Vistiendo al arte

 

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“VISTIENDO AL ARTE”: LA MODA DESDE FINALES DEL SIGLO XIX HASTA LA ACTUALIDAD. HISTORIA DEL ARTE. MARINA GARCÍA MARTÍN. ARTURO CABALLERO BASTARDO; Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” 5

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INTRODUCCIÓN:  Justificación:  La moda, al igual que la pintura, la escultura o arquitectura, es un tipo de expresión artística.  La moda está presente, de manera diferente, en todas partes y en cada persona.  La moda es un símbolo de individualismo.  Objetivos:  Demostrar que existe una relación entre la moda y otros tipos de arte.  Comprender la evolución de las diferentes modas a lo largo del tiempo (Siglo XX)  Conocer los diferentes periodos por los que ha pasado la moda.  Conocer las influencias que han tenido en ellos las diferentes etapas artísticas para posteriormente poder utilizarlos en periodos propios  Conocer como es capaz de influir el arte en si en la moda, en lo que usamos para vestirnos y expresarnos.  ¿Qué es la moda? Antecedentes y un poco de historia: En un principio había pensado en llevar a cabo un proyecto en el que se compararan la moda del siglo XX y algunas corrientes artísticas de ese siglo, pero tras varios días de investigación, me di cuenta de que como pensaba, la moda en sí ya es un arte y que por lo tanto no es necesario elaborar una investigación paralela a ella comparando los vestidos y otros accesorios con otras obras porque como ya he dicho antes, estos si ya son una obras de arte. Antes de empezar a hablar sobre moda es necesario tener claro su significado: Según el Diccionario de la Real Academia Española, la moda es: -Una costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país. -El gusto colectivo y cambiante en lo relativo a prendas de vestir y complementos. -Conjunto de la vestimenta y los adornos de moda. Otra definición más clásica dice que la moda es una costumbre iniciada por una minoría prestigiada e importante, que llega a la sociedad y es aceptada por ella. Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” 7

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En resumen: La moda son los gustos pasajeros que condicionan costumbres y tendencias en cualquier aspecto de la vida, aquello que tiene la atención general centrada en sí. También es importante destacar que se ve ligada y afectada por la sociedad y cualquier cambio de ésta. El fenómeno moda lleva implícito unas condiciones básicas: su sentido de la fugacidad, su interés radical por el cambio espectacular, y las variaciones que desembocan en su amor incondicional por todo lo que signifique novedad. Todo lo que es moda, pasa de moda, y esa facilidad para no permanecer es lo que define el auténtico proceso de la moda. Lo mejor es siempre el presente y la moda tiene como principal cualidad estar en el momento, por eso en cada época se cree firmemente que la moda del momento es la expresión definitiva, la más razonable, la más estética. Sin embargo la exaltación incondicional del presente supone en cierta manera una descalificación del pasado, de aquello que ya no es novedad. Por eso la aparición de la moda como tal en la vestimenta, surge cuando la sociedad deja de concentrarse en la tradición y el pasado colectivo, y se centra en las nuevas formas y costumbres. Según los expertos existen tres periodos claves en la historia de la moda y estos son:    La etapa aristocrática, que dura desde el siglo XIV hasta el XIX. La etapa burguesa que durara desde inicios del XIX hasta los años 20 del siglo XX. La etapa consumista que dura desde los años 20 del siglo XX hasta la actualidad. La etapa aristocrática: Aunque ya en el siglo XIV había indicios del nacimiento de la moda. La gente normalmente la utilizaba como un instrumento social para distinguir la clase social a la que pertenecía, era pues, un instrumento de poder que también definía la identidad de las personas en la ciudades de la Edad Moderna, Por eso es necesario esperar algunos siglos para que este concepto se empiece a desarrollar y se convierta en lo que actualmente conocemos como tal. Siglos más tarde en el XVII encontramos la figura de Mademoiselle Marie-Jeanne Rose Bertin quien nombrada Ministra de la Moda por la reina María Antonieta, fue la primera modista en tener un salón propio “Le Grand Gogol” para atender a su clientela, e ntre quienes se contaban la reina de España, la de Suecia o la zarina de Rusia entre otras. Esta mujer pudo hablar sido la inventora de la alta costura, sin embargo el desarrollo de la Revolución Francesa no se lo permitió. No fue hasta el siglo XIX con la modernización de la sociedad y los avances técnicos, que la moda fue considerada como una muestra de sofisticación cultural que incluso podría ser cercana al arte. A finales de este siglo ya se podían ver algunas creaciones con los principios liberadores del modernismo como por ejemplo las creaciones de Gustav Klimt y Emilie Flöge. Sin embargo la figura más importante de esta época fue el inglés Charles Worth (1868-1956), conocido como el padre de la alta costura y fundador de su propia casa de moda en 1858 en el número 7 de la Rue de la Paix. Tras la caída del Antiguo Régimen la burguesía destrona a la aristocracia y se hace con el poder, es entonces cuando comienza la conocida como Belle Époque (1871-1914) donde la moda, influenciada por otras corrientes artísticas como la música o la pintura, vuelve a tener el carácter singular, de Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” 8

