Nº 32. "Horizonte de Letras".

 

Embed or link this publication

Description

Revista digital de creación literaria, editada por "Alfareros del Lenguaje"

Popular Pages


p. 1

Revista digital de Creación Literaria Editada por: Sumario Editorial (pág. 4) Nuestros socios (pág. 5) Relato (pág. 5) Micro-relato (pág. 11) Ensayo (pág. 13) Líneas y Trazos (pág. 17) Poesía (pág. 19) Nuestros colaboradores (pág. 26) Relato (pág. 26) Poesía (pág. 37) Ensayo histórico (pág. 48) Reseña literaria (Pág. 59) Crítica de cine (pág. 61) Entrevista (pág. 64) Entrevista a Alberto Boco EJEMPLAR GRATUITO ©: Revista "Horizonte de Letras". Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 La Revista "Horizonte de Letras" no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 2

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 2 de 71 ©: Revista “Horizonte de Letras” Editada por: “Alfareros del Lenguaje”. Asociación Nacional de Escritores Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 Dirección, evaluación y coordinación: Rafael Gálvez José Bárcena Fernando J. Baró Ignacio León Enrique E. de Nicolás Maquetación: Enrique E. de Nicolás Para contactar con nuestra asociación: www.alfareroslenguaje.org info@alfareroslenguaje.org Para suscripciones y colaboraciones literarias: www.horizonte-de-letras.webnode.es horizontedeletras@gmail.com Patrocinan: www.componentesgil.es www.compraventacoleccion.com __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 3

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 3 de 71 Fundada en 2009 por Enrique Eloy de Nicolás Nº 32 Julio-Septiembre de 2016 EDITORIAL Julio Valencia NUESTROS SOCIOS RELATO “Mi primo, Mi-nino”, de Rafael Gálvez “Ariadna”, de Fernando J. Baró MICRORRELATO “Días de hotel”, de Enrique Eloy de Nicolás “El Fuego de la Vida”, de Teresa Oteo Iglesias ENSAYO “Límites de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda”, de Paulino Zamarro LINEAS Y TRAZOS Ilustración de María Rey. Texto de Mónica Naranjo (“Sobreviviré”) POESÍA “Barro”, de Santiago J. Miranda Jovellar “Valkiria” y “Veritas in Simplice”, de Beatriz Cáceres “A la membrana llamada himen”, de José Baró de Irureta NUESTROS COLABORADORES RELATO “La dama del funeral”, de Antonio Sanz Fadrique “Ella era hija del Sol”, de Aurora Varela “De la memoria, el olvido y el recuerdo”, de Dolores Otálora POESÍA “A mi querido puente Marroquín”, de Marcela de Nicolás “El genio del faro”, de Tomás Castellanos Rodríguez (dedicado a PAKO13) “El farero alfarero”, “Alegoría” y otros poemas, de PAKO13 “Amarte sol…” y “Andaré con el viento”, de Yoyita Margarita “Fetiche”, de David González “Sapo de otro pozo” y “Circo”, de Sergio Gabriel Lizárraga “Bohemias”, “Divino trabajo” y “Ser”, de Juana García Romero ENSAYO HISTÓRICO “Movimientos centrífugos en España VII. Los procesos secesionistas en América. Unos apuntes sobre el reinado de Carlos III”, de Cesáreo Jarabo Jordán RESEÑA LITERARIA “Número Cero”, de Umberto Eco. Reseña de Javier Úbeda Ibáñez CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA “Otra vez Bodhy”, de Francisco Javier Landa Cánovas ENTREVISTA Alberto Boco. Realizada por Rolando Revagliatti __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 4

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 4 de 71 Julio Valencia Monescillo nació en septiembre de 1947 en el viejo Madrid del Avapies y recriado en el barrio de los Austrias. Cursó estudios en el colegio Nuestra Señora de la Paloma sito en carrera de San Francisco el Grande, y posteriormente accedió al Instituto Politécnico Virgen de la Paloma (antiguamente Escuela de Artes y Oficios). En el periplo de su vida en aquella época, desempeñó alguno de los oficios que había aprendido. Y escogió ser Agente Comercial Colegiado, hasta su jubilación. Actualmente es socio colaborador en la Asociación Literaria Alfareros del Lenguaje, donde sus veteranos compañeros le han encomendado redactar las editoriales. NATURALEZA, GALGOS Y PODENCOS Hola a todos, afectuosos saludos y gracias por vuestra perseverancia a socios, colaboradores y el gran número de lectores que no siguen y apoyan de diversos puntos del planeta por la graciosidad cooperante del mundo digital. Mientras escribía estas líneas, anhelando la llegada de la primavera por fin, y resucitar del aletargado y tardío invierno, surgieron las subidas de temperatura y los primeros rayos de sol que incitaron a la ropa ligera y la búsqueda en masa de playas donde sentir el abrazo del calor y la brasa en nuestra piel. Poco duró la dicha, y la gran esperada con un descaro inusitado nos brindó un ir y venir de ora lluvias ora soles, causando desasosiego al personal por los volteos a los roperos, los termómetros parecían los “caballitos del tío vivo”. La Naturaleza, aún pletórica de verdores y flores, también llora abundante inundando caminos sembrados de cosechas destrozadas por los aluviones de ríos desbordados, causando graves desperfectos también en las urbes de ciertas ciudades y pueblos; los metereólogos anunciando... toda esta semana y parte de la próxima no abandonaremos los paraguas. Así pasamos la primera quincena de mayo florido y fluctuoso, hasta que nuestro Santo Patrón San Isidro Labrador oyó nuestros lamentos y tendió su capote de campo para ofrecernos temperaturas de pre-verano; pero observó que nuestros pantanos seguían necesitando más agua, y terminó el mes con otro gran ciclo de regadío. En cambio la temperatura social no bajaba e inclusive iba en crescendo, a diario los medios de comunicación no dejaban de sorprendernos con tantas noticias exclusivas que nos proveían, malhumorando y causando gran escepticismo, que al ciudadano le afecta a no creer en determinadas cosas y dichos. Hablando de campo, en el sociológico de este país que nos ocupa y preocupa, “saltan tantas liebres” que nos dejan “ojiplatos”. Verbigracia: Listas de Panamá y otras islas paradisíacas que geográficamente algunas conocemos y otras nos ilustran a situarnos; donde lo más variopinto de nuestra acomodada sociedad “aposenta sus huevos de oro”. ¡No, no es ilegítimo! poner el nido donde plazca, lo que no es legal es el “escaqueo” de ciertas cantidades de ellos, que tienen el deber sine quanon de notificar y reintegrar los que correspondan por legítima obligación a la “Gran Madre” que es donde nacieron, crecieron y salieron “volando”. Mencionando “galgos y podencos”, tras cinco meses de marear a dichas liebres, tomarnos el pelo y no llevarnos a ninguna conclusión, porque no salía ninguna de la chistera, ni poniendo petardos, que es lo que demostraron nuestros futuros salvadores de la Patria. Se acabó anunciando nuevas elecciones (¿o viejas?). Lo peor fue la gran desfachatez de presentar el anterior candidato y mismo programa, gallardeando de presentar unas elecciones completamente nuevas. Si en comicios anteriores no nos tomaron en serio a los electores, esperemos se tomen en serio a ellos mismos, ¿cómo pretender avanzar con los mismos galgos y podencos con los mismos collares? ¡Ojalá!, amigos lectores, que cuando estén leyendo esta Editorial, a primeros del mes de Julio, se haya cumplido su deseo y a posteriori lo mejor para el futuro de todos los ciudadanos de este país. No puedo dejar de comentarles que varios de nuestros socios escritores, han presentado sus nuevas ediciones literarias, en la gran Feria del Libro de Madrid. “Nunca hay que confundir movimiento con acción” Ernest Hemingway “La forma última, la forma santa de la teoría, es la acción” Nikos Kazantzakis __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 5

