Revista N.9

 

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Revista Encuentros del primer semestre del 2012

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ENCUENTROS NUEVA ÉPOCA Nº 9 REVISTA DEL GRUPO LITERARIO ENCUENTROS ● PRIMER SEMESTRE 2012 CASA DE LA CULTURA ● TRES CANTOS

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Presentación del libro ‘Molinos de viento’, de María Ángeles Fernández Jordán El 10 de febrero de 2012, en el local Los Diablos Azules (calle Apodaca, 6, de Madrid), fue presentado el libro obra de teatro en verso Molinos de viento, de nuestra compañera del Grupo Literario Encuentros (de Tres Cantos) María Ángeles Fernández Jordán. También es secretaria de la Asociación Poetas de la Tierra y Amigos de la Poesía (Poetap). El acto fue presentado por el poeta y editor Leo Zelada, participando también el poeta y promulgador cultural Antonino Nieto. A la presentación asistió una importante representación de Encuentros: Leticia Quemada Arriaga, secretaria del Grupo; Andrés Acosta González, coordinador de publicaciones, y Lorenzo Martín Cantera, maquetador de publicaciones. El 31 de mayo de este año está programada una lectura dramatizada de esta obra de teatro en el Centro Cultural de Tres Cantos, dentro de las actividades de tertulia del Grupo Literario Encuentros. Actuación de José María Alfaya y Mónica Yebra El jueves día 22 de marzo de 2012, un aire fresco inundó las estancias de Encuentros. José María Alfaya y Mónica Yebra pusieron música, sana ironía y mucha alegría a la poesía dulce y sensual de las poetisas caribeñas Dulce María Loynaz, Soledad Cruz, Carilda Oliver, Julia de Burgos y Etnairis Rivera. José María Alfaya, persona generosa, comprometido siempre con las causas más nobles, heredero artístico de Brassens, como él mismo se reconoce, imprime con su guitarra y su voz un sello muy personal a los temas que interpreta. Mónica Yebra, una cantante de registro amplio, con ricos matices, juega con su voz como si de un fantástico instrumento de jazz se tratase. Agradecemos de todo corazón que nos hayáis traído tanta belleza. ¡Hasta que queráis. Hasta siempre! 2

