entendí que le pidió per- regalarle? si ha vivido en el Kremlin”. A Trotsky le decían “el viejo”, aunque en miso a Fer para darme un beso. Como era una reacción que no esperaba me realidad no lo era. Sus hijos, cuando eran chiquitos, dicen que Lenin jugaba con espanté. Luego Fer me fue traduciendo lo que decía y fue muy generoso en sus ellos, que los correteaba, que los quería mucho porque Lenin no tuvo hijos. Total comentarios, dijo que yo era el Mozart de la pintura y que escribiría un artículo que uno de los comensales, creo que Cacho, le dijo al general que Fernando sobre mí, pero enseguida se corrigió y dijo que si lo hacía podía perjudicarme en tenía una hermana que hacía miniaturas, que por qué no le encargaban un el futuro. Yo lo veía encantado con la pinturita, la miraba detenidamente y decía: retrato y se lo regalaban. Entonces viene mi hermano muy contento de regreso “Es maravillosa”. Entonces yo le dije: “Señor Trotsky, es mucha bondad de su de esa comida, y me dice: “Ya te encontré chamba, queremos que nos hagas el parte todo lo que me dice”, y él respondió: “No, no es bondad, es la verdad, voy retrato de Trotsky”. a mostrárselo a Diego Rivera”, a lo que yo contesté que a Diego Rivera no le iba a gustar. Así comenzó mi amistad con él y con su esposa, a quien yo siempre llamé madame Natali. 1 Tomado del libro: Glockner, Julio, (2011). Un retrato para Trotsky. De los recuerdos de Josefina Albisua, México: ed. Educación y Cultura-BUAP, 7

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octubre · 2017 7 El pelícano onírico 6 El 24 de abril de 1938 Trotsky le envió una carta a Josefina, en la que le decía: “Muy estimada señorita, puede usted creer que soy un individuo olvi- dadizo e ingrato y atribuir a ambos defectos la falta de cumplimiento a mi amable compromiso para con usted. No he incurrido en ingratitud ni olvido, sino que he sido víctima tan sólo de la situación particular de los compromisos que mi amigo Antonio Hidalgo ha tenido, derivados de su posición oficial y así he sido remiso, pero no ingrato, pues ahora con la colaboración del mismo Hidalgo, que ha podido venir conmigo para cumplir con su cometido de corresponsal, colaborador en español, le dirijo esta carta, con la que van mis felicitaciones por su capacidad artística y mi agradecimiento de modelo. He mostrado su micro óleo a mis amigos, en primer lugar, a Diego Rivera. El gran pintor se manifestó encantado. Cuando le dije “He aquí un magnífico juguete” me respondió con severidad: “No es un juguete, es arte verdadero”. Precisamente la respuesta que esperaba oír de él. Vio una y otra vez la pintura con la más grande atención y después dijo: “Tiene la sensibilidad personal del color, precisamente notable”. La esposa de Diego, Frida Rivera, pintora también, estuvo encantada de la pintura de usted. Puedo decir lo mismo de todos mis amigos que la han visto. Me pregunto constantemente cómo puedo manifestarle mi agradecimiento. Espero que tendré la oportunidad de expresarlo. Con los saludos más afectuosos de Natalia, mi esposa, envío a usted los particulares míos. Devotamente León Trotsky” ASÍ QUE UN DÍA CUALQUIERA LLEGARON A LA CASA DE LA 3 ORIENTE, LES ABRIMOS EL ZAGUÁN PARA QUE ENTRARA EL AUTOMÓVIL Y LOS GUARDAESPALDAS SE QUEDARON AFUERA. MADAME NATALI Y TROTSKY NOS TRAJERON REGALOS · Retrato de León Trotsky, de Josefina Albisua; tomada de http://www.elementos.buap.mx/num85/htm/61.htm El secretario de Trotsky —recuerda Josefina— era un joven francés de 24 años que según el señor Hidalgo había ganado la medalla de oro Julio Enrique Poncairé, en París, en un concurso de matemáticas. Se llamaba Jean van Heigenoort y hablaba varios idiomas, era muy correcto y bien parecido, rubio, de ojos verdes. Durante la temporada de toros íbamos a México cada semana mi hermana Esperanza, que ya ganaba dinero dando clases de piano, y yo. Cada domingo estrenábamos desde los sombreros hasta los zapatos, siempre íbamos muy elegantes y La Pera todo lo compartía conmigo. Nos íbamos desde el sábado en el autobús, visitábamos algún museo, yo iba a comprar mis pinturas a una tienda que se llamaba El Renacimiento, que estaba en la calle de Bolívar, luego les hablábamos a nuestros primos y por la tarde merendábamos mi hermana y yo con Trotsky y madame Natali en Coyoacán. La Pera tocaba la guitarra y cantaba y ellos lo disfrutaban mucho. El domingo en las mañanas, muy piadosas, —dice con una sonrisa irónica— íbamos a misa a san Felipe y luego íbamos al encierro de los toros. En cierta ocasión quisieron Trotsky y su esposa acompañarnos al hotel, pero al pasar por Reforma y detenerse el coche un momento, alguien vio a Trotsky en el asiento de adelante, junto a Jean, que iba manejando, y gritó: “¡Ahí va Trotsky!”. Madame Natali se puso muy nerviosa y cada vez que se acercaba un vendedor decía muy afligida: “No, no queremos nada.” Trotsky sacó un pañuelo y se tapó la boca y la barba. Al llegar al hotel quiso bajar a despedirse, pero su secretario se lo prohibió severamente. Jean se hizo muy amigo nuestro y se aficionó a las corridas de toros, creo que a mi hermana le gustaba. Una vez, estando en plena corrida nos dijo que quería que el señor, como le decía a Trotsky, fuera a pasear a Puebla para visitarnos. Nos preguntó si el coche podía entrar hasta la casa y le dijimos que sí. Así que un día cualquiera llegaron a la casa de la 3 Oriente, les abrimos el zaguán para que entrara el automóvil y los guardaespaldas se quedaron afuera. Madame Natali y Trotsky nos trajeron regalos: a mí un cofre antiguo para que guardara mis miniaturas, pues cuando las llevé a enseñar a México las metí en una caja de zapatos, yo creo que él se dio cuenta y por eso me trajo el cofrecito que siempre he tenido en mi tocador. Además, recibí una caja de laca con chocolates, un perfume y una mañanita de lana muy fina. Le mostré entonces el retrato que había hecho antes, el que había rechazado el señor Hidalgo. Al verlo me dijo: “¡Oh, pero ¡qué significa esto! ¿Acaso soy un fantasma que recorre Europa? Veo Alemania, Francia, Inglaterra.” Él captó perfectamente el mensaje que yo quise reproducir. Mamá invitó a madame Natali a pasar a la cocina por si quería preparar ella misma algún alimento para Trotsky, por su seguridad, pero él replicó que comía de todo, demostrándole a mamá su confianza en nosotros. En mi casa sabíamos que madame Natali personalmente guisaba todo a su esposo por temor a que lo envenenaran. Mamá se sentó en la cabecera para atender de un lado a Trotsky y del otro a su esposa. Estaban en la mesa Jean van Heigenoort, Fer, su esposa y sus hijos Fercito y Pancho, La Pera, Eduardo y yo. A Trotsky le hacía mucha gracia oír a Panchito cuando le decían que hiciera como gato y a propósito croaba como rana para hacernos reír. Después de comer nos fuimos a la iglesia de San Francisco Ecatepec, que era preciosa antes del incendio que consumió el maravilloso retablo que tenía, con cientos de angelitos tallados en madera. Nosotros íbamos adelante en nuestro coche para mostrarles el camino, y una vez que visitamos la iglesia ellos se fueron a México y nosotros regresamos a la casa. Así nos fuimos haciendo amigos. Yo le tejí a madame Natali unas servilletitas, porque ella era muy pulcra para comer. Tenía silla de palo como las mías, de esas de Michoacán, sillas de palo, pero muy pulcras, no faltaba la servilletita, y entonces yo les tejí unas de croché. El día que se las di me dijo: “No, no pierda el tiempo, esto es mucho trabajo ¡usted a su pintura, a su pintura!” Madame Natali hablaba apretadito, con los labios casi cerrados, nos entendíamos con el poco español que conocía. Jean se fue haciendo aficionado a los toros y algunas veces venía con nosotras a las corridas. En la nota que nos dejó de despedida (fechada el 5 de noviembre de 1939) lo lamenta, dice Josefina entregándome un papel amarillento donde se lee: “Estimadas señoritas: Debo salir súbitamente de México por algún tiempo y no es sin tristeza que dejo este país. Espero que mi viaje será bastante breve, para estar de vuelta antes de que la temporada de toros haya terminado; quizá estará apenas empezada. Reciban ustedes mis afectuosos saludos.” Heigenoort fue a Nueva York a intentar la conciliación de fracciones trotskistas enfrentadas entre sí y a punto de separarse. La eterna historia de la Babel izquierdista. No volvió a México y cuando la temporada de toros comenzó Josefina y su hermana extrañaron a su acompañante. Los primeros días de agosto de 1940 estuvieron, fascinadas, en el concierto que ofreció como director invitado Igor Stravinski dirigiendo a la orquesta sinfónica de México. La propaganda para anunciar el concierto en el que se tocaría El pájaro de fuego y El beso del hada, reproducía un dibujo de Stravinski hecho por Picasso. Dos días después, domingo de toros, la Empresa Unión Taurina anunciaba “la extraordinaria corrida de Xajay. A la vista en los corrales para: Felipe González Guerrita y Joel Rodríguez”. Heigenoort, el mejor guardaespaldas de León Davidovich debía estar ahí, y quizá la suerte de Trotsky hubiera sido otra. Como íbamos seguido mi hermana y yo a los toros —recuerda Josefina— y tirábamos el abrigo, pues ya estaba hecho una desgracia. Entonces Trotsky nos mandó hacer unos abrigos y nos los hizo la esposa de su secretario particular, un pistolero alemán de los más furiosos que puede haber, su esposa era modista y ella nos hizo los abrigos a la medida. La prensa la confundió al principio con la esposa de Trotsky. Madame nos compró la tela y luego esta señora nos prendió todo el cuerpo con alfileres y a los ocho días ya teníamos los abrigos hasta forrados. Decían que ese Otto Schuessler fue el que cogió al que mató a Trotsky. julioglockner@yahoo.com.mx

