Edición Nº 263

 

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Revista Marca Líquida Agropecuaria Nº 263. Junio 2016

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Editorial Junio 2016 De vuelta al pago Después de seis meses sin sentir el olor a tinta fresca, Marca Líquida Agropecuaria regresa a las manos de nuestros lectores. El fin del ciclo K nos pegó una buena revolcada, pero ya estamos nuevamente de pie y caminando junto a Ud. amigo lector, como hace 25 años. No nos alcanzan los dedos de las manos para recordar la cantidad de crisis que hemos atravesado a lo largo de un cuarto de siglo. Ya no podemos recordar contra cuántos gobiernos despotricamos y contra cuántos funcionarios públicos nos peleamos. Aun así, tenemos claro que durante estos 25 años fuimos testigos y protagonistas de la transformación del campo argentino. Una transformación que nos llena de esperanzas, una transformación que nos invita a no bajar los brazos, y por eso hoy estamos nuevamente en la calle. Tal como se presentan las cosas en el país, da la sensación de que todos estamos volviendo al pago. Todos y cada uno de los productores agropecuarios argentinos parece estar despertando de un muy mal sueño que dejó a más de uno de a pie. Nada de lo que está cambiando actualmente a nivel de políticas agropecuarias parece ser una solución inmediata y definitiva a los graves problemas que nos dejó la década ganada, pero pinta bien: tres cartas con seña que, bien jugadas, pueden ser un buen comienzo. Maíz y trigo sin retenciones y sin ROEs es algo que nadie podía imaginar hace apenas seis meses atrás. La recomposición del precio de la carne y la posibilidad de exportar sin trabas ni retenciones. Un plan de reducción de la presión impositiva, que si bien tiene plazos más largos que lo esperado, permite esperar un futuro con mejores resultados. ¡Tres buenas cartas para la primera mano! Nada de lo dicho significa que nuestro sector pueda ponerse a festejar inmediatamente. Los problemas por resolver son de muy vieja data y complejos, basta con asomarse a la situación de los tamberos como para entender el largo camino que queda por recorrer. Durante muchos años bregamos desde estas páginas por cambios en las políticas agropecuarias en nuestro país, durante años manifestamos abiertamente nuestra discrepancia con las retenciones, con las restricciones a las exportaciones, con la altísima presión tributaria y con la complejidad de los sistemas de control que imponía el Estado a través de la AFIP. Reclamamos por la indebida e ilegal retención del IVA a los agricultores, por las infinitas regulaciones que frenaban el desarrollo del sector y por el AÑO XXVI - Nº 263 Junio de 2016 MAR­ CA­LÍQUI­ DA­AGRO­ PE­ CUA­ RIA ISSN­1668-9224 Primera publicación agropecuaria mensual gratuita para productores del Centro del País. N Certificado 9000-5900 O atraso cambiario, entre tantos otros. Ahora parece que del otro lado del mostrador hay gente dispuesta a escuchar, que se preocupa, que intenta generar condiciones para que el sector se recupere y vuelva a crecer. El problema son los tiempos… Todos quisiéramos que los cambios necesarios se produzcan rápidamente, si es posible ¡ya! Cabe también decir que así como hemos reclamado, infinidad de veces hicimos una feroz autocrítica a nuestra falta de organización sectorial, al pobre desarrollo de nuestras instituciones, que durante mucho tiempo se ocuparon más en pelearse entre sí que en buscar soluciones de compromiso, esas que obtienen pequeños beneficios para todos pero consistentes y a largo plazo. Seguramente, si nuestros representantes gremiales estuvieran mejor preparados la velocidad de los cambios sería mayor. Se vienen tiempos en los que será necesario soportar la espera e intentar sostener con producción la falta de rentabilidad, posponer inversiones a costa de pérdida de eficiencia y aprovechar las primeras oportunidades que los cambios ya implementados permiten. La paciencia se pondrá a prueba una vez más. Finalmente volvemos a hablar de nosotros. La revista Marca Líquida Agropecuaria ha comenzado hace ya varios años un proceso de adecuación a los nuevos tiempos. Lentamente fuimos incorporando lectores que se encontraron cómodos con la versión digital y seguimos trabajando en ese sentido. Actualmente, la cantidad de lectores registrados en nuestra página de internet ya superó a los que nos leen en papel. Esta experiencia nos motivó a explorar nuevas alternativas e intentar nuevos caminos de comunicación. A tal fin, nos incorporamos como aliados estratégicos al portal www.mercosur.com, aportando nuestro conocimiento y experiencia en la materia junto a los colegas de la Revista Agroguía y un grupo de profesionales del mundo informático que crearon la primera plataforma web de la Argentina que opera como mercado electrónico y medio de información para la promoción y comercialización de productos de la industria agroalimentaria de Argentina. Su objetivo es brindar al productor agropecuario un servicio online que genere mejores oportunidades de negocio y agregue valor a toda la cadena comercial. Para lograrlo, el sitio contiene más de 8.000 precios de referencia de productos, insumos y servicios de la cadena agroindustrial. Incluye, además, información relevante para todos los actores del sector. Los invitamos a visitar www.mercosur.com y a convertirse, como nosotros, en un aliado estratégico de esta novedosa herramienta para la producción agropecuaria. Ti­ ra­ da:­15.000­ejem­ pla­ res Registro­DNDA­en­trámite Propietario:­Marca­Líquida­S.A. Los­ar­ tí­ cu­ los­fir­ ma­ dos­no­re­ fle­ jan­ne­ ce­ sa­ ria­ men­ te­la­opi­ nión­edi­ to­ rial, y­son­co­ la­ bo­ ra­ cio­ nes­ad-ho­ no­ rem.­La­fir­ ma­edi­ to­ ra­no­se­res­ pon­ sa­ bi­ li­ za­por­las­opi­ nio­ nes­ver­ ti­ das­en­los­ar­ tí­ cu­ los­fir­ ma­ dos,­co­ mo­así tam­ po­ co­del­con­ te­ ni­ do­de­los­avi­ sos­pu­ bli­ ci­ ta­ rios.­Se­au­ to­ ri­ za­la­ re­ pro­ duc­ ción­to­ tal­o­par­ cial,­siem­ pre­que­se­ci­ te­la­fuen­ te. 6