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ENCUENTROS Revista del Grupo Literario Encuentros Tres Cantos - MADRID PRESIDENTA Amelia Bayón Gimeno VICEPRESIDENTA Carmen Martín Palacios SECRETARIA Leticia Quemada Arriaga TESORERO José Aceituno Medina El Grupo Literario Encuentros se reúne los jueves, de 19.00 a 20.30, en la Sala Juan Bartolomé, de la Casa de la Cultura de Tres Cantos. La asistencia es libre y gratuita. REVISTA COORDINACIÓN Andrés Acosta González PORTADA Carlos Pérez Pestana DISEÑO Y MAQUETACIÓN Lorenzo Martín Cantera CORRECCIÓN Alberto Collantes Fernández IMPRIME: VA-IMPRESORES DEP. LEGAL Nº M. 8726-2008 EDITA: Grupo Literario Encuentros gle3c.revista@gmail.com • El Grupo Literario Encuentros no es responsable ni necesariamente comparte los contenidos y opiniones en trabajos que llevan firma. • Contiene imágenes obtenidas en Internet. COLABORAN EN ESTE NÚMERO: Acosta González, Andrés Ajorca Ana de Gadir Bayón Gimeno, Amelia Bezos Hernández, María Teresa Espiña Cillán, Elena Fernández Jordán, María Ángeles Fernández de Tena, Antonio Gómez Espinar, Juan González Alonso, José Miguel González González, José Gabriel Juanjo Valuán Machado Sanz, Antonio Martínez Segura, María Jesús Matías Clavero, Hipólito Medina Rivera, Gledy Luz Nena Nicoletta Sánchez Bascuñana, Juan Vega Cabello, Juan Bautista Vesperinas Lucas, Mercedes XL Ferreiro SUMARIO Presentación libro ‘Molinos de viento’ 2 Actuación J.Mª Alfaya y Mónica Yebra 2 Editorial 3 Entrevista a Elena Espiña 4-5 Poesía, narrativa y ensayo 6-26 Conferencia del escritor Elías Meana 27 Homenajes póstumos 28 Editorial El valor de la palabra De pequeños, la palabra de nuestra madre y nuestro padre nos tranquiliza, nos da seguridad, nos ayuda a crecer. Empezamos a elaborar razones con palabras, ya sean dichas o escritas; las necesitamos para tejer la red de las relaciones familiares y sociales. Y algunos, además, buscamos los límites de su utilidad y las mimamos, las acariciamos y las utilizamos para divertirnos, desahogarnos, intentar la obra bella, agradar a nuestra gente, alcanzar la paz. La fuerza no necesita de la palabra, la puede utilizar pero no le resulta imprescindible. Su componente de energía física puede manifestarse en solitario. Pero, con frecuencia, también las palabras son utilizadas para ejercer la violencia y comprometer la paz. Con frecuencia conocemos el nacimiento de nuevas palabras que se crean para ocultar otras con las que no se quiere trato. Son palabras mercenarias que ocupan un lugar que no les corresponde y ocultan una realidad que tiene un nombre que asusta. Ahora, en lo que llevamos de siglo XXI, asistimos al nacimiento de un gran número de palabras mercenarias que nos distraen para que, aturdidos, no seamos capaces de ver con claridad lo que está pasando. Pero nosotros, los amigos de las palabras, sabemos dónde están todas y cómo y cuándo las podemos llamar. En el Grupo Literario Encuentros nos seguimos reuniendo los jueves para buscarle todas las vueltas a las palabras y admirar lo que han sido capaces de hacer con ellas los autores que con esfuerzo y dedicación han trasladado sus ideas y sus razones al papel. Así, en el último periodo hemos recordado las palabras que nos dejaron escritas, en una Constitución, los liberales españoles del siglo XIX, buscando la paz social de su tiempo con mejoras sobre la historia anterior. La Constitución de Cádiz (19 de marzo de 1812), La Pepa, nos ha permitido adentrarnos en un texto, una ciudad, Cádiz, y en una época, haciendo una rico debate con las aportaciones de todos nuestros asociados. El 8 de marzo, las mujeres del GLE hemos compartido claveles y poemas para celebrar que estamos en un espacio de igualdad, pero también hemos leído versos tristes que hablan de lo que aún falta para que las mujeres no tengamos nuestra dignidad en cuestión en ningún momento. Hemos disfrutado de tiempo dedicado a Juan Ramón Jiménez, Dante, Unamuno, Rubén Darío, Miguel Servet; a la producción propia de nuestros compañeros y compañeras habituales: Gledy, Nicole, Teresa Bezos, Ferreiro; a la música, los tangos de Homero Manzi, al folclor mexicano; al coleccionismo musical, a la investigación histórica de las ciudades de Mesopotamia, y hemos recibido a un invitado especialista en narrativa marítima, Elías Meana, que nos ha mostrado mundos lejanos para los habitantes de tierra adentro. Con nuestras palabras o las prestadas por los autores amigos, hemos rendido honores recientemente, participando en un entrañable acto cultural, a nuestra amiga Carmen de Michelena, maestra decidida y mujer ejemplar que nos dejó el 3 de enero, por toda una vida dedicada a la expansión del conocimiento y la promoción de la mejor educación para todos. Y, por último, justo antes de cerrar la edición de esta revista, el jueves 22 de marzo, hemos recibido a José María Alfaya y Mónica Yebra, que nos han ofrecido un magnífico recital de preciosas canciones, con las letras de los más bellos poemas de cinco mujeres caribeñas: Dulce María Loynaz, Soledad Cruz, Carilda Oliver, Julia de Burgos y Etnairis Rivera. Muy a nuestro pesar, llegamos a tiempo de dar cuenta, en este número, de la irreparable pérdida de nuestro querido compañero cantautor Gabriel González, el 4 de abril de 2012, quien se ha ganado para siempre un lugar en nuestro corazón y en nuestra memoria. Queremos pensar, amiga lectora, amigo lector, que seguimos siendo capaces de hacerte disfrutar con la lectura de nuestras creaciones. Si lo logramos, esa será nuestra mejor recompensa. 3

