Osservatore Romano 2324

 

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Número suelto € 1,00. Número atrasado € 2,00 L’OSSERVATORE ROMANO EDICIÓN SEMANAL Unicuique suum EN LENGUA ESPAÑOLA Non praevalebunt Año XLV, número 29 (2.324) Ciudad del Vaticano 19 de julio de 2013 Víspera del encuentro de jóvenes de todo el mundo con el Papa Francisco en Río de Janeiro Id y haced discípulos a todos los pueblos Un versículo del Evangelio de Mateo, «Id y haced discípulos a todos los pueblos», será el hilo conductor de la XXVIII Jornada mundial de la juventud en Río de Janeiro. Un encuentro de fe y fiesta en este primer viaje internacional del Papa Francisco que, del 22 al 29 de julio, anuncia una participación masiva de peregrinos de todas las latitudes llegados a Latinoamérica. Destino que se había decidido en el precedente pontificado y que permite ahora al Papa Bergoglio regresar a su continente de origen añadiendo al programa tradicional de las JMJ, entre otros eventos, la peregrinación al santuario mariano de Aparecida, donde se celebró, en 2007, la V Conferencia general del episcopado latinoamericano y del Caribe dando origen al célebre documento conclusivo de un encuentro que relanzó la misión continental. PÁGINAS 6 Y 7 La peregrinación de la cruz de las JMJ llega a la playa de Botafogo, en Río de Janeiro, el 15 de julio (Afp) La encíclica Lumen fidei y la alerta del Papa en Lampedusa Otro modo de pensar la política Imagen de la Marina italiana, el 2 de julio, del auxilio a 80 inmigrantes cerca de Lampedusa STEFANO SEMPLICI* E s bella la coincidencia de la publicación de la Lumen fidei, el 5 de julio, y el viaje del Papa Francisco a los tres días a la isla italiana de Lampedusa. El cuarto capítulo de la encíclica propone una fe que renuncia a la intransigencia en nombre de la «convivencia que respeta al otro» (34), revelando de este modo «hasta qué punto pueden ser sólidos los vínculos humanos cuando Dios se hace presente en medio de ellos». La única respuesta posible a la experiencia de la vedad como don del amor es la humildad que no se impone con la violencia ni aplasta a los demás. Es precisamente por esto que la fe en Cristo «no aparta del mundo ni es ajena a los afanes concretos de los hombres de nuestro tiempo». Todos desean vivir en una «ciudad fiable». La Iglesia testimonia y transmite el ejemplo de una unidad que no se basa «en la utilidad, en la suma de intereses, en el miedo», sino en un fundamento mucho más sencillo y sólido: «la alegría que la sola presencia del otro puede suscitar» (50-51). Las palabras y los gestos de Lampedusa, lejos de ser los vehículos mediáticos de una predicación religiosa carismática que deja intactos SIGUE EN LA PÁGINA 10

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página 2 L’OSSERVATORE ROMANO viernes 19 de julio de 2013, número 29 A la delegación del Patriarcado ecuménico de Constantinopla La urgencia de la unidad «No debemos tener miedo del encuentro y del diálogo auténtico». El Papa Francisco se dirigió en estos términos a la delegación del Patriarcado ecuménico de Constantinopla en la audiencia el 28 de junio durante su tradicional visita a Roma con ocasión de la celebración de los santos Pedro y Pablo. Al frente de la delegación ortodoxa, el metropolita de Pérgamo, Ioannis (Zizioulas). Publicamos el discurso del Santo Padre. Querido hermano, queridos hermanos en Cristo: Me complace de manera especial recibiros con una calurosa bienvenida en la Iglesia de Roma, que está de fiesta por sus santos patronos Pedro y Pablo. Vuestra presencia en esta circunstancia es el signo del profundo vínculo que une, en la fe, en la esperanza y en la caridad la Iglesia de Constantinopla y la Iglesia de Roma. La hermosa tradición de un intercambio de delegaciones entre nuestras Iglesias por las respectivas fiestas patronales, que inició en 1969, es para mí motivo de gran alegría: el encuentro fraterno es parte esencial del camino hacia la unidad. Desearía expresar mi más sentida gratitud a Su Santidad Bartolomé I y al Santo Sínodo del patriarcado ecuménico, que han querido también enviar este año altos representantes. De Su Santidad Bartolomé I recuerdo también con fraternal afecto el gesto de exquisita atención hacia mí, cuando quiso honrarme con su presencia en la celebración de inicio de mi ministerio como Obispo de Roma. Agradezco vivamente también a Vuestra eminencia la participación en aquel evento y me alegro de verle de nuevo en esta circunstancia. La búsqueda de la unidad entre los cristianos es una urgencia —usted ha dicho «it is not a luxury, but an imperative» [no es un lujo, sino un imperativo]—, una urgencia de la que, hoy más que nunca, no podemos sustraernos. En nuestro mundo hambriento y sediento de verdad, amor, esperanza, paz y unidad, es importante para nuestro testimonio mismo poder anunciar finalmente a una sola voz la alegre noticia del Evangelio y celebrar juntos los Divinos Misterios de la nueva vida en Cristo. Nosotros sabemos bien que la unidad es primariamente un don de Dios por el que debemos orar incesantemente, pero concierne a todos nosotros la tarea de preparar las condiciones, cultivar el terreno del corazón, para que esta gracia extraodinaria sea acogida. La Comisión mixta internacional para el diálogo teológico, co-presidida por Vuestra Eminencia, el metropolita Ioannis, y por el Venerado Con los participantes de la sesión conclusiva de la fase diocesana del proceso de beatificación El cardenal Van Thuân, testigo de esperanza «El recuerdo del cardenal Van Thuân, testigo de la esperanza, está siempre vivo y es más que un recuerdo, es una presencia espiritual que continúa trayendo su bendición». El Santo Padre así lo reconoció al recibir en audiencia, el 6 de julio, a los participantes en la sesión conclusiva de la fase diocesana del proceso de beatificación del siervo de Dios, el purpurado vietnamita fallecido en 2002, que tuvo lugar la víspera en el vicariato de Roma. Tras el saludo del cardenal Turkson, presidente del Consejo pontificio Justicia y paz —encargo que también había desempeñado el cardenal Van Thuân—, el Pontífice pronunció el siguiente discurso. Venerados hermanos, queridos hermanos y hermanas: Me complace encontraros y os doy mi cordial bienvenida. Saludo con afecto al cardenal Peter Turkson, y agradezco sus palabras. Saludo al cardenal Law y os saludo a todos vosotros, que habéis venido de muchas partes del mundo con ocasión de la conclusión de la fase diocesana de la causa del siervo de Dios el cardenal Francisco Javier Nguyên Van Thuân. Queridos amigos, ¡vuestra alegría es también la mía! ¡Demos gracias a Dios! Y agradecemos también a todos aquellos que se ocuparon de este servicio que es para la gloria de Dios y su Reino: el postulador de la causa, doctor Waldery Hilgeman, y sus colaboradores, el Tribunal diocesano y la Oficina competente del vicariato, la Comisión histórica, y el mismo Consejo pontificio Justicia y paz, donde el recuerdo del cardenal Van Thuân, testigo de la esperanza, está siempre vivo y es más que un recuerdo, es una presencia espiritual que continúa trayendo su bendición. En efecto, son muchas las personas que pueden testimoniar el hecho de haber sido edificadas por el encuentro con el siervo de Dios Francisco Javier Nguyên Van Thuân, en los diversos momentos de su vida. La experiencia demuestra que su fama de santidad se difundió precisamente a través del testimonio de muchas personas que le encontraron y conservan en el corazón su sonrisa apacible y su grandeza de ánimo. Muchos le conocieron también a través de sus escritos, sencillos y profundos, que muestran su espíritu sacerdotal, profundamente unido a Aquel que le había llamado a ser ministro de su misericordia y de su amor. Muchas personas han escrito refiriendo gracias y signos atribuidos a la intercesión del siervo de Dios el cardenal Van Thuân. Damos gracias al Señor por este venerado hermano, hijo de Oriente, que concluyó su camino terreno al servicio del sucesor de san Pedro. Confiamos a la intercesión de la Virgen María la prosecución de esta causa, como también de todas las demás que actualmente están en curso. Que la Virgen nos ayude a vivir cada vez más en nuestra vida la belleza y la alegría de la comunión con Cristo. A todos vosotros y a vuestros seres queridos imparto de corazón mi bendición. Gracias. hermano el cardenal Kurt Koch, ha ofrecido una contribución fundamental en la búsqueda de la comunión plena entre católicos y ortodoxos. Os agradezco sinceramente vuestro valioso e incansable empeño. Esta comisión ha producido ya muchos textos comunes y ahora estudia el delicado tema de la relación teológica y eclesiológica entre primado y sinodalidad en la vida de la Iglesia. Es significativo que hoy se consiga reflexionar juntos, en la verdad y en la caridad, sobre estas temáticas empezando por aquello que nos une, sin ocultar, sin embargo, aquello que todavía nos separa. No se trata de un mero ejercicio teórico, sino de conocer a fondo las recíprocas tradiciones para comprenderlas y, algunas veces, también para aprender de ellas. Me refiero por ejemplo a la reflexión de la Iglesia católica sobre el sentido de la colegialidad episcopal, y a la tradición de la sinodalidad, tan característica de las Iglesias ortodoxas. Confío en que el esfuerzo de reflexión común, tan complejo y laborioso, dé frutos a su tiempo. Me consuela saber que católicos y ortodoxos comparten la misma concepción de diálogo que no busca un minimalismo teológico sobre el cual alcanzar un compromiso, sino que se basa más bien en la profundización de la única verdad que Cristo donó a su Iglesia y que no cesamos nunca de comprender mejor, movidos por el Espíritu Santo. Por ello, no debemos tener miedo del encuentro y del diálogo auténtico. Ello no nos aleja de la verdad, más bien, a través de un intercambio de dones, nos conduce, bajo la guía del Espíritu de la verdad, a toda la verdad (cf. Jn 16, 13). Venerados hermanos, os doy las gracias de nuevo por estar aquí, con nosotros, con ocasión de la fiesta de los santos Pedro y Pablo. Invoquemos confiados su intercesión y la del santo apóstol Andrés, hermano de Pedro, por nuestros fieles y por las necesidades de todo el mundo, sobre todo de los pobres, los que sufren y cuantos son perseguidos injustamente a causa de su fe. Os pido finalmente que recéis por mí y que se rece por mí —lo necesito mucho—, para que el Señor me asista en mi ministerio de Obispo de Roma y de sucesor de Pedro. L’OSSERVATORE ROMANO EDICIÓN SEMANAL Unicuique suum EN LENGUA ESPAÑOLA Non praevalebunt 00120 Ciudad del Vaticano ed.espanola@ossrom.va http://www.osservatoreromano.va TIPOGRAFIA VATICANA EDITRICE «L’OSSERVATORE ROMANO» GIOVANNI MARIA VIAN director Carlo Di Cicco subdirector Marta Lago redactor jefe de la edición don Sergio Pellini S.D.B. director general Redacción via del Pellegrino, 00120 Ciudad del Vaticano teléfono 39 06 698 99410 fax 39 06 698 81412 Servicio fotográfico photo@ossrom.va Publicidad: Il Sole 24 Ore S.p.A System Comunicazione Pubblicitaria Via Monte Rosa 91, 20149 Milano segreteriadirezionesystem@ilsole24ore.com Tarifas de suscripción: Italia - Vaticano: € 58.00; Europa (España + IVA): € 100.00 - $ 148.00; América Latina, África, Asia: € 110.00 - $ 160.00; América del Norte, Oceanía: € 162.00 - $ 240.00. Administración: 00120 Ciudad del Vaticano, teléfono + 39 06 698 99 480, fax + 39 06 698 85 164, e-mail: suscripciones@ossrom.va. En México: Arquidiócesis primada de México. Dirección de Comunicación Social. San Juan de Dios, 222-C. Col. Villa Lázaro Cárdenas. CP 14370. Del. Tlalpan. México, D.F.; teléfono + 52 55 5594 11 25, + 52 55 5518 40 99; e-mail: losservatore@prodigy.net.mx, or.mexico@ossrom.va. En Argentina: Arzobispado de Mercedes-Luján; calle 24, 735, 6600 Mercedes (B), Argentina; teléfono y fax + 2324 428 102/432 412; e-mail: osservatoreargentina@yahoo.com. En Perú: Editorial salesiana, Avenida Brasil 220, Lima 5, Perú; teléfono + 51 42 357 82; fax + 51 431 67 82; e-mail: editorial@salesianos.edu.pe.

