Revista Nuestro Seminario

 

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nº 25. Curso 2014-2015. 7 de agosto de 2015

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7 de agosto de 2015 - Nº 25 CURSO 2014/2015

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Portada: Ilustración del Libro conservado en la Biblioteca del Seminario de Ciudad Rodrigo, Aurea Rosa D Silvestri de Priero. 1537. Contraportada: Ordenación de Presbítero de Anselmo Matilla Santos. Capitulares de la Portada: “Decreto de Graciano”, 1500. Biblioteca del Seminario de Ciudad Rodrigo. SEMINARIO SAN CAYETANO Plaza de Herrasti, 2 Apdo. de Correos nº 8 37500 CIUDAD RODRIGO (Salamanca) Tel. 923 46 01 08 • Fax 923 48 00 66 Correo electrónico: seminario@diocesisciudadrodrigo.org seminariociudadrodrigo@gmail.com Página Web: www.elseminario.net DEPOSITO LEGAL: S. 153 - 1991 Lletra, s.l. - Avda. Conde de Foxá, 89 • Tel.: 923 48 12 68 • Ciudad Rodrigo • www.lletra.es

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S UMARIO Editorial .............................................................................................7 Seminario Menor • Apóstol, Maestro, Sacerdote Visita de las reliquias de San Juan de Ávila a nuestro Seminario ........9 • Crónica - El Camino de Santiago .................................................12 • La oración en el Seminario ..........................................................17 • Deportes en el Seminario y Trofeo San Cayetano ..........................18 • Día de San Cayetano: 27 de noviembre de 2014 ...........................19 • Día del Seminario: 19 y 22 de marzo de 2015 .................................21 • Viaje de estudios a Fátima y Lisboa ..............................................22 • Mi último curso en el Seminario ...................................................24 • Testimonio de la película Pedro Poveda Mi viaje junto a Pedro Poveda ................................................25 Mi experiencia al roda Poveda y Soledad ..................................26 • Encuentro de seminaristas menores en Barcelona. 12 al 16 de agosto de 2015 .........................................................27 • Impresiones de los seminaristas El “Da luz” (Estadio del Benfica, Lisboa) ....................................29 Talleres en el Seminario ........................................................30 “Los Talayos” .....................................................................31 Visita al Valle de los Caídos, El Escorial y la Granja de San Ildefonso 32 La Alberca .........................................................................34 Trofeo “San Cayetano” .........................................................36 Los paseos en el Seminario ....................................................36 Seminario Mayor • Encuentro de seminaristas de la Región del Duero y Ejercicios Espirituales. Septiembre de 2014 ...................................37 • Encuentro de seminaristas de la Región del Duero. Marzo 2015 ......41 • Experiencia Pastoral en las parroquias de San Cristóbal y El Salvador de Ciudad Rodrigo ....................................................44 5

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Ordenación y primera Misa de Anselmo • Introducción ..............................................................................46 • Acción de Gracias en la ordenación de Presbítero .........................49 • Homilía en la Misa de acción de gracias por la ordenación .............53 Nuestro Seminario Diocesano • Alumnos de nuestro Seminario curso 2014-2015 ............................58 • Los seminaristas en el mapa de la Diócesis ...................................66 • Comunidad educativa ................................................................67 Instantáneas para el recuerdo .............................................................71 In memoriam • D. Serafín Carballo .....................................................................80 • D. Francisco de Dios ..................................................................80 • D. Juan José Peña .....................................................................81 • D. José Martín ...........................................................................81 • D. Juan Manuel Jorge ................................................................81 Horario general .................................................................................82 6

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Editorial l curso 2014-15 ha estado marcado por la ordenación sacerdotal de Anselmo Matilla Santos, el 6 de enero, un regalo de Reyes para él y para nuestra iglesia civitatense. Anselmo, siendo diácono fue nombrado formador del Seminario y ha llegado a la meta de su vocación y nos ha llenado de gozo a toda la comunidad del Seminario. El curso anterior 2013-14 terminaba en plena celebración del Año de San Francisco con la Exposición San Francisco, que se clausuró el 8 de diciembre de 2015. En nuestra capilla mayor quedará siempre la memoria viva de esta magna exposición y permanecerán en nuestra retina y en nuestro corazón las miles de personas que contemplaron el rostro de poverello de Asís a través de esta exposición. Mención especial merece el Camino de Santiago que realizamos la comunidad del Seminario precisamente para evocar el camino que san Francisco realizó como peregrino a la ciudad del Apóstol del Señor. E Foto de familia de la comunidad de Nuestro Seminario 7