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8 octubre · 2017 Tzvetan Todorov Un vistazo a la historia del comunismo 1 L a caída del muro de Berlín, en noviembre de 1989, puso de manifiesto al mundo que se acercaba el fin de un gran periodo de la historia contemporánea, el caracterizado por la ascensión, la hegemonía y por último la progresiva erosión de las ideas comunistas. Por esta razón, el alcance del acontecimiento que tuvo lugar aquel día es mucho mayor que su efecto inmediato, es decir, la libre circulación entre las dos partes de la ciudad, seguida unos meses después por la reunificación de Alemania. En estos momentos la caída del muro se ha convertido en el símbolo de hundimiento del comunismo. El desmembramiento de la URSS, que sobrevino dos años después, se limitó a trasladar el acontecimiento a escala mundial. Ahora bien, el comunismo no es un fenómeno marginal, sino la gran religión secular de los tiempos modernos, que ha orientado el curso de la historia mundial durante unos cincuenta años. Ninguna otra doctrina contemporánea puede compararse en importancia con las antiguas religiones, como el budismo, el cristianismo y el islam, y por su expansión y la multiplicidad de consecuencias que ha tenido supera también a las demás ideologías del pasado. Así, su hundimiento tiene un significado de gran importancia. Se podría objetar que el comunismo no murió ese día, ya que se mantienen todavía en el poder varios gobiernos que reivindican esta doctrina, como los de China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba, y en muchos otros países sigue habiendo partidos comunistas de tendencias diversas (maoístas, trotskistas, castristas, etcétera), pero estaremos todos de acuerdo en que las ideas comunistas ya no ejercen la misma fascinación que antes y no se extienden como si de una religión se tratara, aunque sea secular. Por lo demás, también en China el año 1989 es decisivo. Es cierto que las manifestaciones en la plaza de Tiananmen fueron brutalmente reprimidas, pero lograron que los dirigentes más lúcidos del país se plantearan la necesidad de abrir una brecha en el sistema totalitario que diera cabida a los descontentos. La liberalización económica, que llegó unos años después, es una consecuencia indirecta de lo acontecido en 1989, pero merma profundamente el dominio exclusivo de la religión comunista, porque el nuevo eslogan pasará a ser: “Poco importa el color del gato siempre y cuando cace ratones”. Como las religiones tradicionales, el comunismo promete a sus fieles la salvación pero, al tratarse de una religión secular, anuncia el advenimiento de la misma en la tierra, no en el cielo, y en esta vida, no después de la muerte. Responde así a las esperanzas de millones de personas desamparadas debido a la pobreza y a la injusticia, y que ya no encuentran consuelo en las promesas de las antiguas religiones. De entrada se presenta también como proselitismo ideológico dispuesto a recurrir a la violencia. En el seno de cada país es preciso ganar la lucha de clases, y entre países hay que extender el mensaje y actuar para que se imponga el régimen comunista. Poco a poco la humanidad entera debe beneficiarse de los frutos de este mesianismo rojo. UN VISTAZO A LA HISTORIA DEL COMUNISMO Podemos elegir el año 1848 como fecha en que surge esta religión secular, dado que es la fecha en que aparece el Manifiesto del partido comunista, aunque es evidente que las ideas que encontramos en este texto tienen antecedentes. Este breve libro describe en términos elocuentes las condiciones de vida de las clases explotadas, que se han convertido en el equivalente de una pura mercancía, y formula el sueño de una sociedad perfecta, común a todos los hombres. Su análisis de las sociedades del pasado se apoya en dos hipótesis. Por una parte, la historia de la humanidad se caracteriza por una sola forma de interacción social: la lucha por adueñarse del poder y explotar a los demás. Así, nada es común a todos los miembros de una sociedad, sino que todo pertenece a uno u otro campo de batalla. No hay categorías universales: ni la moral, ni la justicia, ni las ideas, ni la civilización. Ninguna religión y ninguna tradición (como la familia e incluso la propiedad privada) escapa al hecho de pertenecer a una clase. Por otra parte, la historia de la humanidad sigue un curso inmutable. El comunismo comparte esta creencia con algunas religiones tradicionales, que postulan así el papel de la providencia, con la diferencia de que para conocer en qué dirección se avanza ya no basta con leer los textos sagrados, sino que es preciso establecer las leyes de la historia apoyándose en la ciencia. Por esta razón los comunistas niegan que su análisis y su proyecto se fundamenten en hipótesis que podamos someter a revisión. En el Manifiesto leemos: “Las propuestas teóricas de los comunistas son sólo la expresión general de las relaciones efectivas de una lucha de clases que existe”. Es evidente que este postulado cientificista nada tiene de científico, que es incluso contrario al espíritu de la ciencia y tiene más que ver con el de las profecías, pero es el que explica la intolerancia de Marx y Engels respecto de toda opinión divergente, que será considerada no sólo mala desde el punto de vista político, sino además falsa, por lo que no merece el menor respeto. El fin que prevé la “ciencia” marxista es la desaparición de las diferencias entre grupos humanos (porque toda diferencia engendra un conflicto y en último término una lucha a muerte), y por eso es preciso abolir la propiedad privada y concentrar todos los instrumentos de producción en manos del Estado. Y aunque la historia se dirige inevitablemente en esta dirección, lo idóneo es ayudarla. Este es precisamente el papel de los partidos comunistas, que deben situarse en cabeza de las masas explotadas. Los que se resistan serán eliminados, como la burguesía, cuyos intereses van en sentido contrario. “La existencia de la burguesía ya no es compatible con la sociedad”. “Hay pues que “abolir” al propietario burgués: “Sin la menor duda hay que suprimir a esta persona”. No se enumeran los medios concretos para suprimirla, pero el Manifiesto admite que serán precisas “intervenciones despóticas”, ya que los objetivos deseados sólo pueden ”alcanzarse mediante el derrocamiento violento de todo orden social del pasado”. Así pues, en el programa queda ya reflejado que hay que eliminar físicamente a la burguesía como clase. Durante varias décadas los seguidores de esta doctrina llevan una existencia marginal, incluso clandestinas, o dirigen grupos y partidos socialistas relegados a la oposición. No obstante, en este periodo, Lenin hace su significativa aportación en Rusia: ya no son los proletarios, sino el Partido, formado por revolucionarios profesionales que se dedican a la causa en cuerpo y alma, el que debe dirigir la lucha. En 1917 empieza una nueva etapa. Por primera vez, gracias al golpe de Estado bolchevique, el poder espiritual que reivindicaban los primeros fieles recae en el poder temporal de un gran Estado, Rusia. En cuanto ganan la sangrienta guerra civil, aparecen dos organismos: la Checa, que se encarga de sembrar el terror y ejercer represión, lo que da sentido literal al proyecto de eliminar las clases enemigas, y el Komintern, cuya labor consiste en exportar la revolución al resto del mundo recurriendo tanto a la propaganda como a la lucha armada. Sabemos ya lo que sucede a continuación: el ascenso en Europa de otro tipo de régimen totalitario, el fascismo, en parte engendrado por las mismas causas estructurales que el comunismo, pero que también en parte se presenta como un escudo con el que proteger del comunismo a la población de los países en los que se instala, incluso como un arma para acabar con esta amenaza. En un primer momento ambos regímenes dan muestra de complicidad, pero más adelante, a consecuencia de la alianza de la Unión Soviética con las democracias occidentales, se declaran una guerra sin cuartel. Tras la Segunda Guerra Mundial el movimiento comunista entra en una tercera fase y alcanza su apogeo, dado que se convierte en ideología oficial de una tercera parte de la humanidad, desde Corea del Norte hasta Alemania del Este y Cuba, pasando por varios países africanos, mientras que en los demás países sus seguidores se cuentan por ciento de millones. Este poder provoca reacciones hostiles muy diversas —la guerra fría, la política de bloqueo que lleva a cabo Estados Unidos y la formación de una comunidad transnacional en Europa occidental protegida por una organización militar común a Occidente, la OTAN—, pero también violencias “cálidas”, como la sangrienta dictadura de Suharto en Indonesia (que no se abolirá hasta 1998), las dictaduras militares en Sudamérica, con cientos de miles de víctimas, la defensa del régimen de apartheid en Sudáfrica, como “muralla contra el comunismo”, y los regímenes policiales en otros lugares, a lo que cabe añadir otras formas más modernas de oposición al comunismo, como la “caza de brujas” de la época de McCarthy. Las ideologías comunistas y anticomunistas no son la única causa de estos acontecimientos, ya que muchos otros factores políticos, sociales y económicos desempeñan un papel fundamental, pero estas ideologías orientan las pasiones populares y proporcionan los argumentos de legitimación política, sin los cuales los acontecimientos no habrían tenido lugar. Así pues, el comunismo fue un movimiento de largo alcance y de extensión mundial, la gran fuerza estructuradora de la historia desde 1848, en un principio en Europa y después en el resto del mundo. Los signos precursores de su fin fueron las protestas de Berlín en 1953, de Budapest en 1956, de Praga en 1968 y de Varsovia en 1980. La caída del muro de Berlín, en 1989, fue para todo el mundo el símbolo de ese fin. 1 Tomado del libro: Todorov, Tzvetan. (2010). La experiencia totalitaria, Barcelona: Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores.

