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Revista Agropecuaria

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Editorial Octubre 2015 El campo se ilusiona Hace apenas unos días, antes de compaginar las últimas notas de la presente edición de Marca Líquida Agropecuaria, imaginábamos una editorial tan desalentadora como las últimas cien que escribimos. Con los resultados electorales a la vista surge una luz de esperanza para los maltratados productores agropecuarios criollos. La posibilidad de que se produzca en nuestro país un importante cambio en las políticas agropecuarias paralizó las ventas y movilizó los precios futuros hacia arriba para el trigo y el maíz en apenas 24 horas. No estamos hablando exclusivamente de la posibilidad de que el país sea gobernado por un signo político distinto, también incluimos en la especulación editorial que nos atrevemos a hacer, la posibilidad de que los enemigos K del campo, acorralados por un aluvión de votos opositores en el interior productivo del país, intenten algunos cambios anticipadamente. Desde aquel: “las retenciones no se tocan” al actual: “la flexibilización será nuestra principal herramienta económica”, estamos a un paso de que el candidato oficialista se atreva a “apretar” al ministrito K -uno de los principales responsables de la cuasi derrota electoral- y se adelanten algunos cambios para el sector, sobre todo los que tienen prácticamente nulo impacto fiscal y solo se mantienen por los caprichos ideológicos de CFK y sus acólitos. Lo dicho no generará, en caso de producirse, una marea de votos oficialistas entre los productores agropecuarios, el estado económico en que nos deja la década ganada es tan lamentable, que ha producido una generación entera que hará de no votarlos un nuevo “Nunca más”. No obstante, las actuales autoridades han hecho de llegar tarde un estilo de gobierno, podríamos soñar que este sea un nuevo caso, y de paso dejará un problema menos para resolver al que se haga cargo de la tierra arrasada con que se encontrará el próximo 10 de diciembre. Tampoco imagine el lector que encontrará en estas líneas a un conjunto de bailanteros festejando anticipadamente los cambios que todavía no se han producido, y que una vez que se hayan anunciado -si eso finalmente ocurre-, demorarán dos o tres años en generar los beneficios esperados. No se trata de suministrarle vitaminas a una vaca muy bien alimentada para que produzca un litro más de leche, se trata de ponerla en terapia intensiva, AÑO­XXV­-­Nº­261 Octubre­de­2015 MAR­ CA­LÍQUI­ DA­AGRO­ PE­ CUA­ RIA ISSN­1668-9224 Pri­ me­ ra­pu­ bli­ ca­ ción­agro­ pe­ cua­ ria men­ sual­gra­ tui­ ta­pa­ ra­pro­ duc­ to­ res del­Cen­ tro­del­País. NO Certificado 9000-5900 sanarle las heridas, desparasitarla, conseguir que gane peso, conseguir que se preñe y al cabo de una larguísima gestación recién comenzar a ordeñarla. ¿Se entiende la alegoría? Como esta editorial la leemos solo los productores -por ahora no se publica en los grandes medios-, todos entendemos de qué se trata. Ningún cambio será automático y no impactará efectivamente de manera inmediata, antes de disfrutar de mejores precios de un maíz sin retenciones ni ROEs hay que sembrarlo, cuidarlo y cosecharlo, para lo cual hay que tener el capital o el financiamiento necesario, las dos cosas más difíciles de conseguir en estos tiempos de crisis para el campo. Abrir las exportaciones y quitarle todo tipo de trabas -incluso promoverlas con ventajas impositivas- tampoco hará que la carne o la leche exportable aparezcan como por arte de magia. Allí también se requiere de inversiones y tiempo. A esta altura de los acontecimientos tampoco debemos olvidar que los dos candidatos que quedan para el ballotage han omitido sistemáticamente definirse sobre temas claves para el campo. Que Macri haya anticipado la eliminación de las retenciones para el maíz y el trigo no alcanza. ¿Mantendrá las de la soja por cinco años bajando de a 5 puntos por año? ¿Devolverá el IVA irregularmente retenido a los productores? ¿Permitirá ajuste por inflación en los balances? La nueva política energética ¿modificará los precios de los combustibles? ¿Los biocombustibles seguirán siendo discriminados o se promoverá su fabricación y