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león tolstoi ana karenina primera parte i todas las familias felices se parecen unas a otras pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada en casa de los oblonsky andaba todo trastrocado la esposa acababa de enterarse de que su marido mantenía relaciones con la institutriz francesa y se había apresurado a declararle que no podía seguir viviendo con él semejante situación duraba ya tres días y era tan dolorosa para los esposos como para los demás miembros de la familia todos incluso los criados sentían la íntima impresión de que aquella vida en común no tenía ya sentido y que incluso en una posada se encuentran más unidos los huéspedes de lo que ahora se sentían ellos entre sí la mujer no salía de sus habitaciones el marido no comía en casa desde hacía tres días los niños corrían libremente de un lado a otro sin que nadie les molestara la institutriz inglesa había tenido una disputa con el ama de llaves y escribió a una amiga suya pidiéndole que le buscase otra colocación el cocinero se había ido dos días antes precisamente a la hora de comer y el cochero y la ayudante de cocina manifestaron que no querían continuar prestando sus servicios allí y que sólo esperaban que les saldasen sus haberes para irse el tercer día después de la escena tenida con su mujer el príncipe esteban arkadievich oblonsky stiva como le llamaban en sociedad al despertar a su hora de costumbre es decir a las ocho de la mañana se halló no en el dormitorio conyugal sino en su despacho tendido sobre el diván de cuero volvió su cuerpo lleno y bien cuidado sobre los flexibles muelles del diván como si se dispusiera a dormir de nuevo a la vez que abrazando el almohadón apoyaba en él la mejilla de repente se incorporó se sentó sobre el diván y abrió los ojos «¿cómo era» pensó recordando su sueño «¡a ver a ver alabin daba una comida en darmstadt sonaba una música americana el caso es que darmstadt estaba en américa ¡eso es alabin daba un banquete servido en mesas de cristal y las mesas cantaban il mio tesoro y si do era eso era algo más bonito todavía » había también unos frascos que luego resultaron ser mujeres » los ojos de esteban arkadievich brillaron alegremente al recordar aquel sueño luego quedó pensativo y sonrió «¡qué bien estaba todo!» había aún muchas otras cosas magníficas que una vez despierto no sabía expresar ni con palabras ni con pensamientos observó que un hilo de luz se filtraba por las rendijas de la persiana alargó los pies alcanzó sus zapatillas de tafilete bordado en oro que su mujer le regalara el año anterior con ocasión de su cumpleaños y como desde hacía nueve años tenía por costumbre extendió la mano hacia el lugar donde en el dormitorio conyugal acostumbraba tener colocada la bata sólo entonces se acordó de cómo y por qué se encontraba en su gabinete y no en la alcoba con su mujer la sonrisa desapareció de su rostro y arrugó el entrecejo ¡ay ay ay se lamentó acordándose de lo que había sucedido y de nuevo se presentaron a su imaginación los detalles de la escena terrible pensó en la violenta situación en que se encontraba y pensó sobre todo en su propia culpa que ahora se le aparecía con claridad no no me perdonará ¡y lo malo es que yo tengo la culpa de todo la culpa es mía y sin embargo no soy culpable eso es lo terrible del caso ¡ay ay ay se repitió con desesperación evocando de nuevo la escena en todos sus detalles lo peor había sido aquel primer momento cuando al regreso del teatro alegre y satisfecho con una manzana en las manos para su mujer no la había hallado en el salón asustado la había buscado en su gabinete para encontrarla al fin en su dormitorio examinando aquella malhadada carta que lo había descubierto todo dolly aquella dolly eternamente ocupada siempre llena de preocupaciones tan poco inteligente según opinaba él se hallaba sentada con el papel en la mano mirándole con una expresión de horror de desesperación y de ira este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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¿qué es esto ¿qué me dices de esto preguntó señalando la carta y ahora al recordarlo lo que más contrariaba a esteban arkadievich en aquel asunto no era el hecho en sí sino la manera como había contestado entonces a su esposa le había sucedido lo que a toda persona sorprendida en una situación demasiado vergonzosa no supo adaptar su aspecto a la situación en que se encontraba así en vez de ofenderse negar disculparse pedir perdón o incluso permanecer indiferente cualquiera de aquellas actitudes habría sido preferible hizo una cosa ajena a su voluntad «reflejos cerebrales» juzgó esteban arkadievich que se interesaba mucho por la fisiología sonreír sonreír con su sonrisa habitual benévola y en aquel caso necia aquella necia sonrisa era imperdonable al verla dolly se había estremecido como bajo el efecto de un dolor físico y según su costumbre anonadó a stiva bajo un torrente de palabras duras y apenas hubo terminado huyó a refugiarse en su habitación desde aquel momento se había negado a ver a su marido «¡todo por aquella necia sonrisa!» pensaba esteban arkadievich y se repetía desesperado sin hallar respuesta a su pregunta «¿qué hacer qué hacer?» ii esteban arkadievich era leal consigo mismo no podía pues engañarse asegurándose que estaba arrepentido de lo que había hecho no imposible arrepentirse de lo que hiciera un hombre como él de treinta y cuatro años apuesto y aficionado a las damas ni de no estar ya enamorado de su mujer madre de siete hijos cinco de los cuales vivían y que tenía sólo un año menos que él de lo que se arrepentía era de no haber sabido ocultar mejor el caso a su esposa con todo comprendía la gravedad de la situación y compadecía a dolly a los niños y a sí mismo tal vez habría tomado más precauciones para ocultar el hecho mejor si hubiese imaginado que aquello tenía que causar a dolly tanto efecto aunque no solía pensar seriamente en el caso venía suponiendo desde tiempo atrás que su esposa sospechaba que no le era fiel pero quitando importancia al asunto creía además que una mujer agotada envejecida ya nada hermosa sin atractivo particular alguno buena madre de familia y nada más debía ser indulgente con él hasta por equidad ¡y he aquí que resultaba todo lo contrario «¡es terrible terrible » se repetía esteban arkadievich sin hallar solución «¡con lo bien que iba todo con lo a gusto que vivíamos ella era feliz rodeada de los niños yo no la estorbaba en nada la dejaba en entera libertad para que se ocupase de la casa y de los pequeños claro que no estaba bien que ella fuese precisamente la institutriz de la casa ¡verdaderamente hay algo feo vulgar en hacer la corte a la institutriz de nuestros propios hijos ¡pero qué institutriz oblonsky recordó con deleite los negros y ardientes ojos de mademoiselle roland y su encantadora sonrisa ¡pero mientras estuvo en casa no me tomé libertad alguna y lo peor del caso es que ¡todo eso parece hecho adrede ¡ay ay ¿qué haré ¿qué haré?» tal pregunta no tenía otra respuesta que la que la vida da a todas las preguntas irresolubles vivir al día y procurar olvidar pero hasta la noche siguiente esteban arkadievich no podría refugiarse en el sueño en las alegres visiones de los frascos convertidos en mujeres era preciso pues buscar el olvido en el sueño de la vida «ya veremos» se dijo mientras se ponía la bata gris con forro de seda azul celeste y se anudaba el cordón a la cintura luego aspiró el aire a pleno pulmón llenando su amplio pecho y con el habitual paso decidido de sus piernas ligeramente torcidas sobre las que tan hábilmente se movía su corpulenta figura se acercó a la ventana descorrió los visillos y tocó el timbre el viejo mateo su ayuda de cámara y casi su amigo apareció inmediatamente llevándole el traje los zapatos y un telegrama detrás de mateo entró el barbero con los útiles de afeitar ¿han traído unos papeles de la oficina preguntó el príncipe tomando el telegrama y sentándose ante el espejo están sobre la mesa contestó mateo mirando con aire inquisitivo y lleno de simpatía a su señor y tras un breve silencio añadió con astuta sonrisa han venido de parte del dueño de la cochera esteban arkadievich sin contestar miró a mateo en el espejo sus miradas se cruzaron en el cristal se notaba que se comprendían la mirada de esteban parecía preguntar «¿por qué me lo dices ¿no sabes a qué vienen?» mateo metió las manos en los bolsillos abrió las piernas miró a su señor sonriendo de un modo casi imperceptible y añadió con sinceridad les he dicho que pasen el domingo y que hasta esa fecha no molesten al señor ni se molesten era una frase que llevaba evidentemente preparada este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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esteban arkadievich comprendió que el criado bromeaba y no quería sino que se le prestase atención abrió el telegrama lo leyó procurando subsanar las habituales equivocaciones en las palabras y su rostro se iluminó mi hermana