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Georgi Derluguian octubre · 2017 9 L a llegada del comunismo, que se erigió sobre las ruinas del Imperio ruso, fue una contingencia histórica poco probable. Fue, no obstante, tan improbable como el surgimiento original del capitalismo en Occidente o, para el caso, cualquier mutación importante en la organización del poder social. Esto no significa que la revolución bolchevique fuera un acontecimiento extraño. Las contingencias históricas suelen ser la realización de las oportunidades estructurales aún evidentes que surgen en momentos de crisis, cuando se derrumban las limitantes anteriores. La creatividad y la energía visionaria —al igual que la ceguera ante la oportunidad y el fracaso del liderazgo— son resultados de la acción humana a partir de las posibilidades y limitaciones estructurales que surgen. Todos consideran las opciones poco probables excepto, desde luego, aquellos que a posteriori serán proclamados visionarios. Lo que estos visionarios hicieron en realidad fue descubrir nuevas posibilidades en el curso de la acción y, por consiguiente, convirtieron esa posibilidad en una realidad. No todas las posibilidades, empero, se vuelven realidad. La revolución bolchevique de 1917 cerró la pequeña posibilidad de que Rusia se convirtiera en una democracia liberal. También cerró la aún mayor posibilidad de que, en ese momento, Rusia adoptara el fascismo. Lenin y su pequeño grupo de camaradas obviamente tuvieron un papel destacado en el cambio de trayectoria de Rusia y el mundo entero a partir de 1917. Pero la casualidad también opera en el sentido opuesto. No importaba tanto que los revolucionarios comunistas se apoderaran de un país como Rusia en vez de, digamos, Italia, México o incluso China. Para poder apreciar la plataforma geopolítica y económica llamada Rusia debemos regresar en la historia a los puntos nodales que conformaron al Imperio ruso. El primero de estos puntos se encuentra en los albores de la era moderna, entre 1500 o 1550. Si consultáramos a los expertos en política contemporáneos, sin duda coincidirían en el espectacular surgimiento de nuevos imperios a través de la enorme extensión territorial entre los océanos Pacífico y Atlántico. Estos expertos imaginados difícilmente mencionarían la reforma protestante en la alejada región noroccidental de Eurasia, tal vez ni siquiera el reciente descubrimiento del continente americano. La China de la dinastía Ming sin duda era el gigante mundial de la manufactura y la demografía. Poco después de 1500, los mongoles impusieron su dominio imperial en la fragmentada India, al tiempo que los safavíes iban en ascenso en Irán, los turcos otomanos reclamaban a la fuerza la herencia del Imperio romano de Oriente, en tanto que los Habsburgo españoles ya se perfilaban como los fundadores del Imperio católico en Occidente. Para casi todos, la terrible Edad Media llegaba a su fin. Los extensos imperios aseguraban el renovado orden y la prosperidad, fortalecidos por una gama de innovaciones importantes: técnicas agrarias y artesanales más eficientes, un sistema tributario burocrático, religiones conservadoras oficiales y, no menos importante, el nuevo armamento. Rusia se encontraba muy distante de este panorama lo cual, empero, comprobó ser una ventaja en cierto sentido. El joven Imperio de los zares estaba protegido de sus rivales más poderosos al oeste y al sur, los germanos y turcos, por su distancia geográfica. Entre tanto, las armas de fuego revirtieron el desequilibrio permanente ente las hordas nómadas y las sedentarias sociedades agrícolas. Proteger de los tártaros a los campesinos eslavos que habitaban las inmensas y fértiles tierras de las estepas le brindó a la Rusia del siglo XVI un incremento importante de mano de obra y tributos. Desde esta perspectiva, la expansión rusa sólo podía compararse con la de España. Los cosacos, soldados armados que protegían las fronteras seguidos por tropas regulares, atravesaban las estepas en dirección opuesta a los antiguos invasores nómadas. Pronto, Rusia tenía ya frontera con China. No resulta sorprendente que, en el siglo XVI, Rusia se convirtiera en un 1 Tomado del libro Wallerstein. Immanuel y otros. (2015). ¿Tiene futuro el capitalismo? México: Siglo XXI editores. Imperio, al igual que los imperios bélicos de su generación; lo que sí resulta sorprendente es que, en 1900, Rusia aún seguiría siendo una gran potencia en expansión. A fin de cuentas, ni China ni Irán, ni siquiera Turquía o España habían logrado conservar su condición privilegiada para ese entonces. La razón de este desmembramiento del resto obviamente se relacionaba con lo que ocurrió en LA REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE DE 1917 CERRÓ LA PEQUEÑA POSIBILIDAD DE QUE RUSIA SE CONVIRTIERA EN UNA DEMOCRACIA LIBERAL. TAMBIÉN CERRÓ LA AÚN MAYOR POSIBILIDAD DE QUE, EN ESE MOMENTO, RUSIA ADOPTARA EL FASCISMO Occidente durante los siglos previos. La impresionante lucha de España por la restauración del catolicismo del Imperio romano de Occidente se enfrentaba a la residencia colectiva de reinos menores, principiados, cantones de independientes y ligas mercantiles en el noroeste de Europa. Si la monarquía de los Habsburgo hubiera aplastado esta resistencia, la Reforma protestante habría pasado a la historia como una herejía más, y los príncipes y mercaderes enemigos de los Habsburgo serían considerados sediciosos señores feudales y piratas. Pero el curso real de los acontecimientos le permitió a la alianza capitalista de los estados protestantes y las redes de comerciantes cosmopolitas alcanzar un impase perfectamente armonioso. Fue este impasse militar e ideológico, más que el protestantismo en sí, lo que aseguró la sobrevivencia de los primeros estados capitalistas como los Países Bajos de Inglaterra. Pedro el Grande lanzó una reforma absolutista en Rusia apenas un par de generaciones después del surgimiento del capitalismo en Occidente. En increíble zar Pedro quien, bajo un disfraz, trabajó como aprendiz de carpintero en los astilleros de Ámsterdam y probablemente conoció a Isaac Newton en Londres, estaba decidido a aprender de los mejores. Los Países Bajos fueron siempre el primer y gran amor de Pedro. Para apreciar el poder de este ejemplo hegemónico, cabría observar que la bandera rusa es una bandea holandesa ligeramente modificada, y los canales de Sankt Pietersburg (la grafía original holandesa) representan la ferviente creencia de Pedro de que cualquier capital moderna debe tener canales como los de Ámsterdam. Diversos estadistas contemporáneos intentaron, a imitación de Rusia, llevar a cabo reformas similares: en Portugal, las del marqués de Pombal, las del emperador José en Austria e, incluso, las de Alexander Hamilton en Estados Unidos. El grado de éxito decrecía en relación con la lejanía del centro occidental. India, China e Irán fracasaron rotundamente y cayeron en la dependencia extranjera. La orgullosamente libertaria y aristocrática Polonia-Lituania, alguna vez el país más grande de Europa, desapareció y fue fragmentado. La gloriosa caballería de los azlachta feudales pereció en la nueva época en que las guerras eran ganadas por armas mucho más costosas, ejércitos de pie y artillerías. España fue perdiendo sus posiciones imperiales y cayó en el aislamiento, marginada por los Pirineos. Los 10

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10 octubre · 2017 9 turcos otomanos recuperan fuerzas para realizar sus reformas tanzimat un siglo después de la Rusia de Pedro, pero ya era demasiado tarde para disipar la reputación de Turquía como la “pobre enferma” de Europa. El impresionante Muhammad Ali de Albania, el jefe militar de Egipto que en los decenios de 1810 y 1840 comenzó a construir su propia armada y fun- diciones para producir armas, y fue fundador de la burocracia moderna, se acerca al ejemplo de Pedro el Grande. Mas el modernizado absolutista de Egipto pronto fue detenido por los británicos, decididos a impedir el surgimiento de un poder regional en Medio Oriente, justamente donde proyectaba abrir la ruta de Suez hacia la India. Entre los estados no occidentales, únicamente Japón, durante la Restauración Meiji posterior a 1868, logró convertirse en una fuerza importante en la geopolítica militar e industrial de la época. Esta extraña pareja, la Rusia de Pedro en un siglo y el Japón de Meiji en otro, posiblemente sugiere una clave. Ambas excepciones, tan diferentes, compartían la dualidad ideológica de un enorme orgullo nacional con una profunda inseguridad, provocada · La llegada de Lenin a Rusia (1917), de Konstantín Aksiónov; tomada de https://mundo.sputniknews.com/sociedad/201703131067561707-revoluciones-bolchevismo-rusia/ por humillantes confrontaciones sufridas a manos de las fuerzas occidentales en el pasado reciente. Esta percepción dualista de su lugar atraso generalizado de su país. Los intelectuales se consideraban la fuerza que en el mundo podría representar una condición favorecedora, aunque insuficien- encabezaba una renovación trascendental. Este sentido de elevada misión se tradu- te, porque era única de Japón y Rusia. Los asediados imperios fortalecieron su jo en una avalancha de estrategias subversivas: desde crear una literatura de primer capacidad institucional y financiera para enfrentar su angustiado sentido de atra- orden hasta el activismo voluntario y el lanzamiento de bombas a los opresores. so y vulnerabilidad. Su relativa situación de aislamiento del comercio internacio- Pese a ello, el Imperio lograba mantenerse con grandes dificultades e incluso nal y las presiones militares les permitieron hacerse registró un crecimiento industrial impresionante