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Autores: Ing. Agr. Carlos Ghida Daza - EEA INTA Marcos Juárez Fuente: Información para extensión en línea Nº 13 – INTA Ediciones, colección divulgación Valor de la tierra Agricultura Rentabilidad agrícola, el valor de la tierra El desarrollo de la agricultura argentina muestra un importante cambio en las últimas tres décadas con un aumento del 113% en la superficie y un 229% en la producción, considerando los cuatro principales cultivos. A su vez, el cultivo de soja pasó a tener el 63% de la superficie agrícola nacional en el trienio 2010/12. Al mismo tiempo se produjo un cambio en la tenencia de la tierra, incrementándose la proporción de uso de tierra alquilada en la producción total. El objetivo del informe fue evaluar los márgenes y rentabilidades de los cultivos en las últimas décadas (ciclos 1990/00 a 2014/15) para, en base a estos índices, relacionarlos con el crecimiento y la predominancia actual del cultivo de soja. Como principales conclusiones se destaca que el cultivo de soja de primera presenta la mayor eficiencia financiera, medida por el indicador de margen respecto a costo operativo. Presenta también los mejores indicadores en la tasa de crecimiento del margen y el menor riesgo medido por los desvíos respecto al valor medio. El doble cultivo de trigo y soja de segunda también muestran un eficiente margen económico al analizar el promedio de la serie. Agregando al análisis el efecto de la valorización de la tierra mediante el índice de rentabilidad del margen bruto, surge una tendencia decreciente en todos los cultivos. Considerando la forma de producción, el productor arrendatario presenta, en todos los cultivos, mayor rentabilidad (debido al menor capital involucrado) Gráfico 1 Evolución de la superficie en propiedad y alquilada en Córdoba según censos (en %) Gráfico 2 Evolución del valor de la tierra agrícola y el costo de alquiler ($ constantes /ha) 7