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número 29, viernes 19 de julio de 2013 L’OSSERVATORE ROMANO página 3 En la inauguración de la estatua de san Miguel el Papa Francisco destaca la ayuda de los ángeles de Dios Para poder volar alto Afecto, reconocimiento y gratitud. Son los sentimientos expresados por el Papa Francisco a Benedicto XVI, presente a su lado el viernes 5 de julio, por la mañana, en la inauguración de la estatua de san Miguel arcángel, protector del Estado de la Ciudad del Vaticano, en la plaza ante el edificio de la Gobernación. Publicamos las palabras que pronunció el Papa Francisco. Santidad, señores cardenales, venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio: ¡Ilustres señores y señoras! Nos hemos reunido aquí, en los Jardines vaticanos, para inaugurar un monumento a san Miguel arcángel, patro- no del Estado de la Ciudad del Vaticano. Se trata de una iniciativa proyectada desde hace tiempo, con la aprobación del Papa Benedicto XVI, a quien se dirige siempre nuestro afecto y reconocimiento, y a quien queremos expresar nuestra gran ale- gría por tenerle hoy aquí presente en medio de nosotros. ¡Gracias de todo corazón! Agradezco a la presidencia de la Gobernación, en especial al cardenal Giuseppe Bertello, por sus cordiales palabras, a las Direcciones y a los empleados implicados para esta realización. Doy las gracias al cardenal Giovanni Lajolo, presidente emérito de la Gobernación, también por la presentación que nos ha hecho de los trabajos realizados y de los resultados alcanzados. Una palabra de En los Jardines vaticanos, la escultura monumental en bronce, obra de Giuseppe Antonio Lomuscio La inauguración y bendición de la estatua de San Miguel en el Vaticano y la consagración del Estado a san José, además del arcángel, contó con la presencia extraordinaria de Benedicto XVI junto al Papa Francisco. Y es que, como apuntamos en nuestra edición semanal del pasado 5 de julio, día de publicación de la encíclica Lumen fidei, es el momento en que Benedicto XVI volvió a participar en un acto público desde su renuncia a la sede de Pedro. Y ello junto al actual romano pontífice. Al inicio de la ceremonia, el cardenal Giuseppe Bertello, presidente de la Gobernación, dirigió un breve saludo a los dos: «La consagración de la Gobernación a san José se convierte para todos nosotros en un compromiso ulterior para el cumplimiento de nuestro trabajo en apoyo de las múltiples actividades de la Sede Apostólica. Que el ejemplo humilde y silencioso del esposo de María nos guíe en nuestras ocupaciones cotidianas, bendiga a nuestras familias y nos impulse a ser siempre testigos del Señor Resucitado». Fue el cardenal Giovanni Lajolo, presidente emérito de la Gobernación, quien, sucesivamente, ilustró el significado del nuevo monumento y subrayó cómo el Papa Francisco había deseado que la obra contara con un doble escudo: el suyo y el de Benedicto XVI. Los criterios estéticos que orientaron al artista «reflejan una concepción del arte como reflejo de la belleza de la que Dios colmó la creación —expresó el purpurado— y en particular a la criatura por Él creada a su imagen y semejanza, la criatura humana, la más cercana, en la escala de los seres, al esplendor de las criaturas angélicas». Por eso el arcángel Miguel está «aquí representado tomando prestados los rasgos heroicos de una figura humana, mientras Satanás, por él derrotado, está representado como una figura de la misma forma, pero volteada y afeada a consecuencia del pecado». Después, el Papa Francisco recitó las dos oraciones de consagración a san José y a san Miguel Arcángel. En el acto de consagración a san José, el Pontífice puso bajo la protección del esposo de María a los obispos y sacerdotes, a los consagrados y a los laicos que trabajan y viven en el Vaticano. Entre los eclesiásticos presentes en la ceremonia se contaron los cardenales Bertone, Sandri, Vegliò y Calcagno; los arzobispos Becciu, Mamberti, Gänswein y Pichierri; el obispo Sciacca; y los monseñores Wells, Xuereb y Pedacchio Leaniz. aprecio dirijo al escultor, señor Giuseppe Antonio Lomuscio, y al bienhechor, señor Claudio Chiais, que están aquí presentes. ¡Gracias! En los Jardines vaticanos hay diversas obras artísticas; ésta, que hoy se añade, asume, sin embargo, un lugar de especial relieve, tanto por la ubicación como por el significado que expresa. En efecto, no es sólo una obra conmemorativa, sino una invitación a la reflexión y a la oración, que bien nos introduce en el Año de la fe. Miguel —que significa: «¿Quién es como Dios?»— es el modelo del primado de Dios, de su trascendencia y poder. Miguel lucha por restablecer la justicia divina; defiende al pueblo de Dios de sus enemigos y sobre todo del enemigo por excelencia, el diablo. San Miguel vence porque es Dios quien actúa en él. Esta escultura nos recuerda entonces que el mal ha sido vencido, el acusador ha sido desenmascarado, su cabeza, aplastada, porque la salvación se realizó de una vez para siempre en la sangre de Cristo. Incluso si el diablo busca siempre rasguñar el rostro del Arcángel y el rostro del hombre, Dios es más fuerte; su victoria y su salvación se ofrece a todo hombre. En el camino y en las pruebas de la vida no estamos solos, estamos acompañados y sostenidos por los ángeles de Dios, que ofrecen, por decirlo así, sus alas para ayudarnos a superar tantos peligros, para poder volar alto respecto a las realidades que pueden hacer pesada nuestra vida o arrastrarnos hacia abajo. Al consagrar el Estado de la Ciudad del Vaticano a san Miguel arcángel, le pedimos que nos defienda del Maligno y que lo arroje fuera. Queridos hermanos y hermanas, nosotros consagramos el Estado de la Ciudad del Vaticano también a san José, el custodio de Jesús, el custodio de la Sagrada Familia. Que su presencia nos haga aún más fuertes y valientes en dejar espacio a Dios en nuestra vida para vencer siempre el mal con el bien. Pidámosle que nos proteja, nos cuide, para que la vida de la gracia crezca cada día más en cada uno de nosotros.

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página 4 L’OSSERVATORE ROMANO viernes 19 de julio de 2013, número 29 El Consejo pontificio para la pastoral de los emigrantes e itinerantes en la Jornada mundial del turismo Turismo y agua: proteger nuestro futuro común En preparación a la Jornada mundial del turismo, el Consejo pontificio para la lacionados con este tema aumenta- pastoral de los emigrantes e itinerantes difundió un mensaje como aportación rán significativamente en los próxi- específica de la Santa Sede a la celebración de dicha jornada. Publicamos su tra- mos años, sobre todo porque está ducción. mal distribuida, contaminada, desperdiciada, o se priorizan algunos usos de modo incorrecto o injusto, a El 27 de septiembre celebramos la Teniendo una visión de futuro, el lo que se unirán las consecuencias Jornada mundial del turismo bajo el turismo supondrá un real beneficio del cambio climático. También el tu- tema que la Organización mundial en la medida en que gestione los re- rismo compite muchas veces con del turismo nos propone para el pre- cursos de acuerdo con los criterios otros sectores por su uso y no pocas sente año: «Turismo y agua: proteger de una «green economy», una eco- veces se constata que el agua es nuestro futuro común». Éste está en nomía cuyo impacto ambiental se abundante y se despilfarra en las es- línea con el «Año internacional de la mantenga dentro de unos límites tructuras turísticas, mientras que pa- cooperación en la esfera del agua», aceptables. Estamos llamados, pues, ra las poblaciones circundantes esca- que, en el contexto del Decenio in- a promover un turismo ecológico, sea. ternacional para la acción «El agua, respetuoso y sostenible, el cual pue- fuente de vida» (2005-2015), ha sido de ciertamente favorecer la creación de puestos de trabajo, Una de cada tres personas vive apoyar la economía local y reducir la pobre- en un país con escasez de agua. za. En 2030 la escasez podría afectar No hay duda de que el turismo tiene un pa- a la mitad de la población mundial. pel fundamental en la 1.000 millones de personas no tienen conservación del medio ambiente, pudiendo ser acceso al agua potable. su gran aliado, pero El pasado año se superaron los 1.000 también un feroz enemigo. Si, por ejemplo, millones de turistas internacionales. buscando un beneficio económico fácil y rápi- do, se consiente que la proclamado por la Asamblea general industria turística contamine un lu- de las Naciones Unidas con el obje- gar, éste dejará de ser un destino de- tivo de poner de relieve «que el seado por los turistas. agua es fundamental para el desarro- Sabemos que el agua, clave del llo sostenible, en particular para la desarrollo sostenible, es un elemento integridad del medio ambiente y la esencial para la vida. Sin agua no La gestión sostenible de este recurso natural es un desafío de orden social, económico y ambiental, pero sobre todo de naturaleza ética, a partir del principio del destino universal de los bienes de la tierra, el cual es un derecho natural, originario, al que se debe subordinar todo ordenamiento jurídico relativo a dichos bienes. La doctrina social de la Iglesia insiste en la validez y en la aplicación de este principio, con referencias explícitas al agua (cf. Consejo pontificio «Justicia y paz», Compendio de la doctrina social de la Iglesia, 2 de abril de 2004, nn. 171175, 484-485). Ciertamente, nuestro compromiso a favor del respeto de la creación nace de reconocerla como un regalo de Dios para toda la familia humana y de escuchar la petición del Creador, que nos invita a custodiarla, sabiéndonos administradores, que no seño- erradicación de la pobreza y el ham- hay vida. «Sin embargo, año tras res, del don que nos hace. bre, es indispensable para la salud y el bienestar humanos y es crucial pa- ra lograr los objetivos de Desarrollo del milenio» (Organización de las Naciones Unidas, Resolución A/RES/65/154 aprobada por la Asamblea general, 20 de diciembre de 2010). También la Santa Sede desea unirse a esta conmemoración, apor- tando su contribución desde el ám- bito que le es propio, consciente de la importancia que el fenómeno del turismo tiene en el momento actual, y de los retos y posibilidades que ofrece a nuestra acción evangeliza- dora. Éste es uno de los sectores económicos con un mayor y rápido crecimiento a nivel mundial. No de- bemos olvidar que durante el pasado año se superó el hito de mil millo- año va aumentando la presión sobre este recurso. Una de cada tres Se ha de favorecer que el turista personas vive en un sea consciente y reflexione sobre país con escasez de agua entre moderada y sus responsabilidades y sobre el impacto alta, y es posible que de su viaje. Debe alcanzar la convicción para 2030 la escasez afecte a casi la mitad de de que no todo está permitido, aunque la población mundial, personalmente pueda asumir ya que la demanda podría superar en un 40% el coste económico. a la oferta» (Secretario general de la Organización de las La atención al medio ambiente es Naciones Unidas, Mensaje con oca- un tema importante para el Papa sión del Día mundial del agua, 22 de Francisco, al cual ha hecho numero- marzo de 2013). Según