ana arkadievna llega mañana mateo dijo deteniendo un instante la mano del barbero que ya trazaba un camino rosado entre las largas y rizadas patillas ¡loado sea dios exclamó mateo dando a entender con esta exclamación que como a su dueño no se le escapaba la importancia de aquella visita en el sentido de que ana arkadievna la hermana queridísima había de contribuir a la reconciliación de los dos esposos ¿la señora viene sola o con su marido preguntó mateo esteban arkadievich no podía contestar porque en aquel momento el barbero le afeitaba el labio superior pero hizo un ademán significativo levantando un dedo mateo aprobó con un movimiento de cabeza ante el espejo sola ¿eh ¿preparo la habitación de arriba consulta a daria alejandrovna y haz lo que te diga ¿a daria alejandrovna preguntó indeciso el ayuda de cámara sí y llévale el telegrama ya me dirás lo que te ordena mateo comprendió que esteban quería hacer una prueba y se limitó a decir bien señor ya el barbero se había marchado y esteban arkadievich afeitado peinado y lavado empezaba a vestirse cuando lento sobre sus botas crujientes y llevando el telegrams en la mano penetró mateo en la habitación me ha ordenado deciros que se va «que haga lo que le parezca» me ha dicho y el buen criado miraba a su señor riendo con los ojos con las manos en los bolsillos y la cabeza ligeramente inclinada esteban arkadievich callaba después una bondadosa y triste sonrisa iluminó su hermoso semblante y bien mateo ¿qué te parece dijo moviendo la cabeza todo se arreglará señor opinó optimista el ayuda de cámara ¿lo crees así sí señor ¿por qué te lo figuras ¿quién va agregó el principe al sentir detrás de la puerta el roce de una falda yo señor repuso una voz firme y agradable y en la puerta apareció el rostro picado de viruelas del aya matena filimonovna ¿qué hay matrecha preguntó esteban arkadievich saliendo a la puerta aunque pasase por muy culpable a los ojos de su mujer y a los suyos propios casi todos los de la casa incluso matrecha la más íntima de daria alejandrovna estaban de su parte ¿qué hay repitió el principe con tristeza vaya usted a verla señor pídale perdón otra vez ¡acaso dios se apiade de nosotros ella sufre mucho y da lástima de mirar y luego toda la casa anda revuelta debe usted tener compasión de los niños pídale perdón señor ¡qué quiere usted al fin y al cabo no haría mas que pagar sus culpas vaya a verla no me recibirá pero usted habrá hecho lo que debe ¡dios es misericordioso ruegue a dios señor ruegue a dios en fin iré dijo esteban arkadievich poniéndose encarnado y quitándose la bata indicó a mateo ayúdame a vestirme mateo que tenía ya en sus manos la camisa de su señor sopló en ella como limpiándola de un polvo invisible y la ajustó al cuerpo bien cuidado de esteban arkadievich con evidente satisfacción iii esteban arkadievich ya vestido se perfumó con un pulverizador se ajustó los puños de la camisa y con su ademán habitual guardó en los bolsillos los cigarros la cartera el reloj de doble cadena se sacudió ligeramente con el pañuelo y sintiéndose limpio perfumado sano y materialmente alegre a pesar de su disgusto salió con redo paso y se dirigió al comedor donde le aguardaban el café y al lado las camas y los expedientes de la oficina leyó las cartas una era muy desagradable porque procedía del comerciante que compraba la madera de las propiedades de su mujer y como sin reconciliarse con ella no era posible realizar la operación parecía que se mezclase un interés material con su deseo de restablecer la armonía en su casa la posibilidad de que se pensase que el interés de aquella venta le inducía a buscar la reconciliación le disgustaba leído el correo esteban arkadievich tomó los documentos de la oficina hojeó con rapidez un par de expedientes hizo unas observaciones en los márgenes con un enorme lápiz y luego comenzó a tomarse el café a la vez que leía el periódico de la mañana húmeda aún la tinta de imprenta recibía a diario un periódico liberal no extremista sino partidario de las orientaciones de la mayoría aunque no le interesaban el arte la política ni la ciencia esteban arkadievich profesaba firmemente las opiniones sustentadas por la mayoría y por su periódico sólo cambiaba de ideas cuando éstos variaban o dicho con más exactitud no las cambiaba nunca sino que se modiîicaban por sí solas en él sin que ni él mismo se diese cuenta este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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no escogía pues orientaciones ni modos de pensar antes dejaba que las orientaciones y modos de pensar viniesen a su encuentro del mismo modo que no elegía el corte de sus sombreros o levitas sino que se limitaba a aceptar la moda corriente como vivía en sociedad y se hallaba en esa edad en que ya se necesita tener opiniones acogía las ajenas que le convenían si optó por el liberalismo y no por el conservadurismo que también tenía muchos partidarios entre la gente no fue por convicción íntima sino porque el liberalismo cuadraba mejor con su género de vida el partido liberal aseguraba que todo iba mal en rusia y en efecto esteban arkadievich tenía muchas deudas y sufría siempre de una grave penuria de dinero agregaban los liberales que el matrimonio era una institución caduca necesitada de urgente reforma y esteban arkadievich encontraba en efecto escaso interés en la vida familiar por lo que tenía que fingir contrariando fuertemente sus inclinaciones finalmente el partido liberal sostenía o daba a entender que la religión no es más que un freno para la parte inculta de la población y esteban arkadievich estaba de acuerdo ya que no podía asistir al más breve oficio religioso sin que le dolieran las piernas1 tampoco comprendía por qué se inquietaba a los fieles con tantas palabras terribles y solemnes relativas al otro mundo cuando en éste se podía vivir tan bien y tan a gusto añádase a esto que esteban arkadievich no desaprovechaba nunca la ocasión de una buena broma y se divertía con gusto escandalizando a las gentes tranquilas sosteniendo que ya que querían envanecerse de su origen era preciso no detenerse en rurik2 y renegar del mono que era el antepasado más antiguo de este modo el liberalismo se convirtió para esteban arkadievich en una costumbre y le gustaba el periódico como el cigarro después de las comidas por la ligera bruma con que envolvía su cerebro leyó el artículo de fondo que afirmaba que es absurdo que en nuestros tiempos se levante el grito aseverando que el radicalismo amenaza con devorar todo lo tradicional y que urge adoptar medidas para aplastar la hidra revolucionaria ya que «muy al contrario nuestra opinión es que el mal no está en esta supuesta hidra revolucionaria sino en el terco tradicionalismo que retarda el progreso » luego repasó otro artículo éste sobre finanzas en el que se citaba a bentham y a mill y se atacaba de una manera velada al ministerio gracias a la claridad de su juicio comprendía en seguida todas las alusiones de dónde partían y contra quién iban dirigidas y el comprobarlo le producía cierta satisfacción pero hoy estas satisfacciones estaban acibaradas por el recuerdo de los consejos de matrena filimonovna y por la idea del desorden que reinaba en su casa leyó después que según se decía el conde beist había partido para wiesbaden que no habría ya nunca más canas que se vendía un cochecillo ligero y que una joven ofrecía sus servicios pero semejantes noticias no le causaban hoy la satisfacción tranquila y ligeramente irónica de otras veces terminado el periódico la segunda taza de café y el kalach3 con mantequilla esteban arkadievich se levantó se limpió las migas que le cayeran en el chaleco y sacando mucho el pecho sonrió jovialmente no como reflejo de su estado de espíritu sino con el optimismo de una buena digestión pero aquella sonrisa alegre le recordó de pronto su situación y se puso serio y reflexionó tras la puerta se oyeron dos voces infantiles en las que reconoció las de gricha su hijo menor y la de tania su hija de más edad los niños acababan de dejar caer alguna cosa ¡ya te dije que los pasajeros no pueden ir en el techo gritaba la niña en inglés ¿ves ahora tienes que levantarlos «todo anda revuelto pensó esteban arkadievich los niños juegan donde quieren sin que nadie cuide de ellos.» se acercó a la puerta y les llamó los chiquillos dejando una caja con la que representaban un tren entraron en el comedor tania la predilecta del príncipe corrió atrevidamente hacia él y se colgó a su cuello feliz de poder respirar el característico perfume de sus patillas después de haber besado el rostro de su padre que la ternura y la posición inclinada en que estaba habían enrojecido tania se disponía a salir pero él la retuvo ¿qué hace mamá preguntó acariciando el terso y suave cuello de su hija ¡hola añadió sonriendo dirigiéndose al niño que le había saludado reconocía que quería menos a su hijo y procuraba disimularlo y mostrarse igualmente amable con los dos pero el pequeño se daba cuenta y no correspondió