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Agricultura Gráfico 3 Valor de la tierra Rentabilidad anual de la valorización de la tierra Gráfico 4 Evolución de la rentabilidad del productor en soja I considerando el factor tierra o sea un incremento de 229%. La composición de cultivos se cambió de una predominancia de trigo con el 47,2% de la superficie sembrada en 1980/82 a soja con el 63,3% en el último trienio. En forma paralela se produjo también un cambio en la tenencia de la tierra, incrementándose la proporción de uso de tierra alquilada (gráfico 1). Se muestra un marcado crecimiento, desde 1988 en adelante, en la proporción del uso de tierra con distintas formas de alquiler. Teniendo en cuenta que existen series históricas de información económica sobre las actividades agrícolas predominantes del área del sudeste de Córdoba desde 1980, surge la importancia de evaluar los indicadores económicos y de productividad de las campañas a fin de relacionarlos con las decisiones de producción. pero también mayor riesgo respecto al productor propietario y el rentista. Finalmente, el resultado económico de soja, medido tanto por el margen bruto como por la rentabilidad, permite caracterizar adecuadamente la evolución de la superficie sembrada de soja. Algunos números La superficie sembrada en los cuatro principales cultivos (soja, maíz, trigo y girasol) pasó de 14,2 millones de hectáreas en el trienio 1980/82 a 30,3 en 2010/12, un 113% de aumento de tierra agrícola, mientras que la producción lo hizo de 26,7 millones de toneladas a 88, La influencia del valor de la tierra En el análisis realizado, el principal componente del capital utilizado en la producción es el factor tierra. En el gráfico 2 se muestra la evolución del precio de la tierra agrícola y el valor del alquiler promedio durante el período. El valor de la tierra, especialmente a partir del ciclo 2001/02, muestra un crecimiento casi exponencial. Esto se debió a su función como reserva de valor y su valorización ante la suba de precios agrícolas. El costo de alquiler subió en forma paralela. En el gráfico 3 se presenta la serie de rentabilidad por la valorización de la tierra entre períodos. A pesar de su importante incremento, se observa solo una leve tendencia creciente en la rentabilidad por valuación de la tierra, con un promedio de 9,5% anual pero con un coeficiente de variación de 164%. Se muestran en el gráfico varios valores negativos del índice que, en general, coinciden con períodos recesivos de la economía o de crisis financiera. También hay fuertes subas que corresponden a devaluaciones o ciclos expansivos a nivel internacional. Determinando la rentabilidad del margen bruto del propietario surgen importantes diferencias en la tendencia al agregar el efecto de la rentabilidad por valuación de la tierra (gráfico 4) para el caso de soja de primera. La rentabilidad de soja de primera, sin considerar la valuación de la tierra, muestra una tendencia negativa (a diferencia de la pendiente positiva de su margen 8

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Valor de la tierra Agricultura bruto) debido a la creciente valuación Rentabilidad agrícola (sin considerar la valuación de tierra) del factor tierra. En el gráfico 5 las series comparan las rentabilidades (sin incluir el efecto tierra) de las tres actividades competitivas para el caso de productores propietarios. Se observa una tendencia decreciente homogénea, con una fuerte caída en los últimos años de la convertibilidad por los bajos márgenes a pesar de la deprimida valuación de la tierra. Luego de la devaluación de 2002, se incrementa en forma importante el indicador para posteriormente presentar una tendencia decreciente ante los incrementos en el valor de los campos agrícolas. Existe una leve diferencia en la rentabilidad a favor del doble cultivo respecto al resto de cultivos de verano. En el caso de la agricultura llevada a cabo por arren- costos debido al cambio de tecnología de producción. A datarios, el informe muestra una tendencia neutra a pesar de ello, el importante aumento de productividad levemente decreciente en los tres principales cultivos. permitió la tendencia positiva en el margen del cultivo. Cabe aclarar la mayor rentabilidad promedio respecto al • El cultivo de soja de primera presenta la mayor efiproductor propietario al tener menor capital invertido ciencia financiera medida por el indicador de margen (costos de implantación, protección y alquiler) pero, a respecto a costo operativo. Presenta también los mejosu vez, tienen mayor riesgo que el productor propieta- res indicadores en la tasa de crecimiento del margen y el rio ya que, en este caso, muestran varios ciclos con ren- menor riesgo medido por los desvíos respecto al valor tabilidad negativa. medio. Así mismo, si bien exhibe un mayor índice en el caso • El doble cultivo de trigo y soja de segunda también del arrendatario, también muestra el mayor riesgo ya muestra un eficiente margen económico al analizar el que tiene tres ciclos con quebranto. El propietario pro- promedio de la serie. ductor presenta una leve mejora en el promedio respec• Agregando al análisis el efecto de la importante to al exclusivamente rentista. valorización de la tierra en el período, mediante el índiLos esquemas de productor propietario y rentista que ce de rentabilidad del margen bruto, surge una tendenincluyen la valuación de la tierra mejoran el índice de cia decreciente en todos los cultivos. rentabilidad incluyendo este factor. De este modo, en la • Considerando la forma de producción en el análisis, evaluación de la rentabilidad según el modo de produc- el productor arrendatario presenta, en todos los cultición, el propietario y el rentista se muestran estables sin vos, mayor rentabilidad (debido al menor capital involucrado) pero también mayor riesgo. tendencia definida, aunque siempre con menor riesgo. • Comparando solo el caso del arrendatario, las actiSe observa mayor eficiencia económica en la situación del arrendatario con mejor valor en el promedio y vidades con soja, tanto el doble cultivo como soja de menor riesgo aunque los índices del productor propieta- primera, muestran los valores más eficientes de rentabirio son solo levemente inferiores. El rentista presenta lidad y riesgo. • El esquema de productor propietario presenta renmenores valores y mayor variación aunque, en este caso, no representa mayor riesgo ya que se debe a la tabilidad similar en los tres cultivos, incluyendo el efecimportante variación entre extremos de la serie, con to de la valuación de tierra. Este indicador es levemente superior al obtenido por el propietario rentista. tendencia positiva, en el monto del alquiler. • Considerando los tres cultivos competitivos (trigo, maíz y girasol) en relación a la superficie de soja, Comentarios generales • Durante el período 1990/91-2013/14 se incremen- mediante un análisis de regresión, surge que el resultataron en forma importante los componentes del ingreso do económico de soja, medido tanto por el margen agrícola por sobre el crecimiento de los costos de pro- bruto como por la rentabilidad, es un factor importante para caracterizar adecuadamente la evolución de la ducción. • El cultivo de maíz aumentó en forma mayor sus superficie sembrada de soja. Gráfico 5 9

