Revista "El Ojo del Cóndor" #6

 

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Revista del Instituto Geográfico Nacional de la República Argentina

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Número 6 ISSN: 1853-9505 La revista “El Ojo del Cóndor” es una publicación del Instituto Geográfico Nacional. QUEBRADA DE HUMAHUACA Evolución y peligrosidad geológica/ Poblamiento y migraciones/ Valorización turística de productos agrarios/ Cambios históricos y toponimia/ Historia de los caminos/ Biodiversidad y conservación/ Riesgo ambiental/ Patrimonio de la Humanidad. Incluye Imagen satelital. Cartografía táctil para ciegos Además: La Infraestructura de Datos Espaciales de Jujuy/ Fotografías aéreas con Vehículos Aéreos No Tripulados. Actividades geodésicas en Jujuy Además: El IGN en la Gestión Mundial de la Información Geoespacial/ El Atlas Jujuy 100K/ El Catálogo de Objetos Geográficos/ El trabajo entre el IGN y las provincias/ Las distorsiones en los mapas/ Las actividades del Comité de Montaña.

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SI POR JUJUY - Zamba Letra y música: Juan Ernesto González Si por Jujuy te fui buscando una mañana y por Tilcara te encontré al atardecer no era lo mismo nuestro amor, era distinto ya no era el valle la quebrada era esta vez. Aunque el tiempo te ha llevado de mi lado quisiera en Jujuy volverte a querer. Qué lindo fue volverte a ver en cacharpayas pañuelo al aire bailecito atardecer el huayra trajo en su silbido una baguala y en las trincheras se hizo golpe mi querer. Un eco tibio que retumba en la quebrada me dice que vuelva me espera, no sé. Por el Río Grande me fui en una madrugada piedras arriba por Lozano remonté. Estaba sola Purmamarca enamorada y vi Humahuaca que lloraba sin querer. Desde lo alto de la puna la miraba azules tus cielos, un gris mi querer. Mira que rojo se ha puesto el cielo en la tarde mira el azul de aquellos cerros otra vez se oyen las cajas que vienen del horizonte y en coplas nuevas Jujuy ha vuelto a nacer. Tañen los versos que cantan a la tierra le canto a tus ojos, la luz florecer. Olor de albahaca me dejó la madrugada olor de ausencia me dejó tu corazón ahora soy agua que bajando por el cerro canto despacio deshojando esta canción. Cuando a la sombra del sauzal bebí tu vino la parra, el racimo, tu olvido, mi adiós. Foto: © Marco Guoli

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Editorial del Director del Instituto Geográfico Nacional Agrimensor Sergio Rubén Cimbaro Director del Instituto Geográfico Nacional stimados lectores, en este nuevo número abordamos el estudio de una zona muy particular y única de nuestro país que, con sus rasgos geográficos, geológicos, turísticos y culturales, deslumbra a la gran cantidad de visitantes que se acercan año tras año a descubrir sus innumerables bellezas. Una zona con una historia cultural muy importante, ya que se estima que la presencia humana data desde hace 11.000 años y que en los últimos doscientos años fue protagonista de importantes hechos políticos y culturales para nuestro país. A lo largo de este número, y como lo hacemos habitualmente en El Ojo del Cóndor, hemos trabajado con científicos, profesionales y técnicos de la región, de distintas universidades y del CONICET desarrollando distintos artículos, que a lo largo de las páginas siguientes les ayudarán a comprender la importancia del lugar desde diferentes puntos de vista, incluso explicando el proceso de declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nos hemos esmerado en realizar una descripción detallada de la región contemplando múltiples aspectos, que involucran diferentes ciencias y disciplinas de singular importancia para conocer y disfrutar la Quebrada de Humahuaca. Una novedad que quiero compartir con ustedes es que a partir de este número se incorporan en la sección institucional artículos que resultan de investigaciones y trabajos profesionales afines a las incumbencias del Instituto Geográfico Nacional, que puedan ser de referencia técnica o de aplicación como norma. Esta idea se generó con el objetivo de que la revista se constituya en un referente en la difusión de normas y procedimientos técnicos específicos, para la inmensa comunidad de usuarios interesados en estas temáticas. En este sentido, publicamos el nuevo Catálogo de Objetos Geográficos y su correspondiente Diccionario de Conceptos, basado en la familia de normas ISO TC 211 - 19100 que permitirá integrar la información geoespacial capturada por diferentes organismos en una base de datos geoespacial. También presentamos, como actividades del IGN, las campañas geodésicas desarrolladas en la región y los beneficios que generaron en los marcos de referencia geodésicos nacionales. Se incluyen las actividades de representación de Argentina en el seno de las Naciones Unidas dentro del Comité de Expertos en la Gestión Global de Información Geoespacial, los avances de la Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) en la Provincia de Jujuy, los trabajos desarrollados para la fiscalización de un Atlas Táctil para ciegos, entre otros. En fin, como siempre, una cantidad de actividades que merecen ser contadas para el conocimiento de nuestros lectores. Espero que disfruten de este número tanto como nosotros. E El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional 1

