Nº 38 - Agosto - Antula

 

Embed or link this publication

Description

Nº 38 - Agosto - Antula

Popular Pages


p. 1

Agosto de 2016 - Año 6 - N° 38 - Tel 41 39 04 02 - www.madredelpueblo.com.ar - parroquiamadredelpueblo.blogspot.com / Este ejemplar es de distribución gratuita.

[close]

p. 2

2 El diario de la Virgen - SUPLEMENTO beata Mama Antula La beata que vivió entre los pobres El Papa Francisco ha decidido la beatificación de María Antonia, llamada “Mama Antula”. se hará el Santiago del Estero el 27 de agosto. Pero en Buenos Aires tendremos una procesión y Misa el día sábado 17 de septiembre. Será la única beata que tendremos a mano, porque está sepultada en la Iglesia de la Piedad. Por eso de allí partirá la procesión. Un día, almorzando en la casa Santa Marta, se hablaba sobre la Mama Antula, y le escuché decir al Papa Francisco, con mucha convicción: “Ojo que esa mujer vale oro”. A ella le gustaba mucho acompañar, consolar y ayudar a los demás. La gente la veía como una madre. Por eso los santiagueños le llamaban “la mama”. En 1767, cuando ella tenía 37 años, los padres jesuitas fueron expulsados, y su ausencia se hizo sentir también en el norte argentino. Los lugares donde ellos vivían y trabajaban quedaron vacíos. Por eso dejaron de hacerse los ejercicios espirituales que cambiaban la vida a tanta gente. Esos ejercicios eran varios días que la gente se juntaba en un lugar a escuchar la Palabra de Dios, a rezar y a tratar de cambiar de vida. Pero Mama Antula no se conformó. Aunque ya no estaban los padres jesuitas, ella comenzó a organizar ejercicios espirituales en la ciudad de Santiago del Estero y sus alrededores. Así la Mama empezó a caminar y caminar. Cuando llegaba a una población, pedía autorización para organizar los ejercicios espirituales, elegía un lugar donde pudieran dormir unas 100 personas, buscaba sacerdotes predicadores, repartía boletines de publicidad, pedía limosna para la comida y demás gastos, y organizaba todo. Salía a pedir limosna porque ella quería que los más pobres también se beneficiaran de los ejercicios espirituales. Por eso andaba por las calles con un carrito solicitando ayuda. Para que eso se continuara después de su muerte, en su testamento incluyó un especial pedido: “Encargo por la sangre de mi Redentor, que sean admitidos como lo dictan las leyes de la caridad, y preferidos, si es posible, los pobrecitos del campo”. Luego comenzó a ir más lejos, recorriendo distintas provincias del norte argentino. Primero fue a Jujuy y a Salta, luego a la actual provincia de Tucumán, Catamarca, La Rioja y Córdoba. Cientos y cientos de kilómetros, en su mayor parte a pie, descalza, y en parte arriba de un sencillo carro Un día, almorzando en la casa Santa Marta, se hablaba sobre la Mama Antula, y le escuché decir al Papa Francisco, con mucha convicción: “Ojo que esa mujer vale oro”. Ella comenzó a organizar ejercicios espirituales en la ciudad de Santiago del Estero y sus alrededores. tirado por un asno. Al llegar a las ciudades la veían aparecer a pie, y en su carro normalmente traía donaciones que iba recogiendo en el camino. Finalmente llegó a Buenos Aires, a pie, a fines de 1779. La veían caminar pobre y descalza, siempre con su cruz como bastón. Por ese aspecto, y porque la escuchaban hablar con tanta simplicidad, la miraban con des-