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El curso se iniciaba con un incremento de alumnos y lo hacíamos creando dos comunidades para llevar a cabo mejor el acompañamiento de los seminaristas. Ha habido tiempo para todo, para rezar, estudiar, crecer en edad, sabiduría y gracia. Es tiempo de caminar, rezaba nuestro lema, y a pesar de las dificultades hemos caminado hasta la meta: amado lector, tú mismo comprobarás que hemos caminado hasta la meta cuando repases fotos y crónicas de todo un año completo de vida en el Seminario. Esta revista lleva fecha de 7 de agosto, la fiesta litúrgica de nuestro amado patrón san Cayetano; por el excesivo trabajo que los formadores hemos tenido este año al dividir las dos comunidades, no ha podido ver la luz unos meses antes esta publicación, pero comprobarás en ella la vitalidad de esta casa que a pesar de las dificultades, Canta y Camina, como decía san Agustín. Caminar y caminar, un día y otro, que con la fuerza que el Señor se hace el camino de otra forma. Que santa Teresa, cuyo año jubilar vamos a despedir, siga intercediendo por nosotros y nos ayude en estos tiempos recios para servir a nuestra diócesis y ser como ella hijos de la Iglesia. Nuestro Seminario Los seminaristas en el estudio 8

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Seminario Menor APÓSTOL, MAESTRO, SACERDOTE Visita de las reliquias de San Juan de Ávila a nuestro Seminario «¡Oh, sapientísima locura: no ve vea yo jamás sin ti! No solamente la cruz, mas la misma figura que en ella tienes nos llama dulcemente a amor. La cabeza tienes reclinada para oírnos y darnos besos de paz, con la cual convidas a los culpados. Los brazos tienes tendidos para abrazarnos. Las manos agujereadas para darnos tus bienes, el costado abierto para recibirnos en tus entrañas, los pies enclavados para esperarnos y para nunca poderte apartar de nosotros» (San Juan de Ávila; Tratado del amor divino, 11). l jueves 12 de junio de 2014 tuvimos la suerte de recibir las reliquias de san Juan de Ávila en nuestra diócesis, con motivo de la celebración de las bodas de oro y de plata de algunos sacerdotes. ¿Qué decir de este santo manchego que tanta importancia tuvo en la vida de la Iglesia del siglo XVI? ¿Cómo abordar la figura de aquel que vivió por y para anunciar a Jesucristo en medio de una sociedad y de una Iglesia que estaba San Juan de Ávila empezando a olvidar el amor primero? Podríamos hablar de tres elementos esenciales que caracterizaron su vida y su ministerio: su (a) apostolado; su (b) magisterio; y finalmente su (c) ministerio sacerdotal. Desarrollemos brevemente estos tres elementos, enmarcándolos previamente con una biografía del santo, para concluir con una alusión a la estancia de sus reliquias en nuestra diócesis. ¿Qué momentos podemos destacar de la vida de san Juan de Ávila? Nacido en Almodóvar del Campo (Ciudad Real) en torno al año 1500, marchó a estudiar Artes (es decir, Filosofía), Teología y Derecho a Alcalá de Henares en 1520. Celebró su primera Misa en Almodóvar del Campo en el año 1526, tras vender todos los bienes de sus padres, una familia de las más pudientes del pueblo, para entregarlos a los pobres. Quiso marchar como misionero a América, pero el arzobispo de Sevilla le indicó su verdadera misión: ser Apóstol de Andalucía, una Andalucía que estaba languideciendo en E 9