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Sumario 1 4 Editorial La Quebrada de Humahuaca, Un recorrido por su pasado y presente Liliana Bergesio, Yaiza Reid Rata, Lucio Malizia y Amélie Le Ster Breve descripción de la región desde distintos puntos de vista. 40 20 24 Biodiversidad y conservación Yaiza Reid Rata Descripción de la biodiversidad nativa y domesticada de la Quebrada. “Lo que el agua se llevó” Una historia ambiental sobre los impactos de inundaciones y aluviones Hortensia Castro Tendencias en los impactos y trama socio-ambiental que las configura. Proceso de Patrimonialización Néstor José Antecedentes e inscripción en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Dossier: Quebrada de Humahuaca Artículos libres 10 Arqueología y toponimia María Ester Albeck Formas de hábitat y su repercusión en la toponimia quebradeña. 44 IDE Jujuy 27 Productos andinos y consumo turístico Mariana Arzeno y Claudia Troncoso Redefinición de los vínculos entre las áreas rural y urbana. Una red colaborativa de productores de información geográfica Gerardo Ariel Cabezas La revista del Instituto Geográfico Nacional 46 Cartografía Táctil 30 Breve hodografía 14 histórica Evolución geológica del paisaje María Alejandra González Grandes eras geológicas y sus huellas en el paisaje de la Quebrada. Alejandro Benedetti Los caminos como elementos esenciales de la organización espacial quebradeña. Mapas Inclusivos Norma Lilian Coronel por IGN: Ruben Mauricio Albanese, Rosalinda Ortale y Mariela Miriam Moglie Omar Lapido 36 Carta del Servicio Geológico Minero para la estimación de peligrosidad frente a los procesos naturales de origen geológico. 2 Apuntes sobre el poblamiento y las migraciones Gabriela A. Karasik 49 Fotografías aéreas Rasgos del poblamiento y la movilidad espacial a través del tiempo. con Vehículos Aéreos No Tripulados Daniel Francisco Sanguinetti y Víctor Gabriel Vallejos El Ojo del Cóndor 18 Cartas de Peligrosidad Geológica a escala regional

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institucionales La revista “El Ojo del Cóndor” es una publicación periódica del Instituto Geográfico Nacional 52 56 58 60 Actividades geodésicas desarrolladas en la Provincia de Jujuy por el IGN entre los años 2010 y 2015 Diego Alejandro Piñón Ricardo Torres ¿Por qué hay deformaciones en los mapas? Matías Ezequiel Zylbersztejn y Hernán Javier Guagni Presidenta: Dra. Cristina Fernández de Kirchner Ministro de Defensa: Ing. Agustín Oscar Rossi Catálogo de Objetos y Diccionario de Conceptos Horacio Castellaro, Florencia Manduca y Ricardo Mansilla El IGN en el entorno de las Iniciativas de Gestión Global y Regional de Información Geoespacial de la Organización de las Naciones Unidas Ricardo Mansilla Secretario de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa: Lic. Santiago Juan Rodríguez 62 64 La revista del Instituto Geográfico Nacional Comité para el Desarrollo Sustentable de las Regiones Montañosas de la República Argentina María Lidia Testani Director: Agrim. Sergio Rubén Cimbaro CONSEJO EDITORIAL Coordinadora Mg. María Dolores Puente Editores Prof. Analía Almirón Lic. Lucas De Oto Silvia Heuman Ing. Laura Pietrángelo Prof. Adriana Vescovo Director de Arte Jorge Alba Posse Asistente Nicolás Moser Correctora de estilo Milagros Schroder Editor responsable: Instituto Geográfico Nacional El Atlas Jujuy 100K Mariana Gasparotto 65 Primera visita del presidente de la Asociación Cartográfica Internacional al Instituto Geográfico Nacional de la República Argentina Adriana Vescovo 66 67 Oficinas Provinciales Museo: La fotogrametía terrestre y el estereocomparador de Pulfrich María Cristina Lecca y Silvia Heuman Juan G. Cristiano Biblioteca: HUMAHUACA de Horacio Carrillo El Ojo del Cóndor 68 CuriosaMente Foto de tapa: © Marco Guoli Las opiniones expresadas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de los autores, y pueden no coincidir con las del Instituto Geográfico Nacional. Prohibida la reproducción total o parcial de contenidos e imágenes sin la autorización expresa de los autores. Esta revista se imprimió en los talleres gráficos del Instituto Geográfico Nacional. Avenida Cabildo 381 (C1426AAD) Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Número 06 - Septiembre de 2015 ISSN: 1853-9505 Queda hecho el depósito que marca la Ley Nº 11.723 E-mail: elojodelcondor@ign.gob.ar 3