con ninguna sonrisa a la sonrisa fría de su padre mamá ya está levantada contestó la niña esteban arkadievich suspiró «eso quiere decir que ha pasado la noche en vela» pensó ¿y está contenta la pequeña sabía que entre sus padres había sucedido algo que mamá no estaba contenta y que a papá debía constarle y no había de fingir ignorarlo preguntando con aquel tono indiferente se ruborizó pues por la mentira de su padre Él a su vez adivinó los sentimientos de tania y se sonrojó también no sé repuso la pequeña mamá nos dijo que no estudiásemos hoy que fuésemos con miss hull a ver a la abuelita muy bien ve pues donde te ha dicho la mamá tania pero no espera un momento dijo reteniéndola y acariciando la manita suave y delicada de su hija este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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tomó de la chimenea una caja de bombones que dejara allí el día antes y ofreció dos a tania eligiendo uno de chocolate y otro de azúcar que sabía que eran los que más le gustaban uno es para gricha ¿no papá preguntó la pequeña señalando el de chocolate sí sí volvió a acariciarla en los hombros le besó la nuca y la dejó marchar el coche está listo señor dijo mateo y le está esperando un visitante que quiere pedirle no sé qué ¿hace rato que está ahí una media horita ¿cuántas veces te he dicho que anuncies las visitas en seguida ¡lo menos que puedo hacer es dejarle tomar tranquilo su café señor replicó el criado con aquel tono entre amistoso y grosero que no admitía réplica vaya pues que entre dijo oblonsky con un gesto de desagrado la solicitante la esposa del teniente kalinin pedía una cosa estúpida a imposible pero esteban arkadievich según su costumbre la hizo entrar la escuchó con atención y sin interrumpirla le dijo a quién debía dirigirse para obtener lo que deseaba y hasta escribió con su letra grande hermosa y clara una carta de presentación para aquel personaje despachada la mujer del oficial oblonsky tomó el sombrero y se detuvo un momento haciendo memoria para recordar si olvidaba algo pero nada había olvidado sino lo que quería olvidar su mujer «eso es ¡ah sí!» se dijo y sus hermosas facciones se ensombrecieron «¿iré o no?» en su interior una voz le decía que no que nada podía resultar sino fingimientos ya que era imposible volver a convertir a su esposa en una mujer atractiva capaz de enamorarle como era imposible convertirle a él en un viejo incapaz de sentirse atraído por las mujeres hermosas nada pues podía resultar sino disimulo y mentira dos cosas que repugnaban a su carácter «no obstante algo hay que hacer no podemos seguir así» se dijo tratando de animarse ensanchó el pecho sacó un cigarrillo lo encendió le dio dos chupadas lo tiró en el cenicero de nácar y luego con paso rápido se dirigió al salón y abrió la puerta que comunicaba con el dormitorio de su mujer iv daria alejandrovna vestida con una sencilla bata y rodeada de prendas y objetos esparcidos por todas partes estaba de pie ante un armario abierto del que iba sacando algunas cosas se había anudado con prisas sus cabellos ahora escasos pero un día espesos y hermosos sobre la nuca y sus ojos agrandados por la delgadez de su rostro tenían una expresión asustada al oír los pasos de su marido interrumpió lo que estaba haciendo y se volvió hacia la puerta intentando en vano ocultar bajo una expresión severa y de desprecio la turbación que le causaba aquella entrevista lo menos diez veces en aquellos tres días había comenzado la tarea de separar sus cosas y las de sus niños para llevarlas a casa de su madre donde pensaba irse y nunca conseguía llevarlo a cabo como todos los días se decía a sí misma que no era posible continuar así que había que resolver algo castigar a su marido afrentarle devolverle aunque sólo fuese en parte el dolor que él le había causado pero mientras se decía que había de marchar reconocía en su interior que no era posible porque no podía dejar de considerarle como su esposo no podía sobre todo dejar de amarle comprendía además que si aquí en su propia casa no había podido atender a sus cinco hijos peor lo habría de conseguir en otra ya el más pequeño había experimentado las consecuencias del desorden que reinaba en la casa y había enfermado por tomar el día anterior un caldo mal condimentado y poco faltó para que los otros se quedaran el día antes sin comer sabía pues que era imposible marcharse pero se engañaba a sí misma fingiendo que preparaba las cosas para hacerlo al ver a su marido hundió las manos en un cajón como si buscara algo y no se volvió para mirarle hasta que lo tuvo a su lado su cara que quería ofrecer un aspecto severo y resuelto denotaba sólo sufrimiento a indecisión ¡dolly murmuró él con voz tímida y bajó la cabeza encogiéndose y procurando adoptar una actitud sumisa y dolorida pero a pesar de todo se le veía rebosante de salud y lozanía ella le miró de cabeza a pies con una rápida mirada «es feliz y está contento se dijo ¡y en cambio yo ¡ah esa odiosa bondad suya que tanto le alaban todos ¡yo le aborrezco más por ella!» contrajo los labios y un músculo de su mejilla derecha tembló ligeramente ¿qué quiere usted preguntó con voz rápida y profunda que no era la suya dolly repitió él con voz insegura ana llega hoy ¿y a mí qué me importa no pienso recibirla exclamó su mujer es necesario que la recibas dolly ¡váyase de aquí váyase le gritó ella como si aquellas exclamaciones le fuesen arrancadas por un dolor físico este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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oblonsky pudo haber estado tranquilo mientras pensaba en su mujer imaginando que todo se arreglaría según le dijera mateo en tanto que leía el periódico y tomaba el café pero al contemplar el rostro de dolly cansado y dolorido al oír su resignado y desesperado acento se le cortó la respiración se le oprimió la garganta y las lágrimas afluyeron a sus ojos ¡oh dios mío dolly qué he hecho murmuró no pudo decir más ahogada la voz por un sollozo ella cerró el armario y le miró ¿qué te puedo decir dolly sólo una cosa que me perdones ¿no crees que los nueve años que llevamos juntos merecen que olvidemos los momentos de dolly bajó la cabeza y escuchó lo que él iba a decirle como si ella misma le implorara que la convenciese ¿ los momentos de ceguera siguió él e iba a continuar pero al oír aquella expresión los labios de su mujer volvieron a contraerse como bajo el efecto de un dolor físico y de nuevo tembló el músculo de su mejilla ¡váyase váyase de aquí gritó con voz todavía más estridente y no hable de sus cegueras ni de sus villanías y trató ella misma de salir pero hubo de apoyarse desfalleciente en el respaldo de una silla el rostro de su marido parecía haberse dilatado tenía los labios hinchados y los ojos llenos de lágrimas ¡dolly murmuraba dando rienda suelta a su llanto piensa en los niños ¿qué culpa tienen ellos yo sí soy culpable y estoy dispuesto a aceptar el castigo que merezca no encuentro palabras con qué expresar lo mal que me he portado ¡perdóname dolly ella se sentó oblonsky oía su respiración fatigosa y pesada y se sintió invadido por su mujer de una infinita compasión dolly quiso varias veces empezar a hablar pero no pudo Él esperaba tú te acuerdas de los niños sólo para valerte de ellos pero yo sé bien que ya están perdidos dijo ella al fin repitiendo una frase que seguramente se había dicho a sí misma más de una vez en aquellos tres días le había tratado de tú oblonsky la miró reconocido y se adelantó para cogerle la mano pero ella se apartó de su esposo con repugnancia pienso en los niños haría todo lo posible para salvarles pero no sé cómo ¿quitándoles a su padre o dejándoles cerca de un padre depravado sí depravado ahora después de lo pasado continuó levantando la voz dígame ¿cómo es posible que sigamos viviendo juntos ¿cómo puedo vivir con un hombre el padre de mis hijos que tiene relaciones amorosas con la institutriz de sus hijos ¿y qué quieres que hagamos ahora ¿qué cabe hacer repuso él casi sin saber lo que decía humillando cada vez más la cabeza me da usted asco me repugna usted gritó dolly cada vez más agitada ¡sus lágrimas son agua pura ¡jamás me ha amado usted ¡no sabe lo que es nobleza ni sentimiento le veo a usted como a un extraño sí como a un extraño dijo repitiendo con cólera aquella palabra para ella tan terrible un extraño oblonsky la miró asustado y asombrado de la ira que se retrataba en su rostro no comprendía que lo que provocaba la ira de su mujer era la lástima que le manifestaba ella sólo veía en él compasión pero no amor «me aborrece me odia y no me perdonará» pensó oblonsky ¡es terrible terrible exclamó se oyó en aquel momento gritar a un niño que se había seguramente caído en alguna de las habitaciones daria alejandrovna prestó oído y su rostro se dulcificó repentinamente permaneció un instante indecisa como si no supiera qué hacer y al fin se dirigió con rapidez hacia la puerta «quiere a mi hijo» pensó el príncipe «basta ver cómo ha cambiado de