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Amelia Bayón Gimeno Entrevista a Elena Espiña Cillán Elena es dulce. Toda ella es poesía y armonía: cuando habla, cuando sonríe, cuando se mueve. Bien podría ser el hada buena de cualquiera de sus cuentos. Hoy, una tarde soleada de marzo, en esta primavera adelantada de 2012, le hemos pedido que el relato del día sea su propia biografía. Vida y obra de una mujer con talento artístico plural, que ha ido poniendo a disposición de grupos ciudadanos culturales con los que se ha encontrado a lo largo de su trayectoria y de su buen hacer, beneficiándose de su exquisita colaboración. Amelia Bayón. Querida Elena, leyendo tu libro, el que tiene por título el nombre de una calle de Madrid, Calle Jesús del Valle nº 4, 5º. 28004 Madrid. España, sospechamos que elaboraste los cuentos que incluyes partiendo de tu propia experiencia. Elena Espiña Cillán. Efectivamente; nací en Madrid, en tiempos difíciles para la inmensa mayoría. Mi padre, capitán de Ingenieros, fue un hombre culto al que recuerdo leyendo o escribiendo en los ratos libres que le permitía su trabajo, y del que adquirí, de forma natural, idénticos hábitos. Vivir la injusticia de un padre preso, cuando pensar diferente era considerado delito, las consiguientes dificultades para la supervivencia, dejan huella, minimizada sin duda por el inmenso amor en que fuimos criados mis hermanos y yo. De ello hablan los cuentos, historias y personajes reales y creados. Mi madre fue un ser humano muy especial, transparente, que amaba la belleza, y que dedicó toda su vida a la familia, sin escatimar sacrificios. AB. Me dices que tu familia daba mucha importancia a la educación. Pese a las circunstancias adversas, ¿consideras que tuviste las oportunidades que deseabas? EE. Sin duda. La educación de calidad costaba un dinero importante y los padres tenían que renunciar a muchas cosas en beneficio de sus hijos. Éramos seis hermanos; los uniformes, los libros, que no servían de un año para otro, y un largo etcétera, obligaban a hacer otro reajuste a cada nuevo curso. Durante once años fui alumna del colegio del Sagrado Corazón de Caballero de Gracia. Después me hice profesora de Enseñanza General Básica por la Escuela Universitaria de Profesorado María Díaz Jiménez, de Madrid. En mi etapa brasileña obtuve el título de ‘Bacharel’ en Letras Portugués-Italiano por la Universidad Federal de Río de Janeiro (Facultad de Letras), y después la licenciatura en Letras Portugués-Español por la misma Universidad Federal. Siempre me sentí inclinada hacia las letras y los idiomas. Al casarme con Antonio da Silva Pereira, el estudiar la lengua de Camões fue una estupenda obligación. El hecho de vivir en Portugal, Angola y Brasil, una recompensa. AB. ¿En qué ámbitos profesionales te has desenvuelto EE. En la enseñanza, principalmente. Fui profesora de Lengua y Literatura Españolas, en el Departamento de Letras Neolatinas de la Facultad de Letras, en la Universidad Federal de Río de Janeiro, en el Sacré Coeur de Madrid, San Benito de Rascafría y en el British Council, también de Madrid. Como funcionaria de la Administración Civil del Estado, fui jefe de Servicio hasta la jubilación. AB. ¿Escribías y mantenías otras aficiones artísticas mientras desarrollabas tu vida profesional? EE. Sí, me fascina la literatura, disfruto con la pintura y amo la música. A todas ellas les dedico el tiempo que puedo, siempre menos de lo que quisiera. También es verdad que he buscado siempre los ambientes culturales allí donde he residido, para estar cerca de gente estimulante. Fue por esa razón que llegué en 1994 al Grupo Literario Encuentros, que era, en aquellos años, como una familia grande que compartía la gozosa aventura de leer y escribir. El de- seo más ferviente de Juan Bartolomé Pinar era que Encuentros llegase a ser un referente para todos los tricantinos, formando parte de su día a día. Movida por el mismo afán, participé en recitales y actividades para difundir literatura y poesía, promocionar la Feria del Libro, ser jurado de los concursos literarios anuales del colegio Julio Pinto, una experiencia conmovedora y sumamente gratificante. El haber sido presidenta del Grupo, durante un tiempo, supuso un enriquecimiento a nivel personal y un inmerecido premio. En la actualidad también soy miembro del Grupo Volaverunt, Asociación de Amigos del Arte de Villalba. AB. Has viajado bastante por todo el mundo, ¿qué impresiones tienes, qué te ha llamado más la atención, qué has admirado más? EE. Admiro profundamente la creatividad, la obra humana meritoria original y la acción de la naturaleza. Recuerdo con alegría el Carnaval de Río de Janeiro; sin duda, el mayor espectáculo del mundo. Una explosión de luz, color y música, la disciplina de las Escuelas de Samba, el gentío entusiasta y participativo. Brasil, de paisajes deslumbrantes, de apasionado sincretismo, de cuerpos dorados por el sol de Ipanema, de fe…; fue el país donde tuve la suerte de vivir. De mis viajes me he traído la admiración por las culturas y las filosofías orientales, el sentido del respeto. La utilización de la técnica en el Tren Bala de Japón y su indiscutible perfección después de tantos años funcionando; la Muralla China y su vocación de permanencia; el concierto de gigantes de las Cataratas de Iguazú; el pequeño paraíso de la isla de Mosul, en Angola. AB. Háblanos de tus autores preferidos. EE. Últimamente he utilizado escritos de Lorca, Pessoa y Drummond de Andrade, entre otros. Me siento bien en las dos culturas, leyendo en sus idiomas. AB. ¿Cómo te gustaría despedir esta entrevista? 4

