El arte del siglo XX

 

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Curso de iniciación al arte contemporáneo EL ARTE DEL SIGLO XX 1 (Con un apéndice sobre las sensibilidades artísticas en el s. XXI) Arturo Caballero Arturo Caballero Bastardo

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Curso de iniciación al arte contemporáneo UNA SOMERA INTRODUCCIÓN HISTÓRICA El final del XIX Desde el punto de vista de un observador europeo, en el último tercio del siglo XIX, el mundo occidental parecía haber alcanzado las cotas más altas como civilización; el desarrollo económico logrado gracias a la industria y a los avances económicos y la democracia parlamentaria, en diversos grados, eran sus señas de identidad más atractivas. Por otra parte, en 1870 Europa había terminado de conformarse a través de la constitución de los últimos estados-nación (Alemania e Italia). La Conferencia de Berlín (1885) había rebajado las tensiones entre los países europeos (que habían aumentado sus poblaciones y su producción y necesitaban, en consecuencia, nuevos mercados para sus productos) y había lanzado a todos ellos a una nueva empresa: el reparto de África que estaría luego en la base de los grandes conflictos que asolarían Europa cuatro décadas después. La sociedad confiada Entre 1871 y 1914 los países europeos estuvieron en paz, una paz no exenta, ciertamente, de amenazas más o menos encubiertas que cristalizaron en la constitución de diferentes alianzas que abrían el camino hacia una amenazadora polarización política. Pero la paz permitió una confiada carrera de novedades (La Belle Epoque) materiales y culturales que se materializaron en la gestación de los diferentes movimientos de vanguardia artística (Cubismo, Fauvismo, Expresionismo, Futurismo, Abstracción…, además del nacimiento de una nueva forma de arte como fue el cine, 1895) era la más clara manifestación del espíritu de libertad que había prendido en todos. La Primera Guerra Mundial (1914-1918) supuso una auténtica crisis de conciencia (en cierta medida no deja de ser una especie de guerra civil entre europeos) que se saldaría con más de diez millones de muertos e innumerables heridos y mutilados. Además, a lo largo de su evolución, triunfó en Rusia el comunismo (1917) cuyo desarrollo condicionaría, de forma directa o indirecta, todas las actividades humanas hasta finales de los ochenta. El periodo de entreguerras La recuperación que se inicia lentamente (Felices veinte) se ve truncada por la crisis económica de 1929 lo que acarreó la falta de confianza en su propio proyecto de los sistemas democráticos que, aterrorizados por el peligro rojo, permitirán el surgimiento de movimientos como el fascismo italiano (1922) que acelerarán la evolución antidemocrática en toda Europa llegando a su cenit con el triunfo de los nazis en Alemania en 1933. El avance totalitario de derechas o de izquierdas era una dolorosa realidad justo antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Desde el punto de vista artístico se consolidó el lenguaje de las vanguardias (Art Decó) al mismo tiempo que surgían aportaciones críticas como Dadá o la Nueva Objetividad y manifestaciones que expresaban visualmente el desorden en el que se había sumido el mundo desarrollado (Surrealismo). 2 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría Si la intervención de USA en la Primera Guerra Mundial permitió que la victoria se decantase por las potencias aliadas, su triunfo en la Segunda la convirtió en la primera potencia mundial, que podía emprender actividades como el Plan Marshall (1947) para la recuperación de Europa occidental; este liderazgo, que se vio acompañado del prestigio que alcanzó su arte (Organicismo, Expresionismo Abstracto), sería cuestionado por la URSS que se había adueñado de toda Europa oriental situación reforzada por la implantación del comunismo en China; tanto una como otra extendieron su influencia a muchos de los países del Tercer Mundo o en vías de desarrollo. Comenzaba la Guerra Fría (muy caliente en casos como Corea o Vietnam) que mantendría en tensión a todo el mundo debido al surgimiento de alianzas militares como la OTAN (1950) y el Pacto de Varsovia (1955). Al mismo tiempo los países europeos tuvieron que asumir el amplio proceso descolonizador, tutelado por la ONU (que pareció consolidar un ámbito de diálogo internacional allí donde había fracaso estrepitosamente la Sociedad de Naciones), que les privó de un mercado protegido del que habían disfrutado desde el XIX. Los años sesenta pusieron de manifiesto la radical separación entre la sociedad y la política desarrollada por sus gobiernos bien fuesen comunistas (Primavera de Praga) o capitalistas (Mayo del 68 francés, manifestaciones contrarias a la Guerra de Vietnam en USA) que se ven acompañadas de planteamientos visuales que rompen con el concepto de arte defendido por el sistema de las vanguardias (Arte Conceptual) y un retorno a la realidad, por muy trivial que ésta sea, como fuente de la experiencia creadora (Pop Art). Este cierto desorden internacional, que llevó implícita la aparición de dictaduras militares en muchos países del mundo -especialmente sorprendentes los casos de regímenes de democracia consolidada como en Hispanoamérica- se prolongará a lo largo de todos los setenta. El fin de la historia Los años ochenta suponen, en cierta medida, el triunfo de las políticas más radicalmente liberales y la descomposición del sistema comunista (Perestroika, 1985; caída del Muro de Berlín 1989) lo que se manifiesta en el surgimiento de propuestas artísticas tan poco problemáticas como las defendidas por la Posmodernidad o tan poco respetuosas con la pobreza de gran parte del mundo como la High Tech. En cierto sentido parecía como que a finales del XX hubiese triunfado ese “Fin de la Historia” propuesto por algunos pensadores americanos con el triunfo del concepto de vida burgués y capitalista frente a la dictadura del proletariado defendida por el socialismo. Sin embargo, las contradicciones culturales y religiosas terminaron aflorando a comienzos del XXI cuando el ataque a las Torres Gemelas (2001) marcó un antes y un después en la situación política mundial que comienza a ser definida bajo el esquema de un choque de civilizaciones. Ya no se trataba de cuestionar un modelo económico. Era un problema puramente ideológico con el que se topaba el mundo. En este momento de indefinición y crisis es en el que nos encontramos y desde el que vamos a repasar la Historia del Arte más reciente sin que tengamos la completa convicción de que los ejemplos propuestos sean 3 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo los que terminarán identificando esta época. ¿Evolución, revolución, involución? Cabría plantearse, en primer lugar, si existe a lo largo del XX algún hilo argumental que permita, tal como quería Alfred J. Barr, rastrear de dónde proceden, cómo se van desarrollando y hacia dónde se dirigen las diferentes propuestas formales de los movimientos artísticos del siglo. Esta es, desde luego, una visión un tanto orgánica del arte de nuestra época y está siendo cuestionada en los últimos años. A pesar de ello, no deja de existir una aplastante lógica en el desarrollo formal del arte del siglo XX y ello es tanto más importante cuanto que el arte de nuestro tiempo, abandonada -en muchos casosla necesidad de transmitir mensajes articulados, se ha refugiado -hasta podríamos decir encerrado- dentro de los límites de la pura visualidad. Es por ello por lo que he mantenido una evolución histórica que se apoya en los planteamientos de la propia vanguardia siendo consciente de que en este camino se van dejando algunos aspectos de especial importancia como la visión sincrónica de un determinado momento o la valoración de la calidad intrénseca de una obra con independencia del código y el momento en el que esté formulada. Hay, por otra parte, unas cesuras a lo largo del siglo que crean cuatro grandes periodos: El primero iría desde 1905 hasta la Gran Guerra (1914-1918), el segundo -con una inflexión a finales de los veinte- hasta el final de la década de los cincuenta; el tercero desde comienzos de los sesenta hasta el triunfo del modelo conservador impuesto por Reagan en U.S.A. y por Margaret Thatcher en el viejo continente a partir de los ochenta y el último desde entonces hasta nuestros días. Desde el punto de vista creativo, los momentos más interesantes coinciden con el primer tercio de siglo y es en esa época donde se concentra la mayor variedad de propuestas y de artistas significativos para nuestra cultura contemporánea. LOS PRECURSORES DE LA MODERNIDAD Aceptando el modelo evolutivo, podríamos señalar a diversos artistas formados y produciendo en el XIX de los que se puede decir, con justicia, que en cierto modo sentaron las bases de la sensibilidad y la plástica pictórica del XX. En algunos casos se trata de su intuición teórica la que es destacada, como en Maurice Denis que supo darse cuenta de que en la nueva pintura no iba a contar prácticamente nada el tema. Han tenido (los impresionistas y simbolistas) gran mérito al despreciar este tonto prejuicio enseñado en todas partes, y tan pernicioso para los artistas de ayer; al pintor sólo le hacía falta copiar lo que veía, tontamente, tal como lo veía; una pintura era una ventana abierta a la naturaleza, ya que el arte era la exactitud de la copia. Para ellos, bien al contrario, una pintura, antes de ser una representación de lo que sea, es una superficie plana recubierta de colores agrupados en cierto orden. DENIS, Prólogo a la novena exposición de pintores simbolistas e impresionistas, 1895. 4 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo Paul Gauguin (1848-1903) aportó, junto al sintetismo de su pintura -El Cristo amarillo (1889)- y la concepción de musicalidad aplicada a su arte, la búsqueda continua de una ya imposible libertad y pureza que pretende hallar en Tahití, Matamúa (1892). No trabajéis tanto según la naturaleza. El arte es abstracción. Tomad de la naturaleza lo que de ella veáis en vuestros sueños. Qué hermosos pensamientos pueden conjurarse, a falta de pintura religiosa, mediante la forma y el color. ¿Por qué no podríamos llegar a crear armonías diversas, que correspondan a nuestro estado anímico? Tanto peor para aquellos que no sean capaces de captarlas. Cuanto más envejezco, tanto más me empecino en la transmisión del pensamiento a través de otra cosa que lo literario... La pintura no es música -se me dirá-, pero quizá existen analogías... PAUL GAUGUIN Vincent van Gogh (1853-1890), era la irreductible confianza en sí mismo y el desprecio de todo lo que se alejase de la visión interior del artista, además de las luminosas armonías de color que había conseguido con los más humildes motivos, tal como ocurre con sus naturalezas muertas de Girasoles (1889), su Habitación de Arles (1888) o en la alucinante Noche estrellada (1889). Lo que busco (en el lienzo "Café nocturno") es expresar, con el rojo y el verde, la espantosa pasión de los hombres. No es un color literalmente cierto desde el punto de vista del realismo, del "trompe l'oeil", pero sí un color sugestivo, que expresa la agitación de un ardiente sentimiento (...) Trato de expresar que el "Café" es un lugar donde uno puede enloquecer y hasta cometer un crimen. VAN GOGH, Carta a Theo, 1888. Edward Munch (1863-1944) utiliza de forma dramática la capacidad expresiva del color para plasmar la desbocada angustia que caracteriza al hombre moderno como queda plasmado en la obra del último El grito (1893). Paul Cezanne (1839-1906) usa el