Revista "El Ojo del Condor" #7

 

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Revista del Instituto Geográfico Nacional de la República Argentina

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La revista “El Ojo del Cóndor” es una publicación del Instituto Geográfico Nacional. Número 7 ISSN: 1853-9505 El valle del río Negro Organización territorial / Paleogeografía y paleontología / Fruticultura / Migraciones estacionales / Crecimiento demográfico y expansión urbana / Problemática ambiental / Cartografía histórica / Toponimia / Manejo del agua de riego. Incluye Imagen satelital. La IDE de Río Negro La Infraestructura de Datos Espaciales de Río Negro en la planificación y gestión provincial. Vuelos fotogramétricos y actividades del IGN en Río Negro Además: Cambio en el paradigma de producción del IGN / Geoportal / El IGN en la gestión del riesgo de desastres / Atlas Neuquén 100K / Proyecto de mapas provinciales / Normativa para la georreferenciación / Observatorio Geodésico Argentino Alemán / Jornadas de Capacitación en SIG e IDE.

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Foto: © Marco Guoli Foto de Tapa: El río Negro cerca de General Roca, captura tomada desde el aire. Autor: Roberto Ramos MDE Modelo digital de elevaciones (MDE) a partir del mosaico de ortofotos. Fuente: IGN Mosaico de ortofotos. Fuente: IGN

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Editorial del Presidente del Instituto Geográfico Nacional Agrimensor Sergio Rubén Cimbaro Presidente del Instituto Geográfico Nacional Estimados lectores, fieles a nuestro deseo de hacerles llegar el relato de una zona particular de nuestro país, en este número nos enfocamos en una región vinculada con el valle del río Negro, que forma parte de un espacio territorial que integra el desarrollo ambiental, turístico, político y cultural de dos provincias de nuestra Patagonia: Río Negro y Neuquén. Este río es uno de los más importantes de la Argentina por el volumen de agua que transporta, que favorece el riego y a su vez da vida al valle que lo circunda. Este valle es tan significativo que genera tres espacios territoriales bien diferenciados: el Alto, el Medio y el Inferior, nombrados en relación con la cota del río Negro. Como en los números anteriores, quiero agradecer expresamente la participación de los profesionales e investigadores locales como también de los organismos públicos que han colaborado en este número de la revista. La participación de investigadores y profesionales tanto de la Universidad Nacional del Comahue como de la Universidad Nacional de Río Negro y del INTA le dio el enfoque local que distingue a nuestra publicación. Cabe una mención especial a los responsables de las oficinas del IGN en la región: la Oficina de Río Negro y la Oficina de Neuquén, que cumplieron con su tarea de ser vínculo con los actores locales. En función del camino que iniciamos en el número anterior, quiero agradecer el esfuerzo que realizan los técnicos y profesionales del IGN para exponer en cada publicación los resultados de sus trabajos e investigaciones, mostrando los nuevos desarrollos vinculados con las temáticas propias del organismo. Nos internamos en el Valle del río Negro para describir su evolución histórica desde el punto de vista geológico, analizando su producción predominantemente frutihortícola en el valle superior y medio, como cerealera y ganadera en el valle inferior, describiendo el desarrollo de su crecimiento poblacional a lo largo del tiempo, su evolución cartográfica, su problemática ambiental, es decir para realizar una verdadera radiografía para ilustrarnos de manera integral esta parte de nuestro territorio. El IGN, cumpliendo con su misión de producir información geoespacial actualizada del territorio, ha realizado vuelos fotogramétricos en la región, que sirven de insumo para una diversidad de actividades, desde la actualización de los catastros hasta trabajos de investigación y planificación, ya que contribuyen al mejor conocimiento del territorio. Esta información el organismo la pone a disposición del público general a través del Geoportal. Esta nueva herramienta que presentamos en este número es sin dudas una de las novedades más destacadas en materia de publicación de información geoespacial que desarrolló el instituto en este último tiempo. A través del Geoportal se publica toda la información actualizada que produce el IGN, es decir las redes geodésicas, las fotografías aéreas, un set de imágenes georreferenciadas de alta resolución, la cartografía a diferentes escalas y todas las novedades que genera el organismo para ser visualizadas como un geoservicio. En su función de Coordinador Ejecutivo de la Infraestructura de Datos Espaciales de la República Argentina (IDERA), el IGN celebra y apoya las iniciativas provinciales de desarrollo de las IDE. En este sentido, se presenta en este número la IDE de Río Negro, que ha venido trabajando fuertemente en su consolidación, realizando cursos de capacitación, integrando nuevos actores que generan sus propios nodos y llevando a cabo diferentes proyectos de interés para la provincia. Una vez más, los invitamos a recorrer las páginas de nuestra querida revista y, como siempre, esperamos que la disfruten tanto como nosotros en hacerla 1 El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional

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Sumario 1 Editorial 4 24 Crecimiento demográfico y expansión urbana en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén Germán Gabriel Pérez El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional La Patagonia norte y la organización territorial del valle del río Negro Miriam Beatriz Ambrosio y Mariana Inés Suarez 28 Expansión urbana y problemática ambiental en el Alto Valle del río Negro Celia V. Torrens y Elsie Marcela Jurio Dossier: El valle del río Negro 10 31Incluye lámina central con imagen satelital del área de estudio. Dos orillas, dos mundos: paleontología del Alto Valle del río Negro Usos y transformaciones del territorio en el ejido norte de Cipolletti Fernando Archuby, Leonardo Salgado, Soledad Brezina y Ana Parras mediante Sistema de Información Geográfica Vanesa Cappelletti 38 La actualidad de los nombres geográficos: entre la tecnología y el valor patrimonial 16 Continuidades y rupturas socioespaciales en la fruticultura del Adriana Vescovo 40 Manejo de la distribución del agua de riego con norte de la Patagonia. Sistemas de Información Una mirada integral Geográfica Norma Graciela Steimbreger y Lorena Angélica Higuera Ayelén Montenegro, Antonio Requena y Juan Galeazzi 20 34 Cartografía histórica del valle del río Negro. Breve relato de la formación territorial Anahí Membribe Migraciones estacionales en la producción de peras y manzanas. Historia de una vulnerabilidad renovada Norma Graciela Steimbreger Artículo libre 42 La IDE Río Negro en la planificación y gestión provincial Claudia Oliveira Mattos 2

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institucionales 44 Vuelos fotogramétricos del IGN en la Provincia de Río Negro Mario Grandoso y Mario Kohen 46 Resultados obtenidos en la línea de producción fotogramétrica María Isabel Sassone, Laura Pietrangelo y Mario Kohen 49 Cambio de paradigma en la producción del IGN Horacio Castellaro 52 Geoportal del IGN Horacio Castellaro 54 Desarrollo de la red RAMSAC en la provincia de Río Negro Diego Piñón Requisitos para instalar una estación GPS/GNSS permanente Agustín Raffo 57 Proyecto Anticipando La Crecida. Un enfoque interdisciplinario para la gestión de riesgo de desastres Ignacio Agustín Gatti 58 Proyecto Atlas Neuquén 100K Mariana Gasparotto 59 Proyecto Mapas Provinciales Claudia Graciela Tamayo 60 Normativa para la GEORREFERENCIACIÓN de parcelas rurales en la República Argentina Sergio Cimbaro 62 El Observatorio Geodésico Argentino Alemán y el Centro de Investigaciones Geodésicas Aplicadas del IGN Eduardo Lauría y Sergio Cimbaro 63 Jornadas de Capacitación en SIG e IDE Ricardo Mansilla 64 CuriosaMente Las opiniones expresadas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de los autores, y pueden no coincidir con las del Instituto Geográfico Nacional. Prohibida la reproducción total o parcial de contenidos e imágenes sin la autorización expresa de los autores. La revista “El Ojo del Cóndor” es una publicación periódica del Instituto Geográfico Nacional Presidente: Ing. Mauricio Macri Ministro de Defensa: Ing. Julio César Martínez Secretario de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa: Arq. Héctor Lostri Presidente del Instituto Geográfico Nacional Agrim. Sergio Rubén Cimbaro CONSEJO EDITORIAL Coordinadora Mg. María Dolores Puente Editores Prof. Analía Almirón Silvia Heuman Ing. Laura Pietrangelo Prof. Adriana Vescovo Director de Arte Jorge Alba Posse Asistente Nicolás Moser Correctora de estilo Milagros Schroder Editor responsable: Instituto Geográfico Nacional Esta revista se imprimió en los talleres gráficos del Instituto Geográfico Nacional. Avenida Cabildo 381 (C1426AAD) Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. Número 07 - Septiembre de 2016 ISSN: 1853-9505 Queda hecho el depósito que marca la Ley Nº 11.723 E-mail: elojodelcondor@ign.gob.ar El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional 3

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Dossier: El valle del río Negro La Patagonia norte y la organización Miriam Beatriz Ambrosio* Mariana Inés Suarez** El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional FIGURA 1: Nacimiento del río Negro: confluencia del río Neuquén y río Limay. Fuente: Diego Flores Al sur de Argentina, la Patagonia se extiende desde los Andes hasta las escarpadas playas atlánticas. Su paisaje, signado por la prevaleciente aridez, se ha ido conformando desde las ideas de frontera, de espacio a ocupar o de frente pionero, en un contexto de histórica centralización de la población y actividades en la región pampeana. Así también, su historia moderna se inicia con el objeto de favorecer intereses económicos y políticos representativos de la misma región (NAVARRO FLORIA, 2011); un vastísimo territorio que se integra al Estado nacional al finalizar el siglo XIX. En el presente artículo, se hace referencia a un espacio geográfico que se presenta como uno de los principales aglomerados urbanos de la Patagonia y el de mayor concentración poblacional de dicha región: el valle del río Negro. En este se conjugan sistemas productivos tradicionales y actuales que cargan de desigual contenido técnico al territorio, creando funciones que permiten identificarlo como un espacio geográfico con gran crecimiento poblacional en los últimos treinta años, con un aumento de las redes comunicacionales y densificación de flujos tangibles e intangibles. * Licenciada en Geografía. Especialista en Innovación, Desarrollo Territorial y Competitividad por la Universidad Politécnica de Valencia. Docente e investigadora del Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue. miriamambrosio@gmail.com ** Profesora y Licenciada en Geografía. Docente e investigadora del Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue. marianasuarez26@gmail.com En este marco, la Nordpatagonia, y particularmente el valle del río Negro, se valoriza desde lo económico-productivo como área proveedora de recursos naturales, pero también desde lo geopolítico, por su estratégica ubicación continental y por la presencia de elementos geográficos de vital importancia en la organización de un territorio como es la red hidrográfica que la circunda. Es oportuno resaltar que “el río Negro es el curso alóctono más importante del país y su cuenca ocupa después de la del Plata, el lugar más destacado en la hidrografía argentina por el volumen de agua que transporta, lo que favorece el riego en casi toda su extensión, sin mayores dificultades en cuanto a la cantidad de agua que se utiliza con ese destino” (FABREGAT, 2010:92), abarcando su cuenca una superficie aproximada de 125.000 km2 4 La Patagonia norte y la organización territorial del valle del río Negro