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EE. Con palabras, parte de un trabajo que dediqué a Juan Bartolomé, cuando se nos fue de forma tan inesperada, como homenaje. “Le he visto con los ojos del alma, salir inconcreto, intangible, etéreo de su cuerpo dormido. Siguiendo su rastro por senderos de azul; le he sentido deslizarse por el ensueño, pararse y quedarse absorto en lo impalpable. Sentado a la orilla del río de la vida, envuelto en la paz absoluta de la esencia, recuesta su cabeza en la nostalgia y se queda ahí, sin sentir el paso del tiempo. Su cara tiene el resplandor del ocaso y sus manos transparentes acarician, inefables, el paso de las horas como obra de milagro…”. AB. Muchas gracias, Elena, ha sido una aventura maravillosa disfrutar de tu relato oral y de tu compañía, espero trasladar a nuestros lectores toda la buena energía que transmites. Ha sido un placer. Elena en su etapa de presidenta del Grupo dirigiéndose a la asamblea (2008/2009) PUBLICACIONES – Libro de cuentos: Calle Jesús del Valle nº 4, 5º dcha. 28004 Madrid. España. Edición bilingüe. Ed. Companhia Brasileira de Artes Gráficas. Río de Janeiro, Brasil. 1986. La portada es una pintura de la autora. – Libro de poemas: Poemas imposibles. Tres Cantos, 2003. Edición propia de la autora. El autor de la pintura de la portada es Antonio da Silva Pereira. – Participación en los Libros publicados por el Grupo Literario Encuentros desde 1994. – Colaboración en la Revista del Grupo Literario Encuentros. – Cuadernos de Letras de la Feria del Libro de Tres Cantos. – Más de 180 publicaciones, entre relatos cortos y poemas, en ‘Norte Noticias’. – Publicaciones en Revista Delta Press, Revista Alba de Colmenar Viejo. – Miembro del Jurado Calificador del Concurso Literario Infantil del colegio Julio Pinto, de Tres Cantos. – Colaboración en la página del Grupo Literario Encuentros en el periódico ‘Norte Noticias’. – Participación en la Antología Motu Propio. Colección Calíope. Edición 2000. – Participación en la Antología Mis Raíces. Colección Calíope. Edición 2001. 5

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El Transcantábrico Elena Espiña Cillán ¡Por favor, quiero que me escuches! (Impresión de un viaje por la Cornisa Cantábrica) En la Cornisa, gusanillo de luz azul y blanco, alborozado, libre, tímido, melancólico, encaramado, de trémulo corazón, ebrio de sensaciones, encuentros de albahaca y nardo, tiempo encantado, mágico peregrino… TRANSCANTÁBRICO Amaneceres en estación dormida, mundo nuevo de colores y ensalmo, asombro. Playas encendidas, volar del espíritu, mar de salterio, marítimos paseos de espuma, cadenciado palpitar de los pinos y el árbol, mítico pasto… TRANSCANTÁBRICO Vivir arrebatado de las cosas, pasmo en los Picos de Europa, lagos de miel e incienso, piedras de nostalgia transidas, iglesias, campanario sonámbulo, pasado, presente, cielo acristalado de luces y arrebato… TRANSCANTÁBRICO Y el ocaso de fuego, el inquieto volver a un andén de risas asfaltado, los ojos siguen sedientos de pureza perdida. El concierto de dulces voces, temblor en el viento nacarado. Nombres. Caminos. Noche. Despierto sueño… –-Te aseguro que me esfuerzo en oírte, que trato por todos los medios de acompañar tus palabras, pero este dolor que punzante me destroza, descompone mi voluntad y me obliga a sollozar por dentro en un deseo titánico de que no me oigas. Me digo, mientras tu voz, calma, se mantiene como música de fondo, ¿ vale la pena seguir siendo tan fácil no contar las pastillas?; coger un puñado y tragar, con mucha dificultad, seguro, pero sin parar…quizá después llegue la paz, el sueño definitivo, o tal vez , mi estómago ardiendo, mis tripas negándose a seguir pasivas, los calambres insufribles colapsando el movimiento y la falta de aire atenazando mi garganta, sean tortura irresistible… –-La energía está dentro de ti, sólo tienes que tirar de ella y decirte ¡quiero, quiero y puedo! Puedo, puedo, puedo... –-¡Sí quiero! Quiero que el pájaro preso dentro de mi cabeza pueda echarse a volar. TRANSCANTÁBRICO Nota: Primer tren turístico de Vía Estrecha funcionando desde 1983. Atraviesa el Norte de España. 6

