Revista Begijar Informa Abril del 2017

 

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Revista Begijar Informa Abril del 2017

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Boletín Informativo de la Sección de Educación Permanente “Virgen de la Cabeza” de Begíjar - Nº 87 Abril 2017 REDACCIÓN: Alumnos/as de la S.E.PER Virgen de la Cabeza y colaboradores.COORDINA, DIRIGE Y MAQUETA:Juani Villa-Real Cruz. IMPRIME: Publimax Impresores-Baeza Este boletín como publicación plural que es, no se responsabiliza de las opiniones que aparezcan firmadas. Estas colaboraciones podéis enviarlas a la siguiente dirección: BOLETÍN BEGÍJAR INFORMA. c/ Agua nº 2, 23520 BEGÍJAR (Jaén). Las colaboraciones han de estar firmadas. Begíjar Informa se reserva el derecho de publicar tales colaboraciones, resumirlas o extraerlas cuando lo considere oportuno. Depósito Legal J-846-2007; ISSN-1889-2574; Tlf: 953 77 96 97; E-mail: 23500188.edu@juntadeandalucia.es “Cuando abril abrilea, bien luce la primavera” ¡A escena! Más de una vez le he dicho a mis compañeras del Grupo de Teatro Ilusiones que Dios no me ha llamado por el camino de la interpretación. Soy una persona tranquila y también alegre, pero me cuesta mucho exteriorizar lo que siento, tanto bueno como malo. Mejor tomarse las cosas con calma, y eso creo que no me sirve mucho a la hora de representar cualquier personaje, aparte de la vergüenza y el miedo a equivocarte, para la mayoría de ellas es fácil gesticular, gritar, llorar o reír, moverse por el escenario y representar su papel, les sale de modo natural, aunque siempre haya algo que se puede mejorar. Empecé con el grupo con la intención de echar una mano, ayudar a repasar los papeles cuando alguien falta, cualquier cosa… y si era necesario, hacer papeles cortos, cuanto más cortos mejor. En “La Celosa “, fue así, y en “La casa de Bernarda Alba” también aunque me encargó Juani los efectos de sonido y en cuanto acababa mi pequeñísima actuación me iba con el técnico de sonido, el de verdad, y desde lo alto del teatro o desde un rincón las he visto hacer “La casa de Bernarda Alba” de Federico García Lorca, eso son palabras mayores, creo que ni nos dimos cuenta de la maravilla que hicimos, con toda la humildad lo digo, pero así lo siento. Poner de pie esa historia con tantos “pensamientos escondidos” e irlos descubriendo todas juntas, poco a poco, saltárseme las lágrimas, la piel de gallina muchas veces, muchas risas también, horas y horas de ensayos, alguna que otra pequeña discusión que solucionar y seguir con nuestro empeño… Hasta que la estrenamos en el Teatro Montemar de Baeza y después en Begíjar, fue un gusto ver todo lleno de personas dispuestas a descubrir lo que les íbamos a contar, y al final oír esos aplausos y recibir tantas felicitaciones. No se me olvida que aquí en Begíjar había algunos niños sentados en el suelo que casi ni se movían y a otro que lo tuvo su abuela sentado encima toda la representación porque si se sentaba en su silla no veía. Me gusta pensar que cuando sea grande se acordará de esa noche y seremos parte de sus recuerdos. El viernes 21 de abril, representamos “Puebla de las Mujeres”, de los hermanos Álvarez Quintero, totalmente diferente a nuestra Bernarda … Me ha tocado hacer el papel de médico, había que hacer los tres personajes masculinos y no tenemos hombres en el grupo, desde aquí hago un llamamiento a todo el que le guste el teatro y quiera participar. Ha sido todo un éxito, todos lo pasamos bien. Quiero agradecer en nombre de mis compañeras y mío vuestra asistencia, vuestro apoyo, vuestros aplausos y vuestras felicitaciones. A Cristóbal Tornero y a Eduardo López Navarrete por sus preciosas fotos. Seguiremos adelante… ¿Cuál será la próxima? Ana Soto Jiménez. 1

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Artículo de Flory García La presencia extraña. (Primera parte) Cada tres o cuatro meses suelo ir a mi pueblo para visitar la tumba de mi querido padre fallecido hace 10 años víctima de un infarto. Mi madre se marchó cuando yo tenía 12 años con otro, mi padre cuidó de mí siempre. Aquel día de abril, hacía buen tiempo. Apenas tenía contactos con la gente del pueblo, solo con una amiga, mi amiga Victoria, hija de un maestro que se quedó viudo muy joven. La madre de Victoria falleció a los dos años de nacer ella y la niña se crió con su abuela paterna, la familia de su madre no quiso saber nada de la niña a consecuencia de una gargantilla de brillantes de mucho valor que don José el maestro no quiso devolver a la familia cuando su esposa falleció, esa gargantilla fue el regalo de bodas de la abuela materna a su nieta, don José no la devolvió porque tenía una hija y cuando fuese mayor la heredaría. Era media mañana y llegué al cementerio, solo estaba el enterrador muy afanado metiendo unos huesos en una especie de saco negro, me acerqué, lo conocía de siempre y desde que visitaba ese lugar nuestra amistad fue en aumento, le pregunté: -¿Qué haces? Me miró, con su cigarro en la boca y me contestó: -Buenos días… - Perdona, no te he saludado, soy muy