Boletín Informativo del Colegio Oficial de Médicos de Cantabria nº86

 

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Boletín Informativo del Colegio Oficial de Médicos de Cantabria

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NÚMERO 86 ISSN 2255-3940 |ENERO - JULIO 2017 Santander acogió el II Congreso de Cooperación

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Editorial Javier Hernández de Sande l a i r o t i d ePresidente del Colegio de Médicos de Cantabria La elección de Tomás Cobo como vicepresidente primero de la Organización Médica Colegial (OMC) el pasado mes de abril ha supuesto mi nombramiento como nuevo presidente del Colegio de Médicos de Cantabria. desarrollados últimamente: la ayuda incondicional a los médicos enfermos, con el programa PAIME, que esperamos que siga contando con la colaboración de la Consejería de Sanidad; el apoyo a los médicos con nuestra política contra las Agresiones, con la meta propuesta de agresiones cero; la formación, que es otro de los pilares fundamentales. Como todos sabéis, a lo largo de estas dos legislaturas con Tomás como presidente, siempre quise mantenerme en un segundo plano, sin embargo, tal como establecen nuestros Estatutos, fui elegido nuevo responsable de la institución médica colegial cántabra, un relevo que acepto lleno de ilusión con el objetivo de seguir una línea continuista por una clara razón: porque la entidad colegial ha hecho bien las cosas y a la vista están los resultados. En el acto de celebración de la fiesta del Perpetuo Socorro recordé cómo llegué al Colegio de la mano de mi padre, el doctor D. Emilio Hernández de Sande, ya que me inscribió en la candidatura en la que él estaba, justamente el día antes de las elecciones. Esa fue la entrada y me siento muy honrado de haber tomado esa decisión. Desde estas líneas, quiero agradecer el apoyo recibido por Tomás Cobo y los miembros de la Junta Directiva. Tomás, más que un amigo y un colega, es un hermano, y estoy especialmente orgulloso de que sea el primer cántabro que logra un puesto de relevancia en el Consejo General de Médicos. Su presencia en Madrid va a significar mucho para el Colegio de Cantabria, porque podremos hacer actividades y acciones conjuntas que redundarán en beneficio de nuestros colegiados. Ahora, toca seguir trabajando en los valores y objetivos ya desarrollados en los últimos años, para ofrecer un respaldo a todos los médicos con una firme apuesta en la que llevamos trabajando durante mucho tiempo. Para ello, desde esta Junta Directiva seguiremos trabajando en los cuatro objetivos básicos Seguiremos dando prioridad a la formación continuada, con nuevos cursos organizados por nuestros compañeros del Departamento de Formación, los doctores Mario Ruiz y Roberto Garrastazu, a los que quiero agradecer especialmente su labor; y, por último, los proyectos de cooperación, porque los médicos también tenemos que pensar en los más débiles, generosidad que Tomás Cobo ha dejado patente cada año con sus colaboraciones y su enorme vocación, labor que continuará el doctor Fernando de la Torre, una pieza clave en el entramado de ayudas al Tercer Mundo. No obstante, hay que reconocer que todavía nos queda mucho por hacer para poner en valor esta profesión y situarla en el lugar que le corresponde, ni más arriba ni más abajo. Para ello, mi propuesta es trabajar cada día al frente del Colegio con el objetivo de ir consiguiendo logros para los más de 3.400 profesionales colegiados en Cantabria que tienen muchas inquietudes, siempre ligadas a un enorme compromiso con la sociedad y con sus pacientes. Y como solicité en el acto de la fiesta del Colegio, reitero desde estas líneas el apoyo de todos los profesionales, así como de las instituciones públicas y privadas para llevar adelante este programa y que nuestro Colegio siga siendo un punto de referencia en el mapa nacional. Yo no os aseguro hacerlo tan bien como mi querido antecesor, pero sí me comprometo a poner todo mi esfuerzo e ilusión para seguir avanzando, lo haré desde la humildad, pero con tenacidad, constancia y dedicación, eso sí os lo garantizo. BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 3

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Sumario 6 - 29 o i r a m u s Revista número 86 2ª Epoca ENERO - JULIO 2017 Edita: Colegio de Médicos de Cantabria Consejo Editorial: Francisco Javier Hernández de Sande, Francisco Javier Carrera, Francisco José Hernández Nalda, Mario Ruiz Núñez y María Angeles Herrera Puente Consejo de Redacción: Francisco Javier Hernández de Sande, Francisco Javier Carrera y José Luis Valdezate Dirección: José Luis Valdezate Paul E-Mail: prensa@comcantabria.es Colaboradores: Europa Press, Ana Rosa García, Angela Ruiz Samperio, Elena Tresgallo y Marino Marina. Fotografía: Nacho Romero, José Ramón, Daniel Pedriza, Jesús López, Manuel Alvarez, Sane, Alberto Aja, Raúl Lucio, Miguel López, Lara Revilla, Iñaki Martínez, Esteban Cobo (UIMP) y José Luis Valdezate. Departamento Publicidad: Nacho Elorza Publinec- Tfno 670 90 14 11 14E-Mail: Titulnaacrhoneolortziac@icaeotechaent.efsull mooRnedcacaciuóns: es Colegio de Médicos de Cantabria C./ Ataúlfo Argenta, 33 - Bajo. 39004 Santander Tels.: 942 31 08 20 - 942 22 80 16 Impresión: Imprenta TER Depósito Legal: SA-215-1984 INSS 2255-3940 Especial II Congreso de Cooperación 30 Centenario del Patronato en el Colegio de Médicos 32 Tomás Cobo, vicepresidente primero de la OMC 33 Javier Hernández de Sande, presidente del Colegio de Médicos 36 Cantabria registra ocho agresiones a profesionales en 2016 38 68 Cooperación 79 Médicos de AP alertan de falta de profesionales 40 La OMC consigue que la formación no tribute a Hacienda 78 Interior, Sanidad y OMC contra las agresiones 88 El Colegio celebra la fiesta anual y entrega las insignias de plata 50 Declaración sobre el secreto médico por la Comisión Deontológica 90 Hospitales y centros de salud 94 Nombres propios Bienvenida a los nuevos médicos residentes en La Magdalena 62 Convenios y acuerdos de colaboración 124 Foro Sanitario 127 Real Academia Medicina 133 Jornadas Gastronomia BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 5

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Santander acogió el II de Cooperación Internacional Congreso de la OMC Foto de familia de los participantes en el II Congreso de Cooperación Internacional celebrado en el Palacio de la Magdalena de Santander, que Solidaridad y En un mundo en el que se acrecientan las profundas desigualdades sociales y hay millones de personas que mueren por falta de acceso a alimentos, agua potable, atención sanitaria y medicamentos, los médicos han expresado su compromiso para extender la “marea de la solidaridad y la cooperación” en países empobrecidos y en poblaciones vulnerables en países desarrollados Así se puso de manifiesto durante el acto de inauguración del II Congreso de Cooperación Internacional de la OMC, orga- nizado a través de su Fundación para la Cooperación Internacional (FCOMCI) y el Colegio de Médicos de Cantabria que tiene lugar durante dos días en Santander. El acto de inauguración estuvo presidido por la alcaldesa de Santander, 6 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA estuvo clausurado por la consejera de Sanidad de Cantabria y que contó con la participación de primeras personalidades en este ámbito. cooperación Gema Igual Ortiz, y en él participaron los ex presidentes Juan José Rodríguez Sendín, de la OMC y FCOMCI; Tomás Cobo Castro, del Colegio de Médicos de Cantabria; y Jeancarlo Fernandes Cavalcante, presidente de la Confederación Médica Latino-iberoa- mericana(CONFEMEL). Al acto asistió todo el equipo directivo de la FCOMCI, formado por Serafín Romero; vicepresidente segundo, Javier Font; el secretario general, Juan Manuel Garrote; el vicesecretario, Jerónimo Fernández Torrente; el tesorero, José María Rodríguez Vicente; así como presidentes y juntas directivas de Colegios de Médicos de toda España, ponentes y autoridades locales e internacionales como el ministro de Salud de la República Árabe Saharaui BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 7

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De izquierda a derecha, Tomás Cobo, Blanca Martínez (senadora PP), Juan José Rodríguez Sendín, Gema Igual Ortiz, (alcaldesa de Santander), Jeancarlo Fernandes, Serafín Romero, José María Rodríguez y Juan Manuel Garrote. Democrática, Mohamed Lamin y el diplomático español Marcos Vega. Rodríguez Sendín, que fue el encargado de presentar a los participantes, expresó su satisfacción de ver cómo ha crecido, durante estos años de actividad de la FCOMCI y de los Colegios de Médicos de España, la “marea de la solidaridad y la cooperación” de los médicos y manifestó su deseo de seguir trabajando en este objetivo, del que II Congreso de Cooperación “va a ser un referente”. En su intervención, aludió a la mejora de los indicadores de salud en todo el mundo a pesar de las “profundas diferencias y desigualdades que acrecientan la brecha entre ricos y pobres”. Dijo que, fruto de estas desigualdades, mueren en el mundo una de cada tres personas por no tener acceso a medicamentos, a las que hay que sumar las que mueren por falta de agua potable y alimentos. Aludió también al empobrecimiento de las personas que, al carecer de sistemas de sanidad universales, “se arruinan” al tener que hacer frente a problemas de salud. En este sentido, Rodríguez Sendín dio un aviso a los gobernantes que “siguen estirando el chicle de los recortes” y puso como ejemplo los enormes problemas sanitarios que existen en Reino Unido, que tras contar con uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, actualmente se encuentra en una difícil situación por “los errores de sus dirigentes”. Para él, no tiene justificación que, 36 países de África tengan escasez extrema de profesionales sanitarios, que un 50% no tengan los equipamientos médicos suficientes y que mueran 700.000 personas en el mundo por Hepatitis C sin posibilidad de recibir tratamiento. “La avaricia están imponiendo las reglas del juego y nuestros Gobiernos no son capaces de afrontarlos”, puntualizó. Ante estas situaciones, dijo que los médicos “no podemos quedarnos quietos y debemos alzar la voz ante esta falta de medios, de recursos y de medicamentos”. Son todos ellos problemas que se abordarán en este Congreso en el que “queremos expresar nuestro compromiso con la cooperación y seguir trabajando para disminuir el sufrimiento de la gente y sembrar la semilla de la justicia y solidaridad”. Por su parte, Tomás Cobo agradeció a todos los que han apoyado el proyecto para llevar a cabo el Congreso en Santander, en especial a la OMC y al Ayuntamiento de la ciudad, así como a todos los ponentes por haber aceptado participar en este encuentro. Resaltó el hecho de reunir en este Congreso a personas que “han sido tocadas por el don de la ejemplaridad”, como Fray Florencio, que trabaja en Benín o Pascual Caballero, cooperante de MSF, que demuestran hoy que “la bondad y la ternura no es una debilidad del ser humano, sino una fortaleza”. “En este mundo desigual en el que estamos paralizados ante el mayor éxodo de refugiados y anestesiados ante el gran genocidio que se está produciendo en Siria y Alepo, ellos representan los valores humanos y van a iluminar nuestros corazones y nuestras conciencias”, manifestó Cobo. Jeancarlo Fernandes aseguró que la marea de la cooperación tiene un sentimiento fraternal entre Iberoamérica y España y expresó su deseo de llevar esta “marea de la cooperación y la solidaridad” a los países más necesitados. Clausuró el acto inaugural del Congreso la alcaldesa de Santander, quien expresó su satisfacción porque se haya elegido esta ciudad para celebrar el encuentro y resaltó la importancia de “unir redes entre países para compartir experiencias” y concienciar a los ciudadanos para que, desde su responsabilidad social, ayuden a los más necesitados. “Cada uno en su parcela y ámbito tiene que ayudar al que lo necesita con generosidad”, afirmó. Conferencia inaugural: El cambio de la salud pública a la salud global, el gran reto César Velasco, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y colaborador de la OMS, fue el encargado de la conferencia inaugural del II Congreso titulada: Los Retos de Salud Global: las enfermedades olvidadas, en la que puso de manifiesto que el 8 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA mundo está inmerso en un cambio de paradigma que va de la salud pública a la salud global y que “debemos de prepararnos para ello”. En referencia a las enfermedades olvidadas, las definió como aquellas patologías que tienen un gran impacto en la población pero que al mismo tiempo su tratamiento y diagnóstico no están muy desarrollados. “Muchas de ellas generan muertes en países empobrecidos, como la Malaria, la tuberculosis, el changas o la lepra, frecuentes en África, Latinoamérica, Asia. Estas enfermedades, que no afectan tanto y parecen inexistentes en países ricos, tienen un gran impacto a nivel global porque afectan a la población más vulnerable. Los tratamientos son inexistentes, tienen alta toxicidad, difícil administración o son muy caros. Por eso es difícil el abordaje de estas enfermedades” – explicó. Durante su exposición destacó que las enfermedades olvidadas afectan a más de 1.000 millones de personas en el mundo, especialmente, a las poblaciones más vulnerables y puso como ejemplo que de los casi 1.600 medicamentos aprobados entre 1975 y 2004, tan solo 21 se crearon para tratar enfermedades tropicales o la tuberculosis, lo que supone “poco más del 1%”, subrayó. Velasco insistió en que son enfermedades que “como no tienen atractivo a nivel económico, es más difícil que se haga investigación sobre ellas. Lamentablemente han estado fuera del objetivo del colectivo internacional y de la comunidad científica. Se han hecho investigaciones, pero no suficientes” - puntualizó. Aprovechó el contexto del II Congreso para apoyar este tipo de iniciativas que son “buenas y necesarias” y demandó a las administraciones y a los organismos sanitarios una mayor formación multidisciplinar para afrontar el reto de la salud global porque - dijo – “lo que está por venir es la inteligencia epidemiológica, el big data etc…. Hoy en día podemos usar herramientas como Google o los smartphones para combatir las epidemias y tenemos que rentabilizarlas”. Finalmente aseguró que para afrontar este nuevo reto que es el cambio de la salud pública a la salud global, son imprescindibles factores como la formación multidisciplinar, una mayor coordinación, más innovación y formación técnica. César Velasco ha sido elegido por la revista Forbes como uno de los jóvenes menores de 30 años más influyentes de Europa en la categoría ciencia y salud. Ha trabajado en numerosas organizaciones internacionales, entre ellas el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), entre otras. De izquierda a derecha, Jeancarlo Fernandes, Luis López Rivero, Luis Ansorena, José Ramón de Berrazueta y Juan Carlos Villegas. Expertos consideran que formar a los profesionales también es cooperación Hacer cooperación también es formar a profesionales según los expertos que se dieron cita en el II Congreso de Cooperación Internacional de la OMC celebrado en Santander, donde se abordó, en una mesa específica, la educación de los futuros médicos en los países en desarrollo Para analizar este tema el Congreso contó con Luis Ansorena, tesorero de Medicus Mundi Cantabria; Luis López Rivero, Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria; José Ramón Berrazueta, presidente de la Academia de Medicina de Cantabria, Juan Carlos Villegas, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria y Jeancarlo Fernandes, presidente de Confemel. Todos los intervinientes coincidieron en la necesidad actual de aumentar el número de profesionales médicos en el mundo, y que a su vez éstos cuenten con más y mejor formación. Además, pusieron sobre la mesa la importancia de formarlos en sus territorios para darles el conocimiento y los medios que necesitan y no “los que tenemos nosotros”. Luis Ansorena, que ejerció como moderador, resaltó el déficit de médicos que existe actualmente en el mundo “faltan cuatro millones de profesionales y cada vez vamos a peor” – dijo - y puso en valor la importancia que las nuevas tecnologías pueden tener de cara a logar formar a los sanitarios superando fronteras y otras barreras. Por otra parte, Luis López de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria expuso el proyecto que la Universidad lleva a cabo junto a la iniciativa Unizambeze para la formación y capacitación de médicos de Mozambique y que cuenta actualmente con 150 estudiantes al año, algunos de los cuales han sido contratados en sus países. Resaltó la necesidad de adaptar de manera constante los programas formativos a la realidad sanitaria, social y económica del país para alcanzar los mejores resultados. José Ramón Berrazueta, presidente de la Academia de Medicina de Cantabria y expresidente del Colegio de Médicos Cantabria aseguró que la pobreza extrema y el hambre es “lo que está matando realmente en el mundo aunque se le ponga el nombre de una enfermedad” y por eso insistió en hacer grandes cambios a nivel político y social así como promover la igualdad de género, la educación y los programas de saneamiento, de manera más específica. Puso en valor el Convenio firmado entre la Fundación de los Colegios de Médicos para la Cooperación Internacional (FCOMCI) con el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina que espera “se haga extensible en muchas Universidades españolas” y dijo que hay que trabajar para evitar la fuga de cerebros, especialmente en los países en desarrollo porque “mejoraría los sistemas sanitarios y elevaría el PIB de estos países” explicó. Juan Carlos Villegas, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria hizo un repaso del proceso formativo que los médicos españoles han de superar en España, abogó por que la prueba ECOE sea homogénea en toda España y animó a los centros docentes a crear convenios para formar a profesionales en otros países ajustándose a sus realidades. BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 9

