Revista N.10

 

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Revista Encuentros Edición 2013

Popular Pages


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ENCUENTROS NUEVA ÉPOCA Nº 10 REVISTA DEL GRUPO LITERARIO ENCUENTROS ● EDICIÓN 2013 CASA DE LA CULTURA ● TRES CANTOS

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Presentación del libro ‘Poesia para la travesía’, de María Ángeles Fernández Jordán Nuestra entrañable compañera Mª Ángeles Fernández Jordán, miembro de Poetap (Poetas de la Tierra) y socia del Grupo Literario Encuentros, presentó su libro Poesía para la travesía en una sesión de nuestro grupo el día 7 de marzo de 2013. Fue un acontecimiento emotivo y muy interesante. Leímos y comentamos numerosos poemas de su libro. En esta bella publicación, los poemas se acompañan de ilustraciones también suyas. Felicitamos a Mª Ángeles por su desbordante creatividad. Presentación del libro de la poeta Marián Muiños La poeta Marián Muiños nos visitó el 24 de enero y el 13 de junio de este año 2013. Nacida en Rosario (Argentina), reside ahora en Pontevedra, y así nuestro Grupo Literario Encuentros tiene la suerte de contar con ella frecuentemente. Se puede decir que casi, casi, es una socia más de Encuentros. El 13 de junio nos presentó su libro de poemas Pacto con el rosal, desvelándonos ella misma las claves de ese pacto secreto. Nuestra enhorabuena por su inmensa capacidad poética y nuestro deseo de seguir contando con su colaboración. 2

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ENCUENTROS Revista del Grupo Literario Encuentros Tres Cantos - MADRID PRESIDENTE Miguel Arévalo Sancho VICEPRESIDENTA Carmen Martín Palacios SECRETARIA Leticia Quemada Arriaga TESORERO Mª Jesús Martínez Segura El Grupo Encuentros se reúne los jueves, de 19.00 a 20.30, en la Sala Juan Bartolomé, de la Casa de la Cultura de Tres Cantos. La asistencia es libre y gratuita. gle3c.revista@gmail.com REVISTA COORDINACIÓN Andrés Acosta González PORTADA Carlos Pérez Pestana DISEÑO Y MAQUETACIÓN Lorenzo Martín Cantera CORRECCIÓN Alberto Collantes Fernández IMPRIME: VA-IMPRESORES DEP. LEGAL Nº M. 8726-2008 EDITA: Grupo Literario Encuentros • El Grupo Literario Encuentros no es responsable ni necesariamente comparte los contenidos y opiniones en trabajos que llevan firma. • Contiene imágenes obtenidas en Internet. COLABORAN EN ESTE NÚMERO: Acosta González, Andrés Ana de Gadir Arévalo Sancho, Miguel Bayón Gimeno, Amelia Boán, Eloy Fernández Jordán, María Ángeles Fernández de Tena, Antonio Gómez Espinar, Juan González Alonso, José Miguel Juanjo Valuán Machado Sanz, Antonio Martín Cantera, Lorenzo Martínez Segura, María Jesús Medina Rivera, Gledy Luz Nena Nicoletta Ojeda Méndez-Casariego, Germán Oropéndola Pérez Moronta, Elena Salim Tobisawa Mandelbrot Vega Cabello, Juan Bautista XL Ferreiro SUMARIO La poeta Marián Muiños ………………...................... 2 Presentación del libro de Mª Ángeles Fdez. Jordán .... 2 Editorial ……………………………………….……... 3 Entrevista a Elena Pérez Moronta ………………..... 4-5 Poesía, narrativa y ensayo …………………….…. 6-26 El filósofo y poeta José Pablo Quevedo ……….....… 26 Presentación del libro de Dolores Vendrell …..…..… 27 Presentación del libro de Márcio Catunda..…..…..… 27 Homenaje y nombramiento Presidente de Honor a Juan Vega Cabello ………………………….