uso? Se nos ocurren cien preguntas más que ninguno de los candidatos ha contestado aún. Estamos tan seguros como Ud. estimado lector, que esas respuestas no las tendremos en el corto plazo, sea Macri o Scioli el que las tenga que responder, eso significa que para salir de la actual situación ¡falta una eternidad! Y para finalizar este espacio destinado puramente a la especulación política, no hace falta que aclaremos que para nosotros cambiar significa cambiar en serio. Y por más que el motonáutico candidato K jure por los Santos Evangelios que él es otra clase de K, nadie le creerá. Sobre todo nadie le creerá mientras se muestre rodeado de La Cámpora, el Movimiento Evita, Milagro Salas, Luis D´Elía y su propio candidato a vicepresidente. Todo eso, a pesar que sabemos que aún ganando la presidencia Mauricio Macri, la espera será larga y dolorosa. Mientras tanto el campo se ilusiona… Ti­ ra­ da:­15.000­ejem­ pla­ res Registro­DNDA­en­trámite Propietario:­Marca­Líquida­S.A. Los­ar­ tí­ cu­ los­fir­ ma­ dos­no­re­ fle­ jan­ne­ ce­ sa­ ria­ men­ te­la­opi­ nión­edi­ to­ rial, y­son­co­ la­ bo­ ra­ cio­ nes­ad-ho­ no­ rem.­La­fir­ ma­edi­ to­ ra­no­se­res­ pon­ sa­ bi­ li­ za­por­las­opi­ nio­ nes­ver­ ti­ das­en­los­ar­ tí­ cu­ los­fir­ ma­ dos,­co­ mo­así tam­ po­ co­del­con­ te­ ni­ do­de­los­avi­ sos­pu­ bli­ ci­ ta­ rios.­Se­au­ to­ ri­ za­la­ re­ pro­ duc­ ción­to­ tal­o­par­ cial,­siem­ pre­que­se­ci­ te­la­fuen­ te. 6

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Fuente: Comunicado de prensa N° 16 de AACREA - www.aacrea.org.ar Rentabilidad Agricultura Alerta roja para la agricultura nacional Los resultados económicos esperados de la soja y del maíz para la campaña 2015/16 serían negativos para la mayoría de las zonas productivas, si se obtienen los rindes históricos de cada región y si se mantienen los precios a cosecha que ofrecen los mercados a término. Los cálculos realizados consideraron planteos productivos en campos arrendados según valores de alquileres para esta campaña y demuestran que en el 85% de los departamentos/partidos analizados, la producción de maíz y de soja sería económicamente inviable porque el rendimiento promedio zonal se ubica por debajo del rinde para cubrir los costos. En el caso del cereal, a nivel general, el rinde medio del maíz se encuentra 75% por debajo del rinde para cubrir los costos de producción. En la soja, el rendimiento medio es 40% menor al rinde para cubrir los costos. (Ver mapa) Resultados­en­campo­propio Para dar una mayor claridad de la dimensión de lo que acontece en la mayoría de las zonas productoras, también se analizaron planteos productivos en campo propio mediante el cálculo del radio de viabilidad. Este se define como la distancia promedio desde el origen de la producción hasta los centros de comercialización en la que el rendimiento medio supera en un 5% al rinde para cubrir los costos. De esta manera, para la campaña 2015/16, el cultivo de maíz proyecta un radio de viabilidad de 30 km, en tanto que el de la soja es de 117 km. Un planteo de soja a esa distancia sería inviable económicamente para un rendimiento promedio, costos y precios proyectados en el contexto actual. En ese sentido, la frontera de viabilidad determinada por este radio se contrajo en las últimas tres campañas analizadas. En particular, en la campaña 2013/14 dicho indicador alcanzaba 300 km para el maíz y 275 km para la soja. Al contraerse la frontera de viabilidad, se incrementa la superficie donde se aumenta el nivel de riesgo. Según las proyecciones realizadas para la campaña 2015/16 del maíz, dicha área de inviabilidad representaría el 83% del total de la superficie maicera. En el caso de la soja, dicho porcentaje asciende al 44%. Conclusiones En las últimas tres campañas se observa una amplia- Incremento­de­rendimiento­necesario­para­cubrir­los costos­de­producción­de­la­soja­respecto­del­promedio­histórico­para­la­campaña­2015/16 Valores negativos: indican que el rinde promedio es mayor al rinde necesario para cubrir los costos. Valores positivos: indican que el rinde promedio es menor al rinde necesario para cubrir los costos. Fuente: Movimiento CREA sobre la base de MinAgri, Rofex, EEI y fuentes privadas. ción de la superficie en donde, bajo