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Fray Florencio, segundo por la derecha, protagonista de la mesa dedicada a las enfermedades olvidadas. Las “enfermedades olvidadas”, un desafío de salud global que afecta a más de 1.500 millones de personas en todo el mundo Las “enfermedades olvidadas”, como la úlcera de Buruli, las helmintiasis o el cólera, que constituyen un desafío mundial en salud pública y global, afectan a más de 1.500 millones de personas en todo el mundo, sobre todo en poblaciones vulnerables. Estas patologías, “desatendidas” por los países desarrollados, constituyen una verdadera prioridad para la cooperación y el voluntariado que con prevención, educación, sensibilización, estrategias de abordaje e implicación de la población luchan por su erradicación. Así se puso de manifiesto en la mesa Las enfermedades olvidadas. En la mesa, moderada por Guillermo Vázquez, médico voluntario y director de cooperación internacional del Consejo Andaluz de los Colegios Médicos, participaron en calidad de ponentes Fray Florencio, monje, médico e italiano, que dirige desde hace 47 años el Hospital de Tanguiéta, pertenenciente a la Orden San Juan de Dios y referencia en Benín. También intervinieron José Muñoz, médico del Servicio de Salud Internacional del Hospital Clinic de Barcelona e Instituto de Salud Global de Barcelona; y Cecilia López, coordinadora médica de Médicos del Mundo. Las denominadas “enfermedades olvidadas” tienen “gran” carga de mortalidad y morbilidad y afectan siempre a las poblaciones más pobres sobre todo en países tropicales, según explicó Guillermo Vázquez quien denunció el déficit de investigación y la falta de recursos destinados. “La espereza de vida de los 1.500 millones de afectados ronda los 50 años”, matizó. El experto habló además sobre las estrategias de abordaje de estas patologías, incidiendo en que para trabajar en cooperación y en “enfermedades olvidadas” es necesario actuar sobre poblaciones y no sobre personas individuales. Nombró las cinco estrategias globales propuestas por la Organización Mundial de la Salud y Naciones Unidas para abordar las patologías “olvidadas” y señaló que es preciso “aplicarlas de forma coordinada con la población de los países”. Estas herramientas van desde el tratamiento masivo de las patologías parasitarias hasta crear actividades innovadoras que generen nuevas formas de combatir la enfermedad. El resto de herramientas sería el saneamiento de aguas, el control de vectores – el uso de mosquiteras y repelentes- y el tratamiento de las grandes zoonosis. Educación y concienciación, armas para erradicar la úlcera de Buruli Sobre el caso concreto de la úlcera de Buruli habló el médico Fray Florencio, quien contó su experiencia al frente de un hospital que opera y trata a los enfermos de estas patolo gías. La úlcera de Buruli, que tiene un prevalencia muy elevada en países tropicales de África como Benín, Ghana o Costa de Marfil, es “muy dolorosa y conlleva muchas 10 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA afectaciones pudiendo llegar a la invalidez e incluso al cáncer si no se diagnostica precozmente y la infección de la úlcera cala en la sangre y en los huesos”, explicó Fray Florencio. Los niños entre 2 y 15 años constituyen el 50% de los enfermos. Pero todas las edades están afectadas. “Con la Organización Mundial de la Salud (OMS) hemos trabajado primero por encontrar la causa y después por encontrar la cura” explicó el médico italiano quien aseguró que si se hace mucha sensibilización se puede diagnosticar pronto y curarla por vía médica sin necesidad de intervención quirúrgica “que es larga dolorosa y no siempre da buenos resultados”. Sin embargo, esa tarea “no es fácil porque la falta de cultura entre las poblaciones que la padecen provoca que muchas veces se piense que se trata de una maldición religiosa”, dijo. Actualmente, se desconoce que vectores pueden ser medio de trasmisión de esta enfermedad. Hay teorías que dicen que puede producirse por penetración cutánea por pinchos o ramas y por picadura de chinches acuáticos. Primero forma un pequeño nódulo o bulto, luego un edema y finalmente una placa “que –dijose va comiendo los tejidos”. Es por ello que la prevención juega un papel fundamental. Prevención basada en la educación y concienciación de las personas. “El simple hecho de llevar pantalón largo al campo para evitar pequeñas heridas hace que se reduzca el número de personas afectadas por esta enfermedad”, aclaró el médico. Fray Florencio hizo hincapié en la importancia de sensibilizar la opinión internacional ante esta enfermedad “que se puede curar muy bien incluso mejor que la Lepra y Tuberculosis”. Es por ello que aseguró que “esperamos que el mundo entero se mueva y todos hagan un esfuerzo para que esta enfermedad llegue a desaparecer”. El control de las helmintiasis y las estrategias de saneamiento, potabilización del agua y el lavado de manos, fue un tema abordado por José Muñoz, médico del Servicio de Salud Internacional del Hospital Clinic de Barcelona- Instituto de Salud Global de Barcelona. Las helmintiasis, enfermedades intestinales causadas por parásitos, se consideran patologías “olvidadas” porque, según afirmó Muñoz, “no hay interés ni recursos para su investigación”. Se calcula que un billón de personas son afectadas por parásitos en todo. Aunque, según afirmó el experto, no hay registros claros y la mayoría de los casos no se contabilizan”. En una escuela de Mozambique calculamos que más del 50% de los niños tendrán parásitos. Por ello, recordó la importancia de contar con medidas coordinadas para el control de las helmintiasis, basadas en estrategias de saneamiento, acceso a agua potable e higiene. “El abordaje con medicamentos no es suficiente debido a que solo tiene un 40% de eficacia y solo se utilizan en niños que van a la escuela”. “Invertir en saneamiento es invertir en la calidad de vida de estas personas. Si no prevenimos que sigan bebiendo de la misma fuente contaminada de nada sirven los tratamientos médicos”, concluyó el experto. Cecilia López, coordinadora médica de Médicos del Mundo, impartió la ponencia “la vergüenza en los tiempos del Cólera” donde evidenció que el Cólera sigue siendo un problema de Salud Publica en muchas partes del mundo. De hecho, en 2015, 42 países reportaron un total de 172.454 casos de los cuales 1.304 fallecieron, resultando así en una tasa de letalidad de 0,8%. Está enfermedad que, como las otras, ataca siempre a los más débiles, predomina en países de África y Asia y, tal y como explicó, López “no ha tenido nunca la consideración que precisa, ni respuestas adaptadas a las necesidades”. El ministro de Salud saharaui agradece la oportunidad de exponer la situación sanitaria de los campos de refugiados del Sáhara Mohamed Lamin Deddi, ministro de Salud de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), ha expresado su agradecimiento de participar en el pasado Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC), celebrado en Santander, para “exponer la situación sanitaria de los refugiados saharauis y explicar a las diferentes ONG las formas de mejorar la cooperación con el Ministerio de Salud Publica Saharaui y resaltar el modelo de los diferentes programas empleados por el Ministerio en la atención primaria. Mohamed Lamin intervino en el Congreso, organizado por la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC (FCOMCI) y el Colegio de Médicos de Cantabria, para exponer pormenorizadamente la situación de los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf, que llevan 41 años viviendo de la cooperación internacional. “La situación sanitaria en los campamentos de refugiados saharauis es frágil porque es dependiente de las ayudas humanitarias. Vuestra invitación nos ha permitido interactuar con diferentes ONG que trabajan en este ámbito en otros países”, ha expresado en su carta de agradecimiento. La experiencia también les permitió, según ha indicado, conocer las experiencias de otras organizaciones como Médicos del Mundo o Médicos Sin Fronteras en otros entornos de zonas azotadas por conflictos de Siria y Libia o los campos de refugiados de Somalia y Kenia. “Estas vivencias sin duda enriquecerán nuestra experiencia y nos ayudara en nuestros futuros programas sanitarios”, ha explicado. Los campamentos de Tinduf tienen una población de 206.000 habitantes y cuenta con dos hospitales quirúrgicos, cinco consultorios de atención primaria y varios dispensarios para seguimiento de tratamientos. Tienen dos médicos, seis enfermeros, un odontólogo y 30 camas de hospital por 10.000 habitantes y la tasa bruta de consulta es una por cada habitante. Hay una gran incidencia de problemas de anemia y malnutrición, especialmente en mujeres embarazadas y niños menores de cinco años y de patologías como la diabetes y otras asociadas a grupos vulnerables. Aunque varias comisiones quirúrgicas de urología, oftalmología, cirugía general, pediátrica y odontología van a los campamentos dos o tres veces al año y hay necesidad de otras como maxilofacial, ginecología y obstetricia, ortopedia y traumatología.ras agradecer a la OMC, FCOMCI y el Colegio de Médicos de Cantabria su invitación ha concluido el escrito aludiendo a “futuras colaboraciones para el intercambio de experiencias y profesionales que puedan enriquecer nuestras organizaciones. BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 11