…….. 28 Editorial Malos tiempos para la cultura. Malos tiempos para la sanidad y la enseñanza pública, para la ciencia y la investigación, para el cine, para el teatro… Son tiempos para el trapicheo, los sobres, las comisiones, los carísimos informes sobre nada, las cuentas en paraísos fiscales y, como gran objetivo, el desmantelamiento de un Estado que proporcione bienestar social, igualdad y protección a todos los ciudadanos. Contra los evidentes avances del egoísmo neoliberal nuestras armas son las de siempre: la poesía, la narrativa, la historia, el conocimiento que nos forma para el ejercicio de la tolerancia y de la libertad, y nada hay más revolucionario. Por ello sacamos un nuevo número de nuestra revista, pese al pacato estrechamiento de las subvenciones que nos obligará a reducir las publicaciones. Y por eso seguiremos manteniendo nuestras actividades, entre las que destacan nuestras reuniones de los jueves, en las que compañeros o amigos nos regalan fragmentos de mundo, poéticas sabidurías, pasiones inabarcables que nos ayudan a ser más pueblo en un mundo mejor. Este curso hemos nombrado Presidente de Honor del Grupo a nuestro querido compañero y cofundador, Juan Bautista Vega Cabello. Juan vive por y para la poesía, la cultura y su familia y, antes que nada, para su querida Elodia. El cariño de sus conciudadanos se mostró en el magnífico acto de homenaje que le brindó la Universidad Popular de Tres Cantos. El nacimiento de un nuevo libro de poesía es una deliciosa gota de esperanza, una huella que nos guía por el bosque, y este año hemos presentado obras de nuestra compañera Mª. Ángeles Fernández, de nuestra entrañable amiga Marián Muiños y un interesante relato de Dolores Vendrell, unida por lazos profundos a Encuentros. Realizamos una visita al románico segoviano, donde las piedras de la maravillosa iglesia de Duratón se nos iluminaron mágicamente, como también fue mágica nuestra ya tradicional noite meiga con bruxo incluida, y algo de mágico tenían los cuentos de Las mil y una noches que, en la noche blanca, nos contaron varios compañeros. Estuvimos representados en el homenaje a nuestro inolvidable Gabriel González, que sus antiguos compañeros y amigos de Vitoria le brindaron. Y no faltamos a la llamada de profesores y alumnos en lucha por una enseñanza digna, libre, pública y gratuita. Fue una colaboración sumamente estimulante en el encierro que protagonizaron en el instituto José Luis Sampedro. Esa lucha también es nuestra. Otra colaboración que ha surgido, ha ido creciendo y esperamos que se afiance es la que mantenemos con Poetap (Poetas de la Tierra). Colaboración muy interesante por la apertura que supone a otros aires, anhelos, esperanzas e ilusiones y ello gracias a Mª. Ángeles Fernández, activa colaboradora de ambas asociaciones. Como todos los años, hemos disfrutado leyendo los relatos llenos de bella ingenuidad de los niños del colegio Julio Pinto. Esperamos que también vosotros disfrutéis con estas páginas de Encuentros. Al cierre nos hemos enterado del fallecimiento de nuestro compañero Antonio Pereira de Sousa, esposo de Elena Espiña Cillán, socia y expresidenta de nuestro grupo. Queremos manifestarle nuestras mas sentidas condolencias en estos momentos tan dolorosos para todos. 3