camino de la geometría con la que se pretendía devolver al arte el rigor formal y un lenguaje comprensible que parecía estar perdiendo debido al individualismo implícito en la percepción intuitiva y subjetiva de los impresionistas, así aparece en sus paisajes de L'Estaque (1883-1885) o en las Grandes bañistas (1906). Permítame repetirle lo que yo le decía aquí; tratar la naturaleza con el cilindro, la esfera, el cono, todo en perspectiva, y que cada lado de un objeto, de un plano, se dirija hacia un punto central. CÉZANNE, Carta a Émile Bernard, 1904. Georges Seurat (1859-1891) muestra una preocupación fundamental por el uso de un modelo científico -toque dividido, mezcla ópticaaplicado a la concepción y la realización de la obra (Bañistas en Asnières, 1883-84). LAS PRIMERAS VANGUARDIAS FAUVISMO Aunque algunos historiadores prefieren considerarlo la lógica y 5 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo última consecuencia de la pintura decimonónica, la especial trascendencia de su estética en las últimas décadas de nuestro siglo hace que no dudemos en considerarlo como el primer movimiento pictórico del siglo XX. En 1905, comentando en la revista Gil Blas algunas obras expuestas en el Salón de Otoño de la capital francesa el crítico Louis Vauxcelles uso la expresión "Donatello entre las fieras" (fauves) para referirse a una escultura de Albert Marque rodeada por los lienzos de una serie de jóvenes pintores. Algunos de ellos habían manifestado, ya desde 1899, la influencia de los divisionistas, Cezanne, Gauguin y Van Gogh. Hacia 1905 las búsquedas de Henri Matisse (1869-1954) parecen haber encontrado una plasmación coherente en obras como la Alegría de vivir (1905-1906) donde se muestran de forma rotunda algunas de las características comunes al movimiento como son la exaltación del color puro, el rechazo de cualquier sistema visuales condicionado por la perspectiva, el abandono de los valores y formas clásicos e incluso el abandono del estudio de la luz y del naturalismo impresionista y, en consecuencia, del volumen; para él lo determinante era la búsqueda de un arte sensual guiado por líneas sugerentes que creasen manchas de color que se combinasen musicalmente al mismo tiempo que se influían y condicionaban; antes de 1910 ya había realizado sus obras más innovadoras, El lujo (1907-08) o La danza (1909-1910) aunque el resto de su vida siguiese plasmando en sus óleos (Blusa rumana, 1940), sus esculturas o en sus papeles recortados su inmensa alegría vital. La composición no es más que el arte de disponer de manera decorativa los diversos elementos con los que un pintor cuenta para expresar sus sentimientos... Toda obra comporta una armonía de conjunto y cualquier detalle superfluo podría tomar en el espíritu del espectador el lugar de otro detalle esencial. Si sobre una tela blanca extiendo diversas "sensaciones" de azul, verde, rojo, a medida que añada más pinceladas cada una de las primeras irá perdiendo importancia. He de pintar por ejemplo un interior: tengo ante mí un armario que me produce una sensación de rojo vivísimo y utilizo entonces un tono rojo que me satisface. Entre este rojo y el blanco de la tela se establece una relación. Si luego pongo al lado un verde o bien pinto el suelo de amarillo, seguirán existiendo entre el verde o el amarillo y el blanco de la tela relaciones que me satisfagan. Pero estos tonos diferentes pierden su fuerza en contacto con los otros, se apagan mutuamente... La relación entre los diferentes tonos ha de establecerse de manera que sea capaz de exaltarlos en vez de anularlos... una vez que he dado con todas las relaciones tonales, el resultado es un acorde vivo de colores, una armonía análoga a la de una composición musical. Sueño con un arte equilibrado, puro, apacible, cuyo tema no sea inquietante ni turbador, que llegue a todo trabajador, intelectual tanto al hombre de negocios como al artista, que sirva de lenitivo, como calmante cerebral, algo semejante a un buen sillón que le descanse de sus fatigas físicas... HENRY MATISSE.- "Notas de un pintor", La Grande Revue; París, 25 de diciembre de 1908. (Fuente: Matisse, Henry.- Sobre arte. Seix Barral, Barcelona, 1978). El movimiento Fauve como tal apenas duró el tiempo que va de 1905 a 1907; de entre los miembros del efímero grupo destaca por encima de todos André Derain, quien estuvo más cerca de las búsquedas de Matisse y cuya obra se mostró más influida por la estética puntillista (El puente de Waterloo, 1905). Cada uno de los restantes poseen un estilo muy personal que se orienta en múltiples direcciones; Marquet, Friesz o Utrillo contribuyeron a crear la tópica imagen del París de comienzos de siglo; Maurice De Vlaminck es, 6 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo quizá, el más consecuente con la estética fauve, al igual que Raoul Dufy, quien no va a la zaga a Matisse en energía vital; los mejores cuadros de Van Dongen son los que plasman figuras en las que destaca la superficialidad mundana mientras que Georges Rouault, además de crear algunas de las imágenes religiosas más auténticas de nuestra época, se recrea en el mundo de la marginación social, mostrando unos intereses muy cercanos a los de los expresionistas. Desde el punto de vista de la práctica escultórica, y con independencia de las obras realizas por Matisse, es Aristide Maillol (1861-1944) quien con sus formas rotundas y con la plenitud desacomplejada de sus desnudos femeninos quien más se acerca a la estética fauve. EXPRESIONISMO El calificativo expresionista sirvió, durante mucho tiempo, para denominar al arte desarrollado en Europa antes de la Gran Guerra aunque con posterioridad se aplicó a una corriente específicamente germánica de estas creaciones que desde el punto de vista superficial coincide con