Voces en el Fénix Nº 62 - SER DIGNO DE SER - JUNIO 2017

 

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Voces en el Fénix Nº 62 - SER DIGNO DE SER - JUNIO 2017

Popular Pages


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ISSN 1853-8819 La revista del Plan Fénix año 8 número 62 junio 2017 La escuela secundaria argentina nació por la necesidad del Estado de afianzar su condición de nación, en un contexto de demanda por parte de la población inmigrante que veía en aquella la posibilidad de progreso. Queda pendiente la construcción de una educación verdaderamente inclusiva, concebida como un derecho y con objetivos de desarrollo social y humano. Ser digno de ser

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sumario nº62 junio 2017 editorial Crisis y desafío de la educación secundaria Abraham Leonardo Gak Marcelo Krichesky Procesos de escolarización y la ampliación de la obligatoriedad escolar 6 Luz Albergucci La escuela secundaria de todos, con todos y para todos. Análisis desde la investigación y la estadística educativa 14 Graciela Favilli Secundaria y desafío curricular 22 Manuel Jerónimo Becerra La crisis de paradigmas de la escuela secundaria 30 Gabriel Brener, Marcela Martínez, Damián Huergo y Gustavo Galli El bullying tiene quien lo exprima 38 Alfredo Carballeda La irrupción de un sujeto inesperado en las instituciones 46 Claudia Bracchi Democracia, participación y convivencia 52 Gisela Andrade y Débora Schneider Creación y experiencia de las escuelas secundarias universitarias desde una perspectiva no elitista 60 Claudia Cesaroni y Diego Antico Un barrio, una escuela 68 Sandra Elizabeth Jaurena La escuela secundaria, problemas, conquistas y desafíos 76 Lizzie Wanger y Luis Cabeda Secundaria y formación de directivos. 84 Roxana Levinsky Los nuevos sujetos de la escuela secundaria: a la conquista de los signos 94 Graciela Morgade Género y escuela secundaria. Políticas implementadas y desafíos pendientes 102 Miguel Andrés Brenner Educación 2030. Una perspectiva crítica 110 Sergio Balardini “Compu, papel y tijera” 116 Alejandro Vagnenkos Encuentros a oscuras 122 Néstor Abramovich Una escuela privada que hace educación pública 130

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Autoridades de la Facultad de Ciencias Económicas Decano César Humberto Albornoz Vicedecano José Luis Franza Secretario General Gustavo Montanini Secretario Académico Pablo Rota Secretaria de Hacienda y Administración Carolina Alessandro Secretario de Investigación Adrián Ramos Secretario de Bienestar Estudiantil Marcelo Conti Secretario de Graduados Rubén Arena Secretario de Posgrado y Relaciones Institucionales Catalino Nuñez Secretario de Transferencia de Gestión Tecnológica Omar Quiroga Secretario de Relaciones Académicas Internacionales Humberto Luis Pérez Van Morlegan Secretaria de Doctorado y Posdoctorado Maria Teresa Casparri ISSN 1853-8819 Voces en el Fénix es una publicación del Plan Fénix ISSN 1853-8819 Registro de la propiedad intelectual en trámite. La revista deL PLan Fénix año 8 número 62 junio 2017 La escueLa secundaria argentina nació por La necesidad deL estado de afianzar su condición de nación, en un contexto de demanda por parte de La pobLación inmigrante que veía en aqueLLa La posibiLidad de progreso. queda pendiente La construcción de una educación verdaderamente incLusiva, concebida como un derecho y con objetivos de desarroLLo sociaL y humano. Ser digno de Ser Los artículos firmados expresan las opiniones de los autores y no reflejan necesariamente la opinión del Plan Fénix ni de la Universidad de Buenos Aires. Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas Claustro de Graduados Titulares Gabriela Verónica Russo Luis Alberto Cowes Rubén Arena María Jose Canals Claustro de Alumnos Titulares Mauro Roberto Sartori Carla Joana Kranevitter Antonio Benito Ambrune Ena Ailin Andrada Suplentes Roberto Darío Pons Daniel Roberto González Juan Manuel Oro Adrián Zappia Suplentes Julian Gabriel Leone Jonatan Rafael Barros, Antonella Cesare Ignacio David staff DIRECTOR Abraham L. Gak COMITE EDITORIAL Eduardo Basualdo Oscar Oszlak Fernando Porta Alejandro Rofman Ricardo Aronskind COORDINACIÓN TEMÁTICA Gabriel Brener SECRETARIO DE REDACCIÓN María Sol Porta PRODUCCIÓN Paola Severino Erica Sermukslis Tomás Villar CORRECCIÓN Claudio M. Díaz DISEÑO EDITORIAL Martín Marpons Desarrollo y Diseño deL SITIO Leandro M. Rossotti Carlos Pissaco Córdoba 2122, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Teléfono 5285-6819. www.vocesenelfenix.com / voces@vocesenelfenix.com