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Dossier LA QUEBRADA DE HUMAHUACA Liliana Bergesio*, Yaiza Reid Rata**, Lucio Malizia*** y Amélie Le Ster**** Un recorrido por su pasado “La Quebrada de Humahuaca me parece la más interesante comarca de la tierra argentina. Ningún otro pedazo de nuestro suelo contiene tanto carácter, tanta profunda poesía, y ningún otro nos habla como la Quebrada de las cosas eternas, de los grandes problemas espirituales”. GÁLVEZ, M. (1924): “El espíritu de la Quebrada”, Revista Riel y Fomento, Nº 24, 8. Ubicación y contexto regional a Quebrada de Humahuaca, transitada por humanos desde hace 10 milenios y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el siglo XXI, se ubica en el centro de la provincia de Jujuy, ocupando parcialmente los departamentos de Tumbaya, Tilcara, Humahuaca y Cochinoca. Se extiende por un profundo y estrecho valle, en dirección Norte-Sur, por unos 150 km de largo, por donde discurre el pedregoso y cambiante río Grande, en el que confluyen numerosas quebradas subsidiarias. Los elementos que más llaman la atención, tanto de locales como de visitantes, son los cerros de colores que se deben a que la Quebrada es recorrida, en su margen Este, por * Magíster, Co-Directora Centro de Estudios Territoriales, Ambientales y Sociales, Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Jujuy. lilianabergesio@gmail.com ** Magíster, Directora sede Jujuy, Fundación ProYungas, Investigadora Centro de Estudios Territoriales, Ambientales y Sociales, Universidad Nacional de Jujuy. yaizareid@proyungas.org.ar *** Doctor, Director Centro de Estudios Territoriales, Ambientales y Sociales, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Jujuy. luciomalizia@gmail.com **** Magíster, Investigadora Centro de Estudios Territoriales, Ambientales y Sociales, Universidad Nacional de Jujuy. amelielester.rbyungas@gmail.com Desde el punto de vista ambiental, en la Quebrada de Humahuaca se desarrollan 4 de las 5 ecorregiones presentes en la provincia de Jujuy, si bien la importancia relativa en cuanto a superficie varía sensiblemente entre ellas: Yungas (3%), Monte de Sierras y Bolsones (20%), Puna (40%) y 4 Quebrada de Humahuaca. Un recorrido por su pasado y presente El Ojo del Cóndor De manera general, se puede decir que el clima de la Quebrada se caracteriza por ser bastante seco, con lluvias estivales (entre 150 mm y 350 mm anuales), muy fuerte insolación, presencia casi constante de vientos y marcadas oscilaciones térmicas diarias (sobre todo en verano) con frecuentes heladas. Sin embargo, cabe destacar que el clima no es homogéneo a lo largo de todo el valle, la amplitud altitudinal de la Quebrada, más la orientación del valle principal, y las diferentes orientaciones y características de las quebradas tributarias producen importantes cambios entre unas zonas y otras. La revista del Instituto Geográfico Nacional L una falla que produce una gran paleta coloreada de altos cerros. Esto es acompañado, en su margen Oeste, por varias quebradas menores que tienen una pendiente con una graduación más leve. Además, hay grandes diferencias en las alturas sobre el nivel del mar sobre las que se extiende la Quebrada, las cuales van desde aproximadamente 1600 m hasta 4500 m.

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y presente Foto izquierda: A. Le Ster. Foto derecha: Y. Reid Rata. Mapa: Guía de Áreas Protegidas, Malizia et al. (2010). La revista del Instituto Geográfico Nacional Altos Andes (37%). Esta diversidad de ambientes, unida a la larga historia de ocupación humana, configura la existencia de paisajes de gran valor tanto ambiental como sociocultural. La Quebrada de Humahuaca representa una vía de circulación que ha sido transitada sin interrupción desde la llegada de pobladores a estas comarcas. En la actualidad, está atravesada longitudinalmente por la Ruta Nacional 9, asfaltada y paralela al río Grande, a lo largo de la cual se asienta la mayor densidad de población y de actividades económicas, encontrándose las localidades más grandes, como Tilcara y Humahuaca. Historia de 11.000 años En la Quebrada de Humahuaca hay vestigios de poblaciones desde hace 11.000 años. Esta larga trayectoria de uso y ocupación del territorio hace que se puedan identificar diferentes periodos históricos: Periodo Arcaico (9000 a.C. – 1000 a.C.). Corresponde a la época de los primeros pobladores humanos de la Quebrada, los cazadores-recolectores. Eran grupos igualitarios, en los que no había jerarquía social en su organización y El Ojo del Cóndor “La Quebrada, hasta el Volcán, tiene los caracteres de un camino abierto en medio de una selva. Los cerros ostentan tupida arboleda hasta sus mismas cumbres: en las riberas del río lujuriosa vegetación obstruye el paso, mientras no se descuelgan las terribles crecientes que, arrastrando todo, cubren con una capa de menuda arena, barro y grandes rodados aquel jardín natural que más tiempo tarda en destruirse que en formarse. Más allá de Volcán, la vegetación pierde fuerza; las cordilleras ostentan la desnudez de sus peñascos multicolores; las quebradas que van a desembocar a la de Humahuaca, secas en invierno y áridas siempre, se vuelven temibles en verano, cuando las lluvias torrenciales buscan su desagüe por ellas”. DEBENEDETTI, S. (1910). Exploración arqueológica a los cementerios prehistóricos de la Isla de Tilcara (Quebrada de Humahuaca, Provincia de Jujuy). Campaña 1908. Publicaciones de la Sección Antropológica de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, (6), 9-10. Bergesio, Reid Rata, Malizia, Le Ster , El Ojo del Cóndor Nº 6 (4-9), IGN, 2015 5