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“El 33% de los pacientes del hospital de Tanguiéta, Benín, están en el suelo por falta de camas” Tanguiéta fue el sitio elegido por Fray Florencio, monje, médico e italiano, hace 47 años, para crear un pequeño consultorio de asistencia médica. ÉstE es hoy el Hospital de Tanguieta, perteneciente a la Orden San Juan de Dios. En la actualidad, el más importante del país y que aunque cada año recibe aproximadamente 20.000 enfermos nuevos, el 33% son atendidos en el suelo por falta de camas. Por Sara Guardón El Hospital de Tanguiéta de la Orden San Juan de Dios, que dirige Fray Florencio, con 70 años, atiende a la población de Benín y de países limítrofes, fundamentalmente de Níger y Burkina, cubre todos los servicios y cuenta con 320 profesionales y Fray Florencio, que como cirujano hace todas las especialidades. Es difícil comparar el número de camas de su actividad asistencial con un hospital occidental, porque la mayoría de los pacientes están tumbados en el suelo y solo los más graves ocupan las alrededor de 400 camas que disponen para atender a las más de 600 hospitalizaciones que tiene. A lo largo del año vienen diferentes misiones quirúrgicas de Europa, como la de Cantabria liderada Tomás Cobo, médico voluntario y ex presidente del Fray Florencio. Colegio de Médicos. Fray Florencio intervino en este Congreso de Cooperación para hablar de las llamadas “enfermedades olvidadas”, y en concreto, de la Úlcera de Buruli una enfermedad que si no se diagnostica a tiempo conlleva muchas complicaciones. Con la ayuda del Gobierno y educando a la población, que no acude al médico pensando que es una maldición religiosa, podría llegar a desaparecer y sin necesidad de intervención quirúrgica. - ¿Qué es la Úlcera de Buruli? ¿Por qué se produce? La Úlcera de Buruli es una enfermedad tropical particularmente muy dolorosa que conleva muchas afectaciones y que tiene difícil diagnóstico porque la gente que la padece se piensa que es una enfermedad religiosa. Actualmente se desconoce que vectores pue- den ser medio de trasmisión de esta enfer- medad. Hay teorías que dicen que puede pro- ducirse por penetración cutánea por pinchos o ramas y por picadura de chinches acuá- ticos. Los niños entre 2 y 15 años cons- tituyen el 50% de los enfer- mos. Pero todas las eda- des están afec- tadas. Esta enfermedad produce pri- mero un pequeño nódulo o bulto, luego un edema y luego una placa. No es mortal pero si la infección de las úlceras avanzan muy rápido puede llegar a los hue- sos y desarrollar lesiones que provocan inva- lidez e incluso, cáncer. - ¿En qué lugares prevalece? Esta enfermedad afecta desde Australia hasta América y afecta siempre a los más pobres, vulnerables y que tienen menos cultura y se piensan que es una enfermedad religiosa. Como una especie de maldición. Concretamente tiene un prevalencia elevada en países de África como Benín, Ghana o Costa de Marfil. - ¿Qué medidas se pueden desarrollar para su erradicación y control? Con la Organización Mundial de la Salud (OMS) hemos trabajado primero por encontrar la causa y después encontrarle cura. Si se hace mucha sensibilización se puede diagnosticar pronto y curarla por vía médica sin necesidad de cirugía, lo que conlleva más complicaciones y dolor. Hay gente que ha pasado dos o tres años en el hospital pasando por más de 100 operaciones. Eso genera también mucho desgaste psicológico. Es importante que la opinión internacional esté sensibilizada ante esta enfermedad. Una enfermedad que se puede curar muy bien incluso mejor que la Lepra y Tuberculosis. Esperamos que el mundo entero se mueva y todos hagan un esfuerzo porque esta enfermedad llegue a desaparecer. También se necesita prevención y concienciar que con el simple hecho de llevar pantalón largo al campo para evitar pequeñas heridas se puede reducir el número de personas afectadas por esta enfermedad. - ¿Se produciría más sensibilización si estas enfermedades denominadas “olvidadas” llegaran a los países desarrollados como ocurrió con el Ébola? Si se ha hecho un largo camino por reconocer las causas y el microbio que la produce es porque en países como Australia se ha investigado mucho en sus institutos de enfermedades tropicales y ha habido un gran progreso. Antes era sólo labor de los misioneros que hacía curas durante años llegando a veces hasta amputar. - ¿Cuál es la labor que desarrollan? A 700 km de la capital desde el Hospital de Tanguietá los misioneros ayudamos a los más pobres y abandonados de África. La gente nos pregunta que por qué hemos ido hasta allí, tan lejos, y siempre les respondemos que es el lugar donde están los más pobres y que les ayudaremos y seguiremos ayudando desde el hospital. Aunque es el centro de referencia del país muchos se mueren llegando. - ¿Cómo se puede solucionar eso? 12 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA Con una solidaridad enorme. Estamos haciendo de todo pero necesitamos más ayuda del Gobierno, subvenciones que nos ayuden a educar a la población para que acudan a nuestros centros. Aunque en Tanguieta hay apariencia de progreso, muchos tienen móviles, es según la OMS, donde hay niveles más altos de desnutrición. -¿Cuántas personas se atienden el hospital? El hospital de Tanguieta empezó con 82 camas ahora tiene más de 400 y muchas veces hay 600 y 700 hospitalizados. Recibe aproximadamente 20.000 enfermos nuevos cada año, de los cuales hospitaliza 15.000. En pediatría hay 113 camas y ha habido veces que hemos tenido a más de 300 niños hospitalizados. Unos 320 profesionales trabajan en el Hospital. Y alrededor del hospital hemos desarrollado 24 dispensarios todos conectados con radio y con ambulancias que van y vienen día y noche. Una noche, que estaba de guardia en cirugía, operé a tres niños. Esa misma noche en el hospital entraron 30 niños, se hicieron 22 trasfusiones de sangre y se murieron 11 niños. El hospital cada año asiste a 1.000 muertes de menores y casi todos se mueren en el camino. Es una situación terrible. En el 79 viví una epidemia de sarampión y en cuatro meses murieron 5.000 niños para un hospital con 80 camas y sin vacunas. Ahora solo tienen Sarampión 140 niños y ninguno se muere. La Malaria es la principal causa de muerte en los niños. Estamos desarrollando una vacuna para prevenirla. Además hemos descubierto que si a un niño con linfoma de burkitt, una enfermedad que afecta a niños menores de siete años cuyo único tratamiento es la quimioterapia, se le inyecta suero de un niño curado, se cura. Pero necesitamos financiación para seguir investigando. -¿Qué apoyo reciben de otras ONG e instituciones locales? Recibimos sobre todo apoyo de otras ONGs necesitamos mucha más ayuda para continuar con nuestra labor. Muchos hermanos se están preparando y formando para dirigir el hospital que he dirigido durante tantos años. Todo el provincial es africano. Me quedaré aquí hasta que el señor quiera. De izda. a dcha.: Diego Guerrero (Cruz Roja Española), Mercè Rocaspana (MSF), Serafín Romero (FCOMC), y Giovanni Trambaiolo (CICR) Formación de profesionales, adaptación, colaboración local y denuncia, herramientas clave para la seguridad de la misión médica en contextos de violencia Garantizar la seguridad de la misión médica en contextos de violencia donde los ataques a los profesionales sanitarios, pacientes, instalaciones sanitarias y transportes se han convertido en un objetivo de guerra es una tarea ardua para organismos como Médicos Sin Fronteras, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) o Cruz Roja Española con los que colaboran la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC (FCOMCI) En estos casos, la formación de los profesionales, la adaptación y comprensión de los diferentes contextos, la colaboración con los actores locales, el desarrollo de procedimientos y medidas de gestión de protección y denunciar los ataques, pueden ser las herramientas más apropiadas para lograr unos mínimos de seguridad a la hora de proporcionar asistencia sanitaria y acabar con la impunidad de quienes vulneran las normas internacionales. Este panel fue moderado por Serafín Romero Agüit, en aquel momento vicepresidente primero de la OMC y FCOMCI y en él participaron Giovanni Trambaiolo, asesor de operaciones del HCiD Project del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR); Mercè Rocaspana, coordinadora médica de Médicos sin Fronteras, en varios países de África y Oriente Próximo; y Diego Guerrero, voluntario Gestión de Seguridad Cruz Roja Española. Romero inició la mesa aludiendo a los datos del CICR de ataques contra la asistencia sanitaria que reflejan que en el periodo entre 2012 y 2014 se cuantificaron 2.400 ataques en 11 países. Para Romero estos ataques no son sólo contra el personal de salud, “sino son ataques a pacientes, instalaciones y medios de transporte necesarios para hacer llegar la ayuda humanitaria a estos contextos”. En 2015, 75 hospitales gestionados y apoyados por Médicos Sin Fronteras (MSF) sufrieron 106 bombardeos y ataques con grandes pérdidas de vida y material médico de los cuales 63 fueron en siria. Además, según expuso Romero, 654 trabajadores de la salud han muerto en el conflicto de Siria y el 60% de los hospitales funcionan parcialmente o están fuera de servicio. “Los ataques contra la asistencia sanitaria no son daños colaterales son ataques delibe- BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 13

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rados e ilegales". Manifestó que cuando se producen ataques a misiones humanitarias, y especialmente, sanitarias, “lo que se producen no son daños colaterales son ataques planificados deliberados e ilegales que incumplen las legislaciones internacionales” y denunció que estos ataques afectan siempre a las poblaciones desamparadas, desprotegidas y “a los que menos tienen”. Tras señalar que el ataque sistemático a la asistencia sanitaria se ha convertido en un arma de guerra que “genera mucho sufrimiento”, Romero explicó que desde el ámbito de los Colegios de Médicos se intenta luchar contra esta forma de agredir “sea en el terreno que sea”. Por ello, cada uno en su entorno y cada organización tienen, en su opinión, una altísima responsabilidad para ayudar a difundir el mensaje de los compañeros que en primera línea sufren estos ataques. Un papel que han asumido la OMC y la FCOMCI a través de su trabajo conjunto con MSF y Cruz Roja denunciando estas situaciones. “Desde nuestras instituciones hemos exigido ante organismos internacionales médicos como la Asociación Médica Mundial (AMM) la condena de estos ataques para que no queden impunes”, señaló Romero y recordó, además, que se ha solicitado reiteradamente, el respeto al Derecho Internacional Humanitario y los Protocolos de Ginebra. dades como la poliomielitis son aniquilados en cuestión de segundos”, denunció Trambaiolo. De esta situación nació el proyecto Asistencia de salud en peligro, al que está adherida la FCOMCI, que ha dado inicio y apoyo a numerosas iniciativas para proteger la asistencia de salud. “Su finalidad ha sido comprender mejor las cuestiones en juego, sensibilizar a la opinión pública acerca de la magnitud y las consecuencias del problema, fomentar el diálogo sobre la relevancia y la implementación del Derecho Internacional Humanitario que protege los servicios de salud, y elaborar recomendaciones prácticas para prevenir y abordar el problema”, dio a conocer. Manifestó que mediante este programa se apoya la implementación de medidas por el personal de salud para fortalecer la seguridad de las instalaciones de salud. Además se ha conseguido una resolución adoptada por el Consejo de Seguridad sobre el tema de la protección de la asistencia de salud en conflicto. “Seguiremos trabajando para que se creen marcos normativos nacio- nales y se exija el cumplimiento de las normas”, concluyó. Tras poner en valor la colaboración de la FCOMCI y Cruz Roja Española en traducir el módulo en español “Asistencia Salud en peligro” para facilitar el acceso a las herramientas de formación a la comunidad hispanohablante, Diego Guerrero abordó el tema de la gestión de seguridad. Para ello se planteó la cuestión de cómo darle seguridad a un profesional que se encuentra en contextos de conflicto armado o situaciones de extremada violencia. “En lo posible debemos de promover un entorno seguro mínimamente. Pero, ¿Cómo se garantizan esos mínimos?”, se preguntó. Lo primero, para el experto, es contar con que las situaciones a las que nos enfrentamos son cada vez más complejas y están en continuo cambio y hay que saber adaptarse. Además, es importante, según dijo, la diplomacia humanitaria para “aumentar la influencia y contar con los actores locales con el objetivo de crear un entorno operacional con un mínimo de seguridad”, aseguró. “Prestar asistencia a los heridos, independientemente del bando al que pertenezcan” Para Giovanni Trambaiolo el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) es una organización que tiene la misión humanitaria de proteger la vida y la dignidad de las víctimas de los conflictos armados y de otras situaciones de violencia, así como de prestarles asistencia. Prestar asistencia a los heridos, independientemente del bando al que pertenezcan, es la idea que dio origen al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la media luna roja hace más de 150 años y de esta idea, según expresó el experto, también nació el derecho internacional humanitario, el conjunto de reglas que protege los que no participen al conflicto: los heridos, los civiles, y los detenidos. La violencia contra el personal de salud conduce muy a menudo a la partida de personal médico, la destrucción o el cierre de hospitales y otras instalaciones médicas, y por lo tanto la interrupción del sistema de atención de la salud. “Incansables esfuerzos para reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna y la lucha contra enferme- “En Siria los pacientes tienen miedo de ir al hospital por si son atacados” Por su parte Mercè Rocaspana afirmó que los ataques a la atención médica y a las estructuras de salud de los últimos meses y años, sobre todo en contextos como Siria y Yemen, han aumentado la vulnerabilidad de los profesionales de la salud y de los pacientes que se encuentran en estructuras amparadas por la ley e indicó que “una cosa es estar en un momento equivocado en un conflicto y otra cosa es ser deliberadamente atacado cuando estás trabajando o cuando estás siendo atendido en un hospital”. Para MSF, según explicó, ha sido un reto trabajar en un contexto como el de Siria donde la intensidad del conflicto es muy alta y hay una falta grave de personal sanitario que han muerto o han huido y donde las estructuras están muy deterioradas y los pacientes tienen miedo de ir al hospital por si son atacados. “Todo ello –apuntó- nos ha obligado a cambiar algunos de nuestros protocolos, dar las altas precozmente en el hospital, cambiar algunos regímenes en los medicamentos, establecer sistemas de Telemedicina y adaptarnos a la compra de materiales y medicamentos para poder atender las necesidades de una población envejecida, con algunas enfermedades crónicas y donde la incidencia de pacientes con heridas graves de traumatología, sobre todo en los niños, es muy alta”. 14 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA “Realizamos la práctica de la Medicina en condiciones extremas” El médico militar realiza la práctica de la Medicina en condiciones extremas como catástrofes naturales, escenarios de alta violencia o enfrentamientos armados, atiende a la población afectada en estas situaciones y llegan por su formación, donde muchos profesionales no pueden. Por Sara Guardón Una formación doble que deben dominar por igual, por un lado ser buenos sanitarios y por otro soldados que conozcan bien la estructura de los ejércitos. Así lo pone de manifiesto, en esta entrevista, Juan Ramón Campillo, coronel médico de la Inspección General de Sanidad Fue Jefe de Hospital de Campaña (Role 2 E) de la OTAN en Herat, Afganistán en 2011, y desde su experiencia alude a la importancia de la formación porque “la falta de conocimiento será manifiesta cuando se trate de salvar vidas”. Asegura que desde la Sanidad Militar se atiende a la población civil y a toda persona que los necesite en operaciones, sin distinguir entre “razas, creencias, sexo o poder adquisitivo”. Recuerda como una vez tuvieron que salir de la base, “algo peligroso”, para asistir a un muchacho hijo de un funcionario de la ONU en Herat, que presentaba un abdomen agudo, y lo operaron. “Allí donde se produce una dislocación en la estructura política de un país y aparece la violencia “somos especialmente útiles por nuestra formación y estructura jerarquizada”, explica. - Los médicos militares, ¿anteponen la práctica profesional sanitaria a la técnica militar? ¿Qué son ante todo médicos o militares? El médico militar es una persona que posee dos profesiones, y a menos que domine ambas, ellos faltarán a su deber. Deben ser buenos profesionales sanitarios que apliquen los procesos de medicina basada en la evidencia, y soldados que conozcan la estructura de los ejércitos y su forma de conducirse tanto en paz como en guerra. La falta de este conocimiento impedirá que pueda prestar un buen servicio, y esta deficiencia será manifiesta cuando se trate de salvar vidas en escenarios de alta violencia en enfrentamientos armados. - ¿En qué consiste la labor de la Sanidad Militar? ¿Cuál es la situación actual? y con más intensidad, aparece la violencia. Los médicos militares somos profesionales En estos escenarios somos especialmente que hemos estudiado la medicina en las útiles por nuestra formación y estructura facultades de Medicina como cualquier otro jerarquizada. médico. Que hemos hecho el MIR y la espe- -¿Cuáles son los mayores retos a los que cialidad en hospitales acreditados para ello. Que ejercemos nuestra profe- sión todos los días como cualquier otro profesional; pero que tenemos que estar prepara- dos para ejer- cerla en con- diciones dife- rentes: en otros mun- dos, de otra forma y con otras limita- ciones, dispo- siciones y Juan Ramón Campillo, coronel médico de la Inspección General de Sanidad peligros, pro- pios de la medicina practicada en las opera- se enfrenta actualmente un médico mili- ciones internacionales en las que interveni- tar? mos. Cómo formarnos como profesionales, en una sociedad “occidental” con hospitales de pri- -¿Cuáles son sus principales misiones mera línea, en una sociedad muy garantista, internacionales? para actuar cuando todo esto ha saltado por En estos momentos estamos en los cinco los aires. continentes. Allí donde se produce una dislo- cación en la estructura política de un país: -La doble cualificación técnico-profesio- por catástrofes naturales y/o antrópicas, allí nal sanitaria de los médicos ¿En qué tenemos nuestro lugar en el apoyo a la medida beneficia, a su juicio, el desarrollo población afectada. Nuestra especificidad, de las operaciones? ¿Cree que se precisa por diferenciarnos de otros compañeros que más formación? también realizan estas labores, ONGs en no, yo diría que como cualquier profesional general, estriba en que cuanto más se deses- que realiza la práctica de la medicina en con- tructura la sociedad y los sistemas de control diciones extremas. Eso le pasa a los que ejer- y gobierno de un país en crisis, más pronto, cen su profesión en: la alta montaña, espele- BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 15