datos de las sas alusiones. Ya en la celebración Naciones Unidas, en torno a 1.000 eucarística de inicio de su ministerio millones de personas no tienen acce- petrino invitaba a ser «custodios de so al agua potable. Y los desafíos re- la creación, del designio de Dios ins- nes de turistas internacionales, a lo que hay que sumar las cifras aún mayores del turismo local. Para el sector turístico, el agua es de crucial importancia, un activo y un recurso. Es un activo en cuanto que la gente se siente naturalmente atraída por ella y son millones los turistas que buscan disfrutar de este elemento de la naturaleza durante sus días de descanso, eligiendo co- mo destino ciertos ecosistemas don- de el agua es su rasgo más caracte- rístico (humedales, playas, ríos, la- gos, cataratas, islas, glaciales o nieve, por citar algunos), o buscan aprove- charse de sus numerosos beneficios (singularmente en balnearios y cen- tros termales). Al mismo tiempo, el agua es también un recurso para el sector turístico y es indispensable, entre otros, en hoteles, restaurantes y actividades de ocio. crito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos —decía— que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro», recordando que «todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos» (Papa Francisco, santa misa en el solemne inicio de pontificado, 19 de marzo de 2013). Profundizando en esta invitación, afirmaba el Santo Padre durante una audiencia: «Cultivar y custodiar la creación es una indicación de Dios dada no sólo al inicio de la historia, sino a cada uno de nosotros; es parte de su proyecto; quiere decir hacer crecer el mundo con responsabilidad, transformarlo para que sea un jardín, un lugar habitable para todos [...]. Nosotros en cambio nos guiamos a menudo por la soberbia de dominar, de poseer, de manipular, de explotar; no la “custodiamos”, no la respetamos, no la consideramos como un don gratuito que hay que cuidar. Estamos perdiendo la actitud del estupor, de la contemplación, de la escucha de la creación» (Papa Francisco, Audiencia general, 5 de junio de 2013). Si cultivamos esta actitud de escucha, podremos descubrir cómo el agua también nos habla de su Creador y nos recuerda su historia de amor para con la humanidad. Elocuente es al respecto la oración de bendición del agua que la liturgia romana emplea tanto en la Vigilia pascual como en el ritual del bautismo, en la cual se recuerda que el Señor se ha servido de este don como signo y memoria de su bondad: la Creación, el diluvio que pone fin al pecado, el paso del mar Rojo que libera de la esclavitud, el bautismo de Jesús en el Jordán, el lavatorio de pies que se transforma en precepto de amor, el agua que mana del costado del Crucificado, el mandato del Resucitado de hacer discípulos y bautizarlos... son hitos fundamentales de la historia de la Salvación, en los que el agua adquiere un elevado SIGUE EN LA PÁGINA 5

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número 29, viernes 19 de julio de 2013 L’OSSERVATORE ROMANO página 5 Para la Jornada mundial del turismo VIENE DE LA PÁGINA 4 valor simbólico. El agua nos habla de vida, de purifi- cación, de regeneración y de trascendencia. En la liturgia, el agua manifiesta la vida de Dios que se nos comunica en Cristo. El mismo Jesús se presenta como aquél que sacia la sed, de cuyas entrañas manan ríos de agua viva (cf. Jn 7, 38), y en su diálogo con la samaritana afirma: «el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed» (Jn 4, 14). La sed evoca los anhelos más profundos del corazón humano, sus fracasos y sus búsquedas de una auténtica felicidad más allá de sí mismo. Y Cristo es quien ofrece el agua que sacia la sed interior, es la fuente del renacer, es el baño que purifica. Él es la fuente de agua viva. Por esto, es importante insistir en que todos los implicados en el fenómeno del turismo tienen una seria responsabilidad a la hora de gestionar el agua, de manera que este sector sea efectivamente fuente de riqueza a nivel social, ecológico, cultural y económico. Al tiempo que se debe trabajar por reparar el mal causado, también ha de favorecerse su uso racional y minimizar el impacto, promoviendo políticas adecuadas e implementando equipamientos eficientes, que ayuden a proteger nuestro futuro común. Nuestra actitud frente a la naturaleza y la mala gestión que podamos hacer de sus recursos no pueden gravar ni sobre los demás ni, menos aún, sobre las futuras generaciones. Es necesaria, por tanto, una mayor determinación por parte de políticos y empresarios. Pues si bien todos son conocedores de los desafíos que el problema del agua nos plantea, somos conscientes de que eso debe aún concretarse en compromisos vinculantes, precisos y evaluables. Esta situación requiere sobre todo un cambio de mentalidad que lleve a adoptar un estilo de vida diverso, caracterizado por la sobriedad y la autodisciplina (cf. Consejo pontificio Justicia y paz, Compendio de la doctrina social de la Igle- sia, 2 de abril de 2004, n. 486). Se ha de favorecer que el turista sea consciente y reflexione sobre sus responsabilidades y sobre el impacto de su viaje. Debe alcanzar la convicción de que no todo está permitido, aunque personalmente pueda asumir el coste económico. Hay que educar y favorecer los pequeños gestos que nos permitan no desperdiciar ni contaminar el agua y que al mismo tiempo nos ayuden a valorar aún más su importancia. Hacemos nuestro el deseo del Santo Padre de «que todos asumiéramos el grave compromiso de respetar y custodiar la creación, de estar atentos a cada persona, de contrarrestar la cultura del desperdicio y del descarte, para promover una cultura de la solidaridad y del encuentro» (Papa Francisco, Audiencia general, 5 de junio de 2013). Con san Francisco, el «poverello» de Asís, elevamos nuestra alabanza a Dios, bendiciéndole por sus criaturas: «Loado seas, mi Señor, por la hermana agua, la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta». Ciudad del Vaticano, 24 de junio de 2013 Antonio Maria Card. Vegliò Presidente Mons. Joseph Kalathiparambil Secretario El Papa Francisco escribe a los jóvenes lituanos La amistad de Jesús no es un espejismo La amistad de Jesús no es un espejismo: es la expresión del amor de Dios. Lo escribe el Papa Francisco en el mensaje que hizo llegar a los jóvenes lituanos con ocasión de la VI Jornada de los jóvenes de Lituania, celebrada en Kaunas del 28 al 30 de junio. Queridos jóvenes lituanos: Me complace en verdad hacerme presente espiritualmente entre vosotros y dirigiros mi afectuoso saludo con ocasión de la «Sexta Jornada de los jóvenes», que os ve reunidos tan numerosos en Kaunas. Dirijo un pensamiento particular a quienes entre vosotros están recorriendo el camino de la entrega plena a Dios en el sacerdocio y en la vida consagrada, como también a todos aquellos que están comprometidos en el servicio a los últimos a través de las múltiples formas de voluntariado. Saludo y agradezco a vuestros pastores, quienes han programado estas jornadas especiales de oración y tra fragilidad y debilidad, para que, tocados por su amor, podáis ser renovados. El encuentro con el amor de Dios en la amistad de Cristo es posible sobre todo en los sacramentos, en particular la Eucaristía y la Reconciliación. En la santa misa nosotros celebramos el memorial del sacrificio del Señor, su entrega total por nuestra salvación: también hoy Él dona realmente su cuerpo por nosotros y derrama su sangre para redimir los pecados de la humanidad y hacernos entrar en co- munión con Él. En la Pe- ños, cultos o poco instruidos; es la oración del santo rosario. En el rosario nosotros nos dirigimos a la Virgen María para que nos guíe hacia una unión cada vez más estrecha con su Hijo Jesús para identificarnos con Él, tener sus sentimientos, actuar como Él. En el rosario, de hecho, repitiendo el Ave, María, nosotros meditamos los misterios, los hechos de la vida de Cristo para conocerle y amarle cada vez más. El rosario es un instrumento eficaz para abrirnos a Dios, para que nos ayude a vencer el egoísmo y llevar paz a los corazones, a las familias, a la sociedad y al mundo. Queridos jóvenes, el amor de Cristo y su amistad no son un espejismo —Jesús en la Cruz muestra cuán concretos son— ni están reservados a pocos. Vosotros encontraréis esta amistad y experimentaréis toda la fecundidad y la belleza si le buscáis con sinceridad, os abrís con confianza a Él y cultiváis con empeño vuestra vida espiritual acercándoos a los sacramentos, meditando la Sagrada Escritura, orando con constancia y viviendo intensamente en la comunidad cristiana. Sentíos parte viva de la Iglesia, comprometidos en la evangelización, en unión con los hermanos en la fe y en comunión reflexión, centradas en el tema «Os he llamado amigos» (Jn 15, 15). Precisamente partiendo de esta palabra del Señor, quisiera ofreceros algunas breves reflexiones para vuestro crecimiento espiritual y vuestra misión en el seno de la Iglesia y en el mundo. Jesús quiere ser vuestro amigo, vuestro hermano, maestro de verdad y de vida que os revela el camino a recorrer para llegar a la felicidad, a la realización de vosotros mismos según el plan de Dios para cada uno de vosotros. Y esta amistad que os ofrece Jesús, que nos trae la misericordia, el amor de Dios, es «gratuidad», puro don. Él no os pide nada a cambio, os pide sólo acogerla. Jesús quiere amaros por lo que sois, también en vues- nitencia, Jesús nos acoge con todas nuestras limita- ciones, nos trae la miseri- cordia del Padre que nos perdona, y transforma nuestro corazón, convirtiéndolo en un corazón nuevo, capaz de amar como Él, que amó a los suyos hasta el extremo (cf. Jn 13, 1). Y este amor se manifiesta en su misericordia. Jesús siempre nos perdona. Otro camino privilegiado para crecer en la amistad con Cristo es la escucha de su Palabra. El Señor nos habla en la intimidad de nuestra conciencia, nos habla a través de la Sagrada Escritura, nos habla en la oración. Aprended a permanecer en silencio ante Él, a leer y meditar la Biblia, especialmente los Evangelios, a dialogar con Él cada día para sentir su presencia de amistad y de amor. Y aquí quisiera subrayar la belleza de una oración contemplativa sencilla, accesible a todos, grandes y peque- con vuestros pastores. ¡No tengáis miedo de vivir la fe! Sed testigos de Cristo en vuestros ambientes cotidianos, con sencillez y valentía. A quienes encontréis, a vuestros coetáneos, sabed mostrar sobre todo el Rostro de la misericordia y del amor de Dios, que siempre perdona, alienta, dona esperanza. Estad siempre atentos a los demás, especialmente a las personas más pobres y más débiles, viviendo y testimoniando el amor fraterno, contra todo egoísmo y cerrazón. Que vuestro patrono san Casimiro os ayude a buscar y a llevar a Cristo sin cansaros jamás. Que os sostenga en ese camino la presencia maternal de María y os acompañe mi bendición, que de corazón os imparto a todos vosotros, extendiéndola a toda Lituania. Ciudad del Vaticano, 21 de junio de 2013 FRANCISCO