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Ganadería Suplementación Autor: Ing. Agr. Aníbal Fernández Mayer - Nutricionista del INTA Bordenave Fuente: www.engormix.com ¿El grano de maíz es el mejor de todos? Si se compara la composición del grano de maíz con la de los otros granos como el sorgo, la cebada, la avena, incluso el trigo, se observan muchas similitudes, en especial desde el punto de vista energético (almidón) y algunas diferencias como los niveles proteicos. Las similitudes están vinculadas con los niveles de almidón o harina, es decir, el aporte energético que hace cada grano al organismo. El contenido de almidón de los granos de cereal varía de mayor a menor: maíz, sorgo, trigo, cebada y avena. Se habla muy poco de los niveles de energía o de almidón que tiene cada uno y, mucho menos, del impacto del “tamaño” de los granos sobre el contenido energético de ellos. El grano de tamaño “grande” de maíz, sorgo y trigo tienen similares valores de almidón (energía) entre 700 a 750 gr de almidón/kg de grano. Sin embargo, cuando son de tamaño “chico” (ej. grano de maíz punta de espiga), los niveles se reducen a 550-600 gr/kg. En tanto el grano de cebada “grande” tiene entre 600-650 gr/kg y el “chico” entre 380-450 gr/kg. De todos ellos, el de menor contenido de almidón es el de avena, que varía entre 400 a 500 gr/kg. Con este grano, a pesar de generar menos energía dentro del organismo, se están obteniendo resultados “espectaculares” en diferentes trabajos. Las diferencias están vinculadas con los niveles y características de sus proteínas. Los niveles de proteína bruta (PB) del grano de maíz son los menores de todos los granos, varía entre 7-10%. Y esto también depende del tamaño del grano, mientras más grande sea menor el nivel de PB, es decir, un grano de maíz “chato grande” de la base de la espiga puede tener entre 7 y 8% PB con 70-75% de almidón (harina) y en la punta de la misma espiga entre 8-10% PB con 60-65% de almidón. En otras palabras, el grano chico tiene más proteína con menos energía. Si analizamos en detalle esta última información vemos que de la misma espiga se obtienen dos tipos de granos muy diferentes. Esto mismo ocurre con el resto de los granos. La PB del grano de sorgo puede variar entre 10-12%, la cebada entre 9 al 15%, la avena entre 10-13% y el trigo entre 10 al 14%, siempre el primer número es del grano grande y el segundo del chico. Además de los contenidos proteicos de los granos, lo que difiere también es el tipo de proteínas que más abunda en cada uno de ellos. La principal proteína del grano de maíz es la “zeína”, 10

