Química y más

 

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Volumen 4, Año 2014 QuímicayMás • Pasantías: Otra forma de aprendizaje • Atrazina: Comportamiento ambiental y toxicidad • El rol del químico en la industria • Biocombustible ¿Promesa fallida? Francisco Ramón: un ejemplo a seguir.

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Comite Editorial Comisión de Patrocinio e Impresión • Leydi Cubilla • Yadeirt Alvarado • Magdaline Guerra • Anais Aparicio • Elvia Villarreal Comisión Científica • Eira Sobenis • Caterine Guillén • Jorge Matamoros • Daniel Bejerano • Alexander Cubilla Comisión de Papeleo y Correspondencia • Inés Cedeño • Karina González • Thania Víquez • Anais Marrugo • Mailin Caballero Comisión de Miscelaneas • Erick García • Katherine Ríos • Lidia Castro • Roger Chavez • Fany Soliz Comisión de Entrevistas • Onix Araúz • Widad González • Andrés Montemegro • Edgar Fuentes Comisión de Edición • Carlos Suira • Ibeth Martínez • Gabriel Cano • Jonathan Víquez

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Índice Indice Editorial Artículos de opinión y divulgación 7. En memoria de profesor Francisco Ramón: un ejemplo a seguir. 15. II Jornada de Química Toxicológica de la Región Occidental de Chiriquí de Panamá. 19. Pasantías: Otra forma de aprendizaje. 22. Entrevista a los miembros del Sistema Nacional de Investigación (SIN), de la Universidad Autónoma de Chiriquí. 27. El rol del químico en la industria. Artículos originales 29. La condición de salud y sociogeográfica de los trabajadores informales del vertedero de David. 44. Macroinvertebrados acuáticos como bioindicadores de la calidad del agua en varios ríos de la provincia de Chiriquí, Panamá. 54. Estudio de la incidencia y factores de riesgo de Diabetes Mellitus tipo 2 en docentes de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNACHI. 63. Aspectos Cuantitativos de las Publicaciones Científicas de Panamá y sus Universidades en el Contexto Mundial y Regional Durante el Periodo 1996–2012. Artículos de revisión 79. Biocombustible ¿Promesa fallida? 91. Biorefinería: El impacto ambiental de la producción de bioetanol. 94. Avances de la Investigación: Efecto de la broca (Hypothenemus hampei Ferrari) en el fruto del café en Panamá como factor incidente en la composición del grano 100. Atrazina: Comportamiento ambiental y toxicidad, una revisión. Volumen 4, año 2014 • “Química y Más” 3

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Indice Artículos sobre educación 117. ¿Qué importancia tiene en panamá la acreditación de los laboratorios que realizan ensayos? Notas Técnicas 121. Implementación y documentación de nuevos métodos volumétricos y espectrofotométricos en el laboratorio de aguas. 135. Validación de métodos físicos utilizados en el análisis de rutina para muestras de agua del laboratorio de aguas y servicios fisicoquímicos (LASEF). 136. Validación del método SM 3111 B determinación de Hierro (Fe) en aguas limpias por espectrometría de absorción atómica de llama (EAA). Resúmenes de Tesis 150. 152. 153. 154. Actualización de la base de datos de patrones que ingresan mensualmente al Instituto Especializado de Análisis (IEA), Universidad de Panamá. Efectos del tiempo de permanencia y la temperatura sobre la perdida de sacarosa en caña de azúcar, (Saccharum officinarum L.), desde la cosecha hasta la pre-molienda, en el Ingenio Santa Rosa (Azucarera Nacional S. A). Determinación de Quitina en las escamas de Cynoscion Squamipinnis. Implementación de un sistema de aseguramiento de calidad en el laboratorio AGROLAB. 155. Misceláneas 163. Revista Química y Más: Instrucciones a los Autores 167. Chistes Químicos 4 “Química y Más” • Volumen 4, año 2014