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Amelia Bayón Gimeno Elena es la sonrisa, la alegría y la determinación. Llega a cuanto se propone con facilidad, con tranquilidad. Es una mujer segura de sí misma que ha aprendido de sus muchas experiencias vitales y se nota que le ha cundido. Su afición a las artes pasa por la literatura, la pintura y el teatro y se siente cómoda en el Grupo Literario En- cuentros, entre nosotros. Amelia Bayón.- Querida Elena, esta vez la Revista del Grupo Literario Encuentros se acerca a ti para solicitarte la entrevista con la que queremos ir dejando constancia de quienes somos, respetando el turno de los compañeros que llegaron primero. Gracias por corresponder, como siempre, con tu simpatía y cordialidad. Te escuchamos para que nos cuentes, a grandes rasgos, cómo ha sido tu vida y en ella, tus aficiones artísticas. Elena Pérez Moronta.Soy de Madrid y siempre he vivido en Madrid. Hasta que vinimos a Tres Cantos habíamos cambiado de casa seis veces. Nací el 22 de junio de 1930. Mi familia vivía en la calle Narváez, en la Casa Grande, en la que mis recuerdos son muy felices. Mi ejemplo de vida fue mi madre, una mujer muy trabajadora, esforzada, con mucha iniciativa. Me enseñó a valerme por mí misma, trabajábamos mucho. Del colegio público Lope de Rueda, al que asistí de los seis a los trece años, recuerdo que tenía un libro que se titulaba Ingenuidades. Me gustaba aprender y montar en bicicleta en El Retiro. También tuve obligaciones desde pequeña. Con diez años hacía fila en la calle Barquillo para que me vendieran 200 caramelos Ponciano, que luego mi madre vendía en su negocio, que hoy llamaríamos de “chuches”. La gracia de estos caramelos estaba en que cada uno traía un cromo con un futbolista y si juntabas un equipo de fútbol completo, lo podías cambiar por un balón. Aprendí corte y confección y con trece años trabajaba de modistilla llevando las cajas con los vestidos a las señoras. Cuando ahorré para una máquina de coser, puse mi propio taller a los dieciséis años y llegue a tener siete empleadas en un tiempo en que trabajaba para varios grandes almacenes de Madrid. AB.- Sabemos que estás muy orgullosa de tu familia, tu esposo, tus hijas, tus yernos, tus nietos. EPM.- Conocí a Manolo, mi esposo, a los trece años. Éramos vecinos, nos separaba un tabique entre su casa y la mía. Nos casamos cuando yo tenía veintidós años. Nos fuimos a vivir entre Valle- cas y Ventas, cerca de las vías del tren de Arganda, lo llamaban el Arroyo Abroñigal, que era como una aldea, que con la escasez de viviendas se convirtió en un poblado. Allí puse un negocio que era una mercería pero se vendía, menos comida, de todo. Al estar lejos del centro yo llevaba lo que demandaban los vecinos, camisas, telas, sábanas, zapatos, aspirinas, de todo. Antes, habíamos tenido la nave con gallinas y conejos pero como no era de mi agrado, lo dejé en cuanto pude. Manuel, siempre fue mecánico de la EMT, hasta su jubilación. Yo siempre trabajé como él de sol a sol, y entre los dos, que fuimos muy hormiguitas, pudimos dar estudios a nuestras dos hijas, Gloria y Elena. AB.- ¿Cómo fue tu llegada al GLE? EPM.- Fue en 1997. Conocí a Juan Bartolomé y al grupo de gente que con él se relacionaba. Era un ambiente muy familiar y nos sentíamos cómodos juntos, entre iguales. Hacíamos recitales de poesía. Hice teatro con La Casa de Castilla y León en los Centros de la Tercera Edad y de jubilados. También disfruté mucho participando en Zarzuelas como Agua, azucarillos y aguardiente y algunas más. Ahora somos más en el GLE, cada vez hay más gente; algunos muy intelectuales y tal vez menos cercanos para mí que aquella primera comunidad de amigos dispuestos a lo que hiciera falta para pasarlo bien. Así lo vivía yo y disfruté mucho y ahora me sigue gustando encontrarme cada jueves con todo el grupo, mis amigos. He escrito poesía en la que recojo mis propios sentimientos, escribo relatos sobre la vida común de las personas y sobre sitios que me parecen de interés, sobre todo de Madrid, de mi Madrid, me siento una chulapa, una castiza. Me hace mucha ilusión publicar en la revista y los libros del GLE y seguir perteneciendo a esta asociación en la que llevo tantos años. Se hace muy buena labor cultural y se disfruta mucho con tanta variedad de aportaciones. AB.- ¿Siempre has sido tan vital, tan entusiasta? EPM.- Eso no me ha fallado nunca. Me pongo triste como todo el mundo pero solo un ratito, después hay que ponerse en marcha, hay que hacer cosas, hay que salir adelante, inventar todos los días y ponerle ganas a lo que haya que hacer. AB.- Se nota que tenías que ver con el mundo de la costura y la moda, siempre vas muy elegante. 4