el fauvismo en muchas características pero que se diferencia de él por la intensidad dramática de los contenidos que transmite y que había heredado de Van Gogh, Munch y Ensor. Posiblemente el creador del término fue Herwarth Walden quien editaba, en 1911, la revista Der Sturm. Suelen mencionarse como características del movimiento el intento de expresión de sensaciones interiores rechazando, por tanto, los estímulos superficiales "impresionistas"; usaron de un lenguaje sencillo y directo, a base de grandes manchas de color plasmadas en el lienzo con un grafismo duro, nervioso y dramático; su preocupación social no rehuyó lo religioso aunque en la mayoría de los casos se refugió en la crítica al entorno para la que llegaron a usar la caricatura; su deseo de superar los límites del mercado tradicional del arte les llevaron a recuperar viejas técnicas de reproducción artística como la xilografía a la que devolvieron toda la fuerza que poseyó a finales de la Edad Media. En 1905 se creó en Dresde en grupo Die Brücke (El Puente) que trasladaría su sede a Berlín en 1910 donde desaparecería como tal en 1913; los integrantes del movimiento evolucionaron de forma sensible cuando conocieron la libertad pictórica usada por los fauves a los que une un evidente espíritu de época. De estos artistas los más destacados fueron Ernest Ludwig Kirchner (1880-1938) quien muestra una clara preferencia por los contornos angulosos y los colores violentos (Autorretrato con modelo, 1910), Schmidt-Rottluff, Haeckel, Otto Müller (Dos mujeres), Max Pechstein y Emil Nolde (1867-1956). Desde 1911-12 y hasta la Gran Guerra otro grupo expresionista desarrolló sus actividades artísticas en Munich; era Der Blaue Reiter (El Jinete Azul) liderado por el ruso Wassily Kandinsky (1866-1944) y al que pertenecían, entre otros, Franz Marc, August Macke, Alexej Jawlensky y Paul Klee; algunos de estos autores muestran la influencia que sobre ellos ejercen ya las formas geométricas impuestas por el cubismo; Kandinsky, sin embargo, se muestra como un artista altamente original que, sin renunciar a planteamientos figurativos, 7 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo comienza a indagar en el valor simbólico del color obviando todo anecdotismo y construyendo obras de vibrante cromatismo. Pueden considerarse afines al movimiento expresionista Egon Schiele, artista de personalidad atormentada y grafismo nervioso que proporciona enorme intensidad a diseños que poseen una base modernista y Oskar Kokoschka quien prolongará un expresionismo dramático y vitalista hasta finales de los años setenta. La mayoría de estos artistas, calificados de "degenerados", sufrirían la persecución de los nazis. La escultura expresionista está bien representada en la obra de Ernst Barlach (1870-1930) y en la de su discípula Käthe Kollwitz (18671945), además de Wilhelm Lehmbruck (1881-1919). CUBISMO Las experiencias de Cezanne (reconocidas en el Salón de Otoño de 1905 y 1907), en especial su búsqueda de la estructura interna del cuadro a base de geometría, junto a la presencia del arte primitivo (exposición de arte ibérico en el Louvre en 1906; importancia de las máscaras africanas) están en la base de la transformación del arte de Pablo Ruiz Picasso (1881-1973) quien abandonó la pintura simbolista de su periodo azul (Pobres a la orilla del mar, 1903) y tras una concesión al esteticismo, todavía melancólico, de su fase rosa (Familia de acróbatas, 1905) afronta un brutal cambio estético en una obra, todavía incoherente, que realiza en 1907 pero que no será mostrada -y muy minoritariamente- hasta 1908: Las señoritas de Avinyó. En 1908, el crítico Louis Vauxcelles se hizo eco en la revista Gil Blas de una expresión de Matisse que comentaba algunos cuadros de una exposición organizada por Kahnweiler; los cuadros hechos como con cubitos dieron paso al Cubismo que ha sido considerado como uno de los movimientos artísticos más revolucionarios porque destruyó la visión única predominante hasta ese momento en las artes pictóricas. Los jóvenes pintores de las escuelas radicales tienen como objeto secreto hacer pintura pura. Es un arte plástico completamente nuevo. Está en sus comienzos y aún no es tan abstracto como desearía serlo. La mayor parte de los nuevos pintores hacen matemáticas sin saberlo o sin saberla, pero aún no han abandonado la naturaleza, a la que interrogan pacientemente con el fin de que ésta les enseñe el camino de la vida [...] Este arte de la pintura pura, si llega a desnivelarse por completo de la antigua pintura, no producirá necesariamente su desaparición, como tampoco el desarrollo de la música ha producido la desaparición de los diferentes géneros literarios y la aspereza del tabaco no ha sustituido el sabor de los alimentos. G. APOLLINAIRE.- Los pintores cubistas (1913) Como compañeros de estética cubista, y bajo el siempre estimulador Guillaume Apollinaire, poeta que ejerció de teórico del movimiento, Picasso tuvo, por encima de todos, a Georges Braque (1882-1963) y a José Victoriano González "Juan Gris" (1887-1927); del resto cabe mencionar a Fernand Leger, Robert y Sonia Delaunay, Albert Gleizes, Jean Metzinger, Frantisek Kupka y María Blanchard; en 1912, cuando el movimiento mostraba su camino final, la mayoría de ellos, salvo Picasso y Braque, expusieron bajo la denominación de La Sectión d'Or en la galería La Boëtie. Cada uno intentó mostrar sus 8 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo peculiaridades acuñándose para alguos de ellos términos específicos (Orfismo para Delaunay, Tubularismo para Leger). El cubismo, creado mano a mano por Picasso y Braque pasó por diversas etapas que suelen ser denominadas analítica, hermética y sintética. La fase del cubismo analítico se desarrolló entre 1908 y 1911, caracterizándose