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número 29, viernes 19 de julio de 2013 L’OSSERVATO Víspera de la XXVIII Jornada mundial de la juventud en Río de J En la estela de Aparecida La peregrinación a Aparecida y la participación en la reunión del Comité de coordinación de la Conferencia general del episcopado latinoamericano y del Caribe (CELAM); las visitas a la favela de Varginha y al hospital donde se tratan dependencias de alcohol y otras drogas; los encuentros con jóvenes detenidos: es el programa que el Papa Francisco ha deseado añadir al previsto para Benedicto XVI. Un programa que conforma el viaje a Brasil, del 22 al 29 de julio, para celebrar la Jornada mundial de la juventud en Río de Janeiro. Será el primer viaje internacional del Papa Francisco, como recordó en vísperas de la partida el director de la Oficina de información de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, presentando a la prensa internacional un itinerario con citas fuertemente queridas por el Papa Bergoglio, sin variar en cambio los días de permanencia ni el resto de eventos tradicionalmente propios de una JMJ. La llegada del primer Papa latinoamericano de la historia al continente obviamente suscita una gran expectativa y se evidencia ya una gran participación, tratándose del país con mayor número de católicos en el mundo. A la fecha, siguen llegando jóvenes de toda latitud. Es significativa la etapa que realizará el Santo Padre en el santuario mariano de Aparecida el 24 de julio: el mismo lugar donde, en presencia de Benedicto XVI, se celebró la V Conferencia general del CELAM. Fruto de la cual fue el Documento de Aparecida, en cuya redacción dio una contribución fundamental el cardenal Jorge Mario Bergoglio. Hasta el punto de que «cada vez que el Papa Francisco recibe a un jefe de Estado de América Latina —señaló Lombardi—, al término del encuentro regala una copia del documento». Entre las novedades logísticas, el Pontífice no ha querido que se prepare un papamóvil blindado para los encuentros, que se anuncian multitudinarios. Simplemente usará el jeep descubierto, como en la plaza de San Pedro. También se suprime la tradicional conferencia de prensa con los periodistas acreditados en el vuelo de ida. Los eventos propios de la JMJ prevén, en el sugestivo escenario de Copacabana, la fiesta de acogida de los jóvenes de todo el mundo el jueves 25 y el Vía crucis el viernes 26. En la gran explanada de Guaratiba, que puede abrazar hasta dos millones de personas, enseguida llamada «Campus fidei», se desarrollará la vigilia con la adoración eucarística el sábado 27 y la misa conclusiva el domingo 28. La presidenta brasileña Dilma Rousseff ha asegurado su presencia en los diversos actos. Y ha invitado igualmente a participar a los jefes de Estado de América Latina. En el Ángelus en Castelgandolfo el Papa Francisco encomiend Un corazón miser En vísperas de su viaje a Río de Janeiro para celebrar la Jornada mundial de la juventud, el domingo 14 de julio el Papa Francisco, en el rezo del Ángelus en Castelgandolfo, invitó a participar en el gran evento a cuantos se sienten jóvenes en el corazón. Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Nuestra cita dominical para el Ángelus hoy la vivimos aquí, en Castelgandolfo. Saludo a los habitantes de esta bonita ciudad. Quiero agradecer sobre todo vuestras oraciones, y lo mismo hago con todos vosotros, peregrinos que habéis venido aquí numerosos. El Evangelio de hoy —estamos en el capítulo 10 de Lucas— es la famosa parábola del buen samaritano. ¿Quién era este hombre? Era una persona cualquiera, que bajaba de Jerusalén hacia Jericó por el camino que atravesaba el desierto de Judea. Poco antes, por ese camino, un hombre había sido asaltado por bandidos, le robaron, golpearon y abandonaron medio muerto. Antes del samaritano pasó un sacerdote y un levita, es decir, dos personas relacionadas con el culto del Templo del Señor. Vieron al pobrecillo, pero siguieron su camino sin detenerse. En cambio el samaritano, cuando vio a ese hombre, «sintió compasión» (Lc 10, 33) dice el Evangelio. Se acercó, le vendó las heridas, poniendo sobre ellas un poco de aceite y de vino; luego lo cargó sobre su cabalgadura, lo llevó a un albergue y pagó el hospedaje por él... En definitiva, se hizo cargo de él: es el ejemplo del amor al prójimo. Pero, ¿por qué Jesús elige a un samaritano como protagonista de la parábola? Porque los samaritanos eran despreciados por los judíos, por las diversas tradiciones religiosas. Sin embargo, Jesús muestra que el corazón de ese samaritano es bueno y generoso y que —a diferencia del sacerdote y del levita— él pone en práctica la voluntad de Dios, que quiere la misericordia más que los sacrificios (cf. Mc 12, 33). Dios siempre quiere la mise- Diversos momentos de la peregrinación de la cruz de la JMJ y del icono de la Virgen en Brasil, en vísperas del gran encuentro mundial El esperado encuentr CARLOS AGUIAR RETES* L a relación entre el Consejo episcopal latinoamericano (CELAM) y la Santa Sede ha sido fundamental para el servicio que el mismo debe prestar a las 22 Conferencias episcopales de América Latina y el Caribe. No es solamente una relación estratégica, sino especialmente de comunión eclesial indispensable, ya que la finalidad para la que fue creado el Consejo es promover y favorecer la colegialidad episcopal y la comunión entre las Conferencias episcopales, y evidentemente esta tarea es un servicio al ministerio petrino, por lo que debe haber la máxima comunicación y el mejor entendimiento entre el CELAM y la Santa Sede. Dicha exigencia explica que el Consejo de presidencia oficialmente visite cada año la Curia romana y se encuentre con el Santo Padre. Además el CELAM asume corresponsablemente con alegría y esperanza los encuentros mundiales promovidos por la Curia vaticana. Uno son las Jornadas mundiales de la juventud (JMJ), coordinadas por el Pontificio consejo para los laicos. El CELAM siempre ha promovido la participación y se ha hecho presente en las JMJ. El año pasado el Consejo de la presidencia del CELAM decidió trasladar a Brasil la reunión general de coordinación, que habitualmente se celebra en Bogotá, para facilitar la participación, en la JMJ, de los 50 obispos latinoamericanos que son convocados para dicha reunión. Todo se había preparado pensando en la presencia de Benedicto XVI en Brasil y ya era una gran alegría saber de la visita del Papa a nuestro continente. Pero la sorpresa que Dios tenía preparada a su Iglesia era verdaderamente impensable: la elección de un Papa hijo de la Iglesia latinoamericana. Por ello, puedo afirmar que las enormes expectativas que había por la celebración de la JMJ en Río de Janeiro, se desbordaron, creciendo increíblemente. El Papa Francisco, en estos más de 120 días que lleva conduciendo la Barca de la Iglesia como Sucesor del Apóstol Pedro, ha mostrado un carisma particular para transmitir lo esencial del Evangelio y tocar los corazones de quienes le ven y escuchan. Su gran sensibilidad

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ORE ROMANO páginas 6/7 Janeiro: «Id y haced discípulos a todos los pueblos» (Mt 28, 19) da la JMJ a la Virgen María ricordioso ricordia y no la condena hacia todos. Quiere la misericordia del corazón, porque Él es misericordioso y sabe comprender bien nuestras miserias, nuestras dificultades y también nuestros pecados. A todos nos da este corazón misericordioso. El Samaritano hace precisamente esto: imita la misericordia de Dios, la misericordia hacia quien está necesitado. Un hombre que vivió plenamente este Evangelio del buen samaritano es el santo que recordamos hoy: san Camilo de Lellis, fundador de los Ministros de los enfermos, patrono de los enfermos y de los agentes sanitarios. San Camilo murió el 14 de julio de 1614: precisamente hoy se abre su IV centenario, que culminará dentro de un año. Saludo con gran afecto a todos los hijos y las hijas espirituales de san Camilo, que viven su carisma de caridad en contacto cotidiano con los enfermos. ¡Sed como él buenos samaritanos! Y también a los médicos, enfermeros y a todos aquellos que trabajan en los hospitales y en las Castelgandolfo: entre 20 mil peregrinos, el 14 de julio el Papa saluda a numerosos jóvenes (a la izquierda) rumbo a la JMJ en Brasil residencias, deseo que les anime ese mismo espíritu. Confiamos esta intención a la intercesión de María santísima. Otra intención desearía confiar a la Virgen, junto a vosotros. Está ya muy cerca la Jornada mundial de la juventud de Río de Janeiro. Se ve que hay muchos jóvenes en edad, pero todos sois jóvenes en el corazón. Yo partiré dentro de ocho días, pero muchos jóvenes partirán hacia Brasil incluso antes. Recemos entonces por esta gran peregrinación que comienza, para que Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil, guíe los pasos de los participantes, y abra su corazón para acoger la misión que Cristo les dará. Al término de la oración mariana, el Santo Padre dirigió su saludo a los grupos de peregrinos presentes. Recordó también el 70° aniversario de las matanzas nacionalistas en Volinia, Ucraina. Queridos hermanos y hermanas: Me uno en la oración a los obispos y a los fieles de la Iglesia en Ucrania reunidos en la catedral de Lutsk para la santa misa de sufragio, con ocasión del 70° aniversario de las matanzas de Volinia. Tales hechos, provocados por la ideología nacionalista en el trágico contexto de la segunda Guerra mundial, causaron decenas de miles de víctimas e hirieron la fraternidad de dos pueblos: el polaco y el ucraniano. Confío a la misericordia de Dios las almas de las víctimas y, para sus pueblos, pido la gracia de una profunda reconciliación y de un futuro sereno en la esperanza y en la sincera colaboración para la edificación común del Reino de Dios. Saludo con afecto a los fieles de la diócesis de Albano. Invoco sobre ellos la protección de san Buenaventura, su patrono, de quien mañana la Iglesia celebra la fiesta. ¡Que sea una hermosa fiesta y muchas felicidades! Quisiera enviaros un pastel, pero no sé si lo podrán hacer tan grande. Saludo a todos los peregrinos aquí presentes: a los grupos parroquiales, las familias y los jóvenes, especialmente los que han venido de Irlanda; a los jóvenes sordos que están viviendo en Roma un encuentro internacional. ro de los obispos latinoamericanos con el Pontífice para acercarse al hombre de hoy y para expresar su amor a todas las personas, especialmente a los enfermos y a quienes les cuidan y acompañan, genera un testimonio creíble y confiable de la presencia de Dios en el mundo. Sin duda los jóvenes que se preparan a participar o a seguir la JMJ desean escuchar al Papa Francisco esperando una luz y un horizonte para discernir su vocación y misión cristiana. Considero que se dan las circunstancias para que muchos cobren conciencia de ser discípulos y misioneros de Cristo en la Iglesia para anunciar y testimoniar el amor misericordioso de Dios Padre, manifestado por el Espíritu Santo en Jesucristo, Nuestro Redentor. El CELAM también recibirá un regalo de Dios en Río de Janeiro: el Papa Francisco ha querido encontrarse con los 50 obispos, responsables de la marcha del Consejo episcopal para este cuatrienio 2011–2015. La cita se ha fijado para el domingo 28 de julio por la tarde. Es la primera vez que un Papa se hará presente en la reunión general de coordinación, que se celebra cada año para evaluar las