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 5 de 71 Rafael Gálvez Olmo nace en Madrid en 1940. En el 55 trabaja ya para una Agencia de Publicidad en la que llega a ser uno de sus creativos gráficos durante más de cuarenta años. En el 58 le hacen su primera entrevista y ve publicado su primer relato en una revista “de academia”. Escribió desde muy joven y, motivado por esa inquietud se ha relacionado toda su vida con otros amantes de la literatura, por lo que le llevó a ingresar en la recién creada Agrupación Hispana de Escritores, donde fue director técnico de la publicación “Autores Lectores”, que él mismo confeccionó y modernizó durante el tiempo que perteneció a ella, publicando varios relatos (con seudónimo de Sinhué), en dicha revista, a finales de los 60 y principios de los 70. Un largo período de intenso trabajo en su profesión de creativo publicitario, le apartó del mundo literario, aunque no dejó de escribir hasta que, llegado su “relax laboral”, contactó con un grupo de jóvenes escritores con los que creó “La Voz de Ondarreta”, un periódico local (en Alcorcón), de una calidad literaria excepcional, pero de una vida muy efímera por cuestiones muy largas de exponer. Más estos mismos autores (amigos), deseaban seguir juntos escribiendo, culminando con la fundación de la ASOCIACIÓN CULTURAL-EDITORIAL VERBO AZUL, (en Alcorcón). Ha publicado diversos artículos y relatos en periódicos provinciales, y varios libros y relatos cortos en las diversas publicaciones de esta Editorial. Ha recibido varios premios literarios, así como en arte gráfico y fotografía. MI PRIMO “MI-NINO” Llevaba tiempo dando vueltas a la idea de visitar a mi olvidado “primo” “Mi-Nino”. Mi contacto con él, cuando aquella inolvidable aventura con las hormigas en el Prado de Santo Domingo, fue fugaz, pero muy fructífero. Además de mostrarme el camino hacia el hormiguero, demostramos que la amistad, ese gran sentimiento, está por encima del tamaño, forma o color que puedan tener las criaturas de la creación. Fueron tan sinceras nuestras relaciones, en aquellos minutos en que convivimos juntos, que llegamos a jurarnos ayuda eterna, e incluso nos hicimos hermanos de sangre; (perdón), lo que realmente realizamos fue la ceremonia de “primos de bigote”, porque, no sé si lo he dicho, pero este primo mío no es ni más ni menos que un ratón. Así, como lo he escrito. Tal amistad, repito, nació entre nosotros, que terminamos arrancándonos un pelo del bigote de cada uno e intercambiarlo y así seríamos “primos de bigote” para toda la vida tal y como se hace entre su etnia. A dos años de aquella aventura, le añoraba, por lo que decidido a verle o saber de él, me encaminé hacia el Parque de Santo Domingo, última referencia que conocía de su hábitat. Aquella primera vez encontré a Mi-Nino, por casualidad, en medio de un gran descampado que cubría casi todo el terreno y que ahora se había transformado en calzadas limpiamente alquitranadas, con aceras enladrilladas en rojo y blanco que hermoseaban las calles pero que a mí me habían hecho perder el norte. Así, recordando aquellos días, cruzaba la carretera de un lado a otro buscando y olisqueando todas las alcantarillas a mi alcance, mientras mordisqueaba y jugueteaba, nerviosamente, con el pelo del bigote de mi primo que me hacía cosquillas provocando mi risa, cuando algo cruzó ante mis narices haciéndome comprender que la suerte no me había abandonado Con la asombrosa celeridad que siempre me ha caracterizado alargué un pie y pisé la sombra del apéndice trasero del mamífero que había cruzado ante mis narices. Naturalmente, al ras de la sombra, y sobre ella, también alcancé a pisar el rabo del susodicho ratón. Me incliné sobre él para comprobar que realmente lo era mientras con mi mano trataba de sujetarlo suavemente. –“¡ ...tu padre...!” Lo era, no cabía duda. El tono del improperio me hizo reír de felicidad. Los había encontrado. Lo agarré como mejor pude para evitar sus mordiscos __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 6