de los recursos autónomos y el espacio para construir estas capacidades e involucrarse en la carrera armamentista contemporánea. No obstante, los enormes DESDE UN PRINCIPIO, derivado de casi medio siglo de no perder una guerra, un detonante típico de las revoluciones. Pero el momento crítico —al igual que en otras muchas revo- costos de la modernización imperial recaían principalmente en los campesinos, quienes debían aportar ESTOS REVOLUCIONARIOS MARXISTAS luciones— llegó con las vergonzosas derrotas militares, con su alto costo económico y moral, en 1905 y a sus estados más impuestos, mano de obra para pro- 1917. Los soldados se rebelaron contra sus coman- yectos del gobierno y reclutas para su ejército. No bastaba con coaccionar a los campesinos. Los refor- ANTICAPITALISTAS Y ANTIMPERIALISTAS dantes y la policía se desintegró. El colapso de la coerción estatal liberó el largamente reprimido espectro madores absolutistas también tenían que disciplinar, reeducar, compensar e inspirar a sus propias elites integrándolas en masa al servicio del Estado como SE PREPARARON PARA ARRANCARLES LAS de la rebelión: furiosas revueltas campesinas en las zonas rurales, obreros militantes ahora armados en las grandes urbes e intelectuales entusiasmados que oficiales del ejército y burócratas. Este patrón desarrollista se sustentaba en la inten- ARMAS A SUS ENEMIGOS: creaban diversos partidos políticos y movimientos nacionalistas que pronto se convirtieron en gobier- siva centralización de la coacción y la expansión territorial que aportaba nuevos recursos, poblaciones subyugadas y glorias imperiales. La teoría común de UNA ORGANIZACIÓN MILITAR GERMANA, nos independientes en las provincias étnicas no rusas. No sorprende que los bolcheviques tomaran el poder en medio de la debacle del orden político. Lo las economías neoclásicas afirma que el constitucionalismo anglosajón y la empresa privada con derechos garantizados abrieron el camino hacia la moder- PLANEACIÓN INDUSTRIAL DEL ESTADO que resulta verdaderamente sorprendente es que continuaran en el poder años más tarde. ¿Cómo lo lograron? Antes de 1917, los bolcheviques represen- nidad. Pero obviamente había otra manera de permanecer en la carrera entre los principales estados Y LÍNEAS DE PRODUCCIÓN taban una pequeña corriente de intelectuales insurrectos. A raíz de las condiciones de ilegalidad y per- contemporáneos. La estrategia coercitiva compensaba la relativa escasez de recursos capitalistas al convertir al propio Estado en su principal empresario y ESTILO HENRY FORD secución, se generó entre ellos una estricta disciplina interna, espíritu de conspiración y vigilancia frente a la presencia permanente de espías de la policía. A promover por decreto la industria y las instituciones diferencia de sus homólogos chinos, los bolcheviques modernas. No sorprende, pues, que los modernizadores japoneses y rusos que no eran una guerrilla y prácticamente carecían de presencia fuera de las grandes buscaban emular las ventajas occidentales prefirieran los ejemplos germanos. urbes. A esto se debía su visión prejuiciada de los campesinos, a quienes conside- Desde la época de Pedro y Catalina la Grande, el Imperio ruso había importado raban una masa de gente sin educación a la que había que llevar un mejor futu- decenas de aristócratas y artesanos alemanes subempleados para impulsar el des- ro. Y, desde luego, la casi religiosa devoción de los bolcheviques a la causa siguió arrollo. Se trataba de una plataforma geopolítica de la que los bolcheviques de la escatológica visión de Karl Marx. No obstante, el marxismo tenía un lado pode- apropiaron en 1917. rosamente científico, lo cual los convertía en una especie peculiar y racionalista de visionarios ideológicos enamorados de la ciencia y la industria modernas. SOCIALISMO FORTIFICADO Desde un principio, estos revolucionarios marxistas anticapitalistas y antimpe- rialistas se prepararon para arrancarles las armas a sus enemigos: una organiza- Nadie en 1917 consideró que la Revolución rusa fuera un acontecimiento inespe- ción militar germana, planeación industrial del Estado y líneas de producción esti- rado. De tiempo atrás, la nobleza rusa había padecido el espectro de los levanta- lo Henry Ford. mientos de los siervos, decididos a vengarse de sus condiciones de virtual esclavi- Desde el inicio, el partido bolchevique en el poder creó su propia policía secre- tud. Desde los levantamientos europeos de 1848, ya se esperaba una revolución ta, la infame Cheka, que absorbió a decenas de terroristas revolucionarios, garan- moderna. La represión de las huelgas de trabajadores industriales por los ejérci- tizando el monopolio político interno del incipiente Estado. A continuación, el tos cosacos alentaron este temor/esperanza. No menos significativo fue el creci- Partido creo su propio Ejército Rojo. La creación de un ejército en medio de la miento de la famosa inteliguentsia modernista, la clase media de especialistas educados que se sentían asfixiados por la antigua burocracia aristocrática y el 11

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octubre · 2017 11 sociedad moderna mucho más amplia. En una escala totalmente diferente, el efecto era similar a la occi- dentalización que emprendiera Pedro el Grande en el siglo XVIII —tan celebrada en novelas y películas soviéticas. El absolutismo de Pedro logró éxito en su propia época al multiplicar las filas de la nobleza y dotar a la nueva elite con amplias oportunidades de servicio, confianza ideológica y un estilo de vida occi- dental. En la era soviética, los hijos de campesinos, tanto rusos como de grupos étnicos no rusos, podían aprender a operar maquinaria moderna, mudarse a departamentos construidos por el Estado con agua corriente y electricidad, adquirir nuevos relojes y radios de fabricación soviética, comer en los comedo- res del centro de trabajo perros calientes elaborados industrialmente, chícharos en lata, ensalada con mayonesa y helado —originalmente una importa- ción de Estados Unidos que pronto se convirtió en algo propio y muy estimado. La industrialización diri- gida por el Estado creaba una economía permanen- · Cartel celebrando la Revolución Rusa de 1917; tomado de https://mundo.sputniknews.com/rusia/201707031070451302-rusia-radicalismo-historia-golpe/ temente sobrecalentada, de escasez constante, incluyendo la falta de mano de obra calificada. En efecto, la Unión Soviética se convirtió en una fábrica gigan- tesca y, por consiguiente, debía volverse también una 10 enorme ciudad-compañía, donde el Estado era el guerra civil y la intervención militar extranjera logró más que salvaguardar el único empleador que brindaba bienestar social de la cuna a la tumba. Estado bolchevique; esencialmente se convirtió en el Estado bolchevique. El fogo- A la cabeza de las transformaciones se encontraban los cuadros del partido, so y disciplinado partido de las armas también comprobó ser muy adaptable para elegidos de entre listas especiales denominadas nomenklatura. Con el tiempo, organizar todo tipo de apoyo y estímulo moral: lograron echar a andar las indus- esta palabra se convertiría en un término peyorativo para los apáticos burócra- trias destruidas, requisaron comida a los campesinos pero también, con el impul- tas. No obstante, las primeras generaciones constaban de comisarios jóvenes so propio de intelectuales ilustrados, abrieron museos, teatros, cursos de alfabeti- endurecidos por las batallas y gerentes al vapor imbuidos de un carisma revolu- zación y universidades. cionario y un espíritu de “todo es posible”. Consideraban que la increíble fortu- Un aspecto medular para la construcción del Estado bolchevique, sin embar- na histórica —y el genio de Lenin— los había impulsado a la vanguardia del pro- go, no tenía antecedentes en un imperio políglota: greso de la humanidad. Perder su poder político las repúblicas nacionalistas que constituyeron la Unión Soviética. La guerra civil, en la que había tantos bandos, se ganó al forjar alianzas políticas y mili- EN LA ERA SOVIÉTICA, LOS HIJOS DE incluso temporalmente, por ejemplo con una democracia electoral, era tanto como traicionar la marcha de la historia. Muchos comentaristas e historiadores tares a través de las fronteras de nacionalidad, raza y religión. En un episodio crítico ocurrido en 1919, el contrarrevolucionario Ejército Blanco del general CAMPESINOS, TANTO RUSOS COMO DE consideraban imposible reconciliar sobre bases morales las atrocidades revolucionarias de los bolcheviques y su entusiasmo ilustrado. Ambos aspectos Anton Denikin fue derrotado por la retaguardia por soldados musulmanes chechenos, quienes se habían GRUPOS ÉTNICOS NO RUSOS, PODÍAN del comunismo son hechos incontrovertibles; y es esa contradicción lo que resulta una ilusión ideológica. aliado con los bolcheviques, convencidos de que el marxismo era una forma de yihad. Tal vez los rebeldes musulmanes del Cáucaso podrían parecer políti- APRENDER A OPERAR MAQUINARIA MODERNA, La Revolución rusa impuso a una capa bastante delgada de intelectuales radicales en un país enorme, predominantemente de campesinos. Estos activistas camente ingenuos, pero los bolcheviques estaban seriamente comprometidos con el desarrollo de la periferia no rusa, aunque en sus propios términos. La MUDARSE A DEPARTAMENTOS CONSTRUIDOS del cambio trascendental creían ardientemente en la electricidad y el progreso universal, pero también confiaban en las codiciadas pistolas y en el visionario policía nacional leninista institucionalizó las repúblicas nacionales, en las que los cuadros nativos tendrí- POR EL ESTADO CON AGUA CORRIENTE Y y victorioso partido, lo cual habían aprendido en la reciente guerra