las condiciones actuales, la actividad agrícola se torna económicamente inviable. Esta situación abarca a todas las zonas productivas y cultivos, incluso aquellas regiones de mayor productividad y cercanas a puertos e industrias. Los cálculos anteriormente mencionados demuestran que la agricultura argentina actual enfrenta problemas estructurales. En esta campaña, millones de hectáreas agroclimáticamente aptas para cultivo en muchas provincias, resultarán inviables económicamente. El negocio agrícola tendrá un ejercicio con resultados negativos debido fundamentalmente a la presión fiscal, al incremento de los gastos directos e indirectos, a la política cambiaria y a la continuidad de las restricciones comerciales. Esta realidad puede generar una reducción considerable en la intención de siembra 2015/16. 7

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Opinión Política agropecuaria Autor: Alfredo Leuco Fuente: Le doy mi palabra - www.alfredoleuco.com El campo gritó en el Obelisco Culpa de su mala praxis y de la actitud vengativa de la Presidenta, esa fábrica de alimentos a cielo abierto está en una crisis profunda. Muchos rubros productivos están quebrados, cero rentabilidad. Los que aguantan, trabajan a pérdida. Pero ya desaparecieron 95 mil productores desde que los Kirchner llegaron al gobierno, hicieron un verdadero desastre. En lugar de llevar más gente al campo para sacarla de las espaldas de las ciudades, hicieron lo contrario, miles de campesinos se tuvieron que ir a vivir a los grandes centros urbanos a buscar alguna changa. Al campo lo atacaron por todos lados, casi no hay actividad que no tenga problemas. Hay casi dos millones de hectáreas sin cultivar. Es más que toda la superficie sembrada de Uruguay, un despropósito. Se quebró la cadena de pagos en muchos lugares. Los productores están desesperados y rezan todas las noches para que el 10 de diciembre llegue pronto. Son años de vacas flacas pero por culpa de las malas políticas del gobierno y de su revanchismo autoritario. El complejo agroindustrial es muy competitivo. Da trabajo a un tercio de la mano de obra de todo el país, toda la comida que el mundo pueda comprar y el país pueda consumir en innovación tecnológica. Encima, es la industria más descentralizada y federal, en todos los pueblos del país hay trabajo por hacer. En cada campo hay posibilidades laborales. Pero los resultados son nefastos. El balance kirchnerista es de un rojo furioso. Desde 2003 desapareció un tambo por día. Cerraron 142 frigoríficos y Argentina pasó del 3er lugar al número 14 en la lista de exportadores mundiales. Paraguay y Uruguay exportan más carne que nosotros. Hay 27 mil productores ganaderos y 21 mil puestos de trabajo menos. ¿Eso es progresismo o masoquismo? Jamás pensamos que íbamos a caer tan bajo. Cristina lo hizo. Por eso los chacareros han dicho basta. Hay mucha bronca y la han expresado con sus protestas en cada ruta, en cada asamblea, en cada tranquera. Y esta mañana en la Plaza de la República que es lo que faltaba. Lo hicieron con un grito desesperado: “No maten al campo. No nos maten”. Cristina nunca pudo superar aquella triple paliza que recibió su gobierno por la 125. ¿Se acuerda de las humillaciones e insultos como golpistas agrogarcas y grupos de tareas o piquetes de la abundancia que utilizaron tanto Néstor como Cristina? Y eso que el sector genera el 60% de las divisas que entran al país. ¿Se acuerdan que Cristina se enojó tanto que quiso tirarle el gobierno por la cabeza a los argentinos? Tuvo que intervenir telefónicamente Lula para que ella no presentara su renuncia porque ”este pueblo no nos merece, Néstor”, como dijo en ese momento. Cristina no se olvida más. Por eso su actitud revanchista, porque hay medidas de gobierno que perjudican al campo y no benefician a nadie. Son solamente caprichos o la puesta en acto de aquella vieja consigna setentista y autoritaria de “Ni olvido ni perdón”. Por eso el campesino está como está. Lo del maíz es directamente incomprensible. Un camión cargado que va de Salta al puerto es un agujero negro de irracionalidad. El flete cuesta más caro que la carga. Un informe de Juan Jose Llach es riguroso para mostrar la cara oculta del campo, o la que el gobierno quiere