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Crisis y desafío de la educación secundaria E l escenario actual de la educación, alejado de las bases que le dieron fundamento en el siglo XIX, expone una debilidad que la vacía del sentido sobre el que enormes masas de población vieron satisfechas sus necesidades educativas como apuesta al futuro. Esta concepción estaba fundada sobre el convencimiento de que la educación era condición para un futuro promisorio y en el que confluían, aparentemente, las necesidades de la población, fundamentalmente inmigrantes, con las necesidades del Estado de construir una Nación. Aunque parezca contradictorio, la escuela sigue siendo hoy reconocida como institución confiable y generadora de posibilidades. La escuela no da garantías de un progreso seguro, de una inserción social y laboral cierta; sin embargo, sin ella no existe ni siquiera la posibilidad de competir en una sociedad cada vez más sujeta a los dictados de los mercados. La crisis por la que atraviesa, cuya expresión más notoria es el retraso, la reiterada repitencia y el abandono de una enorme franja de jóvenes de la escolaridad media, da cuenta del sostenimiento de la desigualdad, de la segmentación y del carácter elitista que la caracterizó en sus comienzos. En momentos en que el capitalismo neoliberal desplaza la lógica de organizar a una población en un territorio para formar ciudadanos a partir de la ley, y se instala la del consumo como patrón de constitución de la subjetividad –somos en tanto poseemos–, la escuela se encuentra despojada del sentido que la originó. La Ley Nacional de Educación 26.206, al fijar la obligatoriedad de los estudios secundarios, consolida el concepto de que la educación no es una mercancía sino un derecho, creando las condiciones para que cumpla con su misión integradora. La irrupción en la escuela de situaciones imprevistas: la violencia de distintos tipos, el cuestionamiento a la autoridad, el asistencialismo, el trabajo infantil y adolescente, la maternidad y paternidad anticipada de los alumnos, el consumo y la adicción variada, genera impotencia frente a la representación de lo esperado y esperable, y el fracaso escolar debido, entre otras causas, al desencuentro entre generaciones. Estas reflexiones invitan a pensar en la necesidad de transformar un sistema fundado sobre principios que promueven la uniformidad, la centralización y la distribución de conocimientos para todos y que tienda a generar la pluralidad y la diversidad de modo que las diferencias no aparezcan como una excepción sino como un ingrediente fundamental, capaz de construir un espacio y tiempo habitables. La realidad demostró que la escuela reproduce el orden social al generar la expulsión de quienes se encuentran en situación de inferioridad por un sistema que no contempla las diferencias, ratificando así la injusticia. No se puede seguir sosteniendo en función de principios democráticos un sistema único, cuando ya se demostró su ineficacia. Es posible pensar circuitos novedosos en estructuras, modos de organización y enfoques pedagógicos según distintas necesidades y una escuela que desarrolle competencias y capacidades semejantes con aprendizajes diferenciados. Se requiere instalar un sistema que contemple estas cuestiones, lo que constituye una invitación al pensamiento y una apelación a imaginar una escuela que produzca cambios también en poblaciones actualmente excluidas. Tenemos conciencia de que el voluntarismo no podrá por sí solo modificar la situación actual signada por una regresiva distribución del ingreso, con situaciones económicas y sociales lacerantes. Un proyecto educativo diferente requiere la incorporación no solo de profesores en cantidad y calidad suficientes sino también profesionales de otras disciplinas, como psicólogos, trabajadores sociales, expertos en comunicación y administradores. En este enfoque la educación no se limita al trabajo con los adolescentes sino que abarca de un modo integral a sus familias. Nos hallamos ante una crisis muy significativa que requiere ser enfrentada; por eso mismo urge abordarla. Hoy, más que nunca, necesitamos una mirada que incluya la participación de expertos y que también tenga en cuenta las experiencias, los saberes y las esperanzas de toda la comunidad educativa (padres, docentes, autoridades, políticos e imprescindiblemente a los jóvenes). Solo así la escuela secundaria argentina podrá asumir su rol fundamental como uno de los pilares del desarrollo con equidad en nuestro país. ABRAHAM LEONARDO GAK (DIRECTOR) 4 > www.vocesenelfenix.com