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EPM.- Me gusta ir cómoda pero vestir bien con adornos y colores. AB.- Te veo una persona que ha aprovechado su vida para ser feliz, se te ve feliz, ¿cómo lo consigues? EPM.- Poniendo vida a mis años todos los días. Poner años a la vida es muy cansino, por eso lo hago al revés y me da buen resultado. AB.- Muchas gracias, Elena, ha sido un gran placer compartir contigo estos momentos, conocerte un poco más, beber de tus inagotables ánimos y de la alegre energía que transmites. Gracias también por tu presencia cada jueves en las tertulias del GLE, por tu interés en participar en la vida asociativa con todos nosotros, por ser única e irrepetible y por ese ejemplo que nos das de cómo colocar los años para llevarlos bien y ser feliz. Se nota mucho que lo eres. Para Elena Espiña Querida Elena: La felicidad es un camino con árboles de corteza amarga pero con frutos dulces. La mejor manera de existir, de crecer, es rodearse de personas como tú. Ser tu amiga es un honor. Pienso en esos momentos en que puedo disfrutar de tu compañía, tu ternura, tus achuchones, tu risa y tus palabras de cariño, tu buen humor y tu alegría, que me han traído larga vida y salvado de las manos del doctor. Elena Pérez Moronta 5

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Sin nada Gledy Medina Rivera Dormía, tranquilamente la niña dormía, soñaba, con mundos diferentes ella soñaba, reía, en un mundo que extasiaba atajaba, la huida que despierta mantenía. ¿Es cierto acaso este universo de posibilidades que inflama el pecho de tan grandiosa belleza, gira a todas partes absorbiendo la simpleza que concede al entorno mil bondades? ¡Ah! mi corazón que son mis ojos golpea esta conciencia adormecida que todo muy negro del cielo a la tierra veía… guadañando el cerebro ¡Oh! ahora suspendo los tiempos de pavorosa marea. Avanzo, florezco, sueño en el frondoso orbe de cerúleas aguas que envuelven el alma mía satisfecha de dejarse llevar y planear en armonía donde la pasión y la sonrisa no se esconden … despierta la niña con la existencia inflamada los sentidos bordados de esmeraldas cogiendo entre los dedos aguas azuladas que se escurren en la vida dejándola sin nada. 21 de mayo de 2013 Todo Este navegar por mareas bravas cruzando océanos sin cortar amarras. Este luchar en tierras lejanas y echar raíces sin pensar en las bravatas. Este el amado sonido del viento que brama en mi oído ecos del pretérito (liban desamor y desconsuelo sin mérito), este el rumor desconsolado del tiempo. Este transitar con cadenas blandas desviando el presente en añoradas albas, este cantar del pájaro con la charca que ya no tienen espacio en estas anclas. Este sufrir por todo sin resistir la nada, este todo atado de mil quimeras blancas burbuja de aire, placidez negada a la indómita alma por conciencia adiestrada. ¡Oh!, puerto perdido sin pacto en la cruzada; ausente amor, despojado de sustancia. ¡Oh!, suspiro que mi regazo acaricia en este perder y ganar todo de la noche al alba. 22 de mayo de 2013 6

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Tiempo de espera Ana de Gadir (A mi hermano, Antonio) Del mar de tu Cartagena al cabo Norte noruego, trenzamos nuestra amistad lentamente, sin saberlo. Eras voz conciliadora entre los bordes del miedo, arriesgaste tu futuro en tortuosos momentos. ¿Quién te comprendió entonces? ¿Quién descubrió en tu silencio la entereza más valiente, la lealtad del hombre bueno? ¡Pero son tantos amigos deseando tus deseos! ¡Y es el brillo de tus hijas que al fin verán con el tiempo! Sé que piensas, luchas, creas. ¡No des paso al desaliento! Ahora te llamo hermano porque me arrogo el derecho. Somos legión junto a ti: ¡jamás te abandonaremos! Mi padre… su recuerdo Nicoletta Soy criatura fiel al atardecer; desde mi ático panorámico me entrego al ritual del ocaso; hora mágica, preludio del descanso, cuando las cimas se tiñen de fuego. Mareo cósmico me da la bóveda del cielo. Presiento que estarás por allí, cabalgando curioso y feliz, entre infinitos desconocidos, y espacios puros y desmesurados. Y la luna fría, sin corazón, egocéntrica y vanidosa, sin una lágrima para mi pena, sin una sonrisa para mi alegría, sola, esclava de su ruta de plata. Octubre 2012 7

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Mercaderes del verso Propagandistas sombríos de la palabra ociosa que abusan del poema en beneficio propio. Mercaderes del verso, marchantes de la prosa y la rima blasfema, amarga como el opio. Predicadores a cuenta del aplauso devoto, que recuentan el pago y cosechan deudores. Evangelistas ciegos que buscan en la foto ser dioses del halago, siervos de los honores. Crecen, se multiplican como cuervos voraces que se asocian y aplauden por turno sus ombligos. Rebuscan en la noche señuelos eficaces y bocas que recauden palmeros y testigos. 2-02-13 XL Ferreiro Mont Blanc P1000931 (“Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo.” Armando Palacio Valdés) En el filo glaciar que trae la vida deposito mi sueño en cada paso para alcanzar la madre prometida. Para encontrar en mí la vieja clave que aparte la pavura al abandono y me haga carcelero de mi llave. No es la temeridad la que me abriga, ni la obsesión por ver que soy mi dios; es tener por Verdad que soy hormiga. Llegamos a su tiempo de prestado, clavamos la bandera en nuestro nombre y hacemos el camino equivocado. Cuando mi voluntad de ser sucumba y el vértigo de amar duerma en la playa, su inmaculado seno hará de tumba. Eternamente seguiré la senda y el permanente fluir de la mirada que la fuerza de mi Ser entienda. 16-02-13 8