actividades ejecutadas y precisar los programas a realizar, conforme a las solicitudes presentadas por las Conferencias episcopales en la Asamblea ordinaria del CELAM y expresadas en el Plan global. Esperamos con gran interés el mensaje que nos ofrecerá el Santo Padre Francisco para intensificar nuestros esfuerzos y entusiasmar a los obispos del continente en la renovación pastoral de la Iglesia atendiendo a las orientaciones del Documento de Aparecida. Estamos en un momento crucial; los desafíos del cambio de época que vivimos exigen el replanteamiento de las actitudes, estructuras y actividades pastorales en fidelidad a Cristo. Para ello, debemos discernir los signos de los tiempos escuchando lo que el Espíritu Santo dice a las Iglesias. Esta es una tarea colegial y por lo mismo será de enorme interés e importancia escuchar la voz del Papa Francisco, que conoce perfectamente tanto nuestras circunstancias eclesiales y sociales como el mismo Documento de Aparecida y los contextos en que surgió, se desarrolló y maduró. ¿Cuál es el horizonte pastoral que observamos en el futuro inmediato en la Iglesia que peregrina en Latinoamérica y el Caribe? La respuesta se ha de buscar en el seno de la Iglesia y en la relación con la sociedad. Los frutos que esperamos en el interior de la Iglesia son: renovar la conciencia e identidad de los propios católicos y pasar de feligreses a discípulos y misioneros de Cristo que integran y viven en comunidades unidas entre sí; valorar la propia Iglesia y su capacidad de convocatoria e influencia cultural (autoestima institucional); superar las etiquetas y prejuicios del siglo XIX y XX, actuando más con la mirada hacia el futuro que al pasado; transmitir sus valores en lenguaje simbólico, visual, estético y testimonial. Entre los frutos que esperamos de la Iglesia en la relación con la sociedad se cuentan: salir de su propio ámbito al encuentro con la sociedad en sus diferentes sectores, principalmente a través de los fieles laicos; fortalecer su base social y articularla para entrar en diálogo y participación con los distintos campos de la vida de la sociedad; aprovechar la conciencia global ecológica que está emergiendo para recuperar la ética, sustentada en las leyes de la naturaleza; colaborar en la inter-institucionalidad, promoviendo la participación ciudadana con los distintos sectores e instituciones; crecer y consolidar la relación institucional con las diferentes instancias de Gobierno, buscando la dignificación de la vida humana en todos los sectores, especialmente en los pauperizados; aprender a vivir en la interculturalidad, y desde allí, testimoniar el amor misericordioso de Dios Padre; utilizar las estrategias de comunicación con la tecnología actual, especialmente para ingresar propositivamente en las redes sociales. La JMJ y, al término de ella, el encuentro del CELAM con el Santo Padre serán, sin duda, un momento de gracia y bendición, de gran intensidad emotiva y espiritual, de gran esperanza pastoral y un paso de Dios especialmente significativo en la historia de la Iglesia Latinoamericana y Caribeña para beneficio de nuestros pueblos. *Arzobispo de Tlalnepantla; presidente del CELAM

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página 8 L’OSSERVATORE ROMANO viernes 19 de julio de 2013, número 29 COMUNICACIONES Colegio episcopal Monseñor José Rafael Quiróz, arzobispo de San José de Costa Rica Monseñor Miguel Ángel Cabello Almada, obispo de Concepción (Paraguay) Monseñor Ángel Fernández Collado, obispo auxiliar de Toledo (España) Monseñor Alfredo Enrique Torres Rondón, obispo auxiliar de Mérida (Venezuela) RENUNCIAS: El Papa ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la arquidiócesis de San José de Costa Rica que monseñor HUGO BARRANTES UREÑA le había presentado en conformidad con el canon 401 § 1 del Código de derecho canónico. Hugo Barrantes Ureña nació en San Isidro de El General el 21 de mayo de 1936. Recibió la ordenación sacerdotal el 23 de diciembre de 1961. Juan Pablo II lo nombró obispo de Puntarenas el 17 de abril de 1998; recibió la ordenación episcopal el 16 de julio sucesivo. El Papa lo promovió a arzobispo de San José de Costa Rica el 13 de julio de 2002. El Papa ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Concepción (Paraguay) que monseñor ZACARÍAS ORTIZ ROLÓN, S.D.B., le había presentado en conformidad con el canon 401 § 1 del Código de derecho canónico. Zacarías Ortiz Rolón, S.D.B., nació en Arroyos y Esteros, diócesis de Caacupé, el 6 de septiembre de 1934. Recibió la ordenación sacerdotal el 14 de agosto de 1965. Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Minori y vicario apostólico de Chaco Paraguayo el 12 de marzo de 1988; recibió la ordenación episcopal el 26 de junio sucesivo. El Papa lo nombró obispo residencial de Concepción el 12 de julio de 2003. El Papa ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Samoa-Pago Pago (Islas del Pacífico) que monseñor JOHN QUINN WEITZEL, M.M., le había presentado en conformidad con el canon 401 § 1 del Código de derecho canónico. John Quinn Weitzel, M.M., nació en Chicago (Estados Unidos) el 10 de mayo de 1928. Recibió la ordenación sacerdotal el 5 de noviembre de 1955. Juan Pablo II lo nombró obispo de Samoa-Pago Pago el 9 de junio de 1986; recibió la ordenación episcopal el 29 de octubre sucesivo. El Papa ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Almenara (Brasil) que monseñor HUGO MARIA VAN STEEKELENBURG, O.F.M., le había presentado en conformidad con el canon 401 § 1 del Código de derecho canónico. Hugo Maria van Steekelenburg, O.F.M., nació en Wateringen, diócesis de Rotterdam (Holanda), el 15 de octubre de 1937. Recibió la ordena- ción sacerdotal el 8 de junio de 1964. Juan Pablo II lo nombró obispo de Almenara el 23 de junio de 1999; recibió la ordenación episcopal el 24 de septiembre de dicho año. El Papa ha aceptado la renuncia a la función de auxiliar de la diócesis de Rockville Centre (Estados Unidos) que monseñor JOHN CHARLES DUNNE, obispo titular de Abercorn, le había presentado en conformidad con los cánones 411 y 401 § 1 del Código de derecho canónico. John Charles Dunne nació en Brooklyn el 3 de octubre de 1937. Recibió la ordenación sacerdotal el 1 de junio de 1963. Juan Pablo II lo nombró obispo de titular de Abercorn y auxiliar de Rockville Centre el 21 de octubre de 1988; recibió la ordenación episcopal el 13 de diciembre del mismo año. El Papa ha aceptado la renuncia a la función de auxiliar de la arquidiócesis de Mérida (Venezuela) que monseñor LUIS ALFONSO MÁRQUEZ MOLINA, C.I.M., obispo titular de Torre rotonda, le había presentado en conformidad con los cánones 411 y 401 § 1 del Código de derecho canónico. Luis Alfonso Márquez Molina, C.I.M., nació en Tovar, arquidiócesis de Mérida, el 17 de diciembre de 1936. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de junio de 1962. Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Torre rotonda y auxiliar de Mérida el 18 de octubre de 2001; recibió la ordenación episcopal el 12 de enero de 2002. EL PAPA HA NOMBRADO: —Arzobispo metropolitano de San José de Costa Rica a monseñor JOSÉ RAFAEL QUIRÓS QUIRÓS, hasta ahora obispo de Limón. José Rafael Quirós Quirós nació en Llano Grande, diócesis de Cartago, el 1 de mayo de 1955. Recibió la ordenación sacerdotal el 5 de marzo de 1981. Benedicto XVI lo nombró obispo de Limón el 2 de diciembre de 2005; recibió la ordenación episcopal el 22 de febrero de 2006. —Obispo de Concepción (Paraguay) al presbítero MIGUEL ÁNGEL CABELLO ALMADA. Miguel Ángel Cabello Almada nació en Piribebuy, diócesis de Caacupé, el 4 de septiembre de 1965. Recibió la ordenación sacerdotal el 15 de septiembre de 1991. Se licenció en ciencia pastoral en la Universi- SIGUE EN LA PÁGINA 9 Audiencias pontificias EL SANTO PADRE HA RECIBIDO: Miércoles 3 de julio —A monseñor Jean-Louis Bruguès, O.P., archivero y bibliotecario de la Santa Romana Iglesia. Jueves, día 4 —Al presidente del Consejo de ministros de Italia, Enrico Letta, con su esposa y el séquito. —Al alcalde de Roma, Ignazio Roberto Maria Marino. —Al ex alcalde de Roma, Giovanni Alemanno. —A monseñor Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe. —Al cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la evangelización de los pueblos. Viernes, día 5 —Al cardenal Angelo Amato S.D.B., prefecto de la Congregación para las causas de los santos. —Al cardenal Ennio Antonelli, presidente emérito del Consejo pontificio para la familia. —Al cardenal Fiorenzo Angelini, presidente emérito del Consejo pontificio para la pastoral de la salud. Sábado, día 6 —Al presidente de la República de Trinidad y Tobago, Anthony Thomas Aquinas Carmona, con su esposa y el séquito. —Al cardenal Achille Silvestrini, prefecto emérito de la Congregación para las Iglesias orientales. Martes, día 9 —Al cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, presidente del Consejo pontificio Justicia y paz. —Al cardenal Marc Ouellet, P.S.S., prefecto de la Congregación para los obispos. Representaciones pontificias IRÁN El Papa ha nombrado nuncio apostólico en Irán a monseñor LEO BOCCARDI, arzobispo titular de Bitetto, hasta ahora nuncio apostólico en Sudán y en Eritrea. Leo Boccardi nació en San Martino in Pensilis, diócesis de Termoli-Larino (Italia), el 15 de abril de 1953. Recibió la ordenación sacerdotal el 24 de junio de 1979, incardinado en la diócesis de Larino. Obtuvo el doctorado en teología. Entró en el servicio diplomático de la Santa Sede el 13 de junio de 1987 y desempeñó su misión, sucesivamente, en las representaciones pontificias en Uganda, Papúa Nueva Guinea y Bélgica, y en la sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado. Juan Pablo II lo nombró representante permanente ante la Agencia internacional de la energía atómica (AIEA), ante la Organización para la seguridad y la cooperación en Europa (OSCE) y ante la Comisión preparatoria del Tratado de prohibición total de pruebas nucleares (CTBT), así como observador permanente ante la Organización de las Naciones Unidas para el desarrollo industrial (ONUDI) y ante la Oficina de las Naciones Unidas en Viena el 24 de abril de 2001. Benedicto XVI lo nombró arzobispo titular de Bitetto y nuncio apostólico en Sudán el 16 de enero de 2007 y en Eritrea el 30 de enero sucesivo; recibió la ordenación episcopal el 18 de marzo del mismo año. TOGO El Santo Padre ha nombrado nuncio apostólico en Togo a monseñor BRIAN UDAIGWE, arzobispo titular de Suelli, nuncio apostólico en Benín. Brian Udaigwe nació en Tiko (Camerún) el 19 de julio de 1964. Recibió la ordenación sacerdotal el 2 de mayo de 1992, incardinado en la diócesis de Orlu. Es doctor en derecho canónico. Entró en el servicio diplomático de la Santa Sede el 1 de julio de 1994 y trabajó en las representaciones pontificias en Zimbabue, Costa de Marfil, Haití, Bulgaria, Tailandia y Gran Bretaña. Benedicto XVI lo nombró arzobispo titular de Suelli, encomendándole al mismo tiempo el cargo de nuncio apostólico, el 22 de febrero de 2013. El Papa Francisco lo nombró nuncio apostólico en Benín el 8 de abril sucesivo; recibió la ordenación episcopal el 27 de abril del mismo año, en la basílica de San Pedro, de manos del cardenal secretario de Estado.