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El Casar de la Boticaria Antonio Fernández de Tena (Retablo elegíaco que intenta rememorar lo que significó para nosotros, durante muchos años, esa maravillosa finca extremeña) I. TARDES DE OTOÑO Doradas tardes de otoño, tardes felices en el Casar. Doradas tardes de otoño que en mis recuerdos siempre estarán. V. LA NOCHE… El negro dios de la noche tiende su manto en la soledad. Los guiños de las estrellas visten el cielo de Navidad. II. PASEOS VESPERTINOS Las plácidas caminatas cuando en la tarde la luz se va. Suena el murmullo del río, huele el romero y el tomillar. VI. EN LA CANDELA La parda encina extremeña vela en la noche –noche invernal…– y al mismo tiempo crepita, roja y ardiente, desde el hogar. III. EL VIENTO Y LA JARA El viento, entre los jarales, salmodia un canto viejo, ancestral, mezclado con los silbidos que allá, a lo lejos, lanza un zagal. VII. LAS TERTULIAS Al lado de la candela, charlas, canciones, vivir, soñar… Al lado de la candela, dulces veladas de la amistad. IV. CREPÚSCULO La ladra de los mastines rompe la sombra crepuscular. De vuelta ya, las ovejas junto al aprisco se oyen balar. VIII. LA ALTA LUNA Hermosas noches de luna, noches felices en el Casar. Hermosas noches de luna que en mis recuerdos siempre estarán. Escrito a altas horas de la noche, en el Casar de la Boticaria, ya en las postrimerías de 1981 7

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Jalones A Gabriel González José Miguel González Alonso El día de mi segunda comunión rocé a Dios con la mano y me sentí un terrible profanador que a los seis años tocaba el cuerpo del autor del infierno. La noche de mi primer sueño húmedo viví con odaliscas complacientes la eternidad completa en un segundo, me convertí en un tigre airado rugiendo con la fuerza de un pétalo. La tarde en que Miguel estaba bruno subido al mástil más alto de un barco, grité de júbilo al descubrir el mar de las palabras Porque la pena tizna cuando estalla. Extraña carretera la que lleva desde la muerte a la muerte. Amelia Bayón (Fallecido el 4 de abril de 2012, entrañable compañero del GLE) De la mano de Miguel, con su voz, con su guitarra, llegó un buen día Gabriel, nuestra entrañable cigarra con su talante de miel. Qué buenos ratos pasados, con su voz, con su guitarra, con su sonrisa perpetua y con su mirada clara. Qué buen hombre fue Gabriel, amante de la justicia, con su voz, con su guitarra, con sus valores sociales a la humanidad cantaba. Tu cuerpo manda en mí, es como el capitán de mi velero, él dice no o sí, o me aniquila entero o hace brotar mi yo más verdadero… Hielo quedé al verte por primera vez tomándote una copa, pensé: no tengo suerte. Pero al mirar tu ropa se propagó un incendio por Europa. Nada le resultó ajeno, entrañado en las entrañas de esta sociedad burlada con amor y con ternura sus llagas nos enseñaba. Querido amigo Gabriel: esta tarde desolada en que las nubes son grises y la primavera parda, te hacemos sitio aquí en medio, entre todas las miradas, te damos un gran abrazo y decimos a la Parca que te quedas con nosotros que no te vas, que haces falta. (En la revista anterior publicamos por error tres poemas distintos de José Miguel González Alonso fundidos en uno solo. El equipo editorial de esta revista pide disculpas al autor y publica ahora los tres poemas, tal y como el autor solicitó). 12 abril 2012 8