por una indagación en las experiencias antes señaladas que se concretan en un análisis exhaustivo de la realidad (especialmente la figura y el paisaje) a través de volúmenes geométricos simples aplicados desde diferentes puntos de vista; el color queda reducido a ocres y algún toque de verde para que el artista puede centrarse en los problemas de la forma. En 1911, la multiplicidad de los puntos de vista lleva a la casi desaparición de la imagen que queda semioculta por una maraña de líneas; es el cubismo hermético; el color sigue siendo ocre tendiendo a la monocromía pero introduciendo siempre en el cuadro algunos motivos (cuellos de botella, vasos, partes de instrumentos musicales) que permiten "leer" lo que aparece en la obra, por lo general figuras de medio cuerpo o naturalezas muertas. Entre 1912 y 1914 se desarrolló el cubismo sintético, intento de devolver la legibilidad al cuadro aunque perdiendo el rigor de la búsqueda que había caracterizado las dos fases anteriores; los objetos se representan por medio de algún detalle significativo, reaparece el color, se usa el collage. El cubismo termina convertido en un esteticismo; Picasso abandona esta estética. Tuvo también una notable influencia en el campo de la escultura, técnica a la que, con mejor o peor fortuna, trataron de llevar las formas cubistas Raymond Duchamp-Villon (1876-1918), Henri Laurens (1885-1954), Alexander Archipenko (1887-1964) y Jacques Lipchitz (1891-1973). FUTURISMO El Futurismo nació al mundo literario de la mano del poeta Marinetti en 1909 y al mundo artístico en 1910. El futurismo es un movimiento anticlásico (considera que un automóvil a plena carrera es más hermoso que la Victoria de Samotracia) y defiende el dinamismo, la fuerza, la modernidad e incluso la violencia (lo que le llevará a apoyar el Fascismo); sus aportaciones más importantes son la búsqueda de una simultaneidad multisensorial de espacio, sonido, tiempo y movimiento y en poseer una actitud abierta hacia todo tipo de innovaciones que ha tenido una fructífera continuidad a lo largo del siglo (fueron los primeros en reconocer al cine valor artístico). Nuestra sed de verdad no puede ser saciada por la forma y el color tradicionales! Para nosotros, el gesto no será nunca un momento cerrado del dinamismo universal, sino, resueltamente, la sensación dinámica eternizada como tal. Todo se mueve; todo corre; todo se torna veloz. Una figura nunca está inmóvil ante nosotros, sino que aparece y desaparece incesantemente. Por culpa de la permanencia de la imagen en la retina las cosas en movimiento se multiplican, se deforman, sucediéndose, como si de vibraciones se tratara, en el espacio que recorren... 9 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo ...el arte todo es convención, y las verdades de ayer son hoy, para nosotros, puras mentiras... Para concebir y comprender la belleza nueva de un cuadro moderno es preciso que el alma se torne pura; que el ojo se libere del velo con que le han cubierto el atavismo y la cultura, y considere como sola garantía a la naturaleza, ¡que no ya al museo!... Nosotros proclamamos: 1.- Que el complementarismo congénito es una necesidad absoluta en pintura, semejante al verso libre en poesía y a la polifonía en música. 2.- Que el dinamismo universal debe ser reflejado como sensación dinámica. 3.- Que para la interpretación de la naturaleza son necesarias la sinceridad y la virginidad. 4.- Que el movimiento y la luz destruyen la materialidad de los cuerpos. Nosotros luchamos: 1.- Contra los betunes y veladuras de los que pretenden pasar por antiguos. 2.- Contra el arcaísmo superficial y simplón a base de tintas planas que reducen la pintura a una impotente síntesis, infantil y grotesca. 3.- Contra el falaz futurismo de los seccesionistas e independientes, nuevas academias en todos los países. 4.- Contra el desnudo en pintura, tan nauseabundo y fastidioso como el adulterio en la literatura... Nos creéis unos locos, pero somos más bien los primitivos de una nueva sensibilidad profundamente reformada. Más allá de la atmósfera en que nosotros vivimos sólo son tinieblas. Nosotros, futuristas, ascendemos hacia las cumbres más altas y radiantes y nos proclamamos señores de la luz, pues bebemos ya en las fuentes vivas del Sol. La pintura futurista. Manifiesto técnico. 1910. (Fuente: AA.VV..- Escritos de arte de vanguardia, 1900-1945. Turner; Madrid, 1979). Desde el punto de vista formal usan de los hallazgos del Cubismo (hay una coincidencia en sus búsquedas con las que estaba realizando el pintor cubista francés Marcel Duchamp, autor de Desnudo bajando una escalera, 1912, y la de los artistas futuristas) y los del Divisionismo. Destacan Carlo Carrá, Giaccomo Balla, Luigi Russolo y especialmente Gino Severini, autor de Bailarina del Tabarin donde aparecen juntos los análisis derivados de Muybridge y Marey y los que procedían del divisionismo y, sobre todos los demás, Umberto Boccioni (1882-1916) el más significado de los creadores plásticos futuristas tal como puede apreciarse en sus lienzos Dinamismo de un ciclista y Los que parten y en sus esculturas Desarrollo de una botella y, especialmente, su escultura Formas únicas de continuidad en el espacio (1913) que se puede considerar canónica de esta estética. EL NACIMIENTO DE LA ABSTRACCIÓN Los avances realizados por los fauves y los cubistas en la explotación del propio espacio pictórico del cuadro -la superficie- como campo de trabajo habían abierto las puertas a posturas mucho más arriesgadas que las previstas por Gauguin en las que subyacía la necesidad de aplicar al lienzo los mismos valores y las relaciones tonales que empleaban los músicos en sus obras. Este imparable deslizamiento hacia un arte no figurativo, que algunos consideran la conquista plástica más importante