civil. En síntesis, los revolucionarios an la preferencia de la promoción y los recursos necesarios para construir las instituciones de las culturas étnicas modernas: las mismas escuelas y universida- ELECTRICIDAD, ADQUIRIR NUEVOS RELOJES Y rusos ganaron sus batallas al convertirse en una burocracia carismática, sin precedentes. Estos desarrollistas militantes fusionaron las instituciones ide- des, museos, estudios cinematográficos, ópera y ballet, aunque específicamente dirigidos a los nacionales no rusos. RADIOS DE FABRICACIÓN SOVIÉTICA ológicas, políticas, militares y economías del siglo XX en una sola estructura dictatorial. Su punto culminante equivalía a un elevado pedestal. La victoria bolchevique en la guerra civil no puede La personalidad de Stalin era quizá tan retorcida reducirse a la creación de un orden de Estado a par- como su sorprendente trayectoria, similar a la de un tir del caos, aunque esto fue en sí un logro sobresaliente. Más bien la lección fue cristiano de las catacumbas devenido gran inquisidor y, posteriormente, papa la formación de estructuras de control amplias, que dirigían la energía emocional renacentista. Pese a ello, la personalidad no explica los cultos al líder y las purgas de los millones tocados por la revolución. Estas masas de hombres y mujeres jóve- en muchas situaciones en las que Stalin no podía ser el culpable directo, como fue nes de pronto veían ampliarse considerablemente sus horizontes de vida gracias el caso de la Yugoslavia de Tito, la China maoísta y Cuba. Consideremos también, a la educación técnica y las promociones disponibles en las nuevas instituciones para el caso, la campaña glasnost de Gorbachov que, entre 1985 y 1989 le costó soviéticas. Las oportunidades de movilidad social crecieron de manera exponen- el trabajo y, en muchos casos, la vida a casi dos tercios de la nomenklatura de la cial cuando se inició la frenética construcción masiva de nuevas industrias y ciu- época de Brezhnev. Desde la perspectiva de las víctimas burocráticas, la democra- dades a principios del decenio de 1930. Pese a la brutal austeridad cotidiana, el tización dictada desde Moscú significaba otra purga atroz. Darse cuenta de ello, terror político y la inhumana carga de trabajo, la industrialización y la segunda como veremos, explica en gran medida la desesperada defensiva y las reacciones guerra mundial también propiciaron una base masiva de votantes integrada por destructivas de la nomenklatura soviética que provocarían la ruina del Estado des- patrióticos ciudadanos soviéticos, quienes ahora tenían asegurada una nueva pués de 1989. Todos los grandes líderes/villanos comunistas desataban periódica- identidad y estilo de vida, generados por un gigantesco Estado modernista. La mente campañas de denuncia política debido a que no disponían de mecanismos demolición de las antiguas comunidades, iglesias y familias patriarcales extendi- das liberó a millones de jóvenes, hombres y mujeres, quienes se integraron a una 12

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12 octubre · 2017 11 EL SURGIMIENTO DE LOS ESTADOS de control menos burdos. Al suprimir la organización no oficial y la información, el líder supremo permanecía esencialmente ciego a lo que ocurría frente a COMUNISTAS EN EL SIGLO XX FUE UN Era lo que era: un enorme Estado centralizado con una ideología inusual y una formidable posición militar y geopolítica lograda como resultado de su sus narices, siempre sospechando que sus órdenes no se cumplían cabalmente. Esta horrenda característica de los regímenes LOGRO NOTORIO DE LAS FUERZAS DE extraordinaria industrialización. La herencia geopolítica del Imperio ruso, el único fuerte en la zona semiperiférica del mundo, hizo posible la sobrevivencia del leninistas no tenía relación directa con la cultura rusa, la cultura china ni con cultura nacional alguna. IZQUIERDA. PERO, DADAS LAS TERRIBLES Estado. La misma herencia estructural también sugería la estrategia coercitiva encabezada por el Estado Ciertamente habría horrorizado a Karl Marx, inclu- para la industrialización, basada en desposeer a los so al propio Lenin. El problema, empero, estaba arraigado en los orígenes geopolíticos de los esta- GUERRAS A TRAVÉS DE LAS CUALES LOS campesinos y en construir a toda costa una extraordinaria fuerza militar. dos comunistas —y, cabría agregar, en sus emuladores no marxistas en todo el tercer mundo. Estos estados revolucionarios nacieron a base de confron- INSURGENTES COMUNISTAS Y DE LIBERACIÓN La URSS era esencialmente moderna y conscientemente modernista. Adoptó con éxito las avanzadas técnicas de poder de su época: un ejército meca- taciones mortales y grandes líderes surgieron en su cúpula porque las extraordinarias movilizaciones NACIONAL LLEGARON AL PODER, nizado, industria con líneas de ensamble, grandes ciudades bien planificadas, educación masiva y nacionales exigían comandantes supremos milita- bienestar social, consumo masivo estandarizado, res, políticos y económicos. Su genio, entonces, parecía validado por sus grandes e improbables vic- SUS REGÍMENES FUERON OPRESIVOS incluyendo deportes y entretenimiento. Tras la década futurista de 1920, los bolcheviques también torias. Napoleón Bonaparte sirvió de verdadero pro- reciclarían como nueva cultura de masas la música totipo histórico de todos los emperadores revolu- clásica, el ballet y la literatura heredada de los inte- cionarios del siglo XX. lectuales del Imperio. En realidad, el gobierno esta- Las revoluciones que captaban a estados, incluso linista terminó siendo imperial en muchos aspectos. tan grandes como Rusia, inmediatamente propiciaban rivalidades entre ellos. No obstante, la capacidad de la URSS de integrar sus numerosas nacionalidades De ahí surge la secuencia moderna típica de revoluciones exitosas seguidas de durante casi tres generaciones es sin duda progresista y modernista. Los sovié- guerra externa. Las transformaciones revolucionarias generaron confrontacio- ticos fueron pioneros de la acción afirmativa y posteriormente comprobaron, a través del desarrollo y la inclusión amplia que sus intenciones eran serias. En aquel momento, muchos observadores, tanto en favor como en contra del sistema, estaban de acuerdo en que estos logros modernistas basados en la planeación económica y la abolición de la propie- dad privada significaban, a fin de cuentas, un socialis- mo. Las principales características soviéticas fueron emuladas o reinventadas por una gran variedad de gobiernos desarrollistas y nacionalistas, porque esta concentración modernista de poderes de Estado resultaba extraordinariamente exitosa durante el siglo XX. Varios antiguos imperios esperaban redimir sus humillaciones históricas y reclamar una mejor y más sólida posición en el mundo: los gobiernos comu- nistas de China, Yugoslavia y Vietnam, aunque tam- bién la Turquía nacionalista y, más tarde, Irán, con su peculiar ideología antisistémica del nacionalismo islá- mico. Incluso la pequeña y desafiante Cuba y, en el lado opuesto de la línea divisora de la guerra fría, el Estado peculiarmente organizado de Israel, se suman a la variedad de nacionalismos insurgentes que adop- taron las características del “socialismo fortificado”. Todos estos estados enfrentaban una geopolítica hostil. Tras el periodo inicial de romanticismo revolu- cionario, las realidades estructurales del sistema mun- dial los enfrentaron a las duras elecciones políticas: espontaneidad frente a disciplina, idealistas frente a ejecutores, que inspiraban a las masas o coacciona- ban a los campesinos, pureza ideológica amenazada por el peligroso aislamiento o las incómodas alianzas · Karl Marx en mural de Diego Rivera en el Palacio Nacional de México internacionales. Si los comunistas querían tener un papel importante en el escenario mundial, la res- puesta debía ser la Realpolitik oportunista. Pese a las nes militares con otros estados que, o bien trataban de conservar el status quo proclamas ideológicas, los gobiernos comunistas nunca pudieron zafarse total- conservador o, como en el caso del Tercer Reich, intentaban rehacer el mundo mente del sistema capitalista mundial. El conflicto es uno de los vínculos más fuer- a través de una guerra de conquistas y exterminio. El surgimiento de los esta- tes de las redes sociales, ya sea a nivel de grupos pequeños o entre estados. Los dos comunistas en el siglo XX fue un logro notorio de las fuerzas de izquierda. principales estados capitalistas continuaron siendo la preocupación más impor- Pero, dadas las terribles guerras a través de las cuales los insurgentes comunis- tante y el punto de referencia para Moscú, Alemania, antes de 1945, y Estados tas y de liberación nacional llegaron al poder, sus regímenes fueron opresivos y Unidos a partir de entonces representaron la principal amenaza política que dic- con tendencia a la institucionalidad desde sus inicios. Estos revolucionarios del taba las prioridades de la industria y la ciencia soviéticas. No obstante, occidente siglo XX no tenían otro recurso si querían defender y consolidar sus conquistas también continúo siendo la fuente vital para comprar maquinaria avanzada y antisistémicas. Y si es necesario encontrar un gran argumento racional para fre- bienes de prestigio con los ingresos obtenidos principalmente de las exportacio- nar el militarismo, es éste. nes de materias primas. Las antes interminables discusiones sobre cuán genuina- ¿Era la Unión Soviética “realmente” socialista o más bien totalitaria? Estas abs- mente no capitalistas eran los estados comunistas concluyeron cuando, a la larga, tracciones extremadamente ideológicas no resultan útiles para explicar la realidad. volvieron al capitalismo.