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ología, medicina subacuática e hiperbárica, y tantas otras situaciones extrahospitalarias con alto riesgo para sus participantes. Nosotros tenemos la ventaja de tener firmemente arraigada esa mentalidad; y nos enorgullece poder ser transmitida de generación a generación, representando nuestro “corpus doctrinal”. -La sanidad militar atiende a población civil en conflictos. Pero, ¿en alguna ocasión entran en conflicto el código militar y el juramento hipocrático de los médicos a la hora de atender a enemigos? A ver: son dos cosas distintas; atendemos a la población civil y a toda persona que nos necesite en operaciones, no distinguimos ni de razas, creencias, sexo, poder adquisitivo, etc. Otra cosa es cuando se trata de un “enemigo”. En eso nuestras Fuerzas Armadas no tienen experiencia; jamás nuestras generaciones hemos participado en operaciones bélicas. Otra cosa es que nos han disparado, nos han puesto explosivos etc. Y nos hemos tenido que proteger, repeler el fuego, defendernos en definitiva. Pero no con un enemigo expreso e interiorizado. En lo que pueda servir mi experiencia en situaciones difíciles, con alto grado de violencia en las que he tenido la ocasión de participar, yo diría que no hay juramento que valga, cada uno se comporta como lo que es, me temo. Cuando comienza la violencia, el miedo, la ira, el hambre, el frío, las carencias, sólo una buena formación ética y moral puede ayudar. Ana Betegon, durante su intervención en el Congreso de Cooperación. “La Sanidad Militar no solo atiende al combatiente”, dice Ana Betegón -¿Cómo es la colaboración con los médicos operantes de ONG en el terreno? ¿Y con las instituciones locales? ¿De qué forma cree que las sinergias benefician la capacidad de respuesta médica en las emergencias? La colaboración es muy deficiente, hay mucha desconfianza por parte de todos. Quizá hago una pequeña excepción para salvar a la Cruz Roja/Media Luna Roja, que siempre la he encontrado más receptiva a intentar esa sinergia; pero, al final, no acaba madurando la colaboración, no lo he conseguido. Una pena y una pérdida de tiempo, porque cuando haya que “comerse el marrón”, perdonen lo coloquial de la expresión, todas las manos van a ser pocas; como ha ocurrido antes, como ocurrirá en el futuro. La Sanidad Militar, cuya labor es gran desconocida para muchos, opera en zonas de conflicto y en los países con catástrofes o situaciones complejas para dar apoyo médico no solamente a las fuerzas armadas y al combatiente, sino que mediante la instalación de hospitales en zonas sin infraestructuras -¿Cómo los continuos ataques a hospitales en países en conflicto perjudican el acceso a la atención sanitaria de la población? Sin duda, siempre perjudican a las personas más desprotegidas, más débiles; pero eso no es la razón por la que lo hacen los desalmados que practican esos crímenes. Es un tema más complejo, y se inscribe dentro de lo que conocemos como Guerra de 4ª Generación. Mi opinión es que actúan así porque sacan réditos, por muy brutal que esto parezca, sobre personas e instituciones en el complejo mundo de los conflictos armados actuales. Ni pretenden, ni les importa provocar muerte y destrucción, están “actuando” para otros espectadores. -¿De qué manera congresos cómo el que se celebró en Santander sirven para poner en valor el trabajo de la Sanidad militar y denunciar estas situaciones? Lo deseo de todo corazón; deseo que terminen las desconfianzas de las que he hablado antes. Y en lo que pueda valer nuestra participación y nuestras personas, las ponemos a disposición de la sociedad a la que servimos sanitarias atiende a toda la población civil de alrededor, y que ha sido herida en algún conflicto Así lo puso de manifiesto la doctora Ana Betegón, referente en la Sanidad Militar y primera mujer al mando de una unidad operativa del Ejército del Aire y en dirigir un hospital en una base de apoyo de Afganistán, en la mesa redonda “La sanidad militar operativa en el contexto humanitario” celebrada en el marco del II Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC) Esta mesa estuvo moderada por Tomás Cobo, presidente en ese momento del Colegio de Médicos de Cantabria y participaron como ponen- tes Juan Ramón Campillo, coronel médico de la Inspección General de Sanidad; Ana Betegón, teniente coronel médico de la Unidad Médica Aérea de Apoyo al Despliegue de Madrid (UMAAD-Madrid); Juan Manuel Sieiro, teniente coronel médico del Cuartel General de la Flota; y Pedro J. Gil López, teniente coronel médico y jefe del Servicio de Telemedicina del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid. Tomás Cobo, médico cooperante y reservista voluntario, agradeció a todos los militares sanitarios su participación en el Congreso para 16 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA “contar el gran trabajo que hacen”, así como la asistencia del general de división Santiago Coca Menchero, máxima autoridad de la sanidad militar en España, quien también participó en la posterior cena solidaria. Cobo puso en valor la labor de la Sanidad Militar por el apoyo que presta a las tropas y a la población civil y, en especial “la gran labor humanitaria que desarrollan en las zonas de conflicto”, un componente implícito de todas las misiones que realizan las Fuerzas Armadas que contribuyen significativamente a evitar la pérdida de un gran número de vidas en tierra y en el mar. Coronel Campillo: “Las catástrofes antrópicas son más tremendas que las catástrofes naturales y las guerras” Por su parte, el doctor Juan Ramón Campillo, coronel médico de la Inspección General de Sanidad, con gran experiencia en operaciones en zonas de conflicto, agradeció a la OMC su invitación a participar en este Congreso para dar a conocer la labor que desempeñan, “la mayoría de las veces desconocida” y para ofrecer su apoyo a todas las ONG que operan en contextos complicados. “En emergencias complejas, que llevan aparejado un alto grado de violencia y no hay orden jerárquico que sea capaz de hacer cumplir la ley, solamente las fuerzas militarizadas podemos llegar a esas zonas”. Según puso de manifiesto no sólo dan asistencia sanitaria a los militares cuando llegan a esas zonas atienden “a hombres, mujeres, enemigos, amigos, niños, ancianos y personas muy necesitados” que no tienen servicios de salud y debido a la complejidad de la zona las ONG tienen difícil su acceso y es necesario la fuerza militar para la intervención. Expresó la complejidad que supone trabajar en emergencias complejas como la de Afganistán y aseguró que “las catástrofes antrópicas –aquellas generadas enteramente por la acción humana, son más tremendas que las catástrofes naturales o las guerras”, que dan lugar a la violencia y ocasionan “hambre, destrucción, enfermedades olvidadas y, epidemias”. Ante estas situaciones de emergencias complejas, defendió la actuación de organizaciones fuertemente jerarquizadas y con medios suficientes como las Fuerzas Armadas que trabajan en misiones humanitarias, de evacuación de la población civil, de prevención de conflicto y de interposición entre combatientes. Recordó “con tristeza” que cuando estaba al frente de la dirección del Hospital Tomás Cobo con la representación militar que asistió al Congreso de Cooperación. de Campaña de la OTAN en Herat, Afganistán en 2011, le solicitaron que donara sangre porque “no había en el mercado negro” y había que operar de urgencia a una mujer que había sufrido un atentado. “Son cosas –dijo- trágicas y terribles que las vemos donde llegamos”. Pero a su vez, hizo hincapié en que se trata de una labor “muy bonita y aunque se nos ve muy serios por el uniforme somos grandes entusiastas con lo que hacemos”. No solo la Sanidad Militar da apoyo a las tropas y desarrolla una labor humanitaria en las zonas de conflicto “los militares –añadió- en general participan en formación en educación de niños. Es una de las partes más bonitas de nuestra profesión y de la que más orgullosos estamos”. Teniente Coronel Betegon: “En Afganistán, la Sanidad Militar ha dado apoyo médico a todas las fuerzas y a 35.000 pacientes civiles” La doctora Ana Betegón, teniente coronel médico, jefa del Servicio de Anestesiologia y Reanimación del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, con experiencia en diversas misiones en los Balcanes y en Afganistán, explicó que la Sanidad militar ha cambiado mucho para adaptarse a las nuevas estructuras de la OTAN y de la ONU y, actualmente, “nos dedicamos a misiones multi-internacionales en varios países”. Indicó que van a las zonas de conflicto y a los países con catástrofes o mala situación y se dedican a dar su apoyo médi- co, no solamente a las fuerzas armadas o al combatiente, sino que montan hospitales en zonas de pocas infraestructuras sanitarias para atender a toda la población civil de alrededor y que ha sido herida en algún conflicto, tiene enfermedades importantes o que necesitan intervenciones quirúrgicas. “Es una sanidad no solamente para los que son militares sino para el mantenimiento de la paz y para ayudar a la población civil a que reciba parte de la Medicina que ellos no tienen y que nosotros si le podemos otorgar”, explicó la teniente coronel médico quien puntualizó que esto se realiza tanto desde el ejército del aire, de tierra, la armada o de la guardia civil. Expuso detenidamente los distintos dispositivos militares médicos con los que trabajan en zonas de conflicto, desde los dispositivos básicos más próximos a las zonas de combate, con equipo quirúrgico y material ultraligero para realizar operaciones y que un avión evacue a los enfermos a otra base militar cercana a un aeropuerto; ambulancias blindadas helicópteros y aviones medicanizados. Aludió a las cinco misiones que ella ha realizado en Afganistán en helicóptero, dotado de ametralladoras y contó con toda naturalidad que “vas con chalecos de combate, atiendes al herido y, de vez en cuando, te disparan”. Teniente coronel Sieiro: “En la crisis del Mediterráneo, la Flota ha rescatado en 12 meses a 7.411 personas” El doctor Juan Manuel Sieiro, teniente coro- BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 17