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Editorial > 5

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Procesos de escolarización y la ampliación de la obligatoriedad escolar. Aportes para un balance necesario 6 > www.vocesenelfenix.com

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>7 A partir de la Ley de Educación de 2006 es posible detectar cifras que hablan de una mejora en relación con la democratización social del nivel secundario. Sin embargo, se impone un debate de tipo cualitativo, que tenga en cuenta distintas experiencias exitosas en cuanto a nuevos formatos, cambios en el régimen académico y la posibilidad de acompañar trayectorias escolares divergentes de las tradicionales. por Marcelo Krichesky. Lic. en Educación. Magister en Ciencias Sociales con mención en educación (FLACSO) y Doctorando en Educación (FLACSO. UBA). Consultor en organismos de gobierno y ONGs sobre programas sociales y educativos orientados al reingreso escolar. Profesor ordinario de Currículum (UNSAM). Investigador, docente y director de la Especialización en Políticas Educativas en Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Coordinación de proyectos de investigación sobre educación de jóvenes y adultos en la Ciudad de Buenos Aires en la Unidad de Evaluación, Estadística y Evaluación para la equidad y calidad educativa, Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Profesor visitante en Maestría en Educación y Derechos Humanos (Universidad Autónoma Latinoamericana, Medellín)

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Introducción La obligatoriedad de la educación secundaria constituyó para una mayoría de países de América latina (López, 2015) y en la Argentina en particular, a partir de la Ley de Educación Nacional 26.206/2006, un hito de políticas educativas con enormes desafíos para el sistema educativo, sus instituciones y actores. Numerosas investigaciones acerca de la ampliación de la obligatoriedad han puesto foco, entre otros, en la reconfiguración de las estructuras académicas de este nivel educativo, las transiciones de políticas socioeducativas focalizadas a universales y la trama que se articuló desde los noventa entre el Estado y la sociedad civil, así como las nuevas desigualdades sociales y educativas y la experiencia escolar (Dussel, 2004; Kessler, 2004; Martignoli, 2014). Este artículo pretende ser un aporte para un balance de los procesos de escolarización de adolescentes en la escuela secundaria, cuya nota distintiva no son solo variaciones cuantitativas, sino matices cualitativos de trayectorias escolares interpeladas por el imperativo de la inclusión y el derecho, junto a culturas escolares y un dispositivo organizacional que cristaliza diferencias sociales. Finalmente se plantean pinceladas en torno a la emergencia de políticas educativas jurisdiccionales e iniciativas institucionales, que imprimen modificaciones en el formato escolar y en el régimen académico en clave de una escuela más democrática y justa. En síntesis, asistimos en estos últimos años a la configuración de procesos de escolarización que desbordan los análisis tradicionales de indicadores educativos. 8 > por Marcelo Krichesky