ocultar. En trigo, cayó más de la mitad de nuestra participación en la producción mundial. Tenemos la menor superficie sembrada en 111 años y Brasil nos superó largamente. Hoy nos ganan países con menos ventajas naturales. ¿Qué me cuenta? Son números duros. Acá no hay lugar para sembrar verso y cosechar relato. Ni hablar de las economías regionales, empezando por las peras y manzanas que están a la deriva. Al damasco no quisieron ni levantarlo. ¿Quién puede aguantar sequías, inundaciones, maltrato, inflación, atraso del tipo de cambio y una asfixia impositiva que encima es regresiva, es decir que genera mayor desigualdad social? Una cosa es el campo afuera y otra es afuera el campo. Una cosa es tierra adentro y otra muy distinta es tierra arrasada. Así se podría definir la política de Cristina con el mundo de la producción agropecuaria. Cristina deja nuestro país con menos carne, con menos leche, con menos trigo y menos maíz. Solo el 10% de la población mundial vive en países con excedentes en alimentos, nosotros podríamos abastecer toda la demanda. Hay más de 5 millones de compatriotas que sufren algún grado de desnutrición. No se puede creer pero es cierto. Afuera el campo y tierra arrasada. Que Dios y la Patria se lo demanden. 8

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Autor: Dpto. de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba Fuente: Informe agroecónmico Nº 158 - www.bccba.com.ar Soja Agricultura El margen bruto de la soja en Córdoba se reducirá un 42% Para mayo de 2016, el precio de la soja en el Mercado a Término de Buenos Aires se ubica en torno a los U$S 213 por tonelada, un dólar menos que en igual mes de 2015, siendo el más bajo de las últimas ocho campañas. Las causas: abundante oferta que recompuso los stocks mundiales, desaceleración de la demanda, fortalecimiento del dólar a nivel global y caída del precio del crudo. Estas proyecciones no reflejan un cambio en la política para la oleaginosa que modifique el nivel de retenciones luego de las elecciones presidenciales. El precio en el Mercado de Chicago, para la posición mayo 2015 es de U$S 330 por tonelada, por lo tanto, el precio en el mercado local incorpora el descuento por retenciones. Por el lado de los costos, las variaciones son dispares. Los insumos cuyos valores se determinan en el mercado interno (gasoil, flete) aumentaron, mientras que aquellos cuyos precios se determinan en forma externa, como los herbicidas y los fertilizantes, cayeron. Una de las variables más importantes de la producción agrícola es el costo de arrendamiento. De acuerdo al segundo relevamiento para la campaña 2015/16 que realizó el Departamento de Información Agroeconómica (DIA) de la Bolsa de Cereales de Córdoba, en el mes de octubre el arrendamiento promedio estimado es de 8 quintales de soja por hectárea. Un quintal y medio menos que el ciclo anterior y con valores promedio por departamento que van de 5 qq/ha en Gral. Roca a 15 en Marcos Juárez. Sin embargo, debe destacarse que son promedios departamentales y el costo puede variar de acuerdo a condiciones de suelos, malezas, entre otros. En este escenario, para Córdoba se proyecta un margen bruto en campo propio de U$S 126,9/ha en la campaña 2015/16, reflejando una caída de más del 42% en relación a la campaña anterior. Además, el margen neto sería el más bajo en cinco campañas. Para este cálculo, se utiliza el rendimiento promedio de las últimas tres campañas que se ubica en 30,7 qq/ha. En campo arrendado, a pesar de los menores arrendamientos que se estarían fijando, el margen sería negativo y el rendimiento de indiferencia alcanzaría los 33 qq/ha. Realizando un análisis de sensibilidad, en campo propio se necesita un rendimiento igual o superior a los 25 qq/ha para obtener un margen bruto positivo. 9