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número 29, viernes 19 de julio de 2013 L’OSSERVATORE ROMANO página 9 VIENE DE LA PÁGINA 8 dad católica de Asunción y se doctoró en teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En su ministerio ha desempeñado los siguientes cargos: responsable de la parroquia-santuario «Dulce Nombre de Jesús», vicario diocesano de pastoral, asesor de la pastoral vocacional, vicario parroquial y director espiritual del seminario propedéutico nacional en Caacupé. —Obispo de Samoa-Pago Pago (Islas del Pacífico) al padre PETER BROWN, C.SS.R. Peter Brown, C.SS.R., nació en la diócesis de Christchurch (Nueva Zelanda) el 9 de noviembre de 1947. Ingresó en la Congregación del Santísimo Redentor, donde recibió la ordenación sacerdotal el 19 de diciembre de 1981. Inició su ministerio como misionero en Samoa; luego, en su país, ha sido capellán de la comunidad de Samoa residente en Auckland, párroco y superior regional de su congregación en Nueva Zelanda. —Obispo de Almenara (Brasil) al presbítero JOSÉ CARLOS BRANDÃO CABRAL. José Carlos Brandão Cabral nació en Tupã, diócesis de Marília, el 30 de mayo de 1963. Recibió la ordenación sacerdotal el 12 de marzo de 1993, incardinado en la diócesis de Limeira. Ha sido párroco, director espiritual en el seminario mayor, vicario episcopal, juez auditor del Tribunal interdiocesano de Campinas y canciller diocesano. —Obispo de Jullundur (India) a monseñor FRANCO MULAKKAL, hasta ahora obispo titular de Cullu y auxiliar de Delhi. Franco Mulakkal nació en Mattam, archieparquía de Trichur de los siro-malabares, el 25 de marzo de 1964. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de abril de 1990. Benedicto XVI lo nombró obispo titular de Cullu y auxiliar de Delhi el 17 de enero de 2009; recibió la ordenación episcopal el 21 de febrero sucesivo. —Obispo de Caraguatatuba (Brasil) a monseñor JOSÉ CARLOS CHACOROWSKI, C.M., hasta ahora obispo titular de Case nere y auxiliar de São Luís do Maranhão. José Carlos Chacorowski, C.M., nació en Curitiba el 26 de diciembre de 1956. Recibió la ordenación sacerdotal el 2 de julio de 1980. Benedicto XVI lo nombró obispo titular de Case nere y auxiliar de São Luís do Maranhão el 22 de diciembre de 2010; recibió la ordenación episcopal el 19 de febrero de 2011. —Obispo de Qacha’s Nek (Lesotho) al padre JOSEPH MOPELI SEPHAMOLA, O.M.I. Joseph Mopeli Sephamola, O.M.I., nació en Tsoelike Ha Atlali, diócesis de Qacha’s Nek, el 14 de marzo de 1960. Ingresó en la congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, donde recibió la ordenación sacerdotal el 27 de abril de 1991. Ha sido misionero en Zambia, maes- Colegio episcopal tro de novicios en su país y superior provincial de los oblatos en Lesotho. —Obispo de Toledo (Brasil) a monseñor JOÃO CARLOS SENEME, C.S.S., hasta ahora obispo titular de Albule y auxiliar de Curitiba. João Carlos Seneme, C.S.S., nació en Gertrudes, diócesis de Piracicaba, el 11 de diciembre de 1958. Recibió la ordenación sacerdotal el 15 de diciembre de 1985. Benedicto XVI lo nombró obispo titular de Albule y auxiliar de la archidiócesis de Curitiba el 17 de octubre de 2007; recibió la ordenación episcopal el 16 de diciembre del mismo año. —Obispo titular de Sassura y auxiliar de la arquidiócesis de Mérida (Venezuela) a monseñor ALFREDO ENRIQUE TORRES RONDÓN. Alfredo Enrique Torres Rondón nació en Maracaibo el 4 de marzo de 1950. Recibió la ordenación sacerdotal el 25 de julio de 1976, incardinado en la arquidiócesis de Mérida. Se licenció en teología moral en la Academia Alfonsiana de Roma. Ha sido rector del seminario menor, párroco en diversas parroquias, responsable diocesano de la pastoral familiar, vicario diocesano para la pastoral, miembro del Concilio plenario de Venezuela, asesor del Congreso eucarístico venezolano y vicario general de Mérida, cargo que desempeñaba desde 1997. —Obispo titular de Gordo y auxiliar de la archidiócesis de Colonia (Alemania) a monseñor ANSGAR PUFF. —Obispo titular de Ros Cré y auxiliar de Osnabrück (Alemania) al presbítero JOHANNES WÜBBE. Johannes Wübbe nació en Lengerich, diócesis de Osnabrück, el 23 de febrero de 1966. Recibió la ordenación sacerdotal el 20 de mayo de 1993. En su ministerio ha desempeñado, entre otros, los siguientes cargos: vicario en diversas parroquias; responsable diocesano de la asociación de jóvenes católicos de Alemania, encargado de la pastoral juvenil de la diócesis y párroco. —Obispo titular de Iliturgi y auxiliar de la archidiócesis de Toledo (España) a monseñor ÁNGEL FERNÁNDEZ COLLADO. Ángel Fernández Collado nació en Los Cerralbos, archidiócesis de Toledo, el 30 de mayo de 1952. Recibió la ordenación sacerdotal el 10 de julio de 1977. Se licenció en historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y obtuvo el diploma en archivística en la Escuela Vaticana de Paleografía. Ha sido vicario parroquial; consiliario diocesano de la Acción Católica femenina; subsecretario para los estudios visigóticos y mozárabes de Toledo; postulador para las causas de canonización; coordinador de la sección histórica del aula de estudios hispano-mozárabes; delegado diocesano de patrimonio cultural y artístico, de Cáritas diocesana y de la vida consagrada; director del secretariado para la formación permanente del clero; vicario general de la archidiócesis. —Obispo titular de Cullu y coadjutor del vicario apostólico de Nekemte (Etiopía) al padre VARGHESE THOTTAMKARA, C.M. Varghese Thottamkara, C.M., nació en Thottuva, archidiócesis de Ernakulam (India), el 2 de junio de 1959. Ingresó en la Congregación de sacerdotes de la misión (lazaristas), donde recibió la ordenación sacerdotal el 6 de enero de 1987. Se licenció en teología moral en la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino —Angelicum— de Roma. Inició su ministerio como párroco en su país; luego, en Etiopía, ha sido vicerrector y docente del seminario menor de Ambo (Etiopía), y rector del seminario mayor de Addis Abeba; consejero de su provincia religiosa en Etiopía, profesor en el Instituto teológico St. Francis de Addis Abeba; procurador general de su congregación; superior de la provincia del sur de la India; asistente del superior general. —Prefecto apostólico del Sahara Occidental al padre MARIO LEÓN DORADO, O.M.1., Mario León Dorado, O.M.1., es español y nació el 16 de marzo de 1974. Ingresó en la congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, donde recibió la ordenación sacerdotal el 2 de junio de 2001. En el último período era administrador apostólico de dicha prefectura apostólica. Ansgar Puff nació en Mönchengladbach, diócesis de Aquisgrán, el 8 de enero de 1956. Recibió la ordenación sacerdotal el 26 de junio de 1987, incardinado en Colonia. Ha sido vicario y párroco en diversas parroquias, vicedecano de Düsseldorf y director del departamento principal «cuidado de las almas — personal» de la curia arzobispal de Colonia. —Obispo titular de Megalopoli di Proconsolare y auxiliar de Vinh (Vietnam) al presbítero PIERRE NGUYEN VAN VIEN. Pierre Nguyen Van Vien nació en Houng Phuong, diócesis de Vinh, el 8 de enero de 1965. Recibió la ordenación sacerdotal el 3 de octubre de 1999. Obtuvo el doctorado en teología en el Instituto católico de Sydney, Australia. Ha sido colaborador pastoral en la comunidad vietnamita en Sydney, profesor y vicerrector del seminario mayor de Vinh y vicario general de la citada diócesis. —Obispo titular de Gummi di Bizacena y auxiliar de Hung Hoa (Vietnam) al padre ALPHONSE NGUYEN HUU LONG, P.S.S. Alphonse Nguyen Huu Long, P.S.S., nació en Hanoi el 25 de enero de 1953. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de diciembre de 1990. Se licenció en derecho canónico en el Instituto católico de París, Francia. En su ministerio ha sido vicario parroquial y párroco en diversas parroquias; formador en el seminario mayor de Hué, donde, desde 2011, era rector. Lutos en el episcopado —Monseñor JOSEPH VERNON FOUGÈRE, obispo emérito de Charlottetown (Canadá), falleció el 18 de junio. Había nacido en Petit-de-Grat, diócesis de Antigonish, el 20 de mayo de 1943. Era sacerdote desde el 31 de mayo de 1969. Juan Pablo II lo nombró obispo de Charlottetown el 11 de diciembre de 1991; recibió la ordenación episcopal el 19 de marzo de 1992. Benedicto XVI aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Charlottetown el 11 de julio de 2009. —Monseñor JOÃO ALVES, obispo emérito de Coimbra (Portugal), falleció el 28 de junio. Había nacido en Torres Novas, diócesis de Santarém, el 13 de diciembre de 1925. Era sacerdote desde el 29 de junio de 1951. Pablo VI lo nombró obispo titular de Scala y auxiliar de Coimbra el 5 de septiembre de 1975; recibió la ordenación episcopal el 23 de noviembre de dicho año. El mismo Papa lo nombró obispo residencial de la citada circunscripción eclesiástica el 8 de septiembre de 1976. Juan Pablo II aceptó su renuncia al gobierno pastoral de Coimbra el 24 de marzo de 2001. —Monseñor ANTHONY GERARD BOSCO, obispo emérito de Greensburg (Estados Unidos), falleció el 2 de julio. Había nacido en New Castle, diócesis de Pittsburgh, el 1 de agosto de 1927. Era sacerdote desde el 7 de junio de 1952. Pablo VI lo nombró obispo titular de Labico y auxiliar de Pittsburgh el 14 de mayo de 1970; recibió la ordenación episcopal el 30 de junio del mismo año. Juan Pablo II lo nombró obispo residencial de Greensburg el 2 de abril de 1987. El mismo Papa aceptó su renuncia al gobierno pastoral de dicha sede el 2 de enero de 2004. —Monseñor VINCENZO COZZI, obispo emérito de Melfi-RapollaVenosa (Italia), falleció el 3 de julio. Había nacido en Lauria Inferiore, diócesis de Tursi-Lagonegro, el 26 de noviembre de 1926. Era sacerdote desde el 18 de junio de 1950. Juan Pablo II lo nombró obispo de Melfi, Rapolla y Venosa el 12 de septiembre de 1981; recibió la ordenación episcopal el 25 de octubre de dicho año. Estas tres diócesis quedaron unificadas con la denominación actual el 30 de septiembre de 1986. El Papa aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Melfi-Rapolla-Venosa el 13 de diciembre de 2002. —Monseñor GUIDO BREÑA LÓPEZ, O.P., obispo emérito de Ica (Perú), falleció el 9 de julio. Había nacido en Puquio, prelatura de Caravelí, el 9 de julio de 1931. Era sacerdote desde el 11 de diciembre de 1954. Pablo VI lo nombró obispo de Ica el 5 de octubre de 1973; recibió la ordenación episcopal el 25 de noviembre sucesivo. Benedicto XVI aceptó su renuncia al gobierno pastoral de dicha sede el 31 de octubre de 2007.