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Procesos de escolarización y la ampliación de la obligatoriedad escolar > 9 1. Procesos de escolarización y la ampliación de la obligatoriedad escolar Los procesos de escolarización de los adolescentes de los sectores más pobres y vulnerables se desarrollaron en las últimas décadas en una intersección compleja entre políticas de ampliación de derechos y procesos institucionales marcados a fuego tanto por la segmentación y la fragmentación escolar, como por procesos de declive y segregación urbana. La incorporación de estudiantes de grupos sociales que mayoritariamente no asistieron o que reingresan a la escuela, significados como nuevos públicos, dio y da lugar a dilemas que circulan en el cotidiano escolar como asistir o enseñar, o reconocer e incluir, que hoy se reconfiguran en políticas neoliberales e ideologías que desplazan el enfoque de derechos y sitúan a estos adolescentes desde el tutelaje o el control del riesgo y la peligrosidad social (Wacquant, 2007). A modo de radiografía general y provisoria sobre los procesos de escolarización y lo que arrojan diferentes fuentes estadísticas, del análisis del período 2001-2010 hay consenso sobre la escasa variación de las tasas de escolarización, en similitud a una mayoría de países de América latina (López, Sourrouille, 2010). En la población de 12 a 14 años y de 15 a 17 años, considerando Censos Nacionales 2001 y 2010, el crecimiento se da del 95% al 96,5 y del 79,4% al 81,6%, respectivamente. No obstante, entre 2003-2014 (EPH 2014/Áreas Urbanas) (Botinelli 2015), se advierte una mejora de la asistencia educativa, particularmente en algunas regiones del país1 y en el grupo de 15 a 17 años crece del 84% al 88%. También en el período 2003-2014 se acrecentó la incorporación de adolescentes de sectores de menores ingresos del 77% a 83%. A pesar de este avance en el cumplimiento de un derecho y una mayor democratización de este nivel educativo (especialmente en acceso), una serie de ensayos (Gentilli, 2009; Brener y Galli, 2016) advierten la persistencia de procesos de inclusión excluyente en su expresión material y simbólica y reconfiguración de la desigualdad al interior de las instituciones (Martignoli, 2012: 8). Ciertamente los procesos de repitencia y el abandono son una expresión de este binomio inclusión-exclusión, y objetivan distancias entre trayectorias teóricas y prácticas (Terigi, 2009) en un entramado que vincula lo estructural, lo institucional y lo individual (Briscioli, 2015). Asimismo, la repitencia sigue siendo “el problema de las trayectorias”, que recrudece al calor de las agendas mediáticas y la obsesión por la calidad, centrada en las capacidades individuales que jerarquizan a los estudiantes en la carrera escolar (Krichesky, 2015: 1), bandera de los nuevos operativos de evaluación Aprender (2016) y el Plan Maestro (2017) del ministerio nacional de Educación, de muy escaso o nulo debate en la comunidad educativa (Birgin, Morgade, 2017). Si bien se señala que a los 17 años (en base a matrícula 2013), solamente el 37% llega al último año de secundaria sin repetir (Rivas, 2015), en el estudio de Botinelli, 2015) se identifica para el período 2006-2013 una disminución de la repitencia en el ciclo básico y orientado del 12,8% al 11,6% y del 8,1% al 6,4%, respectivamente. Del mismo modo, entre 2005-2013 desciende el abandono interanual en el ciclo básico y orientado del 9,9% al 8,4% y del 18% al 14,5%, respectivamente, junto a modificaciones en los niveles de egreso. Cabe señalar que el abandono escolar en el ciclo orientado, lejos de ser absoluto, tiene un grado de relatividad, ya que luego de uno o dos años un grupo significativo de estudiantes que abandonan se inscriben en las ofertas de jóvenes y adultos (EDJA), con lo cual podríamos afirmar, a pesar de no disponer de datos precisos, que asistiríamos a la configuración de un circuito de reescolarización en la que la EDJA cumple un papel singular. De todos modos, últimos estudios señalan el caudal de jóvenes entre 16 y 29 años (DINIECE 2013; Krichesky, 2015) 2 que engrosan la matrícula de esta modalidad, lo cual implica cambios institucionales en un pasaje de la tradicional función de garantizar la terminalidad y la formación para el trabajo a un mayor énfasis en estrategias de contención socioafectiva y social, con escaso desarrollo de políticas curriculares y de formación que acompañen a los docentes en los Centros de Educación Secundaria para jóvenes y adultos (CENS). Más allá de las variaciones cuantitativas que presentan estos indicadores y los pasajes a las ofertas de jóvenes y adultos, resultan significativas las formas de escolaridad de baja intensi- 1. En este trabajo se identifica las regiones con mayor crecimiento de matrícula en el período 2003-2014 como NEA (85% a 88%) y el NOA (82% a 88%). En Cuyo y en el Gran Bs. As. la mejora es del 82% a 87% y 85% a 88%. 2. En DNIECE 2014 se señala que el 72% de la matrícula de la secundaria de adultos corresponde a las edades de 16 a 29 años. En Krichesky 2015, se señala que durante 2000-2011 crece en la CABA esta oferta en más del 100% el grupo de hasta 20 años. En 2011 su proporción respecto de la matrícula total de la oferta era del 31,2%.