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Dossier tenían un profundo conocimiento de los ciclos de la naturaleza. Se desplazaban para aprovechar los diferentes recursos que el valle ofrecía. Sin embargo, las evidencias más tempranas de restos vegetales domesticados datan de 2000 a.C., algunos de los cuales no son de producción local, sino que corresponderían a intercambios con otras regiones vecinas. Periodo Formativo (1000 a.C. – 900 d.C.). El crecimiento de la población, que produjo la disminución de las áreas de caza, junto con una gran sequía y la competencia entre individuos por el poder favorecieron la transformación de las economías hacia la agricultura (papa, maíz, calabaza, poroto y maní) y la cría de llamas. Periodo de Desarrollos Regionales (900 d.C. – 1430 d.C.). Esta época se caracterizó por los enfrentamientos entre diferentes grupos. La inseguridad hizo que se produjesen grandes cambios en las sociedades y los quebradeños comenzaron a vivir en grandes aldeas fortificadas, lo que a su vez favoreció la consolidación de un orden jerárquico. Las ruinas de los poblados se conocen con el nombre de pukarás o pucarás, que significa fortaleza en quechua, aunque en realidad no se trataba de sitios militares, sino de asentamientos permanentes. Periodo Inca (1430 d.C. – 1536 d.C.). Durante el siglo XV el Imperio Inca dominó la Quebrada, lo que trajo multitud de cambios políticos y socio-económicos. Los incas introdujeron nuevas prácticas agrícolas y construyeron un sistema de caminos y postas que unían la región con el resto del Imperio. Además, trajeron una nueva religión (en la que se adoraba al sol) y su idioma (el quechua). Periodo Colonial (1536 d.C. – 1810 d.C.). La colonización de la Quebrada comenzó en 1536, las sociedades de la región vivieron alternando tiempos de guerra y paz, que culminaron con el dominio colonial español en 1595. La administración española introdujo cambios profundos en los sistemas socio-políticos. Parte de su población originaria fue repartida en encomiendas1 a vecinos de Tarija, Salta y San Salvador de Jujuy. Si bien los indígenas fueron encomendados, lograron una merced de amparo y real provisión de propiedad en 1606, que les permitió mantener la base comunal de su estructura agraria y el acceso común a sus recursos; aunque debían pagar tributo y prestar servicios al encomendero y realizar la mita de plaza2 para los vecinos moradores. Junto con las tierras comunales también se fue desarrollando la concesión de tierras privadas en manos españolas y, en algunos casos, los caciques también poseían tierras propias. Los europeos trajeron nuevos cultivos (zanahoria, albahaca, lechuga, cebolla, trigo y cebada), animales domésticos (vacas, caballos, ovejas, cabras, burros, gallinas) y técnicas desconocidas en la zona (arado y carretas, entre otras). Todo esto cambió el paisaje de la Quebrada y las relaciones entre sus habitantes y el territorio. Desde la ocupación europea, la Quebrada de Humahuaca se insertó en el espacio económico Alto peruano (actualmente el sur de Bolivia), produciendo para las minas del altiplano, sobre todo las de Potosí. En ese esquema, tenía un papel importante como vía de circulación de mercancías y bienes que provenían desde la Gobernación del Tucumán, la cual deviene en el notable crecimiento del arrieraje que se evidencia en esta época. Es así que, en el siglo XVII, muchos integrantes de las comunidades indígenas acceden a animales de carga de origen europeo (mulas) y se transforman en arrieros. La población indígena experimentó un fuerte descenso a lo largo de todo este último siglo. Este declive se debió fundamentalmente a las huidas para evitar tributos y traslados, la alta mortandad y las bajas tasas de reproducción. Luego, a principios del siglo XVIII comienza la recuperación demográfica que será vigorosa en los primeros años del siglo siguiente y antes del inicio de las guerras de Independencia. Periodo Republicano (1810 d.C. al presente). Durante el siglo XVIII las migraciones son una constante y la población de los pueblos de indios (según la expresión de la época) de la Quebrada de Humahuaca creció, al tiempo que recibió el aporte de indios forasteros de otras regiones. En las primeras décadas del siglo XIX la Quebrada será escenario de las guerras de Independencia lo que produjo, durante unos 15 años, destrucción económica y migraciones, siendo uno de los espacios principales de batallas y escaramuzas, junto con las continuas invasiones de los distintos ejércitos (realista y patriótico). Para la población esto implicó bajas personales, pérdida y destrucción de bienes y propiedades y la quiebra de las actividades económicas que sustentaban vidas y patrimonios. Al finalizar el siglo XIX y al empeorar las condiciones de vida en la región era marcada la división del espacio rural en pequeñas y grandes propiedades que correspondían a un campesinado de autosubsistencia y un pequeño grupo 1 La encomienda en la colonización de América fue establecida como 2 La mita de plaza era un sistema de trabajo obligatorio aplicado por los españoles a los indios varones comprendidos entre 18 y 50 años. Se trataba de faenas laborales realizadas en las ciudades por un plazo semanal, puede ser construyendo templos, edificios públicos, reparando calles y caminos, etc. 6 Quebrada de Humahuaca. Un recorrido por su pasado y presente El Ojo del Cóndor un derecho otorgado por el Rey (desde 1523) en favor de un súbdito español. El español titular del derecho (encomendero) recibía en encomienda tierras con el objeto de cobrar los tributos que los indígenas que allí habitaban debían pagar a la corona (en trabajo o en especie y, posteriormente, en dinero), en consideración a su calidad de súbditos de ésta. A cambio, el encomendero debía cuidar del bienestar de los indígenas en lo espiritual y en lo terrenal, asegurando su mantenimiento y protección, así como su adoctrinamiento cristiano. Sin embargo, fueron numerosos los casos en los que se produjeron abusos por parte de los encomenderos. La revista del Instituto Geográfico Nacional