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Editorial Publicaciones de Universidades Iberoamericanas en Revistas Indexadas La producción científica de las universidades iberoamericanas, medida a través de documentos publicados en revistas indexadas, es mucho menor que la correspondiente a países de las regiones norteamericanas, europeas y del este asiático. Así lo muestra el grupo Scimago a través del ranking de universidades iberoamericanas correspondiente al 2014 y que comprende el quinquenio 2008 – 2012 donde aparece a la cabeza la Universidad de Sao Paulo con 51 283 documentos, la Universidad Autónoma de México en la posición 3 con 20 531, la Universidad de Costa Rica es la número 135 con 1 385, la Universidad Nacional de Costa Rica ocupa el puesto 274 con 355 artículos, la Universidad de Panamá está ubicada como 340 con 194 publicaciones, la Universidad Tecnológica en la posición 393 con 115 y la Universidad Autónoma de Chiriquí es la número 361 con 32 documentos. Cabe destacar que para el mismo quinquenio sólo las tres primeras universidades de arriba figuran entre las 2 000 universidades de mayor producción científica a nivel mundial (posiciones 4, 103 y 1 916, respectivamente). Entre los factores que se han mencionado como responsables de esta baja producción científica por parte de la mayoría de los países y universidades iberoamericanas están la baja inversión en I + D, la ausencia de políticas nacionales de investigación, la limitada formación de profesionales a alto nivel y de movilidad académica, la escasa motivación para publicar por parte de los investigadores y el reducido número de revistas científicas nacionales indexadas. Quizás el último de estos factores es el que más fácilmente pueda recibir el respaldo de nuestras universidades. Así ha ocurrido en la Universidad de Costa Rica, al lograr insertar dos revistas en el SCI (Science Citation Index), reconocido por incorporar las revistas periódicas de ciencia y tecnología más destacadas a nivel mundial. Adicionalmente, la mayoría de sus revistas han sido incorporadas en el Índice regional Latindex; mientras que, en nuestro país la Universidad de Panamá cuenta con un par de revistas indexadas registradas en Latindex, sin embargo en la UNACHI aún está por aparecer la primera revista indexada. Volumen 4, año 2014 • “Química y Más” 5

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El comité editorial de nuestra revista “Química y Más” integrado por estudiantes graduandos de la carrera de licenciatura en química, asesorados y coordinados por el profesor encargado de la asignatura seminario y otros profesores, realiza importante esfuerzos para que la revista se convierta en la primera, o una de las primeras, en ingresar a Latindex. Como muestra de ello, en este número se han incorporado los requisitos que deberán cumplir los autores para que sus artículos puedan ser aceptados y publicados a partir del próximo volumen de la revista. Confiamos que el estricto seguimiento de estas exigencias y otras que se seguirán añadiendo contribuirán a elevar la calidad de la revista, lo que le dará mayor probabilidad de lograr su indexación. 6 “Química y Más” • Volumen 4, año 2014

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Opinión y Divulgación EN MEMORIA DEL PROFESOR FRANCISCO RAMÓN: UN EJEMPLO A SEGUIR Dr. Marco Tulio Guillén Departamento de Química, Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, Universidad Autónoma de Chiriquí Email: marcoguillen11@hotmail.com La revista Química y Más ha querido en éste, su segundo número, rendir homenaje a uno de los profesores más extraordinarios que han pasado por la Escuela de Química de la Universidad Autónoma de Chiriquí, nos referimos a Francisco Ramón, o ´´Pancho´´ o ´´Chico´´ como era conocido por sus familiares y amigos más cercanos. Si los docentes de la escuela de Química hubiésemos tenido que seleccionar quien es o ha sido el segundo profesor más apreciado y querido de la Escuela de Química, con toda seguridad, sería una elección muy difícil, dada la gran cantidad de candidatos que calificarían con sobrados méritos. No obstante, estamos seguros que si habría que seleccionar al profesor más querido y apreciado de todos, sin lugar a dudas, todos estaríamos de acuerdo con el nombre de Francisco Ramón. Francisco, te dedicamos este número, con todo el respeto que te ganaste en vida como persona, y como académico, pero sobre todo por la dosis de humildad y enorme corazón que siempre te caracterizó en el afán de ayudar quienes te rodeábamos. Quizás sin percibirlo, contribuiste a que fuésemos más pragmáticos…fuiste un Maestro para todos los que tuvimos la dicha de tratarte. Por estas razones queremos que tu recuerdo perdure en la posteridad de nuestra querida escuela y que las nuevas generaciones de estudiantes conozcan el perfil de un ser extraordinario. El prof. Francisco Ramón nació en el pueblo de El Manantial, Provincia de Los Santos un 24 de mayo de 1935. Desde muy temprano, siendo aún un niño se trasladó a la ciudad de Panamá para cursar sus estudios primarios en el Instituto Panamericano, (IPA) y posteriormente sus estudios secundarios en el glorioso Nido de Águilas (Colegio Instituto Nacional). Sus estudios universitarios los realizó en la Universidad de Panamá donde obtuvo la especialidad de Licenciatura en Química a finales de la década del 50. En el año de 1967 decidió probar suerte en los Estados Unidos, donde durante diez años tuvo la oportunidad de laborar en diversas industrias, que a la postre contribuyeron a una Volumen 4, año 2014 • “Química y Más” 7