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 6 de 71 y con la otra mano le coloqué el pelo de bigote de mi amigo ante las mismísimas narices. Bizqueó, hizo amago de estornudo, volvió a mirarlo y después sus ojos se abrieron como platos y se clavaron, enfrentados, a los míos. –¡No puede ser!... –dijo mientras tragaba saliva asombrado–. ¿Eres tú de verdad? –Sí, claro que soy yo. –Le contesté paseándole el pelo por todo el cuerpo tratando de provocarle las cosquillas–. Soy primo de Mi-Nino, y tú ¿cómo te llamas? –Comprobé que mi maniobra surtía efecto y proseguí, morbosamente, la caricia sobre su cuerpo, con el pelo de bigote. –Him... him... him... déjame, me haces cosquillas... him... him... yo también soy... him... primo de Mi.Nino... him... –¡Estupendo! –Exclamé, y dejé de martirizarle. En pocos segundos le puse al corriente de mis intenciones, pero no tuve necesidad de explicarle quien era, me recordaba perfectamente. Aquella fastuosa aventura que viví con las hormigas “del barrio” era ya Historia y se estudiaba en las aulas del U. O. C. (Unificación Organizada del Conocimiento), algo así como nuestra ESO. –Pues lo llevas transparente, tronco. –Oí asombrado la respuesta de mi nuevo amigo–. Llegas en la cumbre de lo que llamaríamos “momento caótico unifamiliar de nuestro pariente”... Cuando me di cuenta que no le entendía nada y que, posiblemente, me estaba tomando el pelo, tuve intención de arrearle un par de bofetadas, pero me contuve a tiempo, no debía comenzar nuevas relaciones a punta de tortazos. Haciendo de Madre Teresa, cariñoso y afable, le pedí que me explicara el galimatías de su argot. –Mira “titi” –me espetó mientras tiraba de mí hacia la derecha de la calle–, sobre la marcha abundaré tu conocimiento, pero ahora “zumba” pues si no, llegaremos tarde a la “Juiciada”. Sin darme tiempo a analizar sus palabras salió corriendo esperando a que le siguiera, cosa que hice sin dudarlo. Cuando le di alcance tenía ya medio cuerpo enterrándose en un agujero del suelo. Le agarré por el rabo y lo levanté hasta mis ojos. Los suyos, asustados, primero interrogaron, luego comprendieron. El índice de su pata delantera señaló la alcantarilla cercana al lugar donde le había atrapado. Aquel “Micky Mouse” intelectual, pasota de todo y, además vestido de verde, no debía ser muy torpe pues enseguida entendía todo, pero aún así escuché un bisbiseo desagradable entre sus dientes. Yo, en el mismo tono, mascullé a cambio: –...Y yo en el tuyo, por si acaso... Me miró con mirada mortal y estuvo a punto de decirme algo. Hice un gesto de circunstancia y me salvó la campana. Estábamos en la alcantarilla. Mi entrada en ella no fue nada sencilla. Ya había olvidado lo mal que lo pasé la anterior vez. Todos los huesos de mi cuerpo crujieron escandalosamente, pero el caso es que entrar, entré. Y en pocos segundos comenzaron a ocurrir tantos acontecimientos que no tuve tiempo para lamentaciones. Hul-Ito, mi nuevo amigo, corría desesperadamente hacia un gran resplandor que se vislumbraba a lo largo del estrecho túnel de nuestra izquierda. Corrí tras él, a cuatro patas, con temor a perder su rastro mientras un creciente murmullo llegaba a mis oídos a medida que nos acercábamos al lugar en cuestión Sin conseguir atraparle, llegué a una gran sala iluminada con cerillas a modo de antorchas, donde una gran multitud de animalitos de la misma especie que mi amigo, se agolpaban, gritaban, pegaban... Un increíble estrépito de gritos, aullidos, cantos repetitivos, (con ritmo musical incluido), de insultos hacia algo o alguien, rebotaban, con eco, entre las siete paredes de aquella inmensa sala. Por encima de aquella algarabía tuve la atención de fijarme en un “guardia urbano”, (que no era más que un ratón), con muy largos bigotes que, con pito en boca, se desgañitaba y resoplaba sin cesar moviendo sus patas delanteras como aspas de molino. Sobre su cabeza lucía media cáscara de huevo, a modo de casco, que me recordó al inocente “Calimero”. Incluso este también parecía decir: “Soy un incomprendido”. Todo sucedió en segundos, pero los suficientes para que Hul-Ito se me “traspapelara” entre la multitud. ¡Ah!, pero lo encontré rápidamente gracias a su traje verde. (Ya se sabe: verde-igual a “la Masa”-igual a Hul-igual a Hul-Ito). Alargué mi mano para sujetarle aunque fuera por el cuello, mientras me fijaba en la cantidad de pancartas que portaban los escandalosos del entorno. Mientras sentía un mordisco en mi dedo, de no sabía quién, leí alguna de ellas que eran todo un poema, a saber: “Queremos juego”“Viva Mi-nino”... “Estamos contigo, señor González”... “U.O.C. más fácil...”“Abajo la L.B. D.L.M.R...” “Yo no tengo SIDA”...“Yo tampoco...” “Ni falta que me hace”“¿Tres por siete?...” “Vendo porros”“Q.H.F.H., no” Cuando estaba a un sólo punto de soltar la carcajada ante tanta gilipollez, un segundo mordisco, más profundo, me hizo atender a HulIto y a los que tenía debajo. Efectivamente, a mi amigo lo había atrapado, pero otro estaba colgado de mi dedo meñique y con sus dientes clavados en él, claro, y por encima de la algarabía reinante también escuchaba improperios dirigidos hacia mi __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 7