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Agricultura Soja En campo arrendado, con los rendimientos promedios proyectados, el margen es negativo con cualquier nivel de precios en el rango de U$S 200- U$S 250. Para obtener un resultado positivo, se necesita un rendimiento de 35 qq/ha y un precio superior a U$S 220 por tonelada. La pérdida de rentabilidad que enfrenta el productor en los últimos años es cada vez mayor. En un año, los márgenes se reducirán casi a la mitad, siempre y cuando las condiciones climáticas acompañen el desarrollo del cultivo, de lo contrario la situación sería aún más desfavorable. Además, la sustentabilidad de los suelos se ve afectada, ya que una baja rentabilidad implica un menor nivel de rotaciones y una aplicación deficiente de tecnología a los cultivos. Márgenes­de­soja­en­Córdoba­para­la­campaña­2015/16 *Rendimiento promedio de las últimas 3 campañas Análisis­del­margen­bruto­de­soja­de­primera­en­campo­propio­Córdoba­2015/16 Análisis­del­margen­bruto­de­soja­de­primera­en­campo­arrendado­Córdoba­2015/16 10

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Autor: Pablo Roset Fuente: www.lagaceta.com.ar Actualidad Agricultura 32 millones de hectáreas sin usar Una proporción muy alta de nuestros suelos agrícolas está libre de cultivos en algún momento del año. Las razones son variadas, desde económicas hasta por miedo a que el doble cultivo baje el rendimiento del cultivo de verano. Sin embargo, un estudio realizado en la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) indica que en muchos casos se podrían realizar dos cultivos sin comprometer la productividad del sistema. La adecuada elección del cultivo incluso podría prestar valiosos servicios al ecosistema. “A partir de imágenes satelitales pudimos determinar que el 89% de las tierras cultivables de Argentina produce cosechas solo en verano, mientras que la superficie ociosa en invierno es altísima, casi 32 millones de hectáreas”, contó Gervasio Piñeiro, profesor adjunto de la cátedra de Ecología de la FAUBA. “Hay varias razones por las cuales los productores deciden no implantar cultivos en ese lapso que va de la cosecha de un cultivo de verano a la siembra del siguiente (un período conocido como barbecho de invierno). Una es económica: si los márgenes brutos son desfavorables, el cultivo no se siembra. Otra es atendible pero menos clara: el temor a que el cultivo de invierno reduzca el agua disponible en el suelo al momento de sembrar el siguiente cultivo, en primavera/verano”, señaló el investigador. En el año 2012, Piñeiro y Priscila Pinto, tesistas de grado de la carrera de Agronomía, estimaron la viabilidad de realizar cultivos de invierno en la región agrícola central de Argentina. Los resultados son sorprendentes: en la mayor parte de la región sería posible incorporar un segundo cultivo en el año ocupando la superficie que hoy corresponde a barbechos de invierno. Así dijo Gervasio: “Usamos datos climáticos de nueve estaciones meteorológicas de la región, para las que calculamos los balances hídricos del suelo. Nuestros resultados indican que en 9 de cada 10 años, realizar un cultivo invernal de tres a cinco meses de duración no alteraría el agua disponible en el suelo para la siembra del cultivo de verano. Por supuesto, esto dependerá de la localización de cada campo en particular dentro del área, de cuánto llueva en invierno, del cultivo posterior y de su fecha de siembra, principalmente”. Un­costoso­descanso El trabajo de Pinto y Piñeiro, realizado en colaboración con María Elena Fernández Long de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la FAUBA, es el primero en mostrar la ubicación espacial de los barbechos y su variación en el tiempo. “Trabajamos sobre la base de información satelital, la cual una vez analizada nos permitió identificar la proporción de superficie ocupada por cultivos de verano, invierno o doble cultivo. Así diferenciamos cinco zonas: en las 1, 2 y 3 dominan los barbechos de invierno, mientras que en la 4 dominan los de verano (menos frecuentes). En cambio, en la zona 5 la proporción de ambos es muy similar. El mensaje es claro: en todas las zonas existen barbechos en algún momento del año y la proporción de tierra sin usar es elevada. Ese patrón se ha mantenido relativamente constante en los últimos 13 años”, comentó Gervasio. Los sistemas de producción actuales tienden a la agricultura continua, y esto es un desafío para la sustentabilidad de la producción agropecuaria. La disminución de la proporción de pasturas en las rotaciones agrícolas y la realización de un solo cultivo anual dan lugar a barbechos que pueden afectar la calidad de los suelos. Por ejemplo, si los restos del