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nel médico del Cuartel General de la Flota, en Rota (Cádiz), que ha participado en diversos despliegues nacionales e internacionales de la UE y la OTAN como la operación Alfa-Charlie, con motivo del huracán Mitch en Centroamérica, o la operación Atalanta, explicó que el apoyo humanitario de las Fuerzas Armadas nace de la protección de las personas. “Desde la flota atendemos a cualquier persona que tenga problemas y necesite ayuda en el mar”, aseguró. Hizo un repaso por todas las respuestas solidarias que han realizado las fuerzas armadas y contó que tras el terremoto de Haití soldados españoles prestaron atención sanitaria a 7.568 haitianos, atendieron 4 partos y vacunaron a 21.274 personas. Profundizó en la operación SOPHIA que trabaja por desmantelar el modelo de negocio de los traficantes de personas en el Mediterráneo, contribuye a evitar la pérdida de vidas en el mar y al embargo de armas en aguas internacionales próximas a la costa Libia. Contó qué en 12 meses, la Flota ha rescatado a 7.411 personas y denunció la violencia extrema de los traficantes que expuso a través de fotografías de mujeres rescatadas con golpes de machete en las extremidades. “La misión de la Telemedicina es proporcionar apoyo y asesoramiento sanitario a distancia” De izda. a dcha.: Luis Berasategui (Aviación sin Fronteras), Antonio Rodríguez Nogales (Bomberos Unidos sin Fronteras), María García Llano (Colegio de Enfermería de Cantabria), y Dr. Jerónimo Fernández Torrente (FCOMCI) Las pequeñas ONGs, califican el voluntariado como “motor de la cooperación” El diagnóstico y tratamiento correcto de las bajas, junto con un tiempo de evacuación adecuado son puntos clave que aseguran una asistencia sanitaria de alta calidad sobre el terreno, según expuso Pedro J. Gil López, Jefe del Servicio de Telemedicina del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, quien ha intervenido también en varias misiones internacionales en BosniaHerzegovina como Jefe de Sanidad de la Base española en Dracevo y en Afganistán, en hospitales militares de campaña. Por ello, resaltó la importancia de la Telemedicina para proporcionar atención sanitaria cuando la distancia es un factor determinante y explicó que el empleo de las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) permite el intercambio de conocimientos entre profesionales sanitario. La misión de la Telemedicina en las fuerzas armadas, según especificó, consiste en proporcionar apoyo y asesoramiento sanitario a distancia a personal en zonas de Operaciones o localizaciones remotas y proyectar una atención sanitaria de la misma calidad a la que se da en territorio nacional. La Telemedicina facilita el apoyo al diagnóstico, la optimización del tratamiento, la estabilización del paciente crítico, la determinación de la necesidad del traslado, seguir la evolución del paciente, prevenir enfermedades, la investigación y la formación continuada. Y una monitorización en tiempo real de lo que están haciendo al paciente. Finalmente, recordó que en todas las misiones que lleva a cabo la Sanidad Militar existe implícito un componente de atención sanitaria a la población civil, que se enmarca dentro de la Cooperación Internacional. Organizaciones humanitarias con pequeña estructura pero que realizan una labor de excelencia en emergencias y necesidades de poblaciones vulnerables en países empobrecidos donde otras organizaciones mayores no alcanzan como es el caso de Bomberos Unidos sin Fronteras (BUSF), Aviación sin Fronteras (AVF) o el Grupo de cooperación del Colegio de Enfermería de Cantabria, ponen en valor el voluntariado como “motor de la cooperación” y resaltan su gran compromiso, dedicación y sus valores Así se puso de manifiesto en el Panel de Experiencias de pequeñas organizaciones. En este panel, moderado por Jerónimo Fernández Torrente, vicesecretario de la OMC y de la FCOMCI, participaron Antonio Rodríguez Nogales, vicepresidente y responsable del Área de Catástrofes de Bomberos Unidos sin Fronteras (BUSF); Luis Berasategui, presidente de Aviación sin Fronteras, y María García Llano, enfermera y Coordinadora del Grupo de Cooperación del Colegio de Enfermería de Cantabria. Como moderador, Fernández Torrente quiso dejar patente la excelente labor que realizan estas organizaciones a las que propuso dejar de llamarlas “pequeñas” por el “gran trabajo que realizan en cooperación y atención humanitaria”. El vicesecretario del CGCOM destacó que, en cooperación y voluntariado, además de la financia- ción, los recursos humanos y dotaciones adecuadas para realizar una intervención de calidad, así como formación y exhaustiva preparación previa y logística, es vital el “compromiso social y profesional y la vocación de servicio a los demás que llevan implícitos los valores como la entrega, la solidaridad, la generosidad y el humanismo”. Antonio Nogales, bombero, responsable actual de la Unidad Canina de Rescate en Bomberos del Ayuntamiento de Huelva y actual vicepresidente y responsable del Área de Catástrofes de Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF) expuso la labor de esta organización, creada hace 20 años por bomberos profesionales para trabajar en rescates en emergencia, fundamentalmente en Iberoamérica, y que hoy agrupa a otros colectivos profesionales y lleva a cabo también proyectos de ayuda humanitaria. 18 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA Con una dilata experiencia en grandes catástrofes –las últimas el terremoto de Ecuador del pasado año, el super tifón Hayan en Filipinas en 2013 o el terremoto de Haití en 2010-, Antonio Rodríguez puso en valor la labor del voluntariado como motor de toda la acción humanitaria de organizaciones como BUSF; defendió la formación de equipos polivalentes de diferentes profesionales, entre ellos los sanitarios, médicos, enfermeros y técnicos en emergencias sanitarias y logísticas, “imprescindibles –dijoen las intervenciones de emergencia”. Explicó que los médicos y enfermeros voluntarios de BUSF reciben formación en rescate de alturas y lugares de difícil acceso, apeos y apuntalamiento en emergencia, desescombro y salvamento en estructuras colapsadas, recate canino, atención sanitaria en catástrofes y otros conocimientos y procedimientos que forman parte de los trabajos y procedimientos de los equipos de rescate, además de realizar simulacros anuales. Además de intervención en caso de catástrofes, BUSF lleva a cabo proyectos de cooperación al desarrollo en materia de potabilización del agua, reconstrucción y rehabilitación de viviendas tras las catástrofes y de formación. Actualmente, trabaja en diversos proyectos: de formación de Rescate canino y Desescombro en Ecuador y reconstrucción de viviendas; de rehabilitación de orfanatos en Nepal y Haití; de potabilización de agua en el Amazonas peruano y de donación de medios materiales y formación con los Cascos Blancos en Siria, según relató Antonio Rodríguez, quién a través de imágenes, mostró la labor humanitaria desarrollada por BUSF. En su intervención, apostó por seguir trabajando para reducir los tiempos de respuesta en emergencias. Aviación sin Fronteras Más de 700 niños aquejados de graves patologías no subsanables en países como Mauritania, Benín, Guinea Conakry o Marruecos han venido a operarse a diferentes hospitales españoles, gracias a la labor solidaria de la organización humanitaria Aviación sin Fronteras en colaboración de compañías aéreas y diferentes empresas. Este programa denominado Alas de la Esperanza, forma parte de la labor que realiza Aviación sin Fronteras, una asociación humanitaria en la que, desde hace nueve años, colaboran más de 400 voluntarios de diferentes compañías de aviación española, según expuso Luis Berasategui, piloto de trasporte de líneas aéreas que trabaja como voluntario en esta asociación desde su creación y de la que, desde hace 4, es presidente. Siguiendo el slongan del programa Numeroso público asistió a cada una de las ponencias presentadas. Alas de la Esperanza, “da alas a tu solidaridad”, Luis Berasategui animó a los congresistas a buscar el “rincón solidario” que todos tenemos y colaborar con organizaciones humanitarias para ayudar a los más vulnerables y necesitados. Aviación sin Fronteras distribuye más de 1.800 kilos de medicamentos en 10 países que carecen de ellos, asegurando que lleguen a las ONGs destinatarias, con quienes los voluntarios de ASF conviven durante un tiempo para cooperar con ellos o conocer las misiones que realizan. Luis Berasategui expuso también el proyecto de alfabetización en Burkina Faso, en concreto en la provincia de Zoundweogo, una zona situada al sur de la capital Ouagadougou, en donde ASF apoya cada año a más de 2.500 niños huérfanos a través de becas escolares, material para estudios y dos bibliotecas ambulantes, así como ayuda nutricional -9.000 kilos de arroz- a siete comedores escolares para más de 800 niños. Finalmente, aludió al programa Alas de la Sonrisa con el que ASF trata de llevar ilusión a personas aquejadas por algún tipo de enfermedad, discapacidad o discriminación con actividades como “bautismos” aéreos, visita a espacios aeroportuarios y museos aeronáuticos y exhibiciones aéreas. Enfermeros forman en autocuidado en Haiti La región de Port-au-Prince, comunidades de Haití, donde la asistencia sanitaria es una utopía y más desde el gran terremoto de 2010 y los huracanes de 2012 y 2016 que han dejado al país en situación de extrema pobreza, problemas de desnutrición, acceso a agua potable y saneamiento, el Colegio de Enfermería de Cantabria ha puesto en marcha un proyecto de capacitación en autocui- dado a través de la educación para la salud. Este proyecto surgió a raíz de las necesidades expresadas por la organización humanitaria AYMY, una ONG que, desde 2010, vela por los derechos de los niños de la calle, consiguiéndoles un hogar y educación gratuita, tal y como relató María García Llano, enfermera y coordinadora del Grupo de Cooperación del Colegio de Enfermería de Cantabria, quien actualmente trabaja en el Servicio de Urgencias en Atención Primaria (SUAP) Centro de Salud de Polientes en Cantabria. Desde su óptica de experta en cooperación internacional al desarrollo y voluntaria en terreno en países como Bolivia, Ecuador o Haití, fue una de las impulsoras de este proyecto de Capacitación en Autocuidado, puesto en marcha en 2015 y que incluye talleres formativos en la población, así como otro en marcha de prevención del cólera. Relató la situación del país, asolado por la deforestación y los desastres naturales, donde la mortalidad infantil supera el 50%, la más alta de Iberoamérica; la tasa de natalidad es de 5 hijos/mujer y donde la de partos asistidos es del 37%, por no hablar de problemas como el sarampión, VIH o el cólera, con 500 casos la semana de esta última epidemia previa al huracán de 2016 y 1.500 las dos primeras semanas posteriores. Por último, María García Llano finalizó su intervención con la frase de Nelson Mandela: “la eliminación de la pobreza no es un gesto de caridad; es un acto de justicia. La pobreza, como la esclavitud o el apartheid no es algo natural, sino una creación humana y como tal, puede ser erradicada por las acciones de los seres humanos. BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 19