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distinción y diferencia que tuvo durante la época de la aristocracia y que se había perdido debido al academicismo burgués, es entonces cuando surge la moda de las “cocottes”. Los diseñadores más destacados de esta época son Charles-Frederick Worth (1825 - 1895) como hemos dicho antes considerado el padre de la alta costura, este diseñador definía la moda como “el espacio vacío de la continuidad del cambio a partir de un objeto que se degrada antes de que se desgaste" Word fue el diseñador de varias emperatrices de la época pero tras la muere de la reina victoria de Inglaterra y con ella la caída de la moda victoriana su estilo se modernizo dejando atrás su antigua moda de estilo aristócrata y de corte. El otro diseñador importante fue el francés Paul Poiret (1879 – 1944), inspirado por el modernismo, este diseñador, (quien es por algunos considerado el maestro de Coco Chanel), introdujo muchas novedades en el mundo de la moda, lo que produjo una gran revolución con nuevos cortes, estilos y colores… Una de las cosas que más se le atribuye a este autor es que fue el responsable de la caída de la corsetería femenina. Por otra parte en Rusia, donde en un principio la moda había mostrado una clara oposición ante el modernismo, finalmente se moderniza dando paso a la moda constructivista soviética. Se podría decir que es aquí donde termina la etapa conocida como burguesa y comienza la etapa consumista que se inicia con los “felices años 20” los cuales fueron muy productivos para la moda. Aunque también son características algunas modas como la tubista, "las mujeres tubo" de Léger. Los años 20 tienen otro nombre: Gabrielle Chanel, más conocida como Coco Chanel. "La moda se pasa de moda, el estilo jamás". Coco Chanel fue una chica irregular, solitaria y singular que invento un nuevo estilo conocido como "chic pobre", para Coco a partir de ese momento una mujer bien vestida sería, una mujer poco vestida. En primer lugar exigirá gustarse a sí misma, antes de intentar complacer al espectador. Coco dio lugar a la mujer, y al igualarse a los hombres, acabó por ser superior a ellos. Este nuevo estilo era un nuevo género de comportamiento, ya que no era ni masculino ni femenino: era el suyo. Durante la segunda guerra mundial (primera mitad de los años 40) la terrible situación política que se vivía también se plasma en la moda, pues entre otras cosa, la moda parisina deja de existir. Es por eso que durante esta etapa no podemos hablar de moda. Un dato más bien curioso de esta época es que el bordado de las estrellas de David sobre la ropa de los judíos fue el factor impulsor de la moda, estadounidense, de imprimir rostros, dibujos o inscripciones sobre las camisetas. Sin embargo durante la segunda mitad de esta década se remarcará el fin de la guerra, y la moda se reiniciara a sí misma. En 1945 aparece el "New Look" de Christian Dior, la reutilización de la moda. Vuelve la elegancia dieciochesca, los colores vivos, el exceso de telas. Vuelve la moda francesa, y vuelve a lo grande. Llegamos a la mitad de siglo, al momento más ardiente de la lucha entre Estados Unidos y Francia por la hegemonía de la moda. Por un lado, el "Ready-to-“Wear" estadounidense, el “think-pink” y el consumismo; por otro lado, el "hiperrefinamiento” de los 50 europeo de Dior (1905-1957) y Givenchy (1927) que mantenían un secretismo absoluto respecto a sus diseños, y de Chanel la cual festejaba que la copiaran. "Nadie lo hará como yo". Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” 9