cultivo cosechado son escasos y/o se descomponen rápidamente, como los de soja, el suelo queda expuesto por largos períodos a procesos de degradación hídrica o eólica, con la consiguiente pérdida de fertilidad. Te­quiero­verde “Algunos investigadores consideran al barbecho como un período de subutilización de recursos como la energía solar, los nutrientes y el agua de lluvia. En este contexto, tanto un cultivo invernal para cosecha (como trigo o cebada) como un cultivo de cobertura (sembrado no para cosechar sino para brindar una función determinada en el sistema) permitirían aprovechar esos recursos ‘vacantes’. En estos últimos tiempos, en la FAUBA venimos desarrollando varios trabajos sobre la siembra de ‘cultivos de servicio’. Es decir, cultivos que se hacen específicamente para producir servicios ecosistémicos”, comentó Gervasio. 11

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Agricultura Actualidad Investigadores sostienen que el barbecho es un “cultivo de servicio” y subutiliza recursos “vacantes” tales como la energía solar, los nutrientes y el agua de lluvia. Los servicios ecosistémicos son los aspectos de los ecosistemas que se utilizan -de forma activa o pasivapara generar bienestar humano. En los sistemas productivos agrícolas, los cultivos proporcionan diversos servicios como la cosecha, la protección del suelo contra la erosión, la fijación de nitrógeno, el control de malezas y la regulación hídrica, entre muchos otros. Cuando estos servicios están deteriorados, la aproximación clásica para remediarlos es subsidiar con energía externa al sistema, básicamente a base de petróleo: se pasa más veces el tractor con el descompactador, la desmalezadora y/o la pulverizadora, se aplican más fertilizantes y/o herbicidas (en ocasiones desde un avión), etc. Los costos económicos y ambientales de estos subsidios son muy elevados y poco sustentables. Cultivos­de­servicio Piñeiro, quien también es investigador independiente del CONICET, sostiene que las ventajas de los cultivos de servicio son incuestionables y así lo explica: “La idea de los cultivos de servicio es que ayuden a manejar y mantener dentro de ciertos límites los niveles de nutrientes, malezas, nitrógeno, agua, compactación, etc. Para mantener los servicios deseables, los productores podrían empezar a pensar en reemplazar la energía del petróleo por la del sol, además de valerse de información genética y de manejo de los cultivos. Por ejemplo, en vez de aplicar fertilizantes nitrogenados se pueden sembrar leguminosas como trébol subterráneo o lupino. En vez de aplicar herbicidas, un cultivo de cober- tura puede generar el servicio de reducir malezas. Si el suelo está compactado, un cultivo de nabo forrajero puede reemplazar el pasaje de un paraplow o un paratill. La idea es manejar todos los servicios posibles o los que el productor identifica como deteriorados”. Para el investigador, no todas las soluciones se pueden gestionar de forma individual. En el caso del servicio de regulación hídrica, las decisiones escapan al productor individual porque son procesos que ocurren a escalas más grandes, típicamente a nivel de cuencas, y por lo tanto deben ser orquestadas por el Estado o por asociaciones civiles, y compartidas por los productores. Consultado acerca de la relación entre barbechos e inundaciones, Piñeiro señaló: "Esta gran cantidad de barbechos probablemente están usando menos agua del suelo que si hubiera una pastura, un pastizal natural, un cultivo de invierno o incluso un barbecho enmalezado. Estos consumen agua del suelo, tanto de las lluvias como de las napas. Al no estar presentes, es posible que infiltre o escurra más agua de lluvia y que ello pueda provocar un aumento en el nivel de las napas. Son posibles consecuencias al realizar un solo cultivo al año en ecosistemas que originalmente poseían vegetación perenne, productiva todo el año. Algunos medios han mencionado una supuesta conexión entre barbechos e inundaciones. Si bien es cierto que en teoría esto podría ocurrir, opino que debemos ser muy cautos al respecto ya que hasta el momento no se ha investigado en profundidad esta relación de manera directa". 12

