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Editorial Septiembre 2015 Mirando hacia otra parte Una semana de paro rural no fue suficiente para que los problemas del campo lleguen a las tapas de los diarios y a los programas televisivos de moda. El país entero parece desconocer las graves consecuencias que la actual situación económica de los productores agropecuarios dejará tras de sí. Ya lo habíamos dicho antes y repetido hasta el cansancio, nadie se ocupará de nuestros problemas si de una u otra manera no se convierten en sus propios problemas. Mientras los supermercados se encuentren plenamente abastecidos de alimentos nadie se preguntará de donde provienen, y mucho menos si quienes los producen están bien retribuidos o no. No es necesario que hagamos aquí un inventario de problemas a resolver para que el sector vuelva a ser el motor de la economía argentina. No hace falta que nos consolemos mutuamente revisando qué sector está peor o cual llegará gravemente herido al fin de la era K. Tampoco se necesitan analistas de fuste que nos indiquen el camino, todos lo conocemos, todos sabemos que tecnología y eficiencia son las palabras claves. Pero también sabemos que sin buenos precios, producir enormes volúmenes no alcanza. El retraso cambiario, las retenciones e impuestos y las restricciones para exportar son los responsables de que los precios hayan atravesado niveles que solo vimos durante la convertibilidad. La “década ganada” nos deja en la peor condición esperable y las consecuencias más graves aún no están a la vista, pero nadie parece tomarlo con la seriedad que se merece el tema. En plena época electoral leemos y escuchamos a diario a los candidatos recitar de memoria cuatro o cinco frases dirigidas a los productores. Expresiones de deseo, exaltación de la importancia del sector y alguna que otra promesa sin ninguna clase de precisión. ¡Nada más! Nos toca también escuchar a encumbrados miembros del actual gobierno prometiendo cosas que no hicieron durante doce años y destacando la importancia que tiene el campo en sus respectivas plataformas de gobierno, todo eso mientras los colegas de la provincia de Buenos Aires arrean las vacas para sacarlas del agua. Que Aníbal Fernández hable de diálogo con el sector, que prometa cambios y mejoras para los productores, es peor que un insulto en la cara. Si durante una década AÑO­XXV­-­Nº­260 Septiembre­de­2015 MAR­ CA­LÍQUI­ DA­AGRO­ PE­ CUA­ RIA ISSN­1668-9224 Pri­ me­ ra­pu­ bli­ ca­ ción­agro­ pe­ cua­ ria men­ sual­gra­ tui­ ta­pa­ ra­pro­ duc­ to­ res del­Cen­ tro­del­País. NO Certificado 9000-5900 entera nos trató de oligarcas y golpistas, qué puede haber cambiado para que de repente nos incluya en sus discursos baratos y vacíos de contenido en los que nadie, con dos dedos de frente, puede creer. Los economistas de los distintos equipos con chances de gobernar se pasan el día entero pateando la pelota afuera y ninguno se atreve a decir lo que realmente piensa, pero sobre todo lo que la gente dedicada a producir alimentos espera escuchar. Las cadenas nacionales tampoco aportan mucho. Los temas que allí trata la Presidente nunca incluyen al campo, salvo el anuncio preparado a los apurones antes del paro que realizó junto con la muestra gratis de ministro de Economía de la Nación, que ocupa un lugar que claramente le queda enorme. La ampliación de incentivos para pequeños y medianos productores -ver nota en la página 15-, seguramente formará parte de las cientos de políticas inútiles e inaplicables que se presentaron para la tribuna y cuyo impacto será prácticamente nulo. Nadie habla tampoco del destino que tendrán los algo más de 50 mil millones de pesos que la AFIP mantiene retenido en concepto de IVA a los agricultores y que solo se puede recuperar haciendo amparos en el tribunal fiscal de la Nación, que por supuesto funciona en una única sede