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territorial del valle del río Negro (FIGURA 1). Desde su nacimiento, en la confluencia de los ríos Limay y Neuquén, el río Negro, con una dirección oeste sureste, atraviesa la provincia rionegrina, con una extensión aproximada de 637 km, hasta su desembocadura en el mar Argentino. En su recorrido, se observan cambios en el paisaje no solamente desde las características biofísicas, donde las llanuras y mesetas son las geoformas dominantes, sino desde el uso de la tierra donde se alterna una actividad predominantemente frutihortícola en el valle superior y medio y cerealera con ganadería bovina y ovina hacia el valle inferior; presentando un parcelamiento continuo en toda su extensión, alternando con vegetación ribereña, fundamentalmente de sauce criollo (Salix humboldtiana). Las características climáticas corresponden a la de un clima seco y frío, con precipitaciones que oscilan, de oeste a este, entre los 200 mm y 400 mm anuales. Los vientos predominantes, del cuadrante oeste sudoeste, con una frecuencia e intensidad marcada durante los meses de septiembre a diciembre, alcanzan ráfagas de 80 km/h, rasgos que han llevado a desarrollar cortinas rompevientos como una técnica de protección para los cultivos, siendo el álamo criollo (Populus nigra) la especie más utilizada. de ancho en proximidades de la localidad de Choele Choel. En cuanto al ancho del río, varía entre 200 m en el sector denominado Primera Angostura (tramo inferior), alcanzando su máximo valor de 400 m en proximidades de la ciudad de General Roca (tramo superior). La pendiente del río es de 0,574 m/ km. en la naciente, disminuyendo hacia el este, hasta llegar a 0,023 m/km entre Viedma (capital provincial) y la desembocadura en el mar Argentino. En cuanto a los caudales medios, el río Negro llega a los 930 m3/seg., drenando un área aproximadamente de 140.000 km2 (AIC, 2016), erogando el río Neuquén 280 m3/seg y el río Limay 650 m3/seg. La mayor transformación antrópica se registra en tres grandes tramos de la cuenca: el Alto Valle, que incluye los valles inferiores de los ríos Neuquén y Limay, su confluencia y el curso superior del río Negro, denominado comúnmente como “Alto Valle del río Negro”; el Valle Medio y el Valle Inferior (FIGURA 2). Por la conformación geofísica y el proceso de ocupación y desarrollo, configuran un territorio con identidades diferenciadas. El sector del Valle Medio, comprendido aproximadamente entre los 38°50’ y 39°55’ latitud sur y 65°15’ a 66°35’ longitud oeste, abarca las localidades de Chelforó, Chimpay, Belisle, Darwin y Choele Choel, con una extensión aproximada de 60.000 has; la isla de Choele Choel, formada por la bifurcación del río, con una longitud de 40 km y una superficie de 35.000 has, donde se localizan las localidades de Luis Beltrán, Lamarque y Pomona; el área oriental del Valle Medio, que comprende Colonia Josefa y los parajes próximos a ella. Es oportuno remarcar: “antes de llegar a la localidad de Choele Choel, el río se bifurca en brazo norte (principal) y brazo sur (parcialmente obstruido). Esto da lugar a la formación de la isla grande de Choele Choel que se extiende hasta donde el río vuelve a formar un solo cauce, aguas abajo de la localidad de Pomona” (GOICOECHEA, 1994:17). En relación a las características hidrológicas del río Negro y considerando el informe realizado por la Subsecretaría de Recursos Hídricos Nacional, el valle tiene un ancho que oscila entre 5 km al inicio del sector medio, frente a la localidad de Chelforó, llegando a los 25 km FIGURA 2: Valle del río Negro. Fuente: Pérez, Germán. Dep. de Geografía. UNCo. 2016. Ambrosio, Suarez, El Ojo del Cóndor Nº 7 (4-9), IGN, 2016 5 El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional

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Dossier En función del material que transporta el río (rodados, arenas, limos) y de la pendiente, entre otras características, el diseño del cauce es de tipo meandroso, presentando algunos sectores anastomosados, con corrientes que se subdividen, distinguiéndose un cauce principal y otros menores que se bifurcan conformando islas. Estas características del diseño permiten inferir que el cauce del río fue variando a través del tiempo y dio lugar a la formación de distintos niveles de terrazas. En relación a los procesos productivos dominantes, se observa que, a partir de la última década del siglo XX, se inicia una gran transformación en la configuración territorial del Valle Medio, dado que empresas frutícolas del Alto Valle y otras externas a la región adquieren grandes extensiones de tierras para desarrollar un nuevo concepto de fruticultura basado en la aplicación de alta tecnología, con variedades de crecimiento rápido, para acceder a otra escala productiva cuyo proceso de comercialización apunta a la exportación, con sistemas de conservación de alta tecnología. Nuevas variedades de peras, uvas y manzanas, acompañadas de importantes plantaciones de cebollas y papas, permiten a grandes empresas integrarse a los cambios de consumo que se dictan en el mundo. Ello es acompañado de una movilidad de población que migra hacia el Valle Medio atraída por la oferta laboral en la temporada estival. Al mismo tiempo, esta nueva organización productiva no favorece a los pequeños productores, con sistemas de cultivos tradicionales que, ante la imposibilidad de competir con las grandes empresas, abandonan sus chacras. No obstante, actualmente el Valle Medio “se está caracterizando por tener sistemas productivos diversificados. Por esta razón, en una misma chacra conviven explotaciones de bovinos, porcinos, ovinos, aves, nogales, fruticultura, horticultura, forestación y producción de heno de alfalfa y maíz” (PEÑA, 2013: 13). Continuando con la caracterización de las diferentes unidades territoriales del área de estudio, el Valle Inferior del río Negro presenta como principales centros urbanos la ciudad de General Conesa1, Guardia Mitre, San Javier y Viedma, esta última, capital de la provincia de Río Negro, se asienta sobre la margen derecha del río, conformando con la ciudad de Carmen de Patagones ubicada sobre la margen izquierda del río (Partido de Patagones- prov. de Buenos Aires), la conurbación denominada Comarca Viedma-Patagones, unidas por dos puentes carreteros. Desde las geoformas naturales y de acuerdo a lo expresado por Fabregat (2010), el paisaje del valle propiamente dicho, es un área con un ancho variable que va desde los 200 metros en la Primera Angostura hasta 15 kilómetros en la desembocadura. En esta planicie se encuentra la ciudad de Viedma, asentada a 12 msnm. Al igual que el Valle Medio, este sector también presenta un diseño meandroso, con cauces abandonados o secos, con presencia de algunas islas como la denominada General Wintter. “Hacia el este, el valle presenta una llanura suavemente ondulada y comprende una zona baja y muy plana, conocida como Bajo el Juncal o Laguna del Juncal” (FABREGAT, 2010: 102). En el tramo final del río, es interesante considerar la influencia de las mareas cuya acción llega aproximadamente a 35 km de la desembo- cadura, donde aparecen barras de bancos de arena que dificultan la navegación. A partir de finales del siglo XVIII, comienzan a surgir las funciones que organizan el territorio del Valle Inferior rionegrino. La instalación de una línea de fortines y el telégrafo constituyen los objetos técnicos que permiten la gestación de un incipiente parcelario rural y la posterior consolidación de los lugares. Primero, la explotación de las salinas localizadas en el actual partido de Carmen de Patagones y, luego, la ganadería extensiva y la agricultura van construyendo este espacio geográfico, donde la incorporación de nuevos objetos técnicos estrechamente relacionados con la consolidación de los sistemas productivos demandan funciones administrativas y definiciones jurisdiccionales. Primeramente, al finalizar el siglo XIX se crea la gobernación de la Patagonia, posteriormente Gobernación de Río Negro, convirtiéndose la actual ciudad de Viedma en el centro político-administrativo, mientras que Carmen de Patagones constituye el centro comercial y portuario, dinamizador de toda la región Nordpatagónica. Este ritmo de crecimiento se opaca con la construcción de la línea férrea entre Buenos Aires-Bahía Blanca y el Alto Valle del río Negro, al que se suma la construcción y puesta en funcionamiento del Puerto de San Antonio Oeste, 180 km al sur de Carmen de Patagones. La conectividad entre Buenos Aires y el Valle Inferior recién se consolida a mediados de la década 1 Algunos autores excluyen el sector del valle de Conesa considerando el inicio del tramo Inferior del río Negro a partir del paraje La Angostura, próximo a la localidad de Villa Mitre, abarcando una extensión de 180 km hasta su desembocadura en el mar Argentino. El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional 6 La Patagonia norte y la organización territorial del valle del río Negro