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Fuente: www.todoagro.com.ar Técnicos Sustentabilidad Las estrategias sostenibles necesitan de gestores Las malezas de difícil control son hoy el principal problema de la agricultura argentina. Combatirlas se ha convertido en el gran desafío de productores, ingenieros y técnicos y por ello se ha puesto el tema sobre la mesa en cada oportunidad. La regional Río Segundo de Aapresid convocó a una jornada a fines de septiembre. Ante la pregunta ¿Cómo gestionar estrategias sustentables y no morir en el intento?, la respuesta siempre refiere a ajustes de manejo. El ingeniero Guillermo Aguirre, presidente de la Regional Río Segundo de Aapresid, cuenta que con la jornada se apuntó a productores y técnicos de la zona. “Creemos que generar estrategias sustentables por medio de los cultivos de cobertura es una buena forma de sumar en el control de malezas, y buscamos aportar a eso con la jornada de este año”. “En la zona han ido avanzando las malezas resistentes -dice Aguirre- debido a malos manejos, y la idea de esta jornada fue empezar a rever las técnicas que nos han dejado en este punto, repensar las estrategias sustentables para evitar llegar al 2020 con los lotes llenos de malezas resistentes a todo. Es un problema, y si no tomamos hoy las decisiones que hay que tomar, va a ser mucho más grave en el futuro”. Las­buenas­prácticas­y­la­ley El primer disertante de la jornada fue el ingeniero Marcos Blanda, director de Producción Agrícola del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la provincia de Córdoba, quien promovió la aplicación de buenas prácticas agrícolas. “Todos somos vecinos –dice Blanda respecto de los conflictos generados por el uso de agroquímicos- con la diferencia de que unos trabajan dentro del pueblo y otros fuera. Haciendo un mea culpa desde el sector agrícola, decimos que no hemos sabido comunicarle al resto de la sociedad cómo trabajamos, cuáles son las herramientas que usamos. Desconocemos si la sociedad sabe si estamos trabajando con un producto banda roja o banda verde, la diferencia de toxicidad, cuáles son las condiciones climáti- cas con las que aplicamos” y agrega: “por eso hacemos charlas de capacitación no solo a los usuarios y aplicadores, sino que vamos a hablar con la comunidad en general, porque creemos que es fundamental para solucionar conflictos que se han generado por esa división urbano-rural que es incomprensible”. En cuanto a la Ley de Agroquímicos de la provincia de Córdoba, Blanda mencionó en su disertación algunos puntos que se consideran fundamentales para la aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y que están contemplados en la ley: “En la provincia de Córdoba se debe cumplir la ley. Es una herramienta para las BPA. Los puntos son: el uso de la receta fitosanitaria emitida por un asesor habilitado, el productor que debe recurrir a un profesional habilitado y contratar maquinaria habilitada. Son todos registros públicos, que pueden ser consultados por cualquier ciudadano de la provincia. Se deben además realizar las aplicaciones con las recomendaciones que da el profesional y con las condiciones climáticas adecuadas”. La­situación­es­crítica­en­Córdoba Las malezas son responsables de importantes pérdidas de rendimiento en los cultivos al competir con estos por la luz, el agua y los nutrientes. El rango de pérdidas va del 20% hasta el 80%, dependiendo del estado fenológico del cultivo y de la cantidad de recursos disponibles en el ambiente. En los últimos años, el problema es la aparición de una gran cantidad de especies capaces de sobrevivir a la aplicación de ciertos principios activos, como ocurre con el capín, rama negra, sorgo de Alepo, raigrás anual, yuyo colorado y nabón, entre otras. Esta capacidad de respuesta de las malezas y la tolerancia al herbicida es un fenómeno que obedece, en parte, a fallas en el manejo. Por ejemplo, un yuyo que se vuelve resistente porque se lo combatió con un solo herbicida o grupo, porque la aplicación del agroquímico se realizó con malas condiciones ambientales (con rocío o previo a una lluvia, lo cual provocó una baja absorción del principio activo) o por la repetición de un mismo cultivo año tras año sin alternancia con otras especies (monocultivo). 15

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