del siglo XX, se aprecia en muchos de los trabajos tempranos de Wasily Kandinsky, miembro del grupo expresionistas "Jinete azul", quien ya en 1908 ha intuido la posibilidad de una obra plástica abstracta pero que no llegará a realizar ninguna hasta finales de 1910 o principios de 1911. Para Kandinsky -que expuso muchas de sus teorías no exentas de 10 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo misticismo en dos libros emblemáticos De lo espiritual en el arte (1911) y Punto y línea sobre el plano (1926)- se trataba de crear obras que pudiesen expresar la espiritualidad humana a través del color, la composición o el grafismo. La evolución de Kandinsky como artista abstracto marca el camino que va desde los valores líricos creados gracias a las manchas informes a un mayor rigor compositivo -pero de menor riqueza cromática- en el que la geometría logra mayor predominio. ...Toda obra de arte es hija de su tiempo, muchas veces es madre de nuestros sentimientos... El intento de revivir principios artísticos pasados puede producir, a lo sumo, obras de arte que son como un niño muerto antes de nacer... El artista vive una vida compleja, sutil, y la obra nacida de él, provocará necesariamente en el espectador capaz de sentirlas, emociones más matizadas que nuestras palabras no pueden expresar. Hoy el espectador raramente es capaz de tales vibraciones. Busca en la obra de arte una pura imitación de la naturaleza que sirva a fines prácticos (el retrato en su acepción corriente, etc.) o una imitación de la naturaleza que contenga una cierta interpretación (pintura impresionista), o , finalmente, "estados de ánimo disfrazados de formas naturales (lo que se llama emoción)"... Todo objeto sin distinción, ya sea creado por la "naturaleza" o por la mano del hombre, es un ente con vida propia, del que brotan inevitablemente efectos... El hombre puede librarse de ellos cerrándoles su alma, la "naturaleza", es decir, la circunstancia exterior siempre cambiante del hombre, hace vibrar constantemente las cuerdas del piano (alma) por medio de las teclas (objetos). Estos efectos, que a veces nos parecen caóticos, constan de tres elementos: el efecto cromático del objeto, el efecto de su forma y el efecto del objeto mismo, independientemente de la forma y el color... Cuanto más descubierto esté el elemento abstracto de la forma, más primitivo y puro sonará... la intuición debe ser el único juez, guía y armonizador de toda traducción o integración de la forma puramente abstracta. Mientras más utilice el artista las formas casi-abstractas o abstractas, más se familiariza con ellas y más se adentra en su terreno, lo mismo le sucede, guiado por el artista, al espectador, quien va reuniendo conocimientos del lenguaje abstracto y acaba por dominarlo. Surge la pregunta: ¿no sería mejor renunciar por completo a lo figurativo, desparramarlo a todos los vientos y desnudar por completo lo puramente abstracto?... Quizá se desarrolle al final de los albores de nuestro tiempo una nueva ornamentación, que seguramente no se basará en las formas geométricas. Hoy, sin embargo, en la fase a la que hemos llegado, intentar crear por la fuerza esta ornamentación sería como intentar abrir el capullo aún cerrado de una flor. KANDINSKY, Wassily.- De lo espiritual en el arte. (1910). Barral; Barcelona, 1973. El mismo espíritu un tanto mesiánico y místico que animaba muchas de estas búsquedas subyace en la práctica pictórica de los artistas de DE STIJL quienes practicaban lo que dio en llamarse NEOPLASTICISMO; DE STIJL fue una revista fundada en Holanda en 1917 por Theo van Doesburg, J.J.P. Oud y Piet Mondrian. Partiendo del cubismo habían llegado a un esquema de trabajo en el que predominaba la estructura geométrica y los colores puros; fue Piet Mondrian (1872-1944) quien otorgó fuerza doctrinal al movimiento, quien lo llevó más lejos desde el punto de vista de la simplificación formal y quien le proporcionó su ejemplificación más nítida (uso de recuadros de colores puros -rojo, amarillo, azul- situados sobre un espacio neutral blanco que se divide y subdivide por líneas de un no color: el negro), llegando a influir en la arquitectura gracias a Oud y a Rietveld y en el diseño gráfico y en otros muchos movimientos artísticos (MINIMAL, por ejemplo) de todo nuestro siglo. Cubismo y Futurismo estuvieron en la base, también, de 11 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo movimientos artísticos como el CONSTRUCTIVISMO, que se configura en los ambientes rusos presoviéticos a partir de 1913 gracias a la incansable labor vanguardista de Vladimir Tatlin (1885-1953), Alexander Rodchenko (1891-1956) y El Lissittzky; usuaron todo tipo de materiales y técnicas y trataron de llevar la revolución artística a la par que la política lo que resultó imposible por la imposición del modelo plástico del REALISMO SOCIALISTA. Combinaban la arquitectura, el collage, la fotografía y la escultura; en el último de los campos destacaron los hermanos Antoine Pevsner (1886-1962) y Naum Gabo (1890-1977) quienes, partiendo de propuestas de vanguardia como el Cubismo, pronto recalaron en la abstracción constructivista y no dudaron en usar los nuevos materiales como base escultórica. También en Rusia se desarrolló el SUPREMATISMO, difundido en los círculos artísticos progresistas por el escritor Mayakowsky y el pintor Kasimir Malevich quien en su intento de desvincularse por completo de cualquier referencia realista y acercarse lo más posible a la manifestación más pura de la espiritualidad trabaja con manchas geométricas de colores puros y llega a pintar primero un Cuadrado negro sobre fondo blanco e incluso un Cuadrado blanco sobre fondo blanco (1919). Otros artistas estaban trabajando en una línea de abstracción un tanto diferente. Robert Delaunay