en la CABA, haciendo gala de un federalismo que nuestros próceres envidiarían. Estamos en plena época de exposiciones rurales. Deberíamos estar hablando de las cualidades del nuevo toro campeón, de las modernas máquinas que se exhiben o de las excelentes conferencias a las que todos asisten en su afán de aprender. Nada de eso, solo se habla de problemas, de corte de la cadena de pagos, de empresas complicadas económica y financieramente y de incertidumbre. Nadie sabe qué sembrar, las proyecciones para el cultivo de maíz de primera ya hablan de un 25% menos de área y los vendedores de semillas y agroquímicos están más preocupados por cobrar las cuentas del año pasado que por las ventas de la nueva campaña. Los tamberos ya no saben qué hacer para sostener sus explotaciones con un precio de la leche que, lejos de recomponerse, ha bajado. Ni hablar de los productores frutihortícolas cuyos costos no paran de crecer, habiendo llegado en algunos casos al límite de que la fruta no se haya cosechado. El paro no fue suficiente, están todos mirando hacia otra parte. Ti­ ra­ da:­15.000­ejem­ pla­ res Registro­DNDA­en­trámite Propietario:­Marca­Líquida­S.A. Los­ar­ tí­ cu­ los­fir­ ma­ dos­no­re­ fle­ jan­ne­ ce­ sa­ ria­ men­ te­la­opi­ nión­edi­ to­ rial, y­son­co­ la­ bo­ ra­ cio­ nes­ad-ho­ no­ rem.­La­fir­ ma­edi­ to­ ra­no­se­res­ pon­ sa­ bi­ li­ za­por­las­opi­ nio­ nes­ver­ ti­ das­en­los­ar­ tí­ cu­ los­fir­ ma­ dos,­co­ mo­así tam­ po­ co­del­con­ te­ ni­ do­de­los­avi­ sos­pu­ bli­ ci­ ta­ rios.­Se­au­ to­ ri­ za­la­ re­ pro­ duc­ ción­to­ tal­o­par­ cial,­siem­ pre­que­se­ci­ te­la­fuen­ te. 6

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Autor: Ing. Agr. Néstor Roulet Fuente: www.agroblog.com.ar Soja Agricultura Argentinización del cultivo de la soja en la “década ganada” El primer factor por lo que este cultivo hoy no es rentable es por el enorme aumento en dólares (cuadro 1) que tuvieron los costos. Si observamos el porcentual de aumento de cada uno, los que tienen mayor incidencia como el gasoil -costo de labranza, flete, infraestructurason los que lideran dicho incremento, por lo que concluiremos que el aumento se debió básicamente por el incremento del “costo argentino”. Para confirmar la incidencia del costo argentino, vamos a tomar como ejemplo el “costo de labranza”, ya que el mismo para la soja siempre fue de 2 UTA –cada UTA equivale a 45 litros de gasoil-. El tema es que el litro de gasoil en el año 2004 estaba a U$S 0,49, por lo que el valor de las 2 UTA era de U$S 44. Hoy al estar el litro de gasoil a U$S 1,33, las 2 UTA nos dan un valor de U$S 119,70. Esto coincide con el aumento que tuvo el costo de labranza. Si analizamos cuánto aumentó el gasoil en otros países productores de soja importantes (cuadro 2), observaremos que Argentina tuvo el mayor aumento con un 172%, siendo segundo Brasil, nuestro competidor directo en producción de soja en Sudamérica pero con menos de la mitad de incremento que tuvo la Argentina. Si a estos costos donde tiene gran incidencia el valor del combustible -costo de labranza y flete- los corregimos por el aumento de Brasil, ¿cuál sería el costo por hectárea en Argentina? En este caso (cuadro 3), el valor del costo por hectárea bajaría de U$S 818,20 a U$S 696,88. Este escenario hace que cambie el rinde de indiferencia en el cultivo de la soja (cuadro 4) pasando   de los actuales 38 qq/ha a tan solo 32 qq/ha. El aumento de la presión impositiva trajo aparejado una baja del valor de la soja. 7

