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cuerpos perfectos y otros derrames jesús baldovinos romero colección los sueños de selene sueño colectivo/la nopalera ediciones
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cuerpos perfectos y otros derrames jesús baldovinos romero colección los sueños de selene sueño colectivo/la nopalera ediciones
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cuerpos perfectos a bukowsky quien se suicidaría al saber que hay carnes que nunca habrán de ser navegadas i era aquel un lugar lleno de seres que desconocían para qué estaban ahí se miraban uno al otro sin siquiera saber que en su boca se anidaban las palabras murieron como cuando abrieron los ojos por vez primera sin haber estrenado ni siquiera un leve soplo sobre la piel muertos con los ojos bien abiertos ii bostezó la puta cerró las piernas después de limpiarse entre ellas el hombre jadeó un poco chingada madre la puta tenía razón le falta un poco de pintura al techo y un poco más adelante cuando la puta se haya ido se dará cuenta que más que pintura necesita otra casa el resto del concreto se vino abajo matándole los sueños iii bostezó la puta cerró las piernas después de limpiarse entre ellas el hombre jadeó un poco chingada madre la puta tenía razón le falta un poco 1
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de pintura al techo y un poco más adelante cuando la puta se haya ido se dará cuenta que más que pintura necesita otro lugar para tener estos eventuales contactos con otra piel los hoteles lo están matando de soledad iv lo mantuvo un rato entre sus manos y luego lo dejó yerto a un lado hacía un momento que aquel miembro se había puesto duro caliente dispuesto a hacer uso de él ninguno de los dos supo para que servía su abertura húmeda también se dedicó a dormir el resto de la calcinante tarde v ella abrió la boca Él también uno a otro se miraron con deseo sabían que el que estaba enfrente tenía un cuerpo casi perfecto que con él podrían hacer todo aquello que de ser posible harían una vez que estuvieran a su alcance sin embargo nada pasó abrieron la boca y casi instantáneamente cerraron los ojos y quedaron profundamente dormidos exhaustos de tanto pensar qué iban a hacer con aquellos cuerpo perfectos vi sin duda era el crímen perfecto un falo en su máximo esplendor una caverna lubricada y a punto de 2
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incendiar la sábana liberados por el sueño de sus dueños nada podían hacer para acercarse y cumplir los mandatos de la naturaleza sus dueños roncaban abrazados vii ambos temblaron su cuerpo por la bala que le atravesaba la bala por el placer de cruzar una carne vírgen viii los milagros del cuerpo se hacinaron en un escepticismo desgarrador el anticristo había poseído aquella carne su dueño había pisoteado el deseo hasta convertirlo en una regla de la decencia ix perros hipócritas la única razón por la que no se asaltan en la calle a los cuerpos de los otros es quizá por cuestiones de asepsia x asaltarlas penetrarlas asaltarlos bajarles el cierre y succionarlos sueños que se quedan en la oscuridad dado que los pensamientos no se pueden ver xi mentiras cobijadas de colores y texturas inventaron el vestido para hacer más tentador el cuerpo y luego lo tiran a la basura con tanta moral las tripas se 3
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encojen y deliran conocen su naturaleza y son asesinas en potencia si se destaran los córceles cuánta fornicación inundaría las banquetas ríos de semen y sudor nos sacarían de estas calcinantes tardes xii si tienes un cuerpo y no lo usas es como decir que tienes un dios y no crees en él sino para pedirle que te dé oportunidad de estar sentado en esa silla amarilla xii y 1/2 uno siempre llega con buenas intenciones en camino va descubriendo que todo cuento que existe es una mojigatería en ocasiones tarde te das cuenta que perdiste el tiempo que desde siempre debiste haber sido un asesino un caníbal un violador como cualquier otra gente decente xiii acostumbrados a las carencias el día que al fin pudieron estar desnudos uno frente al otro no supieron qué hacer 4
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otros derrames sirena tal vez no quiso darse cuenta que aquella no era una sirena común poseía el donde caminar en dos pies tan pronto pisaba la arena de la playa aquella piel blanca y blanda lo invitó a un banquete se veía deliciosa la tendió en la gran mesa central de la enramada más tarde terminaría en el más suculento ceviche que jamás se haya probado en estas costas milagro acostumbrada su mente a la enajenación que su religión le retacaba en su cerebro aurora no reparó en el milagro que su imaginación le concedía más bien se persignó por haber tenido ese pensamiento sacrílego mira que creer que el mar era una especie de semen divino si hasta olía a saladito sonrió un poco y decidió dejar atrás las azules aguas que poco a poco se volvían blanquecinas y conforme iba dejándolas atrás más espesas 5