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Seminario Menor su amor a Jesús. Empezó entonces su etapa como misionero en los pueblos andaluces, insistiendo mucho en la formación cultural de las gentes, especialmente de los futuros sacerdotes. En esta época fundó la Universidad de Baeza, así como otros muchos colegios y centros de estudio para futuros sacerdotes, sembrando la semilla de lo que Trento designará como ‘Seminarios Conciliares’. Vivió también momentos difíciles, dado que su Montilla (Córdoba), lugar donde falleció san Juan de Ávila espíritu apostólico suscitó envidias, lo que le llevó a ser procesado por la Inquisición. Pero Dios premia a quienes son fieles. Y san Juan de Ávila pasó a ser ejemplo para muchos sacerdotes. Entre sus obras hay que destacar el Audi Filia y el Tratado del Amor Divino. En ellas se ven los escritos no solo de alguien muy preparado intelectualmente, sino también de un verdadero místico, de un sacerdote que lleva a Dios en sus manos y en su corazón. Falleció en Montilla (Córdoba) el 10 de mayo de 1569, fecha en la que se celebra la memoria del santo. Fue canonizado en 1970 por Pablo VI. Años antes, en 1946, Pío XII lo nombró patrón de los sacerdotes españoles. El 7 de octubre de 2012 fue proclamado por el papa Benedicto XVI Doctor de la Iglesia Universal. Mas ¿qué caracterizaba a san Juan de Ávila, teniendo en cuenta los datos de su vida? San Juan de Ávila era, en primer lugar, un (a) apóstol. El sentido y motor de su vida fue siempre anunciar a Aquel que le había elegido ‘desde el seno materno’ (Gál 1,15). Efectivamente san Juan de Ávila vivió para anunciar el Evangelio. No hizo nada por vanagloria (ni siquiera fue profesor de la Universidad y los colegios fundados por él), sino por afán de anunciar a Jesús, y a éste muerto y resucitado por nosotros. Él había experimentado en su vida que la cruz y la resurrección del Señor es el quicio para la salvación, es la puerta de entrada al amor de Dios, porque en la cruz el Señor ‘tiene la cabeza reclinada para escucharnos, los brazos abiertos para abrazarnos, los pies clavados para esperarnos,...’ (cf. texto supra), y no podía menos de anunciarlo, en las Indias, como él en un principio quería, o, como al final ocurrió, en tierras andaluzas. Este apostolado también lo ejerció san Juan de Ávila por medio de su (b) magisterio. Sin ejercer activamente la tarea docente, sin embargo san Juan de Ávila fue maestro de fieles y sacerdotes. Él había adquirido la verdadera sabiduría: la de la encarnación, la del Dios hecho hombre, en definitiva, la sabiduría del Misterio Pascual. Y por medio de su predicación y sus obras supo darla a conocer, transmitirla con sencillez y 10

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Seminario Menor dulzura, porque solo podemos enseñar lo que hemos asumido con el corazón. Esta sabiduría cierta y esta búsqueda de la verdad han hecho que san Juan de Ávila haya sido nombrado Doctor de la Iglesia. Pero si este santo vivía como apóstol y maestro, lo hacía porque era (c) sacerdote . Todo lo que llevó a cabo en su vida, su pobreza, su sencillez, sus viajes,... todo lo hizo porque había recibido un gran don: el don de ser por y para el Señor; el don de hacerle presente a Él, por obra del Espíritu Santo, en los sacramentos; el don de la vocación sacerdotal. Ser sacerdote significa entregar la vida, y Universidad de Baeza (Jaén), fundada por el santo manchego san Juan de Ávila la entregó hasta el final: entregó sus alegrías y sus sufrimientos, sus sueños y sus desvelos al Señor. Y todo ello teniéndole a Él en el centro, a Jesús, identificándose con el ‘Buen Pastor que da la vida por sus ovejas’ (cf. Jn 10). Y todo esto ¿por qué decirlo? ¿Por qué hablar de san Juan de Ávila? ¿Por qué ponerlo como ejemplo y explicar tantos elementos de su vida? Para indicar la suerte que tuvimos el 12 de junio del pasado año al acoger en nuestra capilla del Seminario las reliquias del santo de Almodóvar. Fue un día de gran fiesta, en el que por la mañana acompañamos, en nuestra Catedral, a los sacerdotes que cumplían las Bodas de Oro y Plata sacerdotales. Pusimos las reliquias junto al altar, y todos, sacerdotes y fieles, pudimos venerarlas con devoción. Fue una mañana muy emotiva. La emoción también se vivió por la tarde, cuando nuestros compañeros del Teologado de Ávila vinieron al Seminario y celebramos juntos la Eucaristía, después de la cual compartimos la cena. Tal y como a san Juan de Ávila le gustaba: vivir en comunión, vivir la alegría de ser apóstoles, maestros y sacerdotes en el único Apóstol, Maestro y Sacerdote, Jesucristo. Pidamos a san Juan de Ávila su intercesión, y pidámosle también que, desde el cielo, ore a Dios por nuestra Diócesis y por nuestro seminario, para que el Dueño de la mies siga enviando trabajadores a esta porción de la mies. Anselmo Matilla Santos Sacerdote y formador del Seminario 11