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Natasha José Miguel González Alonso (Dedicado a todas las películas gravemente peligrosas que alimentaron mi imaginación adolescente) ¿Pero por qué ese culto fanático a Natalie Wood? Porque para un chico de catorce años, era la perfecta encarnación del Bien y del Mal. Por un lado, tenía carita de niña buena, pero, por otro lado, era una chica con el deseo a flor de piel, que se moría de ganas de hacerlo con Warren Beatty, hasta deslizarse a la locura por su rechazo, en Esplendor en la hierba. O que, embarazada después de unos amores de una sola noche, decidía que tenía que abortar, en Amores con un extraño. Todavía no he logrado entender cómo la censura dejó pasar esa película (aunque tuviera final feliz). Cuando trabajó con James Dean en Rebelde sin causa todo el mundo daba por supuesto que estaba enamorada de él. Pues no, en realidad con quien tenía una relación sentimental era con el director Nicholas Ray, un adolescente de 43 años. Ella tenía 16. ¿Es cierto que la chica no se llamaba así? Sí, es verdad. Su verdadero nombre era Natalia Nikolaevna Zakharenko. Los padres eran rusos, y antes de recalar en California, ya habían conocido con sus familias la experiencia de ser emigrantes. El padre había crecido en Canadá y la madre en China. ¿Por qué fue la madre tan influyente en su vida? La madre, antigua bailarina clásica, quería que Natasha hiciera realidad todos sus sueños rotos, sus sueños de ser una gran actriz. Desde muy pequeñita la llevaba al cine, le hacía que se disfrazase y que interpretara. A los seis años logra ya un papel importante en la película Mañana es vivir con el nombre de Natalie Wood. A partir de ahí logra un éxito fulgurante como estrella infantil, trabajando con actores tan importantes como Orson Welles (cuando trabajó con ella, que tenía siete años y hacía de pobre huerfanita, Orson dijo que era tan profesional para ser una niña, que le daba un poco de miedo). Trabajó, entre otros muchos, con Rex Harrison, James Stewart o Bette Davis, lo cual, naturalmente, supuso un aprendizaje muy importante. Su ambiciosa madre no paraba de firmar contratos. Ella enseñaba personalmente a su hija cómo debía representar sus escenas. En una ocasión en que la niña tenía que llorar desconsoladamente, le arrancó las alas a una mariposa para darle verismo al ensayo. ¿Por qué es tan importante Esplendor en la hierba? La película es considerada una de las mejores películas de la historia del cine. Y la interpretación de Natasha, la mejor de su carrera. Porque, aunque solo tenía 23 años, su experiencia era ya muy dilatada. La historia, situada en la segunda década del siglo XX, es muy emotiva. Deanie, la protagonista, hija de una familia humilde, se enfrenta a la represión sexual imperante con bastante más valor que su novio, Bud, hijo de buena familia. Cuando rompen, ella termina en una institución mental. Pero, al final, se recupera y cada uno intenta seguir su propio camino, aceptar que los sueños juveniles han pasado y afrontar la realidad tal y como es. ¿Y qué papel juegan los versos de W. Wordsworth en esta película? William Wordsworth fue un magnífico poeta romántico inglés de finales del siglo XVIII. Los versos que se citan en la película son espléndidos y resumen el sentido de la misma. Se mencionan en dos momentos decisivos de la película. Primero, cuando Bud acaba de romper con Deanie. Ésta está en clase, la profesora la ve distraída, le hace leer y ella se viene abajo. Luego, en la escena final, los recita una voz en off, después de que Deanie, restablecida, haya visitado a Bud, que está casado y lleva una sencilla vida de granjero. ¿Te importa decirme de una vez los versos? “Aunque nada pueda devolvernos la hora / del esplendor en la hierba, ni la gloria de la flor en su apogeo, / no debemos lamentarnos, sino hacernos fuertes con aquello que permanece.” ¿Qué significan? Pienso que son una reflexión sobre la realidad y el deseo. Cuando uno es joven está lleno de fuerza, ilusión e idealismo. Más tarde, lo mejor es apreciar lo que uno tiene todavía y no limitarse a lamentarse. ¿Te tira mucho Natalie, verdad? Natasha, si no te importa. Por cierto, ¿me dejas que traiga a colación una pequeña estrofa que le dediqué? “Quiero volverte a ver / Natalie Wood (tu nombre me sabe a bosque), / quiero, desesperadamente, regresar al esplendor en la hierba.” Tenemos que terminar. ¿Qué pasó con Natasha? La verdad es que tuvo un final muy triste. Murió ahogada a los 43 años, ella que tanto pánico le tenía al agua. Las circunstancias nunca se aclararon del todo. Pero parece que, estando en el yate familiar, fondeado en aguas cercanas a la isla de Santa Catalina, en Los Ángeles, con su marido, el actor Robert Wagner y algunos amigos, de noche y después de haber bebido todos más de la cuenta, Natasha cayó al agua, los demás no se dieron cuenta y, tras tratar infructuosamente de salvarse, se ahogó. El yate se llamaba Esplendor. 9

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Nicoletta Mis tres damiselas 1 Un lucero precioso nació en la noche de espera, una vida nueva movía sus manitas de filigrana, una linda flor brotaba en el árbol de mi vida, una caricia divina flotaba entre los encajes de su cuna. ella es, una damita… hermosa, ella es, un suspiro… que se me atraganta, ella es, Elena… mi dulce nieta. 2 Tú eres mi pequeña sirena, naciste cuando navegaba en el infinito azul de la mar inmensa. Tú eres una ninfa preciosa con manitas de copitos de un jazmín de marfil de un jardín con tonos de añil. 3 En medio de la noche larga vi tu carita de porcelana. Ya eres una rosa aterciopelada y llena de dulzura. Raquel, un ángel. En su cuna mimosa, otra flor abierta en el árbol de mi vida… Nuria, con tus grandes ojos, con tu sonrisa que ilumina; una luz de esperanza en el árbol de mi vida. Ana de Gadir Agonía (In memoriam. A mi tía Feli, que tanto luchó contra las sombras) Esta rabia que siento por la vida cuando alza la mano de repente y te aprieta con ira las entrañas. El dolor que me ahoga y me puede cuando miro tu cuerpo en el empeño de luchar contra sombras que te hieren. ¡Ojalá yo arrancara la negrura tan hambrienta de daño que te envuelve! ¡Ojalá renacieran tu sonrisa, tu energía sin fin de mujer fuerte! ¡Si el amor que te arrojo en esta espera avivara tus órganos inermes! Yo te llamo: despiértate, regresa. ¡No nació la tormenta que te lleve! 10