evoluciona bajo la influencia de Cubismo y Futurismo a un arte abstracto que toma el círculo, al que intenta dotar de movimiento, como base de una expresión de vivacidad y de alegría vital; denomina a su movimiento ORFISMO. Mucho más difícil de encasillar es el arte del suizo Paul Klee (1879-1940) que alterna expresionismo y abstracción geométrica, especialmente interesante es la que coincide con su etapa de profesor en la Bauhaus. Los movimientos citados no agotan el catálogo de los movimientos de vanguardia abstractos; de todas las experiencias no figurativas que surgen tanto antes como, especialmente, después de la Primera Guerra Mundial puede ser buena muestra el arte que se desarrolla en la BAUHAUS, escuela fundada en 1919 por Walter Gropius en Weimar aunque sería trasladada en 1925-26 a Dessau; el espíritu original lo mantuvo entre 1930-33 Mies van der Rohe antes de que, tanto por los artistas que ejercían la docencia en ella como por lo que enseñaban, fuese cerrada por los nazis. Durante aquellos años llegaron a dar clase en sus aulas Lyonel Feininger, Gerhard Marcks, Paul Klee, Oskar Schlemmer, Wassily Kandinsky, Johannes Itten y Laszlo Moholy-Nagy; la práctica pictórica evolucionó desde los planteamientos iniciales líricos, derivados de Kandinsky, hacia propuestas más en la línea del CONSTRUCTIVISMO o de DE STIJL. muchas de sus investigaciones hicieron avanzar la teoría de la percepción del color y están el la base del arte abstracto posterior a la Segunda Guerra Mundial. DADÁ En la neutral Suiza y en plena Gran Guerra, en el variopinto ambiente de pacifistas, desertores, prófugos y exiliados va a surgir una de las manifestaciones intelectuales más contradictorias y fascinantes de nuestro siglo que ha dejado su huella indeleble en los movimientos 12 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo artísticos conceptuales de la segunda mitad del XX. En el Cabaret Voltaire de Zurich se acuñó, al azar, el término de Dadá (palabra con la que en el lenguaje infantil francés se designa al caballo) para referirse a un movimiento contracultural y antiartístico iniciado por artistas y literatos como Tristán Tzara, Hans Arp, Hugo Ball, Richard Huelsenbeck y Marcel Janko. Los dadaístas echarán en cara a la "civilizada" Europa la contradicción de su vida cotidiana con respecto al sistema de valores que predica; aborrecen el arte convencional y se manifiestan contrarios a todo lo que signifique cultura, buen gusto, orden o arte. Es por ello por lo que recurren a materiales y técnicas considerados no artísticos como los objetos de desecho, los collages, el azar e incluso los "ready made"; sus manifestaciones artísticas (porque no deja de ser una extraña contradición que sus objetos hayan alcanzado la categoría de obras de arte) y su puesta en escena tenían mucho que ver con las practicadas por los futuristas. ¡En pie, sois los acusados! El orador no puede hablaros si no estáis en pie. En pie como para la Marsellesa. En pie como para el himno ruso. En pie como para el God save the King. En pie como ante la bandera. En pie, en fin, ante Dadá que representa la vida y que os acusa de amar todo de forma snob por la única razón de que cuesta caro. ¿Os sentáis de nuevo? Tanto mejor, así me podréis escuchar con más atención. ¿Qué hacéis aquí, arracimados cual ostras serias, porque no cabe duda de que sois serios? Serios, serios, serios hasta la muerte. La muerte es cosa seria, ¿eh? Se muere como héroe o como idiota, lo cual es absolutamente lo mismo. La única palabra que no es efímera es la palabra muerte. Os gusta la muerte de los demás. ¡A muerte, a muerte, a muerte! Es el Dios, aquel al que se respeta, el personaje serio-dinero respeta a las familias. Honor, honor al dinero; el hombre que tiene dinero es un ser honorable. El honor se compra y se vende como el culo. El culo, el culo representa la vida como las patatas fritas y, todos vosotros, que sois serios, os sentiréis peor que la mierda de vaca. Dada no siente nada, no es nada, nada, nada. Es como vuestras esperanzas: nada como vuestros ídolos: nada como vuestros políticos: nada como vuestros héroes: nada como vuestros artistas: nada como vuestras religiones: nada Silbad, gritad, rompedme la cara y después ¿qué? Os diré, además, que sois tontos. En tres meses venderemos yo y mis amigos nuestros cuadros por algunos francos. PICABIA, Francis.- "Manifiesto caníbal Dadá". Dadaphone. París, marzo de 1920. (Fuente: AA.VV..- Escritos de arte de vanguardia, 1900-1945. Turner; Madrid, 1979). El más atractivo intelectualmente de todos estos artistas y uno de los más grandes creadores de nuestro siglo por la fertilidad y originalidad de sus planteamientos, a pesar de lo exiguo de su obra, fue el francés Marcel Duchamp (1887-1968) que alternó su vida en París con los Estados Unidos donde terminó retirándose como asesor de 13 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo acaudalados coleccionistas; era la consecuencia final, y casi lógica, de una trayectoria artística que había comenzado con el cubismo y que alcanzó con el dadaísmo sus mayores cotas de originalidad, especialmente con sus objetos encontrados como Rueda sobre taburete (1914) o La fuente (1917) que no es sino un urinario sacado de su contexto y firmado con el nombre de R. Mutt; la crítica al arte tradicional la realiza en 1919 a través de L.H.O.O.Q (Tiene el culo caliente, en francés), una Gioconda a la que ha pintado bigote y perilla; su Gran Vidrio (1913-1936) es una compleja parafernalia en técnica mixta en la que se ironiza sobre las relaciones sexuales, al igual que su última gran creación que alternó con su pasión ajedrecística, "Étant donnés" (1946-1966), donde reconstruye, detrás de una puerta y con un ilusionismo alucinante no exento de una mezcla de frustración y gozo