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octubre · 2017 13 Paula Carrizosa Una fecha anotada en la agenda. Era 19 de septiembre, un día clave en el tema de la protección civil pues se conmemoraban 32 años del sismo de 8.1 grados que, en 1985, estremeció principalmente a la capital del país. Todos se decían listos, confiados, y quizá sí lo estaban. UNA CASA INHABITABLE LLENA DE RECUERDOS, ESO DEJÓ EL SISMO EN ATENCINGO Doña Luisa Arcos García tenía 34 años de habitar su casa ubicada en la calle 17 de febrero núme- Ese día, después del mediodía, a las 13 horas con 14 minutos, se ponía a prueba lo aprendido: ocu- ro 15, en la junta auxiliar de Atencingo, Chietla. Cuando dice en el cuarto “de los niños” se refiere rría un sismo de 7.1 grados que sacudía a Puebla, ciudad de por sí sísmica. a sus hijos, hombres y mujeres adultos que pasaron su infancia en aquella casa de dos pisos ubi- En el Centro Histórico de la ciudad todo ocurría en calma. De repente, un trepidante movi- cada en la parte trasera del ingenio azucarero. miento sacudió los edificios, las lámparas, los árboles, las casonas y los inmuebles antiguos retum- Aquí en la ciudad de Puebla, tras el terremoto de 7.1 grados del pasado martes 19 de sep- baron: en algunos enseguida se hicieron fisuras, otros se llenaron de polvo y otros más, los menos tiembre doña Luisa y su esposo Julio Benítez se enteraron que su casa tenía aparentes daños. afortunados, tuvieron derrumbes: desde yeserías hasta cornisas completas. Una llamada telefónica y unas imágenes enviadas por WhatsApp los alertaron sobre el estado Mientras sucedía, en esos segundos que parecieron ser largos, algunos corrían, otros se que- de la construcción que fue hecha a base de esfuerzo, dedicación y trabajo: ella como enfermera del daban estáticos y temerosos, unos más se abrazaron y juntaron instintivamente, y los menos se hin- Instituto Mexicano del Seguro Social y él como profesor de una escuela vocacional del Instituto caron a rezar. Politécnico Nacional. Tras el movimiento telúrico todo fue confusión: hubo quienes corrieron a las escuelas para buscar a sus hijos, quienes 19 de septiembre: Sin dudarlo, un día después del sismo y a temprana hora se desplazaron hacia Atencingo para constatar que las imágenes dejaban ver apresuraron su paso hacia su coche estacionado en la vía pública y los que saturaron, enseguida, el transporte público que una fecha marcada apenas lo que había significado este tremor: al abrir la puerta se percataron del estado real que paredes, escaleras y techos presentaban iba de norte a sur, y de oriente a poniente. Los teléfonos inteligentes no fueron el lugar cómodo y seguro. Pese a ser sofisticados se quedaron inútiles frente a la que es su principal utilidad: comunicar. Lo que sí, en Puebla por el terremoto con peligrosas fracturas, a la par de derrumbamientos que de haber estado presentes, hubieran puesto en peligro su vida. La acción siguiente, tras la sorpresa, la tristeza y la impotencia por ver su vivienda, fue re- es que sirvieron de herramientas documentales: por su cámara se quedaron los videos y las fotografías de aquel instante. y los daños que dejó cuperar algunas de sus propiedades: lo mismo papeles importantes que objetos personales de la familia, todo ello entre el temor causado por “¿Puedes decirme tu hora?”, dijo una el bamboleo de los pisos y paredes. mujer a otra, mientras se apretaba las El día siguiente al terremoto pasó rápido: manos y contenía su nerviosismo. Se dete- entre cargar y resguardar algunas cosas, las nía un poco ante el paso irracional de los más valiosas, a la par de reportar lo sucedido a automovilistas que pretendían moverse las autoridades de la junta auxiliar, y ver cómo más allá de la velocidad permitida. La otros vecinos hacían la misma dinámica. mujer se detuvo pero enseguida retomó su Bajo el caluroso sol que en diciembre se marcha: iba hacia el Aparicio, una de las ensombrece a causa de la caída del tizne pro- escuelas afectadas cuyos alumnos vieron vocado por la quema del azúcar que es cose- de cerca el derrumbe de una de las torres chada en esta región de la Mixteca, la familia del templo dedicado a San Francisco. no descansó sino hasta la noche, cuando el Quien caminaba por el Centro Histórico sueño fue difícil de conciliar. tuvo estas y otras perspectivas: el Museo Ahora, doña Luisa y don Jaime esperan Casa de Alfeñique, el primer museo en con ansia que las autoridades den aviso de Puebla abierto en 1932 del que se des- algún tipo de ayuda para recuperar su hogar. prendieron elementos de su yesería blanca Mientras, sentados en una banca ubicada al que imita este dulce poblano; la frente de su casa, ven cómo su vivienda de Preparatoria Lázaro Cárdenas del Río de la años está inhabitable y a la vez llena de los BUAP de la cual salían sus estudiantes inundando la calle; los daños en los portales del zócalo; las recuerdos que juntos, al lado de sus hijos, fraguaron a lo largo de más de tres décadas. fracturas de la iglesia del Carmen, las cornisas y ladrillos sueltos en las calles en la 12, la 14 y tam- bién la 18 Poniente. ATLIXCO: EL POLVO LEVANTADO POR LOS BRIGADISTAS, EL CAMINO HACIA EL APOYO Aún sin teléfonos se empezaban a comunicar los demás daños: en plazas comerciales como Angelópolis y Dorada, en bardas dañadas sobre la 3 Norte y caídas en el Mercado Hidalgo. Además del destrozo, la mañana siguiente al día del temblor las calles del municipio de Atlixco Una tragedia ocurría en el Instituto Normal del Estado, ubicado sobre la 11 Sur entre la 11 y amanecieron repletas de personas. Sin ser fin de semana o día de fiesta, sin que fuera el tradicio- 13 Poniente. Ahí, por la caída de una cornisa de esta arquitectura porfiriana de inicios del siglo XX nal Huey Atlixcáyotl o la semana santa que saca a la calle a sus engrillados, las angostas vías rebo- habían sucedido las dos primeras muertes: una mujer adulta y una niña. saban de propios y extraños. Eran jóvenes que desde la tarde anterior, a cuatro, cinco o seis horas A ellas, en el triste recuento se sumaba la de un indigente que, en la esquina de la 12 Poniente del temblor ocurrido a las 13 horas con 14 minutos del martes 19 de septiembre, iban visiblemen- y 3 Norte, murió de manera instantánea debido a la caída de una antigua barda. te sudorosos, semi organizados, con jeans de marca y gafas oscuras. Luego, ya a más de una semana de lo ocurrido existe un reporte oficial que pese a serlo no es Unos seguían a otros. Los primeros a su vez seguían a uno de ellos que levantaba la mano y estático. En él, se indica que el número de fallecidos es de 45 personas, incluidas las 11 personas les daba instrucciones. “Ayer me tocó chambear con uno de la Ibero —la Universidad acaecidas en Atzala por el derrumbe del templo en el cual se encontraban. Iberoamericana—, un chavo de aquí y dos albañiles”, le decía un chico a otro contándole a mane- Asimismo, el número de viviendas dañadas por el sismo a nivel estatal asciende ya a 22 mil, ra de anécdota. Reunidos, con las botas sucias, se disponían a levantar el polvo y las piedras deja- detectadas principalmente en los 112 municipios con declaratoria de emergencia. En el rubro edu- das por el sismo. Ellos, curiosamente, comenzarían un ejercicio que luego se repetiría, casi de mane- cativo, la cifra contempla a 3 mil 300 instituciones educativas con estragos; de las cuales, 300 se ra circular, cuando las autoridades comenzaron con el derrumbamiento de las casonas antiguas encuentran colapsadas. dañadas por el movimiento telúrico. En el caso de los templos, parte de los bienes patrimoniales históricos, culturales y artísticos de Entre las polvaredas había algo claro: el ánimo de colaborar de manera desinteresada, un Puebla se contabilizan más de 250: 100 de ellos ubicados en la zona metropolitana que incluye a ánimo que se volcaría también a la siguiente exigencia: el recaudamiento de víveres —utensilios Cholula, Atlixco y ciudad capital, y el resto edificados en la Sierra Mixteca de la entidad. de limpieza, alimentos enlatados, casas de campaña, colchonetas, cobijas, objetos de uso desecha- Actualmente la delegación en Puebla del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) bles, miles de frutos y comida preparada—, que serían llevados a los damnificados. trabaja en el censo de los inmuebles que se atenderán y que formarán parte de la bolsa de dos mil Sería precisamente ahí, en Atlixco y su junta auxiliar Metepec, donde iniciarían unas caravanas millones de pesos para su recuperación. inusuales: aquellas integradas por cientos, miles de automovilistas, que se repartían y se bifurcaban Incluso, la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, señaló que los daños al patri- en los caminos serranos de la Mixteca: Izúcar de Matamoros, Atzala, Chiautla de Tapia, Pilcaya, monio se extienden a 11 entidades del país. Esto, dijo la funcionaria, constituye un reto: reconstruir Piaxtla, Tehuitzingo... lo mismo que hacia las faldas del volcán Popocatépetl: Tochimilco, Huejot- la infraestructura y restaurar el patrimonio. “Es un desafío que por su alcance, dimensión, extensión zingo, Huaquechula, las Cholulas y de vuelta a Puebla. y costo, nos llama a tomarnos de la mano y sumarnos al esfuerzo conjunto de mantener de pie ese patrimonio cultural, alma y corazón de nuestras comunidades”, dijo en la ciudad de México. elmensagem@hotmail.com