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Opinión y Divulgación sólida formación profesional y por la cual sus colegas lo respetábamos y admirábamos. Aprovechó su estancia en el Norte para realizar estudios de Maestría en Ciencias en la Universidad de Marquette donde obtuvo una Maestría en Ciencias con especialización en Química Orgánica. A su retorno a Panamá en el año 1975 comenzó a laborar en el colegio secundario Pedro Pablo Sánchez, antes de iniciar sus primeros pasos como docente en el Departamento de Química de la Universidad de Panamá en el año de 1976. Recuerdo que el profesor Ramón, poniendo en práctica su gran experiencia profesional adquirida en los EE.UU., llegó a formular aromatizantes y productos químicos para combatir cucarachas….KUKA KILL, su nombre comercial, el cuál distribuía a pequeñas empresas y entre sus conocidos a precios módicos. Pues resulta que en una ocasión el Profesor Manuel Sevilla (profesor del depatamento de física de la UNACHI) le ¨reclama¨ que su producto, lejos de acabar con las cucarachas, lo único que lograba era que se multiplicaran más. La respuesta del profesor fue ¿y tú sigues estrictamente las indicaciones para su uso? ¿Cuáles respondió el profesor Sevilla? Pues tienes que tomar a las cucarachas en los brazos tres veces al día, darle la dosis y finalmente un buen chancletazo y verás cómo en poco tiempo las exterminas. Era su vena humorística. Fue asistente en las cátedras de química orgánica y bioquímica durante dos años antes de ganarse su concurso de cátedra de química orgánica en el Centro Regional Universitario de Chiriquí en el año de 1978. Es así como ´´Chico´´ llega a la Provincia de Chiriquí, donde rápidamente, por su carisma y humildad llegó a ser el profesor más querido y apreciado por sus colegas, administrativos y estudiantes. Acostumbraba cada día a tomar café en la cafetería de ciencias y tenía como costumbre invitar a desayunar algunas de las señoras responsables del aseo para que lo acompañaran. Era común en él, poner a disposición su auto doble cabina a cualquier persona que tuviese alguna necesidad de transporte. Así de desprendido era. Francisco era un hombre pragmático y orgulloso de sus raíces santeñas. Acostumbraba a decir que Las Tablas era una metrópoli y la visitaba con bastante frecuencia. Muchas anécdotas rodean la vida de Francisco; en esta edición quedan plasmadas algunas de ellas de quienes tuvimos la fortuna de compartir sus experiencias. Queremos contarlas de la manera más anecdótica, pues estamos seguros que así lo hubiese querido él. 8 “Química y Más” • Volumen 4, año 2014