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del 30, con la construcción de un puente ferrocarretero entre Carmen de Patagones y Viedma. Con la provincialización de los territorios de la Nordpatagonia, en la década del 50 y más tarde con la creación del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (IDEVI), se inician las obras para poner bajo riego aproximadamente 50.000 has.; “la transformación fue total ya que se pasó de una zona de producción ganadera extensiva a un espacio de agricultura intensiva bajo riego” (FABREGAT, 2010: 87). No obstante, en la actualidad el crecimiento poblacional de este espacio geográfico no es significativo, llegando a 52.789 habitantes (censo nacional año 2010) la ciudad capital y elevándose a 75.322 habitantes al considerar la “Comarca Viedma-Patagones” (FIGURA 3), unidas desde el año 1981, por un segundo puente carretero. FIGURA 3: Comarca Viedma-Carmen de Patagones. Valle Inferior del río Negro. Foto: www//viedma 24 horas.com.ar El área correspondiente al Alto Valle del río Negro merece un análisis particularizado que permita comprender el proceso de construcción de un espacio geográfico donde la articulación de un conjunto de ciudades da lugar a un proceso de metropolización que se ha acelerado en los últimos treinta años. FIGURA 4: Puentes carretero y ferroviario sobre el río Neuquén. Foto: Gonzalez, J y Gaudio, S. Tomando como punto de partida finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con la construcción del ferrocarril y con un sistema de riego integral, su concreción permitió articular y desarrollar una extensa superficie a lo largo de los principales valles fluviales (valle inferior del Limay y Neuquén y superior del Negro), expresando la espacialización de un sistema técnico, fundamental para la reproducción material de la sociedad del Alto Valle rionegrino (FIGURA 4). Es interesante aclarar que el siste- FIGURA 5: Dique Ballester y canales de riego. El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional Ambrosio, Suarez, El Ojo del Cóndor Nº 7 (4-9), IGN, 2016 7

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Dossier ma de riego implicó la construcción, sobre el río Neuquén, del dique Contralmirante Cordero, actual dique Ballester (FIGURA 5) y el canal derivador de exceso de creciente hacia la cuenca Vidal (1910-1916). Luego se continuó con el canal principal de riego de más de 130 km, que unió el valle inferior del río Neuquén con el valle superior del río Negro hasta la localidad de Chichinales (1911-1928). La complejidad de sus obras, considerada por la crítica de diarios nacionales de la época, como injustificada su inversión para una región totalmente despoblada (MARTÍNEZ DE GORLA, 1994), conformó desde su proyecto original un verdadero sistema de ingeniería, lo que permitió el desarrollo productivo de una amplia zona de la nordapatagonia. A partir de la década de 1960, la consolidación de los sistemas productivos tradicionales y la apertura al desarrollo del sector energético son acompañadas por un aumento considerable de población. La construcción del complejo hidroeléctrico Chocón-Cerros Colorados, cuyo objetivo es la regulación de los caudales de los ríos Neuquén y Limay, como así también desarrollar el potencial hidroenergético, se continúa en la década de 70 con la construcción del dique compensador Arroyito. Mientras que en las décadas del 80 y 90 se culmina con el complejo hidroeléctrico Alicurá, Piedra del Águila y Pichi Picún Leufú, sobre el río Limay. El conjunto ha permitido sistematizar y poner en producción 150.000 has. Es posible remarcar que, si a ello se suma la actividad hidrocarburífera, el área de la Nordpatagonia es considerada la mayor generadora de energía de todo el país. En los últimos veinte años, nuevos circuitos productivos caracterizan el área metropolitana del Alto Valle del Río Negro, relacionados con la producción de fruta fina y de vinos, aumentando la superficie destinada a dicha producción. Ello está asociado a los cambios que se han producido en la industria vitivinícola a nivel mundial, orientada a la producción de vinos de alta calidad (FIGURA 6). Por un lado, el área del sector inferior del río Neuquén, entre la localidad de Añelo y San Patricio del Chañar, representa aproximadamente 1.600 hectáreas implantadas con varietales de alta demanda y 700 hectáreas sistematizadas para incorporarse al sistema productivo. Por otro lado, la producción de frutas finas (frambuesas, moras y frutillas) ha comenzado a formar parte del circuito productivo frutícola, con explotaciones en el área de Senillosa, Plottier (sobre el río Limay) y Vista Alegre (sobre el río Neuquén), realizándose en el lugar, la clasificación, empaque en frío y congelado; en términos de volumen, el Alto Valle representa el 40% de lo que se produce en el país. La tendencia a la metropolización lleva a un alto contenido de for- El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional FIGURA 6: San Patricio del Chañar: plantación de viñedos en nuevas áreas de cultivo. Foto: Miriam Ambrosio. 8 La Patagonia norte y la organización territorial del valle del río Negro