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14 Homo sum octubre · 2017 Sergio Cortés Sánchez Politización de la tragedia D os sismos intensos afectaron a cientos de miles de familias de ocho entidades de la República el pasado mes de septiembre. Además del dolor por la pérdida de familiares, el trauma de los afectados y la existencia de miles de damnificados, hay destrucción de patrimonio (privado y público) e infraestructura edificados durante decenios. Reparar la pérdida material no será rápida y no hay atisbo de solución coherente y creíble en las declaraciones del Ejecutivo federal. La solidaridad ciudadana con los afectados fue inmediata e incondicional, al igual que la condena a las autoridades municipales, estatales y federales por su pasividad e ineficiencia: el “mal humor” de los mexicanos se expresó contra funcionarios púbicos, políticos profesionales y partidos políticos; el dolor por la tragedia se amalgamó a las pérdidas de poder adquisitivo, de calidad de vida, de seguridad pública y de soberanía nacional y en pocos días, un millón 836 mil 74 mexicanos exigieron que 7 mil millones de pesos presupuestados a los partidos políticos en 2018 se canalizarán a los damnificados del sismo (Alfredo Aguirre promotor, change.org) El artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que los partidos políticos son entidades de interés público y que los recursos procedentes del erario para su funcionamiento deberán prevalecer sobre los privados. Además del tiempo en radio y televisión a los que los partidos acceden a través del órgano electoral, gozan de una partida presupuestal equivalente a un salario mínimo por cada uno de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral, este monto se destinará a sus actividades ordinarias (65 por ciento); para promoción del voto (33 por ciento), y a las actividades de educación, capacitación, investigaciones socioeconómicas y políticas e editoriales (dos por ciento). Aparte son los presupuestos del Sistema Nacional de Electores, del Instituto Nacional Electoral y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Del fondo destinado a partidos políticos, 30 por ciento se reparte equitativamente por partido y 70 por ciento en función de los votos obtenidos en el último proceso federal. Modificar el destino de los recursos públicos destinado a los partidos políticos requiere modificar la Constitución, en particular el carácter público del ente, la equidad para que los partidos realicen sus actividades, la participación mayoritaria del financiamiento privado, la transparencia en el manejo de los recursos, los topes de campaña y el acceso de los candidatos y partidos a los medios de comunicación masivos. Aun con las restricciones actuales al financiamiento privado de las campañas electorales, el crimen organizado es un activo patrocinador de las mismas, al igual que los proveedores del Ejecutivo federal y estatal y los poderes fácticos, lo que hace más inequitativa la contienda electoral. Los recursos que el año entrante tendrán los partidos políticos y sus candidatos para promover el voto será de 2 mil 300 millones de pesos, el gasto ordinario del Instituto Nacional Electoral será de 9 mil 931 millones de pesos y el gasto para preparar las elecciones será de 8 mil 600 millones de pesos. Valdría la pena revisar y transparentar los gastos de los órganos electorales y del Sistema Nacional Electoral. Los partidos son entes desprestigiados: la percepción generalizada es que solo defienden intereses faccionales y no de la sociedad que dicen representar. La corrupción y traición son concomitantes de quienes profesionalmente se dedican a estas actividades. Por lo general las valoraciones negativas de los partidos superan a las positivas y si acaso tres de cada 10 ciudadanos dicen estar representados o identificados con un partido político. Algunos partidos se manejan como patrimonio familiar, las presidencias se heredan, los gastos se simulan y el refrendo del tres por ciento se sostiene con alianzas o coaliciones; otros manipulan programas sociales, se financian con gasto público programable no electoral, coaccionan y compran el sufragio y se subordinan a los poderes fácticos, a quienes enajenan el patrimonio nacional. Privatizar el financiamiento a los partidos es privilegiar al gran capital, a aquellos que pueden sostener campañas mediáticas para posesionar su oferta en 88.2 millones de electores en 100 días y, de paso, descalificar otras opciones electorales a través de una campaña negra. Al Ejecutivo federal lo desaprueba 80 por ciento de la población y la calificación a su gestión es reprobatoria desde hace tres años; igual situación se registra en los Ejecutivos estatales y municipales. Dicha situación está concatenada al deterioro de la situación económica de la mayoría de las familias, al lento crecimiento del empleo y de las actividades económicas, al aumento de los precios de la canasta básica y al crecimiento de la deuda pública. El sismo del 7 de septiembre afectó a cientos de miles de familias de dos entidades donde la pobreza se instaló desde hace varias centurias: Oaxaca y Chiapas, estados donde el crecimiento de la economía no sólo es lento, sino negativo desde hace 10 años (José Blanco, “Las vergüenzas”. La Jornada, 26/09/17, p 29), ahí poco se ha hecho para resarcir la pérdida material de la vivienda: los sueños siguen siendo húmedos, a la intemperie. La ineptitud e indiferencia gubernamental ante la magnitud de los sismos generó encono entre quienes ya tienen hartazgo por la corrupción e impunidad que caracteriza a la clase gobernante; gobernadores, secretarios de estado y Ejecutivo federal fueron increpados por igual, los damnificados exigieron apoyos, no palabras: posteriormente algunos centros de acopio fueron liberados y los damnificados tomaron lo que la sociedad civil les había enviado. Ante el reclamo de la ciudadanía expresado en redes sociales, los partidos políticos ofrecieron canalizar parte de los fondos públicos presentes y/o futuros a los damnificados por el sismo, también acopiaron y repartieron víveres e hicieron donativos de fondos propios. No era para menos, el año entrante habrá elecciones federales y también elecciones locales en cuatro entidades afectadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre (Chiapas, Morelos, Puebla, Ciudad de México). La propuesta inicial de Morena de ceder 20 por ciento de los recursos públicos para promoción del voto de 2018 fue rebasada por los otros partidos, incluso hubo quien ofreció ceder 100 por ciento de sus recursos de promoción del voto. Ninguna ayuda está de más; la duda es la efectividad, la probidad y la manipulación de los fondos, si será un caso más con la leyenda: Con los atentos saludos de… Hay un Fondo Nacional para Desastres, hay otro para Patrimonio Cultural, otro más para la ciudad de México; hay los procedentes de los bienes asegurados y los del Banco Mundial, además de las aportaciones de particulares y de empresas morales. Suponiendo que el costo material de la reconstrucción fuera de 38 mil millones de pesos como lo expresara Enrique Peña Nieto (La Jornada, 28/09/17, p 3), los fondos que deberían existir no son de poca cuantía, pero son insuficientes, además queda la duda de la honorabilidad y eficiencia de quién lo aplicará. En 60 años los residentes del centro sur de la República Mexicana hemos tenido seis sismos de riesgos considerables: el de 1957, de 7.1 en escala de magnitud de momento; el de 1973, de Ciudad Serdán, de magnitud 7.3; el de 1985 con epicentro en el Océano Pacífico y el que más muertos y destrozos generó, de magnitud 8.1; el de Tehuacán de 1999, de magnitud 7.1; el de Chiapas del 7/09/17 de magnitud 8.2 y el de poblano-morelense del 19/09/17, de magnitud 7.1. El territorio nacional tiene de sustrato cinco placas tectónicas (Norteamérica, Cocos, Riviera, Caribe y Pacífico) en permanentes movimientos que producen incontables sismos, además la ciudad de México está asentada en lo que fuera un gran lago, lo cual hace inestable las ancestrales construcciones (Luca Ferrari, “Información básica sobre el sismo del día 19/09/17”), con estos antecedentes el reglamento de construcciones en la ciudad capital se modificó a partir de 1985 y sería previsible que construcciones posteriores a esa fecha resistieran los embates telúricos, no ha sido así en muchos casos, por connivencia gubernamental y la voracidad del capital inmobiliario por reducir costos de construcción, acción criminal avalada por distintas gestiones públicas de la ciudad de México. sercorsan@hotmail.com