expresión al oírle gritar y si quiere a mi hijo ¿cómo no ha de quererme a mí?» espera dolly una palabra más dijo siguiéndola si me sigue llamaré a la gente a mis hijos para que todos sepan que es un villano yo me voy ahora mismo de casa continúe usted viviendo aquí con su amante ¡yo me voy ahora mismo de casa y salió dando un portazo esteban arkadievich suspiró se secó el rostro y lentamente se dirigió hacia la puerta «mateo dice que todo se arreglará» reflexionaba «pero no sé cómo no veo la manera ¡y qué modo de gritar ¡qué términos villano amante se dijo recordando las palabras de su mujer ¡con tal que no la hayan oído las criadas ¡es terrible » se repitió permaneció en pie unos segundos se enjugó las lágrimas suspiró y levantando el pecho salió de la habitación era viernes en el comedor el relojero alemán estaba dando cuerda a los relojes esteban arkadievich recordó su broma acostumbrada cuando hablando de aquel alemán calvo tan puntual decía que se le había dado cuerda a él para toda la vida a fin de que él pudiera darle a su vez a los relojes y sonrió a esteban arkadievich le gustaban las bromas divertidas «acaso» volvió a pensar «se arregle todo ¡qué hermosa palabra arreglar!» se dijo «habrá que contar también ese chiste » llamó a mateo mateo prepara la habitación para ana arkadievna di a maría que te ayude está bien señor esteban arkadievich se puso la pelliza y se encaminó hacia la escalera este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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¿no come el señor en casa preguntó mateo que iba a su lado no sé veremos toma para el gasto dijo oblonsky sacando diez rublos de la cartera ¿te bastará baste o no lo mismo nos tendremos que arreglar dijo mateo cerrando la portezuela del coche y subiendo la escalera entre tanto calmado el niño y comprendiendo por el ruido del carruaje que su esposo se iba daria alejandrovna volvió a su dormitorio aquél era su único lugar de refugio contra las preocupaciones domésticas que la rodeaban apenas salía de allí ya en aquel breve momento que pasara en el cuarto de los niños la inglesa y matrena la habían preguntado acerca de varias cosas urgentes que había que hacer y a las que sólo ella podía contestar «¿qué tenían que ponerse los niños para ir de paseo?» «¿les daban leche?» «¿se buscaba otro cocinero o no?» ¡déjenme en paz había contestado dolly y volviéndose a su dormitorio se sentó en el mismo sitio donde antes había hablado con su marido se retorció las manos cargadas de sortijas que se deslizaban de sus dedos huesudos y comenzó a recordar la conversación tenida con él «ya se ha ido» pensaba «¿cómo acabará el asunto de la institutriz ¿seguirá viéndola debí habérselo preguntado no no es posible reconciliarse aun si seguimos viviendo en la misma casa hemos de vivir como extraños el uno para el otro ¡extraños para siempre!» repitió recalcando aquellas terribles palabras «¡y cómo le quería ¡cómo le quería dios mío ¡cómo le he querido y ahora mismo ¿no le quiero y acaso más que antes lo horrible es que » no pudo concluir su pensamiento porque matrena filimonovna se presentó en la puerta si me lo permite mandaré a buscar a mi hermano señora dijo si no tendré que preparar yo la comida no sea que los niños se queden sin comer hasta las seis de la tarde como ayer ahora salgo y miraré lo que se haya de hacer ¿habéis enviado por leche fresca y daria alejandrovna sumiéndose en las preocupaciones cotidianas ahogó en ellas momentáneamente su dolor v aunque nada tonto esteban arkadievich era perezoso y travieso por lo que salió del colegio figurando entre los últimos con todo pese a su vida de disipación a su modesto grado y a su poca edad ocupaba el cargo de presidente de un tribunal público de moscú había obtenido aquel empleo gracias a la influencia del marido de su hermana ana alexis alejandrovich karenin que ocupaba un alto cargo en el ministerio del que dependía su oficina pero aunque karenin no le hubiera colocado en aquel puesto esteban arkadievich por mediación de un centenar de personas hermanos o hermanas primos o tíos habría conseguido igualmente aquel cargo a otro parecido que le permitiese ganar los seis mil rublos anuales que le eran precisos dada la mala situación de sus negocios aun contando con los bienes que poseía su mujer la mitad de la gente de posición de moscú y san petersburgo eran amigos o parientes de esteban arkadievich nació en el ambiente de los poderosos de este mundo una tercera parte de los altos funcionarios los antiguos habían sido amigos de su padre y le conocían a él desde la cuna con otra tercera parte se tuteaba y la parte restante estaba compuesta de conocidos con los que mantenía cordiales relaciones de modo que los distribuidores de los bienes terrenales como cargos arrendamientos concesiones etcétera eran amigos o parientes y no habían de dejar en la indigencia a uno de los suyos así para obtener un buen puesto oblonsky no necesitó esforzarse mucho le bastó no contradecir no envidiar no disputar no enojarse todo lo cual le era fácil gracias a la bondad innata de su carácter le habría parecido increíble no encontrar un cargo con la retribución que necesitaba sobre todo no ambicionando apenas nada sólo lo que habían obtenido otros amigos de su edad y que estuviera al alcance de sus aptitudes los que le conocían no sólo apreciaban su carácter jovial y bondadoso y su indiscutible honradez sino que se sentían inclinados hacia él incluso por su arrogante presencia sus brillantes ojos sus negras cejas y su rostro blanco y sonrosado cuando alguno le encontraba exteriorizaba en seguida su contento «¡aquí esta stiva oblonsky!» exclamaba al verle aparecer casi siempre sonriendo con jovialidad y si bien después de una conversación con él no se producía ninguna especial satisfacción las gentes un día y otro cuando le veían volvían a acogerle con idéntico regocijo en los tres años que llevaba ejerciendo su cargo en moscú esteban arkadievich había conseguido no sólo atraerse el afecto sino el respeto de compañeros subordinados jefes y de cuantos le trataban las principales cualidades que le hacían ser respetado en su oficina eran ante todo su indulgencia con los demás basada en el reconocimiento de sus propios defectos y después su sincero liberalismo no aquel liberalismo de que hablaban los periódicos sino un liberalismo que llevaba en la sangre y que le hacía tratar siempre del mismo modo a todos sin distinción de posiciones y jerarquías y finalmente y era ésta la este documento ha 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cualidad principal la perfecta indiferencia que le inspiraba su cargo lo que le permitía no entusiasmarse demasiado con él ni cometer errores entrando en su oficina oblonsky pasó a su pequeño gabinete particular seguido del respetuoso conserje que le llevaba la cartera se vistió allí el uniforme y entró en el despacho los escribientes y oficiales se pusieron en pie saludándole con jovialidad y respeto como de costumbre esteban arkadievich estrechó las manos a los miembros del tribunal y se sentó en su puesto bromeó y charló un rato no más de lo conveniente y comenzó a trabajar nadie mejor que él sabía deslindar los límites de la llaneza oportuna y la seriedad precisa para hacer agradable y eficaz el trabajo el secretario se acercó con los documentos del día y le habló con el tono de familiaridad que introdujera en la oficina el propio esteban arkadievich al fin hemos recibido los datos que necesitábamos de la administración provincial de penza aquí están con su permiso ¿conque ya se recibieron exclamó esteban arkadievich poniendo la mano sobre ellos ¡ea señores y la oficina en pleno comenzó a trabajar «¡si ellos supieran» pensaba mientras con aire grave escuchaba el informe « qué aspecto de chiquillo travieso cogido en falta tenía media hora antes su presidente de tribunal » y sus ojos reían mientras escuchaba la lectura del expediente el trabajo duraba hasta las dos en que se abría una tregua para el almuerzo poco antes de aquella hora las grandes puertas de la sala se abrieron de improviso y alguien penetró en ella los miembros del tribunal sentados bajo el retrato del emperador y los colocados bajo el zérzalo4 miraron hacia la puerta satisfechos de aquella diversión inesperada pero el ujier hizo salir en seguida al recién llegado y cerró trás él la puerta vidriera una vez examinado el expediente oblonsky se levantó se desperezó y rindiendo tributo al liberalismo de los tiempos que corrían encendió un cigarrillo en plena sala del consejo y se dirigó a su despacho sus dos amigos el veterano empleado nikitin y el gentilhombre de cámara grinevich le siguieron después de comer tendremos tiempo de terminar el asunto dijo esteban arkadievich naturalmente afirmó nikitin ¡ese fomin debe de ser un pillo redomado dijo grinevich refiriéndose a uno de los que estaban complicados en el expediente que tenían en estudio oblonsky hizo una mueca como para dar a entender a grinevich que no era conveniente establecer juicios