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A Carmen de Michelena La eternidad florece en tu mirada mujer enraizada con el llanto; cuencos de luz que recogieron tanto cuando mujer y luz eran la nada. Sobre los escorpiones de la ausencia tu palabra fue libertad y fuego, insumisión total, desasosiego, dinamita de amor con la docencia. Arrancaste respuestas secuestradas en el humo febril de la ignorancia, hambre de ser tejiste en la infancia recuperando vidas cercenadas. Carmen de Michelena, yo te canto con versos distraídos de Tu sombra; muy poco puede hacer el que te nombra por compensar a quien ha dado tanto. XL Ferreiro Corazón al pairo (A J. Gabriel G.) Un marinero azul sobre la mar rizada, la proa al viento Norte, mano firme al timón, la sal sobre la frente es aurora estrellada, la fuerza en su mirada y al pairo el corazón. Un marinero azul que busca barlovento haciendo la bordada con todo a su favor, y en el alma el suspiro indómito, irredento, que espera a sotavento por un tiempo mejor. 11

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Ajorca Juan y Elodia (A un amigo muy joven pero con mucha experiencia y muchos años,compañero de paseos por el bulevar, Juan Vega) ¡Adiós Juan!, ¡Adiós Elodia!. Y ahí van por el bulevar, cogidos del brazo. Para mí, los mejores amantes del mundo. Nunca vi una pareja igual, nunca oí a un amante hablar con tanto amor, con tanta ternura, con tanto entusiasmo, con tanta pasión de su pareja a los 80 años, después de 60 de convivencia; después de toda una vida nada fácil. ¡Qué energía derrocha el amante, qué poesía, qué delicadeza, qué amor! Y allí se van, despacito, agarraditos, deseando vivir mil años más. Me admiran y me emocionan; son mis amigos, son mis maestros en este difícil arte de vivir. A mi querido niño nieto no nacido Querido niño, ángel sin alas, boca sin sonrisa, ojos sin lágrimas. Sentimos no tenerte. Sentimos, que tus manitas tiernas no nos acaricien; que tus brazos gordezuelos no nos abracen; que tus llantitos mimosos no nos enfaden; que tus rabietas no nos irriten; que tus ojos bobalicones no nos miren. Sentimos que no estés aquí, con nosotros, para besarte, para cuidarte, para amarte. 12

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Juan Vega (Para el Grupo Literario Encuentros, hoy como felicitación por su magnífica entrega y diligencia en la elaboración de trabajos para las tertulias y otras participaciones y colaboraciones con alguna entidad cultural u otros medios. Gracias por vuestra ayuda en equipo y el esfuerzo que siempre hacéis por el bien de la cultura de los pueblos. Con este fuerte abrazo del viejo alumno de Encuentros) Hoy quiero felicitar al grupo, en estos momentos, en la revista de Encuentros por su entrega en trabajar. Que no se puede olvidar el enorme sacrificio, cosechando beneficio en esta larga andadura, difundiendo la cultura, el más preciado servicio. Gracias al Ayuntamiento, Encuentros está en su seno, que lo aprobaron en Pleno sin dudarlo ni un momento. Cultura, el entendimiento: tricantina, tricantino, únete a nuestro camino, cuatro jueves, mes a mes, Aula Juan Bartolomé, a esta tertulia te animo. No podemos decaer; hay que seguir, ¡adelante!, no perdamos ni un instante en este hermoso deber. Porque poder es querer, dice un refrán verdadero, compañera, compañero de tertulia cada jueves, colaboremos, que puedes; con tu presencia te quiero. Ya me conocéis: mayor, joven cuando hicimos cosas; hoy, con tertulias preciosas concurridas, con calor. Yo entregué todo mi amor; ya no quiero tanta brega, que el cuerpo dice: sosiega. Cuando en Encuentros habléis os pido le recordéis a aquel alumno, Juan Vega. Tres Cantos, febrero de 2012 Old is cool “La edad es genial” 13