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mas artificiales sobre el territorio en estudio, donde la demanda de aquellas formas de consumo, como las relacionadas con la salud, educación, finanzas e información, se hace sentir en el aumento de los flujos de circulación interurbanos. Las formas contenido y las funciones de las ciudades también cambian por las exigencias de esta realidad. De acuerdo a los datos del último censo nacional de población, hogares y viviendas (año 2010), se considera la distribución de la po- blación en relación a los tres sectores en que se organiza el territorio del Valle del río Negro, observando que el 86% se asienta en el Alto Valle (FIGURA 7). Si se tiene en cuenta la población que se localiza solamente en este sector, donde se reconocen 27 localidades, se infiere que más del 90% se concentra en ocho ciudades, siendo la ciudad de Neuquén y capital de la provincia homónima, la que representa el 39,5% de la población total del área metropolitana. Es en dichas ciudades donde se cruzan las lógicas de las verticalidades y horizontalidades y es en ese marco que se debe avanzar hacia la identificación local de las nuevas solidaridades organizacionales para comprender la relación lugar-mundo en el proceso de globalización y la dinámica del proceso de metropolización como la respuesta a los ritmos de organización, teniendo en cuenta que obedecen a las exigencias de una racionalidad no solamente global, sino nacional y local El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional FIGURA 7: Distribución de la población en el valle del río Negro y en el Alto Valle. Fuente: elaboración propia con datos del Indec año 2016. Bibliografía: AIC (Autoridad Interjurisdiccional de las cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro). (2016). La cuenca. Fecha de consulta: 2-06-2016. Recuperado en: www. aic.gov.ar/ FABREGAT, E. H. (2010). La construcción de las representaciones mentales en los alumnos de nivel medio que habitan el valle inferior del río Negro. Departamento de Geografía y Turismo. Universidad Nacional del Sur. Tesis doctoral. Bahía Blanca. Fecha de consulta: 20-04-2016. Recuperado en: http://repositoriodigital.uns.edu.ar/handle/123456789/2115 GOICOECHEA, A. M. (1994). Atlas Geográfico de la Región de Valle Medio. Provincia de Río Negro. Dirección de Formación, Capacitación, Perfeccionamiento y Actualización docente (DIFOCAPEA) y Centro de Especialización en Asuntos Económicos Regionales (CEAER). Consejo Provincial de Educación. Provincia de Río Negro. Fecha de consulta: 24-05-2016. Recuperado en: http://ceaer.edu.ar/ images/Atlas%20Valle%20Medio.pdf INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA Y CENSOS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA (INDEC). (2015). Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010. Argentina. Fecha de consulta: 3-03-2016. Recuperado en: http://www.indec. mecon.ar/. MARTINEZ DE GORLA, D.N. (1994). La colonización del Riego en las zonas tributarias de los ríos: Negro, Neuquén, Limay y Colorado. Buenos Aires: Corregidor Editora. NAVARRO FLORIA, P. (2011). Las viejas fronteras revisitadas: problematizando la formación territorial de los bordes de los Estados-nación latinoamericanos a través del caso de la Norpatagonia Argentina. Revista Antíteses, 4 (8), 427-454. PEÑA, P.P. (2013). Cambios y continuidades en el territorio del Valle Medio. Ponencia presentada en las I Jornadas Norpatagónicas de Experiencias Educativas en Ciencias Sociales para la Escuela Secundaria. II Jornadas Provinciales de Geografía, Ciencias Sociales y Educación (Neuquén). Instituto de Formación Docente Continua de Luis Beltrán. Luis Beltrán. Río Negro. Fecha de consulta: 2- 06- 2016. Recuperado en: http://www.aacademica.org/i.jornadas.norpatagonicas/5 SUBSECRETARIA DE RECURSOS HIDRICOS. Descripción de cuencas hídricas superficiales. Fecha de consulta: 26-04-2016. Recuperado en: http://www.hidricosargentina.gov.ar/documentos/referencias_i8/64.pdf Ambrosio, Suarez, El Ojo del Cóndor Nº 7 (4-9), IGN, 2016 9

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Dossier: El valle del río Negro Dos orillas, dos mundos: paleontología del Alto Valle del río Negro Fernando Archuby* Leonardo Salgado** Soledad Brezina*** Ana Parras**** Brian Franczak El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional introducción El río Negro nace de la unión de los ríos Limay y Neuquén, en la región conocida como Confluencia, que hospeda a las ciudades de Neuquén y Cipolletti, y desemboca en el océano Atlántico en las inmediaciones del Balneario El Cóndor, a 30 km de Viedma, la Capital provincial (FIGURA 1). A lo largo de su recorrido llama la atención la riqueza de plantaciones frutales en toda la extensión, facilitada por la construcción del Canal Grande, un curso de agua artificial que transporta aguas del río Neuquén, desde la localidad de Barda del Medio, que son utilizadas para el riego por inundación. Esta mega obra hidráulica extiende el valle fértil del río varios kilómetros hacia el norte y da sustento económico a la región (NAVARRO FLORIA y NICOLETTI, 2001). Aún con anterioridad a la construcción del Canal Grande, las descripciones geológicas y los hallazgos paleontológicos daban cuenta del valor de la región Los autores trabajan en el Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología de la Universidad Nacional de Río Negro y CONICET, a excepción de Ana Parras, que trabaja en Instituto de Ciencias de La Tierra y Ambientales de La Pampa (INCITAP, CONICET-UNLPam). * Investigador Adjunto del CONICET. Profesor Adjunto de la UNRN. farchuby@unrn.edu.ar ** Investigador Principal del CONICET. Profesor Adjunto de la UNRN. lsalgado@unrn.edu.ar *** Becaria Postdoctoral CONICET. Profesora Adjunta de la UNRN. sbrezina@gmail.com **** Investigadora Independiente del CONICET. Profesora de la UNLPam. aparras@exactas.unlpam.edu.ar FIGURA 1: Posición del río Negro y recorrido, desde su nacimiento hasta su desembocadura. para la comprensión de los patrones y procesos de la vida en el pasado geológico. Dicha información proveniente de las ciencias de la Tierra es crucial para interpretar la paleogeografía del pasado del planeta: ¿hasta dónde llegaban los océanos Pacífico y Atlántico?, ¿se había emplazado la cordillera de los Andes?, ¿había volcanes?, ¿cómo era el clima?, ¿cómo eran la vegetación y la fauna? Historia Geológica: Geografía cambiante La configuración geográfica del valle del Río Negro (y de todo el planeta) ha sufrido modificaciones a lo largo de su historia. En una escala de tiempo histórica, el cauce del río ha experimentado desvíos que responden a fenómenos de origen sedimentario. Por ejemplo, en el año 1899 una crecida arrasó con el primer asentamiento de lo que hoy es General Roca, que se mudó a terrenos más altos como consecuencia de este fenómeno (WIKIPEDIA, 2015). Sin embargo, si se considera una escala de tiempo geológico que contemple desde miles hasta cientos o miles de millones de años, los cambios en la geografía del Valle del río Negro fueron sensiblemente más profundos. Los ambientes del pasado quedan registrados en las rocas. El estudio del registro geológico permite reconstruir dichos ambientes en los que se depositaron los sedimentos que conforman esas rocas. Si se añade la datación de esos materiales geológicos se 10 Dos orillas, dos mundos: Paleontología del Alto Valle del río Negro