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de haciendas con arrendatarios que combinaban actividades agrícolas y ganaderas. Las grandes propiedades incluían las mejores tierras en el fondo del valle, dejando a los pequeños y medianos productores las tierras más altas y alejadas del riego. Con posteriores particiones a lo largo del tiempo, el problema del minifundio se agravó y ha continuado dando su sello característico a la producción de la Quebrada hasta la actualidad. A inicios del siglo XX, la prolongación del ferrocarril Central Norte a Bolivia por la Quebrada, entre 1903 y 1908, y la supresión del tránsito de animales y el comercio con Bolivia y Perú provocaron cambios progresivos en la región. A comienzos de la década de 1930, las minas de Bolivia comenzaron a ser abastecidas de bovinos propios y el golpe final tuvo lugar con la Guerra del Chaco (1932-1935), que provocó el cierre de las fronteras para el transporte de ganado en pie. Allí, la organización productiva de la Quebrada se encaminó hacia la agricultura con huertas de producción de frutas y hortalizas, perfilando una orientación cada vez mayor hacia los cultivos comerciales, aumentando su importancia en los mercados del noroeste argentino. marca y Tumbaya), todas situadas a las márgenes del río Grande, o bien dispersa en el fondo del valle principal y en alguno de los valles transversales. La Quebrada fue, durante la segunda mitad del siglo XX y hasta la actualidad, escenario de múltiples desplazamientos de población. Estos son parte de dos procesos superpuestos de migración de largo plazo. Por un lado, la existencia de una migración a escala subregional y local hacia los núcleos urbanos principales de la Quebrada de Humahuaca y, paralelamente, un flujo migratorio desde estos núcleos hacia zonas urbanas en el ámbito regional y nacional. Son al menos dos los motivos que explican esta migración de largo alcance: las insuficientes posibilidades de trabajo y la falta de oferta de educación terciaria y universitaria; lo cual explica que son en su mayoría los jóvenes quienes abandonan la región. También existieron tradicionalmente movimientos de población de carácter estacional dentro de Jujuy en la época de cosecha de la caña de azúcar (hasta la década de 1960, al denominado Ramal jujeño) y del tabaco (Valles), que coincidía con el periodo de menor demanda de trabajo de las tierras altas (Quebrada y Puna). En términos generales, la principal ocupación de la población continúa siendo la actividad agroganadera, fundamentalmente la agricultura bajo riego practicada en el fondo del valle y la cría de ganado vacuno, ovino y caprino. Sin embargo, el sector agrario, significativo para la Quebrada de Humahuaca como un todo, ofrece pocas posibilidades para la incorporación de nueva fuerza de trabajo y, además, la oferta laboral de ese sector en el Dossier Sociedad y economía La población actual de la Quebrada de Humahuaca es levemente superior a 34.000 habitantes. La mayor cantidad de la población de la Quebrada se concentra en los sectores norte y central; y si bien no hay grandes ciudades, los núcleos urbanos más grandes son Humahuaca, Tilcara y Maimará. El resto de la población se encuentra ubicada en varias localidades menores (Volcán, Huacalera, PurmaLa revista del Instituto Geográfico Nacional El Ojo del Cóndor Tilcara, pukará (sitio arqueológico). Foto: A. Le Ster. Bergesio, Reid Rata, Malizia, Le Ster , El Ojo del Cóndor Nº 6 (4-9), IGN, 2015 7

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Dossier Uquía, festival de la chicha y la copla. Foto: Y. Reid Rata. Pueblos originarios actuales ámbito urbano es escasa (o nula). Es así que, a pesar de la reducción de empleos estatales sufrida durante la década de 1990 por la privatización de empresas del Estado y el desmantelamiento y cierre definitivo, en 1993, de Ferrocarriles Argentinos en la región, el Estado sigue siendo la mayor fuente de trabajo: casi la mitad de todos los empleados pertenecen a este, ya sea a nivel nacional, provincial o municipal (46%); luego están los servicios privados (14%); le siguen en importancia el comercio (12%) y, finalmente, la actividad turística (10%). El turismo, si bien no es una actividad nueva en el área, está adquiriendo en los últimos años una gran importancia, bajo una modalidad de tipo itinerante o de recorrido que articula diferentes destinos del noroeste argentino. La crítica situación del mercado de trabajo y las bajas posibilidades de obtener ingresos provocan que alrededor de un tercio de todos los trabajadores se vean obligados a buscar un segundo empleo. Actualmente, las estrategias de empleo secundario para aumentar los ingresos monetarios han superado el carácter estacional y regional que tenían décadas pasadas. En general, estos empleos comprenden actividades en el área de la construcción y el mantenimiento o servicios, en la producción de artesanías dirigidas al turismo o la ayuda temporal en la agricultura local (siembra, recolección, cuidado de ganado, entre otras). La Quebrada de Humahuaca se destaca por sus valores culturales tangibles e intangibles. Hoy en día, más de 85 comunidades de pueblos originarios viven en la región, entre ellos, comunidades de los pueblos Omaguaca (44), Kolla (36), y en menor grado, Tilián (4) y Ocloya (1). Las comunidades Omaguaca habrían dado su nombre a esta región. En aymara, Omaguaca significa agua sagrada. Umaguaca en quechua significa uma=cabeza y guaca=lugar sagrado. Estas comunidades viven únicamente en la Quebrada, y casi exclusivamente en el departamento de Humahuaca. Su población asciende a 10.500 personas según la EPCI INDEC 2004/2005. En cuanto a la población Kolla, está presente en todas las regiones de Jujuy, pero es en la Puna y Quebrada donde se localiza el mayor número. La cosmovisión Kolla asocia cultos andinos con ritos católicos donde la Pachamama representa probablemente la más popular de las creencias andinas, muy difundidas en toda la provincia. El 1 de agosto y durante todo el mes, es tradición que las familias se reúnan y realicen el homenaje a la Pachamama, deidad protectora, realizando ofrendas con comidas y bebidas, agradeciéndole los dones otorgados en el pasado. En quechua, la Pachamama o Madre Tierra significa la tierra, el mundo, el tiempo, y su conmemoración es generalizada en la provincia. 8 Quebrada de Humahuaca. Un recorrido por su pasado y presente El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional

