Revista Nuestro Seminario

 

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nº 21. Curso 2010-2011. Abril 2010-Abril 2011

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CURSO 2010/2011 ABRIL 2010 - abril 2011 Nº 21

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Portada: Ilustración del Libro conservado en la Biblioteca del Seminario de Ciudad Rodrigo, Aurea Rosa D Silvestri de Priero. 1537. Contraportada: Mons. Atilano Rodríguez en su toma de posesión de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara. 2 de abril de 2011 Capitulares de la Portada: “Decreto de Graciano”, 1500. Biblioteca del Seminario de Ciudad Rodrigo. SEMINARIO SAN CAYETANO Plaza de Herrasti, 2 Apdo. de Correos nº 8 37500 CIUDAD RODRIGO (Salamanca) Tel. 923 46 01 08 • Fax 923 48 00 66 Correo electrónico: sancaye@teleline.es / info@elseminario.net Página Web: www.elseminario.net DEPOSITO LEGAL: S. 153 - 1991 Lletra, s.l. - Avda. Conde de Foxá, 89 • Tel. y Fax: 923 48 12 68 • 37500 Ciudad Rodrigo • www.lletra.es 3

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S UMARIO Editorial .............................................................................................7 Nuestro Obispo ................................................................................10 Seminario Mayor Del menor al mayor ............................................................12 “Porque estuve en la cárcel... y vinisteis a verme” Experiencia Pastoral en Topas .............................................13 Seminario Menor. Facetas de nuestra formación “Firmes en la fe”. Lema del curso académico 2010-11. Seminario San Cayetano de Ciudad Rodrigo .........................17 Crónica del curso pasado: abril-junio 2010 Dos visitas a Portugal ..........................................................19 XXII Encuentro Diocesano de Monaguillos ............................20 Crónica del verano de 2010 El Camino de Santiago........................................................22 Una vida apasionante..........................................................28 Crónica dos primeros trimestres del curso 2010-2011 Taller de guitarra ................................................................35 Las veladas ........................................................................35 Expocárcel. Noviembre 2010 ...............................................37 Convivencia en Horcajo de Montemayor ...............................38 Celebración del Día de San Cayetano ....................................39 Excursión a Burgos .............................................................42 Fotos del trimestre .............................................................44 Convivencia en el Cottolengo del P. Alegre de Fragosa ..........46 Ejercicios espirituales ..........................................................48 Día del Seminario ...............................................................49 Vídeo vocacional “Sacerdote, regalo de Dios para el mundo” 51 A los dos años de la muerte de José Angel Suárez Bustillo ......72 Despedida a Mons. Atilano Mons. Atilano Rodríguez Martínez y el Seminario San Cayetano de Ciudad Rodrigo .............................................................54 Que vaya de buena mano ...................................................67 Mi experiencia con D. Atilano ..............................................70 5

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In Memoriam ....................................................................................71 Rincón de los padres Un espacio para la formación de los padres y madres de los seminaristas .............................................................72 Trabajando juntos sin descanso ...........................................73 Nuestro Seminario Diocesano, Seminario Menor y Mayor ......................75 Los seminaristas en el mapa de la Diócesis ...........................................81 Nuestro Seminario Diocesano, comunidad educativa ............................82 Instantáneas para el recuerdo .............................................................86 Al cierre Tras la despedida de un pastor llegó la acogida de un nuevo obispo ............................................................92 Voluntarios en la acogida de nuestro nuevo obispo ................94 Celebración de la Semana Santa en la Catedral con D. Raúl ....96 Horario general .................................................................................97 6