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De izda. a dcha. Carlos Mediano (Medicusmundi); Miguel Ángel Sánchez Chillón (presidente del Colegio de Médicos de Madrid); Juan Manuel Garrote (FCOMCI); y Francisco Raigón (SEMG-Solidaria) Atención sanitaria, educación para el desarrollo y defensa de la salud como derecho universal, funciones clave del médico cooperante Los médicos cooperantes y voluntarios proporcionan asistencia sanitaria a quien lo necesita en los diferentes contextos de emergencia humanitaria. Pero no solo eso, el médico tiene además un papel fundamental a la hora de denunciar las situaciones de injusticia social o sanitaria, promover la investigación, sensibilizar e informar desde su credibilidad a la ciudadanía, inculcar educación para el desarrollo y hacer incidencia política para defender la salud como un derecho universal y no individual y lograr reducir las inequidades en su acceso, la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y combatir las desigualdades sociales y la pobreza Así se puso de manifiesto en el panel “El papel del médico en la cooperación internacional para el desarrollo y la intervención humanitaria”, En este panel, moderado por Juan Manuel Garrote, secretario general de la OMC y FCOMCI, participaron en calidad de ponentes Miguel Ángel Sánchez Chillón, presidente del Colegio de Médicos de Madrid y cooperante de la organización Médicos del Mundo; Carlos Mediano, presidente de la Federación Medicusmundi Internacional; y Francisco Raigón, técnico de proyectos de la Fundación SEMG – Solidaria. Garrote inició el encuentro aludiendo a la falta de conciencia, muchas veces, por los problemas de la emigración causada por la guerra que se están produciendo en el mundo, la hambruna que recorre ciertos países de África y la muerte por falta de higiene de los habitantes de muchas poblaciones. “Parece que los vemos muy lejos”, aseguró. En sentido, recordó, a los allí presentes, que España hace 70 años se encontraba en una situación similar. “Acabábamos de pasar una guerra y había una alta mortalidad por infección, concretamente por paludismo”, dijo. Por ello, puso en valor la actuación de los médicos de salud pública, con la colaboración del resto de los sanitarios, fundamentalmente veterinarios y farmacéuticos, “que consiguieron anular aquella epidemia” y resaltó la importancia de la ayuda a los países y a las personas necesitados que “no está tan lejana como nos parece”. “La actuación –aseguró- de los médicos en las catástrofes y los problemas sanitarios en países precarios siempre ha existido y es necesaria, en esto se basa la solidaridad de la especie humana”. El médico cooperante tiene un papel fundamental a la hora de denunciar las situaciones de injusticia social o sanitaria En la misma línea, Sánchez Chillón abogó por la sensibilización de la población y los profesionales. “Si no tenemos en la cabeza las cosas que ocurren en el mundo, si no hacemos ver a los médicos y a la población que hay más problemas a parte de los diarios y cotidianos, no tendrán la oportunidad de descubrir una faceta muy humana que es la cooperación”, subrayó. Desde el punto de vista técnico, para el presidente del ICOMEM, el médico puede tener desde un papel testimonial hasta un papel principal en los programas de desarrollo o de intervención humanitaria, pero, en su opinión, “tendrá un papel fundamental a la hora de denunciar las situaciones de injusticia social o sanitaria”. Además, hizo una clasificación entre el papel y las funciones del médico dependiendo del campo de actuación. “En la 20 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA Cooperación al desarrollo los proyectos son a largo plazo y el médico tiene un papel más de tutorización, de proyectos, detección de hábitos para la salud, supervisión y educación para la salud que de implementación”, afirmó el experto. Por el contario, en los proyectos de acción humanitaria en urgencias y emergencias, para Sánchez Chillón, es donde más se nota el impacto directo del papel del médico por su actuación en catástrofes naturales, conflictos bélicos y epidemias o endemias. Recomendar el fomento y promoción de los programas formativos desde el pregrado y, posteriormente, desde la estructura colegial, negociar para el reconocimiento de la participación en programas de ayuda humanitaria y desarrollo para que formen parte de la carrera profesional, presionar para el desarrollo del estatuto del Médico Cooperante y que desde la administración se contemple, son acciones que se pueden hacer desde la estructura profesional, para el presidente del ICOMEM, al igual que fomentar desde la OMC el registro y participación en estos programas o emergencias. “Como médicos tenemos que seguir defendiendo la salud como un derecho universal no individual” La comunidad internacional se enfrenta desde 2015 hasta 2030 a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), según afirmó Mediano quien denunció que los consensos políticos se centran en qué hay que hacer en salud pero no en cómo realizarlo, y deberían basarse en la evidencia como lo hace la Medicina y como hacen los médicos cooperantes. Tras mencionar que gracias a los ODS se ha reducido un 50% la mortalidad materno infantil, reivindicó que no se han conseguido el resto de metas porque “el compromiso político no ha sido el adecuado y se ha implantado un modelo que lucha contra las enfermedades específicas sin contar con el conjunto y no hemos conseguido acabar con la inequidad en la salud”. Por ello, como médicos tenemos que seguir defendiendo la salud como un derecho universal no individual”. Cuando se trabaja en salud no hay que hacerlo de forma local sino que hay que tener un conocimiento y una capacidad para trabajar a nivel global en las institucionales y organizaciones internacionales para que la salud sea un derecho para todos, defendió. Para Mediano el reto más claro de los ODS es garantizar una cobertura sanitaria universal y para ello es necesario que se contabilice el efecto de la política sobre la salud. “El papel del médico cooperante tiene dos lugares donde trabajar el suelo que es el trabajo en terreno y el cielo que son las políticas. Porque las políticas afectan al trabajo que están haciendo en el terreno”, puntualizó. Para el presidente de la Federación Medicusmundi Internacional el médico tiene que denunciar, promover la investigación y hacer incidencia política. “Además el médico cooperante tiene que saber adaptarse al entorno y a la cultura. Además, se necesita una integración de todos los actores implicados. Hay en lugares donde es más importante el acceso a agua potable más que a una bata blanca. Podemos hacer mucho en salud pero si no se permite el acceso a los medicamentos”. Además, según explicó, los ODS deberían cumplirse tanto por los países pobres como por los ricos. Para él las enfermedades no tienen pasaporte y seguirán en su intervención Francisco Raigón Jiménez. “Con la educación para el desarrollo se logra una ciudadanía global, una sociedad civil activa, competente, preocupada por los temas colectivos y que reclame su protagonismo en el desarrollo de los procesos sociales y políticos”, explicó. Además esta formación, tal y como expuso, permite una dimensión global en el análisis de la realidad que establece conexiones entre lo que es local y lo que es global y favorece los compromisos internacionales para la reducción de la pobreza como algo indisociable a su política nacional o local. Además, promueve un enfoque más basado en los derechos que en las nece- Carlos Mediano (Medicusmundi) y Miguel Ángel Sánchez Chillón (presidente del Colegio de Médicos de Madrid). pasando fronteras. “Es curioso que tengamos enfermedades globales y soluciones individuales”, puntualizó. El sistema de salud debe ir unido a un sistema de protección social que permita el abordaje de las enfermedades no trasmisibles, el 52% muertes prematuras mundiales son por enfermedades no transmisibles, según refleja el Informe 2016: La salud en la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria, elaborado por Medicusmundi y Médicos del Mundo. La educación para el desarrollo, acción fundamental para el médico cooperante A parte de proporcionar asistencia médica y tener incidencia política, los médicos cooperantes también tienen un papel vital en la educación para el desarrollo, según expuso sidades que reconoce los derechos básicos de la ciudadanía globalmente con una perspectiva de justicia. “Si trabajamos solo en las necesidades no trabajamos en las causas que son por incumplimiento de los derechos. Esto hay que denunciarlo”, aclaró. Además, aseguró que para trabajar en salud hay que trabajar antes en los problemas de saneamiento de agua y desnutrición. “Todos los problemas están relacionados por el círculo de la pobreza”, explicó. Por ello, hay que sensibilizar, informar y hacer incidencia política para encontrar las causas y soluciones, y en esto el medico “tiene un papel fundamental para sensibilizar por su cercanía con la población”, añadió. Finalmente resaltó la importancia de inculcar esta formación desde las universidades. BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 21

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De izda. a dcha.: Pascual Caballero, médico cooperante de Médicos Sin Fronteras; Jorge Gutiérrez, director general de Juventud y Cooperación al Desarrollo del Gobierno de Cantabria; Emilio José Romero Rigo, enfermero de Cruz Roja; y Mohamed Lamin Dadddi, ministro de Salud de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) La realidad de los campamentos saharauis, los griegos y el de Dadaab Malnutrición, carencia de servicios esenciales como agua potable y sanitarios que provocan graves enfermedades, son situaciones comunes a los refugiados en campamentos como los saharauis de Tinduf, el más antiguo (41años), el de Dadaab (Kenia), el más grande del mundo con medio millón de desplazados o los más recientes de Ritsona y Skaramagas, en Grecia. La falta de capacidad y/o voluntad de los gobiernos impide solucionar esta realidad que implica una vulneración de los más elementales derechos humanos Así se reflejó en la mesa “La salud de los refugiados y las personas desplazadas”, moderada por Jorge Gutierrez, director general de Juventud y Cooperación al Desarrollo del Gobierno de Cantabria, en la que participaron como ponentes Mohamed Lamin Dadddi, ministro de Salud de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD); Emilio José Romero Rigo, enfermero de Cruz Roja en los campos de refugiados de Ritsona y Skaramagas, en Grecia, y el Pascual Caballero, médico cooperante de Médicos Sin Fronteras. Ministro Salud Sahara: “Como refugiados, somos los grandes olvidados desde hace más de cuatro décadas” Mohamed Lamin expuso pormenorizadamente la situación de los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf, que llevan 41 años viviendo de la cooperación internacional, esperando, desde que en 1976 el Sahara Occidental dejase de ser colonia española, una solución para realizar un referéndum de autodeterminación que sigue sin celebrarse a causa de la “obstrucción sistemática del Gobierno marroquí y la incapacidad del Consejo de Seguridad de la ONU”, lo que ha llevado al pueblo saharaui estar dividido en dos partes, separadas por un muro militar marroquí de 2.700 km. y más de 7 millones de minas. El ministro saharaui de Salud expuso pormenorizadamente la atención sanitaria de los campamentos, a los que el Gobierno presta especial atención a pesar de la “ausencia de recursos humanos cualificados, materiales e infraestructuras”. Para una población de 206.000 habitantes, cuenta con 2 hospitales quirúrgicos, 5 consultorios de atención primaria y varios dispensarios para seguimiento de tratamientos. Tienen dos médicos, seis enfermeros, un odontólogo y 30 camas de hospital por 10.000 habitantes y la tasa bruta de consulta es una por cada habitante. Destacó los problemas de anemia y malnutrición, especialmente en mujeres embarazadas y niños menores de 5 años y de patologías como la diabetes y otras asociadas a grupos vulnerables. El ministro resaltó la labor de las comisiones quirúrgicas (urología, oftalmología, cirugía general, pediátrica y odontología) que van a los campamentos dos o tres veces al año y puso de relieve la necesidad de otras como maxilofacial, ginecología y obstetricia, ortopedia y traumatología. También puso en valor la labor de 22 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA formación realizada por ONGs y organizaciones como la llevada a cabo por la OMC a través del Colegio de Médicos Saharaui y señalo, entre los principales retos, la incentivación económica de los profesionales para motivarles (un médico especialista cobra 250 €/mes; uno de AP, 150 € y un auxiliar 20 €), la formación continuada, más comisiones médicas, equipamientos y medicamentos, además de alimentación adecuada y potabilización del agua en todos los campamentos, así como lograr el compromiso político y humanitario para una financiación sostenible del sector salud. Finalmente, tras agradecer la ayuda humanitaria que se presta al pueblo saharaui, puso de manifiesto que como refugiados “nos dan para no morir” y señaló que “aunque sentimos dolor por los refugiados de Siria, Libia o Irán, sentimos más dolor aún porque somos los grandes olvidados en medio del desierto desde hace más de 4 décadas”. “No somos terroristas -añadió- ni hacemos contrabando; solo luchamos por nuestro derecho de autodeterminación, pero este derecho no se aplica y parece que los intereses de los gobiernos están por encima de los intereses de los pueblos”. Vivencias de un enfermero de Cruz Roja Española en los campos de refugiados en Grecia Emilio José Rigo, enfermero de Cruz Roja, contó su experiencia en los campamentos de refugiados de Ritsona y Skaramagas, en Grecia, país al que junto con Italia llegaron el año pasado por mar más de 340.000 personas huyendo de la guerra en Siria y Afganistán, de las cuales murieron en el intento más de 4.000. Problemas relacionados con la travesía como picaduras de garrapatas, pulgas o erizos de mar; quemaduras por el sol y la gasolina, y problemas muscoesqueléticos por la cantidad de horas que viajan en cuclillas en una barca, además de otros gastrointestinales, infecciones respiratorias agudas y falta de medicamentos, son las patologías y problemas más frecuentes a las que se enfrenta el personal sanitario a la hora de atender a estos refugiados cuándo llegan, en lo que Emilio Romero describió como atención sanitaria de emergencia. El apoyo psicosocial por los problemas psicológicos que arrastran con su bagaje de guerra, especialmente, los más vulnerables como los niños y personas discapacitadas, y la promoción de la higiene en la escuela, sesiones grupales y campañas de limpieza y desinfección, así como ayuda para proporcionarles alimentos y agua potable, son otro de los cometidos del personal sanitario de Cruz Roja en estos campamentos en los que viven casi 4.000 personas (3.039 en Skaramagas -un tercio de ellos niños- y 723 en Ritsona). Finalmente, resaltó la labor del sistema de salud griego, con el que se coordinan los cooperantes, que calificó de desarrollado, pero que se encuentra “desbordado”, así como el difícil manejo de esta situación por “cambiante e impredecible”. La realidad de la atención sanitaria en Dadaab (Kenia), el mayor campo de refugiados del mundo Sarampión, cólera, polio, tuberculosis, fiebre del valle del Rift y otros pro- blemas causados por mal- nutrición aguda severa y la falta de agua potable, forman parte de la reali- Pascual Caballero, médico cooperante de Médicos Sin Fronteras dad del campamento de refugiados de Dadaab, en Kenia, el mayor campo de refugiados del mundo con medio millón de personas, la mayoría somalíes huidos de la guerra civil que no cesa. Y allí llevan 25 años, con la amenaza del Gobierno keniata de desmantelarlos y devolveros a su país de origen. Situación que se ha visto agravada en los últimos años por la sequía y hambruna que sacudió el Cuerno de África en 2011 Una situación que se ha visto agravada en los últimos años por la sequía y hambruna que sacudió el cuerno de África en 2011, año en el que llegaron a Dadaab más de 160.000 somalíes. Todo ello ha propiciado una “emergencia aguda sobre una crónica: suburbios en los campos” que se han convertido como “una prisión al aire libre”, según puso de manifiesto el Dr. Pascual Caballero, pediatra de Médicos Sin Fronteras en este campamento y otras regiones del planeta, la última en Swzilandia (Sur de África). Caballero relató las prioridades en emergencia de su organización en estos campos de refugiados entre las que están la vacunación, en especial, de sarampión, provisión de agua potable y sanitarios/letrinas, alimentación, construcción de refugios, servicios sanitarios básicos de emergencia, control de epidemias, formación de recursos humanos y coordinación y gestión de la seguridad. Como pediatra, habló de las patologías prevalentes en embarazadas -malnutrición, anemia, infecciones perinatales, hemorragias, pre-eclampsia-, en los recién nacidos -infecciones congénitas, prematuridad, encefalopatía, bajo peso- y las prevalentes en los niños -infecciones respiratorias, diarreas, malnutrición crónica y aguda, parásitos intestinales, sarampión, paludismo, fiebre tifoidea, meningitis, tuberculosis, HIV, etc.-, así como de la alta mortalidad y de los servicios médicos que prestan, desde hospitalización (685 personas en 2015), a visitas domiciliarias, pasando por centros de salud, donde se llevaron a cabo ese mismo año más de 12.000 consultas. Con imágenes de las secuelas neurológicas graves de los refugiados, casos con problemas ortopédicos congénitos, por polio o violencia; mutilados en el contexto bélico de Somalia, necesitados de tratamientos especializados para el cáncer que no siempre están disponibles y casos de salud mental por los traumas personales de la guerra y la hambruna, Caballero hizo un retrato sobrecogedor de la realidad de estos refugiados. Finalizó su intervención pidiendo a los Gobiernos “responsabilidad para minimizar los conflictos y atención humanitaria basada en derechos humanos de todas estas migraciones. BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 23