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 7 de 71 persona. Todos a la vez insultando, también inquiriendo... preguntando... –¿Qué ocurre? –chillaba uno, o cien. –¡No te sueltes Pe-Pe! –un amigo, seguro. –¡Muerde Hul-Ito! –este un animal. –¿Quién es ese animal? –y de este animal ni cuento... Mis tímpanos habían llegado a su límite y ya no podía aguantar más. Solté a Hul-Ito; sacudí al PePe y cubrí mis orejas con ambas manos mientras gritaba por encima de todo el escándalo de aquellos maravillosos vichéjulos: –¡El traperooo!... (Huy, perdón, eso no dije; lo que dije fue aquello de: ¡Que se callen coño!) Por encantamiento la plaza quedó despejada ante mi vozarrón de hombre. Sólo el “gendarme”, cual capitán de navío mantenía su postura, dudando, eso sí, en salir corriendo o echarse a llorar. Pero a mí lo que me importaba en aquel momento era mi desaparecido amigo. Atisbé un ramalazo verde y, a su lado al anciano que había acertado con mi condición animaloide. –No deben asustarse, –comenté mientras mostraba a todo bicho presente el pelo de bigote que me identificaba como primo de Mi-Nino–. Como veis soy de la familia y vengo de visita únicamente, pero ya que he llegado en pleno “mitin” quizá pueda ayudar si me explican de qué viene la cosa. El anciano ratón me reconoció al primer olisqueo pues era tío de Mi-Nino y tenía en el “Libro de Honor” nuestro primer contacto y la fusión de nuestros bigotes. –¡Caramba! ¡“Olor Lindo” nada menos! –Vaya, ya lo soltó. Yo no quería que se conociera cómo era nombrado por estas criaturas, pero si soy veraz en la historia, eso dijo y eso escribo, en fin. Tras unos efusivos saludos en los cuales aprovecharon más de uno a subirse encima de mí y mordisquearme en todo punto que encontraron, eso sí, muy “cariñosamente”, Ru-Ben comenzó a explicarme la razón de aquella manifestación que yo, asombrado, contemplaba. Mientras, el “gentío” se unificaba y reiniciaba la marcha hacia una de las direcciones señaladas con “carteles” y que decía “A Ondarreta”. ¡Hay mi madre! Y yo que siempre he creído que los ratones era muy felices y vivían en un ambiente tranquilo, sin complicaciones de ninguna clase. Pues ya, ya. Tienen líos, y muy gordos. Veamos cómo me las arreglo para explicar su problema actual y que ustedes, lectores, lo comprendan. Mis amigos, los ratones, se van modernizando día a día tratando de copiar todo lo humano que les interesa, y una de entre muchas cosas, que han asimilado muy bien (perfectamente), es EL JUEGO. Es una burrada y no se puede entender pero lo cierto es que la raza ratonil se pirria por el juego. Juegan a la “Lot-en-ía”; a la “Q.H.F.H.” (Quién Ha Fallecido Hoy); a la “L.P.P.L.” (Lo Peor Para Lé), (Él, claro); a las maquinitas tragaperras incluso, junto con otro montón más de juegos que no paran de copiar, pero en esta ocasión no era ninguno de estos la problemática que los enfrentaba. Esta vez el problema residía en el juego de la “L.B.D.L.M.R.”, algo así como nuestras Apuestas Mutuas Deportivas Benéficas. Es decir, nuestras quinielas de fútbol. Bien, para entendernos, comentaré que las siglas del imperio deportivo futbolístico de mis amigos significan: “Liga Bienhechora de la Maternidad Ratonil”, que, como su propio nombre indica, sirve para... bueno, sirve para lo que su propio nombre indica... Y prosiguiendo con la historia, mi primo Mi-Nino, (según las explicaciones de nuestro querido tío), había jugado durante los tres últimos martes, (en esta comunidad las fiestas son los martes), a las quinielas futbolísticas, ¡Y en todas ellas había ganado el pleno! Se barajaron multitud de opiniones sobre esta extraordinaria circunstancia y, tras todo un día de asamblea plenipotenciaria, se había llegado a una clara conclusión: Mi-Nino debía estar infiltrado, (bien por sanguinidad, opor “sexualistica”) con algún personaje jerárquico del deporte rey y alguien de entre ellos le daba la solución quinielística. Los de la Liga Bienhechora de la Maternidad Ratonil habían apresado y sometido a mi primo a una especie de “tercer grado”, (que consistía en hacerle beber gaseosa totalmente depurada de “agujeros”), pero que no dejó de jurar y mantener que la única información la había obtenido de un pájaro que él mismo había amaestrado y que le decía cual ganaría en el próximo partido, y así, ¿quién se resistía a acertar una y otra vez? Pero el caso es que los de la L.B.D.L.M.R. insistían en que el tal “pájaro” no era tal, sino un ratón; y además, todo un ratón, un señor ratón; quizá uno de los miembros más importantes y selectos de la L.B.D.L.M.R., y así, con aquel chivatazo no era extraño que acertara todas esa semanas, lo extraño sería que no acertara ninguna, y como no deseaban que algo pareciera extraordinario, ¡pues claro!, acertaba. Y los de la L.B.D.L.M.R., que no eran tontos ni mucho menos, y que conocían a un accionista cuyo nombre respondía al de Pá-Jaro, acertaron en la idea de creerlos compinchados y ahora se trataba de que mi primo Mi-Nino cantara fuera como fuese. Pero Mi-Nino “erre que erre”, no soltaba ni “miau”. Todo aquel embrollo terminó, como era lógico, siendo de la opinión pública, y así las cosas hubo su división de opiniones. Unos decían que sí, otros __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 8

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 8 de 71 que no; unos se acordaban de sus padres, (qué cariñosos), y otros de... y yo aparecí en aquellos momentos críticos de la Historia Ratonil, y sin entender de qué iba el embrollo. Por su parte el viejo Ru-Ben y su familia llevaban a rastras, precisamente, al tal Pá-Jaro que el “pájaro” de Mi-Nino decía que le hablaba. Este extraño pájaro resultaba que era mudo, pero la terca familia de mi primo le había atizado tal paliza que estaba dispuesto a “cantar”, (además de por “soleares”) la “Traviata”, “Para Elisa”... y otras muchas más óperas y muchas más zarzuelas, porque saber sabía... Cuando se encontró con la daga en el cuello (¡qué bonito!), accedió a enseñar lo que sabía, y lo que sabía fue contar a los de la L.B.D.L.M.R. cómo podían acertar la quiniela del próximo martes, del siguiente y del posterior. Y si les parecía poco también podría añadir siete semanas más de aciertos. Yo estaba ilusionadísimo en conocer el secreto. Menuda “bicoca” para explotarla en el exterior, pero por más que le insté, durante el trayecto, no hubo forma de que soltara prenda de su secreto y así llegamos a la “Juiciada”, donde se encontraba el resto de la “manada”. Allí el ambiente estaba a tope de candente pues los impacientes, sin esperar a la segunda parte, ya hincaban el diente al pobre Mi-Nente (perdón, MiNino), sin aguardar a los parientes... (pues qué bien me ha salido). En las siguientes siete horas que duró la Enjuiciada se gritó y chilló en todas los agudos y graves al que puedan llegar el mejor tenor o bajo, (que vergüenza); se golpearon los muebles con arritmia tan clara como para gravar los mejores ritmos de la actualidad... También, como era natural, se llegó a las manos (con la más exquisita calidad), como en cualquier derbi futbolero. Mi-Nino pegaba y cobraba también; yo, a su lado, hombro con hombro, sentía mordiscos por todas partes de mi cuerpo, (los desaprensivos se aprovecharon que ni os cuento), y aquello parecía que no iba a acabar nunca, pero como todo tiene su fin, este llegó al fin, claro. Resumiendo, los de la Juiciada, (jueces incorruptibles), y los directivos de la L.B.D.L.M.R., (el honor en el deporte es su lema), después de calmados los ánimos, y para congraciarse con ambos bandos, acordaron absolver a Mi-Nino y a Pá-Jaro si este último accedía a darles la fórmula para acertar la quiniela de fútbol que todos los martes se celebraba entre los dos equipos que componían su “Liga”. Y el listillo de Pá-Jaro explicó, que rellenando tres quinielas, en cada una de las cuales pusieran, respectivamente, al Real Ratonil C.F. como ganador en su campo, empate y pérdida, contra el Atlético Ratonil F.C., aseguraba un cien por cien de aciertos en la quiniela, lo que certificaba la ganancia de las 777 castañas de que se componía el premio de la quiniela. Tras la ovación con que se cerró el discurso yo me sentí totalmente emocionado y con lágrimas en los ojos, (y yo que había soñado...). Di media vuelta a mi cuerpo (como pude), y sin contestar a los pocos que se dieron cuenta de mis intenciones, busqué la primera alcantarilla con vistas al exterior. Ni siquiera me despedí de mi inteligente primo MiNino, (ni de su pariente pitagórico). Pero de vosotros, queridos lectores, sí lo hago. Hasta la próxima, amigos. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 9