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Cerca de Soto del Real, frente a la gasolinera Juanjo Valuán Anuncian ola de frío siberiano pero no dicen si siberiano del Este o del Oeste. Y es que esta gente “del tiempo” no afinan demasiado. Pero el calor lo pone un viejo amigo. Un hombre sumamente cabal. Y es que hace 48 horas sucedía esto: Charla sobre un centro comercial; el horror que a mí me provoca es contrapunteado por el placer que a él le supone. Y ¿cómo puede ser eso? A lo que él responde que es fácil, como que hay casas en las que alguien está enganchado con Tele 5 y otro con La 2; pero, sin embargo, hay quienes leen ávidamente el Marca y otros leen esquelas mortuorias: es la vida. ¿Que con La 2 se incrementa la cultura a la misma velocidad que desaparece con Tele 5? Pues quizá esté claro, pero no es mi problema. La cuestión es que a mi amigo Andrés le fascinan los centros comerciales, ¿pero por qué? ¿Por qué siempre buscamos un porqué? Llegaríamos en un santiamén al huevo-gallina o al BeatlesRolling o al Bach-Beethoven. No, relativa y absolutamente NO. A mi amigo le gusta el ambiente de los grandes centros comerciales porque, según él, es el único sitio en que a la gente se la ve feliz. Y yo, que los aborrezco, escucho sus palabras. Animado por su vehemencia, sigo escuchando. Dice que ver a una pareja discutiendo con el dependiente por el tamaño de las ruedas de su coche es algo envidiable. Pero verles eligiendo entre una fila de 40 metros lineales y 500 cuadrados, de leches varias, es enternecedor. ¿Y qué le puedo decir de un niño tirando de la mano de la madre, que se empeña en ver las últimas novedades en calcetines? ¿Acaso no representa el colmo familiar liarse a probar colchones? Y es que no hay parangón. Porque en el Bernabéu deberían de ganar todos y celebrar grandes gestas; pero todos: vencedores y vencedores. Estoy pensando si sacarme alguna tarjeta válida para cualquier centro comercial. Se lo preguntaré. Espero que sepa responder si con esa tarjeta, además de ver a gente feliz, sin problemas de desempleo, de drogas escarlatas, de fuertes constipados… yo también puedo ser un poco más feliz. ¿Difícil? Ya veremos. De momento tengo una idea mitad ridícula mitad incongruente: Voy a dejar de tener manía a los centros comerciales. Serán el santo y seña de la alegría, del descaro, del desenfreno, de la lujuria… Párate, Valuán, párate de una vez. Que eso no lo dijo. Recuerda que él solo habló de la felicidad; más exactamente, dijo que la felicidad radica en la compra ¿o era en la venta? Lo peor es que tendré que esperar al próximo martes para preguntarle, pero resistiré. Mientras tanto me conformaré con mirar el Teletienda. ¡Jo con el frío siberiano… llegó!: hay –3º (bajo cero, claro). Buenas noches, ordenador. 14

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Canción para clientes de Flores de Pitiminí Gabriel González Lo llaman el oficio más viejo. Siempre lo importante es definir el verbo, el predicado y el sujeto. Se debe “educar” al cliente, que aun mantiene este sucio jardín inhumano creyéndose inocente. Se traspasaban de padres a hijos. Primero con Flores de Pitiminí, hembras para hacer hombres siglo a siglo. Con el último amo de esta escoria, porque es quien paga el derecho al pernil, dará fin a esta lacra de la historia. Son objetos de joven apariencia en jarrones lacados, y elegir mercenarias del sexo a conveniencia. ¡Hay tantas Flores de Pitiminí! 8 marzo 1991-1996-2012 Se exige sumisión y carne fresca, discreción, alegría y carmín, y ante la adversidad mucha paciencia. Sus servicios son tan necesarios para ser un gran macho de postín, que se agrupan en barrios y en palacios. Algunas consiguieron la realeza. Al resto les faltó el lujo de allí y en sucias calles hicieron carrera. Se valora belleza y experiencia, permanentes así deben seguir, pues se tiran del tiesto cuando secan. Con nombre falso y piel depilada, y su cajero vigilante y chulín controlando la oferta y la demanda. Mientras sus madres, padres y hermanas, sus labios muerden para no escupir el sentimiento que les desgarra. Eso no es un trabajo, que es violencia, miseria esclavizada y caciquil y el patriarcado sus ojos cierra. Las religiones todas se crean a semejanza del poder viril y a la mujer inferior consideran. Ningún dios, ni gurú, ni profeta prohibió este negocio tan vil, que a la mitad de los seres desprecia. Da gran vergüenza que en estos tiempos se mantengan indignos pedigrís: comprar y vender sexo ahora es moderno. Es un comercio que pocos condenan. Hasta intentan cambiar su prostituir por gozo libre con regalo en prenda. 15

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