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Numerosas investigaciones acerca de la ampliación de la obligatoriedad han puesto foco, entre otros, en la reconfiguración de las estructuras académicas de este nivel educativo, las transiciones de políticas socioeducativas focalizadas a universales y la trama que se articuló desde los noventa entre el Estado y la sociedad civil, así como las nuevas desigualdades sociales y educativas y la experiencia escolar. dad caracterizadas por el desenganche (Kessler, 2004:193), con intermitencias e itinerancia por el sistema, a lo que se suman fenómenos de estigmatización múltiple (individual y territorial) y dinámicas de socialización homogéneas que redundan en un mayor aislamiento social (Chávez, 2012). De todos modos, y a pesar de la acumulación de desventajas sociales propias de la pobreza y la vulnerabilidad, en un estudio realizado sobre la experiencia escolar (Martignoli, 2014) se observa un significativa “impredictibilidad de resultados escolares dado el encuentro relacional entre variadas y múltiples situaciones” (Martignoli, 2013; 295), propio de lo que Lahire (2004) expresa en clave de acumulación y reestructuración entre las experiencias vividas en forma de habitus o esquemas de acción y la actualización de este capital en función de las experiencias presentes (2004: 295). Desde esta perspectiva, la experiencia escolar y la acción educativa son resortes indispensables para la revisión crítica de nuestro trabajo pedagógico a los fines de alterar trayectorias escolares fallidas y de exclusión. 10 > por Marcelo Krichesky

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Procesos de escolarización y la ampliación de la obligatoriedad escolar > 1 1 2. Cambios en el formato y variaciones en el régimen académico La problemática del formato escolar como condicionante de las trayectorias escolares tuvo un intenso debate y aportes desde la investigación y las políticas educativas. En la Argentina, con antecedentes regionales (Perazza, Vaillant y Terigi, coord., 2009), un conjunto de políticas emergentes de carácter estatal como, entre otras: la de las escuelas medias de reingreso de la ciudad de Buenos Aires (2004); los Centros de Escolarización para Adolescentes y Jóvenes (CESAJ) de Buenos Aires (2008); el Programa de inclusión y terminalidad educativa (PICT) de 14 a 17 años de Córdoba (2010), marcaron un cambio de rumbo en torno a la posibilidad de instrumentar políticas curriculares orientadas a profundizar la flexibilización y la organización curricular con el propósito del reingreso, la aceleración, el puente para la continuidad escolar y la terminalidad (Toscano, Briscioli, Terigi, 2012). Un rumbo que tuvo incidencia en el desarrollo de otras experiencias como en Rosario, Santa Fe (Fattone y Bernardi, 2014), o las escuelas secundarias creadas en acuerdo con universidades del conurbano (2012). Un corpus de investigaciones producidas en torno a estas propuestas educativas nos señala una serie de problemáticas, entre ellas la fragmentación (Tiramonti, 2011) o la baja escala pese a la alta intensidad pedagógica en clave de alteración de la monocronía (Terigi, 2015). Otros trabajos analizan procesos de sociabilidad y el papel que cumplen las relaciones pedagógicas en base al reconocimiento emocional, social y/o político, así como la reconstrucción del oficio de estudiante y la posibilidad de proyectar otros futuros posibles como elemento constitutivo del lazo social (Krichesky y Giangreco, 2016). Junto a estas propuestas de cambio de formato escolar circunscritas al reingreso de los sectores más postergados de la población, un conjunto de políticas para la educación secundaria obligatoria se orientaron desde el 2011 a producir variaciones del régimen académico (como los casos de Buenos Aires y Córdoba en 2011, y posteriormente Río Negro, entre otras) que