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delicia ¡era una mujer deliciosa declaración de aquel hombre que cruzó con ella la mirada una tarde de verano insistirle sobremanera en conocerla dedicar las mejores horas y los mejores pensamientos coincidir en tantos desvaríos y poder bajar la guardia después de tantos desafortunados romances para provocarle los más inusitados escalofríos y los más deliciosos temblores una vez que sentía que su humedad le invitaba a llevarlo a su pequeño departamento del centro de la ciudad con toda la intención de hacerle el amor aunque él en realidad sólo quería darle rienda a su apetito otro milagro todos esperaban que el milagro se concretara deseaban fervientemente dejar de sufrir ante tal fé y tanta cohesión de ideas dios mismo se conmovió por eso después de permanecer 48 horas con vida bajo los escombros decidió que había una manera de arreglar aquello subió la escala de richter y prolongó un poco más el tiempo del temblor siguiente 6
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incredulidades dicen que ésta si era vírgen no lo pudo comprobar tan pronto como la lanzó a la cama para consumar las más deliciosas perversidades aquella menuda mujer levitó hasta perderse en las nubes que amenzaban con dejar caer una torrencial lluvia pubertad tardía dar rienda a la lujuria era la consigna a sus 55 años aquello lo ponía nervioso era como regresar a aquella habitación pequeña donde los resortes de su camastro sufría las embestidas de su regordete cuerpo intentaría sin embargo lo más desenfrenado que se le ocurriera las posturas más deliciosas lo más enfermizo afloraría la única preocupación a pesar de su experiencia radicaba en cómo no manchar la revista aquella 7
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dévora desde hacía días la acosaba tocaba sus manos tallaba sus nalgas metía las manos en su entrepierna aunque era atractivo su lascivia le provocaba un malestar en la parte baja del vientre además era su padrastro su madre no reyó palabra alguna cuando lo denunció cuando aquel hombre se descaró y la atacaba frente a su madre lo único que atinó a decir obnubilada por su amor y su deseo alguien tiene que enseñarle y qué mejor que alguien de la familia a sus catorce años su cuerpo la ponía en serias dificultades como presa de aquel ser sin escrúpulos sus senos se proyectaban como queriendo traspasar su blusa sus nalgas se erguían atrayendo los deseos más oscuros y ya de paso su rostro era muy dulce el signo de lo inevitable parecía marcarle aquella tarde el calor se densificaba y brotaba de la piel en cascada su padrastro había dormido casi todo el día cuando despertó su mujer se ocupaba en otras casas de resolver los chismes más recientes y ella sobre el lavadero con la ropa de toda la familia apilada como pecados sobre su frágil y deliciosa corporalidad el hombre se espabiló sintió la dureza de su miembro y decidió que era el momento de sacrificar la carne blanca y vírgen de aquella huraña adolescente 8
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cayó encima de ella como animal sobre su presa desgarró sus ropajes en su cabeza aquellos senos lanzaban alaridos de ser devorados sus caderas de ser tocadas su vagina de ser penetrada una y otra vez hasta quedar sensible a cualquier tacto su ano en espera de una explosión de esperma logró atraparla con sus dedos le hurgó la virginidad y la hizo gemir ella lo rechazó las garras de aquel hombre la doblegaron lucharon como dos animales uno herido el otro con la certeza de la victoria Él no supo en qué momento el dolor de ser penetrada como cuando imaginaba su piel morena se convirtió en un volcán incendiada dejó de poner resistencia para ser ella la que direccionara todas las operaciones sobre ambos cuerpos finalmente parecía darse cuenta que aquel ser era otro más sin rótulos que la alejaran de ella con los ojos en blanco por el placer que aquel cuerpo virginal le proporcionaba pensó que en realidad era un sueño explotó su miembro en una blanquecina eyaculación y su cuerpo quedó vacío de fuerzas ella continuó su labor el placer se tornaba enloquecedor culminaría su labor en un estremecimiento y un orgasmo que se prolongó por un espacio considerable de tiempo no está mal para ser la primera vez dijo para sus adentros luego se 9
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levantó con mucho cuidado para no derramar demasiada sangre limpió el resto de comida que quedaba en sus labios y quitó los restos de carne que quedaban en el esqueleto fresco de su padrastro 10
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fe nicolasa era una fiel devota algún padre le conminó arguyendo que podía llegar al extremo del fanatismo con claridad y apoya en frases sustraídas de la biblia y de encíclicas puntualizó la importancia de la humildad en la fe estruendos se escucharon en el cielo y todos supieron que la fe mueve montañas desde aquel momento nadie desea la presencia de nicolasa tras de sí siempre deja un rastro de destrucción las montañas que le persiguen hasta a ella le han quitado el sueño 11
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