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Padre suyo Antonio Machado Sanz Santo Padre que estás en el Vaticano: Ruega: Por los niños que corrompen a los sacerdotes. Por los ricos que depositan sus enormes óbolos para corromper a los sacerdotes. Por las grandes fortunas que mantienen algunos organismos religiosos para corromper a sus sacerdotes. Por los gobiernos que permiten ser dominados por la Iglesia, y así, se corrompen los sacerdotes. Santifica: A los sacerdotes que se dejan llevar por el pecado carnal y caen ante la tentación de dulces púberes. A los religiosos que orondos caen en el pecado de la gula y no consientas que tengan una elevación de los niveles de glucosa. A los sacerdotes que caen en el pecado de la usura por causa de los capitalistas arrepentidos. A los sacerdotes que colaboran con los gobiernos para esclavizar aún más a los pueblos. Así en el cielo como en la tierra, y no los dejes caer más abajo de lo que están. Amén. 20-04-2012 Noche de verano Galopo sobre ti, caballo de agua, salto sobre olas de canela y un relámpago de amor deja espuma de flores en su estela. 28-09-2012 Que salgan los clowns Si no has conseguido ninguna de las metas que soñaste de joven. ¡Que salgan los clowns! Si te angustia la pobreza de las gentes que te rodean. ¡Que salgan los clowns! Si no tienes fuerzas para sublevarte ante la injusticia. ¡Que salgan los clowns! Si la soledad te aplasta en tu penar diario. ¡Que salgan los clowns! Si el sufrimiento ajeno te hiere y no encuentras el ungüento mágico que lo sane. ¡Que salgan los clowns! Si te duele España y no encuentras medicinas para curar la desolación. ¡Que salgan los clowns! Si has perdido a otro amigo inolvidable y ves que la hierba del camino al cementerio no crece. ¡Send in the clowns! 25-10-2012 9

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Salim Tobisawa Mandelbrot (A Miguel Hernández, en el lugar preciso donde fue condenado y con breve men- ción a las versiones musicales de canciones del poeta a cargo de Serrat y Nach Scratch) Ay, Miguel, Nach, Joan Manuel, si digo “libertad” os nombro sin querer, si escribo “soledad” me encuentro en el ayer de una herida que se abre entre pueblo y poder, de una vida que expira víctima de su querer, de una canción prohibida y de un marino corcel, de un pueblo que no olvida que el viento es renacer que, en la ciudad dormida un verso es su deber. Te llevó por los hielos la vía de aquel tren, te llevó por los cielos la vía de un querer, la brisa de un anhelo que empieza a florecer, la risa de un mozuelo sin padre a quien morder. En secreto, el tigre fiero lee tu joven poesía, ya luego será cordero, hierba comerá algún día. Vas habitando un legado de letras y de canciones con tu corazón ajado nos hablas de las prisiones y, por más que se resistan esos torpes poderosos, llegará el día en que asistan a tu despertar hermoso, y, cansados de quitarla, abrazarán a la vida frustrados ya de negarla, sabrán que nunca se olvida y duerme por los caminos y riega las primaveras y mueve ya los molinos de tu tonada sincera. Nena No quiero llorar No quiero llorar... antes de entrar pienso como actuar cuando esté contigo. En la sala hay muchas personas pero la soledad llena todos los rincones Paso y te busco, te fijas en mí y me sonríes, según me acerco te va cambiando la cara. Tus ojos cogen un brillo como pequeñas estrellas lejanas. Me das varios besos pequeñitos, muy seguidos y me preguntas: ¿has comido?; siempre me preguntas lo mismo, aunque sean las seis de la tarde. Me hace reír tu poquito de felicidad, pero al momento te callas, tus ojos ya no brillan, miran al vacío, tu mirada se queda fija en mí, me miras pero no me ves. Me preguntas: ¿por qué estoy aquí? Te cuento que no caminas y tienes que recuperarte, comer mejor y hacer los ejercicios, para que puedas levantarte y dejar la silla de ruedas, me miras y vuelves a sonreír. No quiero llorar... quiero ver las luces en tus ojos, ya pequeños por la edad, aunque sea por poco tiempo porque, sin tener explicación, te pones muy malita y en la cama, es como si no estuvieras con nosotros. Respiras, pero no vives. Miras, pero no ves. Tu vida se nos escapa y nada podemos hacer. No quiero llorar... pero siento tanta rabia de esta maldita enfermedad, que mata en vida, que va comiendo por dentro, quitando la cordura y sembrando ausencias en lugar de los recuerdos. No quiero llorar... pero sé que un día nos llamarán y ya no estarás con nosotros, se apagaran tus lucecitas y no habrá más preguntas, ni más besos. Entonces lloraré. Lloraré sin consuelo. Pero me quedará la tranquilidad de que, por fin, descansarás. Quiero llorar... necesito llorar. Me duele tu ausencia y solo puedo decirte, gimiendo, te quiero mamá. julio de 2012 Para mis nietos Te cuido y te mimo Te enseño y te observo Te duermo y te miro Te cuento y te espero Te canto y te río Te quiero y os quiero. 10