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Seminario Menor CRÓNICA – EL CAMINO DE SANTIAGO “Caminante, son tus huellas, el camino y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. (Antonio Machado – Antología Poética). unca podrá faltar, dentro de las actividades organizadas por el Seminario Diocesano “San Cayetano”, la experiencia espiritual y humana que supone realizar el Camino de Santiago. Por cuarta vez en 19 años hemos cargado nuestras mochilas a los hombros con mucho más que viandas o mudas para el camino: con la ilusión, fuerza y apoyo del Espíritu Santo necesarios para que el camino se hiciera más ameno y no nos fallaran las fuerzas. Aunque todas las veces que hemos peregrinado a pie hasta Santiago de Compostela han sido especiales, esta vez ha sido, sin duda, una de las más emotivas de todas debido a que en el año 2014 se cumplían 800 años del paso de san Francisco de Asís por Ciudad Rodrigo. N Los seminaristas y formadores en el Monte del Gozo, última parada antes de llegar a Santiago Iniciamos nuestra andadura el día 14 de julio de 2014 por la tarde-noche, reencontrándonos después de casi un mes de vacaciones. La primera actividad que tuvo lugar fue la visita privada (sin lugar a dudas, una suerte) a la Exposición de San Francisco, muestra organizada en la Capilla del Seminario con obras de gran valor artístico que reflejaban el carácter austero y espiritual de este gran santo, además 12

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Seminario Menor de mostrar, también, momentos clave de su vida. Ese primer día de camino hicimos noche en el Seminario, no sin antes concluir el día dando gracias a Dios y ofreciéndole los días posteriores. Esa misma noche también nos fue entregado el libro de ruta mediante el cual podríamos orar y reflexionar a lo largo de cada una de las etapas del camino. La primera jornada de peregrinación fue, sin duda, muy especial, ya que caminábamos desde Ciudad Rodrigo hasta Gallegos de Argañán (20 km) con el fin de emular la trayectoria de San Francisco de Asís a su paso por Ciudad Rodrigo (paso obligatorio que hizo el Santo al peregrinar a Santiago de Compostela). El lema para ese día era “Ponernos en camino, despojarse, liberar la mochila”, es decir, dejar todo lo material fuera de nosotros mismos, preocuparnos por lo que realmente es necesario: seguir el camino de Jesús, que nos lo ofrece todo siempre y cuando nos despojemos de las cosas mundanas y aceptemos vivir su vida. Lo primero que hicimos cuando nos levantamos fue celebrar la Eucaristía a las 7:00 a.m., porque no se puede iniciar el Camino de Santiago sin antes ofrecerle a Dios nuestro caminar. Una vez celebrada la Eucaristía, desayunamos, cargamos la furgoneta con las viandas necesarias y comenzamos la peregrinación siguiendo el camino Franciscano por donde, según cuentan, pasó San Francisco haciendo el Camino de Santiago y a su vez por Ciudad Rodrigo. Fue un día caluroso y duro para caminar, por ello no hay que olvidar dar las gracias a Jesús David, profesor y padre de uno de los seminaristas, que veló por nosotros trayendo agua y fruta para que pudiéramos aguantar el tirón. A pesar de lo duro del trayecto, cumplimos los horarios y a las 12:00 p.m., unos con más retraso que otros, llegamos a Gallegos a tiempo para hacer una visita al Señor en la iglesia parroquial del pueblo, dedicada a Santiago Apóstol. Terminada la visita y la correspondiente oración de acción de gracias por haber llegado sanos y salvos al lugar de destino, cogimos el autobús dirección al pueblo de Samos (Lugo), donde hicimos noche en la espectacular abadía que acoge cada día cientos de peregrinos de todas partes del mundo. Ese día nos acostamos bastante pronto, porque al día siguiente había que madrugar mucho. Tuvimos la suerte de poder dormir en un colchón, ya que en todos los lugares no existe esa posibilidad. Al día siguiente a primera hora de la mañana partimos en autobús hacia Portomarín, pueblo en el que comenzaba nuestro itinerario por tierras gallegas. El lema que tuvimos en mente a lo largo de toda la jornada fue el siguiente: “¿Quién es mi prójimo?”. Dicho lema nos invitaba a reflexionar sobre la/s persona/s que teníamos a nuestro lado: cómo ayudarles, aconsejarles, cuidar de ellas tal y como Jesús cuida de nosotros en el día a día sin fijarse en aspectos concretos de la persona, sino fijándose en el todo como ser humano: “Como el Padre me amó, así os he amado yo... os he dicho esto para que lo hagáis también vosotros” (Jn 15, 9-17). Antes de partir cargamos la furgoneta y tomamos un tentempié. Una vez en Portomarín, el autobús regresó a Ciudad Rodrigo y los formadores del Seminario, acompañados 13