[close]

p. 3

El diario de la Virgen - SUPLEMENTO 3 Luego comenzó a ir más lejos, recorriendo distintas provincias del norte argentino. Cientos y cientos de kilómetros, en su mayor parte a pie, descalza. Salía a pedir limosna porque ella quería que los más pobres también se beneficiaran de los ejercicios espirituales. Por eso andaba por las calles con un carrito solicitando ayuda. confianza y por la calle le gritaban: “¡Loca! ¡Bruja!”. A su llegada, los muchachos la apedreaban por la calle, frente a la iglesia de la Piedad. Ella corrió a refugiarse en la iglesia. Por eso allí fueron enterrados sus restos y allí la podemos visitar. Cuando estaba en Buenos Aires, no hay que pensar que era como una religiosa silenciosa que se quedaba dentro de una casa cuidando el orden de los ejercicios espirituales. No era así. Mientras se daban los ejercicios espirituales se ocupaba de ellos con toda el alma, pero cuando terminaban no se quedaba quieta. Volvía a los caminos a llevar el Evangelio, a ayudar a los pobres, a consolar, a pedir limosnas para sus obras buenas. Parecía que no tenía casa y que las calles eran su mundo, donde había tanto bien que hacer. Luego quiso construir una casa para que allí se hicieran permanentemente los ejercicios espirituales. La construcción de la Casa de Ejercicios no fue fácil, pero con la seguridad de que Dios se lo pedía, se entregó a la tarea en cuerpo y alma. En 1795 se inauguró y se comenzó a utilizar una primera parte. María Nuestros próceres y los ejercicios espirituales Por la Casa de Ejercicios Espirituales que fundó la santiagueña María Antonia Paz y Figueroa (Mama Antula), pasaron los nombres más influyentes de la historia argentina. Entre los que pasaron por la casa que hoy todavía se puede visitar en Avenida Independencia 1190, estuvo el Virrey Santiago de Liniers, hombres de Mayo como Cornelio Saavedra, Manuel Belgrano, Juan José Castelli y Mariano Moreno. Más tarde, el mismísimo Juan Manuel de Rosas y su hija Manuelita encararon esos ejercicios espirituales como también después lo harían personajes como Bartolomé Mitre o Juan Bautista Alberdi.

[close]

p. 4

4 El diario de la Virgen - SUPLEMENTO MUSICA Finalmente llegó a Buenos Aires, a pie, a fines de 1779. La veían caminar pobre y descalza, siempre con su cruz como bastón. Por ese aspecto, y porque la escuchaban hablar con tanta simplicidad, la miraban con desconfianza y por la calle le gritaban: “¡Loca! ¡Bruja!”. A su llegada, los muchachos la apedreaban por la calle. La construcción de la Casa de Ejercicios Espirituales no fue fácil, pero con la seguridad de que Dios se lo pedía, se entregó a la tarea en cuerpo y alma. La Casa está en Independencia 1190 y se puede visitar. Fue Mama Antula quien difundió la devoción a San Cayetano en Buenos Aires. Antonia sintió que se cumplía un gran sueño, aunque no pudo ver toda la Casa terminada. La Casa está en Independencia 1190 y se puede visitar. Ella era muy devota de San Cayetano. Le tenía mucha devoción porque siempre le pedía ayuda para conseguir los alimentos que necesitaba para los ejercicios espirituales, y nunca le faltaron. De hecho, fue Mama Antula quien difundió la devoción a San Cayetano en Buenos Aires. La primera imagen del santo se veneró en su Casa de ejercicios desde 1795. Por eso, después de la muerte de Mama Antula, cuando sus discípulas recibieron la donación de unos terrenos en el barrio de Liniers, construyeron allí una capilla dedicada a San Cayetano. Aunque luego la capilla fue trasladada a otra parte del barrio, ese fue el origen del actual santuario de San Cayetano de Liniers, donde tantos van a pedir la ayuda de Dios. Monseñor Víctor Manuel Fernández. La que nos trajo a San Cayetano Si bien los inmigrantes italianos fueron parte del crecimiento de la devoción a San Cayetano en nuestro país, el cimiento de esta pasión fue puesto por Mama Antula. Desde su partida de Santiago del estero, ella enco- mendó su heroica misión evangelizadora a este “Santo de la Providencia”. Y él, como lo haría con tantos millones de argentinos, le cumplió. Desde 1795, la imagen de San Cayetano siempre estuvo en su casa. Y fueron sus discípulas las que fundaron ese santuario (hoy también parroquia) en el barrio de Liniers. Así que cada 7 de Agosto, en esa fila interminable de pedido, agradecimiento y esperanza Mama Antula nos baña con la bendición de Dios.

[close]

Comments

no comments yet