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Abres… Abres los ojos y me enseñas el día. A medias los crucigramas de ayer, siete horas bajo la luz de los fluorescentes. Abres los labios, tu voz asusta a los moradores de las líneas desnudas en que me agoto, orcos y meigas huyen despavoridos y me retienes. (Todos nos precisamos.) Abres los brazos y la vida espera un momento para dar su primer palo. Vivir hasta la noche separados (¿podremos comer juntos hoy?). Abres los muslos, el único jardín donde bailo en libertad y donde abrazo el sueño de morir contigo, dos ancianos junto al mar. ¿Qué importan los nombres si el viento de la muerte se los llevará? Torrente de sangre de injusticia, vida de emergencia para disfrutar. Estoy contigo pero vacío, somos dos muertos en libertad. Dos ancianos mirándose frente al mar. Posible tango del N. 17 Cada noche al salir del curro, cojo el “búho”, la misma gente en él. Esos que acabamos a horas iguales, otro día, otro jirón de piel. Viene un señor bajito y regordete, el pelo encanecido por los años. Se queda “sopa” apenas se sienta hasta que intuye que el viaje ha terminado. Viene también otra señora regordeta; si cabe, aún más baja todavía. Grita y tose al subir al autobús no la apagan los inviernos de la vida. Y qué decir del que se sienta enfrente, con porte distante y señorial, con atención lee un diario deportivo, va tan cansado como todos los demás. Y, por último, mi candidata a musa, con unos muslos que me hacen soñar. Mas llega inoportuna mi parada. Mi corazón muerto antes de aterrizar. Eloy Boán La pluma como arma (“Esta máquina sirve para matar fascistas”. Woody Guthrie. “La poesía es un arma cargada de futuro”. Gabriel Celaya. “El dardo en la palabra”. Fernando Lázaro Carreter) Tengo un saco de días, unos más llenos que otros, y son los días bastantes para aprender a usar la pluma como un arma. Revuelvo el jardín de las palabras que delatan a los anexionistas asesinos, a los innobles brutos que se saltan las órdenes de alejamiento ante los ojos de la policía, a aquellos que fomentan adrede la estupidez entre los inmigrantes cuya única opción es “tomar” y “tomar” hasta caer convirtiéndose en monstruos. Como Gabriel Celaya o Woody Gutrie quiero dar a mis versos el poder de un arma, como Bob Dylan en Masters of war quiero parir versos enfermos de rabia, como Peter Hammill o Sylvia Plath quiero teñir mis versos de desesperación y valentía… No doy, por tanto, valor a los desnudos almibarados del corazón con que quieren drogarnos. Creo que la poesía, ya lo dije y ya lo dijeron, es un arma cargada de futuro, aunque haya que meter de cuando en cuando dardos en las palabras. 11