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página 10 L’OSSERVATORE ROMANO viernes 19 de julio de 2013, número 29 Hildegarda de Bingen, Scivias, «Sexto día de la creación» (siglo XII) SAMUEL FERNÁNDEZ* L a nueva encíclica busca mostrar que la fe tiene la capacidad de iluminar la existencia completa, y no sólo algunos aspectos de ella (LF 4). Por eso, muy al inicio, al presentar la fe de Abrahán, en especial en Lumen fidei 11, explica el vínculo que hay entre la fe y la creación. El documento recuerda que la Palabra de Dios que llama a Abrahán no es ajena al patriarca, sino que la reconoce como una voz inscrita desde siempre en su corazón. El Dios que llama a creer es el mismo Dios «que es el origen de todo y que todo lo sostiene» (LF 11). La fe puede aspirar a ser una luz para la realidad completa, pues el Dios que interpela a la fe tiene que ver con toda la realidad: nada le es ajeno. El que «llama a Abrahán» es el mismo que «llama a la existencia lo que no existe» (Rm 4, 17), de este modo, san Pablo muestra la unidad entre la acción creadora y la acción salvadora de Dios. Incluso en los estratos más antiguos del Nuevo Testamento, se expresa la convicción de que todas las cosas provienen de Dios por medio del Señor Jesús (cf. 1 Co 8, 6). La misma Palabra que crea es la Palabra que llama a creer, por ello la fe y la realidad tienen una estructura común que fundamenta su mutua armonía. La Palabra hecha carne tiene relevancia universal porque «todas las cosas fueron hechas por medio de ella» (Jn 1, 3). De este modo, la Palabra ilumina las raíces del ser: «La fe en el Hijo de Dios hecho hombre en Jesús de Nazaret no nos separa de la realidad, sino que nos permite captar su significado profundo» (LF 18). Esta identidad entre el Dios de la fe y el Dios creador de toda la realidad implica una correspondencia entre, lo que podríamos llamar, la lógica de la fe y la lógica de la realidad. Si Dios no tuviese nada que ver con el mundo, como pensaban los maniqueos, o si el Salvador fuese un Dios extranjero, como pensaba Marción, entonces el mundo no sería comprensible a la luz de la fe y, a su vez, la palabra de la fe no sería comprensible para la sociedad humana. La relación con la creación en la encíclica del Papa Francisco La lógica de la fe y de la realidad Habría que optar entre Dios y la realidad creada. Y la salvación ofrecida por un Dios ajeno a la creación consistiría simplemente en liberarse de este mundo. Pero el mundo es creación de Dios y, por ello, la salvación no consiste en rechazar el mundo, sino en llevarlo a su plenitud; pues el mundo, aún herido por el pecado y la injusticia, no deja de ser obra de Dios y, por provenir de él, sólo en él encuentra su plenitud. Sólo así, «la fe se muestra universal, católica, porque su luz crece para iluminar todo el cosmos y toda la historia» (LF 48). Por el contrario, una mirada puramente negativa del mundo deja de ser católica. Esta estrecha relación con la creación indica que la fe no está destina- da a quedarse sólo en el interior del corazón de los cristianos, ni siquiera en el conjunto de los creyentes: «El conocimiento de la fe ilumina no sólo el camino particular de un pueblo, sino el decurso completo del mundo creado, desde su origen hasta su consumación» (LF 28). La fe permite comprender el sentido de la historia y de la existencia humana. Por ello, no puede reducirse a una cuestión meramente individual, «algo privado, una concepción individualista, una opinión subjetiva» (LF 22). De aquí surge una de las insistencias características de la encíclica: la fe ilumina las relaciones humanas y, por ello, ofrece una orientación para construir la ciudad común, es decir, «permite comprender la arqui- tectura de las relaciones humanas, porque capta su fundamento último y su destino definitivo en Dios» (LF 51). De este modo, la fe también está llamada a iluminar la esfera pública y a colaborar con el bien común. De hecho, sólo desde una mirada de fe, en Occidente, fue descubierta la radical dignidad de cada persona, que no era tan evidente para el mundo antiguo (cf. LF 54). Cuando las relaciones humanas no están iluminadas por la fe, tanto los demás como la creación pueden transformarse en mercancía. Esta vinculación entre fe y creación, que destaca la encíclica (LF 11), tiene importantes consecuencias para la misión de la Iglesia, pues muestra que es necesario elaborar la teología de la evangelización a la luz de la teología de la creación. Una evangelización que reconoce este vínculo se alimenta de determinantes convicciones: que la palabra de la fe es la clave de comprensión de la realidad en cuanto tal, que la palabra de la fe ilumina las estructuras más hondas y más propias del ser humano, y que la palabra de la fe no rechaza nada auténticamente humano, sino que, por el contrario, es la clave que permite discernir la genuina identidad del hombre. La estrecha vinculación entre fe y creación implica que la Palabra que llama a creer no es ajena o externa al hombre, sino que, en su novedad, lleva al ser humano a alturas insospechadas. Sobre esta base, se comprende que el Evangelio no restringe la vida humana, sino que la lleva a la plenitud que le es más propia. Dicho en palabras simples, el evangelio no es inhumano y, por ello, la fe no es un obstáculo, sino un estímulo para la vida humana. Si en la encíclica abundan expresiones como «abrirse», «salir», «dejarse iluminar», «ampliar», «ir más allá», «dilatar», es porque está escrita con la convicción de que la palabra de la fe ilumina toda la creación, saca al hombre de su encierro y lo proyecta más allá de sí, para que realice su vocación más honda. * Facultad de teología, Pontificia Universidad Católica de Chile La encíclica Lumen fidei y la alerta del Papa en Lampedusa VIENE DE LA PÁGINA 1 los mecanismos y las responsabilidades de la política, dan a la propuesta de la Lumen fidei la inmediata concreción de un objetivo, de un compromiso cuyo rostro es el de los pobres que han cruzado «nuestro» mar en busca de un futuro mejor y pinchan las pompas de jabón de nuestra indiferencia frente a los muchos que en estas aguas han muerto. No es otro modo de pensar respecto a la política. Es otro modo de pensar la construcción de la ciudad de los hombres y por lo tanto de concebir y vivir precisamente la política. El Papa Francisco sabe que quien siente cada día su vida y su libertad amenazadas simplemente por la pobreza no tiene derecho a ser considerado un «refugiado». La propia Unión Europea, en una directiva de diciembre de 2008, reconoció a los Estados miembros la posibilidad de emitir permisos de residencia por motivos «caritativos» o «humanitarios», excluyendo en cambio cualquier obligación de hacerlo. Quien se ha quedado fuera del perímetro de un bienestar —por lo demás cada vez menos seguro—, seguirá intentando entrar. Porque es lo que también haríamos nosotros. Porque es lo que los pobres siempre han hecho. El Papa, sin embargo, no ha planteado una cuestión de control de fronteras. Ha planteado y plantea, desde el inicio de su pontificado, una cuestión mucho más profunda de justicia, de organización y estructuras de poder, de gestión de recursos y distribución de riqueza. Y ha unido estas urgencias a la cuestión antropológica sobre la cual la Iglesia insiste desde hace tiempo: el sentido de nuestra libertad; la alternativa entre la ternura que abraza y respeta y el mero cálculo del interés; la dimensión pública de los valores que verdaderamente unen. En esta perspectiva hay que leer el pasaje más duro de su homilía en Lampedusa: la petición de la gracia de llorar por nuestra indiferencia. Una petición que no equivale a una exhortación genérica a la solidaridad y se orienta inmediatamente a la «crueldad que hay en el mundo, en nosotros, también en aquellos que en el anonimato toman decisiones socio-económicas que hacen posible dramas como éste» y por los cuales el Papa pide perdón. Es, por lo tanto, de estas decisiones socio-económicas de lo que debemos ocuparnos, para quitar por fin el velo del anonimato que las cubre y someterlas a las reglas y al buen funcionamiento de instituciones transparentes, equitativas y globales en el ejercicio de una responsabilidad por todos los pueblos y todos los seres humanos. *Presidente del Comité internacional de bioética de la Unesco

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número 29, viernes 19 de julio de 2013 L’OSSERVATORE ROMANO página 11 El jesuita Funes y la visita del jesuita Pontífice a la Specola bién la biblioteca, donde ha contem- plado algunos libros antiguos como Entre las galaxias el de Copérnico De revolutionibus, Principia de Isaac Newton y La reforma del calendario gregoriano con GIANLUCA BICCINI La última vez que se vieron José Gabriel Funes y Jorge Mario Bergoglio, compatriotas, fue en Argentina. Uno era universitario en la Facultad de astronomía; otro, padre rector jesuita que recibía la confidencia del joven estudiante deseoso de ingresar en la Compañía de Jesús. El domingo pasado se reencontraron: el primer jesuita es ahora director de la Specola vaticana, el observatorio astronómico; el otro primer jesuita ocupa aho- Muy familiar; no formal. Inicialmente le presenté a los ocho hermanos de la comunidad. Empezamos a conversar en italiano para que todos pudieran entender. Después, a medida que la emoción se suavizaba, comencé a dirigirme a él en español, nuestra lengua materna. Le dije que ésta es su casa y que aquí estamos a su disposición. ¿De qué hablaron en el almuerzo? De nuestros proyectos y activida- des; en la práctica, de nuestra misión. Somos catorce jesuitas, entre sacerdotes y hermanos: ocho residentes aquí, en Castelgandolfo, y seis en Tucson, en Estados Unidos, donde, desde 1981, se encuentra nuestro segundo centro de investigación, el Vatican observatory research group (VORG). Nuestros astrónomos tienen sus oficinas en el observatorio Steward de la Universidad de Arizona y pueden servirse de los modernos telescopios existentes en el área. Finalmente tenemos con nosotros a las Tablas del padre Clavio, quien participó en aquella reforma. Caminando entre antiguos telescopios y astrolabios, entre fotografías lunares e imágenes desde el espacio, se detuvo ante la colección de meteoritos, de los que los estudiosos obtienen informaciones preciosas sobre los primordios del sistema solar. También tomó en su mano —envuelta en un pañuelo— una pequeña piedra casi con certeza caída en la tierra desde Marte hace millones de años y hallada en Nakhla, Egipto, en 1911. ra la Sede de Pedro. Es comprensible la emoción del padre Funes al dar la bienvenida al otro eclesiástico, don Alessandro Omizzolo, sacerdote diocesano de Padua. Entre las ini- ¿Y a usted qué recuerdo le queda más grabado? Santo Padre Francisco, quien ciativas que explicamos al Pa- Al final, cuando llevé al Santo Pa- quiso concluir la jornada del 14 de julio en Castelgandolfo almorzando con sus hermanos jesuitas de la Specola. Así lo cuenta en esta entrevista concedida a nuestro periódico. Jesuita, anfitrión del primer Pontífice de la Compañía, fundada por san Ignacio de Loyola. ¿Cómo lo ha vivido? Ha sido una jornada rica de emociones para toda la comunidad, en especial para mí que conozco al Santo Padre desde hace muchos años. Hemos pasado juntos poco menos de pa está la escuela estival de astronomía y astrofísica para jóvenes estudiantes de todo el mundo, que organizamos cada dos años aquí, en Castelgandolfo. La próxima tendrá lugar del 1 al 27 de junio de 2014 y tendrá como tema las galaxias. ¿Qué ha despertado mayor curiosidad en el Papa Francisco? Con seguridad los laboratorios, donde, entre otras cosas, observó en el microscopio un fragmento de meteorito hallado en Buenos Aires; pero tam- dre a mi estudio. Fue aquí donde me conmovió particularmente: besó con devoción el pequeño crucifijo que tengo en el escritorio. Es el que cada jesuita recibe cuando emite los votos tras el noviciado. Después escribió su nombre en el pergamino con las firmas de sus predecesores que han visitado la Specola, desde Pío XI en adelante. Fue precisamente el Papa Ratti quien inauguró el nuevo observatorio en el palacio pontificio