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Es entonces cuando surge el término modernistas en la moda, cuyos autores más representativos son Dior, Givenchy y el Picasso de la moda Balenciaga. (1895-1972) Otros complementos que se pusieron de moda durante esta etapa fueron los tacones de aguja, y los sujetadores de realce acabados en punta, que junto a con las fajas y corsés, contribuían a acentuar un busto generoso y una cintura afiliada para crear así una “forma de guitarra” que algunas mujeres como Marilyn Monroe ya poseían de forma natural. En los años 60 las revueltas juveniles crecieron. Se podía oír la voz de la juventud en grupos ingleses como “The Beatles”. Por eso la moda también se propuso expresar nuevas y atrevidas emociones. Los jóvenes creyeron que mostrar su físico era la manera más efectiva de diferenciarse de las generaciones anteriores. Mari Quant creo la minifalda y la introdujo en la sociedad de la mano de modelos como Twiggy. La “mini” recibió la aceptación como el estilo normal del siglo XX. Y antes de que se hubiera calmado la conmoción causada por la minifalda, el pantalón llegó a la moda femenina. Los vestidos también causaron sensación. En su “Colección de la era espacial” Pierre Cardin presentó diseños de vestidos futuristas de sencillas formas geométricas. Yves Saint Laurent, abanderado entre los jóvenes diseñadores, también fue extremadamente sensible a las tendencias sociales. Creó una línea de pantalones sastre como moda urbana femenina y fue el primero en unir el arte y la moda con dos de sus modelos más importantes el “ Mondrian look” y el “Pop Art look”. En el mundo de la alta costura Paco Rabanne debutó con un vestido confeccionado básicamente con plástico, que alejó sistemáticamente la idea de que sólo se podía utilizar tela para confeccionar vestidos. En los años 70 tuvo su mayor apogeo la moda “hippie” y “folk”. Los vaqueros se convirtieron en símbolo de la prosperidad americana, de las estrellas de Hollywood y la juventud rebelde. Además del espíritu naturalista hippie, las modas callejeras añadieron elementos esenciales en la imagen de finales del siglo XX. En los 80 la moda regresó a su imagen conservadora. Las mujeres activas en el mundo de los negocios profesionales e interesadas en mantener sus cuerpos físicamente a punto, vestían con un estilo llamado “Power dressing” (“vestuario con poder”), que presentaba una imagen de clara autoridad y una feminidad con un pequeño toque sensual. Azzedine Alaïa lideró este estilo de los 80. Las casas parisinas tradicionales como Chanel y Hermès volvieron a ganar una posición privilegiada en el mundo de la moda. París era la capital de la moda, pero ahora otras ciudades entraron en ese círculo. Milán fue el centro de la moda italiana donde destacaron diseñadores como: Giorgio Armani y Gianni Versace. En los años 90, se dieron cambios radicales en los sistemas sociales. El mundo de la moda también fue evolucionando, hasta convertirse en una industria gigantesca. El apasionamiento por las marcas hizo que las personas reconocieran que la moda era algo más que meros objetos, que ofrece una identidad y una personalidad sobre la persona que la lleva. La moda comenzó a considerar el cuerpo humano como objeto a “llevar”. Las antiguas artes de decoración corporal, como el maquillaje, tatuaje y piercing, reaparecieron como la última tendencia de moda, tanto masculina como femenina, a finales del siglo XX. Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” 10