anticipados y no contestó ¿quién era el que entró mientras trabajábamos preguntó al ujier uno que lo hizo sin permiso excelencia aprovechando un descuido mío preguntó por usted le dije que hasta que no salieran los miembros del tribunal ¿dónde está debe de haberse ido a la antesala no lo podía sacar de aquí ¡ah es ése dijo el ujier señalando a un individuo de buena figura ancho de espaldas con la barba rizada el cual sin quitarse el gorro de piel de camero subía a toda prisa la desgastada escalinata de piedra un funcionario enjuto que descendía con una cartera bajo el brazo miró con severidad las piernas de aquel hombre y dirigió a oblonsky una inquisitiva mirada esteban arkadievich estaba en lo alto de la escalera su rostro resplandeciente sobre el cuello bordado del uniforme resplandeció más al reconocer al recién llegado es él me lo figuraba es levin dijo con sonrisa amistosa y algo burlona ¿cómo te dignas venir a visitarme en esta «covachuela» dijo abrazando a su amigo no contento con estrechar su mano ¿hace mucho que llegaste ahora mismo tenía muchos deseos de verte contestó levin con timidez y mirando a la vez en torno suyo con inquietud y disgusto bien vamos a mi gabinete dijo oblonsky que conocía la timidez y el excesivo amor propio de su amigo y sujetando su brazo le arrastró tras de sí como si le abriera camino a través de graves peligros esteban arkadievich tuteaba a casi todos sus conocidos ancianos de sesenta años y muchachos de veinte artistas y ministros comerciantes y generales de modo que muchos de los que tuteaba se hallaban en extremos opuestos de la escala social y habrían quedado muy sorprendidos de saber que a través de oblonsky tenían algo de común entre sí se tuteaba con todos con cuantos bebía champaña una vez y como lo bebía con todo el mundo cuando en presencia de sus subordinados se encontraba con uno de aquellos «tús» como solía llamar en broma a tales amigos de los que tuviera que avergonzarse sabía eludir gracias a su tacto natural lo que aquello pudiese tener de despreciable para sus subordinados levin no era un «tú» del que pudiera avergonzarse pero oblonsky comprendía que su amigo pensaba que él tendría tal vez recelos en demostrarle su intimidad en presencia de sus subalternos y por eso le arrastró a su despacho este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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levin era de la misma edad que oblonsky su tuteo no se debía sólo a haber bebido champaña juntos sino a haber sido amigos y compañeros en su primera juventud no obstante la diferencia de sus inclinaciones y caracteres se querían como suelen quererse dos amigos de la adolescencia pero como pasa a menudo entre personas que eligen diversas profesiones cada uno aprobando y comprendiendo la elección del otro la despreciaba en el fondo de su alma le parecía a cada uno de los dos que la vida que él llevaba era la única real y la del amigo una ficción por eso oblonsky no había podido reprimir una sonrisa burlona al ver a levin varias veces le había visto en moscú llegado del pueblo donde se ocupaba en cosas que esteban arkadievich no alcanzaba nunca a comprender bien y que por otra parte no le interesaban levin llegaba siempre a moscú precipitadamente agitado cohibido a irritado contra sí mismo por su torpeza y expresando generalmente puntos de vista desconcertantes a inesperados respecto a todo esteban arkadievich encontraba aquello muy divertido levin en el fondo despreciaba también la vida ciudadana de oblonsky y su trabajo que le parecían sin valor la diferencia estribaba en que oblonsky haciendo lo que todos los demás al reírse de su amigo lo hacía seguro de sí y con buen humor mientras que levin carecía de serenidad y a veces se irritaba hace mucho que te esperaba dijo oblonsky entrando en el despacho y soltando el brazo de su amigo como para indicar que habían concluido los riesgos estoy muy contento de verte continuó ¿cuándo has llegado levin callaba mirando a los dos desconocidos amigos de esteban arkadievich y fijándose sobre todo en la blanca mano del elegante grinevich una mano de afilados y blancos dedos y de largas uñas curvadas en su extremidad aquellas manos surgiendo de los puños de una camisa adornados de brillantes y enormes gemelos atraían toda la atención de levin coartaban la libertad de sus pensamientos oblonsky se dio cuenta y sonrió permitidme presentaros dijo aquí mis amigos felipe ivanovich nikitin y mijail stanislavovich grinevich y aquí añadió volviéndose a levin una personalidad de los estados provinciales un miembro de los zemstvos5 un gran deportista que levanta con una sola mano cinco puds6 el rico ganadero formidable cazador y amigo mío constantino dmitrievich levin hermano de sergio ivanovich kosnichev mucho gusto en conocerle dijo el anciano tengo el honor de conocer a su hermano sergio ivanovich aseguró grinevich tendiéndole su fina mano de largas uñas levin arrugó el entrecejo le estrechó la mano con frialdad y se volvió hacia oblonsky aunque apreciaba mucho a su hermano de madre célebre escritor le resultaba intolerable que no le consideraran a él como constantino levin sino como hermano del ilustre koznichev ya no pertenezco al zemstvo dijo dirigiéndose a oblonsky me peleé con todos no asisto ya a sus reuniones ¡caramba qué pronto te has cansado ¿como ha sido eso preguntó su amigo sonriendo es una historia larga otro día te la contaré replicó levin pero a continuación comenzó a relatarla en una palabra tengo la certeza de que no se hace ni se podrá hacer nada de provecho con los zemstvos profirió como si contestase a una injuria por un lado se juega al parlamento y yo no soy ni bastante viejo ni bastante joven para divertirme jugando por otra parte levin hizo una pausa es una manera que ha hallado la coterie7 rural de sacar el jugo a las provincias antes había juicios y tutelas y ahora zemstvos no en forma de gratificaciones sino de sueldos inmerecidos concluyó con mucho calor como si alguno de los presentes le hubiese rebatido las opiniones por lo que veo atraviesas una fase nueva y esta vez conservadora dijo oblonsky pero ya hablaremos de eso después sí después pero antes quería hablarte de cierto asunto repuso levin mirando con aversión la mano de grinevich esteban arkadievich sonrió levemente ¿no me decías que no te pondrías jamás vestidos europeos preguntó a levin mirando el traje que éste vestía seguramente cortado por un sastre francés ¡cuando digo que atraviesas una nueva fase levin se sonrojo pero no como los adultos que se ponen encarnados casi sin darse cuenta sino como los niños que al ruborizarse comprenden lo ridículo de su timidez lo que excita más aún su rubor casi hasta las lágrimas hacía un efecto tan extraño ver aquella expresión pueril en el rostro varonil a inteligente de su amigo que oblonsky desvió la mirada ¿dónde nos podemos ver preguntó levin necesito hablarte oblonsky reflexionó vamos a almorzar al restaurante gurin dijo y allí hablaremos estoy libre hasta las tres no dijo levin después de pensarlo un momento antes tengo que ir a otro sitio entonces cenaremos juntos por la noche pero ¿para qué cenar al fin y al cabo no tengo nada especial que decirte sólo preguntarte dos palabras y después podremos hablar este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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pues dime las dos palabras ahora y hablemos por la noche se trata empezó levin de todos modos no es nada de particular en su rostro se retrató una viva irritación provocada por los esfuerzos que hacía para dominar su timidez ¿qué sabes de los scherbazky ¿siguen sin novedad preguntó por fin esteban arkadievich a quien le constaba de tiempo atrás que levin estaba enamorado de su cuñada kitty sonrió imperceptiblemente y sus ojos brillaron de satisfacción tú lo has dicho en dos palabras pero yo en dos palabras no lo puedo contestar porque perdóname un instante el secretario con respetuosa familiaridad y con la modesta consciencia de la superioridad que todos los secretarios creen tener sobre sus jefes en el conocimiento de todos los asuntos entró y se dirigió a oblonsky llevando unos documentos y en forma de pregunta comenzó a explicarle una dificultad esteban arkadievich sin terminar de escucharle puso la mano sobre la manga del secretario no hágalo de todos modos como le he dicho indicó suavizando la orden con una sonrisa y tras explicarle la idea que él tenía sobre la solución del asunto concluyó separando los documentos le ruego que lo haga así zajar nikitich el secretario salió un poco confundido levin entre tanto se había recobrado completamente de su turbación y en aquel momento se hallaba con las manos apoyadas en el respaldo de una silla escuchando con burlona atención no lo comprendo no dijo ¿el qué no comprendes repuso oblonsky sonriendo y sacando un cigarrillo esperaba alguna extravagancia de parte de levin lo que hacéis aquí repuso levin encogiéndose de hombros ¿es posible que puedas tomarlo en serio ¿por qué no porque aquí