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 9 de 71 Fernando José Baró (Madrid, 1966) Escritor. Anticuario. En Verbo Azul tiene publicado un breve ensayo sobre el desamor en 2004, En torno al desamor, más de 100 relatos en cuadernillos de Alcorcón, un libro presentado en la Feria del libro de Alcorcón en 2005, Nueva Residencia y otros relatos, y colaboración en un libro editado por el Café Gijón en conmemoración del IV centenario de la publicación del Quijote, El Quijote en el Gijón (2005) así como en el libro Madrid a Miguel Hernández (Desde el Café Gijón) (2012). Asimismo ha colaborado en la Semana Cultural de la Villa de Gascueña (Cuenca) donde presentó la obra Historias de la Alcarria (2007) Ensoñaciones (2008) Venganza (2009) La dama inmóvil (2010) Retales (2011) Tomar partido (2012) El lado oscuro (2013) y Las arrugas del alma (2014). Dio el pregón de las fiestas de la Villa de Gascueña el verano de 2008. Ha publicado también junto a otros autores conquenses el libro Gascueña, luz poesía y pensamiento (2008). En la colección Alcorcón a la imaginación de A.E.A Alfareros del Lenguaje ha editado Las arrugas del alma, 2014; Lujuria, 2015 y Rimas, 2014, este último bajo el seudónimo de José Terrón. Con la editorial ENTRELÍNEAS vio la luz en 2015 El marqués de Alféizar, las memorias de un marqués decimonónico abrasado por la pasión de querer. Fue premiado en Verbo Azul por la obra Ausencia de ti (2001) y finalista en el Primer Certamen Literario Verbo Azul por la narración Cambio derumbo (2004). ARIADNA Harto de todo, desengañado y enamorado erróneamente o tal vez desenamorado dirigí mis pasos a Villafranca del Bierzo. Pensé en un primer momento hacer el camino de Santiago, pero no tenía fuerzas para empezarlo, por lo que hubiera sido imposible acabarlo. Consciente de no estar entero moralmente para hacer nada, pensé en pasar unos días solo, intentando centrar mi vida de nuevo. Cogí una habitación en el hotel San Francisco, en la Plaza Mayor, y tras comer y echarme la siesta dirigí mis pasos a la famosa calle del Agua. Calle cargada de palacios y escudos nobiliarios, entre los que destacan el de Torquemada, del siglo XVII, de arquitectura barroca, una casa morisca de tres plantas, la casa solariega de los Álvarez de Toledo, también de estilo barroco, con dos grandes escudos de los marqueses de Villafranca, y la casa natal del poeta y novelista Enrique Gil y Carrasco, autor de El Señor de Membibre, donde aparece una placa conmemorativa. En esta misma calle hay infinidad de bodegas típicas donde degustar los vinos bercianos. El vino del Bierzo es un caldo con cuerpo que deja un ligero sabor a tierra en la boca; manchado de rojo oscuro el vaso; casi se puede masticar. Las bodegas son más que centenarias, llenos de enormes telas de araña sus techos y esquinas. Con grandes cubas y tinajas donde el tiempo quedó parado, tal vez esperando algún quijote que, vaciando sus panzas, las rescate del olvido. Fui vagando entre bodega y bodega hasta sentirme bien gracias al alcohol que ya corría por mis venas y me hacía ver la vida con ese optimismo pasajero cuando se está “alegre”. Sentado en una mesa de tosca madera, con un vaso de vino en mis manos, vi que entraban un grupo de jóvenes con mochilas. Eran tres chicas y dos chicos. No debían tener ninguno más de veinticinco años. Escuché sus comentarios entre risas y deduje que estaban haciendo el camino de Santiago. Desde mi mesa les invité a un vino, deseoso de poder conversar con alguien. Aceptaron y, tras cruzar unas palabras, se sentaron conmigo. Eran de Madrid como yo y venían a pie desde Astorga. Estaban alojados en el albergue situado al lado de la iglesia de Santiago. Este templo tiene el privilegio en su Puerta del Perdón de ganar ante ella el jubileo los peregrinos enfermos. La iglesia consta de una sola nave con techumbre de madera y es el más interesante templo románico de la región. Iban a pasar esa noche en Villafranca y al día siguiente seguirían camino de Santiago de Compostela. Estuvieron fumando unos canutos de los que me ofrecieron unas caladas, cosa que no acepté, ya que no fumo ni tabaco. La rubia de pelo rizado era pareja de uno de ellos ya que no hacían más que comerse a besos en un intercambio de __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 10