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Suplementación Ganadería que ocupa una sola línea de células debajo del tegumento o piel del grano y, lo más importante, es que deja pasar el agua o jugos digestivos (enzimas). Por ello, si se pone en remojo unas horas un grano de maíz, se observa que el mismo se “ablandó” porque ingresó agua. Mientras que en el grano de sorgo, las dos proteínas que más abundan y se encuentran debajo del tegumento son la “prolamina” y “glutelina”. Ambas son insolubles en agua o jugos digestivos, generando una especie de barrera. Debido a ello, el grano se sorgo debe ser tratado mecánicamente (moler o partir) antes de ser consumido para aprovechar sus almidones y proteínas. Desde otro punto de vista, las proteínas del maíz y el sorgo se degradan en rumen (panza) entre 65-75%, llegando “intactas” (by pass) al intestino delgado (duodeno) entre 25-35% donde son aprovechadas. En tanto, las proteínas del trigo, cebada y avena se degradan en rumen entre 90-95% llegando a duodeno solo un Cuadro 1 5-10%. A continuación, se sintetizan algunos trabajos (carne y leche) donde se usaron granos de sorgo, cebada y avena cuyos resultados productivos y económicos fueron muy interesantes, incluso algunos superiores a si se hubiese usado maíz. Probando con vacas lecheras El Dr. Gerardo Gagliostro (INTA Balcarce) evaluó con vacas lecheras (173±34 días postparto) al grano de maíz (5.3 kg/vaca/día), el de cebada (5.6 kg/vaca/día) y un testigo sin grano, comiendo una pastura con ray grass (66%) y trébol rojo (44%) con una disponibilidad de 4.100 kg MS/ha durante 120 días en la primavera de 1996. En este trabajo se encontró una mayor producción de leche, grasa, proteína y ganancia de peso a favor de la cebada (cuadro 1). Suplementación con granos de diferente capacidad “by pass” del almidón 11

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Ganadería Suplementación Resultados en tambos CREA de Santa Fe En el CREA de Gálvez, Santa Fe, se sostienen producciones de leche de más de 25 litros/vaca ordeño/día (promedio grupo), con el empleo de pasturas a base de alfalfa, silajes de sorgo granífero y suplementados con grano de sorgo con altos taninos. Otras experiencias El autor de este artículo presenta algunos resultados obtenidos hasta la fecha: • Engorde a corral de vacas de descarte con grano de avena “entera” (4 kg/cabeza/día) + Pellet de cebada (1 kg/cab./día) + rollos de rastrojo de maíz a voluntad (baja calidad) + urea (150 g/cab/día) y un testigo sin urea, realizado en Villa Iris (Bs. As.) durante 50 días (10/7 al 29/08/08). Las ganancias diarias de peso (GDP) fueron 0.812 y 1.01 kg/cab./día para el testigo y el tratamiento con urea, respectivamente. Y un costo de producción de 1.55 y 1.3 U$S/kg producido, respectivamente. • Engorde a corral de vaquillonas con grano de cebada entera “a voluntad” (7.2 kg/cab./día) + 1 kg/cab./día de fardo de Flor amarilla (maleza), en Villa Iris (Bs. As.) durante 117 días (17/5 al 11/09/10). La GDP, media, alcanzó 1.204 kg/cab./día con un costo de producción de 0.87 U$S/kg producido. • Engorde pastoril de novillos británicos en pasturas a base alfalfa y suplementación continua con grano de sorgo con “altos niveles de taninos”. Este trabajo se realizó en la Estación Experimental de Cesáreo Naredo del INTA en Casbas, partido de Guaminí, Bs. As., durante los años 1998 a 2000. En el mismo, se evaluó al grano de sorgo con altos niveles de tanino a razón del 1% del peso vivo durante todo el ciclo de engorde junto a una pastura con alfalfa. Se obtuvo una GDP, prome- dio, de 950 gramos diarios con una carga animal que varió entre 1.8 a 2.0 cabezas/ha y un margen neto (libre de todo gasto) de alrededor de los 100 U$S/ha. • Engorde pastoril de novillos británicos en pasturas a base alfalfa con silaje de sorgo granífero y suplementación estratégica con grano de sorgo con “altos niveles de taninos”. Este trabajo también se realizó en la Estación Experimental de Cesáreo Naredo del INTA, desde el año 2001 hasta el 2014. Las GDP, promedio, superaron los 900 gramos diarios con una carga animal que varío entre 1.8 a 2.2 cabezas/ha y el margen neto, promedio, superó los 150 U$S/ha. • Engorde a corral de toritos jóvenes (MEJ) con 90% de grano de avena “entera” + 10% de torta de soja + rollo de cola de avena a voluntad (baja calidad). Este trabajo se realizó en el campo del Sr. Juan Carlos Halter en Coronel Pringles (Bs. As.), durante 92 días (10/07 al 10/10/2011). La GDP, promedio, fue de 1.75 kg/cabeza/día y el costo de producción de 0.82 U$S/kg producido (incluyendo todos los gastos). Conclusiones La decisión de usar uno u otro grano de cereal debe tomarse en función de varios factores, algunos intrínsecos al grano y, muchas veces, de acuerdo a la realidad del mercado -precios-, de la disponibilidad y de oportunidades de negocios que se pueden presentar. De algo estamos seguros, que se pueden obtener excelentes resultados productivos y económicos con “cualquiera de los granos de cereal”, siempre y cuando se balancee bien la dieta en función del tipo de animal, los objetivos de ganancia de peso o producción de leche y de la calidad y cantidad de los otros alimentos disponibles. 12