curiosa, buenos días Esteban. El hombre no me dejó seguir y me dijo: -estoy sacando los huesos de una mujer que murió hace muchos años, y como nadie la reclama, voy a enterrarlos en esa fosa común, es lo que hacemos cuando pasa el tiempo. La gente cada vez se muere más y este cementerio es mu chico. El hombre me contó que era una mujer de la vida, vivía en la casa que había camino del Álamo, esa casa había sido una casaputas, -perdona que te lo diga así pero así la llama la gente, dicen que era la amante del maestro y de otros, era la que mandaba aunque tenía su chulo, y ese le daba buenas palizas cuando no sacaba del puterío lo que él necesitaba pa endrogarse. -¿Quién te ha contado eso? Le pregunté muy interesada. -En el pueblo lo sabe to el mundo. Contaron que además del puterío, también se juntaban timbas de juego, dicen que el maestro, dislocao por la muerte de su mujer, se jugó to lo que tenía, y al final hasta una joya de su mujer, y cuando fue a recuperarla no se la dieron y allí mismo mató al chulo, metieron al maestro en la cárcel y se murió el pobre hombre de pena y de vergüenza, sus padres, ya mayores, cuidaron de la nena. Y yo, seguí contándole: -esa niña es mi amiga Victoria, la única amiga que tengo aquí en el pueblo, sabía que tenía un pasado extraño, mi padre no me lo quiso contar, decía que mejor dejar las cosas estar. Nunca le pregunté a Victoria nada, y ella jamás me habló de su pasado. Terminada nuestra curiosa conversación el enterrador siguió con su tarea, y yo me dirigí hacia la tumba de mi padre a colocarle flores de colores. Cuando llegué al lugar, noté cerca de mí como alguien cruzaba muy rápido, incluso me dio la sensación de que me llamaban, sentí miedo pero fui en busca de esa presencia extraña, no había nada, y me dirigí a la calle, estaba sola en el cementerio. Ya casi en la puerta, noté de nuevo que me llamaban y una presencia, una especie de mujer vestida de blanco, a la que no se le apreciaba el rostro me dijo: -no puedes irte todavía, tienes que ayudarme. Yo, estaba inmóvil, asustada, le pregunté su nombre y me dijo que era la mujer de la que habíamos estado hablando, su nombre era Esperanza, me volvió a contar la misma historia de antes, ella se metió a puta porque se preñó de un rico y sus padres, después de parir le quitaron al niño y la echaron del pueblo, no tuvo más remedio que meterse en un burdel donde conoció aAníbal, su chulo que la trajo hasta el pueblo, abrieron la casa de citas, juego y vicios donde ella era la madama y él el chulo de todas las chicas y el que organizaba las timbas de juegos. Allí llegó el maestro, con tanto dolor por la pérdida de su esposa que se hizo adicto al juego y a ella, se jugó todo lo que tenía, cuando se quedaba sin dinero, el chulo prestaba el dinero con intereses muy altos, y amenazas bastante fuertes, a más de uno le dio una paliza. El pobre maestro, hombre apocado, perdió una partida con dinero prestado bajo amenazas y tuvo que desprenderse de la gargantilla de brillantes de su esposa, esa joya que celosamente guardaba para su hija cuando fuese mayor, la entregó con la condición de que en pocos días, cuando cobrase el sueldo, entregaría como paga de esa deuda de juego. Cuando cobró, fue rápido al burdel a rescatarla… y Esperanza y el chulo no se la devolvieron, sabían que era de gran valor, y podrían sacar una buena cantidad de dinero, dijeron que ya no la tenían. El hombre suplicó para que se le devolvieran, no solo no se la dieron sino que ambos se enzarzaron con él, y en un momento de descuido del chulo, el maestro le quitó la navaja y lo hirió de muerte; un guardia civil que andaba en el lugar con una chica, hizo el atestado, le prometió a Esperanza que si no decía que él estaba allí, no la inculparía, de modo que, arrestó al maestro, y este ingresó en la cárcel casi sin juicio y sin abogado. Esperanza, al tener tanto remordimiento, escondió la gargantilla, junto a unos ahorros sisados, en una trampilla que se había fabricado en la pared, para que el bestia de Aníbal no supiese que lo guardaba allí con el fin de huir de allí algún día. La casa de citas quedó gafada, nadie fue a partir de ese día, Esperanza se quedó allí sola, apenas iba algún que 2

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Artículo de Flory García otro viejo verde, que a cambio de llenarle la despensa la mujer le hacía algún favor. Ella fue gastando sus ahorros y así fue pasando el tiempo hasta que murió de pulmonía, sola y abandonada, se la encontraron muerta una semana más tarde, directamente la enterraron, el cura del pueblo le hizo un responso rápido y la sepultaron en una esquina del cementerio dentro de una caja de tablones. Ese fue el final de esa mujer que víctima de sus remordimientos anduvo vagando hasta que dio conmigo para que yo entregara esa joya a mi amiga Victoria. Eso es lo que me pidió, yo, asombrada, asustada y sorprendida, le dije: - No puedo hacer eso, no sé dónde está la gargantilla. La mujer se enfadó de tal manera que las flores y jarrones del cementerio empezaron a volar, me enfadé y grité: –¡¡¡las de