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Opinión y Divulgación Definitivamente que ´´Chico´´ dejó un rosario de anécdotas. Recuerdo su llegada a Chiriquí pues llegó a vivir en la casa que yo alquilaba, en el Barrio Bolívar entre 1978 y 1980. Compartíamos varios colegas. Era la casa donde se hospedaban los profesores viajeros de Física. Todo esto contribuía a que la relación fuese más interesante. Ahí tuve la oportunidad de conocer facetas extraordinarias de su vida. A pesar de ser un hombre taciturno, y ¨poco sociable´´ era un hombre con un carisma increíble. Son testigos de esta afirmación todos los estudiantes que conocieron a Francisco y tuvieron el privilegio de tenerlo como profesor. Era un profesor incansable, no tenía horarios, fue el primer profesor en aquella época que ¨implementó¨ la aplicación de exámenes los fines de semanas. Se entregaba de lleno a la atención de sus estudiantes cada vez que recurrían a él para recibir sus explicaciones. Era un hombre con una intuición fuera de lo común, gran inteligencia y capacidad para resolver cualquier tipo de problemas, aún ajenos a su especialidad. Siempre nos daba una gran lección a los ¨cholitos¨ cómo cariñosamente nos llamaba. Nos cuenta el Dr. Enrique Murillo (profesor de bioquímica de la Universidad de Panamá) que cuando ´´Chico´´ laboró como asistente del recordado prof. Dr. J.J. Gutiérrez, logró desarrollar un sistema para obtener agua desionizada. Dada su personalidad, no era un hombre de estar pidiendo favores para adquirir lo que se necesitaba (y mucho menos económicos) para cristalizar sus ideas. Era taciturno por naturaleza, podríamos decir que hasta introvertido, pero por encima de todo, era un hombre de acción. Nada lo detenía una vez que daba rienda suelta a sus ideas. Simplemente, compraba todo de su ¨bolsillo¨ y ponía en práctica todo su talento. De esta manera construyó su sistema. Hoy día parece muy simple, pero no lo era hace casi 40 años. Está de más decir que el sistema fue todo un éxito, era el primero de su tipo en la Universidad de Panamá. El Dr. Bernardo Fernández nos cuenta la siguiente anécdota, “soy profesor de física de la Universidad de Panamá.  Conocí a Francisco Ramón por razones profesionales, como colega de la Facultad de Ciencias, cuando se inició el proceso de creación del Centro de Investigaciones con Técnicas Nucleares (CITEN).  Francisco trabajaba en esa área.   Ambos habíamos presentado proyectos al Organismo Internacional de Energía Atómica, él en el área de trazadores radiactivos y nosotros en el área de Técnicas Analíticas Nucleares, específicamente queríamos reforzar el área de Espectroscopia Mössbauer.  Francisco era un hombre muy trabajador, lo veíamos laborando los sábados e incluso los domingos cuando era necesario.   Volumen 4, año 2014 • “Química y Más” 9

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Opinión y Divulgación Por otro lado, cada vez que lo necesitábamos en las noches, sabíamos dónde encontrarlo: “La Tablita” (Un conocido restauramte típico panameño). Una experiencia muy enriquecedora fue la que compartimos juntos durante la crisis que vivió Panamá entre 1987 y 1989.   La hidroeléctrica la Fortuna pasaba por una crisis.  El cuarto de máquinas, donde se alojan las turbinas, que se encuentra en una cueva a unos 400 metros de profundidad, estaba experimentando una fuerte corrosión de los cables anclados en las paredes (que sostenían la estructura) debido a la filtración de aguas cuya procedencia se desconocía.   De seguir así se corría el riesgo de un colapso de la estructura y por la crisis económica del país no se sabía cuándo se podía resolver el problema a través de la contratación de una empresa extranjera.   En vista de la situación, el organismo rector de la hidroeléctrica, llamado IRHE, después de varias peripecias contactó a la Universidad (El CITEN) para ver si proponía una metodología para resolver el problema.   Junto con Francisco pensamos que la mejor solución era utilizar isótopos estables y radiactivos (ya presentes en las aguas) como trazadores y así conocer el origen de las aguas con miras a elaborar una estrategia para evitar que la corrosión continuara dañando los cables.   Hicimos la propuesta y en vista de que teníamos el contacto con Viena por el proyecto de Técnicas Analíticas Nucleares, podíamos consultar y ser orientados por sus especialistas para estudiar el problema.   Así se hizo.  Se tomaron las muestras de agua y con análisis de tritio, deuterio e isótopos estables del oxígeno, con análisis de fluorescencia de rayos X y con apoyo de especialistas en geología del IRHE, pudimos establecer que las aguas provenían de la infiltración, a través de una falla geológica cerca del Volcán Barú, y mediante un circuito subterráneo llegaban a la casa de máquinas.  En vista de la situación económica, la única alternativa viable en ese momento fue estudiar las grasas utilizadas por la compañía que construyó la hidroeléctrica para proteger los cables.   El diagnóstico indicaba que había que cambiarla por una grasa local.  Eso se hizo con relativo éxito, lo que permitió sobrevivir a la crisis en lo que a este aspecto se refiere.   Este trabajo requirió mucho esfuerzo y sacrificios y Francisco Ramón nunca se quejó.  No éramos remunerados, teníamos que viajar a Fortuna y nuestros salarios eran pagados con las limitaciones de la crisis (cheques fraccionados).   En los laboratorios teníamos que ver cómo resolvíamos la situación y además no éramos bien queridos por la administración de la Facultad.  En nuestros viajes a Chiriquí, siempre me expresaba que aunque no era oriundo de esa provincia, le gustaba mucho Chiriquí por su gente, su clima, su belleza natural.   Debemos confesar que cuando se trasladó, perdimos un gran colaborador y 10 “Química y Más” • Volumen 4, año 2014