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pueden reconstruir las configuraciones geográficas en diferentes momentos de la historia de la Tierra (ver por ejemplo, BENEDETTO, 2010; CAMACHO y LONGOBUCCO, 2007). Así es que en las inmediaciones del Río Negro las rocas evidencian la presencia de ambientes continentales, que luego fueron inundados por una transgresión proveniente del océano Pacífico durante el Cretácico inferior (FIGURA 2A), cuando la cordillera de los andes era apenas una cadena de volcanes que no interrumpía la llegada del mar desde el oeste. Con posterioridad, y como consecuencia de la subducción de la placa tectónica pacífica por debajo de la placa tectónica sudamericana, el terreno se elevó hacia el oeste, impidiendo para siempre la llegada de aguas del océano Pacífico. De este modo, durante el Cretácico superior, se acumularon espesos paquetes de sedimentos continentales que albergan diversos restos fósiles de espectaculares dinosaurios (ver más adelante). Cerca de finales del período Cretácico, el valle del río Negro fue inundado nuevamente por el mar, aunque en este caso proveniente del océano Atlántico (FIGURA 2B). En un tiempo posterior, el mar se retiró, dando lugar a la depositación de sedimentos (y fósiles) continentales, aunque ya sin la presencia de dinosaurios, que se extinguieron mientras el mar inundaba la región. FIGURA 3: Extracto de la Hoja Geológica Neuquén con detalle de las unidades geológicas aflorantes. El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional FIGURA 2: Reconstrucción paleogeográfica del área de interés en el Cretácico inferior (A) y en el Cretácico superior a Paleógeno (B) Los mapas geológicos Debido a fenómenos tectónicos y de erosión, las unidades rocosas que se observan en la superficie se remodelan, ocasionando afloramientos a modo de mosaico con parches de diferentes características y antigüedades. Los geólogos mapean los afloramientos rocosos en mapas geológicos, denominados hojas geológicas. En las FIGURAS 3 y 4 se muestran FIGURA 4: Extracto de la Hoja Geológica General Roca con detalle de las unidades geológicas aflorantes. Archuby, Salgado, Brezina, Parras, El Ojo del Cóndor Nº 7 (10-15), IGN, 2016 11