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Editorial Un antiguo alumno abre la procesión con la Cruz de los Jóvenes en la Catedral Civitatense. 31 de octubre de 2010 E l día 9 de abril de 2011 ha tenido lugar el relevo episcopal en nuestra sede civitatense, por ello este curso ha estado lleno de novedades. Nos quedan en el corazón las experiencias vividas por el paso de la Cruz de los Jóvenes y del Icono de María por nuestra Diócesis y también por nuestro Seminario a finales de octubre y comienzo de noviembre pasados. Con el lema “firmes en la fe”, que nos pone en la senda de la próxima JMJ de Madrid, y teniendo como telón de fondo el objetivo diocesano sobre la dimensión caritativa y social de esta fe, queremos vivir en Nuestro Seminario la confianza y la seguridad que nos da estar arraigados en Cristo. Entre la Cruz de los Jóvenes, primer trimestre del curso, y la JMJ de Madrid, que será D.m. en el mes de agosto, hemos vivido dos acontecimientos claves para nuestra Diócesis: la des7

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pedida de nuestro obispo, Mons. Atilano Rodríguez, y la toma de posesión, una semana después, de nuestro nuevo pastor, Mons. Cecilio Raúl Berzosa. De estos acontecimientos damos fe en nuestro número 21. Ha sido precioso recibir la Cruz de Juan Pablo II, quien será proclamado Beato por Benedicto XVI el día 1 de mayo; ha sido emocionante despedir a nuestro obispo, que nos ha brindado su amor, su colaboración y su sencillez, cuya despedida hicimos con los padres y con Seminaristas, el mismo día de san José; ha sido muy eclesial recibir al nuevo obispo y hacer de nuestro Seminario un lugar de acogida para todos los obispos que le acompañaron el día 9 de abril en su toma de posesión. La comunidad entrañable que formamos todos: profesores, alumnos, colaboradores y bienhechores, voluntarios, trabajadores y miembros de la Casa Sacerdotal nos alegramos vivamente porque el Señor nos concede un año más escribir en nuestra revista la vida de Nuestro Seminario. Bajo el patrocinio de San Cayetano esta casa ha sabido salir adelante en momentos de dificultades aún mayores que las que vivimos hoy. El año pasado recordábamos los tristes acontecimientos del larguísimo Sitio de la Ciudad hace 200 años, donde el edificio del Seminario quedó arruinado. Su estado era tal que hasta el año1816 no se inició de nuevo la vida académica, eso ocurría un 7 diciembre, pero tan sólo con nueve alumnos; la penuria se prolongó tres lustros más, hasta 1830, no logrando superar la media de 20 alumnos por curso. Tiempos difíciles los ha habido en todas las etapas de la vida de nuestra Diócesis, y por ende de nuestro Seminario, pero nunca nos ha faltado la protección de san Cayetano, llamado “Padre de la Providencia”. Nuestro Seminario quiere ser el lugar para estar largos ratos con Jesús: cada mañana, cada tarde, cada oración ante el Cristo, cada rato silencioso en la capilla, cada convivencia o retiro, todos son espacios para la amistad sincera con nuestro Señor. Dejarse atrapar por esa compañía de Jesús, abre nuevas formas de entender a las personas y a las cosas, dejarse seducir por Cristo desbroza caminos que no habías transitado. De eso tratamos en este Seminario: poner ojos nuevos, lentes nuevas, lentillas si es preciso y preparar un corazón dispuesto a dejarse romper por los demás: los demás nos necesitan ¿qué haré yo para que este mundo no se quede sin la palabra de Jesús y sin el amor de sus discípulos? ¿Qué haré yo… que tengo la enorme suerte de estar con Jesús? ¿Qué haré yo para que mi corazón no se me quede pequeño ni se me haga un comodón…? 8