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¡Humor, papá! (Mi padre fumaba con boquilla) La elección es bien sencilla: o la blanca o la amarilla. No quieras quedarte el par, que arruinas mi presupuesto. Es el pobre tan modesto que si las he de pagar me quedaría con lo puesto. Y ya, sólo una quintilla, no quiero darte más lata. Te aconsejo la AMARILLA; es elegante, sencilla y, además, LA MÁS BARATA. Habla Melchor (“Los pies son el espejo del alma”) –Yo, como buen rey de Arabia, amo la comodidad–. Como supongo, buen súbdito, que a ti te ocurrirá igual, he tenido el buen acuerdo de “caerte” estas plantillas: no son prendas elegantes, mas te vendrán… de perilla. Que en igual que en Leganés, también se dice en Oriente eso de “ande yo caliente… sobre todo por los pies”. Si te resultaran largas las recortas, y al apaño. Es que al irlas a elegir, como dudara el tamaño, me dijo un esclavo viejo: “No olvide su Real Persona aquel insigne consejo que, más o menos, pregona: “Burro grande… más pellejo”. En fin, mi súbdito amado, lo que yo quisiera es haber tu gusto acertado… aunque sea por los pies. Y acabo mi noble rima, pues no soy buen trovador: que andes siempre en “buenos pasos” es lo que desea MELCHOR Tena Ripios en tu 58 aniversario (Personajes: papá, Antonio, Saturio, prima Concha y Teo, su novio) Nuestro papá bien querí: Que lo pases muy dichó es lo que te desean tus hí en tu año cincuenta y ó. Bueno, la prima Conchí también se une con nosó, y su futuro marí (ella le llama amorcí, pero su nombre es Teodó). Bueno –otra vez–, ya sin cuento: lo que todos deseamos es que llegues a los ciento… (ahora pega bien otro “ento”) y que todos lo veamos. Perdona si salen ripios, es que hace que no me entreno y… ¡ahora no encuentro más “ipios”, esto sí que ha estado bueno! El otro quedó en cuarteta por no encontrar consonante. Pero sigamos p’adelante, que esta ya quedó completa… Con tantas disquisiciones se olvida lo principal: ahí van esos paquetones pá que te infles a “jumal”. Bueno (y van tres), lo de inflarte conste, no es que lleve “miga”: yo me sé que en muchas partes una frase se prodiga que afirma, en tono rotundo: “En cualquier lugar del mundo lo que sobra… es la barriga”. Mas, volviendo a la cuestión: un paquete paga Teo; bueno, Teo y su Concepción (¡Qué ripio, ya es que no veo ni con un “telescopión”!). El otro es regalo, creo, de tus hijos, que lo son. 12

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Juan Bautista Vega Cabello (Soneto) El mar, la mar El mar es tan inmenso, tan potente, que no podré meterlo en un soneto; mejor, estoy pensando estarme quieto, si no tengo los brazos de la gente. Es tan fiero el felino, inteligente, que, ¿cómo vuelco EL MAR y aquí lo meto?; con qué fuerzas, Dios mío, lo sujeto; ¿cómo manejo todo el continente? LA MAR, según el tiempo, así de hermosa. LA MAR, si está bravía, disgustada. Si serena, LA MAR está graciosa. Y de noble se calla, maltratada. LA MAR, en cualquier tiempo, está preciosa. LA MAR, porque te bañas, encantada. Tres Cantos, julio de 2002 Esta noche Yo quisiera, alegre, esta noche, hacer, para amigos, la mejor poesía, pero los años alejan la musa que hubo en otro día. Yo quisiera de nuevo esta noche, que estáis esperando algo bueno, que nadie me hiciera reproche, porque ya estoy viejo. Yo quisiera a estas horas del día, que aquí a reunirse venimos contentos, que dejemos la pena escondida, y traer de la mano el mejor pensamiento. Yo quisiera esta noche, en familia, reunidos, solidarios seres de la Tierra, recordar a los hermanos que padecen, del desastre y lesiones de la guerra. Pero esta noche haré, con sentimiento, unas líneas, con dolor profundo y lanzar al aire un suspiro, un lamento por los seres que padecen en el mundo. Tres Cantos, 11 octubre 2001 13

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Juanjo Valuán En diez minutos 11h. 21min De Metrópolis a V de Vendetta Cuán redondo es el mundo, lástima el achatamiento polar. Y es que el genio, genio es… ¿quién diría esto? Fritz Lang se empeñó en hacernos ver cuán dictadores pueden ser los gobiernos y cuán gobiernos pueden ser los dictadores. James McTeigue, basado en los relatos de Alan Moore (1975 ), nos expresó lo mismo en 2006. Y, casualmente , las dos obras están situadas poco más o menos en nuestros días… allá por la segunda decena del siglo XXI. ¿Qué tendremos nosotros, estas generaciones, para que unos genios nos imaginen viviendo ABAJO o poniéndonos máscaras de Guy Fawkes? Lo ignoro, pero pensándolo bien… Veamos, quién gobierna y quién dicta… No, mejor no. Vamos a dejarlo ahí. Ya se encarga la Wikipedia (oráculo de nuestro tiempo) de “capta” la idea y decir que todos los que van bajo esa máscara buscan una sociedad anarquista, ¿anar… qué? Realmente, los conceptos han cambiado. No imagino yo a Bakunin, ni Proudhon, ni Kropotkine embutidos en máscaras, viendo cómo es la demolición, sin aviones estrellados, de un edificio emblemático, como el Parlamento británico. Ni caminando zombies bajo una ciudad. Pero tampoco veo a Botín, o Amancio (el no-futbolista), o Florentino chillando a los ministros. ¿Y aullando por los altavoces?, tampoco. La cosa es mucho más civilizada ahora, gracias a… GRACIAS. Pero, pregunto yo, un plácido domingo recién empezado el verano, ¿qué son los mercados?, ¿y las primas de Riesgo-País?, ¿y los bancos centrales?, ¿y el euribor?, ¿y el G-20?... Lo único que tengo claro es que el G-20 es mucho más que el G-8, o eso dicen las matemáticas más elementales. ¿Y por qué no hacemos un G-253? Creo que ese número corresponde al del total de países en la Tierra. Jo, sería el más poderoso, ¿o no?... Ahora, si intentamos trasladar Metrópolis a ese G-253, muy mal lo hubiera llevado el maestro Lang. Pero solo con un G-126, Alan Moore… imposible. Yo creía que el agua y los libros eran energía común de los humanos… Pues ni una ni otros. Creo que la única energía común humana es LA TELEVISIÓN, siempre que existan canales apasionantes, como Tele5, que es capaz, con tal de seguir cautivando a la audiencia, de pasar de Belén Esteban a Andrés Iniesta. Salud, a las 11h. 31min. 14