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 10 de 71 lenguas y saliva. Solo paraban para fumar y dar unos tragos de vino. De los otros tres componentes del grupo y desde el principio fue Ariadna la que estuvo más comunicativa conmigo. Morena, de pelo corto y liso, llevaba dos piercing, uno en la lengua y otro en el ombligo y tatuado un tribal en su brazo derecho. De ojos claros, estatura media y prominentes pechos que dejaba ver levemente al no llevar sujetador y una camiseta de tirantes. Entre risas y conversaciones nos dieron más de las doce, hora en la que el tabernero se dispuso a cerrar el local. Había que buscar un sitio abierto para cenar algo, ya que con tanto vino nos había entrado un hambre atroz. La rubia y su chico se despidieron y prefirieron irse a dormir. El resto entramos en un bar de copas en el que tenían perritos calientes y hamburguesas. Nos pedimos unas cervezas y estuvimos cenando. Tomamos unas copas hasta que se hizo de día, momento en el que nos despedimos y nos fuimos a descansar. Dormí como un bendito, con las persianas bajadas. Desperté sin saber qué hora era y fui derecho a la ducha, sintiéndome persona de nuevo tras salir de ella. Eran las dos y media, buena hora para comer y recuperar fuerzas. Bajé a la calle y frente a la entrada del hotel sentada en la cera estaba Ariadna con su mochila, fumándose un canuto. La pregunté que dónde estaban sus compañeros y sin inmutarse me dijo que camino de Santiago. La invité a comer y lo hicimos en la Plaza Mayor, en la que pulpeiros gallegos bajan una vez a la semana y preparan el sabroso “pulpo a feira”, servido en platos de madera con pimentón, aceite y sal. Tras comer estuvimos paseando por los alrededores del castillo erigido por los marqueses de Villafranca a comienzos del siglo XVI incendiado por los franceses durante la guerra de la Independencia, sirviendo como cárcel de la villa y habitado actualmente por los descendientes del conde de Peñarramiro quien reconstruyó el castillo a finales del siglo XIX. Ariadna me estuvo contando que se había criado sin madre y que las relaciones con su padre, con quien vivía, no eran buenas desde que su progenitor convivía con otra mujer. Me contó que ya no estudiaba, que buscaba trabajo y que sacaba para sus gastos repartiendo propaganda en la Puerta del Sol de Madrid. Nos sentamos en una terraza y tomamos yo un café y un licor de hierbas y ella una cerveza. Me acompañó a la iglesia de San Francisco, románica y con un espléndido artesonado mudéjar del siglo XV, donde reposan los restos del poeta Gil y Carrasco rescatados hace algunos años del cementerio de Berlín. Cayó la noche, estuvimos cenando y tras tomar unas copas, cansado, me despedí pensando que seguía alojada en el albergue. Me sorprendió cuando me dijo que pensaba pasar la noche conmigo. La verdad es que en ningún momento me había imaginado tener nada con ella y menos que se me ofreciera con tanta naturalidad. Acepté. Era una tentación a la que no me podía negar. Llevaba todo el día viéndola los pechos a través de su camiseta holgada, pues siempre iba sin sujetador y el hecho de que llevara puesto un piercing en la lengua acrecentaba más mi morbo a la hora de mantener con ella relaciones sexuales. Subimos a la habitación y en un abrir y cerrar de ojos se desnudó, se dió una ducha y se metió en la cama conmigo. Tenía un segundo tatuaje que hasta ese momento no había visto en la cintura, justo donde termina la espalda y empieza el trasero, que por cierto lo tenía muy apetecible. Toda la noche la pasamos gozando de nuestros cuerpos hasta que ya de madrugada, rendidos nos quedamos dormidos. Estuvimos juntos una semana más. Llegó el momento de volver a Madrid, pues las vacaciones habían terminado. En el viaje de regreso me pidió el número de teléfono para poder vernos otro día; yo le pedí el suyo, pero no me lo dio. La dejé en la boca del Metro de Gran Vía, donde se despidió con una sonrisa y un ¡hasta pronto! Han pasado tres meses y no he tenido noticias suyas ni espero tenerlas. Ariadna rebosa libertad por todos sus poros y estará descubriendo nuevas experiencias y sensaciones en cualquier rincón de Madrid. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 11

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 11 de 71 Enrique Eloy de Nicolás Cabrero. Valladolid, 1966. Pasó su infancia y adolescencia en la pequeña localidad segoviana de Santiuste de S. Juan Bautista. Actualmente trabaja como funcionario público en Madrid. Cursó estudios de Geografía e Historia e Historia del Arte por la UNED. Es miembro fundador de la «Asociación de Escritores Alfareros del Lenguaje» (www.alfareroslenguaje.org), colaborando en su revista digital Horizonte de Letras, en sus tertulias literarias, con diversas publicaciones de la colección Alcorcón a la Imaginación y en la antología Semblanzas, homenaje al periodista y escritor José Baró Quesada, editadas por la citada asociación. También es miembro de la «Red Mundial de Escritores en Español (REMES). Ha publicado los libros de relatos Al abrigo del Ocaso y Secretos de Sacristía, y el libro de teatro Mutis por el Foro. También ha participado en varias antologías narrativas editadas por la editorial Playa de Ákaba: Generación Subway III, IV y V, Carta a la madre, Madrid en Feria y en la antología de relato erótico Ángel de Nieve. Ha participado, además, en antologías narrativas, una de ellas dedicada al poeta Miguel Hernández con motivo del centenario de su nacimiento, y en varios libros infantiles; todos ellos editados por la Asociación Literaria Verbo Azul. También ha colaborado en las revistas literarias La Hoja Azul en Blanco y Palabras Diversas. DÍAS DE HOTEL Noches de insomnio que me han dejado casi sin vida, sin aliento, sin el germen de la existencia escabrosa que llevo desde tu partida. Noches ahogadas en las lágrimas de mi almohada, donde aún quedan leves resquicios del perfume que embriagaba mis días de locura y frenesí. Vigilias y desvelos que han creado un desasosiego en mis palpitaciones, cercenando mis ansias de existir y de crear. Sí, de crear, pues ya no puedo esperar ni confiar que las musas me acompañen, porque ellas se han cansado de mí, de mi tortuosa subsistencia. Porque ellas no comprenden, y nunca lo harán, que mi creación eres tú. Que fuiste el culmen de algo imaginado en los confines de un universo que pensamos entre los dos, que acariciamos con tan solo las frágiles yemas de nuestros dedos. Son palabras fútiles estas que pronuncio, lo sé; pero no me salen otras para expresar el sentimiento de culpa que tengo. Tu timbre se apagó el día de tu partida. Aquel timbre armonioso que aderezaba hasta el último rincón del hall de este hotel abandonado, donde llevo residiendo desde que el tiempo es tiempo. Aún espero oírlo de nuevo. Oírte cantar, con esa voz vibrante con la que endulzabas hasta el más nimio segundo de nuestro tiempo. Espero que vuelva pronto a producirse, porque no sé cuántos desvelos más seré capaz de soportar. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 12