no hay nada que hacer eso te figuras tú estamos abrumados de trabajo sí sobre el papel verdaderamente tienes aptitudes para estas cosas añadió levin ¿qué quieres decir nada replicó levin de todos modos admiro tu grandeza y me siento orgulloso de tener un amigo tan importante pero no has contestado aún a mi pregunta terminó mirando a oblonsky a los ojos con un esfuerzo desesperado pues bien espera un poco y también tú acabarás aquí aunque poseas tres mil hectáreas de tierras en el distrito de karasinsky tengas tus músculos y la lozanía y agilidad de una muchacha de doce años ¡a pesar de todo ello acabarás por pasarte a nuestras filas y respecto a lo que me has preguntado no hay novedad pero es lástima que no hayas venido por aquí en tanto tiempo ¿pues qué pasa preguntó con inquietud levin nada nada dijo oblonsky ya charlaremos y en concreto ¿qué es lo que te ha traído aquí de eso será mejor hablar también después respondió levin sonrojándose hasta las orejas bien ya me hago cargo dijo esteban arkadievich si quieres verlas las encontrarás hoy en el parque zoológico de cuatro a cinco kitty estará patinando ve a verlas yo me reuniré allí contigo y luego iremos a cualquier sitio muy bien hasta luego entonces ¡no te olvides de la cita te conozco bien eres capaz de olvidarla o de marcharte al pueblo exclamó riendo oblonsky no no y salió del despacho sin acordarse de que no había saludado a los amigos de oblonsky hasta que estuvo en la puerta parece un hombre de carácter dijo grinevich cuando levin hubo salido sí querido asintió esteban arkadievich inclinando la cabeza ¡es un mozo con suerte ¡tres mil hectáreas en karasinsky joven y fuerte y con un hermoso porvenir ¡no es como nosotros ¿de qué se queja usted ¡de que todo me va mal respondió oblonsky suspirando profundamente vi cuando oblonsky preguntó a levin a qué había ido a moscú levin se sonrojó y se indignó consigo mismo por haberse sonrojado y por no haber sabido decirle «he venido para pedir la mano de tu cuñada» pues sólo por este motivo se encontraba en moscú los levin y los scherbazky antiguas familias nobles de moscú habían mantenido siempre entre sí cordiales relaciones y su amistad se había afirmado más aún durante los años en que levin fue estudiante Éste se preparó a ingresó en la universidad a la vez que el joven príncipe scherbazky el hermano de dolly y kitty levin frecuentaba entonces la casa de los scherbazky y se encariñó con la familia este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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por extraño que pueda parecer con lo que levin estaba encariñado era precisamente con la casa con la familia y sobre todo con la parte femenina de la familia levin no recordaba a su madre tenía sólo una hermana y ésta mayor que él así pues en casa de los scherbazky se encontró por primera vez en aquel ambiente de hogar aristocrático a intelectual del que él no había podido gozar nunca por la muerte de sus padres todo en los scherbazky sobre todo en las mujeres se presentaba ante él envuelto como en un velo misterioso poético y no sólo no veía en ellos defecto alguno sino que suponía que bajo aquel velo poético que envolvía sus vidas se ocultaban los sentimientos más elevados y las más altas perfecciones que aquellas señoritas hubiesen de hablar un día en francés y otro en inglés que tocasen por turno el piano cuyas melodías se oían desde el cuarto de trabajo de su hermano donde los estudiantes preparaban sus lecciones que tuviesen profesores de literatura francesa de música de dibujo de baile que las tres acompañadas de mademoiselle linon fuesen por las tardes a horas fijas al boulevard tverskoy vestidas con sus abrigos invernales de satén dolly de largo natalia de medio largo y kitty completamente de corto de modo que se podían distinguir bajo el abriguito sus piernas cubiertas de tersas medias encarnadas que hubiesen de pasear por el boulevard tverskoy acompañadas por un lacayo con una escarapela dorada en el sombrero todo aquello y mucho más que se hacía en aquel mundo misterioso en el que ellos se movían levin no podía comprenderlo pero estaba seguro de que todo lo que se hacía allí era hermoso y perfecto y precisamente por el misterio en que para él se desenvolvía se sentía enamorado de ello durante su época de estudiante casi se enamoró de la hija mayor dolly pero ésta se casó poco después con oblonsky entonces comenzó a enamorarse de la segunda como si le fuera necesario estar enamorado de una a otra de las hermanas pero natalia apenas presentada en sociedad se casó con el diplomático lvov kitty era todavía una niña cuando levin salió de la universidad el joven scherbazky que había ingresado en la marina pereció en el báltico y desde entonces las relaciones de levin con la familia a pesar de su amistad con oblonsky se hicieron cada vez menos estrechas pero cuando aquel año a principios de invierno levin volvió a moscú después de un año de ausencia y visitó a los scherbazky comprendió de quién estaba destinado en realidad a enamorarse al parecer nada más sencillo conociendo a los scherbazky siendo de buena familia más bien rico que pobre y contando treinta y dos años de edad que pedir la mano de la princesita kitty seguramente le habrían considerado un buen partido pero como levin estaba enamorado kitty le parecía tan perfecta un ser tan por encima de todo lo de la tierra y él se consideraba un hombre tan bajo y vulgar que casi no podía imaginarse que ni kitty ni los demás le encontraran digno de ella pasó dos meses en moscú como en un sueño coincidiendo casi a diario con kitty en la alta sociedad que comenzó a frecuentar para verla más a menudo y de repente le pareció que no tenía esperanza alguna de lograr a su amada y se marchó al pueblo la opinión de levin se basaba en que a los ojos de los padres de kitty él no podía ser un buen partido y que tampoco la deliciosa muchacha podía amarle ante sus padres no podía alegar una ocupación determinada ninguna posición social siendo así que a su misma edad treinta y dos años otros compañeros suyos eran uno general ayudante otro director de un banco y de una compañía ferroviaria otro profesor y el cuarto presidente de un tribunal de justicia como oblonsky Él en cambio sabía bien cómo debían de juzgarle los demás un propietario rural un ganadero un hombre sin capacidad que no hacía a ojos de las gentes sino lo que hacen los que no sirven para nada ocuparse del ganado de cazar de vigilar sus campos y sus dependencias la hermosa kitty no podía pues amar a un ser tan feo como levin se consideraba y sobre todo tan inútil y tan vulgar por otra parte debido a su amistad con el hermano de ella ya difunto sus relaciones con kitty habían sido las de un hombre maduro con una niña lo cual le parecía un obstáculo más opinaba que a un joven feo y bondadoso cual él creía ser se le puede amar como a un amigo pero no con la pasión que él profesaba a kitty para eso había que ser un hombre gallardo y más que nada un hombre destacado es verdad que había oído decir que las mujeres aman a veces a hombres feos y vulgares pero él no lo podía creer y juzgaba a los demás por sí mismo que sólo era capaz de amar a mujeres bonitas misteriosas y originales no obstante después de haber pasado dos meses en la soledad de su pueblo comprendió que el sentimiento que le absorbía ahora no se parecía en nada a los entusiasmos de su primera juventud pues no le dejaba momento de reposo y vio claro que no podría vivir sin saber si kitty podría o no llegar a ser su mujer comprendió además que sus temores eran hijos de su imaginación y que no tenía ningún serio motivo para pensar que hubiera de ser rechazado y fue así como se decidió a volver a moscú resuelto a pedir la mano de kitty y casarse con ella si le aceptaban y si no pero no quiso ni pensar en lo que sucedería si era rechazada su proposición vii este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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llegó a moscú en el tren de la mañana y en seguida se dirigió a casa de koznichev su hermano mayor por parte de madre después de mudarse de ropa entró en el despacho de su hermano dispuesto a exponerle los motivos de su viaje y pedirle consejo pero koznichev no se hallaba solo le acompañaba un profesor de filosofía muy renombrado que había venido de jarkov con el exclusivo objeto de discutir con él un tema filosófico sobre el que ambos mantenían diferentes puntos de vista el profesor sostenía una ardiente polémica con los materialistas y koznichev que la seguía con interés después de leer el último artículo del profesor le escribió una carta exponiéndole sus objeciones y censurándole las excesivas concesiones que hacía al materialismo el polemista se puso en seguida en camino para discutir la cuestión el punto debatido estaba entonces muy en boga y se reducía a aclarar si existía un límite de separación entre las facultades psíquicas y fisiológicas del hombre y dónde se hallaba tal límite de existir sergio ivanovich acogió a su