mi padre ni las toques!!! Está bien, voy a buscar la maldita joya si tú me dices dónde está y me cuentas lo que tengo que hacer. Esperanza, más tranquila me explicó que tenía que volver a la casa de citas abandonada, camino del Álamo, y sacar la preciosa gargantilla de un hueco de la pared que aún estaba intacto, tenía que despegar un papel decorativo con el que ella tapó el tesoro cerca de un muro de piedra, ya solo quedaba un trozo de pared, y nadie había cogido la alhaja. Yo debería ir y tramar un plan para que esa gargantilla le fuera devuelta a mi amiga Victoria, y eso solo yo podía hacerlo, Esperanza llevaba mucho tiempo en el cementerio vagando y esperando pagar por su culpa, ya estaba cansada y deseaba irse al “Universo de lasAlmas Buenas”, así lo llamó, ella había pagado de sobra lo malo que hizo en este mundo juntándose con el chulo de Aníbal, solo faltaba entregar esa joya para descansar en paz, y en todo el tiempo que llevaba en ese lugar, solo pudo contactar conmigo cuando sus restos mortales fueron sacados de esa tumba. La mujer me convenció, monté en mi coche y me dirigí a la casa en busca de la gargantilla, tenía prisa por acabar ese encargo pues debía de volver a la capital, me dijo que no podía verme ningún humano ni ningún “mal espíritu”, si me encontraba con alguien debería de esquivarlo, lo que no me contó fue que podría encontrarme con Aníbal, ni me dijo que éste era muy peligroso pues tenía muchas culpas que pagar y vagaba por esos alrededores como un loco, él no debería encontrar la joya antes que yo pues si lo hacía, la maldición que les echó el maestro caería también sobre ella y los dos quedarían atrapados en “el lugar oscuro”. La suerte no estuvo de mi parte, tuve que encontrarme con aquel chulo para darme cuenta de que yo misma estaba en peligro, y aun así no sé si por pena o por miedo a los fantasmas, decidí, con mucho miedo, acabar esa misión… (Continuará) Flory García. Marzo de 2017 Isabel Ortega Catena cumple 90 años Agradezco que me hayan dado la oportunidad desde la revista “Begíjar Informa” para poder felicitar a mi madre. Hace unos días has cumplido nada más y nada menos que 90 años y, por cierto, muy bien llevados gracias a Dios y desde aquí quiero darte las gracias por ser tan buena madre, por todo el apoyo que me das y por todo lo que has luchado por mi hermano y por mí para sacarnos adelante ya que la vida nos jugó una mala pasada y nos dejó muy pequeños sin nuestro padre. Decir a las personas que estáis leyendo esto que mi madre es Isabel, más conocida por “Isabelita la Merina”, la mujer del herrero, así se la conoce en nuestro pueblo. Naciste en el seno de una familia como las de antes: con unos padres pobres, sencillos y trabajadores y con tus ocho hermanos, a los cuales, como bien dices, has ido enterrando a todos porque lo malo de cumplir tantos años es eso, que ves como la vida te va arrebatando a tus seres queridos. Y lo bueno, entre otras muchas cosas, es que hace unos meses has visto nacer a tu primera biznieta “Aurora” y, ojalá, veas a muchos biznietos más. De niña, me cuentas, que te cogió la Guerra Civil y os bajabais a la hacienda de La Laguna donde se trabajaba recogiendo aceituna y a la vez os servía de refugio de aquella terrible masacre. En esa época solo tenías siete años. Tu juventud la pasaste cosiendo en la sastrería de Antonio el de “Periquillo” desde los trece años hasta que te casaste y después ayudando a mi padre en lo que podías en la herrería. Nos criaste a mi hermano y a mí y a la vez pasaste por el mal trago de vivir la enfermedad de mi padre hasta que Dios te lo arrebató con solo cuarenta y nueve años. En fin, un poco de todo en tu larga trayectoria como persona longeva. Ahora ya te toca disfrutar de los años que espero que sean muchos, que vayas viendo tus sueños cumplidos y que te tengamos mucho tiempo entre nosotros. Gracias por todo y feliz cumpleaños de parte de toda tu familia.    Maridora Molina Ortega 3

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Carta abierta a Lucía Cuevas Querida Lucía: Te felicito de corazón, porque de nuevo he visto tus poemas en la revista Begíjar-Informa. Hubo un tiempo en que no escribías, y bien que te echaba de menos. Y no es porque tus poemas contengan profundas reflexiones filosóficas, ni misteriosos asuntos románticos, ni graves episodios trágicos, ni alegres relatos cómicos… Nada de eso. Tus poemas me gustan, sencillamente, porque todos ellos, son la expresión viva, ocurrente y fresca de la vida cotidiana. Así, de tus poesías me admira la facilidad con que tratas cualquier asunto, sea formal o informal, grave o liviano, hasta convertirlo en una composición llena de gracejo, desenvoltura y desparpajo. Me llama la atención, igualmente, que el mayor atractivo de tus poesías lo consigas sin esclavizarte en ningún caso a las exigencias de la medida, la rima o la cantidad de recursos literarios. Te basta solo con fijarte en cualquier asunto real que te sea cercano, para crear un texto repleto de colorido y aroma popular y de agradable lectura. Sea, por ejemplo, el último