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Las comunidades Tilián y Ocloya se concentran al sur de la Quebrada, en el departamento de Tumbaya. Se considera que a partir de la fundación de Salta, los Tilián fueron trasladados al valle de Salta. Las cuatro comunidades Tilián residen actualmente en la localidad de Volcán, totalizando unas 350 personas. Patrimonio de la Humanidad y turismo El 2 de julio del año 2003, la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad a la Quebrada de Humahuaca en la categoría de Paisaje Cultural. Esta designación internacional abarca una superficie de 541.765 ha, de las cuales 172.116 ha pertenecen al área de alta protección y 369.649 ha al área de amortiguación. Las gestiones para la patrimonialización estuvieron a cargo de distintas áreas de la Secretaría de Cultura y Turismo de Jujuy, Gobierno de la Provincia de Jujuy y Cancillería de la Nación, proceso que finalizó con la postulación oficial ante la UNESCO. A esta articulación entre autoridades provinciales y nacionales se le suman, desde las narrativas oficiales, la participación de las comunidades aborígenes locales a través de talleres realizados en diferentes zonas de la provincia. Actualmente, la Quebrada representa el mayor eje turístico de la provincia de Jujuy. La belleza de sus paisajes, las costumbres ancestrales que mantienen sus habitantes, los sitios arqueológicos como los de Coctaca, el Pucará de Tilcara o Inca Cueva, y las localidades de Purmamarca, Tilcara y Humahuaca constituyen los principales atractivos turísticos de la zona. Las celebraciones populares, como el carnaval en febrero o los múltiples festivales y ferias, así como las conmemoraciones de Semana Santa en abril y la Pachamama en agosto, son puntos de particular interés para compartir y aprender. Si bien el turismo en la zona lleva varias décadas, en los últimos 10 años, este destino tradicional ha experimentado un notable crecimiento turístico, manifestado por el aumento de visitantes y la consolidación de la oferta de servicios, lo cual generó ciertos procesos de cambios. Su declaración internacional y la devaluación del peso en 2001 que volcó masivamente el turismo argentino hacia el interior del país, favorecieron su promoción y su posicionamiento como destino turístico del noroeste argentino a nivel nacional e internacional. A su vez, el crecimiento de esta actividad puso de relieve el déficit de los servicios básicos y de infraestructuras y la necesidad de mayor planificación territorial. La valorización del territorio dada por su nuevo estatus generó un dilema y un conflicto para las comunidades locales relacionado con el desarrollo de dicha actividad y la preservación de los valores naturales y culturales. La Quebrada de Humahuaca está estrechamente vinculada con otros paisajes del Norte. Hacia el Este colinda con la región de las selvas subtropicales de montaña o yungas, destacada también por su alto valor ambiental y cultural. En 2002, una gran parte (1,3 millones de ha) de las yungas de Jujuy y Salta fue declarada Reserva de Biosfera por la UNESCO, en vista de promover la conservación y el desarrollo sustentable de esta región, que tiene también un alto potencial turístico. Además, un tramo de la red vial andina o Camino Inca que une la Quebrada de Humahuaca con las Yungas (Santa Ana-Valle Colorado, Dpto. de Valle Grande) fue declarado en 2014 Patrimonio Mundial de la Humanidad Qhapaq Ñan. Esta nueva designación probablemente potenciará a mediano plazo el desarrollo de la actividad turística vinculando las regiones de Quebrada y Yungas, lo cual requiere la instalación de infraestructuras turísticas, y reclama planificación junto con las comunidades locales buscando así una integración a nivel regional La revista del Instituto Geográfico Nacional Dossier Venta de artesanías en la plaza de Purmamarca. Foto: L. Bergesio. Bibliografía: BERGESIO, L. (2010). Continuidades en un territorio dinámico. Turismo, patrimonio y sociedad en la Quebrada de Humahuaca (Argentina). En MARCOS ARÉVALO, J. y LEDESMA, R. (Eds.) Bienes culturales, turismo y desarrollo sostenible. Experiencias de España y Argentina. (pp. 77 – 116). Sevilla: Signatura Ediciones de Andalucía. GARCÍA MORITÁN, M. y CRUZ, M. B. (2011). Comunidades Originarias y Grupos Étnicos de la Provincia de Jujuy. Tucumán: Ediciones del Subtrópico. MALIZIA, L., REID RATA, Y. y MOLINA NAVARRO, C. (2010). Guía de áreas protegidas de la Provincia de Jujuy. Tucumán: Ediciones del Subtrópico. REBORATTI, C. (Coord.). (2003). La Quebrada. Geografía, historia y ecología de la Quebrada de Humahuaca. Buenos Aires: La Colmena. El Ojo del Cóndor Bergesio, Reid Rata, Malizia, Le Ster , El Ojo del Cóndor Nº 6 (4-9), IGN, 2015 9