hermano con la misma sonrisa fría con que acogía a todo el mundo y después de presentarle al profesor reanudó la charla el profesor un hombre bajito con lentes de frente estrecha interrumpió un momento la conversación para saludar y luego volvió a continuarla sin ocuparse de levin este se sentó esperando que el filósofo se marchase pero acabó interesándose por la discusión había visto en los periódicos los artículos de que se hablaba y los había leído tomando en ellos el interés general que un antiguo alumno de la facultad de ciencias puede tomar en el desarrollo de las ciencias pero por su parte jamás asociaba estas profundas cuestiones referentes a la procedencia del hombre como animal a la acción refleja la biología la sociología y a aquella que entre todas le preocupaba cada vez más la significación de la vida y la muerte en cambio su hermano y el profesor en el curso de su discusión mezclaban las cuestiones científicas con las referentes al alma y cuando parecía que iban a tocar el tema principal se desviaban en seguida y se hundían de nuevo en la esfera de las sutiles distinciones las reservas las citas las alusiones las referencias a opiniones autorizadas con lo que levin apenas podía entender de lo que trataban no me es posible admitir dijo sergio ivanovich con la claridad y precisión con la pureza de dicción que le eran connaturales la tesis sustentada por keiss es a saber que toda concepción del mundo exterior nos es transmitida mediante sensaciones la idea de que existimos la percibimos nosotros directamente no a través de una sensación puesto que no se conocen órganos especiales capaces de recibirla pero wurst knaust y pripasov le contestarían que la idea de que existimos brota del conjunto de todas las sensaciones y es consecuencia de ellas wurst afirma incluso que sin sensaciones no se experimenta la idea de existir voy a demostrar lo contrario comenzó sergio ivanovich levin advirtiendo que los interlocutores tras aproximarse al punto esencial del problema iban a desviarse de nuevo de él preguntó al profesor entonces cuando mis sensaciones se aniquilen y mi cuerpo muera ¿no habrá ya para mí existencia posible el profesor contrariado como si aquella interrupción le produjese casi un dolor físico miró al que le interrogaba y que más parecía un palurdo que un filósofo y luego volvió los ojos a sergio ivanovich como preguntándole ¿qué queréis que le diga pero sergio ivanovich hablaba con menos afectación a intransigencia que el profesor y comprendía tanto las objeciones de éste como el natural y simple punto de vista que acababa de ser sometido a examen sonrió y dijo aún no estamos en condiciones de contestar adecuadamente a esa pregunta cierto no poseemos bastantes datos afirmó el profesor y continuó exponiendo sus argumentos no dijo yo sostengo que si corno afirma pripasov la sensación tiene su fundamento en la impresión hemos de establecer entre estas dos nociones una distinción rigurosa levin no quiso escuchar más y esperaba con impaciencia que el profesor se marchase viii cuando el profesor se hubo ido sergio dijo a su hermano celebro que hayas venido ¿por mucho tiempo ¿y cómo van las tierras levin sabía que a su hermano le interesaban poco las tierras y si le preguntaba por ellas lo hacía por condescendencia le contestó pues limitándose a hablarle de la venta del trigo y del dinero cobrado habría querido hablar a su hermano de sus proyectos de matrimonio pedirle consejo pero escuchando su conversación con el profesor y oyendo luego el tono de protección con que le preguntaba por las tierras las propiedades de su madre las poseían los dos hermanos en común aunque era levin quien las administraba tuvo la sensación de que no habría ya de explicarse bien de que no podía empezar a hablar a su hermano de su decisión y de que éste no habría de ver seguramente las cosas como él deseaba que las viera bueno ¿y qué dices del zemstvo preguntó sergio que daba mucha importancia a aquella institución este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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a decir verdad no lo sé ¿cómo ¿no perteneces a él no he presentado la dimisión contestó levin y no asisto a las reuniones ¡es lástima dijo sergio ivanovich arrugando el entrecejo levin para disculparse comenzó a relatarle lo que sucedía en las reuniones ya se sabe que siempre pasa así le interrumpió su hermano los rusos somos de ese modo tal vez la facultad de ver los defectos propios sea un hermoso rasgo de nuestro carácter pero los exageramos y nos consolamos de ellos con la ironía que tenemos siempre en los labios una cosa te diré si otro pueblo cualquiera de europa hubiese tenido una institución análoga a la de los zemstvos por ejemplo los alemanes o los ingleses la habrían aprovechado para conseguir su libertad política en cambio nosotros sólo sabemos reímos de ella ¿qué querías que hiciera replicó levin excusándose era mi última prueba puse en ella toda mi alma pero no puedo no tengo aptitudes no es que no tengas es que no enfocas bien el asunto dijo sergio ivanovich tal vez tengas razón concedió levin abatido ¿sabes que nuestro hermano nicolás está otra vez en moscú nicolás hermano de constantino y de sergio por parte de madre y mayor que los dos era un calavera había disipado su fortuna andaba siempre con gente de dudosa reputación y estaba reñido con ambos hermanos ¿es posible preguntó levin con inquietud ¿cómo lo sabes prokofy le ha visto en la calle ¿en moscú ¿sabes dónde vive levin se levantó como disponiéndose a marchar en seguida siento habértelo dicho dijo sergio ivanovich meneando la cabeza al ver la emoción de su hermano envié a informarme de su domicilio le remití la letra que aceptó a trubin y que pagué yo y mira lo que me contesta y sergio ivanovich alargó a su hermano una nota que tenía bajo el pisapapeles levin leyó la nota escrita con la letra irregular de nicolás tan semejante a la suya os ruego encarecidamente que me dejéis en paz es lo único que deseo de mis queridos hermanitos nicolás levin después de leerla cónstantino permaneció en pie ante su hermano con la cabeza baja y el papel entre las manos en su interior luchaba con el deseo de olvidar a su desgraciado hermano y la convicción de que obrar de aquel modo sería una mala acción al parecer se propone ofenderme pero no lo conseguirá seguía diciendo sergio yo estaba dispuesto a ayudarle con todo mi corazón mas ya ves que es imposible sí sí repuso levin comprendo y apruebo tu actitud pero yo quiero verle ve si lo deseas mas no te lo aconsejo dijo sergio ivanovich no es que yo le tema con respecto a las relaciones entre tú y yo no conseguirá hacernos reñir pero creo que es mejor que no vayas y así te lo aconsejo es imposible ayudarle sin embargo haz lo que te parezca mejor quizá sea imposible ayudarle pero no quedaría tranquilo sobre todo ahora si no te comprendo bien repuso sergio ivanovich lo único que comprendo es la lección de humildad desde que nicolás comenzó a ser como es yo comencé a considerar eso que llaman una «bajeza» con menos severidad ¡ya sabes lo que hizo ¡es terrible terrible repetía levin después de obtener del lacayo de su hermano las señas de nicolás levin decidió visitarle en seguida pero luego reflexionándolo mejor aplazó la visita hasta la tarde ante todo para tranquilizar su espíritu necesitaba resolver el asunto que le traía a moscú para ello se dirigió pues a la oficina de oblonsky y después de haber conseguido las informaciones que necesitaba sobre los scherbazky tomó un coche y se dirigió al lugar donde le habían dicho que podía encontrar a kitty ix a las cuatro de la tarde levin con el corazón palpitante dejó el coche de alquiler cerca del parque zoológico y se encaminó por un sendero a la pista de patinar seguro de encontrar a kitty ya que había visto a la puerta el carruaje de los scherbazky el día era frío despejado ante el parque zoológico estaban alineados trineos carruajes particulares y coches de alquiler aquí y allá se veían algunos gendarmes el público con sus sombreros que relucían bajo el sol se agolpaba en la entrada y en los paseos ya limpios de nieve entre filas de casetas de madera este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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de estilo ruso con adornos esculpidos los añosos abedules inclinados bajo el peso de la nieve que cubría sus ramas parecían ostentar flamantes vestiduras de fiesta levin mientras seguía el sendero que conducía a la pista se decía «hay que estar tranquilo es preciso no emocionarse ¿qué te pasa corazón ¿qué quieres ¡calla estúpido!» así hablaba a su corazón pero cuanto más se esforzaba en calmarse más emocionado se sentía se encontró con un conocido que le saludó pero levin no recordó siquiera quién podía ser se acercó a las montañas de nieve en las que entre el estrépito de las cadenas que hacían subir los trineos sonaban voces alegres unos pasos más allá se encontró ante la pista y entre los que patinaban reconoció inmediatamente a kitty la