poema aparecido en la revista, dedicado a Baldomero Pliego. Qué bien has sabido asociar la profesión del funcionario más popular del Ayuntamiento, con los excesos generalizados de las fiestas navideñas. Qué expresividad la tuya y qué buen humor para decirnos que haremos mal, si de aquí en adelante no nos plantamos ante los dulces, grasas y frituras de todas clases, que son nuestros enemigos declarados. Qué gracia, también, la de tus bienintencionados versos, al recomendarnos una ingesta a base de espinacas, acelgas, zanahorias, nabos y coles, todos ellos alimentos muy recomendables para la conservación de la salud, no obstante tener algún inconveniente pasajero. Por otra parte, cuánto me gusta la alusión a ese animal tan nuestro, tan de cualquier pueblo, como es el perrillo del herrero, condenado a pasar hambre diariamente, por no tener ni un mal hueso al que aplicarse. Qué oportunamente has traído la comparación, porque, en definitiva, más vale padecer la gazuza continua del perrillo antes que criar malvas en el cortijo de los callados. Gracias de nuevo, Lucía, por tus poemas, y acepta, te lo ruego, la siguiente redondilla en señal de modesto homenaje a tu persona: No dejes nunca, Lucía, De publicar tus poemas, Que poco importan sus temas, Si nos llenan de alegría. Y sin otro particular, te saluda, cordialmente, Francisco Martínez Calle. Un rincón para la poesía AL ANTIGUO JARDINERO MIGUEL. Las plantas de nuestro entorno con cariño y con esmero siempre las cuidó Miguel, nuestro antiguo jardinero al que cariñosamente se le apodó la Gaviota. Desde que no está Miguel a las plantas se les nota será porque echan de menos a su antiguo jardinero, él siempre daba el agua fresca a flores y limoneros. Porque los tres limoneros un día los plantó Miguel con mimo y perseverancia, día a día los vio crecer. Aquel trabajo constante de regarlos día a día mantenía siempre las plantas su frescura y lozanía. Siempre pendiente de aquel que maltrataba sus flores. Estaba siempre Miguel en todos los pormenores. Pues nuestro amigo Miguel supo bien desempeñar su puesto de jardinero que se lo supo ganar. Pues siempre con alegría en un constante tesón él las regó día a día hasta su jubilación. FELCIDADES MIGUEL Lucía Cuevas Pozo. 4 AL SANTÍSIMO CRISTO DE LA VERA CRUZ Ni te vemos ni tocamos, Tú tienes el poder, si no creyéramos en algo en esta vida, ¿para qué? Cuando mandas alguna pena, más pensamos en Ti, y dices: ¿Dios mío, por qué me ha tocado a mí? Queremos hacernos los valientes pero somos un cero a la izquierda porque Tú tienes la llave del Cielo y de la Tierra. Eres humilde y sencillo, tu corona lo dice todo, pero Tú eres el rey y tenías que haber sido otro. Diste la vida a cambio de nada, muriendo en la Cruz y sangre derramada, predicando tu palabra, te creyeran o no, haciendo milagros, creyeron en Dios. Hermoso Santísimo, como Tú no hay otro igual, pide por esta Hermandad, que la fe le aumente más. Nosotros cada día te queremos más. Ana María Galiano Jódar. Lupión.

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Recuerdos de un maestro de escuela D. Andrés Guerrero y Dña. Margarita Pareja con un grupo de antiguos discípulos (1994) Esta fotografía muestra uno de los últimos homenajes que le hicieron sus alumnos en Begíjar, con motivo de haberle concedido la Medalla de Alfonso X el Sabio. Se dice que le enseñanza es un arte y en parte con razón, porque el profesor reconocido, como auténtico MAESTRO, tiene en común con el artista la intuición, la aptitud para la comunicación y la invención. Estas cualidades las tenía D. Andrés, junto a sus conocimientos, espíritu de trabajo y la paciencia que se necesita para adaptar su enseñanza al nivel del alumno o del grupo. Además su capacidad de observación le permitía atender al mismo tiempo al conjunto de sus discípulos como a cada uno de ellos. Con estas bases no era muy difícil que nos enseñara muchas cosas, y aunque no todas las aprendimos por igual, la semilla fue sembrada. D. Andrés no solo nos enseñó, sino que además sus enseñanzas y sus inquietudes dejaron huella indeleble y ejemplar en todos nosotros. Muchas gracias don Andrés. Pedro Quesada Marín 5

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Juan Luis Rascón y Punta Paraíso. Juan Luis Rascón nació en Begíjar en 1961. Se declinó por estudiar Derecho como consecuencia de un castigo recibido por parte de un maestro suyo que le obligó a leerse la Constitución Española.Tanto le atrajo su lectura que quería saber más del tema y decidió cuál iba a ser su futuro. A raíz de ahí una intensa carrera profesional: magistrado, profesor universitario de Derecho constitucional, asesor de Naciones Unidas, portavoz de la asociación Jueces para la Democracia. Ha publicado numerosos los libros y estudios sobre Derecho Constitucional,Derecho Penal y Derecho Procesal.Escritor y articulista en prensa nacional,regional y local. Juan Luis Rascón presentó el 20 de abril y dentro de la II Semana Cultural organizada por el Ayuntamiento de Begíjar, la novela Punta Paraíso. Según el autor, este libro tiene mucho de