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Clausura del Congreso con la participación de la consejera de Sanidad, María Luisa Real, Tomás Cobo, Rodríguez Sendín y Santiago Coca. El registro de cooperantes del SCS tiene 93 profesionales sanitarios inscritos Tomás Cobo agradeció a todos los participantes de la Sanidad Militar el hecho de “compartir con nosotros la gran labor que hacéis, muchas veces desconocida” El registro de cooperantes del Servicio Cántabro de Salud (SCS) tenía a 1 de diciembre de 2016, 93 profesionales sanitarios inscritos. Los datos del pasado año (sin incluir los correspondientes a diciembre) muestran cifras récord tanto de proyectos de cooperación (15), de profesionales implicados (27), como de días de permiso concedidos (221). Estas cifras revelan un "aumento progresivo" desde la creación de la Comisión Central de Cooperación en el SCS, sobre todo durante el último año. Así lo ha destacado la consejera de Sanidad, María Luisa Real, en la clausura del II Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial. Real ha destacado el objetivo de su departamento para apoyar, impulsar y reforzar la participación de profesionales sanitarios del Servicio Cántabro de Salud en proyectos y actuaciones de cooperación sanita- ria, "tendencia que cada año es mayor". Ha explicado que desde la Consejería de Sanidad se está trabajando en este ámbito estableciendo partidas presupuestarias específicas, revisando la valoración de las intervenciones de cooperación en los sistemas de selección de profesionales, facilitando acciones formativas o proporcionando permisos específicos a profesionales cooperantes. Tras reconocer y agradecer a todos estos profesionales su labor y el ejemplo que representan para toda la sociedad, la consejera de Sanidad ha destacado su apuesta por luchar contra las desigualdades en salud. En este ámbito ha recordado la Orden publicada por su departamento "para procurar la atención sanitaria a todas las personas, independientemente de su origen, situación económica o de permanencia en nuestra comunidad". Ha opinado que se trata de "una actuación normativa coherente con el con- cepto de sanidad para todos como derecho universal, con cobertura universal, promovida muy activamente por la OMS y perseguida explícitamente como meta en salud por los Objetivos de Desarrollo Sostenible". En este sentido, ha defendido este planteamiento de cobertura sanitaria universal, "como el mejor instrumento de lucha contra las desigualdades en salud y aliado de la cooperación sanitaria internacional". Al mismo tiempo ha reiterado su apoyo a "acciones que impulsen el reconocimiento del derecho humano a la salud para todos y de forma efectiva, no sólo en nuestro servicio autonómico de salud, sino en todo el Sistema Nacional de Salud y mediante acciones de cooperación dirigidas a lograr esa meta de salud". Por último, Real ha expresado su deseo de que las conclusiones del congreso de la OMC permitan difundir nuevas ideas de cooperación compartida, conseguir emergentes cooperantes y avanzar en la mayor 24 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA eficiencia de los proyectos. En la clausura ha esta- do acompañada por el presiden- te del Consejo General de Colegios Médicos, Juan José Rodríguez Sendín; el general inspector de Sanidad Militar, Santiago Coca; el vicepresidente primero de la OMC, Serafín Romero; y el presidente del Colegio de Médicos de Cantabria, Tomás Cobo. Todos ellos estuvieron acompañados por el equipo directivo de la FCOMCI, forma- do por el vicepresidente segun- do, Javier Font; el secretario general, Juan Manuel Garrote; el vicesecretario, Jerónimo Fernández Torrente; el tesorero, José María Rodríguez Vicente; así como presidentes y juntas directivas de Colegios de Médicos de toda España, ponen- tes y autoridades locales e inter- nacionales como el ministro de Salud de la República Árabe Saharaui Democrática, el doctor Mohamed Lamin y numerosos representantes de la fuerzas armadas. Tomás Cobo inició la clausura agradeciendo a todos los participantes de la Sanidad Militar el hecho de “compartir con nosotros la gran labor que hacéis, muchas veces desconoci- da”. También tuvo palabras de agradecimiento para la conseje- ra de Sanidad por su implicación con la cooperación y por des- arrollar en Cantabria la Ley de Voluntariado. “Ahora -dijo- a los cooperantes nos cuenta en una oposición el tiempo trabajado en terreno”. También puso en valor la creación de una Comisión Interna de Cooperación dentro de la Consejería para “ordenar y organizar a todos los que hace- mos cooperación”. Resaltó, además, el “brazo solidario” de la OMC, representado por la Fundación para la Cooperación Internacional, y por “ser testigo directo y estar cerca de los más frágiles y de los que más lo necesitan, que son la esencia de nuestra vocación”. Agradeció a todos los ponentes que han intervenido durante los dos días “por ilumi- nar nuestros corazones y con- ciencias”. “Lo habéis conseguido”, enfatizó. “Tenemos la suerte de ser contemporáneos a personas como Fray Florencio, por levantar un hospital en Benín “piedra a piedra”; al doctor Pascual Caballero, por su gran trabajo al lado de los refugiados durante tantos años; y a la teniente coronel médico, la doctora Ana Betegón, por su gran labor y referente en la Sanidad Militar y ser la primera mujer al mando de una unidad operativa del Ejército del Aire” manifestó el presidente de los médicos cántabros. “Lo que hacéis, sin duda mejorará el mundo, pero vuestras vidas y conductas atravesarán como un rayo el tiempo e inspirarán a todos aquellos que aún no han nacido y eso sí que cambiará el mundo”, manifestó. Por su parte, el general Santiago Coca agradeció el espacio dedicado a la Sanidad Militar en este Congreso por “tener la oportunidad de contar lo que hacemos con nuestra formación y preparación y mostrar las dosis de sacrificio y entrega que tienen los miembros de las unidades militares”. Tras poner de manifiesto que los médicos de la Sanidad Militar son grandes desconocidos, se mostró orgulloso de tener la ocasión de estar en un foro solidario porque “somos servidores de la sociedad y desde la solidaridad cooperamos con las ONG, con los Estados y con todos los compañeros que estáis aquí”. Y recordó que todos juntos “podemos a llevar a cabo nuestra misión que es proteger a las personas y estar donde se nos necesita”. Para el presidente de la OMC, Rodríguez Sendín, la Medicina y la preocupación por el ser humano es “una aventura vital a la que han dedicado todo y toda su vida muchos médicos” que se ve representada de distintos tipos como la Sanidad Militar, o con personas como Fray Florencio y Pascual Caballero “pero lo que tenemos en común y en lo que debemos seguir trabajando es nuestro compromiso y respeto profundo por la dignidad de las personas y los derechos humanos”. “Estar con los más frágiles va en la esencia de nuestra profesión” Mil millones de personas en el mundo están afectadas por las enfermedades olvidadas, aquellas que, pese a su alta prevalencia (cólera, malaria, úlcera de Buruli o linfoma de Burkitt, entre otras muchas), no disponen de tratamientos eficaces porque están asociadas a la pobreza y no suponen beneficio de cara a su investigación. “Esto no tiene justificación, la extraordinaria avaricia impone las reglas del juego y nuestros gobiernos no son capaces de limitarla», denunció Juan José Rodríguez Sendín, presidente en ese momento de la OMC. Sobre el impacto de estas patologías versó la mesa redonda moderada por Guillermo Vázquez, director de cooperación del Consejo Andaluz de los Colegios Médicos, que contó con la participación de Fray Florencio, director del hospital de Tanguietá en Benín; José Muñoz, médico del Clinic de Barcelona; y Cecilia López, coordinadora de Médicos del Mundo. “Estar al lado de los más frágiles está en la esencia de nuestra profesión”, subrayó Tomás Cobo, presidente del Colegio de Médicos de Cantabria en la clausura, convencido de que “las conductas de los testimonios que hemos escuchado aquí, cambiarán el mundo” e “iluminarán corazones y conciencias”. El resto de la jornada profundizó sobre la educación de los futuros profesionales en los países en desarrollo y la atención sanitaria en contextos de violencia. Subrayó que merece la pena hacer cooperación con los países que nos necesitan y “animar a todos nuestros compañeros a ser solidarios y que pongan su granito de arena” e “hizo hincapié en la importancia de que “nuestros profesionales vayan en las mejores condiciones con la formación adecuada y no arriesguen innecesariamente su vida”. La creación de un Foro Internacional para hablar sobre las “enfermedades olvidadas” y el acceso a los medicamentos, hacer un seguimiento de los compromisos que se adquieren, incentivar la investigación epidemiológica sobre el saneamiento, apoyar la formación de especialistas en países en desarrollo en Medicina preventiva y salud pública, y reconocer la labor de personas como las que han participado en este Congreso, fueron algunas de las propuestas que puso sobre la mesa el presidente de la FCOMCI, quien resaltó la necesidad de poner en valor delante de la sociedad el trabajo que se está haciendo entre todos. 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El apoyo solidario a un hospital pediátrico en Kenia, pone el broche de oro al II Congreso Una cena solidaria en apoyo a la puesta en marcha de una campaña médico- quirúrgica en un hospital pediátrico en Lamu, Kenia, que mantiene la Fundación Pablo Horstmann con la ayuda de la ONGD Anidan, puso el broche de oro al II Congreso de Cooperación Internacional de la OMC. Mediante este proyecto se enviará un grupo de profesionales cántabros para cola- borar en este hospital que atiende de forma gratuita a más de 14.000 pacientes al año Inaugurado en 2008, el Hospital Pediátrico Pablo Horstmann de Anidan tiene como objetivo dar cobertura sanitaria de calidad y gratuita a toda la población infantil, sin recursos, del distrito de Lamu, unos 55.000 niños y jóvenes. Desde 2010 es el centro de referencia pediátrico de todo el condado, recibiendo pacientes que acuden desde lugares muy remotos. La falta de personal sanitario local capaz de dar respuesta a los problemas quirúrgicos de la comunidad de Lamu, impulsó a la Fundación Pablo Horstmann y a la ONGD Anidan a organizar campañas quirúrgicas en los quirófanos del Hospital del Condado de Lamu, en colaboración con las autoridades sanitarias kenianas, para ofrecer asistencia quirúrgica y ginecológica a la población más vulnerable de la región nororiental de Kenia, tanto niños como adultos. A lo largo de los últimos años se han realizado con éxito varias campañas de cirugía general, de cirugía ginecológica, de cirugía pediátrica, de cirugía reconstructiva y de oftalmolo- gía. Los profesionales sanitarios cántabros que, impulsados por el Colegio de Médicos de Cantabria y el Gobierno de Cantabria, llevan más de 20 años haciendo misiones médicas en Benin, en Tanguiéta, en la provincia de Takora y en los campos de refugiados saharauis, viajarán ahora a Lamu, gracias a los beneficios de la cena solidaria, para realizar una misión médico-quirúrgica en el hospital pediátrico de la Fundación Pablo Horstmann. Esta misión será liderada por Daniel Casanova, médico cirujano y cooperante, que ya ha realizado anteriores campañas en este hospital. Además, estas iniciativas representan una importante oportunidad formativa para el personal sanitario de Lamu. Lamu es un archipiélago situado en la costa noreste de Kenia, que sufre una situación sanitaria especialmente precaria por ser un medio rural con escasas prestaciones sanitarias, por la alta tasa de enfermedades tropicales, así como por la dificultad de acceso a los centros sanitarios de las poblacio- 26 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA Pello García Amiano. Mikel Zeberio. nes en islas más alejadas. Desde 2008 este centro médico ha ofrecido asistencia pediátrica a más de 105.000 pacientes, siendo más de 4.200 los niños que requirieron ingresos. Cuando esta Fundación llegó a la isla de Lamu, solo el 30% de sus habitantes tenía acceso a medicamentos y los niños carecían de médicos a los que acudir, siendo la mortalidad infantil de un 11%. Desde entonces, las actividades asistenciales y preventivas desarrolladas y la educación para la salud impartida por su equipo sanitario han tenido un importante impacto en la población infantil de Lamu, habiéndose reducido significativamente la prevalencia de enfermedades y la mortalidad infantil. Francisco Javier Hernández de Sande, actualmente presidente del Colegio de Médicos de Cantabria y presidente de la Academia Cántabra de Gastronomía y de la Federación de Academias de Gastronomía de los Caminos de Santiago, fue el artífice y organizador de la cena solidaria, celebrada en el marco del II Congreso de Cooperación. En este encuentro, participó Daniel Casanova, médico cirujano y cooperante, que explicó las misiones médicas y quirúrgicas que se desarrollan en el hospital pediátrico de la Fundación Pablo Horstmann y el nuevo proyecto que se va a llevar a cabo gracias a la colaboración de todos los asistentes a la cena solidaria. Zaporeak, la cocina solidaria que alimenta a los refugiados en Grecia Para aunar gastronomía y cooperación, la cena solidaria contó también con el testimonio de Pello García Amiano, cocinero y cooperante, que junto a su hermano y un equipo de cocineros de Gipuzkoa pusieron en marcha el proyecto Zaporeak, por el que desarrollan iniciativas gastronómicas solidarias en la isla griega de Chíos con centenares de refugiados, y en la región del Tigray (Etiopía) con el fin de paliar las graves necesidades que se viven allí. En la isla griega de Chíos, donde comenzaron a cocinar hace un año Zaporeak colabora con las ONG que están respondiendo a la dramática situación humanitaria de los refugiados que llegan a las costas griegas y da de comer cada día a 1.700 personas, según contó el cocinero. El objetivo es alimentar “dignamente” y aportar todas las calorías que necesitan a los refugiados y a todos los cooperantes y voluntarios que allí se encuentran. El cocinero, que fue presentado por Mikel Zeberio, profesor de universidad y crítico culinario, explicó que “atienden a los refugiados, dándoles un caldo caliente o una primera comida nada más pisar tierra” Francisco Javier Hernández de Sande. BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 27