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Dossier El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional extractos de las hojas geológicas Neuquén (RODRÍGUEZ et al., 2007) y Roca (HUGO y LEANZA, 2001). Cada unidad litoestratigráfica mapeable se ilustra con un color y un código numérico, a partir de los que se puede identificar, en la columna de referencias, la unidad y su antigüedad. En la FIGURA 5 se puede observar un extracto de la tabla cronoestratigráfica Internacional (COHEN et al., 2013) correspondiente a las antigüedades de las rocas que se encuentran en las inmediaciones del valle del Río Negro. En los siguientes apartados nos referiremos a los principales afloramientos rocosos dispuestos al sur y al norte del río Negro, que reflejan momentos y condiciones ambientales muy contrastantes entre sí y que contienen fósiles muy disímiles. FIGURA 5: Extracto de la tabla cronoestratigráfica Mundial (COHEN et al., 2013), correspondiente a los estratos que afloran en las inmediaciones del río Negro. Los estratos geológicos se pueden datar de dos modos: de manera relativa y de manera absoluta. En el primer caso, se determina que tal estrato es más antiguo que tal otro, sin especificar su edad, principalmente a partir del contenido de los fósiles. En el segundo, se realizan dataciones a partir de estudios isotópicos que permiten estimar la edad en miles o millones de años. Las dos técnicas se combinan para establecer la edad de las unidades geológicas. La tabla completa se puede descargar en varios idiomas gratuitamente de www.stratigraphy.org. LA MARGEN SUR: Un Continente cretásico lleno de gigantes A ambas márgenes de la planicie de inundación del río Negro afloran rocas y sedimentos que permiten identificar dos mundos diferentes. Sobre la margen sur se pueden observar unidades litoestratigráficas de origen continental, de antigüedades que van de 93 a 72 millones de años (COHEN et al., 2013, actualizado a 2015). Dichas unidades se conocen, en la jerga geológica, como formaciones. Las que se exponen en la margen sur del río Negro se llaman, desde la más antigua a la más reciente, Portezuelo, Plottier, Bajo de la Carpa, Anacleto y Allen; se pueden observar en las hojas geológicas bajo diferentes códigos (HUGO y LEANZA, 2001; RODRÍGUEZ et al., 2007: ver FIGURAS 3 y 4). En estas unidades, todas depositadas durante la parte más reciente del período Cretácico (Cretácico superior o tardío) se hallaron valiosos restos de animales terrestres. Entre estos últimos figuran los dinosaurios, los animales terrestres más grandes que hayan vivido jamás. Los dinosaurios se dividen en varios grandes grupos. Los hallados en la margen sur corresponden a uno de esos grupos, los saurópodos, cuya imagen concuerda con la idea de dinosaurio que tiene la mayoría de la gente: grandes animales cuadrúpedos, de cuello y cola muy largos. Concretamente, el saurópodo hallado en Paso Córdoba, a unos 15 km al sur de la ciudad de General Roca, posee el nombre de Antarctosaurus wichmannianus (FIGURA 6). El nombre fue dado por el paleontólogo alemán Friedrich von Huene (18751969) en 1929, en homenaje a otro geólogo alemán, Richard Wichmann, que había encontrado los restos del dinosaurio a principios del siglo XX (SALGADO, 2007). Actualmente, se considera que los restos de este enorme dinosaurio provienen de los estratos de la formación Allen, la más moderna de las unidades que se exponen en la región. Los afloramientos de la 12 Dos orillas, dos mundos: Paleontología del Alto Valle del río Negro

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Dossier formación Allen pueden observarse en la FIGURA 4, en color verde claro, bajo el código 12. También en el área de Paso Córdoba, aunque provenientes de niveles más antiguos, de la formación Bajo de la Carpa, fueron hallados restos fósiles de otros grupos de reptiles, como cocodrilos y serpientes. La formación geológica mencionada tiene una edad de entre 86 y 84 millones de años según la tabla cronoestratigráfica internacional, que corresponde a la edad Santoniana (COHEN et al., 2013). Los cocodrilos hallados en esta zona no eran como los de hoy en día; se trataba de criaturas más modestas, pero con claras adaptaciones a la locomoción en tierra firme, contrariamente a los actuales cocodrilos, en su mayoría de hábitos anfibios. Las serpientes eran muy grandes y habrían sido abundantes, teniendo en cuenta su frecuente registro. Los niveles cretácicos en el área de Paso Córdoba son cubiertos por estratos de la Formación Chichinales, correspondiente a la Era Cenozoica (Oligoceno-Mioceno). En estos depósitos no encontramos dinosaurios (al menos dinosaurios no-avianos): todos se han extinguido hace muchos millones de años. Encontramos, en cambio, restos de mamíferos pertenecientes a grupos extinguidos y a otros que cuentan con representantes actuales. Entre los primeros contamos a los notoungulados (amplio y diverso grupo representado por formas que semejan pequeños hipopótamos o grandes roedores) y los litopternos (similares a pequeños caballos). Entre los segundos encontramos a los edentados del grupo de los armadillos y a los verdaderos roedores. Hay que apuntar aquí que durante 50 millones de años, caso inmediatamente después de la extinción de los dinosaurios no-avianos, Sudamérica estuvo aislada del resto de los continentes (manteniendo al comienzo de ese periodo una vinculación con Antártida). Es precisamente durante ese periodo de aislamiento que evolucionaron aquí grupos de mamíferos que no tienen parangón en otras partes del planeta: muchos de los restos que encontramos en las bardas de Paso Córdoba corresponden precisamente a estos grupos de mamíferos. LA MARGEN NORTE: Un mar Atlántico que llega a la cordillera Por su parte, sobre la margen norte, menos escarpada, afloran rocas de origen marino formadas hace aproximadamente 70 a 60 millones de años antes del presente, durante el Maastrichtiano y el Daniano. Estas rocas atestiguan la presencia de un mar epicontinental resultante de una ingresión marina proveniente del océano Atlántico. Cuando recorremos las bardas situadas al norte de la ciudad de General Roca, en dirección oeste-este, cerca de ruta nacional Nº 6, a la altura de la central termoeléctrica, en los alrededores de la cantera Cholino y los viejos hornos de cal, pueden apreciarse diferentes y numerosas conchillas fósiles, moldes de El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional FIGURA 6: Reconstrucción de un dinosaurio del género Antarctosaurus. Recuperado de Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Antarctosaurus). Archuby, Salgado, Brezina, Parras, El Ojo del Cóndor Nº 7 (10-15), IGN, 2016 13

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