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Dossier: Quebrada de Humahuaca Arqueología y toponimia María Ester Albeck * l primer ingreso del ser humano a la Quebrada de Humahuaca correspondió a la llegada de pequeños grupos de cazadores-recolectores en un proceso de exploración del terreno y explotación ocasional de los recursos locales, cuya fecha es difícil de saber con exactitud. En la Quebrada, los vestigios humanos más antiguos identificados tienen casi 11.000 años de antigüedad y provienen de las cuevas y aleros rocosos que brindaban algo de protección contra las inclemencias del clima. Sin embargo, no es seguro que los restos encontrados correspondan realmente a los primeros pobladores. Los asentamientos reconocidos pertenecen a campamentos temporarios de bandas que tuvieron una gran movilidad en el paisaje —y tal vez en la región— y utilizaron estacionalmente diferentes sectores y ambientes según la oferta de recursos. Los hallazgos más conocidos de esta primera etapa de ocupación se encuentran en Inca Cueva. * Licenciada en Antropología, Dra. en Ciencias Naturales, Investigadora Principal del CONICET, Profesora Titular en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jujuy. malbeck52@gmail.com E FIGURA 1. Collar Huachichocana 10 Arqueología y Toponimia El Ojo del Cóndor Con posteridad al 2500 a.C. se reconoce la presencia de cazadores-recolectores con características novedosas en cuanto a su economía, tecnología y prácticas sociales. Los artefactos y restos recuperados indican que las sociedades estaban sufriendo la transición de una economía extractiva a una de producción, es decir, paralelamente a la caza se estaba experimentando con la cría de animales y con una agricultura incipiente. Este proceso tuvo lugar a lo largo de toda el área andina y dio lugar al surgimiento de especies domesticadas, tanto animales como vegetales. La inclusión de estos nuevos productos en la subsistencia no significó un cambio sustancial en la economía ni en el patrón de asentamiento. La transformación fue gradual y sumamente lenta, con una incorporación paulatina de especies cultivadas. En Huachi- Con el correr de los siglos y en virtud del progresivo dominio de la tecnología agro-pastoril se desencadenaron cambios significativos en algunas de las primitivas sociedades andinas, la organización social se volvió más compleja y surgió un nuevo patrón de asentamiento representado por las aldeas. Estas fueron lugares de vivienda dispersos, ubicados en consonancia con los sitios de producción agrícola y pastoril, ocasionalmente los grupos aldeanos utilizaban también las cuevas y aleros de los sectores elevados. La residencia estable y la acumulación de excedentes productivos permitieron el desarrollo de nuevas tecnologías como la cerámica, la textilería y la metalurgia. Las sociedades aldeanas estuvie- La revista del Instituto Geográfico Nacional chocana y en Inca Cueva se han recuperado restos correspondientes a estas sociedades. (FIGURA 1)

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ron integradas a una compleja red de comunicación por cuyas vías circulaban bienes, productos e información. Los vectores de esas comunicaciones fueron las llamas cargueras que transportaban los bienes y productos provenientes de las distintas zonas ecológicas. De este momento se reconocen las aldeas de Antumpa, Alfarcito y Estancia Grande. Los antiguos poblados fueron creciendo notablemente en tamaño y número y, hacia el 700 d.C., se hallaban instalados en muchos sectores de la cuenca del Río Grande, principalmente bajo la influencia de los cursos de agua más importantes. Se trataba de aldeas más concentradas, ubicadas por encima de la franja fértil del fondo del valle. Además de los lugares de residencia, se conocen algunos cementerios donde unas pocas tumbas se destacan por la riqueza de sus ajuares. Esto sería indicativo de una organización más compleja, en la cual las diferencias de estratos sociales se hacen mucho más notorias. Así, dentro de un mismo grupo social, existían individuos con mucho poder político, económico y tal vez ideológico, que se contraponían a otros con menores recursos y que se hallaban subordinados. Son varios los sitios arqueológicos que pertenecen a este momento, el más conocido es el cementerio de La Isla, al norte de Tilcara. Esta etapa de desarrollo socio-cultural fue contemporánea con el auge de Tiwanaku que, desde la zona del lago Titicaca, irradiaba influencia y poder en gran parte del ámbito surandino. Se desconoce si Tiwanaku mantuvo con la Quebrada de Humahuaca una relación similar a la que se ha registrado para las sociedades atacameñas contemporáneas. (FIGURA 2) A partir del año 1000 d.C. se inició una nueva etapa de cambio social en la Quebrada de Humahuaca que llevó al clímax del desarrollo local, tanto en lo demográfico como en lo socio-político y económico. A partir del siglo XIII se abandonó gran parte de los poblados bajos, cercanos al río, y los espacios residenciales pasaron a sitios elevados de difícil acceso. Estos, conocidos localmente como pucará —fortalezas—, en realidad fueron lugares de residencia y muy pocos presentan evidencias de fortificación. Las viviendas se encontraban densamente agrupadas, formando verdaderos aglomerados de población. Hay un notable aumento demográfico, evidenciado por un mayor número de asentamientos y de mayor tamaño. Los pucará se encuentran, en su mayor parte, sobre el eje del Río Grande o sobre sus afluentes y, en general, ubicados en la confluencia del curso principal con alguna quebrada lateral. Esto constituye un emplazamiento de importancia estratégica no sólo por ser un lugar fácilmente defendible, sino porque otorga una notable visibilidad de los caminos naturales de la Quebrada de Humahuaca, potenciada también por la existencia de contacto visual entre gran parte de los asentamientos de esta época. Los poblados más grandes presentan ciertos rudimentos de organización urbanística interna como plazas, sendas de circulación, áreas de basureros y cementerios, como es el Pucará de Tilcara. Es probable que los grandes poblados hayan correspondido a las cabeceras políticas de los principales grupos étnicos que poblaban la Quebrada de Humahuaca a la llegada de los españoles: omaguacas, tilcaras y El Ojo del Cóndor La revista del Instituto Geográfico Nacional Dossier FIGURA 2. Máscara Albeck, El Ojo del Cóndor Nº 6 (10-13), IGN, 2015 11