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Agricultura Soja Baja­del­valor­de­la­soja­por­el­ aumento­de­la­presión­impositiva Si analizamos qué pasó con el precio de la soja en estos últimos 10 años (cuadro 5), observaremos que mientras el precio de Chicago aumentó un 12%, en Argentina bajó un 5%. Esto se debe a que las retenciones -última columna- sufrieron tres modificaciones, pasando de de un 23,5% a un 35%. Resultaría interesante saber cuál sería el valor de la soja si la presión impositiva de esta campaña fuera igual a la de hace 10 años. En este caso, observaríamos que su valor (cuadro 6) pasaría de 215 U$S/tn   a 255 U$S/tn. Y esto también nos modificaría el rinde de indiferencia con los actuales costos (cuadro 7) pasando de 38 qq/ha a 32 qq/h. Cuadro 1 Conclusiones Si le sacaríamos el componente “argentino”, aumento de los costos en dólares, superiores a otros países productores y mayor presión impositiva- al cultivo de la soja ¿habría hoy rentabilidad? Si combináramos la baja de los costos actuales por el costo corregido -modificando el costo de labranza y flete por el porcentual de aumento del gasoil en Brasily tuviésemos la misma presión impositiva que en el año 2004 (cuadro 8), observamos que el rinde de indiferencia baja de 38 qq/ha a 27 qq/ha. Es un rinde, sin duda, donde el cultivo de la soja vuelve a ser nuevamente rentable -el promedio de producción de este año fue de 30 qq/ha-. Cuadro 2 Cuadro 3 Cuadro 4 8

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Soja Agricultura Cuadro 5 Cuadro 6 Cuadro 7 Cuadro 8 9

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Agricultura Arrendamientos Autor: Bolsa de Cereales de Córdoba Fuente: Informe Agroeconómico Nº 149 del Dpto. de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba - www.bccba.com.ar Los alquileres agrícolas, ¿única variable de ajuste? Relevamientos realizados a los más de 200 colaboradores del Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales confirman las percepciones de la cadena agroindustrial: una caída promedio para Córdoba del 14% del valor del alquiler en quintales fijos y un cambio en la modalidad de negociación, aumentando la modalidad a porcentaje. Los precios bajos y los mayores costos, frase redundante y obvia pero cierta, explican estos cambios. En Córdoba, de acuerdo al relevamiento realizado en julio del corriente1, podemos agrupar los departamentos con niveles similares de alquileres en tres zonas: 1) Sudeste­de­Córdoba: Unión y Marcos Juárez presentan arrendamientos entre 14 quintales y 16 quintales de soja por hectárea, evidenciando una caída de 1,5 quintales respecto al ciclo pasado. 2) Centro­ de­ Córdoba,­ con­ excepción­ de­ Colón: los alquileres se están fijando en valores que rondan los 7,5 y 10 quintales de soja por hectárea. Prácticamente no han cambiado respecto al ciclo anterior. 3) Norte­ y­ sur­ de­ Córdoba­ (incluye­ Colón): presentan los arrendamientos más bajos de la provincia y son los que más han caído. Varían entre los 4,5 quintales y los 7,5 quintales de soja por hectárea. A nivel provincial, el arrendamiento promedio sería de 8 quintales de soja por hectárea, 1,5 quintales más bajo que el de la campaña 2014/15. Otra forma de pactar los alquileres, que campaña tras campaña toma mayor relevancia, es a través de un porcentaje sobre el rendimiento. De acuerdo al relevamiento, los porcentajes que se estarían manejando en toda la provincia oscilan entre un 20% y 30% del rendimiento. 1 Pueden variar significativamente dentro de cada departamento y zona de acuerdo a las condiciones edafoclimáticas. Arrendamiento­promedio­en­la­provincia­de­Córdoba para­la­campaña­2015/16* *Estimación Julio 2015 Fuente: Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba 10