Begíjar. Nace en uno de sus viajes al cementerio para visitar a sus seres queridos y contemplando las hermosas vistas que desde allí ofrece la naturaleza y que le hacen imaginar, crear y recrear en su novela. No es la recreación de este cementerio sino solo una inspiración. Novela de ficción en la que el autor hace una reflexión sobre la vida que hay tras la muerte, cuando el alma abandona el cuerpo. No habla de tristeza, sino al contrario, es un libro de esperanza. Los seres queridos, después del trance final que nos hace dejar esta vida, se encuentran para vivir otra vida en la que todo es mucho más fácil,despojados de todas las ataduras de este mundo terrenal. Juega con la conexión que hay entre ambas vidas e imagina literariamente lo que es una comunidad libre de almas hasta que mueren definitivamente. Esta comunidad ofrece diferentes posibilidades y es aquí donde surge la trama que entrelaza personajes y son la base para tocar temas vitales: eutanasia, niños robados, corrupción institucional, ética de los partidos políticos, trágico mundo de las drogas, el amor y el sexo. Es desde la otra vida desde la que se analizan todos los temas de nuestra actualidad social pintando un escenario de futuro que podemos encontrarnos cuando la esperanza nos abandona al mismo tiempo que lo hace nuestra alma. La ilusión de su pluma es hacernos ver que podemos mejorar lo que hacemos en esta vida en otras posibles vidas. La primera nos puede servir de experiencia y de ejemplo para no repetir nuestros errores en otra segunda. A la hora de escribir se inspira en los pequeños gestos, en lo imprevisible, en lo recóndito. En cualquier momento no esperado surge un chispazo que le inicia a escribir y más adelante las ideas se van sucediendo movidas por la imaginación,por lo vivido o conocido por el autor. Juan Luis Rascón da muestras de infinita humildad, tiene un discurso sencillo, agradable y muy cercano. Nos dice que todos somos meros intermediarios de determinadas facilidades o habilidades con las que cada uno nacemos y las ponemos al servicio de los demás. Aunque ha vivido por otros derroteros, tiene la sensación de que su vocación de novelista es de toda la vida, ya nació con ella. Punta Paraíso es el puente entre su primera novela, Ginamon Orange (publicada en 2014) y Un café de buena mañana que será su tercera novela. Es Juan Luis Rascón un hombre amable, sencillo, preocupado por los problemas sociales, al que le deseamos suerte y vitalidad para seguir trabajando por las personas y la justicia. Juana Villa-Real

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Pepe Juan Martos y Leyendas de Begíjar Y el 26 de abril, y contando con la grata presencia del diputado de Educación, Cultura y Deportes Juan Ángel Pérez Arjona, se ha presentado Leyendas de Begíjar de José Juan Martos Marín, nacido en Begíjar en 1940 y que en 1959 marchó a Barcelona en busca de un trabajo. No se conformó con centrar su vida en torno al trabajo sino que su inquietud le llevó a estudiar, viajar, culturizarse y rodearse de gente que le pudiera aportar conocimientos. Nos cuenta que siendo adolescente cayó en sus manos Rimas y Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer y quedó prendado de su lectura y, sobre todo cuando leyó Los ojos verdes. Se dijo si algún día podría él escribir a unos ojos verdes. Ha pasado el tiempo y no lo ha hecho, pero sí lo ha hecho sobre otros temas. En esta ocasión nos presenta el libro Leyendas de Begíjar, publicado por la Diputación de Jaén. Un libro ágil y ameno en el que plasma parte de su mundo y de sus vivencias. El inicio de este libro se sitúa contemplando el magnífico valle del Guadalquivir: mar verde con puntitos blancos (los cortijos) y otros puntos más grandes pero también blancos (los pueblos), serpenteando entre el verde el río Guadalquivir, Sierra Mágina… Disfrutando de esta vista se dio cuenta que en tiempos anteriores había una casa que ahora estaba casi destruida, multitud de interrogantes se le plantearon y este fue el punto de partida para iniciarse a inventar una leyenda que giraba alrededor de esta casa que se llamaba Casibar. A continuación surgieron otras leyendas, La Cruz de Piedra, El cerro Aullalobos, El corralillo de los ahorcados, y La paloma blanca. Estas leyendas aparecen todas unidas en el libro. Para él, lo difícil es encontrar la chispa para iniciar un escrito, porque una vez que se comienza solo hay que dejar volar la imaginación y dejar fluir la pluma para dar forma adecuada. Juana Villa-Real La dote Siguiendo con el tema de las bodas de antes hoy quiero hablar de la dote que llevábamos para comenzar en un hogar en el que íbamos a formar una familia. Las madres que tenían hijas, empezaban pronto a prepárale el ajuar empezando por las sábanas toallas y mantelerías para que con tiempo, las muchachas pudieran bordarlas y marcarlas con su nombre. A la sábana bajera se le ponía las iniciales y también a las toallas; antes no había estampadas, eran blancas y con los colores del arco iris: azul, amarilla, rosa, lila, verde…Las más importantes eran la fina y la