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Foto de familia de presidentes y secretarios de los colegios de España en el Palacio de La Magdalena. Médicos cooperantes y voluntarios quieren impregnar a futuras generaciones de espíritu solidario El II Congreso de Cooperación aprueba la Declaración de La Magdalena en defensa de los derechos humanos y dignidad de las personas en cualquier parte del mundo, así como en la lucha contra el sufrimiento, el dolor y la enfermedad. El Palacio de la Magdalena acogió las asambleas de los presidentes y secretarios de todos los colegios de médicos de España Médicos que dedican su vida a salvar a otros como Fray Florencio, que levantó de la nada un hospital en Benín, al doctor Pascual Caballero, ayudando a los refugiados durante tantos años; o la teniente coronel médico, la doctora Ana Betegón, referente en la Sanidad Militar y primera mujer al mando de una unidad operativa del Ejército del Aire, representan los valores y esencia de la profesión médica, cuya labor inspirará a futuras generaciones y hará que crezca el espíritu de solidaridad y cooperación para que otras personas continúen con su camino de defender, donde se viola, la dignidad y los derechos de los seres humanos. Así se puso de manifiesto durante el acto de clausura del II Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC), organizado a través de su Fundación para la Cooperación Internacional (FCOMCI) y el Colegio de Médicos de Cantabria que tuvo lugar durante dos días en Santander. Asimismo, el Palacio de La Magdalena acogió las asambleas de presidentes y secretarios de todos los Colegios de Médicos de España, en donde se entregó la medalla de la institución colegial al ex presidente del Colegio de Médicos de Cantabria, Pablo Corral Collantes. 28 | ENERO - JULIO 2017 | BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA La Declaración de La Magdalena En su primer punto reconoce que en un mundo en el que se acrecientan las profundas desigualdades sociales y hay millones de personas que mueren por falta de acceso a alimentos, agua potable, atención sanitaria y medicamentos, hay que desarrollar soluciones efectivas y sostenibles que contribuyan a mejorar la salud en un mundo globalizado pasa por el cambio de paradigma de la salud pública a la salud global. Igualmente, reconoce que las enfermedades olvidadas tienen además mucho que ver con el incumplimiento de la Declaración Universal de los derechos humanos (art 25), y constituyen un desafío mundial en salud pública y salud global, por eso tienen que ser abordadas desde la cooperación y el voluntariado, pero con: inteligencia epidemiológica, financiación y recursos, formación, planificación y gestión estratégica, comunicación y divulgación científica, innovación y transferencia. La Declaración de La Magdalena reconoce que la intervención médico-humanitaria en el drama del mediterráneo, la realidad de los refugiados, los movimientos migratorios de personas, así como la actitud, muchas veces pasiva, de los Estados y sus responsabilidades a la hora de abordar y dar soluciones a este drama humanitario, pone en cuestión el cumplimiento de los Tratados adoptados por los gobiernos y los acuerdos de los Estados en el marco del Derecho humanitario internacional. 1. En un mundo en el que se acrecientan las profundas desigualdades sociales y hay millones de personas que mueren por falta de acceso a alimentos, agua potable, atención sanitaria y medicamentos, desarrollar soluciones efectivas y sostenibles que contribuyan a mejorar la salud en un mundo globalizado pasa por el cambio de paradigma de la salud pública a la salud global. 2. En el campo de la cooperación internacional y voluntariado para el desarrollo, las enfermedades olvidadas, apartadas, menospreciadas, también por la investigación, y que no son de interés de la población en general pero que afectan a poblaciones muy vulnerables en países en vías de desarrollo y son fruto de la desigualdad, la inequidad, los determinantes sociales de la salud y las necesidades básicas desatendidas, constituyen una verdadera prioridad. 3. Las enfermedades olvidadas ( tracoma, helmintiasis, dengue, cisticercosis, lepra, úlcera de Buruli, cólera, TbPulmonar, VIH-Sida, leishmaniasis, tripanosomiasis africana humana, etc ), tienen además mucho que ver con el incumplimiento de la Declaración Universal de los derechos humanos ( art 25 ), y constituyen un desafío mundial en salud pública y salud global , que han de ser abordadas desde la cooperación y el voluntariado, pero con : inteligencia epidemiológica , financiación y recursos, formación, planificación y gestión estratégica, comunicación y divulgación científica , innovación y transferencia . 4. De diversa índole y multifactoriales son las causas de las migraciones en la crisis de desplazados y refugiados del mediterráneo, a saber; (1) huida de zonas de conflicto extremo y de guerra; (2) búsqueda de una oportunidad de mejora en lo básico y en su dignidad como persona huyendo de la miseria, la persecución, y la desesperación; (3) huida de Estados fallidos, con absoluto desprecio por la vida y los derechos humanos. 5. La intervención médico-humanitaria en el drama del mediterráneo, la realidad de los refugiados, los movimientos migratorios de personas, así como la actitud, muchas veces pasiva, de los Estados y sus responsabilidades a la hora de abordar y dar soluciones a este drama humanitario, pone en cuestión el cumplimiento de los Tratados adoptados por los gobiernos y los acuerdos de los Estados en el marco del Derecho humanitario internacional. 6. Se ha expuesto en el marco de éste II Congreso de Cooperación Internacional la realidad de la asistencia sanitaria de los refugiados y desplazados por conflictos y crisis humanitarias , desde la situación grave de la crisis del mediterráneo derivada del conflicto en Siria, pasando por la situación sanitaria de conflictos pasados no resueltos como el caso de la Sanidad de los refugiados de los campamentos Saharahuis del Sahara Occidental, hasta la situación sanitaria extrema en el mayor campo de refugiados del mundo en Dadaab, en la frontera entre Kenia y Somalia, en espacios sin infraestructura sanitaria que están generando no sólo una vulneración de los DDHH sino problemas de salud pública ( enfermedades de la pobreza ). 7. Pese al compromiso de las ONGs (Médicos sin Fronteras, Cruz Roja Española, Médicos Mundi, Salvamento marítimo, FCIOMC, etc…) y la sociedad civil, la responsabilidad de los gobiernos y las agencias internacionales es fundamental y necesaria para (1) evitar o minimizar los conflictos que originan los flujos migratorios y para (2) responder adecuadamente a corto y largo plazo a las necesidades de la población desplazada. 8. El papel de la Sanidad Militar en las catástrofes naturales y en los conflictos armados y la Telemedicina Militar Española en la Cooperación Internacional han sido puestas de manifiesto como contribución significativa a la hora de evitar la pérdida de un gran número de vidas en el mar y en tierra, poniendo asimismo en valor la capacidad de la ayuda humanitaria de la medicina militar en éste tipo de operaciones. En todas las misiones de las Fuerzas Armadas existe implícito un componente de ayuda humanitaria y atención sanitaria a la población civil. 9. En las próximas dos décadas, los objetivos de Desarrollo Sostenible van a regir las políticas de desarrollo mundial y entre ellas la salud. La educación de los futuros médicos en los países en desarrollo debe estar diseñada para satisfacer las necesidades asistenciales locales. Se deben utilizar modelos educativos validados que deben adaptarse a la realidad sanitaria, social y económica del país, e incluir en la formación también el estudio y abordaje de los determinantes de la salud. No siempre las autoridades sanitarias y académicas son las adecuadas para conocerlas y se hace imprescindible recabar la información de los médicos locales y sus órganos colegiados y de representación. 10. La excelencia de las organizaciones que se dedican a cooperación y voluntariado al desarrollo en la salud, en emergencias e intervención médico – humanitaria, no se pueden entender sin la excelencia de los profesionales y las personas que conforman éstas organizaciones; el talento, el compromiso y el profesionalismo al servicio de los demás, sobre todo de los más vulnerables y de los que sufren. Todo ello ha quedado de manifiesto en los paneles de experiencias de organizaciones humanitarias con pequeña estructura con voluntariado que cubren necesidades donde otros no alcanzan como es el caso de Bomberos Unidos sin Fronteras (BUSF), Aviación sin Fronteras ( AVF) y Grupo de cooperación del Colegio de Enfermería de Cantabria. 11. En cooperación y voluntariado, la financiación, los recursos humanos, el desarrollo de las dotaciones / recursos estructurales e infraestructuras adecuadas, la actitud, la vocación y el compromiso vital, social y profesional son esenciales, necesarios, pero no son por sí solos suficientes, se precisa asimismo calidad en la intervención, formación y exhaustiva preparación previa, logística, estandarización de los procesos y procedimientos, vocación de servicio, compromiso y valores. 12. La práctica de la Medicina y los cuidados de la salud en zonas de conflictos y de guerra, con implicaciones políticas y militares, tiene efectos indeseados y en muchas ocasiones los contextos en los que operan las agencias humanitarias hoy en día son más complejos, menos predecibles y cada vez más volátiles y violentos. El desarrollo de políticas, procedimientos y prácticas de seguridad son fundamentales para su gestión y junto a esto la comprensión del contexto, sus ries- gos y amenazas, es crucial para desarrollar las medidas más apropiadas que garanticen, en lo posible, una adecuada seguridad y la protección del personal y los programas. 13. La Organización Médica Colegial (OMC) y su Fundación para la Cooperación Internacional (FCOMCI) denunciamos y repudiamos los ataques contra la asistencia sanitaria, profesionales, pacientes y estructuras, como hemos hecho en reiteradas ocasiones a través de nuestros posicionamientos públicos ante organismos internacionales médicos como la Asociación Médica Mundial (AMM) o la Confederación Médica Latino Iberoamericana y del Caribe (CONFEMEL). 14. Desde nuestras instituciones hemos exigido la condena de estos ataques para que no queden impunes y hemos solicitado, reiteradamente, el respeto al Derecho Internacional Humanitario y los Protocolos de Ginebra. Recientemente nos hemos adherido a la Carta Abierta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), como socios del proyecto “Asistencia de salud en peligro”, una iniciativa del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que solicita a los Estados Miembro de Naciones Unidas un compromiso para apoyar las medidas enunciadas en la resolución S/RES/2286 (2016) del Consejo de Seguridad de la ONU y que adopten legislaciones internas que protejan a los médicos y demás personal y hospitales en zonas de conflictos armados. 15. En el marco del II Congreso de Cooperación Internacional de la OMC, también manifestamos nuestro total rechazo a este tipo de acciones que cuestan la vida a personas que dan la suya para atender a la gente que más lo necesita, lo que supone una grave violación del Derecho Internacional Humanitario y los Protocolos de Ginebra. 16. La Fundación de Colegios Médicos para la Cooperación Internacional, ha de ser interpretada como un valor de responsabilidad social corporativa de la OMC, que nace de la voluntad de los Colegios Médicos y del colectivo médico en su conjunto, por apoyar los esfuerzos de la comunidad internacional por mejorar el acceso a la sanidad de las poblaciones más vulnerables de los países en desarrollo. Asimismo constituye una excelente plataforma de trabajo, consulta e intercambio de experiencias e información para todos los profesionales médicos y las organizaciones de desarrollo del ámbito médico y socio-sanitario. 17. Los médicos reiteramos nuestro compromiso permanente en la defensa de los derechos humanos y dignidad de las personas en cualquier parte del mundo, así como en la lucha contra el sufrimiento, el dolor y la enfermedad. 18. Este II CONGRESO DE COOPERACION INTERNACIONAL DE LA OMC, es un ejemplo claro de compromiso de la profesión médica y las corporaciones médicas que la representan, con la sociedad en su conjunto y con los seres humanos que sufren, y se constituye en un marco de referencia con periodicidad bianual y de integración de las demás organizaciones profesionales internacionales, también en el ámbito Ibero latino americano. BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE CANTABRIA | ENERO - JULIO 2017 | 29

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