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Autor: Cr. Alejandro H. Larroudé - Socio Director de Impuestos en Barrero & Larroudé Fuente: www.barrerolarroude.com.ar Proyecto de ley Agricultura Fertilizantes: proyecto de ley Al momento de calcular el impuesto a las ganancias, el contribuyente siempre debe tener en cuenta las deducciones que se encuentran en la ley, que le permitirán obtener importantes ahorros al momento del desembolso del mismo. Las posibilidades son muchas, pero hay una que podría ser significativa en función del monto a detraer del total del impuesto a pagar, de ser aprobado el proyecto de ley que trata esta deducción impositiva. El proyecto de ley publicado el 11 de septiembre de 2014 permite deducir como gasto en la liquidación del impuesto a las ganancias el importe invertido en fertilizantes en el ejercicio que se produzca la venta de la producción, además de la deducción al momento de valuar las sementeras de los cultivos. Esta medida es exclusiva para los contribuyentes que se encuentren inscriptos ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) con la actividad agrícola de manera activa. Este mecanismo estaría beneficiando directamente a las empresas, ya que al deducir en el ejercicio fiscal en que se produce la venta de la cosecha, el impuesto a las ganancias para ese ejercicio disminuirá en el 35% del monto abonado en fertilizantes. Por otro lado, para las empresas que venden fertilizantes se espera que tengan mayores operaciones, lo que implica (por lo general) mayor resultado, por lo tanto mayor impuesto a las ganancias, beneficiando de esta forma la recaudación de este tributo. Además, el Estado se vería indirectamente beneficiado, pues es de esperar que los rendimientos aumenten con la aplicación de fertilizantes en los campos productivos. Por lo tanto, al existir mayor producción, habrá mayor resultado, con lo cual el impuesto a las ganancias a recaudar aumentaría. ¿Cómo funcionaría el beneficio? Con la compra del fertilizante, las empresas al cierre del ejercicio activarán ese importe en el costo de la sementera. De esta manera, pasa a formar parte del costo de ese cultivo. Al momento de venta de los granos obtenidos, el resultado que surja por la venta de éstos menos el costo de la siembra (fertilizantes, semillas, mano de obra, etc.) y menos el costo de la cosecha, tributará el impuesto a las ganancias que corresponda (en la medida que el resultado sea positivo). La diferencia de este proyecto es que se establece el “beneficio” de que las empresas puedan computarse nuevamente el valor abonado por los fertilizantes aplicados para la siembra respectiva, directamente como gasto en el período fiscal que se venda la cosecha. Documentación a presentar A efectos de acceder al régimen de promoción, los titulares de las explotaciones agropecuarias deberán presentar ante la AFIP la siguiente documentación con carácter de Declaración Jurada: • Plan de siembra: incluye el tipo de cultivo a sembrar, el cultivo antecesor, la cantidad de hectáreas a sembrar y las rotaciones previstas. El plan deberá reflejar la aplicación de buenas prácticas agronómicas y deberá tener una duración de tres a cinco años. En el caso de producciones plurianuales preexistentes, no será necesaria su presentación. • Plan de fertilización anual: incluye el tipo y dosis de fertilizantes a aplicar por hectárea en base a las buenas prácticas agronómicas. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca establecerá los máximos volúmenes de fertilizantes a aplicar por unidad territorial en virtud de las características del cultivo, condiciones del suelo y demás aspectos que se consideren críticos para una buena práctica de aplicación de fertilizantes. En el caso de produccio- 15

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