entrefina; la fina de hilo y con el encaje de bolillos y la entrefina algo más inferior, así se decía, y por supuesto, se enseñaba a todas las amistades, para que la gente viera y comentara la buena dote que se le había dado a la hija. Luego había comentarios varios como : “¡Pues los encajes que lleva no son tan bonitos!, ¡los bordados sí que lo son y bien hechos! ¡Bueno, tampoco es para tanto!, ¡Los de Pepa me gustan más!...” La bajilla, cristalería , cubertería y demás utensilios de la cocina también se compraba poco a poco, para que cuando llegara la hora del casamiento estuviera todo pagado. Antes, no sé si porque la sociedad era más machista, la mayor parte de la dote la llevaba la mujer incluidos los muebles. Juani Soto. El novio llevaba su ropa, el paño de la cama y pagaba ¡medio armario! ¡Qué cosas! ¿Cómo se podía pensar de esa manera? ¿No era la casa que se estaba preparando para los dos? Son cosas que no se entienden, menos mal que todo esto ha ido cambiando. La casa casi siempre era de alquiler, pocos éramos los que llevábamos casa propia y con las pesetillas que recogían de la boda compraban la cocina de gas y el televisor; en mi caso el novio llevó ambas cosas pero por entonces no todo el mundo tenía posibles. Bueno con este pequeño escrito y las fotos solo intento Ana Prados

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Bienvenidos al mundo Silvia Pozo Rascón 27 de septiembre de 2016 Adrián Moyano Jordán 12 de febrero de 2017 Manuel Escobedo Pérez 7 de octubre de 2016 Piececitos de niño, azulosos de frío, ¡cómo os ven y no os cubren, Dios mío! ¡Piececitos heridos por los guijarros todos, ultrajados de nieves y lodos! El hombre ciego ignora que por donde pasáis, una flor de luz viva dejáis; que allí donde ponéis la plantita sangrante, el nardo nace más fragante. Sed, puesto que marcháis por los caminos rectos, heroicos como sois perfectos. Piececitos de niño, dos joyitas sufrientes, ¡cómo pasan sin veros las gentes! Gabriela Mistral

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Homenaje a la mujer begijeña: 8 de Marzo 8 de marzo, día Internacional de la Mujer. Este año 2017, el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Begíjar ha elegido a tres vecinas, Sebastiana López Gárate, Ilde Calle Martínez y Leonor Medina García, para homenajearlas por su esfuerzo y trabajo a lo largo de su vida. Esfuerzo y trabajo que han tenido tanto dentro como fuera de su hogar. Ellas representan a todas aquellas mujeres begijeñas que han luchado por sacar a sus familias y casas adelante con trabajo y sacrificio. También hacer una especial mención a nuestra poetisa Lucía Cuevas, otra mujer trabajadora y luchadora desde su más tierna infancia. Que sabe reflejar toda esa lucha, trabajo, vivencias, sentimientos, recuerdos…en su gran hobby, la Poesía. Gracias Lucía, porque siempre estás dispuesta a colaborar con cualquier cosa que te hemos pedido y tu entrega siempre ha sido sincera y desinteresada. Y dar la enhorabuena a las “pintoras” por la exposición de cuadros que nos ofrecieron en la antigua Cárcel, donde cada año muestran sus calidades y grandes progresos. Desde aquí es grato recordar, revivir y dejar por escrito todas aquellas bonitas, sinceras y sentidas palabras que los familiares de las homenajeadas les dedicaron. Y que nos hicieron conocerlas más íntimamente y nos emocionaron a todos. Josefina Gallego. Buenas tardes a todos los presentes, mis felicitaciones a todas las mujeres por su día y agradecimiento a las personas que han decidido concederle a mi madre este reconocimiento que, por amor de hijo, pienso que es merecido. Esperemos que goces de este momento y decirte que no solo hoy es tu gran día, si no todos los días del año porque tú debes ser homenajeada siempre. Una mujer tan trabajadora como tú merece todos los reconocimientos porque además has sido ama de casa y madre. La vida no ha sido fácil para ti, ya que naciste trabajando, cuidando a tus siete hermanos, al ser la mayor de los ocho en aquellos tiempos, después, siendo una niña te sacaron de la escuela para ir de unos cortijos a otros, yendo y viniendo andando después de dar el jornal con frio y calor, te casas y te haces panadera con circunstancias y medios penosos. Recuerdo como si fuese hoy cómo contamos peseta a peseta, el dinero para dar la señal de la casa; el día que escribí a Hornos Farjas lo que tú me dictabas para comprar el horno a plazos; cómo pensaste en vender cisquín, criar cerdos para venderlos, ir a Linares a aprender a hacer tortas, después magdalenas, comprar el coche para repartir el pan y quitarnos a papa de empujar el carrillo y a mí de repartir con el borrico y poder salir a vender a otros pueblos. Nunca te cansabas y siempre has estado al pie del cañón. Tu afán por mejorar, perseverancia y horas y horas de trabajo sin descanso hicieron que salieras de allí para mejorar las condiciones laborales; estaría días relatando tu esfuerzo y sacrificio, y sobre todo esas ganas de superación para darnos una mejor vida. La vida también te ha sido cruel, te quitó una hija que siempre has