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Los santos son como esa farola que hemos colocado en el claustro, en medio de las tinieblas sólo saben que dar luz, en medio de la tristeza sólo saben que poner alegría, en medio de la escasez sólo saben que poner confianza. De esta clase, de esta “especie” queremos hacer a nuestros alumnos. Jesús llama, te llama a ti y a mí, te necesita, os necesita, me necesita, sigue contando contigo y eso cambiará tus planes, pero te hará sumamente feliz. Tendrás que estar abierto a sus llamadas, a sus palabras: será la vocación sacerdotal o será otra vocación cristiana, pero será una vocación. Que el paso por nuestro Seminario contribuya a esa obediencia interna. Que vuestra estancia aquí como alumnos, rodeados de tantos dones y oportunidades, os sirva para echar raíces en la fe y para poner sólidos cimientos como personas en camino de la madurez. Hoy la Iglesia necesita hombres de principios y de cimientos firmes, capacitados para responder a la vocación. Nuestro Seminario Mons. Raúl Berzosa con algunos alumnos visitan la exposición del pintor mirobrigense Carlos G. Medina en la Casa de Cultura de Ciudad Rodrigo. 15 de abril de 2011. 9

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Nuestro Obispo 10

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Nuestro Obispo Q ueridos seminaristas: En este primer escrito os dejo por escrito la parábola que os conté el primer día que celebré la eucaristía con vosotros en el Seminario. Tres mariposas amigas vieron en la noche una bombilla. “¿Qué es eso que parece el sol?”… La primera se acercó y se echó para atrás porque la cegaba. La segunda cerró los ojitos y también se echó atrás porque la quemaba. La tercera, cerrando los ojos, se acercó más y más y se pegó a la bombilla. ¡Y ardió con la bombilla! Sólo la tercera supo lo que era de verdad una bombilla. Así, hay seminaristas que, ante la llamada de Jesús, se echan para atrás porque “los ciega”, es decir, les cambia la vida. Otros, dicen un sí, pero ante el compromiso de toda la vida -“que quema”-, se echan también para atrás. Sólo permanecen los que se dejan “quemar” con el fuego de Jesús para iluminar con él a los demás. Merece la pena decir “sí” a Jesús. Sólo Él, como afirma el Papa Benedicto XVI, es la Verdad que llena la cabeza; es la Belleza, que colma el corazón; y es la Bondad que hace buenas nuestras obras. ¡Sólo Él os hará totalmente felices! ¡Feliz Pascua de Resurrección! Con mi afecto y mi Bendición sinceros, + Raúl, Obispo de Ciudad Rodrigo 11

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Seminario Mayor DEL MENOR AL MAYOR S oy José Efraín, seminarista mayor de Ciudad Rodrigo, curso primero de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. La razón por la que ingresé en el seminario menor, no fue otra que, al acabar la educación primaria, en mi pueblo no había instituto y tenía que desplazarme a Ciudad Rodrigo. Mis padres, oyen hablar del seminario a través del entonces párroco de mi pueblo y rector del seminario en la actualidad. Yo sabía que el seminario era un sitio donde se estudiaba bien porque tenías unos profesores que se preocupaban de que aprendieras. Obligado, pero con ganas, entro al seminario menor, el 21 de septiembre de 2003 después de participar en tres convivencias de preseminario. El primer día asustado y con pena por salir del pueblo, fui experimentando el ambiente que se vivía, horarios duros, clases, oraciones, poco después esos sentimientos, se convertirían en alegría. A nivel académico los dos primeros cursos los pasé bien, pero eso de ser cura ni me lo plantee. Fue ya en 3º de la Seminaristas mayores con el Teologado de Ávila en Fátima 12