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Opinión y Divulgación Chiriquí ganó un gran trabajador¨  Otra anécdota interesante que refleja quien fue Francisco la narra el Dr. Alberto Caballero (profesor de física de la Universidad de Panamá). A mediados de la década de los 70, aparece un singular profesor asistente de bioquímica, Pancho se le apodó. Colaboraba con singular actitud con el recordado J.J. Gutiérrez, esto a fines del 76. El profesor Ramón como le decíamos sus estudiantes del curso, trabajaba de sol a luna sin importar el tiempo dedicado a esa labor, ya no se construyen hombres como él. Cuando cursaba el último año de la carrera y me faltaban dos meses para terminar, algo desanimado, le comenté a “Pancho” que quería abandonar. Para la época, 1976, tenía un buen trabajo y consideraba que podía hacer carrera por otros horizontes.  El profesor Ramón, inmediatamente me comentó algo de sus vivencias, recomendándome que no lo hiciera porque el título me abriría nuevas oportunidades. Con ello no me limitaría a lo que yo como joven creía era mi destino. Yo seguí su consejo, además él me ayudó al final de la carrera. Al año siguiente en 1977, el profesor Ramón participaba en un programa de capacitación e investigación del Centro de Investigaciones con Técnicas Nucleares de la Facultad de Ciencias Naturales de nuestra Universidad. Nuevamente, nuestros caminos se cruzan ya que compartíamos un interés por la aplicación de estas técnicas en diferentes ámbitos de la ciencia. Sin egoísmo, me transmitió las posibilidades de incursionar en este campo profesional. En el año de 1978, “Don Pancho” se traslada a la Ciudad de David, para trabajar en el CRUCHI. En este año, me correspondió como asistente del departamento de física, compartir con este ser humano su mayor riqueza,  “su amistad”, la que otorgaba a cambio del respeto que siempre se mereció. Para este periodo, compartimos durante tres años la casa en que residía. Durante los siguientes diez años compartimos momentos en los que siempre me habló de su interés por las técnicas nucleares y la evolución de las mismas a nivel de nuestra Universidad. Sin el concurso de “Pancho”, mi vida habría tenido otra suerte, ¡gracias por tus consejos!   El prof. Pedro Pablo Guerra (profesor de química inórganica en la UNACHI) describe Volumen 4, año 2014 • “Química y Más” 11

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Opinión y Divulgación a Pancho como un ser muy cariñoso, especialmente con los niños. Cada domingo acostumbraba a llevarles helados y galletas a sus hijos Carlitos y Kimberly. Cierto domingo, nos cuenta el Prof. Pedro que su hija lo recibió corriendo y abalanzándose a sus brazos le preguntó Tío ¿Qué trajiste? y Ramón abriendo la puerta de su auto le señaló, ahí está! Kim observó, no había nada. Sólo reparó en un boquete y le comentó a su Tío… ¿será que se cayó por el hueco? Y Ramón contestó, que trastada. Kim le pregunta, ¿por qué no lo arreglas? A lo que Pancho contesta, no tengo plata. Kim le pide que deje el carro que su papá se lo arreglará. Pero Pancho viendo con picardía en la parte de atrás del auto le indica donde estaban las galletas y el helado. La sonrisa y los besitos no se hicieron esperar. Estas pequeñas gotas de amor eran el reflejo del alma de Ramón. Por ello siempre recordaré con mucho cariño al Maestro Ramón! Por otro lado el profesor Dídimo Vega (profesor de química y física de la Universidad Técnológica de Panamá en Chiriquí) nos cuenta la siguiente anécdota. Conocí a Francisco Ramón, allá por el año 1979, cuando comencé a trabajar como docente en la escuela de química del Centro Regional de David, Universidad de Panamá. Compartíamos una casa junto a otros colegas en el barrio de El Peligro, zona antigua de la ciudad de David. Por las noches, difícil conciliar el sueño; la casa, entre olores particulares de algunas plantas de los vecinos, (no había plantas en la residencia), los ronquidos de Ramón y los gritos de una vecina desquiciada, había que tomar algún sedante espirituoso que nos permitiera amanecer dormidos. Pasábamos más tiempo en la Universidad que lo normal (ojalá nuestros colegas actuales tuviesen esa vivencia de dedicar las ocho horas al trabajo continuo). Nuestra vida social estaba en las paredes de los laboratorios y la única oficina de docentes que existía en ese momento. Allí entre preparar un laboratorio y una clase teórica, no faltaban las bromas y los momentos placenteros que se compartían…. Solo Víctor, Juana, Bartolo y Héctor presumían de ser casados y por lo tanto, tener oficios en sus casas. El resto o convivían con sus padres o como nosotros, alquilábamos una vivienda. Ramón tenía una bromas para todos, (comenzando con afirmar que su ascendencia era de alcurnia: era santeño), estaba por encima de los chiricanos mortales, o como afirmaba a veces, “cholitos”. Claro todo eso en una atmosfera amigable, de buen humor y sin el regionalismo absurdo que no nos permite ver que somos hijos de la misma tierra y que hay una sola bandera para todos los panameños. Nadie se escapaba de su buen humor, 12 “Química y Más” • Volumen 4, año 2014