tenido presente, recuerdo bien los días y días de llanto y trabajo y aquellos tres años de luto. Naciste fuera de tu tiempo, no pudiste estudiar, sé que te hubiera encantado, hubieras sido una estupenda profesora o una empresaria maravillosa, pero sí has sido y eres una madre inigualable. Aprovechando que estoy aquí y, pidiendo disculpas por estos minutos de más, quiero decirte por mis hermanos y por mí que solo tenemos palabras de agradecimiento para ti, que solo una persona como tú ha podido sacrificar su misma vida por sus hijos. No existen palabras, ni tiempo, ni forma de expresar lo mucho que significa ser madre. Las madres sois insustituibles pero el trabajo pasa desapercibido a menudo cuando somos pequeños, pero la vida es así, a los 3 años decimos mami te amo, a los 10 mami te quiero, a los 15, si mama pesada, a los 18, como fastidias mama, a los 20, quiero irme de esta casa, a los 35, quisiera vivir con mi madre, a los 50, no te vayas nunca y a los 70, lo que daría por estar 5 minutos con mi madre. Hoy nos sentimos especialmente orgullosos de que seas nuestra madre. Gracias por todo lo que has hecho y haces por nosotros y habernos dado un futuro mejor con tu fuerza y valentía. Gracias por enseñarnos tantos valores, ser fuertes, responsables, respetar a los demás y ser agradecidos. Gracias por tus cuidados sin importar el día ni la hora y por entregarnos tu vida, sin pedir nada a cambio. Gracias porque de ti hemos aprendido lecciones de amor, esfuerzo y dedicación. Nos has educado pensando que los objetivos se pueden conseguir si somos constantes y no bajamos los brazos con el esfuerzo y sacrificio diario. Has sido un ejemplo de trabajo diario, de las obligaciones, del amor incondicional, del respeto y has marcado nuestro futuro. Has sido nuestro médico, psicólogo, cocinera, has tenido la capacidad de amar, perdonar, entender, abrazarnos y hacernos sonreír cuando más lo necesitábamos o más tristes estábamos, a veces también nos has dado algún zapatillazo. Te has esforzado en darnos una mejor vida y por eso tienes nuestra eterna gratitud y sincero amor. Yo quiero agradecerte públicamente que le dijeras a D. Andrés cuando fue a casa a deciros a papa y a ti que yo estaba preparado para estudiar que harías lo que hiciera falta, que estabas dispuesta a sacrificarte si era un beneficio para mí ya que tú no lo podías haber hecho. Las comodidades materiales que me rodean, mi trabajo, que me hace sentirme un privilegiado de la vida te lo debo a ti por eso te agradezco de todo corazón que seas mi madre. Enhorabuena y gracias mama. Nicolás Lendínez Buenas tardes a todos y gracias por asistir a este homenaje. Begíjar es un pueblo pequeño y todos nos conocemos. ¿Qué os voy a decir sobre mi madre que no sepáis? Siempre ha estado al pie del cañón, ayudando en el bar a mi padre y cuidando de su casa y de sus tres hijos, como todas las mujeres que trabajan dentro y fuera de casa, en el campo, en el negocio familiar o en cualquier otro sitio. A mi madre le quiero decir lo que no se dice mucho porque se da por hecho, que estoy muy orgullosa de ella y que junto con mi padre son el espejo en el que yo me miro. ¡Gracias! Feli Gárate

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A mi Abuelo Pedro Rascón Se fue marzo y con él los últimos coletazos de un invierno atípico que desembocó en la esperada primavera, con él también se fue el Abuelo y su longevidad, esa que rozaba lo antinatural dada su capacidad de memoria y estado físico a sus casi ciento cinco años. Sobre lo de vivir tanto yo tengo mi propia opinión y no es del todo positiva, todavía recuerdo hace unos años, cuando desde un hospital me llamo mi madre para comunicarme el fallecimiento de mi tío y para que fuera yo en persona el que le diera la fatal noticia, fue muy duro, creo que los padres nunca estamos preparados para eso y vivir tanto tiene esas cosas. Pero hoy no nos vamos a poner tristes a pesar de su muerte, hoy vamos a recordar y celebrar su larga vida, sobre la cual yo como mayor de sus nietos intentaré contar algunos recuerdos. Le conocí mayor, ya que en el mes de mi nacimiento el cumplía sesenta años, recuerdo que siempre me decía: "Yo nací el año que se hundió el Titanic", y sí, exactamente el 19 de junio de 1912 vino a este al no haber pasado nunca hambre ni fatigas en el campo. Sobre su fuerza, podría contar mil historias, como cuando de niño me sorprendía al verlo partir la leña con sus manos enormes para encender la lumbre, o muchas otras, pero la mayor muestra fue cuando un tractor le pasó por encima. Sí, con casi setenta años sufrió un accidente en el cual las dos ruedas de un tractor aplastaron su cuerpo provocando numerosas fracturas (caderas, fémur, etc… y teniéndole que sustituir el tobillo por uno de plata). Meses de hospital temiendo por su vida, sabiendo que de no haber estado la tierra húmeda para amortiguar el cuerpo, o no tener su fortaleza no lo habría contado. Pero lo conto y se recuperó perfectamente sin apenas secuelas pese a su avanzada edad. mundo. De su juventud no me comentó mucho, lo que sí me dijo