para el "voyeur", la escena de una mujer desnuda que yace en un paisaje agreste con una cascada y lleva una lámpara de gas en la mano. Al finalizar la Primera Guerra Mundial el movimiento dadaísta alcanzó eco internacional aunque se manifestaron diferencias notables entre las producciones de unos y otros grupos. En Berlín trabajaron Raoul Hausmann, Joanner Baader, Georg Grosz y Helmut Heartfield que unieron su credo artístico a sus tendencias políticas antiproletarias produciendo u arte socialmente comprometido del que se tratará más adelante. políticas claramente antiburguesas. En Colonia trabajaron Max Ernst, futuro integrante del movimiento surrealista, y Hans Arp, escultor de exquisita sensibilidad que incorpora el color a sus creaciones. En Hannover la personalidad más destacada es la de Kurt Schwitters que mostró, a pesar del aparente abandono material, un delicado gusto -no lejano a muchos de los planteamientos constructivistas- en sus collages de papeles y objetos encontrados a los que solía denominar obras "merz" consecuencia de un trozo de letrero (Komerzbank) incluido en una de las primeras; este planteamiento lo lleva hasta la construcción de una casa, la Merzbau, de recreación obligada debido a diversos avatares políticos y bélicos. A caballo entre New York y París realizan sus obras algunos de los artistas más interesantes del periodo. Francis Picabia fue el promotor de una revista dadá americana (391) en la ya temprana fecha de 1917 y autor de una serie de lienzos donde la máquina comienza a sustituir al hombre especialmente en sus actos más íntimos (Parada amorosa); otro tanto le ocurre a Man Ray, creador de algunas de las más sugestivas fotografías artísticas de la primera mitad del XX y de chocantes hallazgos visuales como Regalo (1921) en el que el suave suelo de una plancha aparece erizado por una fila de clavos. LOS VANGUARDIAS DE SEGUNDA GENERACIÓN EL PERIODO DE ENTREGUERRAS El análisis que venimos haciendo de los movimientos modernos deja poco espacio para las realizaciones plásticas de algunas individualidades notables que en el campo de la escultura y la pintura son referentes tan válidos como los anteriores de las experiencias estéticas del siglo XX. 14 Arturo Caballero

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Curso de iniciación al arte contemporáneo Constantin Brancusi (1876-1957) rumano que desarrolla lo mejor de su obra en París, es sin duda, el escultor más representativo de la primera mitad del XX; partiendo del primitivismo (El beso) hizo avanzar su escultura por otros caminos dotando a sus figuras de una gracia, perfección formal y estilización (Princesa X, 1916; La musa, 1918; Señorita Pogany, 1933) que están en la base de muchas de las realizaciones del ART DECÓ, o estilo 1925, especie de eclecticismo vanguardista que influyó especialmente en la ilustración y en las artes ornamentales pero también en la arquitectura y en el cine. Pueden ser un excelente ejemplo de esta estética, los cuadros de Tamara de Lempicka. El mismo formalismo esteticista se encuentra en la base del estilo de muchos de los pintores que se agrupan bajo la ambigua denominación de Escuela de París y de los que cabe destacar Amadeo Modigliani (1984-1920), autor de lánguidas, fusiformes e interminables figuras y el mucho más versátil, colorista e influido por un ingenuismo pasado por el matiz surrealista, Marc Chagall (1887-1985). Dos escultores españoles de igual calidad plástica pero de diferente forma de trabajo deben ser considerados entre los más grandes creadores del momento. Pablo Gargallo (1981-1934) parte de las descomposiciones cubistas para crear unas figuras a base de planos recortados que, increíblemente, dotan a sus creaciones de una volumetría coherente sea cual sea el punto de vista que se adopte; su obra maestra (El gran profeta) tiende más al Expresionismo. Julio González (1876-1942), arrancando del modernismo y asimilando el cubismo y el surrealismo introduce en escultura el hierro soldado con el que logra sus más personales obras, bien sea en un lenguaje puramente vanguardista (Mujer ante el espejo) o en su retorno a una figuración de contenido expresionismo que está en la base formal de su emblemática Montserrat. Los "felices" 20 y 30 no fueron sólo los años de los grandes negocios, del triunfo del cinematógrafo, el jazz, las variedades; también lo fueron de la depresión y la radicalización política que tuvieron su eco en el campo de las artes visuales. La soledad de las modernas y despersonalizadas ciudades occidentales fue captada como nadie por el americano Edward Hopper (1882-1968) (Habitación de un hotel, 1931; Cine de Nueva York, 1939). Un realismo de corte expresionista mezclado con el nihilismo Dadá lo que le proporcionaba, junto con su radicalización izquierdista, un carácter mucho más combativo y crítico era el practicado por la NUEVA OBJETIVIDAD (Otto Dix (1891-1969), Georg Grosz (18931959) y Helmut Heartfield) que dejaban al descubierto con sus pinturas, dibujos y fotomontajes la miseria moral de la sociedad alemana de la República de Weimar y constataban la creciente violencia que amenazaba a centroeuropa. El arte actual está subordinado a la clase burguesa y desaparecerá con ésta: el pintor -posiblemente sin que él mismo lo quiera- no es más que una fábrica de billetes de banco, una máquina de acciones de la cual se sirve el opulento explotador y petulante de lo estético para poder invertir de forma más o menos lucrativa su capital, para mostrarse ante la sociedad y ante sí mismo como mecenas de la cultura... El culto al individuo y a la personalidad al que son sometidos pintores y poetas, y que ellos mismos, según sus particulares dotes, todavía incrementan con su 15 Arturo Caballero

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