de Castelgandolfo en 1935 y encomendó oficialmente su dirección a nuestra orden religiosa en la misma ocasión. dos horas, pero han sido mo- mentos bellísimos en los cuales el Pontífice ha visitado los locales en Las clarisas de Albano reviven el capítulo extraordinario con el Santo Padre Francisco los que nos hallamos desde septiem- bre de 2009, cuando su predecesor, Benedicto XVI, inauguró la sede tras- Donde se ora por el Papa y la Iglesia ladada desde el palacio pontificio de Castelgandolfo al antiguo monaste- Mientras estaba en pleno desarrollo la visita del Papa Es verdad que el Señor prepara sus dones, pero es rio de las hermanas basilianas. Francisco a Castelgandolfo, ya avanzada la mañana del también verdad que cada don de Dios es siempre algo 14 de julio, de improviso, nos llamaron por teléfono: imprevisiblemente, inesperado, que nos ve despreveni- En los gestos del Papa se notó una una voz amiga nos decía que estuviéramos preparadas dos y sólo pide poder sorprendernos. Así es Dios, gran confianza con usted. ¿Desde cuán- porque probablemente el Santo Padre, antes de ir a la «nuestro Dador, el Padre de las misericordias» —por do se conocen? comunidad de los padres jesuitas, como estaba progra- usar una expresión querida por nuestra Madre santa Han pasado muchos años: basta pensar que era novicio e ingresé en la Compañía de Jesús cuando el padre Jorge Mario Bergoglio era rector de lo que llamamos el scolasticato de San Miguel, en Buenos Aires, donde los jóvenes jesuitas estudian filosofía y teología. Pero sobre todo fue uno de los padres con quienes hablé cuando, siendo aún estudiante de astronomía en la universidad, percibí la vocación y solicité ingresar en los jesuitas. Cosa que hice tras la licenciatura en 1985. Así que han pasado muchos años desde la última vez que le vi. Y ciertamente cuando le dejé jamás habría podido imaginar que un día estaría en este puesto de director de la Specola vaticana y que acogería a un Pontífice jesuita, mi hermano y mi compatriota: Dios siempre sorprende; tiene caminos que no son nuestros caminos, y pensamientos que no son nuestros pensamientos. Almorzar con el Papa era ya un gran privilegio, pe- mado, pasaría por nuestro monasterio para saludarnos. La noticia suscitó en nosotras estupor, alegría y maravilla. En pocos instantes, comprendimos que esa secreta esperanza custodiada en silencio en el corazón de cada hermana, en los días anteriores, estaba ahora a punto de hacerse realidad. Literalmente carecíamos de tiempo de hacer nada; sólo abandonarnos a ese profundo sentido de gratitud que nos brotaba del interior; gratitud que se convertía en oración, alabanza, espera y disponibilidad para acoger el gesto de extrema delicadeza de un Dios que siempre nos sorprende. Clara— que hoy viene a visitarnos en la persona del Papa Francisco. Con una alegría profunda, difícilmente traducible en palabras, vimos por primera vez su figura atravesar el umbral de nuestro jardín, bajar el tramo de escaleras y venir en medio de nosotras, que salimos a su encuentro a lo largo del camino de las glicinas y le rodeamos, como hijas alrededor de su padre. Las primeras palabras que nos dirigió al saludarnos expresaron su alegría al ver nuestra fraternidad, más numerosa y joven de lo que se esperaba. Al saludarle, no pasó desapercibida su cordial humanidad y afabilidad en los modos, como también los gestos de especial ternura reservados para las hermanas más débiles y ancianas. Alguien dirá más tarde: «Se percibe que quiere encontrarte, te mira a los ojos». Luego, dirigiéndose directamente al centro de la cuestión, empezó así: «He venido aquí porque sé que vosotras rezáis por mí». Bastaría sólo esta frase para resumir el sentido de todo el encuentro, que se caracterizó por el vínculo que une nuestra vida a la suya: un vínculo espiritual mucho más profundo cuanto más oculto en Dios, que tiene en la oración y en el silencio del ofrecimiento cotidiano el modo más auténtico de expresión. El vínculo que une a nuestra Fraternidad con la persona del Papa tiene ro lo vivido el domingo fue sencilla- orígenes antiguos. En efecto, la fundación del monaste- mente maravilloso. Era la primera vez rio se remonta al año 1631, en concomitancia con la lle- que un Pontífice almorzaba con la gada de los Papas a Castelgandolfo. Ha gozado por comunidad de la Specola. Juan Pablo ello, a lo largo de los siglos, de la especial cercanía y II, al inicio de su ministerio, desayu- constante visita de diversos Pontífices que se han suce- nó con mis hermanos tras haber cele- dido en la Cátedra de Pedro. brado la misa en la fiesta de san Ig- A lo largo del recorrido de nuestro pasillo, el Papa nacio. Pero ésta ha sido la primera Francisco se detuvo en oración silenciosa ante la lápida vez de un almuerzo del Papa con los que testimonia un punto neurálgico de historia, dolo- astrónomos de la Compañía. rosa y a la vez luminosa, de nuestra comunidad, gol- peada duramente durante la segunda guerra mundial. Así que un jesuita entre jesuitas: ¿cómo era el clima? SIGUE EN LA PÁGINA 12

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página 12 L’OSSERVATORE ROMANO viernes 19 de julio de 2013, número 29 Clarisas en capítulo con el Pontífice VIENE DE LA PÁGINA 11 Al comienzo de la guerra, nuestra Fraternidad acogió la invitación de Pío XII, que pedía a todos los consagrados en la vida religiosa que ofrecieran su vida para implorar de Dios la paz en el mundo, devastado por la tragedia de la guerra. Las hermanas acogieron la invitación del Papa y, con voto, se ofrecieron víctimas por la paz. El 1 de febrero de 1944, un terrible bombardeo destruyó gran parte del monasterio, provocando la muerte de quince hermanas, las más jóvenes. Se sumaron otras tres pocos días después. Entre las hermanas supervivientes se encontraba Maria Chiara Damato, ahora venerable sierva de Dios —de quien está en curso la causa de beatificación— que estaba segura de que no moriría en aquella ocasión porque, decía, «me esperan otros sufrimientos». Después de este momento de recogimiento, al llegar ante la sala Capitular, el Papa Francisco entró pero no se dirigió a tomar asiento; permaneció allí, de pie, cerca de la puerta, esperando y acompañando con la mano a cada hermana hasta que entrasen todas, como hace un Pastor con su «pequeño rebaño». Entonces, con un gesto simpático y afectuoso, que sorprendió a todos (también a nosotras), cerró la puerta, dejando a su séquito en el pasillo, diciendo que quería reunirse solo con la comunidad. Con él se crea inmediatamente un clima de confianza y familiaridad, tanto que nos parecía que estaba con nosotras desde siempre. Lo que nos entregó en ese momento permanece custodiado en el corazón de cada hermana, porque habló verdaderamente con el corazón. En la intimidad de esta pequeña porción de fraternidad, en Capítulo con el Papa (!), nos expresó ante todo su gratitud por cuanto hacemos por la Iglesia y la estima por nuestra vida contemplativa, «vida de oración y de penitencia». Dando voz a todas las hermanas, la Madre le asegura «no sólo la oración, sino también el ofrecimiento de la vida». Y él: «La Iglesia necesita esto, necesita mártires, porque la primera evangelización se hace de rodillas». Nos confió aquello que, más que cualquier otra cosa, le interesa más: la vida de la Iglesia, la caridad fraterna que nos hace agentes de paz, la continua vigilancia en la vida espiritual. Nos habló como un padre cariñoso que nutre y cuida a sus hijos. Lo hizo casi de puntillas. Nos pidió también a nosotras, en el silencio de estos muros monásticos, lo que el 13 de marzo, de hace cuatro meses, pedía a todos en la plaza de San Pedro: «Rezad por mí». Vísperas de la Jornada mundial de la juventud, primer Ángelus del Papa Francisco en Castelgandolfo Para que la esperanza avance A los cuatro meses de su elección como Sumo Pontífice, el Papa Francisco fue por primera vez, el 14 de julio, a Castelgandolfo a rezar el Ángelus dominical —a las puertas de la residencia pontificia— y a encontrarse con los residentes de esta localidad cercana a Roma. Igual que quiso hacerlo con dos comunidades religiosas poco después, como publicamos en la página precedente: con las clarisas de Albano y con los jesuitas de la Specola Vaticana. En todos sus momentos fue una jornada de familia y de afecto, empezando por los veinte mil fieles que acudieron a orar con el Papa el Ángelus a mediodía y a manifestarle su cercanía. Ya al inicio de la mañana, procedente del Vaticano, al llegar a Castelgandolfo el Santo Padre se había reunido en el patio interno del Palacio con un centenar de personas, entre autoridades y personal de las Villas pontificias, agentes pastorales diocesanos y una delegación municipal. En su discurso, el Papa Francisco expresó su gratitud al personal de las Villas pontificias. «Que el Señor os asista siempre, asista vuestro trabajo y vuestra vida familiar; os llene de su gracia y os acompañe con su amor paterno», les dijo. La presencia del obispo diocesano (de Albano), monseñor Marcello Semeraro, dio también ocasión al Santo Padre de «enviar un pensamiento afectuoso a la comunidad parroquial de Castelgandolfo, y a las comunidades religiosas que viven en este territorio». «Pienso en toda la diócesis de Albano y la exhorto —expresó— a renovar con alegría y con entusiasmo el compromiso de anuncio y testimonio del Evangelio». Y a la alcaldesa, Milvia Monachesi, pidió: «Le ruego que asegure mi cordial recuerdo en la oración a toda la población, a la que aliento a ser signo de esperanza y de paz, atenta siempre a las personas y a las familias en mayor dificultad. ¡Esto es importante! Tenemos siempre que ser signo de esperanza y de paz en este momento. Abrir las puertas a la esperanza, para que la esperanza avance, y obrar la paz, ¡siempre!». «En este momento mi pensamiento se dirige al beato Juan Pablo II y a Benedicto XVI —prosiguió el Papa Francisco—, que amaban pasar parte del período estival en esta residencia pontificia. Muchos de vosotros pudisteis encontrarles y acogerles, conservando un querido recuerdo de ellos». «Que su testimonio sea siempre para vosotros de aliento en la fidelidad cotidiana a Dolor del Santo Padre por el accidente de jóvenes franceses en camino a la JMJ El Papa Francisco «se une con todo el corazón al dolor de las familias» golpeadas por el trágico accidente de tráfico del miércoles pasado, en la Guayana francesa, que sufrieron varios peregrinos participantes en la inminente Jornada mundial de la juventud en Río de Janeiro y que que ha costado la vida a la parisina de 21 años Sophie Morinière. En un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, dirigido al obispo de Cayenne, Emmanuel Lafont, el Pontífice asegura «su oración y expresa su más profunda solidaridad a los heridos, a los socorristas» y a cuantos se han visto afectados por el accidente. Cristo y en el continuo esfuerzo para llevar una vida coherente con las exigencias del Evangelio y las enseñanzas de la Iglesia», subrayó. Y concluyó el Santo Padre encomendando a todos a la intercesión materna de María, a dos días de su celebración con la advocación de la Virgen del Carmen. «Que la Virgen vele siempre por vosotros y vuestras familias. También vosotros orad por mí —lo necesito— y por mi servicio», pidió. Tuits del Papa en @Pontifex_es 12 JUL [12.20 PM] Señor, concédenos la gracia de llorar por nuestra indiferencia, por la crueldad que hay en el mundo y en nosotros mismos 13 JUL [08.13 PM] En el Año de la fe propongámonos hacer cada día algo concreto para conocer mejor a Jesucristo 14 JUL [12.20 AM] Para el cristiano, la vida no es producto de la casualidad, sino fruto de una llamada y de un amor personal 16 JUL [12.16 PM] En la vida cristiana son esenciales: la oración, la humildad, el amor a todos. Éste es el camino hacia la santidad 17 JUL [11.30 AM] Dios es muy misericordioso con nosotros. Aprendamos también nosotros a tener misericordia con los demás, especialmente con los que sufren 18 JUL [10.30 AM] En este Año de la fe, no olvidemos que la fe no es para guardarla, sino para compartirla. Todo cristiano ha de ser un apóstol

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