en más de una ocasión es que estuvo y perdió aquella guerra, de la que pienso que un poco perdimos todos y que "de aquellos polvos, estos lodos". De ella traía un tatuaje en el brazo, algo que en aquellos tiempos era inusual y para un niño como yo era motivo de constantes preguntas. Él me explicaba que era mi abuela y cómo se lo habían hecho. El tatuaje unido a su imponente físico hacían que en muchas ocasiones presumiera de abuelo ante los demás niños. Lo recuerdo en la casa del callejón, cuando con una lata atada en un extremo de una enorme caña me cogía higos y brevas de la higuera gigante del patio. Tuvo muchos trabajos, aunque creo que el de panadero fue el que más desarrolló y al que también pienso que debía algo de su fortaleza, Unos años después, hace casi treinta, nos dejó su esposa, mi Abuela María, y él siguió coleccionando años en solitario, me encanta esa palabra "solitario" ya que en muchas ocasiones me enseñó a jugar a ese juego de cartas y creo que nadie en el mundo habrá jugado las partidas que él; siempre sentado en su sillón, con la televisión encendida y la mesa llena de cartas. Muchas veces al pasar por su puerta miraba por la ventana y le decía a mis hijos, ya está elAbuelo con el solitario. En sus días solía levantarse temprano, encendía su radio con las noticias y empezaba a funcionar, echaba un ojo a sus árboles frutales en el patio y 10

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A mi Abuelo Pedro Rascón preparaba las comidas, que para él eran la parte principal del día. Mucha televisión, "solitario" y mucho fútbol, fuera de la categoría que fuera y así sin darnos cuenta llegaron los cien y con ellos aquel homenaje en el Ayuntamiento donde le pusieron la insignia de oro del pueblo y aquella mágica entrevista en televisión en la que al preguntarle si tenía algún secreto para estar así de bien, él contestó: "No sé, pero me bebo cuatro botellines diarios", fue buenísimo. Ese día empezamos a celebrar los famosos cumpleaños del Abuelo, esos en los que unía a toda la familia y corría con todos los gastos y donde yo, por superstición o manía, pensaba que si el Abuelo después de comer y beber bien se tomaba una copa brindando conmigo por el siguiente cumpleaños, aguantaría otro año más, y así vino el ciento uno, y el ciento dos, y el ciento tres y el ciento cuatro y él seguía estando bien. Recuerdo cuando me llamaba el día antes de cualquier elecciones y me decía: mañana te pasas y me llevas a votar, yo le objetaba: “Abuelo que tienes ciento y pico años”, y él me señalaba: “¿Y qué? Bastante tiempo no he podido hacerlo”. Ante cosas como esta y viendo su lento deterioro, en mi cabeza se empezó a formar una idea. Una noche después de ver por cuarta o quinta vez "El Protegido" una película de uno de mis directores fetiches, en la cual se plantea la búsqueda de una persona especial y con una fortaleza superior por parte de una persona débil y que piensa que debe de existir su opuesto, él acaba encontrando a alguien que ha sobrevivido a accidentes y que jamás se puso enfermo, un súper hombre. Claro, esto en la cabeza de un friki de los cómics como yo empezó a dar vueltas y a relacionar con la edad del Abuelo, con aquel accidente de tractor, con su capacidad de memoria, etc… llegando a pensar que la muerte era algo lejano, ya que posiblemente era un súper hombre. Pero nada más lejos de la realidad y justo cinco días después del nacimiento de su decimosegundo biznieto, la muerte una vez más puso las cosas en su sitio. Tal vez celosa de ver como él le había ganado algunas batallas, y demostrando que ella no entiende de brindis, ni de súper hombres. Y aunque no fue cruel, quizás por la admiración que sentía al ver delante suya a un digno rival, esa fatídica noche puso fin a su vida. 11 No le mostró ningún síntoma, le dejó cenar bien como a él le gustaba y una vez en la cama un pequeño dolor hizo que llamara a sus hijos, para una vez allí parar su corazón cuando estaba rodeado por ellos, sin apenas sufrimiento y de una manera rápida y dulce. Yo estaba durmiendo cuando mi madre llamó para darme la noticia, la recibí incrédulo, luego a lo largo del día recibí muchas muestras de aprecio y me sorprendió lo multitudinario del funeral pese a su edad por lo que estoy muy agradecido. Y como no podía ser de otra manera, el Abuelo nos volvió a juntar, como hacía muchos años en aquellos cotillones, o en sus cumpleaños. Ese día después de su entierro, sus nietos y biznietos se unieron una vez más para brindar por su larga vida y decidiendo por unanimidad que se seguirían celebrando sus cumpleaños. Ya me despido, no sin antes decir que casi todas las tardes de buen tiempo cuando subo la carretera hacia casa me quedo mirando los bancos del mercadillo, siempre llenos de gente y que algunas veces creo que lo veo allí sentado como siempre y me digo ya está ahí el Abuelo y solo con eso esbozo una sonrisa hasta llegar a casa. Ya si, hasta siempre Abuelo, espero que la tierra te sea leve y gracias por cada momento. Tu nieto Martín.

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