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La moda posmoderna surge de una época de que parecía hundir todo lo chic en la crisis. La oleada de las marcas de smart casual dominó el mercado y la atención de los posibles consumidores se dirigió hacia lo que unía el diseño con la utilidad y costes reducidos. La moda parecía ponerse al servicio de la razón e inclinarse hacia el minimalismo. La fecha del 11 de septiembre de 2001 y el ataque a Torres Gemelas marcó de modo simbólico el comienzo del declive de la economía occidental. También la moda sufrió un duro golpe. Sin embargo, encontró fuerzas para recuperarse y renacer, más fuerte, más importante, y más presente que nunca. Este resurgimiento que no hubiera sido posible, sin la vinculación de moda a las estrategias de marketing. Muchas de las marcas conocidas y acomodadas en el mercado optaron por romper con la larga tradición de su diseño para darse un look totalmente nuevo. Gucci reemplazó las formas redondeadas y el colorido marrón por las líneas rectas y el clásico y brillante negro incrementando su aura de sexo y de glamour con la publicidad etiquetada como porno chic. Dior con John Galliano se envolvió en la extravagancia y decadencia. Prada optó por el compromiso político y la sensibilidad. Las marcas comprendieron que en la sociedad moderna el factor más importante para tener éxito no era el diseño de la ropa, sino el aura que la envolvía. Reinventándose, la alta costura volvió a ser deslumbrante, creativa, chorreante de sexo, y uniéndose al mundo de los famosos conquistó a los medios de comunicación, y con ellos a las masas. Sin embargo, los consumidores postmodernos resultan estar mucho más educados en el sector de moda que sus padres y no permiten que la alta costura haga de ellos sus víctimas. Demandan su derecho a elección, quieren crear su propio estilo y participar en la alza de las tendencias nuevas. De hecho, son ellos, las personas ´normales´, que hoy en día marcan lo que está de moda y lo que ya se debería echar del armario. Como consumidores inteligentes y con un presupuesto limitado buscan efectos originales combinando la ropa de alta costura con las prendas de marcas de gran distribución como Zara o H&M. Estas marcas que surgieron a lo largo del s. XX para su verdadero boom tuvieron que esperar hasta el nuevo milenio. Sus puntos fuertes son el diseño imaginativo y la incompatible relación de calidad-precio. Se las concibe como modernas y asequibles, revolucionarias en el sentido de que han democratizado la moda permitiendo a las clases medias el acceso a lo chic y glamour, incluso si las tendencias nunca han estado tan variables y pasajeras como hoy. Las marcas de gran distribución siguen las novedades de alta costura y las introducen en sus colecciones ofreciendo al consumidor gran variedad de modelos y asegurando su rápida rotación. Nuestra imagen la constituye también nuestro cuerpo y, como dice Adolfo Vásquez Rocca en su tesis “La Moda en la Postmodernidad”, la moda hace exigencias al cuerpo y lo convierte en el espacio de representación. Hasta el punto en el que la moda se confunde con la identidad. La moda de hoy, aunque democratizada, no es uniforme y el mercado intenta tener en oferta prendas para todos, incluso para aquellos que quieren ir contracorriente. Las prendas funcionan como signos. Tal como funcionaban ya en el siglo XVIII siendo indicadores del estrato social, hoy indican la diferenciación o la pertinencia a un grupo o a una corriente ideológica. Sin embargo, la moda posmoderna más que por la innovación se caracteriza por la repetición. Las combinaciones son nuevas y creativas, pero se basan en los elementos heredados, explotan lo ya descubierto. La posmodernidad juega con las modas pasadas mezclando estilos, cortes y colores, buscando los efectos nuevos chocantes o extravagantes, generando el exceso y la sobredosis. Es la moda que manifiesta la libertad, que comercializa el placer y no disimula su vinculación con el sexo. Libertad que junto con la tecnología nos permite hacernos diseñadores también a nosotros mismos Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” 11

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CATÁLOGO: Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” 13

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Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” Charles-Frederick Worth; (the House of Worth), Evening Dress, 1989-1900, The Metropolitan Museum of Art, New York 14

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Charles Frederick Worth. “Evening Dress”. 1889-1900. Charles Frederick Worth (1868-1956) este modista inglés es considerado por muchos el padre de la alta costura, esta afirmación se debe a que fue pionero a la hora de firmar sus diseños, al igual que hacían artistas de otros campos como la pintura o la literatura lo cual no se había hecho hasta el momento. Worth fue el hombre que inventó la alta costura francesa. Pero aparte este autor fue el responsable de enseñar a las mujeres que para ser fascinantes no bastaba con un buen vestido, hacía falta también una joya, el peinado adecuado y un buen perfume. También. Por otro lado, año tras año creaba una nueva colección práctica que es habitual entre los diseñadores de la actualidad. A la izquierda se puede observar un vestido de noche elaborado entre 1898 y 1900 por este diseñador, en él se pueden observar las claras influencias modernistas que se extendieron por el mundo a finales del siglo XIX y principios del XX. El diseño tiene una falda y una blusa de satén de seda blanco y está decorado con líneas en forma de remolinos o tentáculos de terciopelo negro que probablemente sean una evocación a las vallas de hierro forjado y pasamanos que adornaban gran parte de la arquitectura de París en el momento. Es muy probable que el diseñador Sir Cecil Beaton viera este vestido de Worth y lo adaptara creando así el vestido que llevo Eliza Doolittle para el espectáculo de Hollywood "My Fair Lady" como sólo podía hacerlo el. http://fashionista.com/2013/06/a-valentino-gown-thats-worth-a-second-look http://theredlist.com/wiki-2-23-1249-1250-view-before-1900-profile-charles-frederick-worth-4.html Marina García Martín “Vistiendo Al Arte” 15

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