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Seminario Menor de Mary Luz, madre de dos seminaristas que nos ayudó con la cocina, nos turnamos en la tarea de conducir la furgoneta del Seminario cada uno de los días con el fin de trasladar los víveres y el equipaje de destino en destino. Desde Portomarín caminamos hasta Palas de Rei (22 km). El tiempo nos acompañó más que el día anterior porque amaneció un día nublado y fresco, típico del clima gallego. Por la tarde pudimos ir al complejo deportivo de Palas de Rei en el que había unas maravillosas piscinas. ¡Nos dimos un buen remojón! Después de bañarnos celebramos la Eucaristía con un grupo de peregrinos de la Diócesis de Vic (Tarragona), cuyo obispo presidió la celebración. Después de cenar pudimos ya descansar, aunque no con tanta suerte como en los dos días anteriores, porque dormimos en el suelo del salón parroquial. Aún así, el cansancio hizo que nos durmiéramos en seguida y descansáramos con creces. La tercera jornada, fue , probablemente, la más dura de todas debido a que era la más extensa, por eso el lema para ese día era también muy apropiado: no consistía en llegar a meta el primero, sino en llegar y ayudar a los compañeros durante el largo camino; no ser los mejores solo físicamente, sino intentarlo ser también moralmente y siempre sin ser egocéntricos (“No es necesario ser el mejor, pero siempre hay que intentarlo”). El camino abarcaba desde el pueblo de Palas de Rei, lugar en el que pernoctamos, hasta el pueblo de Arzúa (29 km). Ese día yo acompa- Los seminaristas haciendo un alto en el camino 14

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Seminario Menor ñé a Mary Luz en la furgoneta e hice de conductor y las compras necesarias para la comida. Cuando llegaron los demás, agotados del trayecto recorrido, les teníamos preparados los bocadillos. Lo más importante de ese día, aparte de llegar sanos y salvos, fue la Eucaristía, que celebramos al anochecer también con los compañeros de la Diócesis de Vic. Esa noche se unieron a nosotros los compañeros de Bachillerato y Anselmo, quienes se encontraban en Burgos en el Encuentro de Seminaristas de Bachillerato. Aquella noche pudimos dormir sobre una colchoneta, todo un lujo. Desde Arzúa, al día siguiente, después de desayunar, nos pusimos en camino hacia O Pedrouzo (20 km). La meta que fijamos, aparte de la llegada a nuestro destino, estaba relacionada con ofrecer todo lo que nos ocurriera a lo largo de ese día al Señor (“Todo lo que hagáis sea para gloria de Dios”). Cada jornada que transcurría, a pesar del cansancio, caminábamos con más fuerza porque ya veíamos más cerca nuestro objetivo de llegar a Santiago de Compostela a pie. Además de esto, a cada paso que dábamos nos ayudábamos mutuamente si teníamos algún problema o algún dolor, lo que fomentaba el compañerismo entre todos nosotros. Al llegar a O Pedrouzo pudimos descansar mucho mejor que los días anteriores, ya que nos hospedábamos en un albergue particular. Como anécdota curiosa, contar que varios de los seminaristas pudieron practicar Inglés con unos peregrinos americanos que se hospedaban en el mismo albergue; yo me uní a ellos para echarles una La comunidad del Seminario junto a la Catedral de Santiago con el Arzobispo, D. Julián, y el deán de la misma, D. Segundo 15