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Dossier FIGURA 3. Pucará de Campo Morado tilianes. El poder político de estos grupos se extendió también hacia el oriente y dominó los sectores más elevados de los valles serranos adyacentes a la Quebrada de Humahuaca. Toda esta época muestra evidencias de una intensa actividad de intercambio con las sociedades que habitaban ambientes ecológicos diferentes, desde la costa pacífica hasta el Chaco. Este tráfico estuvo en manos de grupos especializados, los caravaneros, que con sus recuas de llamas cargueras, articulaban entre sí el amplio espacio que incluía también la zona de selvas y Chaco, además de la puna de Jujuy, el sur de Bolivia y el sector atacameño de Chile. (FIGURA 3) Entre 1430 y 1480 se produjo la invasión incaica del noroeste argentino y quedó trunco el desarrollo autóctono local, iniciado hacía más de dos milenios. La anexión al imperio centro-andino, con asiento en el Cuzco, produjo modificaciones en muchos aspectos de la sociedad local, principalmente en 12 la esfera económica, la organización política y la administración que pasó a depender del Estado dominante. El interés del poder incaico en la Quebrada y los valles orientales adyacentes se orientó principalmente a la extracción de minerales —minas metalíferas y canteras— y a la instalación de áreas de producción agrícola para el Estado. Esto último se puede observar en las localidades de Rodero y Coctaca con la construcción de importantes superficies de cultivo que empleaban tecnologías ajenas a los pueblos quebradeños. Cercanos a estos espacios agrícolas, se crearon nuevos asentamientos que probablemente alojaron contingentes de agricultores provenientes de otras regiones del Tawantinsuyu (territorio incaico). En los principales poblados preexistentes se construyeron edificios según el patrón imperial y en Tilcara se instalaron talleres artesanales para la producción de bienes destinados exclusivamente a su distribución desde la capital del imperio, el Cuzco. Asociados Arqueología y Toponimia En 1536 se inició el primer avance de los españoles por el noroeste El Ojo del Cóndor En la Quebrada de Humahuaca se han identificado muchos segmentos del camino incaico que contaba con un ramal principal que la recorría en toda su extensión norte-sur y numerosos caminos secundarios que lo conectaban con la puna y con los valles orientales. La revista del Instituto Geográfico Nacional con los caminos, se establecieron centros administrativos y lugares de almacenamiento para los productos que debían ser consumidos o bien redistribuidos desde la esfera estatal. Vinculados directamente con la vialidad incaica se encontraban los tambos o postas que servían para el descanso de los viajeros. El importante flujo de productos, bienes, ejércitos y administradores estatales hacia la capital del imperio dio lugar a la construcción de un complejo sistema de caminos que enlazaba todos los sectores del Tawantinsuyu, desde Mendoza y el centro de Chile hasta el sur de Colombia.

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Dossier FIGURA 4. Camino Esquinas toponimia más importante (poblados, quebradas subsidiarias, serranías), pero en general son los más frecuentes en la toponimia menor. Los de origen quechua resultan fácilmente reconocibles y en general su traducción es sencilla. Otro tanto ocurre con los términos aymara y kunza. Un topónimo importante como Humahuaca se traduce con toda lógica del aymara (peña de agua, en clara alusión a la Peña Blanca que tiene una vertiente a sus pies, dejando menos certeras las ya conocidas cuya traducción fue hecha por quichua-parlantes, pero que no resultan descriptivas como el grueso de la toponimia andina). Del kunza hay unos pocos como el caso de Yalicapor que significaría Algarrobo Grande. La revista del Instituto Geográfico Nacional argentino. Fue con la expedición de Almagro rumbo a Chile: si bien el grueso de la expedición utilizó el trayecto del camino incaico que seguía por la puna, una pequeña expedición se internó en la Quebrada de Humahuaca, pero fracasó pues sólo dos de los españoles lograron sobrevivir. La llegada de los invasores europeos cambió definitivamente la historia de la Quebrada de Humahuaca. (FIGURA 4) La toponimia de la Quebrada de Humahuaca La toponimia quebradeña refleja los cambios históricos que sufrió este espacio geográfico a lo largo de milenios. Entre las lenguas representadas se reconoce el español, quechua, aymara, kunza (o atacameño) y voces que no pueden asignarse a lenguas conocidas. Probablemente estas últimas correspondan a las propias de la zona, que debieron extinguirse muy tempranamente en la etapa de contacto hispano-indígena sin quedar registradas por los españoles (una de estas lenguas fue la ocloya). Los términos de origen hispano se hallan poco representados en la El Ojo del Cóndor Queda un gran conjunto de topónimos sin traducción lógica desde las lenguas conocidas, entre ellas poblados, quebradas subsidiarias, cerros y muchos nombres de lugares menores. Algunos de ellos con postfijos muy abundantes en el sector central de la puna y que podrían corresponder a una lengua propia de ese espacio como los que terminan en –te: Yacoraite, Tocante, Mocante. Otros probablemente hayan sido más características de la Quebrada de Humahuaca como las que finalizan en –ra representadas por Tilcara, Huacalera, Ovara; -zo o –so presentes en Cianzo, Banzo, Aparzo. Estos topónimos no deberían ser traducidos desde las lenguas conocidas, en tanto probablemente pertenezcan a un antiguo sustrato lingüístico cuyo significado deberemos resignarnos a no poder conocer Bibliografía: CERRÓN PALOMINO, R. (2008) Voces del Ande. Ensayos sobre onomástica andina. Colección Estudios Andinos 3. Fondo Editorial. Pontificia Universidad Católica del Perú. Albeck, El Ojo del Cóndor Nº 6 (10-13), IGN, 2015 13

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