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octubre · 2017 15 Francisco M. Vélez Pliego Las lecciones as presentes notas tienen el propósito de destacar de los sismosaspectos que, en mi opinión, representan lecciones L que nos han dejado los sismos del 7 y 19 de sep- de septiembre detiembre con un saldo, hasta ahora, de 366 personas las características constructivas de los inmuebles nos percataremos que las mezcla de materiales, adobe-cemento-varilla-tabique-block, obtenidos por los habitantes de muy diversa manera (programas de apoyo tipo piso muertas, siendo el mayor número de ellas las que ocu- firme o envíos de remesas de los migrantes que permi- rrieron en la ciudad de México, las cuales, al momento de redactar esta colaboración, suman 225 personas; en 2017 ten adquirir estos materiales) e introducido en los procesos de mejora de las viviendas sin asesoría técnica, el estado de Morelos, 74; en el estado de agravaron los efectos del sismo sobre Puebla, 45; en el estado de México, 15; en estas construcciones. Guerrero, 6, y en Oaxaca, 1. Pero si bien parte de la explicación del Las reflexiones que pongo a considera- daño encontrado en las viviendas de los ción del lector son el resultado de las hogares pobres puede ser analizada de observaciones de campo que hemos reali- esta manera, con el paso de los días han zado un equipo de colaboradores y un ser- comenzado a documentarse daños pro- vidor en los días posteriores al último ducidos en inmuebles de más reciente sismo en el estado de Puebla y en el que fabricación, en las que de origen el dise- han participado integrantes de ICOMOS ño de los mismos introdujo el cemento, la Puebla, estudiantes de la Benemérita varilla, el tabique, la piedra, entre otros Universidad Autónoma de Puebla y ciuda- materiales, y que además no forman danos que se sumaron a las brigadas de parte de estos asentamientos pobres, tal apoyo durante los primeros días posterio- es el caso de inmuebles pertenecientes a res al sismo a fin de realizar tareas diver- la ciudad de Atlixco y a los fracciona- sas, tales como acopio, organización y dis- mientos de clase media alta que se han tribución de víveres; identificación inicial construido en ese municipio. ¿Qué ocu- de daños; colaboración con los pobladores rrió entonces? Mi hipótesis, que además en la remoción de escombros hasta valora- se puede hacer extensiva a la zona conur- ción de daños sufridos en estructuras y bada de la ciudad de Puebla en su cua- bienes culturales. drante sur-poniente, es que la expansión inmobiliaria de ambas localidades ha En el estado de Puebla el gobierno de la entidad estableció una zona de emer- hecho a un lado las características y aptitud de los suelos donde se han desarrolla- gencia que incluye 112 municipios en donde residen aproximadamente 4 millones do buena parte de los proyectos en los últimos lustros. de habitantes distribuidos en cerca de 3 mil localidades. Por las características del La estrategia seguida por los gobiernos municipales y estatales para favorecer sismo del 19 de septiembre en todos estos municipios y localidades en los que fue la inversión de complejos residenciales que justifiquen la inversión en infraestruc- reportado el fenómeno, protección civil federal y conjuntamente con los gobier- tura (puentes, bulevares, carreteras, ciclovías), adecuando para ello las normas de nos de los estados, a través de sus homólogos, iniciaron la inspección de los inmue- planeación a la lógica de ganancia de los modelos de negocio impulsado por el bles públicos, principalmente centros educativos y de salud, y de algunos inmue- sector inmobiliario ha ignorado las variables demográficas y territoriales que reco- bles privados con daños evidentes a fin de determinar si éstos habían sufrido algún miendan modificar estas formas de ocupación del suelo. daño estructural que pudiese poner en riesgo la integridad física de sus usuarios, A reserva de profundizar y documentar con mucho mayor precisión estas ob- propietarios o ciudadanos que circulan en esas localidades. servaciones, creo yo, que es necesario derivar una serie de lecciones que orienten Esto que en el papel se observa como un plan racional de acción frente a la el proceso de reconstrucción de una manera más adecuada buscando promover emergencia en términos prácticos fue desbordado por la reacción de la sociedad diversos aspectos que son clave, a saber: civil. La respuesta inmediata de grupos de jóvenes, de instituciones académicas, de 1.- En el caso de Puebla, en las zonas rurales empobrecidas el sismo profundi- organismos intermedios como los colegios de profesionistas, consejos ciudadanos, zará las condiciones de desigualdad social y económica prevaleciente, agravada cámaras patronales, entre otros, actuaron realizando procesos de autogestión hoy por la pérdida de miles de viviendas y cuya recuperación debe servir para incluyendo formas de cooperación y ayuda sin que mediara la convocatoria de los inyectar recursos y trabajo en estas comunidades como parte de una estrategia de órganos institucionales correspondientes. contención del agravamiento de las condiciones de vida a la que están sujetos los Para el caso del estado de Puebla, podríamos, para efectos analíticos, agrupar habitantes de las faldas del volcán y de la mixteca poblana. en tres grandes demarcaciones territoriales algunas situaciones que observamos. 2.- En una estrategia de esta naturaleza parece imprescindible la formulación Las localidades que se encuentran en las faldas del volcán, la zona conurbada de de programas de autoconstrucción acompañados con asesoría técnica y con ban- la ciudad de Puebla y la mixteca poblana, más allá de la profusa afluencia de ciu- cos de materiales adecuados al propósito de favorecer el uso de técnicas y proce- dadanos que se volcaron hacia estos territorios me interesa destacar algunas dis- sos constructivos sustentables y adecuados a las condiciones ambientales de los tinciones significativas a nivel de hipótesis para explicarnos los daños que obser- diversos entornos en los que residen las poblaciones. vamos y que deben ser parte de las ponderaciones a realizar en la fase de recons- 3.- Parece imprescindible un amplio ejercicio de planeación participativa que trucción que seguirá al momento de la emergencia. vuelva a colocar los intereses de las comunidades en el centro de las preocupacio- En el caso de la primera y tercera demarcación que contiene localidades con nes relacionadas con los aprovechamientos territoriales y su gestión. densidades de población y construcción de menor en relación con la zona conur- 4.- Es esencial que en la fase de reconstrucción a la que nos enfrentaremos, en bada, son regiones con características migratorias específicas, expulsoras de pobla- el corto plazo se ponga en marcha un amplio programa de supervisión social del ción. En la primera de estas demarcaciones el sismo afectó esencialmente a las que proceso técnico, financiero y territorial que guíe el proceso. se sitúan en la ladera sur y sur-poniente del volcán, es decir a las que corresponden 5.- Mención aparte merece el importante patrimonio cultural que ha sido afec- al estado de Morelos y las que en el caso de Puebla se localizan dentro de un trián- tado con el sismo, no solo en el ámbito de la ciudad de Puebla, sino en el conjun- gulo imaginario cuyos vértices son el cráter del coloso y las ciudades de Izúcar de to de localidades que tienen reportes de daños severos es importante señalar que Matamoros y Atlixco. su recuperación se enfrenta a un doble desafío, el primero el que conduce a poner Buena parte de las localidades situadas en esta demarcación tienen daños en el mismo plano de interés los conjuntos monumentales reconocidos interna- más severos que en otros espacios; por ejemplo, la zona conurbada de la ciu- cionalmente (vgr. los conventos inscritos en la lista del patrimonio de la UNESCO) dad de Puebla. En el triángulo de referencia, además del daño producido a los así como los modestos templos de las localidades que también fueron dañados; en templos y conventos, se produjo una afectación significativa a las viviendas de segundo lugar, asumir que la recuperación de este patrimonio no tiene como pro- esas localidades. pósito la reconstrucción de escenografías turísticas sino elementos de identidad Se ha atribuido, erróneamente creo yo, este daño a la arquitectura en tierra social, económica, cultural y espiritual de los habitantes de las localidades. (adobe) que está presente en buena parte de las construcciones de estos entornos rurales y los daños observados en estos asentamientos. Si revisamos con atención urbavista@hotmail.com

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