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Seminario Menor pequeña mano. Al declinar el día fuimos a la parroquia a celebrar la Eucaristía, eje de nuestro caminar diario y de nuestra peregrinación. De nuevo nos acompañaron los peregrinos de la Diócesis de Vic. Al volver al albergue cenamos y cada uno fue a su habitación para descansar. Por fin llegamos a la última jornada del Camino: O Pedrouzo – Monte do Gozo – Santiago de Compostela (20 km). Fue la jornada más feliz para todos porque veíamos muy cerca nuestro objetivo. La meta que nos marcamos desde la mañana fue seguir al Jesucristo en todos los aspectos esenciales de nuestra vida, que implicaban también un planteamiento vocacional (“Ven y Sígueme”). El camino físico terminaba, pero no así el espiritual, que hay que trazarlo poco a poco, aguantando subidas y bajadas que son, si cabe, mucho más duras que las realizadas en el Camino de Santiago; siempre hay que recorrer el camino personal confiando en Jesucristo, siguiéndole a Él con confianza, ya que Él es el único que puede dar luz a nuestra vida. Ese día todos los integrantes del grupo hicimos la etapa entera. Ya casi llegando a Santiago de Compostela hicimos la parada en el Monte do Gozo, parada obligada para cualquier peregrino. Desde este monte ya se divisaba Santiago y las esperanzas de llegar se hacían mucho más intensas: todos esperábamos con cierta ansiedad el momento de entrar en la ciudad e ir a la Plaza del Obradoiro. Allí pudimos hacer una breve oración sacada de nuestro Libro de Ruta, y también sacarnos unas cuantas fotografías de grupo. La llegada a Santiago fue emocionante, aunque se hizo un poco larga; todo olía en su totalidad a la cultura gallega, y el ambiente que se respiraba era extraordinario a pesar del día lluvioso que nos acompañó a lo largo de toda la jornada. La llegada a la Plaza del Obradoiro fue un cúmulo de emociones, recuerdos del camino, comentarios, abrazos... Todo era alegría después de llegar a la meta. Ese día nos hospedamos en el Seminario de Santiago. Por la tarde pudimos visitar algunos de los lugares más importantes de la ciudad, además de una exposición que conmemoraba la figura de San Francisco de Asís. Al anochecer también disfrutamos de algo de tiempo libre para despedirnos de la ciudad, ya que al día siguiente regresábamos a Ciudad Rodrigo. En definitiva, como cualquiera de las ocasiones anteriores en las que el Seminario ha realizado el Camino de Santiago, ha sido una experiencia inolvidable a nivel personal y espiritual que los que la hemos podido tener seguro no olvidaremos. Por último quisiera, en nombre de todos los que hemos tenido la suerte de participar, recomendar a cualquier persona que tenga la oportunidad hacer el Camino de Santiago, porque merece la pena aunque sea duro, pero nadie dijo que el camino fuera fácil... Adrián Matilla Santos Formador y Profesor del Seminario 16

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Seminario Menor LA ORACIÓN EN EL SEMINARIO n este artículo voy a hablar del día a día en el Seminario. En concreto voy a hablar sobre las oraciones y las Eucaristías, ya que yo soy el sacristán de la comunidad de los ‘pequeños’. Todos los días al levantarnos hacemos una pequeña oración de un libro. En este momento de oración también leemos el Evangelio y rezamos el ángelus. Sobre las ocho de la tarde tenemos la Eucaristía y antes de irnos a dormir pedimos perdón a Jesús por las cosas que hemos hecho mal. A lo largo del curso hemos tenido catequesis semanal de 45 minutos en los que vemos diversos vídeos. Los domingos son un poco diferentes, porque en vez de hacer una oración breve por la mañana, rezamos laudes y vamos a Misa a alguna de las parroquias de Ciudad Rodrigo. Normalmente vamos a la parroquia de Fátima, donde está nuestro director espiritual, D. Vidal. En el mes de mayo hacemos también la oración de las Flores a la Virgen, en la que se lee el Evangelio, se hacen peticiones y se canta a María. Respecto a la tarea de sacristán, consiste en preparar la Eucaristía y cambiar de color el paño que cubre el ambón, según el tiempo del año en el que estemos o el santo que se celebre en un día concreto A mí me ha gustado ser sacristán en los dos primeros trimestres, pero reconozco que en el tercer trimestre me he aburrido un poco, porque tienes que estar pendiente de muchas cosas. Rubén Casanueva Hernández 2º de la ESO E Nuestros seminaristas de Bachillerato, de ejercicios espirituales con otros seminaristas de la Región del Duero 17

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