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Opinión y Divulgación que sabía compartirlo con sus colegas, los estudiantes y demás funcionarios del Centro Regional. También era político: participó con la Auténtica Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá. Organizó para la asociación de profesores un paseo a Golfito, Costa Rica, razón por la cual quería alquilar un bus. Pero el colega Julio Justavino le recomendó a un vecino que tenía un taxi para el viaje, según Julio era el transporte justo para el grupo. Sus exámenes eran una pesadilla para los estudiantes de Orgánica. Los grupos más sufridos, los químicos y los biólogos. Había un grupo de biólogos a los cuales Ramón les daba el curso y se apoyaba en un excelente estudiante de Química, hoy médico exitoso en la ciudad de David. Pues les comento que todos ellos escribieron un capítulo no filmado de la famosa serie Los Pitufos: allí los actores principales los pitufos (léase los estudiantes) asediados inmisericordemente por Gargamet (léase Ramón) y su malvado gato Asrael. Hoy ese grupo de estudiantes en su mayoría son grandes profesionales en sus especialidades. Conocimos al Ramón profesor, con una gran excelencia académica, al Ramón colega, resolviendo y orientando a sus compañeros, al Ramón amigo y sobre todo al Ramón con un gran corazón al servicio del prójimo, Al Ramón científico asumiendo retos en sus labores universitarias y sobre todo al ser humano, ese Ramón que estaba en el momento en que más se le necesitaba decía presente. Todos los que lo conocimos: los cholitos, los pitufos… los que pasamos un rato con él, lo recordaremos siempre. Una anécdota contada por la profesora Vielka de Guevara (profesora de química orgánica de la UNACHI) tiene que ver con una invitación que le hace el prof. Ramón a ella y a su esposo el prof. Roberto e hijas a un sancocho para festejar su nueva casa: el ¨Rancho¨ en San Carlitos, el cual había construido poco a poco, como sacándolo de un sueño, de una ilusión. Siendo así decidieron llevar el arroz blanco para acompañar el sancocho. Asumió Vielka que el profesor Ramón como anfitrión iba a preparar el sancocho. Cuál fue la sorpresa cuando el profesor Ramón les dice: miren cholitos aquí está la gallina de patio y un saco con aserrín para que armen el fogón. También hay un saco con verduras que pueden utilizar. No tuvo más remedio la profesora Vielka que preparar el sancocho santeño-chiricano. ¡Así era Francisco! La Dra. Juana Ramos Chué de Pérez (docente de la Universidad Tecnológica de Panamá) Volumen 4, año 2014 • “Química y Más” 13