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Seminario Mayor ESO, cuando pensé: “estoy en un seminario, lugar donde se plantea la vocación para ser sacerdote”, desde ese momento decidí tener las puertas abiertas a una posible vocación. En el último año de la educación secundaria tomé la decisión de seguir en el seminario para hacer el bachillerato, estudios que nunca tuve pensado hacer. En ese tiempo, pude meditar y pensar más mi vocación y darme cuenta que en este momento el Señor me llamaba a seguirle. Fue allá, en julio de 2010, en el Encuentro de Seminaristas de Bachillerato de varias diócesis de España cuando decidí pasar al Seminario Mayor. Ahora, avanzado el curso, creo que mi elección fue correcta, doy gracias al Señor por tantos dones que me ha dado y le pido que me siga ayudando e iluminando en este camino. Doy gracias a mi familia, a los tres párrocos que me iniciaron en la fe, a mis formadores en el seminario menor y mayor y a todos mis amigos y compañeros, que de una manera u otra me apoyaron en esta decisión. José Efraín Peinado Hernández Seminarista de Ciudad Rodrigo “PORQUE ESTUVE EN LA CARCEL… Y VINISTEIS A VERME” EXPERIENCIA PASTORAL EN TOPAS “Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo […], porque estuve en la cárcel y vinisteis a verme” (cf. Mt 25,34-35). as palabras citadas arriba pertenecen al discurso escatológico del Evangelio según Mateo, concretamente a la descripción que el evangelista pone en boca de Jesús sobre el juicio final, sobre el momento definitivo en el que el Hijo del Hombre, es decir, Cristo “se sentará en su trono de gloria, todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará unos de otros […] y pondrá las ovejas (los dignos del Reino) a un lado y los cabritos (aquellos que no han vivido al modo de Cristo) a otro” (cf. Mt 25,31-33). ¿Por qué me refiero a este texto del Evangelio? Evidentemente no trato de realizar L 13

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Seminario Mayor un estudio sobre él, ni tampoco de analizar su estructura. Más bien lo cito para referirme a la tarea pastoral que estoy desempeñando durante este curso académico en el Centro Penitenciario de Topas. Y es que los Evangelios y el Nuevo Testamento en general nos dan testimonio del amor que Jesús y la primitiva comunidad cristiana mostraban hacia los más necesitados. Entre esos necesitados están los presos. Pero antes de nada es necesario que nos situemos en el contexto donde realizo esta pequeña tarea pastoral. Lo primero que he de decir es que el programa de cárcel en el que participo pertenece a Cáritas, que no es una mera ONG, sino que es un organismo perteneciente e intrínseco a la Iglesia. Cáritas es la Iglesia, es la institución encargada de llevar a cabo una de las tareas más importantes que Cristo encargó a su Iglesia: la de su misión, su anuncio, su cuidado y su amor hacia los más necesitados, que son prioritarios en la evangelización. Por tanto Cáritas y los distintos proyectos que realiza en el ámbito social no se pueden separar del ser eclesial, y a la inversa: aquellos que formamos parte de la Iglesia no podemos devaluar ni rechazar algo tan intrínseco a nuestro ser Seminaristas mayores en el teologado de Ávila 14

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Seminario Mayor como es el anuncio de Cristo entre los más necesitados. Al emprender cualquier tarea dentro de Cáritas, en este caso la labor en la cárcel, no podemos olvidar esto, pues de lo contrario perdemos el sentido de lo que estamos haciendo, convirtiéndolo en una pura labor social que no intenta hacer ver a los más necesitados que Cristo les ama, y que al final se queda sólo en el trabajo social, necesario para nuestro desarrollo como personas, sí, pero que en sí mismo no nos llena el corazón. ¿Qué decir, entonces, del Centro Penitenciario de Topas y de la pequeña labor que realizamos los voluntarios que a lo largo de la semana pasamos por allí? Trabajar en un ámbito como es la cárcel no es fácil. Primero hay que realizar bastantes gestiones hasta que te conceden la acreditación para poder entrar. Después, cuando vas allí, para acceder a lo que es el recinto penitenciario hay que pasar varios controles. Y finalmente, no nos engañemos, la situación de los internos allí no es sencilla. La cárcel no es lo que la gente de a pie entiende normalmente: no se trata de un lugar dotado de las máximas comodidades y lujos que podríamos imaginar, sino que es un sitio donde la sospecha está a la orden del día y donde esas “comodidades” de las que habla la gente no existen en absoluto. Los presos tienen allí lo necesario para vivir, nada más que cualquiera de nosotros, e incluso a veces mucho menos. Ahora bien: tampoco se puede canonizar a los internos. Hay que comprender su situación, ir sin prejuicios, tratarlos desde su dignidad de hijos de Dios, pero no acercarnos a ellos con una inocencia tal que nos llevara a decir que ninguno ha cometido ningún delito. La clave está en ir con una actitud de caridad cristiana, en personificar lo que el mismo Cristo vivió a lo largo de sus días hasta el final, muriendo y resucitando por nosotros, y en hacer ver a los internos que son amados por la misericordia infinita del Buen Pastor, que se preocupa de la oveja descarriada y deja las otras noventa y nueve en el campo (cf. Lc 15,4-7). Pero concretemos un poco más: ¿a qué nos dedicamos los diferentes voluntarios cuando vamos a Topas? Cada uno (o cada grupo de dos o tres) tenemos asignado un taller de trabajo con los presos. Hay talleres de manualidades (alfarería, pintura…), de preparación a la libertad o de teatro. En mi caso he estado en dos talleres. Primero formé parte de un taller de alfarería dirigido por Gerardo, algarero de profesión y una gran persona, en el módulo de aislamiento, donde están aquellos internos que bien han tenido conflictos en la cárcel, bien han entrado allí por algún delito grave. Por causas que no vienen Horten, que dirige el taller, a cuento ahora realizo junto a otras dos voluntarias (H y Alejandra) un taller de pintura sobre tela en el módulo de mujeres. En ambos lugares, tanto en aislamiento como en el módulo de mujeres, me he sentido 15