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José Miguel González Alonso Noa Noa (La tierra fragante) (“Bajo el inmenso y estrellado cielo, cavad mi fosa y dejadme yacer”. R. L. Stevenson) Sé que no me queda mucho tiempo. La sífilis, que contraje en un viaje a Francia, y el alcohol han hecho estragos en mi baqueteado cuerpo. Recuerda cuerpo, recuerda todos los momentos que hemos pasado juntos. La creación, el amor (yo te quiero aún con ardor Marie-Rose, aunque sólo seas una chiquilla), los hijos, la muerte de Aline, las enfermedades. Las peleas con los chupatintas de las islas que quieren sojuzgar a los indígenas. Gracias a Vollard, el marchante parisino, que compró todos mis cuadros, aunque fuera a precio de ganga, a cambio de una pequeña pensión, he podido subsistir estos últimos años. Pero estoy cansado, muy cansado. El último ciclón anegó mi choza, busqué en vano mi cuaderno con mis apuntes de todos estos años. Pero gracias a vosotros, ¡oh, dioses del Olimpo polinesio!, lo he encontrado y me apresuro con fruición a releerlo, porque ahí están algunos de mis pensamientos más auténticos. En este cuaderno y en mi último cuadro: ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos?, es donde vive mi yo más verdadero. bible. Mi alma me ha invitado al viaje, siempre he querido partir a otras tierras, a otros mares. Veo en mi cuaderno apuntes sobre el arte. ¡Y pensar que hubo una época en que fui Agente de Cambio y Bolsa! Menos mal que tuve la valentía de cambiar mi vida, contra viento y marea, o, mejor dicho, de saber navegar con el viento a favor. Afortunadamente yo tenía claro mi puerto de destino. Veamos lo que dice mi cuaderno: “Yo, para ver, cierro mis ojos; cuando pinto de memoria es cuando tengo la sensación de que lo que pinto es mío. De lo que se trata no es de que el arte reproduzca lo visible, sino más bien de hacerlo verdaderamente visible”. En arte los que han sabido hacer cosas distintas a sus predecesores son los verdaderos. Me gusta escuchar el sonoro idioma de estas islas, para mí es la canción de la tierra. Nave, nave Mahana, por ejemplo, que significa día delicioso. También me gustan los innumerables perros que trajeron los franceses y que proliferan por la isla y por mis cuadros, los juguetones cerdos negros, los caballos que acarician la arena de las playas y que parecen a punto de adentrarse en uno de esos hipódromos de colores exuberantes que pinta mi amigo Degas. La belleza irrepetible de los limoneros, el fluir de las canoas en el océano al atardecer con las familias nativas irradiando felicidad. París, Lima, Orleans, Rouen, Copenhague, Pont-Aven (Bretaña), Panamá, Le Pouldu (Bretaña), Arles, Martinica, Tahití, Iva Oa (islas Marquesas). Como podéis ver, mi itinerario vital ha sido largo y variopinto, lleno de aventuras y también de dolor. He llevado fieras salvajes dentro de mi alma y, por ello, me ha sido concedido el poder pintar con la imaginación desnuda de un salvaje. He sido marino, he arribado a bahías gloriosas en mañanas transparentes. He visto y he pintado jinetes acariciando a sus maravillosos caballos al atardecer en playas de una belleza inconce- 15

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