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ponen el acento en diferentes aspectos, como: estrategias de acompañamiento y evaluación adicionales a las consagradas mesas de exámenes de diciembre y febrero/marzo; la consideración del ausentismo por materia y la posibilidad, por parte de la escuela, de definir alternativas de escolarización vinculadas a trayectorias discontinuas derivadas del abandono temporario, enfermedad, mudanza, etc., hoy extensivo –con variantes– a otras jurisdicciones del país. Estas políticas dan y dieron pistas de estrategias pedagógicas institucionales destinadas a brindar –a partir de un trabajo colectivo con docentes y otros actores institucionales– no solo nuevas y más oportunidades en el recorrido escolar sino la alteración de la repitencia en el marco de una escuela más democrática y menos selectiva, que no renuncia a la enseñanza. Junto a estas iniciativas de una escala jurisdiccional o experiencias populares de escuelas secundarias orientadas a construir prácticas y sentidos educativos alternativos a la políticas neoliberales (Vázquez, 2013: 20), proliferaron durante estos años alternativas de sindicatos, organizaciones o movimientos sociales como los bachilleratos populares o las expediciones pedagógicas del movimiento pedagógico latinoamericano (Brito, Curti e Imen, 2013-2014), que dan cuenta de otros modos de hacer escuela y de instituir procesos colectivos de debate y de investigación-acción en clave de una pedagogía emancipatoria. En síntesis, asistimos en estos últimos años a la configuración de procesos de escolarización que desbordan los análisis tradicionales de indicadores educativos. Si bien la información nos señala mejoras en cuanto a la democratización social del nivel, resulta necesario, en el contexto actual, volver a poner la mirada en el plano de la subjetividad de los estudiantes y otros modos de transitar la escuela, así como en diferentes formatos escolares, y experiencias de variación del régimen académico ya acumuladas en varias jurisdicciones y en alternativas de diferentes actores sociales (propias de movimientos y organizaciones sociales) que trascienden la escena escolar tradicional. En este sentido, se trata de habilitar más espacios de deliberación colectivos en y con las escuelas, gremios, movimientos y organizaciones, universidades, para compartir no solo la experiencia acumulada de políticas y experiencias institucionales destinadas a restituir el sentido de la enseñanza y alterar procesos de exclusión. También se impone, ahora más que nunca, reconstruir colectivamente estrategias de actuación pedagógica en el marco de una escuela secundaria más justa. Los procesos de escolarización de los adolescentes de los sectores más pobres y vulnerables se desarrollaron en las últimas décadas en una intersección compleja entre políticas de ampliación de derechos y procesos institucionales marcados a fuego tanto por la segmentación y la fragmentación escolar como por procesos de declive y segregación urbana. 12 > por Marcelo Krichesky

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Procesos de escolarización y la ampliación de la obligatoriedad escolar > 1 3 Bibliografía BOTINELLI, L. (2015) “La obligatoriedad del nivel secundario. Una mirada en base a un abordaje cuantitativo”. Temas de Educación / Boletín Nº 11, Área de Investigación y Evaluación de Programas. BRENER, G. Y GALLI, G. (comp.) (2016) Inclusión y calidad como políticas educativas de Estado, o el mérito como opción única de mercado. Crujía La Salle, Stella. Bs. As. BIRGIN, A.; CARLI, S.; MORGADE, G.; PERAZZA. R (2017) “Un Plan Maestr@ sin maestr@s”. Página 12. Junio. Bs. As. BRITO, CURTI, IMEN, LÓPEZ CARDONA, ALDANA, S.; STOPANI, N. (2013-2014), Construir. Caminando. Reflexiones y aprendizajes acerca de las expediciones pedagógicas. Venezuela-Argentina. Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. CTERA. Bs. As. BRISCIOLI (2015): “Desigualdades educativas”. Reunión Científica (RC): “Desigualdades Educativas en la Educación Secundaria Post Ley de Educación Nacional 26.206 (2006)”. 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> 15 En 2006, la Ley de Educación Nacional estableció, entre otras cosas, la obligatoriedad del nivel secundario. Lejos de las evaluaciones simplistas y el escenario apocalíptico presentado por la gestión actual, aquí se propone un análisis de lo realizado tomando como base los ejes de calidad y de inclusión en tanto conceptos indisociables. La escuela secundaria de todos, con todos y para todos. Análisis desde la investigación y la estadística educativa por Luz Albergucci. Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA) y docente. Especialista en planeamiento y estadística educativa. Se ha desempeñado en organismos públicos nacionales y provinciales, entre otros fue directora de Información y Estadística Educativa del Ministerio de Educación de la Nación, de 2012 a 2015. Actualmente se desempeña como docente en carreras de formación docente, en la Diplomatura en Conducción de las Instituciones Educativas del Joaquín V. González, docente e investigadora en la Universidad Nacional de Hurlingham, e integrante de Bitácora Asociación Civil.

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