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Seminario Mayor muy bien y he aprendido mucho, especialmente a ver a los internos con la mirada de Cristo. Ahora bien, cuando realizas un taller en uno de los módulos del Centro Penitenciario lo más importante no es lo que haces en el taller. La actividad es un medio del que los voluntarios y los organizadores nos valemos para que los internos se sientan valorados, aprendan a valerse por sí mismos y no se vean a sí mismos como marginados ante la sociedad que les espera fuera. De hecho todos los presos que participan en los talleres reconocen que psicológicamente les viene bien estar con nosotros y realizar la actividad, e incluso lo notan en el comportamiento exterior dentro del centro penitenciario. Así, la finalidad del taller es que los chicos recuperen su dignidad personal, se vean como verdaderos hijos de Dios cuyas posibilidades no están “a cero”, sino que pueden ser fomentadas y fructificar, pues aunque las dificultades sean grandes son superables cuando uno pone confianza en sí mismo y, lo más importante, mucha esperanza. Termino este breve artículo dando gracias en primer lugar al Señor, que ha puesto ante mí una actividad como esta que me ayuda a configurarme con Él, el verdadero Pastor. También agradezco a Cáritas Salamanca, a los organizadores del equipo de cárcel y a los voluntarios con los que comparto facilidades y dificultades que me permitan trabajar con ellos. Y finalmente, cómo olvidar el agradecimiento a Cáritas Ciudad Rodrigo, y en concreto a Álvaro, el delegado, que haya hecho posible esta experiencia en la que, sin duda, estoy aprendiendo mucho y que me ha enseñado a valorar un poco más a los más necesitados. Gracias de veras. Anselmo Matilla Santos 4º de Teología 16

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Seminario Menor. Facetas de nuestra formación “FIRMES EN LA FE” LEMA DEL CURSO ACADÉMICO 2010/11 SEMINARIO SAN CAYETANO DE CIUDAD RODRIGO l lema de este curso académico, “Firmes en la Fe”, fue elegido en consenso con todos los seminaristas a comienzos de septiembre de 2010. Éstos decidieron tomar la cita paulina al coincidir con el lema de la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ): “Arraigados y edificados en Cristo: firmes en la fe”. E La importancia de este lema destaca por el momento actual. En numerosas ocasiones, nos sentimos débiles, incapaces de decidir ante las grandes cuestiones de la vida. Hoy, el mundo olvida a Dios, se muestra indiferente, pasa de Él, le da la espalda, no sabe si creer o no, no se pone a tiro, no le invita a entrar, no 2 de noviembre de 2011, oración en el Seminario con la Cruz de los Jóvenes y el Icono de María 17

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