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Arrendamientos Agricultura Fuente: Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba Fuente: Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba Pero por otro lado, no solo en quintales ha sido menor el arrendamiento agrícola, sino que también en términos monetarios, ya que el precio de la oleaginosa ha caído en las últimas campañas. Comparando los valores actuales contra los de la campaña 2011/12, el alquiler promedio cae un 56%, al pasar de U$S 401/ha a U$S 175/ha. Analizando la participación de los costos de producción por rubros se observa un fuerte incremento de los gastos comerciales, una caída en el alquiler y un incremento en los gastos directos. Mientras que en el ciclo 2011/12 los gastos comerciales representaban el 17%, en esta campaña ascienden al 33% del total, siendo explicado este incremento por el flete. Los gastos directos, que 6 años atrás se ubicaban en el 33%, hoy representan el 42% siendo los que poseen la mayor participación relativa. Contrariamente, la participación del alquiler ha pasado del 50% al 25% del total. Por lo tanto, la variable que más se ha ajustado es el arrendamiento en detrimento de los gastos directos y comerciales. O visto desde otra perspectiva, la renta agrícola para el propietario de la tierra ha caído en los últimos años. Sin embargo, podríamos preguntarnos si los valores negociados son compatibles con una determinada tasa de rentabilidad exigida por el productor. Si consideramos una ganancia antes de impuestos sobre el capital inmovilizado en dólares del 15%, el arrendamiento máximo a pagar por un productor en Córdoba debería ser de 5 quintales de soja por hectárea, 3 quintales menos que lo que muestran las negociaciones relevadas. La tasa de ganancia puede parecer elevada, pero no debe olvidarse que es una actividad que conlleva un 11

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Agricultura Arrendamientos Fuente: Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba Fuente: Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba alto grado de riesgo. Asimismo, si disminuimos la ganancia, el arrendamiento no varía sustancialmente. Con una tasa de rentabilidad del 10%, el arrendamiento debería ser de 5,5 quintales por hectárea y con una tasa del 5% sería de 6 quintales, todavía por debajo de los valores que se están negociando. Llevando este análisis a nivel departamental, se puede ver que todos los niveles de arrendamiento se estarían negociando por encima del que permitiría una ganancia del 15% sobre el capital inmovilizado. Incluso en algunos departamentos, el arrendamiento tendría que ser nulo para que el productor obtuviera esta tasa de rentabilidad. El departamento Juárez Celman es la única excepción, donde el arrendamiento pactado sería más bajo, permitiendo una mayor rentabilidad. Pasando en limpio estos datos, una de las primeras conclusiones es que el arrendamiento es la variable que más se ha ajustado en las últimas campañas, evidenciando también una gran caída en la renta agrícola. Sin embargo, se han convalidado precios elevados en insumos y gastos de comercialización que deberían seguir un proceso de reacomodamiento similar al del arrendamiento, para que la actividad permita un margen razonable de ganancias para todas las partes intervinientes. Ello requerirá de permanentes negociaciones entre las partes para que exista sustentabilidad en el largo plazo. Compartir riesgos en una campaña complicada como la 2015/16, es clave. Principalmente, para que las tierras se sigan sembrando y porque el contexto en la campaña 2016/17 puede ser sustancialmente diferente y debemos estar preparados para ello. 12

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Autor: Cdor. Alejandro Larroudé del Estudio Barrero &Larroudé Fuente: www.globaltecnos.com.ar Impuestos Actualidad Ampliación de incentivos a los productores granarios y tamberos, más parches El Programa de Estímulo al Pequeño Productor de Granos fue ampliado mediante la resolución MEyFP 615/2015 que otorga un aporte no reintegrable a pequeños productores. Esta medida busca minimizar el efecto negativo de las variables de coyuntura, como la caída de precios y rentabilidad de la producción de granos. Si bien el beneficio se va a pagar durante el 2015, la producción referida es la de la campaña 