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Opinión y Divulgación nos describe la siguiente anécdota la cual la transcribimos fielmente. Francisco Ramón. Mi maestro. Mi mentor. Recordar al profesor Francisco Ramón abre una compuerta en mis recuerdos que producen emociones, un profundo afecto y visiones del hombre sencillo que de vez en cuando soltaba una saloma cuando caminaba por los pasillos del CRUCHI. Fue mi maestro al enseñarme que no necesitabas ropas de diseñadores ni de marcas famosas para sentirte confiado y elegante. Todos los días vestía pantalones kaki y una camisa blanca. Nos explicaba que al igual que a Einstein, le facilitaba la toma de decisiones diarias en cuanto a vestimenta. Sus zapatos marrones, con el cuero resquebrajado por las décadas de buen uso, estaban tan amoldados a sus pies que eran como unos guantes. Hoy en día en que mis pies sufren del Síndrome Transformers, tan delgaditos y finos en la mañana que podrían competir con Cenicienta para los zapatitos de cristal, levemente hinchados al mediodía y luego como pata de elefantes en la tarde, y que he tenido que recurrir a utilizar los suecos sapos (Crocs) porque son los únicos que se ajustan a estos cambios, pienso en el profesor Ramón. Camino con la frente en alto y sin complejos, tal como lo hacía él. Fue mi mentor porque no dudó en recomendar al profesor Víctor Jiménez y a mi persona, para que participáramos en un Proyecto Colaborativo Internacional con la Agencia Internacional de la Energía Atómica y la FAO, en el Proyecto de “Determinación de Plaguicidas Persistentes en Aguas Subterráneas y Superficiales de Centroamérica”. Esta primera actividad generó dos proyectos más con la OIEA/FAO que permitió la creación y desarrollo del Laboratorio de Residuos del CRUCHI, el cual se ha reforzado desde que se creó la UNACHI. DESCANSA EN PAZ, FRANCISCO RAMÓN. TE QUIERO CON TODA MI ALMA. Es a través de esta radiografía anecdótica, que se devela lo especial que fue Francisco Ramón en cada uno de nosotros. Francisco nos dejó un 27 de julio de 1995, curiosamente, el día en que se elegía el Decano de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas. Su muerte fue decisiva para esta elección. Muchos estudiantes en su honor deciden respaldar al candidato que a la postre se convirtió en Decano dado que era el candidato a quien Pancho le hubiese dado su voto. DIOS TE TENGA EN SU GLORIA. 14 “Química y Más” • Volumen 4, año 2014

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Opinión y Divulgación II JORNADA DE QUÍMICA TOXICOLÓGICA DE LA REGIÓN OCCIDENTAL DE PANAMÁ Aristides Quintero Rueda Departamento de Química, Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, Universidad Autónoma de Chiriquí Email: aristidesq@gmail.com El 22 de mayo de 2014 se llevó a cabo la II Jornada de Química Toxicológica de la Región Occidental de Panamá, en el Auditorio Elsa Estela Real de la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI). El evento fue una organización conjunta de los Estudiantes de IV año de la Escuela de Química que cursan Química Toxicológica y del Profesor del curso Prof. Dr. Aristides Quintero Rueda. Esta 2ª edición de las Jornadas de Química Toxicológica, con el lema “Toxicología, más allá de los venenos” estuvo direccionada hacia la temática de los Xenobióticos y sus efectos en el ambiente y la salud de las personas expuestas. Durante el transcurso de la Jornada se profundizó en temas como: disruptores endocrinos, xenoestrógenos, agrotóxicos, efectos genotóxicos y mutagénicos del arsénico, inocuidad y seguridad alimentaria, cosmetotoxicología y reacciones adversas e intolerancia a cosméticos, entre otros temas de gran interés. Asimismo se desarrolló un Debate sobre la situación actual y próxima de la Toxicología en estudios de Pregrado y Posgrado en Ciencias Químicas, Biológicas, Ambientales y de la Salud en la Universidad Autónoma de Chiriquí y se presentaron 12 trabajos de investigación, en diversos temas químico toxicológicos, en la modalidad de poster. Entre los conferencistas de reconocido mérito en la temática abordada se contó con la participación de Dra. Lisbeth Gómez (Laboratorio de Ecotoxicología-UNACHI), Licda. Betty Urriola y Licda. Naville Santamaría (Egresadas de la Escuela de QuímicaUNACHI), Mgtra. Albertina Montenegro (Depto. de Química y Programa de Maestría en Ciencias Químicas con énfasis en Inocuidad Alimentaria-UNACHI), Dra. Viviana Morales (Depto. de Química-UNACHI), Dr. Orlando Cáceres (Programa de Maestría en Laboratorio Clínico-UNACHI) y Mgtra. María Félix de Iglesias (Depto. de BiologíaUNACHI), Dr. Aristides Quintero Rueda (Unidad de Investigaciones Químico Toxicológicas del Depto. de Química – UNACHI) y Dra. Karen Zapata (Dermatóloga – CSS, Chiriquí). En la 2ª edición de las Jornadas de Química Toxicológica de la Región Occidental de Panamá estuvieron presentes más de 400 participantes procedentes de diversas universidades y colegios de la región, centros/unidades de investigación nacionales e internacionales, autoridades, docentes, estudiantes, administrativos y público en general. Volumen 4, año 2014 • “Química y Más” 15

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