alegría y el temor inundaron su corazón kitty se hallaba en la extremidad de la pista hablando en aquel momento con una señora aunque nada había de extraordinario en su actitud ni en su vestido para levin resaltaba entre todos como una rosa entre las ortigas todo en tomo de ella parecía iluminado era como una sonrisa que hiciera resplandecer las cosas a su alrededor «¿es posible que pueda acercarme adonde está?» se preguntó levin hasta el lugar donde ella se hallaba le parecía un santuario inaccesible y tal era su zozobra que hubo un momento en que incluso decidió marcharse tuvo que hacer un esfuerzo sobre sí mismo para decirse que al lado de kitty había otras muchas personas y que él podía muy bien haber ido allí para patinar entró en la pista procurando no mirar a kitty sino a largos intervalos como hacen los que temen mirar al sol de frente pero como el sol la presencia de la joven se sentía aún sin mirarla aquel día y a aquella hora acudían a la pista personas de una misma posición todas ellas conocidas entre sí allí estaban los maestros del arte de patinar luciendo su arte los que aprendían sujetándose a sillones que empujaban delante de ellos deslizándose por el hielo con movimientos tímidos y torpes había también niños y viejos que patinaban por motivos de salud todos parecían a levin seres dichosos porque podían estar cerca de «ella» sin embargo los patinadores cruzaban al lado de kitty la alcanzaban le hablaban se separaban otra vez y todo con indiferente naturalidad divirtiéndose sin que ella entrase para nada en su alegría gozando del buen tiempo y de la excelente pista nicolás scherbazky primo de kitty vestido con una chaqueta corta y pantalones ceñidos descansaba en un banco con los patines puestos al ver a levin le gritó ¡hola primer patinador de todas las rusias ¿desde cuándo está usted aquí el hielo está excelente ande póngase los patines no traigo patines repuso levin asombrado de la libertad de maneras de scherbazky delante de «ella» y sin perderla de vista ni un momento aunque tenía puesta en otro sitio la mirada sintió que el sol se aproximaba a él deslizándose sobre el hielo con sus piececitos calzados de altas botas kitty algo asustada al parecer se acercaba a levin tras ella haciendo gestos desesperados a inclinándose hacia el hielo iba un muchacho vestido con el traje nacional ruso que la perseguía kitty patinaba con poca seguridad sacando las manos del manguito sujeto al cuello por un cordón las extendía como para cogerse a algo ante el temor de una caída vio a levin a quien reconoció en seguida y sonrió tanto para él como para disimular su temor al llegar a la curva kitty con un impulso de sus piececitos nerviosos se acercó a scherbazky se cogió a su brazo sonriendo y saludó a levin con la cabeza estaba más hermosa aún de lo que él la imaginara cuando pensaba en ella la recordaba toda su cabecita rubia con su expresión deliciosa de bondad y candor infantiles tan admirablemente colocada sobre sus hombros graciosos aquella mezcla de gracia de niña y de belleza de mujer ofrecían un conjunto encantador que impresionaba a levin profundamente pero lo que más le impresionaba de ella como una cosa siempre nueva eran sus ojos tímidos serenos y francos y su sonrisa aquella sonrisa que le transportaba a un mundo encantado donde se sentía satisfecho contento con una felicidad plena como sólo recordaba haberla experimentado durante los primeros días de su infancia ¿cuándo ha venido le preguntó kitty dándole la mano el pañuelo se le cayó del manguito levin lo recogió y ella dijo muchas gracias llegué hace poco ayer quiero decir hoy repuso levin a quien la emoción había impedido entender bien la pregunta me proponía ir a su casa y recordando de pronto el motivo por que la buscaba se turbó y se puso encarnado no sabía que usted patinara y patina muy bien añadió ella le miró atentamente como tratando de adivinar la causa de su turbación estimo en mucho su elogio ya que se le considera a usted como el mejor patinador dijo al fin sacudiendo con su manecita enfundada en guantes negros la escarcha que se formaba sobre su manguito sí antes cuando patinaba con pasión aspiraba a llegar a ser un perfecto patinador parece que usted se apasiona por todo dijo la joven sonriendo me gustaría verle patinar ande póngase los patines y demos una vuelta juntos «¿es posible ¡patinar juntos!» pensaba levin mirándola en seguida me los pongo dijo en alta voz este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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y se alejó a buscarlos hace tiempo que no venía usted por aquí señorle dijo el empleado cogiendo el pie de levin para sujetarle los patines desde entonces no viene nadie que patine como usted ¿queda bien así concluyó ajustándole la correa bien bien acabe pronto por favor replicaba levin conteniendo apenas la sonrisa de dicha que pugnaba por aparecer en su rostro «¡eso es vida ¡eso es felicidad ¡juntos patinaremos juntos me ha dicho ¿y si se lo dijera ahora pero tengo miedo porque ahora me siento feliz feliz aunque sea sólo por la esperanza ¡pero es preciso decidirse ¡hay que acabar con esta incertidumbre ¡y ahora mismo!» se puso en pie se quitó el abrigo y tras recorrer el hielo desigual inmediato a la caseta salvó el hielo liso de la pista deslizándose sin esfuerzo como si le bastase la voluntad para animar su carrera se acercó a kitty con timidez sintiéndose calmado al ver la sonrisa con que le acogía ella le dio la mano y los dos se precipitaron juntos aumentando cada vez más la velocidad y cuanto más deprisa iban tanto más fuertemente oprimía ella la mano de levin con usted aprendería muy pronto porque no sé a qué se deberá pero me siento completamente segura cuando patino con usted le dijo y yo también me siento más seguro cuando usted se apoya en mi brazo repuso levin y en seguida enrojeció asustado de lo que acababa de decir y en efecto apenas hubo pronunciado estas palabras cuando del mismo modo como el sol se oculta entre las nubes del rostro de kitty desapareció toda la suavidad y levin comprendió por la expresión de su semblante que la joven se concentraba para reflexionar una leve arruguita se marcó en la tersa frente de la muchacha ¿le sucede algo perdone no tengo derecho a rectificó levin ¿por qué no no me pasa nada repuso ella fríamente y añadió ¿no ha visto aún a mademoiselle linon todavía no vaya a saludarla le aprecia mucho «¡oh dios mío la he enojado!» pensó levin mientras se dirigía hacia la vieja francesa de grises cabellos rizados sentada en el banco ella le acogió como a un viejo amigo enseñando al reír su dentadura postiza ¡cómo crecemos ¿eh le dijo indicándole a kittyy ¡cómo nos hacemos viejos ¡tinny bear es ya mayor continuó riendo y recordando los apelativos que antiguamente daba levin a cada una de las tres hermanas equiparándolas a los tres oseznos de un cuento popular inglés ¿se acuerda de que la llamaba así el no lo recordaba ya pero la francesa llevaba diez años riendo de aquello vaya vaya a patinar ¿verdad que nuestra kitty lo hace muy bien ahora cuando levin se acercó a kitty de nuevo la severidad había desaparecido del semblante de la joven sus ojos le miraban como antes francos y llenos de suavidad pero a él le pareció que en la serenidad de su mirada había algo de fingido y se entristeció kitty tras hablar de su anciana institutriz y de sus rarezas preguntó a levin qué era de su vida ¿no se aburre usted viviendo en el pueblo durante el invierno le preguntó no no me aburro como siempre estoy ocupado dijo él consciente de que kitty le arrastraba a la esfera de aquel tono tranquilo que había resuelto mantener y de la cual como había sucedido a principios de invierno no podía ya escapar ¿viene para mucho tiempo preguntó kitty no sé repuso levin casi sin darse cuenta pensó que si se dejaba ganar por aquel tono de tranquila amistad se marcharía otra vez sin haber resuelto nada y decidió rebelarse ¿cómo no lo sabe no no sé depende de usted y en el acto se sintió aterrado de sus palabras pero ella no las oyó o no quiso oírlas como si tropezara dio dos o tres leves talonazos y se alejó de él rápidamente se acercó a la institutriz le dijo algunas palabras y se dirigió a la caseta para quitarse los patines «¡oh dios ayúdame ilumíname ¿qué he hecho?» se decía levin orando mentalmente pero como sintiera a la vez una viva necesidad de moverse se lanzó en una carrera veloz sobre el hielo trazando con furor amplios círculos en aquel momento uno de los mejores patinadores que había allí salió del café con un cigarrillo en los labios descendió a saltos las escaleras con los patines puestos creando un gran estrépito y sin ni siquiera variar la descuidada postura de los brazos tocó el hielo y se deslizó sobre él ¡ah un nuevo truco exclamó levin y corrió hacia la escalera para realizarlo ¡va usted a matarse le gritó nicolás scherbazky ¡hay que tener mucha práctica para hacer eso este documento ha sido descargado de http www.escolar.com
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