2013/2014. Especificidades­del­programa­granario­ En primer lugar, el Programa de Estímulo al Pequeño Productor de Granos está dividido en dos etapas denominadas Fase 1 y Fase 2. Entonces, habrá que determinar en qué segmento de cada fase queda comprendido el productor de acuerdo a las toneladas cosechadas. Para estar incluidos dentro de la Fase 1, el productor debiera haber obtenido hasta 700 tn de trigo y/o soja y/o maíz y/o girasol, en la campaña 13/14. Para la Fase 2 se incorporan aquellos que hubieren obtenido hasta 1.000 tn de los mismos cultivos en la campaña 13/14. De esta manera, el monto a cobrar se fijará en función de las toneladas informadas. Recordemos que para el cálculo solamente se considerarán: maíz, soja, girasol y trigo. Los demás cultivos no están incluidos. Para la Fase 1, 1.000 kg de soja, girasol y trigo representan una tonelada, mientras que para el maíz, los mil kilogramos se computan al 50%, otorgándole un beneficio extra a este cultivo. En esta instancia, el máximo es de 700 tn cosechadas. La Fase 2, en cambio, suma al beneficio extra a los cultivos maíz, trigo y girasol, computando solo el 50% de su cosecha y dejando al 100% a la soja. También en esta fase se amplía el espectro de productores implicados porque eleva el límite máximo a 1.000 tn cosechadas. Se produce entonces un corrimiento de niveles. Aquel productor que en Fase 1 estaba en un determinado escalón o estrato de la escala, ahora se encontrará probablemente en otro con un mayor beneficio en cuanto al monto a recibir de acuerdo a su producción. Un productor que no tuvo la oportunidad de ingresar en la Fase 1, podrá sumarse antes de octubre realizando la inscripción correspondiente con los nuevos parámetros y comenzar a percibir desde julio de 2015. Los productores que estaban en la Fase 1 no necesitan reinscribirse y cobrarán los nuevos valores. Respecto al pago en la Fase 1, el período de pago comprendido estaba previsto de enero a junio y la fase 2 comprende de julio a diciembre del año en curso. Producción­lechera,­detalles­del­incentivo­ El Régimen de Recomposición del Pequeño Productor Lechero fija el otorgamiento de un aporte no reintegrable de $0,30 por litro a los pequeños productores tamberos de hasta 2.900 litros de promedio diario. Este beneficio, que inicialmente comprendía los meses de marzo, abril y mayo, se extendió a junio de 2015. La cantidad de 2.900 litros diarios es por productor, es decir por CUIT y no por establecimiento tambero. Se permite el ingreso al beneficio a los productores que no reciben liquidación única pero a los cuales se les practica retención de IVA. Anteriormente, solo podían acceder aquellos productores que se encontraban en la nómina de tambos proveedores de operadores lácteos. El 24/08/2015 mediante la Resolución 769/2015 del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas se extendió el Régimen de Recomposición del Pequeño Productor Lechero Fase 2.0, beneficiando a aquellos productores que hubieran producido hasta 6.000 litros diarios de leche cruda con destino a su industrialización, manteniéndose el límite de los 2.900 litros diarios por $0,30 para la liquidación a percibir. Deberán inscribirse en el sistema aquellos que no lo hayan hecho y se extenderá el plazo hasta el 06 de septiembre. Conclusión Seguimos con un Estado que ofrece parches más que soluciones de fondo. Y en muchos casos estas medidas afectan a pequeños productores que no cuentan con los medios para inscribirse, ya sea por no tener administraciones o acceso a la tecnología informática necesaria para hacerlo. Ante esta situación, la existencia de la medida no es garantía de una mejora real. Aquellos a quienes afecta deben, por lo general, contratar asesoramiento externo para sumarse al beneficio, debiendo enfrentar así un incremento en sus costos. 15

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