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 12 de 71 Teresa Oteo nace en Madrid un 18 de septiembre. Estudia Magisterio en la Universidad Complutense de Madrid. Escribe tanto relato como poesía y aunque se atreve con cualquier género, son el suspense y el terror psicológico los que predominan en sus historias. Pertenece a la Asociación de Castilla y León de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror y a la Asociación Nacional de Escritores “Alfareros del Lenguaje” y a REMES (Red Mundial de Escritores en Español). En 2012 participa junto con otros autores en el proyecto dirigido por José Vte. García Torrijos llamado CRÓNICAS DE LA MUERTE DULCE, basado en la profecía maya sobre el fin del mundo. En abril de 2014 publica en papel y en formato digital su primera antología de relatos y poemas en solitario titulada: ORBIS VERBUM: UN GIRO DE COMPÁS. En 2015 forma parte de dos antologías de terror AMENTIA Y ANTOLOGÍA H. En febrero de 2015 publica con Editamás sus primeras obras para niños, acercando el terror y los miedos a los más pequeños en la colección CUENTOS SIN MIEDO. Ha sido seleccionada y quedado como finalista en varios certámenes de microrrelatos y poemas. En octubre de 2015 publica TODO ES POSIBLE, recopilación de relatos de fantasía, ciencia ficción y terror. En noviembre de 2015 presenta en el CyLcon (Convención de Castilla y León de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror) su primera novela titulada NADA ES LO QUE PARECE, publicada por Editamás, una obra de suspense y misterio, con una pinceladas de terror que nos sobrecogerá y sorprenderá. También a finales de 2015 dirige y coordina una espeluznante antología de relatos de terror, en la que participa con otros cinco autores, titulada UMBRAL A LA LOCURA. En Navidad de 2015 ve la luz la antología CUENTOS DE NAVIDAD, en la que colabora con un relato breve. En marzo se presenta la Antología GENERACIÓN SUBWAY III, publicada por Playa de Ákaba en la que participa con un relato titulado “Las dos caras del teclado”. Ha participado también en otras antologías de la misma editorial (MADRID EN FERIA, CARTA A LA MADRE, etc…) Actualmente colabora con Playa de Ákaba como editora externa, entre otras cosas, dirigiendo las antologías SUBWAY IV, ÁNDEL DE NIEVE y CRÍMENES CALLEJEROS. Así mismo, está coordinando el Festival Interncional Literario “Carboneras Literaria”, que se celebrará en la localidad almeriense de ese nombre. En la actualidad trabaja en la segunda parte de su novela NADA ES LO QUE PARECE, así como en diferentes antologías y en un nuevo proyecto infantil para primeros lectores. EL FUEGO DE LA VIDA Mi vida se detuvo aquella noche de junio cuando la guardia civil me dio la noticia del accidente en el que murieron mi marido y mi hijo; un conductor borracho los sacó de la carretera. Desde entonces solo deseaba una cosa: que la muerte me llevara con ellos, yo no tenía el suficiente valor para hacerlo sola. Repetía mis plegarias a dios y al diablo cada día, esperando que alguno se compadeciera de mí y me escuchara. Pero todo fue en vano. Hace ya un año de aquella desgraciada fecha, se acercan las fiestas de San Juan. Escuché a una vecina hablar sobre cómo las hogueras acaban con nuestros miedos, decía que el fuego es símbolo de limpieza y purificación. Sus palabras daban vueltas en mi cabeza, como un tiovivo, pero me llevaron a tomar una decisión. La noche del veinticuatro de junio vieron una hoguera en mi jardín, una hoguera destinada a acabar con mi sufrimiento y a reunirme con mi familia, ese era mi deseo. El humo me impedía respirar, perdí el conocimiento, cuando lo recuperé amanecía, dormía en la cama junto a mi marido: —Todo ha sido una pesadilla, cariño, estamos aquí contigo —me dijo. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 13

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 13 de 71 Paulino Zamarro Sanz, natural de Cantalejo (Segovia), reside actualmente en Alcorcón (Madrid), es Ingeniero Técnico en Química Industrial (jubilado) y ha desarrollado su actividad fundamentalmente en temas medioambientales. Entre sus publicaciones cabe destacar el libro titulado:De Gibraltar a la Atlántida (la clave está en los estrechos). Un resumen podéis encontrarlo en www.atlantidaegeo.com Otra publicación destacable del autor es: Las lagunas de Cantalejo, (humedales y dunas en Tierra de Pinares). También tiene en preparación otro libro, cuyo título será: Historias y leyendas de Segovia. Del autor cabe destacar su conocimiento, unas veces intenso y otras somero, de múltiples disciplinas, que han hecho posible la elaboración de su novedosa teoría sobre la Atlántida, de la cual se puede decir, parafraseando el prefacio a la primera edición de la teoría heliocéntrica de Copérnico, que: “esta hipótesis sobre la Atlántida no precisa ser cierta, aunque lo sea, lo importante es su coherencia con lo razonablemente posible. Con eso basta...“ El descubrimiento realizado por el autor, es comparable a la localización de Troya por Schliemann, y solo espera que su bondad. Sea pronto reconocida. LÍMITES DE LA COMUNIDAD DE VILLA Y TIERRA DE SEPÚLVEDA La comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda tiene su origen en el fuero otorgado por Fernán González que, con el fin de atraer población a esa zona, entonces tan expuesta a las incursiones moriscas, establecía grandes privilegios para los que se asentaran en la Comunidad. Dicho fuero confirmado más tarde por Alfonso VI, su repoblador definitivo, ratifica el inicialmente otorgado por Fernán González. En la versión latina del fuero se establecen los límites de la Comunidad en los siguientes términos: “et isti sunt sui Termini: de Piron usque ad soto de Salzedon, et a rekeysso de la Moina usque al Castro de Frades, et a fonte Teiola cum Serrizola tenet usque ad illo linar del comde, et comodo tenet flumen de Aza usque ad Aellon directum ad serra” Que traducido viene a decir que abarca desde el río Pirón, hasta el soto de Salcedón, siguiendo a continuación por el Requejo de la Moina y el Castro de Frades, hasta llegar a la fuente Tejuela en la Serrezuela y al Linar del Conde, continuando después por el río Riaza, directamente a la sierra. Todo esto estaría muy bien si pudiéramos identificar con exactitud cada uno de los puntos referidos, pero lo cierto es que a la autoridad a la que todos habían seguido hasta el momento a pies juntillas, había cometido un par de errores y dichos errores se venían repitiendo sistemáticamente por todos los que abordaban el tema, de modo que se perdían al tratar de identificar los límites. La autoridad a la que me estoy refiriendo es Atilano González Ruiz-Zorrilla, cuyos errores por fin ha puesto de manifiesto el historiador Francisco Fuentenebro Zamarro, y gracias a su trabajo ha quedado todo mucho más claro. A continuación se adjunta una tabla con las identificaciones de ambos estudiosos. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 14

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 14 de 71 IDENTIFICACIÓN DE LOS PUNTOS QUE DELIMITAN LA COMUNIDAD DE VILLA Y TIERRA DE SEPÚLVEDA EL FUERO DICE Desde el río Pirón Soto de Salcedón Requejo de la Moina SEGÚN GONZALEZ ATILANO SEGÚN FRANCISCO FUENTENEBRO Se entiende que es desde el nacimiento del río Soto de Salcedó, en Lastras de Cuéllar Identificado como Las Requijadas, junto a Carrascal del Río Identificado como Castro de Fuentidueña. Docu-mentado como Castro de Frades en el siglo X Aldeanueva de la Serrezuela Linar del Conde, anegado actualmente por el embalse Río Riaza hasta Ayllón y directo a la sierra Se entiende que es desde el nacimiento del río Soto de Salcedón, en Lastras de Cuéllar Lugar no identificado. Supone que estaba Junto al río Cega Identificado erróneamente como la Ermita de Frades, en la Puebla de Pedraza, junto al río Cega Aldeanueva de la Serrezuela Linar del Conde, anegado actualmente por el embalse Río Riaza hasta Ayllón y directo a la sierra Castro de Frades Fuente Tejuela, en la Serrezuela Linar del Conde Río Riaza hasta Ayllón y directo a la sierra En realidad se trata de un solo error, ya que el segundo es consecuencia del primero, pues al confundir la ermita de Frades con Castro de Frades, situó también mal el Requejo de la Moina, para que no quedara tan lejos. Otro punto intermedio que conocemos es la Ribiella Consejera de Cantalejo, situada en el límite entre los términos municipales de Cantalejo y Lastras de Cuéllar, o dicho de otro modo, entre el Soto de Salcedón y el Requejo de la Moina, no habiendo Ribiella Consejera entre Las Comunidades de Villa y Tierra de Sepúlveda y Pedraza, porque en el siglo XI Pedraza aún no se había desgajado de Sepúlveda. La comunidad de Sepúlveda se dividió inicialmente el ocho partes, u ochavos, cada una de las cuales aportaba a la asamblea un Procurador u ochavero que velaba por los interese de su ochavo. __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

p. 15

“Horizonte de Letras” Nº 32 Página 15 de 71 El territorio de la Comunidad estaba constituido como un pequeño estado, con fuero propio y gobernado por el Concejo, en el que había un Regidor, o representante del Rey. En cuanto a la extensión territorial de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, allá por el siglo XI, que es cuando se fundó y cuando alcanzó su máxima extensión territorial, abarcaba los siguientes municipios:     Sepúlveda, la villa por sí sola Ochavo de Cantalejo, Cantalejo, Cabezuela, Fuenterrebollo, San Pedro de Gaillos, Sebúlcor, Aldeonsancho, Valdesimonte, Aldealcorvo, Consuegra de Murera y Villar de Sobrepeña. Ochavo de Prádena, Prádena, Casla, Santa María del Cerro, Perorrubio, Sigueruelo, Tanarro, Castroserna de Arriba y de Abajo, Vellosillo, Ventosilla, Valleruela de Sepúlveda y Tejadilla. Ochavo de las Pedrizas y Valdenavares,Urueñas, Castrillo de Sepúlveda, Villaseca, Aldehuelas, Hinojosas del Cerro, Navalilla, Carrascal del Río, Valle de Tabladillo, Castrojimeno, Castroserracín, Navares de Ayuso, Navares de Enmedio, Navares de las Cuevas, El Olmillo, Covachuelas y Ciruelos. Ochavo de la Sierra y Castillejo,Castillejo de Mesleón, Cerezo de Abajo y de Arriba, Sotillo, Duratón, Duruelo, Siguero y Santo Tomé del Puerto. A este ochavo pertenecían también los municipios de Somosierra, Robregordo y La Hiruela, incluidos actualmente en la provincia de Madrid, y los de Cardoso de la Sierra y Campillo de Ranas, que hoy pertenecen a la provincia de Guadalajara. Ochavo de Bercimuel, Bercimuel, Pajareros,Grajera, Fresno de la Fuente,Encinas, Aldeonte, El Olmo, Barbolla, Boceguillas, Aldeanueva del Campanario y Turrubuelo. Ochavo de Fresno de Cantespino, Fresno de Cantespino, Sequera, Barahona, Aldeanueva del Monte, Riaza y Riofrío. Ochavo de Pedraza, Pedraza,Aldealuenga de Pedraza, Arahuetes, Arcones, Arevalillo de Cega, Collado Hermoso, Cubillo, Gallegos, Matabuena, La Matilla, Navafría, Orejana, Puebla de Pedraza, Rebollo, Santiuste de Pedraza, Torreval de San Pedro, Valdevacas, El Guijar, y Valleruela de Pedraza. Ochavo de Maderuelo, Maderuelo, Moral de Hornuez, Cedillo de la torre, Cilleruelo, Campo de San Pedro, Riaguas de San Bartolomé, Alconada, Aldealengua de Santa María y Carabias.      Esta era la extensión de la Comunidad en el siglo XI, después se separaron y se constituyeron en Comunidades independientes el ochavo de Maderuelo a principios del siglo XII, el de Fresno de Cantespino a mediados del siglo XII y el de Pedraza también en el siglo XII. Con el establecimiento de la división provincial, las Comunidades de Villa y Tierra dejaron de tener sentido, enmarcándose la de Sepúlveda en su mayor parte en la provincia de Segovia, aunque algunos municipios como Somosierra, Robregordo y la Hiruela se encuadraron en la provincia de Madrid y otros como EL Cardoso de la Sierra y Campillo de Ranas, en la de Guadalajara. No obstante actualmente, aunque sea de una forma más o menos folclórica, está reviviendo la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, en la que se encuadran los cinco ochavos restantes y aún un sexto, que antes no existía, constituido por la villa de Sepúlveda y las aldeas que se ha ido anexionando últimamente, de modo que esta renacida comunidad de Villa y Tierra consta ahora de los seis ochavos siguientes: 1. La Villa de Sepúlveda, incluidos El Villar de Sobrepeña y Consuegra de Murera (antes pertenecientes al ochavo de Cantalejo). Perorrubio, Tanarro y Vellosillo (antes pertenecientes al ochavo de Prádena). Duratón (antes perteneciente al ochavo de la sierra y Castillejo). Villaseca, Castrillo de Sepúlveda, Aldehuelas e Hinojosas del Cerro (antes pertenecientes al ochavo de las Pedrizas y Valdenavares). Cantalejo Prádena Las Pedrizas y Valdenavares La Sierra y Castillejo Bercimuel 2. 3. 4. 5. 6. A continuación se adjunta el mapa de la Comunidad actual __________________________________________________________________________________________________________ EJEMPLAR GRATUITO ©:“Alfareros del Lenguaje”. Asociación de Escritores de Alcorcón. Todos los derechos reservados. ISSN: 1989-6956 “Alfareros del Lenguaje” no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores participantes en este número; quienes, además, serán responsables de la autenticidad de sus obras.

[close]

Comments

no comments yet